Hola chicas esta historia es una TRANSCRIPCION de la original de Yurika Cullen que muy amablemente ME PERMITIÓ ADAPTAR sus historias a los personajes de Candy Candy, y así compartir con ustedes su talento….espero le agrade tanto como las otras historias que su inspiración nos ha permitido disfrutas…
DIFÍCIL DE AMAR
By Yurika Cullen
Capitulo Diez
-.-
Afuera estaba lloviendo con fuerza, estaba bastante oscuro y hacía frío, pero no tenía ningún interés en volver a mi casa, así que preferí caminar un poco para despejar mi mente y tratar de sacar toda la rabia y frustración que sentía en estos momentos. Camine sin rumbo por un rato y sin tener conciencia del tiempo, pero aun así no había podido sacar mi frustración ni mi dolor, estaba realmente dolida por las palabras de mis padres hace un rato, en verdad que no podía creer lo que había pasado, estaba doblando en una esquina cuando choque con alguien.
— Perdón— dije casi en un susurro
— ¿Candy?— cuando levante la mirada vi a Terry que me miraba sorprendido, llevaba un paraguas en una mano y una bolsa de súper mercado en otra, sin dudarlo ni un segundo y sin poderlo evitar me lance a su pecho llorando desesperadamente— ¡¿Pero que te paso Candy? ¿Qué tienes?— yo seguí llorando sin responder— Dime algo por favor, me estas asustando— yo me calme un poco antes de mirarlo
— ¿Puedo quedarme contigo esta noche?— logre preguntarle en medio de mi llanto ahora silencioso— no quiero volver a mi casa, por favor, no quiero estar sola—
— Claro que puedes quedarte, pero cálmate por favor, ven, será mejor que vayamos de una vez, estas empapada— y quitándose su chaqueta la puso sobre mis hombros mientras caminábamos— Toma— dijo cuando estábamos en su departamento y mientras me entregaba una toalla y me guiaba al baño— será mejor que te seques y te cambies esa ropa antes de que te enfermes, te prestare algo para que te cambies— yo simplemente asentí, dos minutos después estaba adentro del baño cambiándome la ropa mojada por un pantalón de pijama y un buso que me quedaban realmente grandes, como el buso me llegaba casi a las rodillas opte por usar solo eso, así que el pantalón lo doble para regresárselo
— Gracias— le dije cuando salí del baño y viéndolo llegar a la sala con una bandeja con té— gracias por dejarme quedar contigo—
— No tienes porque agradecer, pero al menos dime que sucede— dijo entregándome una taza, sintiéndome mucho más tranquila me acomode en el sillón a su lado y le conté todo
— La verdad es que no quería volver a casa y tener que escucharlos, así que preferí caminar un poco hasta calmarme— termine la historia
— Es muy peligroso que vayas caminando tú sola en la noche, debiste haberme llamado— me reclamo
— La verdad es que no pensé en nada Terry— él se acerco y me abrazo
— ¿Ya te sientes mejor?— me pregunto mientras acariciaba mi pelo
— Sí, creo que estoy un poco mejor, aunque todavía no puedo creer lo poco que le importamos a mis padres, yo pensé que aunque sea en el fondo sentían un poco de amor por nosotros, pero al parecer solo piensan en ellos mismos, tenía mucho miedo de que se llevaran a Albert y me dejaran sola, sin él estaría completamente sola en casa—
— No te hagas mas problema por eso Candy, si ellos no son capaces de quererte, son ellos los que se lo pierden, me parece realmente muy estúpido que no se den cuenta la persona tan estupenda que eres, es imposible verte y no amarte Candy, si ellos no pueden hacerlo entonces no merecen que tú te sientas mal, además tu hermano está contigo, eso es lo importante— yo lo mire fijamente y sentí mi corazón acelerarse, Terry siempre decía ese tipo de cosas sobre mí, él siempre de una forma u otra dejaba claro que me amaba y yo antes no era capaz de verlo con claridad, pero esta vez en verdad podía darme cuenta que él me quería, cuando estaba con él me sentía amada, en sus brazos me sentía protegida, así que ansiando desesperada sentirme quería por alguien levante mi rostro y lo bese, él no dudo en corresponderme
— Terry— dije cuando nos separamos, él me miro cautelosamente— ¿Tu me amas?— él tomo mi rostro en sus manos
— Como nunca podre amar a nadie más Candy, yo estoy loco de amor por ti— su rostro estaba serio
— Entonces demuéstramelo— le pedí, él me miro sin entender— demuéstrame que me amas, esta noche quiero que me lo demuestres—
— ¿De qué hablas?—
— De que quiero que estemos juntos, quiero que me hagas el amor— abrió los ojos sorprendido
— No— dijo simplemente y frunciendo el ceño mientras se separaba de mí y se ponía de pie
— ¿Por qué?— dije levantándome yo también
— Porque lo estás haciendo simplemente por rebeldía, por enojo, por cualquier cosa menos por la correcta—
— Tu mismo me dijiste que cuando te lo pidiera lo cumplirías— le reclame
