ADVERTENCIA: lemon
Muy bien, antes de que lean mi primer lemon de esta... ¿pareja?, y piensen cualquier cosa, dejenme justificarme (no sólo ante ustedes, sino ante mí misma más que nada).
Yo tenía ganas de escribir lemon de ellos dos, pero la relación que mantienen es bastante complicada como habrán podido comprobar si leyeron los caps anteriores. Se odian, se tienen celos, se han dejado traumas de por vida... pero también intentan perdonarse, también necesitan estar cerca el uno del otro ya sea para declararse guerra o para establecer una alianza, un pacto, para buscar beneficios. Estoy segura que entienden porque se me hizo complicado meterlos juntos en una cama y que saliera algo medianamente decente; por un lado no quería escribir solamente las descripciones de lo que hacían (no quería escribir porno, al menos no en esta ocasión), pero tenía que tener mucho cuidado con los sentimientos que hiciera pasar por sus cabezas porque si llegaban a parecer a punto de decirse "te amo" me tenía que pegar un tiro (Eso o vivir el resto de mi vida en el exilio).
Había pensado en ponerle algún contexto histórico, pero como ya había dicho que no era raro que terminaran teniéndo sexo, preferí algo más casual. Entonces esta escena es una de muchas... una más del montón... (eso me ayudó a evitar el romanticismo)
En definitiva, me costó bastante escribir algo con lo que estuviera medianamente conforme, por eso talvez este no sea el lemon que estaban esperando leer, tampoco es el que yo esperaba escribir, ese tendrá que esperar a otra ocasión...
Perseverancia
Ropa tirada por todas partes, un vaso de vidrio roto, y una botella de alcohol tumbada que derrama su contenido y mancha la alfombra de la sala de estar. Las notas de una canción de The Clash revotan contra las paredes y disimulan los gemidos y suspiros que escapan de los cuerpos sobre el sofá. Arthur empuja una vez más y termina de entrar completamente en Martín, que se aferra con fuerza a un cojín.
– You're so tight as usual...
– Si, si, dale che. Movete de una puta vez pirata– lo apura.
No hay necesidad de fingirse cariñosos, ni de preocuparse demasiado por palabras dulces que alivien el dolor. Argentina cierra los ojos para concentrase en el placer de la penetración y el dolor en su cuello cuando Inglaterra se inclina sobre él para morder.
– I hope you're not thinking about Chile– murmura contra su oído, burlándose.
– No, yo espero que vos no estés pensando en Chile.
Martín no deja de jadear y lamerse los labios, ni de dejar escapar pequeños gemidos ahogados cada vez que Arthur se hunde en su interior y golpea contra ese punto. Inglaterra le lame él también los labios por encima, sus lenguas rozándose, pero sin besarlo. Se aparta un poco y estira la mano para tomar entre sus dedos el rulito que ya sabe muy bien que es su zona erógena, Argentina se retuerce al contacto, y verlo así es un espectáculo encantador. Embiste con más fuerza dentro del que debió haber sido su colonia y jadea antes de besarlo, gemidos y saliva escapándoseles de la boca. Su enemigo, su aliado, su proveedor de materias primas y orgasmos; lo quiere todo de él, sangre, pasión, odio. Recorre codiciosamente su cuerpo, las tierras sobre las que debería haber gobernado, siente hervir en su sangre la adrenalina de las masacres e invasiones. Le lame lame las claviculas y le muerde el hombro con fuerza hasta lastimarlo y hacerlo gritar, ríe cruelmente ante su queja, se lo merece por ser tan adictivo. Odia esa necesidad de tenerlo cerca, pero él es el objetivo que nunca pudo cumplir, despierta su afán conquistador como nadie y con el tiempo, verse tranportado a sus viejos días de piratería y saqueo se ha convertido en su droga. Martín se ha convertido en su droga, especialmente cuando está como ahora; desnudo, con su cabello rubio despeinado en todas direcciones, y sus ojos esmeralda nublados por el placer.
- Argentina...- jadea su nombre en un gemido ronco y le jala su rizo erógeno casi con violencia- Argentina, pertenéceme...
Él no responde, nunca lo hace. Sólo ahoga un insulto en un beso y luego acaba sobre su estómago. Otra invasión inglesa fallida.
Y que sigan las justificaciones... Arthur no ama a Martu, YO imagino que le tiene las re ganas porque hace tiempo escuché por ahí que en total fueron como 12 las invasiones inglesas a territorio argentino. Si lo intento conquistar tantas veces es porque realmente quería poner acá su bandera, mucho. (Pero en otra parte escuché que fueron 7 las invasiones... no sé, tendría que investigarlo bien, pero como este cap total no era histórico con decir que fueron varias invasiones alcanza y sobra creo...)
Bueno, creo que se me fueron más palabras en explicaciones que en el cap en sí, ahora les toca juzgar a ustedes...
