¡Hola a todos los fans de P&F! Antes que nada, quiero pedir disculpas por haber tardado en la actualización de este fic, pero no encontraba la forma de darle la vuelta, además de que estaba bastante ocupado.

Sobre lo que tenemos para esta parte, les anticipo que no es lo mejor que he escrito, aunque muchas cosas les traerán algún que otro recuerdo... quiero ver si pueden detectar las referencias culturales, en especial la de la Cindor y el tazo. Y a ver si adivinan a qué serie hago referencia al final.

Acerca de la pequeña broma de Ken y Toy Story, no es para ofender, es una referencia de lo que sucedió durante el estreno de Toy Story 3, cuando acusaron a Disney y Pixar de homofobia.

Además, a pedido de mi amigo Artemis The Cat 1986, incluyo en esta segunda parte la canción "Welcome to the Jungle" de Guns 'n' Roses. Es una parte donde necesitan mucha imaginación (yo igual coloqué algunas cosas que van sucediendo al ritmo de la canción). Para no hacer la escena tan larga le suprimí una parte de la letra, pero si la quieren escuchar completa pueden hacerlo :D Al final, tendremos también el opening de uno de los animés mas conocidos.

La segunda parte de mi fic más loco hasta ahora, a continuación... ¡espero que les guste!


Capítulo V

Danville está Loco, Loco, Loco

"¡Cancelan Los Simpson! Ahora que tengo su atención, lean el capítulo"

Segunda Parte

Ninguna de las ideas de los chicos terminó dando resultado. El pobre Phineas seguía midiendo diez centímetros de altura, y poco a poco fue anocheciendo. El pelirrojo se vería obligado a pasar la noche en lo de Isabella. A eso de las siete y media, la chica salió de su casa y se presentó en el patio.

-¿Y bien?-preguntó-¿Dónde está mi pequeño?

-Aquí lo tienes-respondió Ferb.

Lo sacó de su bolsillo y lo colocó en sus manos.

-No hemos podido hacer nada. Mañana seguiremos intentando-informó Gretchen.

-No es tan urgente…-sonrió la morocha-Voy a divertirme con Phineas…

Y lo miró de forma acosadora, ante lo cual el muchacho tragó saliva, preocupado.

-Bueno-se resignó-No está tan mal… sigue siendo mi novia… por más de que ahora sea una gigante obsesiva…

-Te escuché, Phineas. Cuando lleguemos a casa me explicarás lo de "gigante obsesiva".

El pequeño se puso cada vez más nervioso, al mismo tiempo que la morocha se despedía de los demás y cruzaba la calle.

En eso, Candace volvía del hospital, muy triste. Los chicos notaron esto.

-¿Qué sucede, Candace?-preguntó Baljeet.

-Es Jeremy…-susurró, muy deprimida-escapó del hospital y nadie sabe donde está…

-¿Qué le sucedió?-preguntó Ferb, alarmado por su "cuñado".

-Se hizo re-adicto a las series de los noventa… está completamente loco por culpa de ellas… se cree Fenomenoide y anda perdido por ahí, corriendo con los brazos levantados…

-¿Quién es Fenomenoide?-preguntó Django.

La pelirroja tuvo muchas ganas de golpearlo al oír esa incoherente pregunta, pero se contuvo, y volvió a ser inundada por la tristeza.

-Siempre temí que algo así pasara… tal vez Jeremy no vuelva a ser el de antes… ¿qué debo hacer? Está perdido, y no puedo hallar la forma de encontrarlo…

Y se metió adentro de la casa, mientras los demás se miraban, preocupados.

-Por cierto, Candace, Phineas se encogió y lo está cuidando Isabella… por si lo buscas.

-Que me lo cuente otro día, me muero por oír su experiencia.

El sarcasmo de la muchacha no mejoró el estado de ánimo de los chicos, quienes se dispusieron a volver a sus casas.

-Mañana continuaremos con la poción-dijo el australiano-Aunque tengamos que faltar a la escuela, terminaremos con esa cosa y devolveremos a nuestro amigo a la normalidad.

Todos asintieron, aunque Ferb era el que más triste estaba.

-¿Qué pasa, Ferb?-se preocupó Gretchen.

-No, nada…-le contestó, nervioso-Es que… siento que los problemas sólo están empezando…

-Oh, no hay problema… la jefa sabrá cuidar de tu hermano.

El peliverde le sonrió, cosa que la hizo sonrojarse. Luego de esto, todos partieron a sus hogares, aunque el hermano de Phineas aún consideraba que esto no sería tarea sencilla.


Al mismo tiempo, Isabella llegaba a su casa, con su enamorado escondido en su cabello.

-Vamos, Isabella, apresúrate que no podré seguir matando tus piojos para siempre...

-Yo no tengo piojos.

-Como sea, hazlo rápido que no puedo ponerme de pie.

Sin prestarle atención, la niña entró y saludó a su madre.

-Te preparé pizza para esta noche, hija… tengo que salir. Puedes comer en tu habitación, si quieres.

-¡Está bien, mamá!

Tomó la bandeja y se encerró en su habitación. Ya sin que nadie pudiera verlos, puso la bandeja en su mesita de luz y le informó al "colado":

-Salta a mi cama, Phineas.

El pelirrojo pegó un enorme brinco y cayó en la suave cama de la muchacha. Luego de su aterrizaje, se puso a contemplar la habitación que ya conocía desde hacía tiempo atrás pero que tenía cosas nuevas, como la enorme cantidad de fotos de él y ella que empapelaban las paredes del lugar.

-Qué mal que salí en algunas...

-Muy bien, ya basta, Phineas...-se enojó la morocha-ahora que estamos solos, vamos a hablar en serio por lo que pasó hoy...

-¿Qué me vas a hacer?-preguntó el pequeño, caminando hacia atrás.

