Aclaraciones: Los personajes de Naruto no me pertenecen, son del gran Masashi Kishimoto.
EL TRAMA DEL FIC NO ME PERTENECE, LE PERTENECE A LA GRANDE Eien-Li, QUE MUY AMABLEMENTE ME DIO EL PERMIZO DE ADAPTAR ESTE FIC A UN SasuSaku… DE VERDAD: ¡MUCHAS GRACIAS!... =)
Advertencia: UA- quizá un poco de OC.
O-O-O-O-O-O
Ramune
Yo te cuidaré
- Sakura -
Volví del instituto, luego que Hinata me dijo que se quedaría a ver la práctica de fútbol. Me hubiera encantado ir, pero preferí dejar las cosas así. Además, ¿A quién engañaba? Sasuke no quería saber nada de mí.
Me tumbé en mi cama viendo como desaparecían los últimos rayos de sol a través de mi ventana. El departamento me parecía tan grande, sobre todo ahora que estaba sola.
Sasuke…
¿Cómo no me había dado cuenta?
Su frialdad, su odio y sus palabras cortantes y distantes me habían abierto los ojos…
Todas esas veces en que mis celos aparecían cuando una chica se le acercaba, o el nerviosismo cuando estaba cerca…
Extrañaba a Sasuke, extrañaba todo de él…
Me levanté y me dirigí a la que hace un mes atrás era su habitación. Aunque no había ninguna pertenencia de él, podía sentir en el ambiente su aroma, podía imaginármelo tumbado en la cama con su rostro despreocupado mientras escuchaba las canciones de Futari.
Abrí las puertas del armario, y lo único que encontré fue un CD. Había sido tanta la impresión aquel día en que se fue, que no me había percatado del pequeño objeto que permanecía en el suelo.
El CD de Futari… su preferido.
Unas lágrimas cayeron a la carátula y resbalaron.
¡Maldita sea!
Odiaba llorar, pero ahora lo hacía con bastante frecuencia, sobre todo porque seguía sin saber donde se estaba quedando. Me sentía tan preocupada, tan culpable…
Sasuke ¿Dónde estás?
Un impulso extraño, hizo que me cambiara rápidamente de ropa. Tomé las llaves del departamento y salí corriendo.
Miré mi reloj, faltaban quince minutos para que la práctica de fútbol terminara.
Quizás pueda arreglar las cosas con Sasuke.
Aquel pensamiento me hizo sonreír. ¿Qué haría cuando le dijera que…? Mis mejillas se tornaron rosadas y fue como si el sólo hecho de verlo, hiciera que mis piernas adquirieran una fuerza incomprensible.
El instituto se me hizo más lejano y veía que nunca llegaba. Los quince minutos se pasaron tan rápido que casi ni los sentí.
No importa si demoro un poco más, aún deben cambiarse de ropa…
Llegué al instituto e iba a entrar, pero después creí que lo mejor era esperar a Sasuke lejos de ahí. Así que me fui a la pequeña plaza que estaba en frente de nuestro instituto.
Los chicos del fútbol comenzaron a salir. Divisé a Hinata y Naruto tomados de la mano y más atrás venía Sasuke con su bolso.
Mi corazón comenzó a latir tan rápido que el aire que respiraba se hacía cada vez menor y mis mejillas estaban nuevamente coloreadas.
Ahora o nunca Sakura…
Estaba saliendo de mi escondite para ir junto a él, pero no me percaté de la presencia con faldas que corrió y abrazó fuertemente a Sasuke.
"¡Sasu!" – El susodicho amplió su sonrisa y le devolvió el abrazo a la chica.
Eien había hecho su acto de aparición y no sólo eso, estaba tan cerca de Sasuke que cualquiera pensaría que son novios.
"Chicos, lo lamento pero iré a dar una vuelta con Eien ¿No les molesta?"
"No, pero…" – Mi amiga observó la escena con intriga – "No importa" – Luego se dirigió a su novio y le dice – "¿Nos vamos?"
Él asiente y ambas parejas toman rumbos distintos. Veo como Sasuke camina animadamente con Eien, mientras ésta lo lleva del brazo.
No me da tiempo para seguir pensando porque en ese momento, Sasori venía hacia mí.
"Hola preciosa ¿Has venido a verme?" – Dice con una sonrisa.
"No" – Le digo cortante y él me mira sorprendido – "He venido a otra cosa" – Estoy muy enojada.
"Ya, pero no te enfades" – Hace el intento de abrazarme, pero yo me corro.
"Déjame" – Sigo viendo por donde Sasuke se ha ido, pero él ya no está a la vista. Suspiro resignada y me giro para volver a casa, pero Sasori coloca una mano en mi hombro.
"Sakura ¿Qué te pasa? Está bien que estés enfadada, pero de ahí a ignorarme, eso es otro cuento. ¿Por qué mejor no me cuentas…?" – No lo dejé terminar, ya que rápidamente le grité…
"¿Así que te molesta que te ignore? ¿Pero no piensas que es peor que tu novio te niegue delante de todos, y sobre todo delante de una chica?"
Sasori me mira inquieto – "¿Quién te ha dicho esa estupidez? Apuesto que fue el idiota de Uchiha, quien más para vengarse"
"Nadie me lo dijo. Yo te escuché en la biblioteca" – Le encaro – "Y para que sepas con Sasuke ya no nos hablamos"
"¿M-Me has escuchado? Imposible" – Sonríe nervioso y toma mi mano –"Tú sabes que yo nunca haría algo así"
"Suéltame Sasori, no estoy de humor"
"¿Así que eso te tiene así?"
