Disclaimer: Antes de comenzar con el siguiente capítulo quisiera recordarles que los personajes que aquí se mencionan no son de mi propiedad, (Aunque de verdad quisiera ) pertenecen a la Sra. J.K Rowling, autora de estos increíbles libros y única responsable de que me haya atado a este fantástico mundo.

"Muriendo por tu Amor"

By

Aiko Granger

"De Confesión"

Nota AG: Letra cursiva son recuerdos/flash-backs/acontecimientos pasados


Harry salió del despacho del Profesor Dumbledore con los ojos cerrados. Se los restregó por unos instantes y suspiró al recargarse sobre la fría pared del pasillo. Las palabras y la imagen del director se repetían en su mareada cabeza.

"¿Estás completamente seguro de tu decisión, Harry?" Su mirada a través de los lentes de media luna parecía exigirle reconsiderar la idea de huir de tal forma del colegio.

"Sí, señor"

"Harry, sabes que no me agrada tu idea de abandonar el colegio" Harry levantó la vista hacia el anciano "Situaciones peores se atravesaron en tu camino y cargaste un peso descomunal por años, no tengo la menor duda que puedes hacerte cargo de esto"

"Ya tomé la decisión, señor" declaró con voz firme y segura "Créame, esto es peor que enfrentarme de nueva cuenta a Voldemort"

"Bien, Harry, de forma que tomaste la decisión definitivamente, no me queda más que decirte que prepares tus pertenencias esta noche, los carruajes te esperarán muy temprano por la mañana" el profesor tomó asiento y comenzó a escribir delicadamente sobre un pergamino "Me pondré en contacto con tu nuevo director, así podrá disponerte el lugar donde compartirás habitación con tus nuevos compañeros"

"Señor Director, yo quisiera…"

"Llámame Albus, Harry" le interrumpió con suavidad y una divertida sonrisa "Pronto habrás abandonado la institución y dejarás de ser parte del alumnado, por consiguiente, no seré más tu director, dejémonos de formalidades"

"Bien, A-Albus" tartamudeó Harry, que pensaba no acostumbrarse a tutear a su director aún después de dejar el Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería al lugar que él mismo consideró su primer y verdadero hogar "Quisiera pedirle que no divulgue los verdaderos motivos por los que me marcho"

"¿Eso también destinado al mismo Hagrid?" Harry asintió "Me supongo te encargarás por tu propia cuenta de informarlo al Señor Weasley"

"Me temo que no, estoy seguro que armaría un escándalo, y prefiero que lo haga una vez que me haya ido" sonrió tristemente, no podía creer que echaría atrás largos años en ese lugar que le dio grandes cosas…

"Aquí encontraste a una numerosa familia, Harry" dijo, que Harry supuso había estado leyendo su mente "Muchas amistades, unos cuantos enemigos, pero más que nada a ellos…"

"No se preocupe, Profesor, esto no es un adiós, sino un hasta luego. Le aseguro que estaré en contacto con usted"

"Yo sólo espero que este hasta luego no demore demasiado"

"No será así, puede confiar en mí"

Sentía que no estaba haciendo lo correcto, pero al quedarse no obtendría beneficios, sino todo lo contrario. Sabía que el dolor en su pecho no cesaría, y ese dolor se repetiría cada día, era tan agudo y parecido como un cruciatus, incluso lograba ser mucho más doloroso. Hermione y Konner juntos era algo que no podía soportar.

Era su último día de estancia en ese mágico lugar, y de pronto, sobre su rostro, una sonrisa apareció. Tenía doble clase de pociones esa mañana y no la desaprovecharía ni aunque sufriera de una altísima fiebre.

Recorrió los pasillos que por años le sirvieron de escondite en sus escapadas nocturnas y un sentimiento de nostalgia lo embargó de pies a cabeza. Todo sería tan distinto si estuviera junto a Hermione. No tendría porqué tomar esa precipitada y equivocada decisión. Por decirlo de alguna manera, estaba obligado a partir.

Una promesa que rompería.

"Todo esto es tu culpa"

"Ssh, baja la voz" una mano le tapó la boca, haciéndola callar de inmediato.

"Yo sé que están por aquí, chiquillos. Querida Norris, guíame hacia esos engendros, no son horas de estar fuera de cama, cuando les atrape limpiarán cada armadura del castillo con un cepillo de dientes"

La gata rondaba muy cerca de ellos, y la respiración de Hermione era cada vez más estrepitosa. Harry la tomó de la cintura y quitando la que tenía sobre la boca de la chica se quitó el sudor de la frente.

"Tranquilízate o nos descubrirán" le susurró el chico, más nervioso que ella.