— Pero no en estas condiciones—
— Terry, te lo estoy pidiendo porque te necesito— dije abriéndole mi corazón y acercándome a él mientras lo sostenía de la camisa— porque necesito desesperadamente amor, quiero sentirme amada por una vez en la vida, quiero sentir que soy importante para alguien, por favor, demuéstrame que me amas, yo se que tú me amas Terry, por favor déjame sentir tu amor—
— Lo que me pides es demasiado complicado, aunque yo me muero por hacerlo, no quiero que el día de mañana vayas a considerarlo un error, no quiero que después me digas que lo olvidemos porque fue solo un arranque del momento, no podría soportar nunca que dijeras eso— esta vez fui yo la que lo tomo del rostro
— Nunca podría decirte algo parecido, yo estoy plenamente consciente de lo que estoy pidiendo, y por más que esté pasando por esta situación, si fueras otro no sería capaz de hacerlo, pero contigo es diferente, contigo me siento protegida, me siento querida, siento que cuando estas a mi lado nada puede pasarme, cuando dices lo que sientes por mí, pienso que es algo tan irreal, nadie nunca me dijo algo parecido y cuando tu lo haces, me haces sentir la persona más importante del mundo, pero siempre he tenido miedo de arriesgarme a querer a alguien y que al final resulte como mis padres y me den la espalda dejándome sola, pero tú eres diferente, sé que no lo harás, por alguna maldita razón sé que no lo harás, por eso te pido que me ames Terry, porque te necesito—
— ¡Demonios Candy!— dijo levantándose y tomándome de la cintura para cargarme en sus brazos, yo me sorprendí por lo repentino de su acción— voy a mandar al diablo mi preocupación, lo hare porque te voy a amar tanto, te voy a demostrar tanto lo mucho que te amo que no vas a poder nunca arrepentirte de esta decisión, nunca vas a querer irte de mi lado, esta noche firmaras tu sentencia, porque después de hoy voy a luchar a capa y espada contra quien sea por ti— dijo mientras me llevaba a su habitación, yo lo abrace con fuerza
— Eso es justamente lo que quiero Terry, quiero que me hagas amarte, quiero que me enamores de ti, yo también quiero corresponderte— lo vi sonreír ante mis palabras, cuando estuvimos en su habitación me dejo sobre la cama mientras se quitaba la camisa y el pantalón
— Esta noche Candy Andry serás mía para siempre—
Quedándose solamente con los bóxers, se acerco de nuevo a mí y tomándome de la nuca me acerco hasta él y me beso, me beso con desesperación, pero también con amor, sentí sus manos empezar a subir el buso que él mismo me había prestado, no llevaba nada debajo por eso cuando me lo quito quede completamente desnuda ante él y para mi sorpresa no sentía vergüenza en lo más mínimo, por el contrario, me acerque a él y yo misma termine de desnudarlo. Llevaba de la curiosidad me quede mirándolo fijamente cuando estaba totalmente desnudo.
— Vaya, no tenía la menor idea de que sería tan… impresionante— dije completamente sorprendida, lo escuche reír por mi comentario
— Yo por el contrario siempre había imaginado que eras la mujer más hermosa del mundo, aunque comprobarlo es realmente increíble— dijo acercándose a mí y recostándonos en la cama, nuestras pieles se tocaban por completo
Esta vez Terry iba un poco más despacio con sus besos, además sus manos empezaron a divagar por mi cuerpo lentamente, se sentía realmente extraordinario sus manos sobre mi piel, estaba siendo tan delicado, tan cuidadoso, tan amoroso que yo me sentía en el cielo. Sus labios comenzaron a descender por mi cuello y mis hombros hasta mis pechos, presto excedida atención en ellos mientras los besaba y acariciaba sucesivamente, arrancando de mis labios pequeños jadeos y suspiros de placer, después continuo bajando hasta que lo sentí ubicarse entre mis piernas, y un fuerte gemido se escucho cuando puso sus labios sobre mi intimidad, tuve que agarrarme con fuerza de las sabanas ante las sensaciones que me estaba provocando, realmente no podía creer lo que Terry me estaba haciendo, su boca era completamente milagrosa, cuando sentí que me moría, agarre a Terry de los hombros y lo apreté con fuerza mientras increíblemente llegaba al clímax, un fuerte jadeo salió de mis labios en el proceso y arquee la espalda desesperada.
El empezó de nuevo su camino de besos esta vez hacia arriba y cuando tuve su rostro frente a mi lo bese, lo bese sintiendo mi propio sabor en sus labios y era la cosa más erótica y excitante que podía imaginar, ahora sintiéndome realmente excitada, moví mis manos por todo su cuerpo hasta que llegue a su punto más sensible, Terry soltó un gemido cuando lo acaricie con suavidad de abajo hacia arriba y pude sentir su respiración realmente agitada en mí oído.