Veo sus ojos y éstos adquieren un brillo malicioso que no me gusta para nada. Siento mucho miedo y prefiero correrme de su lado.
"No te creas el centro del mundo" – Le digo con las manos en las caderas – "Nunca debí hacerte caso con lo de Sasuke, y ahora él…" – Siento que voy a llorar, pero no le doy en el gusto a mi estúpido corazón.
"Así que el niñato ése… ¿Por eso armas el tremendo escándalo y te inventas historias que no son?" – Me sigue mintiendo en mi propia cara y eso ya no lo soporto.
"¡¿Hasta cuándo me mientes?" – Le grito con todas mis fuerzas haciendo que unos chicos que salían del instituto se volteen a vernos – "¿Acaso piensas que estoy loca? ¡Por Dios!"
"Sakura, tranquila" – Hace nuevamente el intento de tomarme, pero no se lo permito y eso lo hace enojar como aquella vez… - "¡Me escucharás, maldita sea!"
Me grita y sostiene mi muñeca con fuerza, yo estoy demasiado asustada y eso hace que no pueda moverme. Otra vez esa faceta que me aterra.
"S-Sasori, me estás haciendo daño" – Le susurro tratando de que mis palabras lo calmen un poco.
"Me tienes harto con tus niñerías. Vives siempre en torno a Uchiha, que Uchiha esto, que Uchiha aquello… ¿Y yo? ¿Cuándo seré yo?"
"Cuando dejes de andar diciéndole a todo el mundo que no somos novios, sino buenos amigos. ¿Cómo quieres que demuestre algo si tú luego dices otra cosa?" – Suspiro profundamente y me armo de valor para decir – "Lo siento, pero no me prestaré para quedar como la tonta…"
"Admito que lo dije, pero ¿Qué puedo hacer al respecto?"
"No será necesario que hagas algo. No sé como llegamos a esto… creí estar enamorada, pero no fue así. Lo mejor será dejarlo"
Sus ojos se abrieron a más no poder y temí lo peor… pero extrañamente me soltó y comenzó a caminar de un lado a otro.
"¿E-Eso quiere decir que terminamos?"
Yo asiento enfrentando su mirada. Ya no sería la tonta que baja la vista y hace todo lo que le dicen.
Pero lo más insólito es su reacción. No me dijo nada más luego de esa pregunta y sin siquiera decir adiós, comenzó a alejarse. Yo sabía que esto no estaba nada de bien y me quedé viendo como avanzaba enrabiado por la calle.
Suspiré profundamente y un alivio me embargó.
Esto debí haberlo hecho hace mucho…
Sin embargo, nuevamente estaba llorando. El haber terminado con Sasori no era algo que me doliera demasiado, pero el hecho de haber hecho tantas estupideces por culpa de él…
Volví a mi casa con el ánimo por los suelos. Ahora que lo pensaba éste ha sido uno de los años más… cómo decirlo, más emocional, antes que Sasuke apareciera en mi vida, tenía las cosas claras, mis sentimientos estaban en orden y era feliz.
A mi manera…
Ahora, no sé nada, y no lo culpo, simplemente él cambió todo mi mundo perfecto. Sentía cosas que jamás en mi vida había experimentado y me daba cuenta que mi supuesto enamoramiento no era más que una farsa.
Me recosté en el sofá y cerré mis ojos. Ya no quería pensar en nada más, sólo estar tranquila, pero eso no iba a hacer posible, porque mi celular estaba vibrando y gritando como loco arriba de la mesa.
Vi el visor… era Hinata.
Me demoré en contestar, pero luego cuando creí que colgaría, me digné a pulsar el botón.
"Hola Hinata"
"Saku ¿Por qué has demorado en contestar? Pensé que…" – Antes que empezara con su parlamento la interrumpí.
"No tengo ganas de hablar" – Volví a recostarme en el sofá – "Hoy ha sido un día fatal"
"¿Por qué? Cuando nos despedimos estabas muy bien"
"Lo sé, pero mientras volvía a casa se me ocurrió la idea de ir a ver a Sasuke para…" – Me sonrojé.
"¿Fuiste a buscarlo? Pero no te vimos y él se fue con Eien"
"Si sé, estaba ahí"
"¡¿Estabas ahí?" – Hinata me gritó en el oído y yo casi quedo sorda – "No te vimos, ohh Saku, y viste cuando se marchó" – Se lamentó por mí.
"Sí, y lo peor fue que después me encontré con Sasori. Nuevamente discutimos, como tantas otras, pero esta fue diferente… lo he dejado"
"¡QUEEEEEE!" – Tuve que alejar unos cuantos centímetros mi celular, pero estoy segura que con el grito que ha pegado, hasta la señora de al lado ha escuchado – "Cuéntamelo todo y quiero con detalles"
"Eso… he cortado con él. Me di cuenta que lo nuestro nunca funcionó"
"Y tú ¿Cómo estás? ¿Por qué estas triste? ¿Te ha dicho algo ese idiota? Porque voy y le…"
"Tranquila Hinata, él no ha dicho nada y eso es lo más extraño"
Mi amiga se quedó un buen rato en silencio y pensé que no estaba escuchándome.
"¿Hinata?"
"Sí, si aquí estoy"
"Te has quedado callada. Eso es raro en ti" – Le dije a modo de bromas, pero ella no dijo nada… otra vez.
"¿Te molesta que vaya para tu casa?"