-Ya lo veremos...-dijo, acercándose a él de forma acosadora.

-Izzy, no me asustes así...

-Oh, pero tú me cortaste por la mitad... creo que debería hacerte algo malo para equilibrar las cosas... ¿no?

-Isa, por favor...

La chica lo miró fijamente un buen rato, hasta que se le acercó bruscamente. El pelirrojo cerró los ojos, asustado... sólo para que la chica le diera un gigantesco beso, cosa que lo dejó bien atontado.

-Ay...-murmuró, derritiéndose, para luego de unos segundos recuperar su forma-Pero Isa, ¿no era que...?

-Oh, ¿en serio creías que te haría daño? Phi, muchas chicas soñamos con que nuestros novios se hagan pequeños...

-¿Es eso una clásica fantasía femenina?

-Eh... sí, más que nada cuando somos jóvenes…

-De lujo... oye, ¿quieres comer pizza? Puedo llenarme con un cuarto de porción…

Ambos se quedaron hablando y comiendo durante toda la noche. Fue una experiencia muy reconfortante para ambos, ya que pudieron conocer muchas cosas sobre el otro que no se atrevían a contar, como el deseo de Phineas de experimentar una pelea cuerpo a cuerpo con una tarántula, o la fobia de Isabella a las cucarachas y a las canciones de Rebecca Black. Pero los coqueteos no faltaron…

-Tus besos se sienten como cosquillas…-le decía ella.

-Y los tuyos como una dulce bomba terrorista…-retrucaba él.

-Bueno… mejor nos vamos a dormir, ¿no?

-¿Puedo dormir a tu lado?-preguntó, ilusionado.

-No, Phi… podría aplastarte… tengo un mejor lugar…

-¿Cuál?

Unos minutos después, estaba vestido con las ropas de Ken en la casa de muñecas Barbie que la chica dejó de usar tiempo atrás.

-Isa, no me gusta usar las prendas de Ken, son gays.

-¡Phineas, no digas eso!-lo retó su novia, mirando a la cámara con temor.

-¿Qué? ¿"Gay"? Es un país libre, Isabella. Toy Story lo hizo...

-Usa otra palabra menos despectiva…

-De acuerdo… ¡afeminado! ¡Me veo afeminado! ¿Te gusta ahora, Isabella? ¿Te gusta ahora, Disney? ¿Te gusta ahora, Sociedad Derechista Pro-Moral de Padres y Madres de Familia?

-Basta, Phineas. Es lo único que tengo para darte, agradece que no estás desnudo.

-Vaya… ahora sé como se sintió Jack Black en "Los Viajes de Gulliver"… no debí haberme reído de él cuando fui a ver la película…

-¿Lo ves? Eso es el karma, compadre-le dijo Jack Black, apareciendo de repente en la habitación de Isabella.

-¿Qué hace usted aquí?-preguntó la morocha.

-Vengo para que me paguen por lo de "Toma dos"… ya saben…

-Ah, sí-fingió interés ella-Sólo entre en mi armario y espere.

El actor abrió la puerta, y encontró lo que parecía ser una especie de portal hacia otra dimensión.

-Eh… ¿es aquí?-preguntó-No me parece que sea buena idea entrar…

-Si no lo hace, jamás lo descubrirá. ¡Adiós!

Y le pegó una patada en el trasero, empujándolo hacia el portal y haciéndolo desaparecer. Isabella cerró la puerta y respiró aliviada.

-Uf, al fin ese gordo nos dejará en paz.


Eran alrededor de las cinco de la mañana, y ambos dormían profundamente. En eso, Phineas sintió deseos de ir al baño, y salió de la camita medio dormido. Craso error.

Se pegó varios tropezones, con la pata de la cama, la mesita de luz y el armario de Ken, hasta provocar que éste cayera. El ruido no fue lo suficientemente fuerte para ser oído por Isabella… pero sí lo fue para Pinky, quien estaba durmiendo en su cesta y, al oír el ruido, caminó hacia la casita. Luego de levantarse, Phineas pegó un grito de horror al ver el ojo del perro en la ventana, y éste comenzó a ladrarle, hasta que comenzó a embestirla y finalmente echó abajo la construcción de juguete.

Alarmado, el pelirrojo escapó por la entrada que le habían colocado al animal en la puerta del cuarto, y, aún con Pinky persiguiéndolo, corrió por la cocina hasta llegar a la puerta de la casa. Allí volvió a salir por la otra entrada, pero al no ver nada, tropezó y cayó en el césped, para luego rodar unos metros. El perro, al no verlo más, se metió adentro, satisfecho por expulsar al intruso.

-Uf, estoy vivo…-murmuró-Pero… ¿cómo salgo de aquí?

Era de noche, y no podía ver absolutamente nada. Entonces se puso a caminar, buscando la suerte.


A la mañana siguiente, Heinz y Vanessa se habían levantado temprano para comenzar con el entrenamiento. Entonces, decidieron buscar en el departamento el equipo de gimnasia del primero.

-¿Estás seguro que no están en tu habitación?

-No, además no tienes permitido entrar ahí, lo sabes.

-¿Qué hay ahí que no haya visto? ¿Temas para adultos?

-No… pero igual no puedes entrar.

Finalmente, lograron encontrar el equipo en una habitación que Doof reservaba para guardar sus recuerdos. Vanessa la contempló intrigada, y se sorprendió aún más por lo que vio dentro de un armario.

-¿Por qué guardas esas cajitas de leche con chocolate?

-No he tirado una desde lo que me pasó con esa Cindor…

Flashback

Doof se encuentra tomando una chocolatada Cindor en cajita. Al terminar, la tira al piso y la pisotea con furia. Mientras ríe, la "Caja Vengadora", es decir, una caja de chocolatada de gran tamaño, se dirige hacia él y lo golpea con una pajita gigante. Luego de darle una golpiza, le "escupe" chocolatada por la pajita, y se va.

