Capitulo 10. Tratando de aclarar las cosas…tal vez.

Sintió arder su interior y una enorme fuerza se apoderaba de el, ahora si se las cobraría todas al estúpido sueco, eso era traición.

-¡AHORA SI ESTAS MUERTO! –gritó antes de acercarse a su presa.

-Este es el fin… –logró articular Berwald mientras observaba como se acercaba el danés iracundo, no tuvo mucho tiempo de aclarar las cosas ya que antes de que pudiera replicar sintió como sus fuertes manos lo tomaban por el cuello de la camisa e inmediatamente recibió un golpe en la cara, el cual fue dado con tanta fuerza que logró tirarle los lentes. Mas el, no respondió de manera agresiva, solo esperaba que ese golpe hubiera sido lo suficiente para calmar al otro chico, sin embargo, sabia que eso era una fantasía. Lo conocía suficientemente bien, sabia que le golpearía hasta no poder mas, incluso hasta el punto de dejarlo inconsciente si no se defendía, pero si intentaba contraatacar de igual manera las cosas terminarían mal, podría ser que ambos incluso llegaran al hospital por su pelea. Así era Mathias, cuando alguien se metía con lo que el consideraba suyo perdía completamente el control de su persona y permitía que la ira y frustración se apoderaran de su cuerpo, impulso que el reconocía como peligroso y trataba de reprimir la mayoría de veces, pero en esta ocasión las cosas serian diferentes.

Dos golpes; uno en el estomago y otro mas en la cara, le hicieron decidir. El sueco reconocía que había planeado gastarle una broma a su primo mas no permitiría que por eso el se sintiera con el derecho de golpearlo, eso no era una opción. Tenía que defenderse, así que opto por patear su pierna derecha para lograr que perdiera el equilibrio su contrincante y así ganar tiempo en lo que le regresaba el golpe en el estomago, así lo hizo y obtuvo ventaja al lograr tomarlo del brazo izquierdo y tratar de inmovilizarlo para tranquilizarlo, pero Mathias tenia excelentes reflejos y pudo zafarse del agarre con facilidad y trató de imitarle, pero de igual manera el sueco logró leer sus movimientos y comenzaron a forcejear hasta que ambos cayeron y empezaron a rodar mientras se tiraban varios golpes, algunos eran esquivados con audacia, mientras que otros que lo eran evitados les causaban gran daño y dolor.

Por su parte, Lukas estaba envuelto en un verdadero caos, su mente aun no lograba procesar todo lo que estaba sucediendo, simplemente se limitaba a observar lo que estaba pasando delante de el, no entendía el porque de la pelea, porque Mathias reaccionaba así, de hecho no era capaz de reconocerlo. No comprendía como el chico que siempre se mostraba infantil, amable y alegre frente a el se podía convertir en algo tan…¿cómo debería describirlo? ¿terrible? No, esa no era la palabra, ¿monstruoso? Mucho menos, no encontraba la palabra exacta pero si podía describir lo que sentía en ese preciso instante: miedo, mucho miedo. Mentiría si no admitía que estaba aterrado ante aquella escena, sentía como sus manos temblaban y sus pierna flaqueaban. Quería moverse y hacer algo, detener a esos idiotas y aclarar las cosas, actuar con normalidad, con su usual indiferencia y frialdad pero no podía, le era imposible y no porque no lo deseara simplemente no lograba hacer movimiento alguno.

-D-deténganse…-trato de decir con fuerza, en tono intimidante para que le escucharan pero solo salió de su boca un quedo sonido, apenas y el pudo escucharse, lo cual agradeció porque su voz temblaba y sonaba entrecortada.

-¡Eres un maldito traidor! ¡Yo confiaba en ti! –gritó en dinamarqués mientras sacudía al mayor con todas sus fuerzas.

"yo confiaba en ti, pero veo que no tenía caso." Esas palabras nuevamente se hacían presentes en su vida, aquel tono en el que fueron pronunciadas por parte del nórdico le hizo recordar la ultima carta que recibió de su hermano y como imaginaba que seria su voz mientras la leía. Recordó la impotencia que tuvo al no poder aclarar el malentendido, al no poder impedir que desapareciera de su vida, aquel amargo sabor que surgió en su boca al enterarse que lo odiaba y no quería saber de el nunca mas en su vida. Pero el no podía aceptarlo tan fácilmente, deseaba verlo, deseaba verlo mas que a nada en este mundo y poder permanecer a su lado por siempre, quería recuperar todo el tiempo perdido y sobretodo quería que las cosas quedaran en claro.

-¡Detente idiota, no es lo que parece!-trataba de retener al menor contra el piso y tranquilizarlo.

-¡¿Entonces como debo interpretarlo?! ¡todo esto es tu culpa!