"¿Ahora? No es necesario que…" – El timbre del departamento sonó – "Espera te llamo luego, están tocando a la puerta"
"Saku, no me cuelgues, dime antes quien es"
Fui a mirar por el ojal…
"Es Sasori"
"¿Sasori? Saku no le abras"
"¿Por qué no?" – Pregunté extrañada – "Quizás viene a conversar y no sé, podemos arreglar las cosas para no terminar enojados"
"Por favor Saku, hazme caso, no le abras, o espera que vaya para allá"
"Hinata, tranquila, sé que Sasori a veces pierde la cabeza, pero nunca me haría daño. No te preocupes, te llamo cuando se vaya ¿Vale?"
"No, Saku esp…" – Pero preferí colgarle, ¿Por qué me pedía con tanta insistencia que no abriera? Ni que se tratara de un psicópata o algo así…
Abrí la puerta, presintiendo que Hinata quería advertirme de algo, sin embargo fue muy tarde, porque no hice más que dar vuelta a la manilla y Sasori entró hecho una fiera.
"¿P – pero qué estás haciendo?" – Le grito asustada. Mi celular saltó lejos y justo comenzó a sonar.
"Lo que debí haber hecho hace mucho" – Sasori tiene un rostro desencajado. Me aprieta contra la pared y sólo huelo su aliento pasado a alcohol.
Comienza a besarme desesperado y sus manos viajaron por debajo de la ropa, tocándome de una forma nada inocente.
"S-Sasori…" – Lo miro, pero él parece fuera de sí. Las lágrimas comienzan a bajar rápidamente, bañando todo mi rostro.
Quise gritar, pero una mano de él me acalló.
"Shh, será sólo un momento" – Su otra mano viajó a la parte de mi pantalón y con desesperación lo desabrochó.
Mi mirada de horror ni siquiera le conmovió…
Oh Dios… tengo miedo, mucho miedo…
- Sasuke -
Naruto y yo vamos corriendo por la calle, tratando de correr a prisa para llegar a casa de Sakura.
"¿Estás seguro?"
"Sí, Hinata me ha contado que Sakura terminó con Akasuna no hoy" – Mi rostro boquiabierto por la noticia que me acaban de dar no pasó desapercibido por Naruto– "Por eso ella tiene miedo que el sujeto éste le pueda hacer algo"
"Hmm" – Me quedé pensando en lo dicho por mi amigo. ¿De verdad que podía ocurrir algo así, que Akasuna no le hiciera daño a Sakura?
Reconozco que la idea de la ruptura de Sakura me alegraba en sobre manera, pero que Akasuna no tomara medidas drásticas borraba cualquier sentimiento de felicidad. Lo que no dejaba de cuestionarme era el hecho de que una vez más sus ojos color jade me hicieran hacer locuras sabiendo que una vez dije que ya no haría nada más por ella.
El teléfono de Naruto sonó haciéndome sobresaltar – "¿Hay noticias?" – Lo veo fruncir el ceño ante la respuesta del otro lado del teléfono – "Ya veo. Nosotros estamos casi llegando" – Naruto me hace una seña para que nos apuremos más – "Sí, besos, adiós"
No me tomó mucho tiempo saber quien era la persona que llamaba – "¿Ocurrió algo?"
"No" – Expresó seriamente – "No sé Sasuke pero esto no me gusta nada"
"A mí tampoco" – Respondí agitadamente por la carrera – "Lo mejor será correr más a prisa"
Naruto asintió. Lo único que rogaba a Dios era encontrar a Sakura en su departamento tranquilamente y que este maldito presentimiento que se había apoderado de mí estuviera jugándome una mala pasada.
Llegamos al edificio, subimos por las escaleras y afuera del departamento estábamos casi sin aliento.
Naruto se acerca y da unos pequeños golpes – "Sakura ¿Estás ahí?"
Lo observo y me mira encogiéndose de hombros y negando con su cabeza. Me acerqué y coloqué mi oído en la puerta, pero no se escuchaba absolutamente nada.
"Quizás salieron" – Me dice mi amigo - "A lo mejor están en el parque pingüino"
"Puede ser" – La aseveración de Naruto no podía ser del todo errónea. Sin embargo, no lo pensé dos veces y saqué la llave de mi bolsillo.
"Es bueno que aún la conserve" - Naruto sonríe, al momento que yo inserto la llave en la ranura.
Cuando entramos todo estaba en silencio, pero el celular de Sakura botado en el piso me dio mala espina. Seguido de eso escuchamos unos leves murmullos del interior.
Miré a Naruto y le hago un gesto que muestra que alguien está ahí. Mi amigo quiere decir algo, pero yo pongo el dedo índice en mi boca, indicando silencio.
Sigilosamente recorrimos el pequeño pasillo y llegamos a la habitación de Sakura. La puerta estaba semi abierta, pero no contaba con lo que vería detrás de ella.
Sasori estaba sobre Sakura, y como loco la besaba. La tenía casi desnuda si no fuera por su ropa interior y que decir de sus manos que la tocaban rudamente…
Una rabia se apoderó de mí y en un dos por tres estaba sacando al tipo de un empujón.
"¡Desgraciado!" – Le grité mientras le daba una de golpes. Akasuna no quedó en el suelo con varias partes de su rostro sangrando. Yo lo estaba prácticamente matando a golpes, hasta que Naruto me detuvo.
"Sasuke, no más"
Yo respiraba agitado y con dificultad. Esto le dio tiempo para que el infeliz saliera corriendo por la puerta. Salí detrás de él para continuar la sarta de golpes que aún tenía contenida, pero sólo alcancé a tomarlo por la camisa que llevaba.