Fin del flashback

Perry se hizo presente un rato después, y al poco tiempo comenzaron con el entrenamiento, con el hombre usando un equipo de gimnasia totalmente gris.

-Bien, papá, para tu primer ejercicio, deberás correr en tu cinta de andar durante media hora.

-¿Media hora?-se horrorizó-¡No aguanto ni diez minutos y tú quieres que aguante treinta!

-Papá, esto es en serio, si quieres progresar debes ampliar tus horizontes… es lo que hacen los actores que se van poniendo viejos y están a punto de pasar a la historia.

-¿Como Eddie Murphy?

-Así es… ¿por qué crees que dejó de hacer Doctor Dolittle y le empezó a poner la voz a Burro?

-Cierto… ¡bueno, a entrenar se ha dicho!

Heinz se puso a caminar, y poco a poco se iba acostumbrando al ritmo, por lo cual se confió y le pidió a su hija aumentar la velocidad.

-¡Yahoo! ¡Más rápido, Vanessa, más rápido!

La castaña lo obedecía sin chistar, hasta que alcanzó una velocidad tan grande que comenzó a sentir que podía volar… salió de la cinta, se tiró por la ventana y voló por los aires como un águila libre.

-¡Eres genial, papá!-gritó ella-¡Ahora despierta, maldita sea!

El científico despertó de esa alucinación, y se vio tirado sobre la máquina, mientras el ornitorrinco le traía un vaso de agua.

-¿Qué pasó?

-Te desmayaste a los cinco minutos… papá, realmente estás en muy mala forma…

-Oh… pero, ¿qué puedo hacer? Vaya… mi hermano ganará y yo seré humillado como todos los años…

Ambos lo miraron, preocupados, cuando, en la tele, "Danville Hoy" comenzó.

-Buenos días, Danville-saludó Dink-En nuestra primicia de hoy, les informamos a la población del Área Limítrofe que la maratón anual se correrá este martes, es decir, mañana mismo, ya que el presidente Obama ha declarado el segundo domingo de octubre como el Día Nacional de la Pereza. Obviamente, como adivinarán, me opongo completamente a esta humillante decisión del führer que tenemos como jefe supremo…

En eso, una lucecita roja apareció en su frente.

-… es decir… estoy totalmente de acuerdo con esta sabia decisión del excelente mandatario que se encuentra mejorando a esta Nación…-el puntito desaparece-Fiuuu… maldito francotirador demócrata…-murmuró.

-¿Mañana?-se sorprendió Doof-¡Mi padre cumple años mañana!

-¡Es perfecto!-dijo Vanessa-Si ganas la carrera, le darás el mejor regalo de su vida…

El hombre miró la máquina, y dijo, decidido:

-Sé que puedo hacerlo… pero voy a necesitar toda la ayuda disponible.

-Y te la daremos, papá.

-Genial… ¡muy bien, apártense, porque Heinz arrarasará con todos!

-La palabra es "arrasará"…

-¿Eres mi entrenadora o mi maestra de ortografía?-se molestó.


Durante el desayuno en la casa de los Flynn-Fletcher, y acompañados nuevamente por Stacy, Candace le explicó bien el asunto a Ferb, el cual se quedó pensativo tras la confesión.

-Candace, no creo que lo haya entendido, no creo que sienta lo mismo a sus trece…-opinó la morocha.

-Te equivocas, Stacy-contestó el peliverde-Te aseguro que fue un golpe duro dejar de ver Pokémon, pero he podido superarlo…

-¿Qué quieres decir con eso?-preguntó su hermanastra.

-Tal vez quiera decir que si él pudo, Jeremy también… sólo debes hablar con él…

-Pero primero debo encontrarlo… y aún así, no creo poder curar su enfermedad… si es que se puede llamar enfermedad…

De repente, Ferb recibió un mensaje de texto de Isabella. Luego de leerlo, palideció, y salió corriendo rumbo a su casa.

-¡Ferb! ¿Qué sucede?

-Phineas… desapareció…

Preocupadas, lo siguieron para enterarse de lo sucedido. Ya dentro, la muchacha lloraba desesperada y nada podía hacerla reaccionar.

-¡Mi Phi! ¡Mi Phi está perdido, y jamás lo encontraremos!

-Tranquila, Isabella, no todo está perdido-la tranquilizó Gretchen.

-Pero… ¿por qué huiría así? Y dejando mi casa de muñecas destruida y con... ¿mordidas de perro?-y miró a su perro-¡Pinky! ¡No, Pinky! ¡Pinky se comió a Phineas...!

El animal la entendió, y negó con la cabeza, asustado.

-Podemos encontrarlo-le dijo Baljeet-Sabíamos que era posible que se perdiera, así que antes de que te lo llevaras, le insertamos un chip detrás de su oreja.

-Y ahora lo rastrearemos y podremos encontrarlo-terminó Django, sacando el rastreador-Según esto, no está muy lejos… ¡vamos, muchachos!

-¿Sabes que tenemos que ir a la escuela, verdad?-le preguntó Irving, molesto.

Todos se quedaron mirando al nerd con una mirada de odio.

-Digo… ¡vamos, hay que ir a buscar a Phineas!

-¡Sí!-gritaron todos.

-Y yo los acompañaré-dijo Candace-Quiero que me ayuden a encontrar a Jeremy… no puedo hacerlo sola…

-Estamos contigo, Candace-la apoyó Isabella, para luego preocuparse-Oh, quién sabe dónde estará mi pobrecito Phinny… solo, e indefenso…

En eso, vemos a Phineas con su remera desgarrada y luchando contra una tarántula, armado sólo con un escarbadientes.

-Estoy cumpliendo un sueño… así que me quieres comer, arañita… ¿sabes dónde estás? ¡Estás en la jungla, baby!