Todo esto es mi culpa. Se repitió el noruego mientras hacia el recuento de los hechos. Desde el momento en el que se mudó de ciudad lejos de Emil, cuando se permitió perderle la pista para respetar su decisión, aquel día en el que doblegó su orgullo y aceptó el hecho de pedirle ayuda a otra persona para encontrarle, en el momento en el que accedió a que el danés entrara a su hogar y decidió ser su editor, hasta estos momentos en los que por un malentendido que el había provocado veía como ambos nórdicos se encontraba peleando. Y todo eso sucedía por su propia existencia.

Se sentía miserable, debía ponerle fin a todo esto. Debía tomar valor y recuperar su postura para evitar que alguno de los dos, o en su defecto ambos, fuera directo al hospital. Nuevamente trató de moverse pero no podía, se sentía incluso mas débil que la primera vez que intentó caminar hacia ellos. Estaba frustrado, incluso ahora solo era un inútil, un simple estorbo que no hacia nada mas que dañar la paz de los demás. Un completo ser innecesario.

-¡Lukas! ¡Reacciona! ¡Lukas!-una nueva voz logró sacarlo del trance, por inercia volteó para encontrarse con el dueño de esta, el cual resultaba ser ¡¿Tino?! ¿En que momento llegó? No pudo tratar de averiguarlo pues el menor ya le estaba ordenando que hacer para calmar la situación.

-¡Agarra a Mathias en cuanto logre separarlos y trata de alejarlo de aquí!

-P-pero el es mas fuerte que y-

-¡Es una orden de tu jefe! ¡Solo hazlo!- gritó mientras jalaba de su camisa a Berwald y este le ayudaba a inmovilizar al danés de una manera extraña

-¡Ahora Lukas! –esta vez logró caminar rápidamente hacia donde se encontraban los tres y junto con Tino logró arrastrarlo hasta la entrada para salir con el y tratar de tranquilizarlo. Antes de salir alcanzó a voltear para asegurarse que el sueco se encontrara bien. Pudo hacer un rápido contacto visual, el cual interpretó como un "hablamos luego, te encargo el resto" y sin dudar mas cerró la puerta mientras tomaba fuertemente la manó del otro y bajaban corriendo las escaleras hasta llegar al estacionamiento.

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Ambos estaban agitados, era notorio que Mathias aun estaba molesto por la forma en la que mantenía los puños apretados y se encontraba en una posición defensiva. Por su parte, el noruego se sentía algo mareado y se sentía desfallecer, la cabeza comenzaba a dolerle y llegó a agacharse un poco para tratar de recuperarse, aunque nunca soltó la muñeca del otro.

Se quedaron alrededor de 15 minutos en silencio, mientras sentían como el ambiente se encontraba tenso. Poco a poco Lukas se comenzó a sentir mejor, (a excepción por el dolor de cabeza) y pudo alzar un poco su vista para encontrarse con el rubio con la cara llena de moretones y su nariz sangrando, su cabello estaba completamente revuelto y su ropa lucia totalmente desaliñada. Era obvio que la pelea que había tenido minutos antes no había sido una cualquiera, si no fuera porque Tino apareció estaba seguro que en estos momentos estaría llamando a una ambulancia o se encontraría camino al hospital.

Suspiro un poco antes de animarse a entablar una conversación un poco decente.

-Debemos curar tus heridas, vámonos de aquí. –Trató de caminar nuevamente pero esta vez el mayor se lo impidió, solo pudo sentir un fuerte jalón y como se soltaba de su agarre el otro chico.

-Dime, ¿les divierte todo esto? –masculló en un tono seco, frio, pero que dejaba notar su tristeza y frustración. Tenía la cabeza agachada, tratando de evitar hacer cualquier contacto visual con los ojos violetas que le pertenecían a quien consideraba como el amor de su vida. Espero un poco por una respuesta pero esta nunca llegó. Desesperado, se atrevió a continuar su monólogo. –Entonces tomare eso como un si. –dijo con notorio dolor.- ¿Sabes? Te creí un buen tipo, tal vez no eres del tipo enérgico y carismático pero en tus acciones reflejabas sinceridad. Tal vez tu no te des cuenta pero yo se que esa actitud que tratas de mostrar ante el resto es solo una mascara, un simple disfraz o b bueno, eso creía. Ahora me doy cuenta que no es así. Tu y Berwald son terribles. Primero el juega durante estos cinco años mientras te busco como un desesperado ¿sabes cuantas veces quería abandonar? ¡Pero no lo hice! ¿Y tu sabes por que? Porque tenia la esperanza de que el día en que te encontrara todo el tiempo perdido seria nada, estar a tu lado me demostraría que el perseguirte fue la mejor decisión que he tenido en años, y así lo creí hasta ahora. ¡¿Por qué demonios tenías que elegirlo a el?!

-N-no te equivocas Mathias…yo no…-"No lo elegí a el, no pienses eso por favor" decía en la mente Lukas pero nuevamente le era imposible articular palabra alguna, no entendía porque todo el día se la había pasado flaqueando, eso no era común en el. No quería que el pensara eso, no debía de hacerlo, si esto se quedaba de esta manera, probablemente el se alejaría y no sería capaz de dirigirle nuevamente la palabra. No deseaba que eso pasara, no quería perderlo, no a el.