"Lo estaría ahora mismo y profundamente dormida en mi habitación, sino fuera porque me has sacado de ella sólo para acompañarte por unos pastelillos a las cocinas y a media noche"

"El castigo de Snape me dejó con las defensas bajas y el estúpido pelo grasiento me negó la cena, y no sé de qué te quejas, no quedaste satisfecha en la cena que tomaste dos pastelillos junto a un vaso de leche y los engullías alegremente"

Ella reprimió una risa y le propinó un codazo en las costillas.

La gata se alejaba y ellos respiraban con normalidad. Cuando vieron el brillo de la lámpara que sujetaba Filch como una diminuta mancha amarilla y doblar el pasillo se deshicieron de la capa de invisibilidad y caminaron del lado contrario hacia la Sala Común.

Al llegar al pie de las escaleras donde tomaban caminos distintos para subir a sus habitaciones, se despidieron.

"No imagino que hubiera sucedido si esa gata nos descubriera"

"Sería la vigésima vez en cuatro meses que rompes la regla y la sexta vez que te descubren, entonces el profesor Snape alegaría y haría cualquier cosa por sacarte del Castillo"

"Y tu me acompañarías"

"Te equivocas, a mí no me han descubierto, es la octava vez que salgo a media noche" dijo, orgullosa. "Por lo menos me pondría a limpiar todos sus calderos sin magia"

"Igual, no me iría de este Castillo, ni aunque me saque ese grasiento a patadas" Harry le dedicó una sonrisa mientras ponía un pie en el escalón para subir a dormir, pero los brazos de Hermione sobre su cuerpo atándolo a ella, se lo impidió.

"¿Qué sucede?" preguntó sonrojado, y con sus manos en la cabellera de Hermione.

"Prométeme que nunca me abandonarás" Hermione le miró directamente a los ojos, abrazándolo más fuerte. "Que no te irás, y que te quedarás con nosotros, que estaremos juntos siempre"

"No entiendo¿A qué viene todo esto?"

"Só-sólo prométemelo"

"Tu sabes que yo nunca…"

"¡Promételo, Harry!"

"Te doy mi palabra"

Vaya amigo que resultó ser. O cabía la posibilidad que esa promesa ya no la recordara, y esperaba que así fuera.


-Oh, Por Merlín, Harry. ¡Cómo pudiste! – Hermione le reñía al salir de pociones, en cambio Ron, con la cara más roja que su pelo, lo vitoreaba.

-Te adoro, Harry, y escúchalo bien porque no lo repetiré nunca más en mi vida: Eres mi Dios.

-Basta, Ron, no aplaudas a sus malas acciones, nos ha costado 150 puntos¿Sabes cuanto nos costará repararlo? – Hermione negaba y miraba de mal ojo a Harry, él simplemente sonreía.

-A ningún Gryffindor le importará después de saber que le cambió el color de pelo a Snape, le replicó todos y cada uno de sus descaros hacia nosotros. Deberías agradecerle, te defendió de sus comentarios dolientes¿Y cómo lo agradeces¡Reprendiéndolo!

-Lo hizo sin pelos en la lengua y a un Profesor¿Sabes lo que puede causar¡Su expulsión definitiva, Ron! – el pelirrojo dejó de reír unos segundos – Anda, sigue glorificando a tu Dios.

-No me preocupo de eso en lo absoluto, creo que ya tuvo su merecido, y me llevaré ese hermoso recuerdo a la tumba – Ron palmeó su espalda felicitándolo y Hermione se sorprendió de escucharle hablar así.

-¿Te estás oyendo? Es como si no te importara más.

-Y así lo es.

-No puedo tolerar escucharte hablar así, cuando hayas recobrado tus sentidos y la razón, búscame.

-Tal vez sea demasiado tarde – dijo seriamente, antes de que Hermione echara un gritito de desesperación y se marchara sintiendo un mal presentimiento.

-Oye, oye… creo que esa no es la forma correcta de conquistar a una chica – exclamó sorprendido el pelirrojo, observando a la castaña alejarse de ellos.

-Estoy más que de acuerdo contigo

-Algo te sucede, esta mañana no te encontré en tu cama. El Profesor Dumbledore no te quitaba el ojo durante el desayuno, y tú… bueno… ¡Esto!

-Me propuse disfrutar del día como si fuera el último – sonrió no muy convencido

-Oh, claro, te apoyo plenamente. Le diste su merecido a ese pelo grasiento, pero… ¿Hermione? No tengo la menor idea de lo que planeas hacer, amigo. – Ron sintió una punzada en la boca del estómago, y estaba seguro que no era de hambre – Sea lo que sea… cuentas conmigo

-Gracias, Ron, eres un excelente amigo y… te agradezco lo mucho que has hecho por mí, correr riesgos que…

-Tranquilo, Harry, esto parece una despedida – trató de sonreír, pero algo había en sus propias palabras que le inquietaba - ¿Para qué son entonces los mejores amigos?

Definitivamente extrañaría al excéntrico pelirrojo.