"Mira infeliz" – Le hablé con un tono amenazante y tragó pesado – "Nunca pensé que fueras de estos tipos, pero te has pasado" – Trató de tomar mi brazo, pero no lo dejé – "Si te veo cerca de Sakura nuevamente, te mato ¡Me oíste!"
El cobarde asintió como una gallina y yo lo solté de un empujón. Akasuna no abrió la puerta y se dio a la fuga.
Que hizo…
No quería ni pensar si le había alcanzado a hacer daño a Sakura, pero de lo que estaba muy seguro es que ella no estaba nada de bien.
Fui a su habitación y vi como lloraba desconsoladamente, mientras se trataba de cubrir con el cubrecama. Ella no me miraba, sino que mantenía su rostro apoyado entre sus rodillas dobladas. Naruto me miró y movió su cabeza con lentitud.
"Creo que llamaré a Hinata para tranquilizarla" – Salió de la habitación y palmeó mi hombro – "Amigo, ve con ella, no está bien"
Asentí lentamente mientras Naruto se iba al living a hablar con su novia. Podía oír sus palabras, pero preferí entrar a verla. Tengo en mi interior miles de emociones que no sabría cómo explicarlas… eran sentimientos encontrados.
Volví mi vista hacia Sakura y me acerqué lentamente. No sabía qué decirle o qué hacer, pero mi instinto actuó por mí y terminé abrazándola y acariciando su cabello.
"Tranquila" – Ella apoyó su rostro en mi pecho. Aún seguía llorando con tantas ganas que se me partió el alma verla así.
"Él t-trató de…" – Y se aferró a mi cuerpo con mucha más fuerza – "Y- yo…"
"Shh, ya estoy aquí" – Le decía tratando de consolarla, al momento que una impotencia brotaba de mi ser. El miserable había intentado violar a Sakura y si no fuera por la insistencia de Hinata, quien sabe qué hubiera pasado si llegamos unos segundos después. – "Todo pasó, desde ahora yo te cuidaré"
Sakura levantó su rostro empapado en lágrimas y sus ojitos verdes me miraban con una gran tristeza.
"Es que…" – Los sollozos no la dejaban hablar y le sonreí.
"Llora mi Saku, llora todo lo que quieras"
Ella al parecer me hizo caso, porque su llanto se hizo más y más pronunciado. Sus manos sujetaban las mías y yo sólo estaba en silencio.
No pasó mucho hasta que ya no pudo más y cayó dormida, mientras yo la mecía. La recosté en su cama y la arropé. Me levanté tratando de no meter algún ruido que la despertara.
Desde la puerta volví a mirar ese rostro tan angustiado que mostraba… sentí mucha pena por ella. Sus mejillas estaban sonrosadas y mostraban una que otra lágrima seca.
Caminé al living en donde estaba Naruto sentado con una cara preocupada. Cuando me vio se puso de pie.
"¿Cómo está?" – Preguntó angustiado – "Hinata no ha parado de llorar y eso que no le conté cómo los encontramos realmente"
"Ahora se ha dormido, pero no creo que lo haga por mucho" – Contesté pasándome la mano por mi cabello – "¿Cómo ha podido ocurrir esto? Es decir, yo presentía que el tipo era un zafado, pero nunca pensé que llegaría a estos extremos"
"Quizás no soportó el hecho de que Sakura terminara con él"
Naruto tenía razón. Akasuna no se había ofendido por aquello y ahora se estaba vengando. El recuerdo de la conversación que escuché en el baño apareció. ¿Podría ser posible que fuera esto lo que tenía que conseguir?
¿Tenía que acostarse con Sakura? Y claro, como terminaron antes de que pudiera concretar, había tenido que tomar una determinación.
"Naruto hoy me quedaré aquí" – Dije interrumpiendo mis pensamientos.
"Bien, yo volveré a casa y mañana es probable que Hinata quiera venir, me costó trabajo convencerla de que no lo hiciera ahora"
"Las chicas son muy tercas" – Expresé tratando de calmar el ambiente.
"Y que lo digas" – Mi amigo sonrió y luego fue hacia la entrada – "Nos vemos mañana" – Abrió la puerta y se volteó – "No te diré que la cuides porque sé que lo harás, pero trata de que pase una noche decente o sino Hinata me matará"
"Tranquilo" – Le contesté – "Tú sabes que…"
"Sí, lo sé" – Y salió cerrando la puerta.
Observé aquel departamento y vi que todo seguía igual. Caminé recorriendo cada rincón reviviendo en mi mente escenas con Sakura, nada había sido modificado a excepción de mi habitación que seguía vacía.
Un momento…
¿Vacía?
¿No se supone que debería haber alguien allí? ¿Que la dueña del departamento buscaría a una persona que me reemplazara?…
Algo no me encajaba en las palabras que dijo Sakura esa vez que me fui…
Ya hablé con Kaede…
Sospeché que todo había sido una mentira de ella para sacarme de aquí y eso me produjo nuevamente una sensación incómoda, pero…
Me asomé a su habitación y vi que estaba durmiendo, sin embargo estaba intranquila y se quejaba, dejando entrever unas gotitas que bajaban por sus mejillas. Eso tranquilizó mi corazón, no el hecho que estuviera llorando, sino verla así de frágil…
¿Cómo Akasuna no le pudo hacer algo así? Ahora se explicaban sus escenas de celos, la forma en que la alejaba de Hinata… la forma en que la alejaba de mí…
Sí, ese era su fin, alejarla lo más posible de mí, porque temía que yo se la quitara.