-¡Respóndeme! –el grito lo trajo de vuelta a su realidad. Volvió a posar su mirada en el mas alto para encontrarse con su rostro cubierto por las lagrimas que derramaba por el dolor que sentía, dolor que el había causado. Nuevamente era su culpa.- Te quiero Bondevik ¿es mucho pedir que entiendas eso? ¿Es mucho pedir el que trates de corresponderme?

-N-no…

-¡Claro que lo es! Si seré un idiota, torpe e ingenuo, al parecer no he querido entender las cosas por las buenas. Pero no te preocupes, si es que lo haces claro, el trabajo no será un problema, yo me encargo de mandarte los avances por correo o por medio de Berwald, supongo que no te molestara que te envié las cosas con la persona que mas amas. –no pudo evitar sentirse fatal al decir eso.- y así estarán las cosas bien ¡Listo! Dejare de molestarte. –trató de darse la media vuelta pero sintió como una fría mano golpeaba su rostro y nuevamente el silenció se hizo presente, pero fueron por escasos segundos.

-¡Deja de dramatizar las cosas idiota! ¡Estas exagerando todo! –"No, no debería decirlo de esa manera, esto esta mal."

-¡¿Exagerar?! ¡Claro, estoy dramatizando porque es algo que SI ME IMPORTA! –hizo énfasis en las ultimas dos palabras.- pero como ya te lo dije, fui el único que pensó así. Nunca consideraste tener algo conmigo y lo entiendo, créeme que hubiera aceptado tu rechazo, pero lo que en verdad me duele es el hecho de que me hayas mantenido en este engaño. Si querías estar con mi primo me lo hubieras dicho, aunque el ya tiene pareja o bueno, ahora no se que relación tengan ustedes tres y ¡ni me interesa! Pero eso fue cruel, me ilusionaste, me engañaste tu simplemente me mentiste. Se que mi sentir no se ira fácil porque es sincero aunque no te importe en lo absoluto pero mínimo espero que entiendas el porque exagero. –suspiró, debía terminar con esto antes de que saliera mas destrozado.- Es todo, gracias por nada, o mejor dicho, gracias por las fantasías que creaba en mi mente antes de conocerte, ahora las atesoraré aun mas. –comenzó a alejarse mientras buscaba en su pantalón las llaves de su auto, ya en casa se deprimiría.

"No, espera, por favor espera, te lo ruego Mathias, no te vayas, no era lo que tu crees, yo jamás jugaría contigo, todo fue cosa de tu imaginación, quédate, escucha lo que tengo que decirte." Su mente ahora era un caos, quería detener el tiempo y poder correr y abrazarle para luego encararlo y decirle como sucedieron en realidad las cosas pero ahí estaba de nuevo, inmóvil, incapaz de hacer algo mas que solo observar. El dolor de cabeza se volvía cada vez mas fuerte, su cuerpo comenzaba a pesarle y sentía que no podía estar mas de pie. Un zumbido apareció en sus oídos mientras sentía como el aire le comenzaba a faltar, comenzó a toser para intentar obtener algo de oxígeno pero le era imposible. Poco a poco su vista se nubló y no logró mantener el equilibrio, cayó de rodillas al piso mientras se agarraba la garganta. A lo lejos pudo ver como un hombre llegaba corriendo para ayudarle pero antes de poder hacer algún otro movimiento sus ojos se cerraron y sintió como su cuerpo se iba relajando.

-¡Lukas! –fue lo ultimo que logró escuchar antes de que la obscuridad invadiera su ser.

Chan chan chan este final trate de hacerlo de diversas maneras pero creo que quedó muy bien como lo deje, ustedes que opinan? La pelea fue interesante? Y que le sucedió a Lukas?

Ahora si me permitiré hacer un breve spoiler: Emil aparecerá muy muy pronto pero no en el siguiente capitulo XD así que espérenlo con ansías.

Y la historia de la vida de Noru finalmente se mencionará!

Espero les este agradando el como manejo a nuestro amadísimo noruego, se que puede ser muy OC pero yo siempre he tenido la idea de que el hombre tiene ese carácter porque trata de ocultar sus sentimientos a causa de su triste pasado.

Igual me estoy tratando de cumplir mi promesa de actualizar mas seguido o en el horario acordado, aunque si me es difícil para ser honesta.

Y para terminar los agradecimientos de siempre: gracias por seguir este fic o intento de XD por sus hermosos comentarios que me sacan una sonrisita siempre que los leo (sip, los leo mas de 10 veces), por darle una oportunidad si es la primera vez que alguien decide leerlo o por añadirlo a sus favs. De verdad se los agradezco de corazón 3

Saluditos y besos! Feliz inicio de semana

P.D. ¿Reviews?