Y se lanzó contra ella. Mientras una conocida canción comenzaba a sonar, el chico se aferraba a su espalda y le clavaba el escarbadientes, para luego arrancarle una pata con todas sus fuerzas y seguir luchando…

Welcome To The Jungle
We Got Fun And Games
We Got Everything You Want
Honey, We Know
The Names
We Are The People That Can Find
Whatever You May Need
If You Got The Money, Honey
We Got Your Desease

In The Jungle
Welcome To The Jungle
Watch In Bring You To Your Knees, Knees
I Wanna Watch You Bleed

Mientras la canción prosigue, vemos una secuencia de imágenes que retratan lo que va sucediendo ese día, coordinando perfectamente con la música: por un lado, Doof entrenando como nunca, caminando, corriendo por la ciudad, levantando pesas, comiendo en McDonald's con su hija y Perry, volviendo a correr, tropezando y levantándose, haciendo lagartijas y tomando café con una bolsa de arena con una foto de Roger pegada para luego golpearla con furia. Por otro, vemos a los chicos en casa preparando la poción, y a Isabella buscando con una lupa y el rastreador a Phineas, a quien observamos haciendo un fuego y comiendo las patas de la tarántula que mató.

Welcome To The Jungle
We Take It Day By Day
If You Want It You're Gonna Bleed
But It's The Price You Pay
And You're A Very Sexy Girl
That's Very Hard To Please
You Can Taste The Bright Lights
But You Won't Get Them For Free

In The Jungle
Welcome To The Jungle
Feel My, My, My Serpentine
I, I Wanna Hear You Scream

Proseguimos, y ahora tenemos a Candace recorriendo todo Danville buscando al rubio, quien ahora es seguido por una multitud de adolescentes de su edad. Todos se pintan la cara y algunos corren con los brazos levantados, otros caminan galantemente golpeando sus pies al hacerlo, mientras más y más jóvenes se les suman. Tampoco nos olvidamos de los demás, y vemos como Doof sigue entrenando bajo las órdenes de su hija y Perry, y como el pelirrojo sigue matando arañas para sobrevivir.

You Know Where You Are?
You Are In The Jungle, Baby!
You're Gonna Die!

In The Jungle
Welcome To The Jungle
Watch In Bring You To Your Knees, Knees

In The Jungle
Welcome To The Jungle
Feel My, My, My Serpentine

In The Jungle
Welcome To The Jungle
Watch In Bring You To Your Knees, Knees

Down In The Jungle
Welcome To The Jungle
Watch In Bring You To Your
It's Gonna Bring You Down!

-Ha!-gritó Heinz, tras acabar la canción en el Guitar Hero con una puntuación perfecta.

Vanessa y el Agente P lo aplaudieron con fervor. El científico estaba mejorando cada vez más, y su ánimo estaba por las nubes.

-Para no ser la canción de Rocky, realmente te ayuda para entrenar-señaló, mirando a la audiencia-Chicos, olviden a Survivor… tienen a Axl y sus amigos…


El lunes finalmente pasó y llegó la mañana del martes. Candace se encontraba sin esperanzas: Jeremy no aparecía y la banda debía tocar esa tarde para la maratón adelantada.

-Oh, Jeremy…-susurraba ella, sentada en la mesa, mientras miraba una foto del rubio-te he fallado… creíste en mí pero yo no he sabido encontrarte… ¿qué puedo hacer…?

En eso, alguien golpeó la puerta de la casa con furia. La pelirroja se levantó a abrir, y Stacy entró rápidamente, acompañada por Coltrane, para darle una noticia importante.

-¿Stacy? ¿Coltrane?

-¡Candace, sé donde está Jeremy!-exclamó, exhausta debido a que había corrido mucho.

Su amiga la miró, y recuperó las esperanzas.

-¿En serio? ¿Lo has visto?

-Sí… pero es increíble lo que ha estado haciendo…

-¿Qué sucede?

-Está juntando multitudes de chicos de su edad… parece que quisiera hacer una rebelión o algo así…

-En realidad es una juntada noventera-informó el moreno, que también estaba cansado-Sospecho que están tramando algo grande.

La pelirroja, al oír la noticia, se enojó, y finalmente decidió terminar las cosas.

-¡Se acabó!-exclamó-Ya he esperado demasiado. Vamos a ir por Jeremy y lo devolveremos a la normalidad aunque me cueste un ojo de la cara.

-Pero, Candace… ¿no ves lo que su enfermedad ha logrado?-le preguntó su amiga-No será fácil hacerlo entrar en razón.

-Oye, cuando quiero puedo hacer hasta lo imposible… como cuando Jeremy hizo girar el tazo maldito de Elvira…

Flashback

Vemos a Candace y a Jeremy, jugando con tazos de Tiny Toons, cuando el rubio toma el que tenía a Elvira.

-¡No, Jeremy, no lo gires!-grita ella-¿No recuerdas lo que le pasó a esa niña…?

-Bah, son puros cuentos, Candy…

El joven hace girar el tazo, y, unos segundos después, sale Elvira.

-¡Qué lindo!-exclama, y se aferra a él violentamente-¡Lo voy a adorar, lo voy a…!

Pero Candace los separa de un puñetazo.

-Si lo quieres, debes pasar sobre mí, niña cursi-le dice, enojada.

Ambas se miran con odio, pero la expresión de Candace es tan aterradora que la chica del moño se espanta y vuelve a meterse dentro del tazo. Luego su mano sale de él con un revólver, y se "suicida" destruyendo el objeto de un tiro.

-¡Ay, no, era de colección!-se queja Jeremy.

Fin del flashback

-Y… ¿cómo lo convenceremos de parar todo esto?

-Bueno, según me dijo el doctor Bobolinski, el Síndrome Nostálgico Noventero se presenta en personas que aman absolutamente todas las series de los años noventa… si encontramos una serie a la cual odiara o incluso temiera, podríamos regresarlo a la normalidad…

-Sólo hay una forma de encontrarla…-descubrió Candace-¡mirando la televisión!