— ¿Te gusta?— me atreví a preguntar aun acariciándolo
— Se siente de maravilla— dijo con la voz agitada, yo le sonreí y luego me sonroje fuertemente
— ¿Puedo…?— él frunció un poco el ceño al no entender— Bueno…— yo cada vez estaba más roja— ¿Puedo hacer lo mismo que tú?— Terry soltó de golpe una fuerte bocanada de aire
— ¿En serio quieres hacerlo?— me pregunto sorprendido— No necesitas devolverme ningún favor—
— No es por eso— dije avergonzada— de verdad quiero hacerlo—
— ¡Dios mío! Esta noche te has propuesto matarme— yo sonreí un poco y sintiéndome ahora animada me senté y lo empuje para se acostara, lo acaricie un poco al comienzo mientras besaba su formidable abdomen y bajaba poco a poco con mis labios hasta su intimidad, al comienzo la observe por unos segados sintiendo verdadera curiosidad, pero después llevaba por el deseo lo empecé a acariciar con mi boca, Terry soltó un fuerte y ronco gemido cuando puse mis labios sobre la tersa piel, luego mientras más lo acariciaba mas sentía su respiración entrecortada y dificultosa— ¡Dios! Para Candy— me pidió a la vez que me alejaba lentamente de él y me acostada de vuelta en la cama mientras se posicionaba arriba mío
— ¿Lo estoy haciendo mal?— pregunte preocupada, él negó con la cabeza
— Lo estás haciendo demasiado bien, y si continuas haciéndolo no voy a soportarlo mucho tiempo— yo me sonroje un poco, él se acerco a su mesita de noche y lo vi sacar un preservativo— ¿Todavía quieres continuar?— me pregunto para asegurarse, aunque en su rostro se notaba claramente el fuerte deseo que sentía
— Ahora más que nunca— dije con firmeza, Terry se puso el preservativo y después se acomodo de nuevo sobre a mí, me tomo el rostro entre sus manos y me miro fijamente
— Te amo— me dijo seriamente, mi corazón se acelero como loco— quiero que te quede claro que te amo Candy Andry, tú quieres que te haga amarme, y la única manera que tengo para intentarlo es amándote yo mismo, dándote todo mi amor, y esta noche lo vas a sentir, vas a sentir todo el amor que te tengo— y sin decir nada más me beso
Me beso con pasión y ternura a la vez que entraba lentamente en mi, poco a poco se fue abriendo paso hasta que estuvo completamente dentro, cuando una mueca de dolor surco mi rostro, Terry acerco su boca a mi oído y susurro palabras de aliento mientras se quedaba quieto a la espera de que me acostumbrara, y cuando por fin lo hice, se empezó a mover con lentitud y delicadeza, con completo y total amor. Yo lo abrace por los hombros y me pegue más a él cuando el placer me llego de repente, y sin poder evitarlo, gemí y jadee en su oído todo el tiempo, Terry fue aumentando poco a poco el ritmo a la vez que sus jadeos y gemidos se hacían tan audibles como los míos, sus manos empezaron a vagar de nuevo mientras me acariciaba de la forma más exquisita que pudiera existir.
Después de un rato de besos y caricias sentí que de nuevo llegaría al orgasmo, me agarre fuertemente de su cuello y pegando mi pelvis más a él me deje llevar por las fuertes sensaciones, pude sentir la mirada de Terry clavada en mí durante los últimos minutos, y como él mientras me besaba también se retorcía de placer. Estuvo un par de minutos sobre mí tratando de regular su respiración, después se acostó a mi lado en la cama y me arrastro hasta su pecho mientras nos cubría con la sabana.
— Te amo— me repitió en el oído mientras me acariciaba suevamente el brazo y aunque me hubiera encantado responderle con las palabras que él quería escuchar, no pude hacerlo
— No me queda ninguna duda— dije mirándolo a la espera de alguna muestra de desilusión, pero no la había, por el contrario, él sonreía feliz— esta noche he podido sentir tu amor— su sonrisa se amplio— Gracias por amarme Terry, gracias por hacerme sentir de este modo, quiero que te quede claro, que nunca me voy a arrepentir de esta noche, nunca me voy a sentir culpable de haberte dado mi virginidad, por el contrario, me siento sumamente orgullosa de estar contigo, eres un hombre increíble— él me acerco a su rostro y me beso
— Sé que puedo hacerlo Candy, sé que me vas a amar, tarde o temprano te vas a enamorar de mí— yo lo abrace con fuerza mientras le pedía a Dios que me permitiera hacerlo, que me hiciera amarlo como él ya lo hacía conmigo, y rogándole a Dios que me ayudara me quede dormida en el pecho de Terry, y dormí como nunca lo había hecho en la vida