Sonreí ante esto último, que Sakura estuviera enamorada de mí y que todo fuera perfecto entre nosotros, porque yo la quería más que a nada y daría lo que fuera por volver a verla sonreír como antes.
Pero… todo es una ilusión hecha por esta mente que no se deja convencer que Sakura, no siente o sentirá algo por mí… y mucho menos después de esto. Lo más probable es que odie a todo ente del género masculino, incluyéndome…
Me quedé en su habitación y recordé la llamada de Hinata…
"¿Uchiha?"
"Sí" – Contesté extrañado, Hinata no solía hacerme llamadas a mi nuevo celular
"Necesito que vengas urgente a la casa de Naruto"
"No puedo, estoy con Eien en la cafetería" – Respondí de inmediato – "Si quieres me esperas hasta que llegue"
"Es que…" – Su voz angustiada me llamó la atención.
"¿Ocurrió algo?" – Pregunté preocupado. Eien me observaba expectante a mis palabras.
"Es Sakura, está con… Sasori" – Mis ojos se abrieron y comencé a colocarme nervioso.
"Pero ella ¿Está bien?" – Quería que me dijera que no había de qué preocuparse y que sólo me estaba colocando al tanto.
"No lo sé" – Hinata hizo una pausa y agregó – "La llamo a su celular, pero no contesta y… temo que le haya ocurrido algo"
"Pero…" – Ella estaba con su novio y la verdad es que me preocupaba pero no podía hacer nada.
"Por favor Uchiha, vente ahora"
"No puedo ahora Hinata" – Respondí – "Estoy ocupado" – Tenía muchas ganas de ir y comprobar que Sakura estaba bien, pero no podía dejar a Eien sola.
Oí que la chica suspiraba – "Bien, con Naruto veremos que podemos hacer"
Y cortó la comunicación.
Me sentía angustiado, algo me decía que debía ir, estaba intranquilo y muy nervioso.
"Sasu-kun" – Eien me observaba con esos ojos verdes, similares a los de Sakura – "Estás nervioso ¿Qué pasa?"
"Nada" – Sonreí tratando de mostrarme tranquilo – "Hinata quiere que vaya a casa de Naruto para hablar algo de Sakura"
Noté como se tensaba con sólo nombrarla – "Y tú ¿Quieres ir?"
"Estoy contigo, puedo pasar más rato, no te preocupes" – Traté de sonar lo más convincente, pero ni yo me creí la supuesta calma.
Los minutos se me hacían eternos y no dejaba de mover rápidamente mi pierna derecha.
"Sasu" – Susurró suavemente Eien – "A mi no me engañas…"
"Perdóname" – Hablé y dejé sobre la mesa unos yenes levantándome de mi asiento – "De veras que lo siento mucho" – Incliné mi cabeza en señal de perdón y como loco salí corriendo a casa de Eriol.
Llegué casi de inmediato. Nunca en mi vida había corrido con tantas fuerzas. Toqué el timbre varias veces hasta que Naruto abrió la puerta.
"Te esperábamos" – Se corrió a un lado y me dejó pasar. En la sala estaba Hinata mirando fijamente el celular con sus manos entrelazadas.
"¿Has hablado con ella?"
Hinata movió negativamente su cabeza. – "La he llamado más de diez veces, pero todo sigue igual"
"Entonces lo mejor será que vayamos a verla" – Expresé moviéndome hacia la puerta de entrada.
"Yo te acompañaré" – Dijo Naruto quien se acercó a su novia y la besó.
Salimos por la puerta y las cosas pasaron muy rápido…
Aún siento que todo es un sueño y que nada es lo que parece. Sakura se ha despertado y me observa sentado en una silla a su lado. Le sonreí, pero ella mostraba un rostro impasible.
"¿Estás más tranquila?"
Ella asintió sin dejar de mirarme. Entre nosotros había un silencio que no era roto por ninguno de los dos. En mi mente trataba de pensar en qué podía decirle, cómo hacerlo para animarla, cómo…
Pero su voz interrumpió mi martirio.
"¿C-Cómo supiste?" – Preguntó casi en un susurro
Yo coloqué mis manos en la nuca y traté de sonar despreocupado para disminuir la tensión – "Por instinto" – Respondí observando sus ojos que se abrían ante la sorpresa – "La verdad es que Hinata tiene mucho que ver en esto…"
Ella revoloteaba sus pestañas aún sin creer en lo que decía – "Pe-pero ¿Fue todo una casualidad?"
"A la vista sí, pero mis presentimientos nunca me han fallado y esta vez me lo confirman nuevamente"
La oigo suspirar y perder su vista. A pesar de estar tan triste no puedo dejar de pensar en lo bella que se ve. Aquellos ojos, que ahora no mostraban ese felicidad que los caracterizaba debido a la tristeza, seguían manteniendo ese brillo que me fascinaba y lograba que me perdiera por varios minutos.
Sus largas y claras pestañas, que ahora se encontraban inmóviles, adornaban perfectamente aquellos jades logrando sacarme un suspiro.
Estaba perdido, y no había escapatoria, pero por muy dramático que suene me alegro mucho poder estar ahora junto a Sakura. Quizás me hubiera gustado que la situación fuera otra, pero el destino había querido esto.
"¿Sasuke?" – Aquel sonido me bajó de mi nube. Noté como Sakura jugaba con el borde de la manta y lanzaba miradas rápidas entre mi rostro y el suelo – "Es que yo…" – Se mordió el labio inferior y eso me provocó un nudo en el estómago al verla tan, pero tan… - "H-Hoy tú ¿te quedarías conmigo?"