Y encendió el bendito aparato, para quedarse mirando lo primero que encontró:

-¡Y ahora, en American Idol, un participante que baila hip-hop e imita los efectos de sonido del Counter Strike al mismo tiempo!

Todos se quedaron mirando como el bailarín ejecutaba pasos perfectos de hip-hop mientras exclamaba constantemente frases como: "Go, go, go!", "Enemy Down" o "Fire in the hole!".

-¿Y bien?-preguntó la morocha-¿Funcionó encender esa caja idiota?

-Claro… me ayudó a despejar la mente… y ya sé cual es esa serie…-dijo Candace, triunfante-¡Vamos a recuperar a Jeremy!

-Wow… the bomb has been planted-observó Coltrane.


A pesar de que los chicos que ayudaban a Ferb se fueron de la residencia Flynn-Fletcher para volver a sus casas, el peliverde se quedó trabajando solo durante toda la noche para poder conseguir el bendito antídoto para el problema de su hermano.

Más o menos para el momento en que los adolescentes se iban a buscar al rubio, el muchacho finalmente había conseguido elaborar una poción agrandadora, por lo cual llamó a Isabella para comunicarle del logro. Sin embargo, esta no contestó. Se quedó pensando si ella había regresado a su casa luego de la búsqueda del día anterior… ¿y si acaso no había dejado de buscar a Phineas y todavía estaba ahí afuera?

Entonces, tomó un rastreador idéntico al que le había dado a la morocha (habían hecho cuatro), colocó la poción en su mochila, y salió pedaleando guiado por el punto rojo que titilaba en la pantalla del buscador.

La búsqueda lo llevó hasta el bosque, donde, luego de un rato, lo encontró… mejor dicho, los encontró: Isabella estaba tirada en el césped, con un fuerte golpe en la frente, mientras Phineas, con todas sus fuerzas, le colocaba en el lugar de la herida su remerita de juguete mojada con agua del arroyo para que sanara.

-¡Ferb!-gritó el pelirrojo, al verlo-¡Ayúdame, por favor!

El peliverde cargó a Isabella hasta la bici, y Phineas subió a su cabello.

-¿Qué pasó, Phineas?-preguntó el preadolescente, mientras pedaleaba y sostenía a su amiga con todas sus fuerzas.

-Pinky me persiguió y tuve que huir, pero como no veía nada terminé aquí. Isabella vino a buscarme y resultó que la encontré así… tal vez tropezó y se golpeó con alguna piedra…

-Te has dado cuenta de lo mucho que aprecia, ¿verdad, hermano? Te buscó durante todo el día y la noche…

-Sí…-se lamentó-y estamos demasiado lejos del hospital… oye, ¿por qué no vamos al lugar de la maratón? Oí que habría un puesto de atención médica.

El muchacho aprobó la idea, y pedaleó hasta allí.


Jeremy y la multitud de adolescentes se encontraban marchando por la calle principal hacia vaya uno a saber donde, pero alguien se les cruzó adelante. Al verlo, los chicos reaccionaron aterrados: era una especie de monstruo morado con ojos amarillos, patas gigantes y una sonrisa malévola en el rostro.

Créase o no, era Candace Flynn disfrazada de Barney el Dinosaurio.

-¡No!-exclamó el rubio, asustado-¡Aléjate de mí!

-Hola, Jeremy-saludó ella-¿Quieres ser mi amigo?

-¡No! ¡No, por favor!

-Oh, vamos, será divertido…

El adolescente realmente estaba horrorizado, tanto que al caminar hacia atrás para evitarlo tropezó y cayó al suelo. Ya no podía hacer nada para que el otro lo dejara en paz.

-De los sagrados noventas… tú lo arruinaste todo… ¡aléjate de mí…! ¿Eh?

La pelirroja soltó unas cuantas risotadas, y se sacó el disfraz, dejando a su novio perplejo.

-Candace… ¿por qué…?

-¿No te das cuenta, Jeremy?-preguntó, tentada-Nadie puede ser tan fanático de su infancia… porque siempre hubo algo en ella que no fue tan bueno…

-Mi infancia era perfecta, hasta que llegó él…

-¿Lo ves? Escúchame, puede que esos programas sean importantes para todos los que los vimos, pero hay cosas en la vida que deben ser dejadas atrás, no importa lo maravillosas que sean… no digo que olvides esos recuerdos, pero no lo lleves demasiado lejos… no vivas del pasado, el tiempo es hoy… es algo que tú mismo me enseñaste… por favor, Jeremy, vuelve conmigo…

El discurso de su novia pareció dar resultado. El rubio pronto pareció "despertar" y grande fue su sorpresa al verse liderando una multitud de chicos de su edad y con una camiseta de Fenomenoide puesta.

-Oh, vaya… eso fue extraño…

-Ya pasó, ya pasó-le dijo, entre lágrimas, y lo abrazó.

-Candace logró encontrar a Jeremy-reflexionó Coltrane-Él tenía razón… ¿lo ves, Candace?

-Tienes razón, Colt-reforzó Stacy-Cuando eres la persona más importante para alguien, sólo tú puedes encontrarla y hacerla entrar en razón.

La pelirroja y el rubio se miraron, felices. Pero, entonces, la chica tuvo una duda.

-¿Para qué juntaste tantos chicos?

-¿Ellos? Ah… íbamos a marchar hasta Cartoon Network para que vuelvan a pasar los programas de nuestra infancia…

-Eso es ridículo hasta para mí-se quejó Stacy.

-Bien, ya que has vuelto… ¿qué tal un concierto para la maratón de Danville?-le preguntó su mejor amigo.

