El primero

Rose Weasley cruza el salón con tranquilidad y se deja caer justo al lado de su padre, en el sofá. Observa con atención como Ron ordena a uno de sus alfiles que se mueva un par de casillas y cómo Harry tuerce el gesto y murmura por lo bajo.

-Jaque –dice su padre, y la mira guiñando un ojo. El tío Harry frunce un poco más el ceño y sigue murmurando.

-Aún no me has ganado, Ronald Weasley, no cantes victoria todavía…

-Papá…

-¿Mmmh? –Ron sigue sonriendo mientras su amigo mira el tablero cómo si fuese su peor enemigo.

-Dime una cosa papá… ¿Fue mamá tu primera novia?

Ron se queda tan quieto que Rose se pregunta si no le habrá lanzado alguien un Inmóvilus por la ventana. Harry ha detenido la mano a medio camino de su torre blanca y mira a Ron con estupefacción. Después, muy lentamente, la comisura de sus labios se tuerce en una sonrisita maligna.

-¿Papá?

El tío Harry sonríe tanto ahora que Rose lo mira con el ceño fruncido. ¿Qué es tan gracioso? Un poco más allá, la conversación ha atraído la atención de Lily, que juega en el suelo con una muñeca y una varita de juguete. Albus ni siquiera alza la vista de la revista de quidditch que lee.

-Vamos, Ron, contesta a tu hija –la cara del pelirrojo ha perdido el color y si las miradas mataran, Rose estaría ahora mismo en el funeral de su tío.

-Ehm… -hay una ligera vacilación en el tono de su padre, y carraspea –No, cariño, no fue mamá.

Lily abre mucho los ojos y deja escapar un sordo "Oh" de decepción.

-¿No fue tía Hermione?

-¿No fui qué? –Hermione aparece con Hugo y seguida por Ginny. Interroga a su marido con la mirada mientras Harry prácticamente tiene que morderse la lengua para no reír a carcajadas. Ron tiene la misma cara que cuando la abuela Molly le grita por comerse sus tartas.

-Su primera novia –dice simplemente Lily.

-Ah –exclama Hermione con el ceño ligeramente fruncido y Ginny emite una risita.

Eso.

-Bueno –oh, oh, papá tiene las orejas ligeramente enrojecidas y la niña empieza a desear no haber preguntado nada –Tampoco YO fui el primer novio de tu madre, hija.

Rose observa a los mayores con recelo. Sus padres a veces se comportan como críos, pero la forma en la que ríe tío Harry empieza a asustarla en serio.

-¿En serio? –Lily sigue mirando a todos con cara de asombro total, cómo si le hubiesen dicho que el cielo es morado y no azul -¿Y quién fue?

Mamá traga saliva y se encoge un poquito y Rose la mira con mucha atención porque normalmente quien hace eso es papá.

-Bueno… No creo que… No es necesario…

Lily abre todavía más los ojos y mira a su tía con carita de perrito abandonado.

-Porfiiii, tía Hermiii…

Rose observa el debate interno de su madre y cómo tía Ginny se acerca despacio a Harry le pega una disimulada patada en la espinilla. Harry deja de sonreír como un loco inmediatamente aunque no puede ocultar que lo está pasando en grande.

-Viktor Krum –murmura Hermione con un hilillo de voz, y la niña observa cómo las orejas de su padre, que está mirando el tablero de ajedrez cómo si fuese lo más interesante en el mundo, enrojecen un poco más. De pronto, Albus alza la vista, vivamente interesado por primera vez en toda la tarde.

-¿Krum¿Víktor Krum el cinco veces internacional jugador de quidditch de Bulgaria?

-Sí –mamá sonríe un poquito y Albus la mira como si fuese la diosa Circe.

-¿Y podrías… podrías pedirle un autógrafo para mí?

-Claro, cielo –Albus pega un salto de alegría y abraza las piernas de su tía. Ginny hace un mohín de contrariedad mientras mira a su hijo.

-¿Y qué hay de mí? Yo también soy una jugadora internacional de quidditch ¿No quieres mi autógrafo? –pregunta con falso disgusto mientras mira a su hijo.

-A ti te veo todos los días mamá –dice el niño como si fuese algo muy obvio y tuviese que explicárselo a un tonto. Harry ríe y su mujer lo golpea suavemente en un brazo sin poder evitar reír también.

-¡Voy a contárselo a James y Teddy! –exclama Albus y sale disparado en dirección al jardín, donde su amigo y su hermano llevan toda la tarde buscando gnomos.

Hay un momento de silencio mientras tío Harry y tía Ginny se miran con complicidad y mamá y papá miran al techo y al suelo, respectivamente.

-¿Alguien quiere chocolate caliente? –pregunta su tía, y Rose se apresta a decir que sí mientras Lily emite un gritito de alegría. Rose sigue a sus tíos hasta la cocina aunque durante un segundo se detiene tras la puerta del comedor, escuchando nerviosa.

-Ron –el murmullo de mamá llega suave y dulce. No hay contestación pero Rose sabe que papá está escuchando. –Ron… tú sabes que sí fuiste el primero.

Hay un sonido como de incredulidad y protesta al mismo tiempo y la niña observa por el resquicio de la puerta cómo su padre sigue mirando el suelo con cabezonería.

-¿El primer qué¿El primer novio¿El primer beso?

-Mi primer amor –dice con sencillez mamá y papá la mira por fin.

La acaricia, la abraza. Después la besa. Y Rose sonríe, detrás de la puerta, y va en busca de su tazón de chocolate.


A musguita.