Mi rostro reflejó sorpresa ante su petición. Yo tenía pensado hacerlo aunque ella no me dijera, pero nunca creí que, así de tímida, me pidiera eso.
Sonreí ante su inocencia y tuve ganas de abrazarla, pero como siempre, me contuve.
"Claro" – Hablé encogiéndome de hombros – "Me quedaré si tú quieres"
Sakura me sonrió tímidamente y todo se detuvo excepto mi corazón que latía como loco. Nunca pensé volver a ver esa sonrisa, o por lo menos en unos cuantos días o meses más.
"Gracias"
"D-de nada" – Miré hacia otra parte para que ella no notara mi sonrojo. – "¿Tienes hambre?" – Pregunté tratando de borrar todo signo de vergüenza.
Negó lentamente. Yo estaba sentado apegado a su cama y vi cuando ella sacó su brazo extendiéndolo hasta alcanzar mi mano y sus dedos se enlazaron con los míos.
"Ahora lo único que quiero es que estés a mi lado" – Murmuró bajitamente, haciéndome ruborizar hasta las orejas, aunque ella no se quedaba atrás.
Se corrió hacia el rincón de su cama y luego por sobre el cobertor, pegó unas palmaditas – "Ven, acércate"
Sus palabras tenían un efecto tan dominador que segundos después me vi acostado junto a ella. No tenía idea de lo que pasaba por su cabeza, pero sea lo que sea me hacía feliz.
Quizás mañana todo vuelva a la normalidad entre nosotros, pero por ahora desconectaré mi mente y me dejaré llevar. Nos quedamos mirando por un rato viendo como sus ojos brillaban y ya casi no tenían esa expresión de pena del comienzo. Lentamente fue cerrando sus ojos hasta quedar dormida, mientras que yo acariciaba su cabello rosado.
Corrí un mechón que caía desordenadamente por su rostro y acaricié su mejilla – "Dulces sueños, Sakura"
"Dulces sueños, Sasuke" – Respondió con los ojos cerrados, dejándome embobado con el movimientos de sus labios.
Me acomodé más cerca de ella y tomé su mano que descansaba cerca de mí. La pasé por mi cuello y yo sin rodeos la abracé por la cintura hasta que cerré mis ojos.
Debía descansar. El día de mañana sería bastante largo.
- Sakura -
Un pequeño rayo de sol se asomaba a través de mi ventana e hizo que lentamente abriera mis ojos. Traté de orientarme en el tiempo: había comenzado el sábado y no teníamos clases y sonreí al ver que podía dormir un poco más.
Pero el peso sobre mi cintura y un aire tibio que rozaba mi nuca hicieron que nuevamente abriera los ojos. Vi que un brazo me abrazaba y al voltear mi rostro, me encontré con ese rostro tranquilo.
Sasuke dormía plácidamente junto a mí. En un principio me asusté, pero luego sonreí. Se veía realmente bello con su cabello negro desordenado que caía por su frente, su nariz respingada y por último sus labios…
¿Cuántas veces besé esos labios y no me daba cuenta de lo que pasaba?
Acaricié su mejilla, mientras a mi mano llegaba su tibia respiración. Sentí unas ganas inmensas de besarlo y sin pensarlo me acerqué lentamente. Me faltaba sólo unos milímetros hasta que Sasuke abrió sus ojos perezosamente.
Me alejé inmediatamente, pero mis mejillas arreboladas me delataban.
"Buenos días" – Dijo pegando un bostezo y luego mirándome con esa sonrisa que me producía una y mil sensaciones – "¿Dormiste bien?"
Nerviosamente asentí. Al parecer no se había dado cuenta que intentaba besarlo y mucho menos que estábamos muy cerca el uno del otro, porque no hice más que mover mis piernas y sus cejas se alzaron en señal de sorpresa.
"L-Lo siento mucho" – Expresó saliendo de la cama – "Yo no quería…" – Su rostro angustiado me causó gracia
"Tranquilo" – Hablé de lo más natural – "No has hecho nada malo ¿o sí?" – Expresé pícaramente.
Al parecer él entendió el mensaje porque un leve sonrojo se apoderó de sus mejillas – "Espero que no…" – Dijo más para sí, aunque igual pude oírlo.
Lo estaba mirando fijamente mientras salía de la cama. Sin embargo su rostro asombrado me extrañó – "¿Qué ocurre?"
Pero no hubo necesidad de contestar, porque sus ojos azabaches me recorrieron de pies a cabeza y pude notar como abría y cerraba su boca sin decir nada. Algo me alertó y sentí el frío del suelo.
Y fue cuando caí en la cuenta…
Estaba delante de Sasuke… sólo con ropa interior…
Ni siquiera el grito que quería lanzar salió de mi garganta y sólo atiné a colocarme la sábana alrededor de mi cuerpo.
"Y-yo iré a preparar el desayuno" – Tartamudeó Sasuke al momento que salía disparado de mi habitación.
Quise lanzar una carcajada ante su mirada asustadiza y no faltó mucho tiempo para que comenzara a reír y a agarrarme el estómago con ambas manos al ver salir despavorido a Sasuke…
Al parecer había quedado impresionado…
Me dejé de tonterías y preferí darme una ducha. Llevé todas mis cosas y le eché cerrojo a la puerta. Comencé a desvestirme y reparé en el reflejo del espejo. Al ver mi cuerpo desnudo, recordé las imágenes de ayer… Sasori posando sus manos…
Un frío me recorrió y entré a la ducha. Las gotas de agua caliente caían por mi cuerpo y parecía que se evaporaban de inmediato, pero las lágrimas que bajaban por mi rostro permanecían y los sollozos cada vez fueron en aumento.