-Creo que estoy listo… pero me falta un poco de motivación…

-Y sé como conseguirla…-dijo Candace-Sólo déjenme llamar a alguien…

Unos minutos después, y para emoción del rubio, alguien llegaba a visitarlo en una nube voladora.


Se hizo la tarde y la hora de la largada estaba por comenzar. En una de las tiendas que habían sido colocadas en la calle, al lado de la salida, Phineas, regresado a su tamaño original, y Ferb esperaban que Isabella, atendida y en buenas condiciones, despertara de su estado de inconsciencia. Cuando lo hizo, miró a ambos, y sonrió.

-Phineas… has vuelto…

-Y mejor que nunca… Isa, no puedo creer lo que hiciste por mí…

-Tú habrías hecho lo mismo, ¿no?

-Pues claro… te amo más que a cualquier otra cosa en el universo…

-Por cierto… ¿cómo pudiste sobrevivir todo este tiempo, Phi?

-Bueno, admito que de algo me sirvió ver "A prueba de todo"…

Y le mostró un DVD del programa, con Bear Grylls en la portada diciendo "Si no aprendes a sobrevivir mirando esto, me hago una casa en el Everest con tu cadáver".

-… pero quiero que le agradezcas a Ferb…-continuó-él nos encontró y además trabajó toda la noche para regresarme a la normalidad.

-Muchas gracias, Ferb… no sé donde estaríamos sin ti…

El peliverde sonrió, y le sujetó la mano, ante lo cual la morocha sonrió nuevamente. Phineas, al ver eso, se puso celoso.

-¡Oye! Esa mano es mía… ¡y de nadie más!

-¿Qué te pasa, Phinny?-preguntó Isabella-¿Te preocupa que ahora me guste más Ferb?

-¡Izzy!

Los tres estallaron en carcajadas, y, unos minutos más tarde, con la morocha recuperada, salieron para disfrutar del evento.


En la línea de largada, Heinz estaba listo para competir. Junto a él, entre otros, se encontraban Rodney, su mayor rival en M.E.R.M.E.L.A.D.A., y, por supuesto, el alcalde de Danville, su hermano Roger.

-Buena suerte, papá-le deseó Vanessa, con Perry en brazos-La abuela y el abuelo están en la línea de meta… saludarán al ganador, así que… ¡tú puedes!

Doof nunca había sentido tanto apoyo por parte de su hija, por lo cual se emocionó, y le dio un gran abrazo.

-Heinz, acaba con eso, es el momento de todos de participar… y el mío de ganar…-se burló su hermano-Otro año que se va y otra maratón para mí…

Vanessa lo miró con desdén, y corrió para llegar a la meta y esperar a su padre allí

-Pero este año vas a morder el polvo…-se enojó su hermano-y tú también, Rodney.

-¿Y yo que hice?-preguntó, desconcertado.

-Quítate esa máscara, Rascahuele.

-¡Cuántas veces te he dicho que no me llames así…!

La hora de la verdad había llegado. Dink Winkerson, ya recibido de súper trabajador, daría la orden de largada.

-En sus marcas… Listos… ¡fuera!-exclamó, y disparó su revólver al cielo.

Todos huyeron despavoridos ante el tiro, y comenzaron con la carrera, justo cuando un pato caía muerto del cielo producto de la acción del locutor.

-¡Yahoo! ¡Pato esta noche!-exclamó, tomándolo y llevándoselo.

La carrera era intensa, pero, para sorpresa de Roger, él y Doof iban cabeza a cabeza.

-¿Quieres que te denuncie por tomar esteroides? ¡Deja de hacer eso!-se enojó el menor.

-¡Nunca! Te enseñaré a respetar a tus mayores, hermanito…

Pronto, los demás quedaron atrás. La lucha era sólo entre ellos dos, y, luego de un rato de tanto correr, la meta ya era visible.

-¡Voy… a… ganar!-exclamó el alcalde, exhausto.

-¡Sobre… mi… difunto… muerto… liquidado… y fallecido… cadáver!-replicó Heinz.

-¡I… dio… ta…!

Fue lo último que pudo hacer. Roger cayó rendido un par de metros antes de llegar, ¡convirtiendo a Doof en el ganador indiscutido!

-¡Lo lograste, papá!-exclamó Vanessa, corriendo hasta él y abrazándolo, emocionada-¡Por fin has logrado ser el mejor!

-No hubiera sido de no ser por ti… y Perry el Ornitorrinco, por supuesto.

Escondido detrás de un árbol, el Agente P lo saludó, y se retiró para estar con sus amos, que también estaban allí. El científico y su hija le devolvieron el gesto.

Entonces, el ya recuperado Jeremy fue el encargado de otorgar las medallas: a Rodney le entregó la de bronce por haber llegado tercero.

-Felicidades, señor Roddenstein-lo saludó, y luego se dirigió a la chica gótica:-Vanessa… ¿por qué no me dijiste que tu papá conocía al doctor Rascahuele?

-¡Que no soy Rascahuele, soy Aloyse Everheart Elizabeth…!

-Sí, como sea…

A Roger le entregó la de plata… aunque debió levantarle la cabeza porque el hombre todavía estaba tirado en la calle, desmayado pero vivo. Y, al final, la de oro y el trofeo le fueron entregados a Heinz, al cual primero miró con odio.

-Nos vemos de nuevo, señor Doofenshmirtz-lo observó el rubio-Espero que haya dejado todo lo malo atrás…

-Sí, sí, mocoso, ¡ahora dame eso que lo gané en buena ley!

-Como quiera…

Cuando recibió sus premios, pudo ver que una pareja se acercaba a él. Tal como su hija le había dicho, su padre y su madre estaban allí… sin embargo, fue al primero al cual le dirigió la palabra:

-Papá… mira, papá, he ganado la maratón de Danville… he demostrado que no soy un perdedor… por eso quiero darte este trofeo como regalo de cumpleaños… como muestra de lo mucho que te quiero, pa…

Feliz, Heinz le dio la copa a su padre, quien lo miró extrañado, para luego contestarle:

-¿Y?