Me abracé y me coloqué en cuclillas, mientras el agua se encargaba de no dejar ningún lugar seco. Me sentía sucia, y quería borrar las huellas que habían dejado las manos de Sasori, y por ello comencé a frotarme con rabia y rapidez, dejando algunas marcas, pero los golpes en la puerta me despertaron.
"Sakura el desayuno está listo" – Sasuke venía a buscarme.
"B-bien" – Respondí cerrando la llave y saliendo de la ducha envolviéndome con la toalla.
"¿Te encuentras bien?" – Había preguntado en el momento preciso en que las gotas que caían de mis ojos no paraban de salir.
Abrí la puerta bruscamente y me lancé a sus brazos a llorar. Se sorprendió al verme salir de forma tan enérgica y para peor… llorando. Sin embargo, sus caricias no se hicieron esperar, porque su mano tocaba con suavidad mi cabello mojado.
Cuando me separé, me quedé apoyada en su pecho y él posó su dedo en mi barbilla obligándome a mirarlo a los ojos. Esos oscuros pozos me transmitían tanta ternura y protección que maldije mentalmente el no haberme percatado antes cuanto me gustaba.
"L-Lo siento" – Balbuceé – "Te dejé todo empapado…" – Y no era poco, porque llevaba una camisa que se apegó por lo húmedo a su pecho duro.
"No importa" – Aclaró acariciando mi mejilla – "La ropa no me interesa, sólo quiero saber si estás bien…"
Las lágrimas volvieron a agolparse en mis ojos, pero retuve su salida. No quería preocupar más a Sasuke de lo que estaba. Ya había hecho suficiente y ahora tocaba que yo pusiera de mi parte para olvidar aquel horrible suceso…
"Estoy bien" – Respondí esbozando una sonrisa – "Los recuerdos me jugaron una mala pasada…"
Sasuke me estrechó en sus brazos y yo me dejé querer – "Es normal, después de aquello, pero debes tratar de olvidar, es difícil, lo sé, pero no imposible y tú eres una chica alegre, hermosa que no se deja vencer por estas cosas"
Me separé levemente y lo miré a los ojos – "¿De verdad me ves así?"
Sasuke se sonrojó y eso provocó que algunas maripositas aparecieran – "Eres más de lo que dije Sakura, eres una chica a la cual nunca terminas de conocer…" – A diferencia de antes, ya no había esquivado mi vista, sino que la mantenía en la mía.
"Gracias" – Y me acerqué a darle un beso en la mejilla, al momento que el gesto le asombraba, pero luego lo vi sonreír – "Gracias por estar aquí" – Y me fui a la habitación a vestirme.
- Sasuke -
Vi a Sakura marcharse a su habitación. ¿Cómo me podía hacer esto? Ahora se mostraba más cariñosa que de costumbre y si bien yo no me quejaba, no quería que mi corazón fuera lastimado otra vez con falsas ilusiones.
Mi mano viajó a la mejilla que minutos antes Sakura besó. No entendía muy bien los hechos de ayer y hoy, pero no me pondría analizar si estaban en lo correcto o no, porque ya no era yo, sino Sakura. Ella debía ser la persona que saliera adelante y olvidara todo lo malo.
"Sasuke, se te enfriará el desayuno" – Gritó desde el comedor. Nunca supe cuando salió de su habitación para ir a comer y tampoco me quedé ahí para buscar una respuesta.
Avancé rápidamente hacia ella…
Ahora era cuando Sakura me necesitaba y yo iba a estar para ella…
Cuando me senté a la mesa, Sakura ya estaba comiendo su acostumbrado plato de cereal y mi taza de café aún humeaba junto a las tostadas que al parecer ya estaban tibias.
"Al fin te apareces" – Me dijo cuando yo estaba sentándome – "Creí que desayunaría sola"
La palabra sola me hizo recordar mi habitación vacía y creí oportuno preguntar.
"Sakura" – Ella levantó su vista – "¿Por qué mi habitación está vacía? ¿No se supone que debería haber alguien en ella?"
Abrió sus ojos y estoy seguro que ni siquiera había pensado en ese detalle, pero ahora era el momento de aclarar las cosas.
"Verás Sasuke…" – Noté al instante que estaba nerviosa porque el juego con sus dedos pulgares había iniciado y últimamente había adoptado el tick de colocarse el cabello detrás de la oreja. Gesto que por supuesto me encantó – "Quería pedirte disculpas por eso. Cuando te dije que había hablado con Kaede era mentira, porque ella nunca se enteró que tú te fuiste"
"¿Cómo que nunca se enteró? Y ¿Quién pagó la otra mitad del arriendo?"
"Yo" – La sorpresa se apoderó de mi rostro – "Bueno, yo era la encargada de recibir el dinero que Hinata me prestó. Aunque ella está empeñada en regalármelo, pero no lo aceptaré" – Su mirada era decidida – "Buscaré algún trabajo de medio tiempo o quizás otra cosa, pero ese dinero será devuelto"
"No será necesario" – Corté cualquier idea que estuviera forjándose en su cabeza loca – "Yo me haré cargo de esa deuda. No tienes por qué buscar un trabajo, recuerda que estamos en nuestro último año"
"Ni lo sueñes Sasuke. Yo cometí el error de sacarte y yo veré como lo arreglo. No tienes por qué hacer algo que no te corresponde" – Expresó llevándose el pan a la boca.
"No es una idea Sakura" – Hablé con tono autoritario – "Es una orden y tú deberás acatar"
"Pero…"
"Nada de peros. Yo también tengo parte en esto" – No me interesaba que pensara que era un mandón, pero por nada del mundo dejaré que trabaje, llámenme machista o todo lo que quieran, sin embargo no cambiaré de opinión.
El timbre dio fin a la discusión. Me levanté a abrir y allí estaba Hinata con Naruto. La chica me saludó rápidamente y se dirigió adentro sin siquiera pedir permiso. En tanto Naruto me estrechaba la mano.
"¿Cómo estás hermano?" – Preguntó con una sonrisa en sus labios.
"Bien, por lo menos anoche pudimos dormir tranquilamente" – Respondí sin saber que mis palabras iban a ser tomadas de forma errónea.
"¿Dormimos? ¡Vaya amigo! Eres más rápido de lo que pensé" – Expresó con esa sonrisa pícara que sólo él podía poner.
"No seas idiota" – Hablé pegándole en el hombro y escuchándolo quejarse – "Tú sabes que por ahora ese tema está prohibido"
"Me supuse que Sasuke Uchiha volvería a encerrarse como ostra, pero aunque no lo creas respeto tu decisión"
No sé por qué dijo eso, pero preferí no preguntar. Nos fuimos al comedor y allí estaban conversando Sakura y Hinata, mientras ésta última colocaba caras de horror ante las palabras de su amiga.
Naruto y yo también nos sentamos, pero permanecimos en silencio escuchando a grandes rasgos el relato de Sakura, y es que oírlo de nuevo hacía que tuviera ganas de volver a pegarle a Akasuna no.
"Y bueno…" – Sentí que Sakura me observaba – "Sasuke se ha preocupado mucho por mí" – Sus mejillas sonrosadas contagiaron a las mías y la parejita de novios comenzó a reír.
"Como hoy es un día de no estar tristes ¿Qué les parece si vamos al centro comercial y hacemos algo entretenido?"
"Buena idea mi amorcito" – Naruto besó en la mejilla a su novia y esta respondió con una sonrisa – "¡Vayamos los cuatro!"
Miré a Sakura y ambos sonreímos. Supongo que algo de diversión no nos caería nada de mal, aunque hubiera preferido mil veces pasar una tarde a solas con Sakura…
En fin… tendré que esperar.
El centro comercial estaba atestado de gente y eso me fastidió un poco. Me gustaban mucho más los lugares tranquilos, en los cuales no hubiera gritos, niños corriendo dándote empujones o hasta hombres descarados que le sonreían a Sakura comiéndosela con la mirada…
"¿Qué les parece si vamos al cine?" – Naruto había hecho la acotación y no me pareció mala idea, por lo menos ahí no tendría que soportar tanto escándalo.
"¡Vamos! Vi en una revista que se está estrenando Damaru y creo que vendría a la ocasión" – Vi que Hinata le reía misteriosamente a su novio.
"Ya entendí" – Expresó él – "Chicos, no se arrepentirán, se los aseguro" – No tenía la más remota idea, pero al parecer Sakura no se había dado cuenta porque estaba observando distraídamente una vitrina.
"¿Qué miras Saku?" – Le preguntó Hinata
"Ese colgante con la piedra jade" – Respondió tranquilamente
"¿Te gusta?" – Habló nuevamente Hinata.
"Sí, pero es muy caro, no creo que pueda comprármelo" – Expresó tristemente, pero luego volvió a sonreír – "Mejor vamos a ver la película" – Y se llevó a su amiga del brazo adelantándose varios pasos.
Naruto se acercó y dijo – "En una semana más es el cumpleaños de Sakura" – Yo observaba a las dos chicas que veían atentamente una tienda de ropa – "¿Te dice algo eso?"
"No" – Respondí – "No tengo idea que quieres decir"
"Pues espero que te des cuenta" – Sonrió palmeándome el hombro – "Ahora lo mejor será ir con las chicas"
Mi amigo avanzó y yo me acerqué a la vitrina que minutos antes miraba Sakura. El collar era bastante simple, pero el color de la piedra era igual al de los ojos de Sakura.
"Sí, como no" – Suspiré recordando las palabras de Naruto. La verdad es que preferí ignorar lo que decía mi corazón y alcanzar a mis amigos.
Ya buscaría algo para regalarle, aunque no sabía si hacerlo o no, mas que mal con Sakura ahora sólo somos amigos…
O-O-O-O-O-O
LES AGRADESCO A TODOS LOS QUE DEJARON SUS COMENTARIOS O QUE SÓLO LEYERON, Y QUE TAMBIÉN PUSIERON ESTA HISTORIA EN SUS FAVORITOS Y ALERTAS…¡MUCHAS GRACIAS!... =)
*Fumino-chan-SS*
*Yurippe22*
*Candice Saint-Just*
*tania-sasusaku02*
*Lovely wendy*
*Elaine Haruno de Uchiha*
*danny*(2)
*DULCECITO311*
*Yuki*
O-O-O-O-O-O
Por favor dejen sus "REVIEWS", positivos o negativos, esa es mi forma de saber si continuo o no… ONEGAI… :) no necesitan tener una cuenta para poder comentar. Hasta pronto.
O-O-O-O-O-O
"…SaKu-14…"