-¿Eh? ¿A qué te refieres con eso?

-¿Qué quieres que haga por ti? ¿Que te hagamos una fiesta? Hans…

-Heinz-lo corrigió.

-Lo que sea… mírate… tienes cuarenta años y no has hecho nada con tu vida, ¿entendiste? Nada…

-Pero, papá…

-¡Nada!-rugió, sin corazón-Eres un perdedor, Heinz. ¿Te crees digno de respeto sólo por haber ganado una carrera? Jamás tuve confianza en ti, porque supe desde el comienzo que sólo serías una molestia…

Mientras iba diciendo eso, Heinz lagrimeaba y Vanessa no podía creerlo.

-¿Por qué crees que ni siquiera nos presentamos a tu nacimiento? Porque sabía que no serías nada, sólo un subnormal, buscando amor en un mundo que nunca te lo daría… ¡tu madre y yo hicimos bien! ¡Y educando a Roger, mira dónde está! ¡Es el alcalde! ¿Y tú? Divorciado y con una hija que criar… mira, jamás te lo había dicho, pero ya eres grande y puedo hacerlo sin remordimientos… tu madre y yo no te planeamos, ¡FUISTE UN ACCIDENTE!

Doof cayó de rodillas y se largó a llorar, mientras todos miraban la escena con tristeza. Nadie podía creer tanto desamor por parte de un padre… mucho menos Vanessa, que más que triste se encontraba realmente enfurecida.

-Y crees que ganar una carrera te hará importante… quédate con esta chatarra, tal vez la necesites cuando quieras presumir tu único e inservible logro… vamos, cariño, hay que llevar a nuestro único hijo a la carpa para que se recupere.

Dicho esto, se dio vuelta y se retiró, seguido de su mujer, que cargaba a Roger. Pero algo lo detuvo.

-¡Alto!-gritó Vanessa.

El hombre la miró, y se acercó a ella. Cuando estuvo a una distancia lo bastante corta como para entablar conversación, le preguntó:

-¿Quién eres tú?

-Soy tu nieta, abuelo. Nunca te acuerdas de mí.

-No me importas, eres la hija de un error y por eso eres un error también…

Vanessa se enojó aún más, al igual que Ferb, quien al oír eso trató de ir a golpearlo, pero Phineas lo detuvo.

-¡No, hermano! No vale la pena…

-Es un desgraciado…

-Déjalo, Ferb… contrólate…

-En fin-siguió el anciano-¿Qué quieres?

-Te has olvidado de tu regalo.

-Ya dije que no quiero ese cachivache.

-No, no, mi regalo… algo que mi padre debió haberte dado hace mucho tiempo…

-Como sea… dámelo ya y lárgate de mi vista… veo que eres igual a tu padre… desamada, sin futuro, ¡una niña tonta que se preocupa por un imbécil y se viste como una completa zorra…!

-¡BASTA!

Y, en efecto, le dio eso que Heinz jamás le había dado: una certera y perfectísima trompada en su mejilla, tan fuerte que hizo que el sujeto se desplomara y quedara desmayado sobre la calle donde se corría la carrera.

-Feliz cumpleaños, abuelito-sentenció ella, enojada.

Tras la acción, todos aplaudieron con fervor, mientras que su padre comenzó a llorar de emoción.

-Vanessa… ¡hija! ¡Haz… haz hecho lo que yo nunca pude…! Pero… ¿cómo pudiste?

-Cuando la vida te golpea, devuélvesela más fuerte-le respondió.

-Sabía que en el fondo eras malvada, hijita…

-¡Papá!

-Lo sabía, lo sabía… vamos, te voy a hacer una buena comida malvada…

-¿Qué no has aprendido nada acerca de jugar limpio para ganar?

-No, nena... ni un poquito...

Y se fueron bajo una lluvia de aplausos. Tras esto, Phineas comenzó a cantar:

-Ha sido un largo día y hubo veces que…

Pero Ferb lo cortó poniéndole cinta en la boca, e Isabella anunció:

-¡Damas y caballeros, Jeremy y los Incidentales!

Y así, sobre el improvisado escenario a un costado de la calle, el trío comenzó a tocar una de las canciones que marcaron sus infancias:

Solamente quiero amarte, y todo mi calor brindarte.
Te haré olvidar, esas penas que te hacen mal.
Hay que dar el sentimiento, cada momento vivirlo.
Te haré olvidar, esas penas que te hacen mal.

Con el amor, se puede siempre pensar lo mejor
Con el amor, ¡los sueños que tienes se van a cumplir!

Si tú lo deseas puedes volar
Sólo tienes que confiar, mucho en ti y seguir
¡Puedes contar conmigo, te doy todo mi apoyo!

Si tú lo deseas puedes volar
Si tu quieres el cielo alcanzar, y las estrellas tocar…
¡Digimon!

Al terminar, y mientras los aplaudían, Jeremy tomó el regalo que le habían hecho, una foto enmarcada de su ídolo y firmada también por él. La miró y leyó lo que decía: "No vivas de recuerdos, porque el hoy es lo que importa. Vibrante tu corazón siente emoción, harás una Genkidama. Para mi amigo Jeremy, sigue con tu entrenamiento. Tu amigo, Gokū".

-Gracias, maestro de mi infancia-dijo, llorando ligeramente.

Se descolgó la guitarra, y bajó del escenario. Besó a su novia, y le dijo:

-Pero más gracias a ti, Candace… te dije que sabrías encontrar la forma de traerme de vuelta… estaría perdido sin ti, amorcis.

-Gracias, Jeremy…-se emocionó ella.

Se abrazaron, y se fueron caminando, para estar solos. Tras esto, el pelirrojo se sacó la cinta de la boca y reflexionó:

-Bueno, por suerte, toooodo ha vuelto a la normalidad…

Pero, tras decir eso, Phineas creció desmesuradamente hasta medir 15 metros de altura.

-Bravo-dijo Ferb, al ver lo sucedido-Otra noche sin dormir.


Al mismo tiempo, en el polo sur, dos pingüinos miraban el final del capítulo por televisión.

-Lindo episodio, ¿eh?-preguntó uno-Creo que esta serie tiene futuro.

-¿Estas loco? Este programa es un desastre, no tiene lógica alguna… ¿llamar a Gokü por teléfono? ¿Sólo por una foto autografiada? ¿Qué demonios es eso?

-Sabes que Gokü está sin trabajo, ¿verdad? Tiene que ganarse la vida…

-Y con lo de Phineas miniatura plagiaron a Mikami la Cazafantasmas, que a su vez lo plagió de Los Hijos de la Pantera Rosa, que a su vez lo plagió de esa película que el tipo se hacía pequeño…

Entonces, el ave se quedó pensativa.

-¿Sabes qué? El entretenimiento y las series se basan totalmente en el plagio…

-En efecto… mira Pecezuelos, nos plagiaron con esa rata y esa serpiente.

-Sí… por cierto, tengo una duda… ¿por qué estábamos viendo una serie de Disney?

-No tengo idea.

-Y, por último… ¿por qué no estamos viendo a Beakman?

-Porque lo cancelaron hace trece años, zopenco.

-Oh… bien, entonces toma el control remoto y apaga la tele.

El otro animal obedeció, y apagó el aparato.

Fin del sexto episodio


Phineas, Ferb y Candace se encuentran escapando de Doof, quien los persigue, muy enojado. Llegan a un auditorio, y la gente comienza a aplaudir, haciendo que Heinz se calme y salude junto a los hermanos.

-¡Ha sido un placer tenerlos aquí esta noche!-exclama Phineas-Más placer que aquella vez que Isa y yo...

-Basta, no hay tiempo para flashbacks, hermanito-lo paró Candace-¡Tenemos que mandar los saludos!

Entonces, sale Juli, y los demás lo dejan solo sobre el escenario.

-Espero que el capítulo de hoy les haya gustado, no es de lo mejor pero mis memorias de la infancia me ayudaron mucho... ahora sí, voy a mandar los saludos... pero para eso necesito la ayuda de dos amigos... ¡damas y caballeros, denle un aplauso a mis grandes amigos, agata la pinguina, y Yakko Warner!

Ambos salen por un costado del escenario, y Yakko pregunta:

-¿Y la pingüina? ¿Y la moto? ¿Y Can...?

-¡No quemes más ese chiste, Yakko!-se enoja Juli-Para tu información, agata es una de las mejores escritoras que he visto en Fanfiction... además está haciendo un comic en DeviantArt llamado "El Molino" y su fic es el más largo de la sección en español de Phineas y Ferb...

-Todo un logro, ¿eh?-sonríe la chica-¿Qué has hecho tú, pequeño?

-Nada... sólo la serie más vista de los noventa y cantar todos los países del mundo en menos de dos minutos...

-Ya, cálmense los dos... ahora mandaremos los saludos... en primer lugar, a Artemis The Cat 1986, a quien le agradezco mucho por la sugerencia de una canción de los Guns... ¡creo que encontramos la correcta!

-Y darle nuestro apoyo para que siga con su fic "Phineas y Ferb: Transformers"-continúa la pingüina-¡Tú puedes!

-Por otro lado, saludos a nuestro nuevo amigo dioxo, ¡me alegra que te guste mi fic! Saludos a todo España :D

-Este fic ha logrado cruzar el Atlántico...-se sorprende Yakko-Ahora, mandaré saludos a Napo-1, quien al parecer también se ha contagiado del Síndrome Nostálgico Noventero...

-Este Napo...-dice Juli-Deberíamos mandarle a Barney para que se calme un poco... ¡espero que continúes con "Operación: Verano"!

-Lo mismo digo-refuerza la chica-Ahora, saludamos a carlmescua, de quien tenemos la duda sobre el SPA, ¿no apareció eso en Sunny Entre Estrellas?

-Yo he tenido el pantalón ajustado desde el '93 y no me quejo-dice Yakko.

-Mal hecho... ahora tengo el placer de saludar a mi compañera esta noche por su review... ¡por supuesto que Phineas iba a regresar a la normalidad!

-En realidad, al final se hizo gigante, ¿no recuerdas, Einstein?-se enoja agata.

-Tú sabes que lo que pasa en un episodio vuelve a la normalidad al siguiente... así que no te quejes...

-Como sea...-se conforma ella-finalmente, saludos a DigiPhissy156, a quien le avisamos que Jeremy no sufrió daños durante la grabación de este episodio.

-¡Y con eso son todos!-exclama Yakko-Y ahora... ¡revelaremos el nombre de nuestra amiga...!

Pero, al decir eso, le cae un yunque en la cabeza.

-Una cucharada de tu propia medicina-bromea Juli-Tranquila, hermana, no voy a revelar tu nombre...

-Gracias, amigo...

-¡Pero no te salvarás de mi venganza!

Y, acto seguido, le dispara con un rayo, enviándola a otra dimensión. EL público reacciona horrorizado.

-Tranquilos, ella está bien... volverá cuando retome su fic "A través de la Segunda Dimensión". Fuera de eso, le agradezco mucho por ser tan buena amiga y que siga adelante con todo lo que se proponga.

Mientras aplauden, Juli saca a Yakko de debajo del yunque y saluda:

-Esto ha sido todo por hoy... Juli is out... peace!

-¡Y buenas noches a todos!-exclama Yakko.

Ambos se van, y se cierra el telón, mientras todos aplauden.