-Vamos a Transformaciones

Durante el resto de la tarde, el pelirrojo seguía a Harry a cualquier lado, sin separarse ni un instante de él, mientras tanto, el ojiverde buscaba con desesperación a Hermione y acertadamente supuso que ella lo evitaba.

Después de su último entrenamiento de Quidditch y de su encuentro veloz con la pequeña pelirroja, quien le comentó sobre su plan para acercarse a Hermione, subió a las habitaciones para finalizar el empaque de sus cosas.

-¿Harry?

Harry brincó ligeramente al escuchar que le llamaban, pensaba que era el único dentro de la habitación.

-¿Qué estás haciendo?

-Organizo mis pertenencias – respondió al instante, y evitando la mirada de su compañero de habitación quien no se movía de lugar - ¿Necesitas algo, Neville?

-Te vas¿verdad? Te vas porque no soportas el duro martilleo en tu corazón – Neville avanzó hacia él, posando una mano sobre su hombro – No lo hagas, Harry

-¿Quién ha dicho que me voy? Simplemente estoy…

-Tu comportamiento y tu mirada lo dicen a gritos, de verdad no puedo creer que huyas así. – Harry se preparaba para defenderse, pero la fuerte voz de Neville le hizo callar – No lo comprendo. Cómo puedes abandonar a tus amigos cuando ellos han dado todo por ti. Ron y Hermione sufrirán…

-Hermione… - sonrió tristemente – dudo mucho que al menos se percate que me he marchado. Apenas y me nota cuando estoy cerca. No tiene sentido seguir con este sufrimiento

-Estás equivocado si piensas que Hermione no te echará de menos, ella…

-Creo, Neville, que el único equivocado aquí eres tú – pronunció fuertemente al cerrar su baúl – Y si me disculpas, iré a la sala común a…

-La he visto hace unos momentos, venía directo a la sala común, con suerte la encuentras allá abajo

-Yo no… - trataba de decir el ojiverde, sabiendo perfectamente que se refería a Hermione

-Habla con ella, suerte – exclamó, levantando ambos pulgares – Y Harry…

Harry levantó la mirada hacia Neville que sonreía nerviosamente. El chico se acercó y halándolo de la mano, lo fundió en un fuerte abrazo que sorprendió al ojiverde.

-Harás mucha falta

-Mantendremos contacto

-¿Volverás? – preguntó con timidez, antes de que su amigo abandonara la habitación. Harry notó que el chico contenía las ganas de llorar y con media sonrisa le respondió

-Tenlo por seguro, sólo necesito tiempo

-Entonces no lo pierdas ahora, ve por la chica¡Anda!

Harry se sentía mareado, y no precisamente porque no hubiese probado bocado en el almuerzo. El sólo pensar que ese era el último día en el castillo le revolvía también el estómago, era el peor día de su vida, pero la decisión ya estaba tomada.

¿Y Neville¿Cómo lo sabía¿Era demasiado obvio a la vista de los demás? No podía ser eso, era prudente y discreto. Alguien debió ponerlo al tanto y ese alguien sin duda era Ginny. Agitó su cabeza, no tenía tiempo de pensar quién fue la persona chismosa. Apresuró el paso, con suerte encontraría a Hermione.

Y la suerte no estaba de su lado.

La sala común estaba desierta. Únicamente él se encontraba, pateó fuertemente un libro y sin molestarse en levantarlo, cayó pesadamente sobre un sillón. Suspiró, mirando el crepitar de las llamas.

-Heme aquí, en el peor día de mi vida

-Permíteme aplaudir a esa sabia reflexión

El corazón le brincó. Era ella.

-Creí que eras Luna, pero es imposible, no puede acceder a nuestra sala común. – Enarcó las cejas - Últimamente la he sorprendido hablando sola por los pasillos

-¿Acaso tengo voz de mujer? – preguntó irónico

-Sólo trataba de ser graciosa – dijo sonriendo ampliamente, acercándose a él y palmeando amistosamente su mejilla.

-Veo que ya no estás enojada

-Nunca lo estuve, simplemente tu actitud arrogante no la soporté y me alejé de ti antes de enojarme verdaderamente.

-Oh – fue lo único que soltó después de varios segundos costado fingir.

Un silencio incómodo apareció, Hermione aún estaba de pie con las manos jugando nerviosamente y mordiendo su labio inferior. Harry, prácticamente inmóvil.

-Yo… debo irme, se me hace tarde…

Harry no dijo nada. Oyó el fuerte suspiro de su amiga y las pisadas hacia el retrato.

-¡Espera, Hermione! Tengo que decirte algo – ni él supo como, pero asombrosamente estaba obstruyendo el paso a la castaña. Y al ver la expresión de desconcierto, agregó – seré breve, no te preocupes, si es eso lo que te molesta

-¡Oh, no! Sólo que tengo prisa, quedé con Edward y…

El rostro de Harry se tensó al instante 'Debí imaginármelo' Fue como una descarga el eléctrica que apagó su cuerpo, perdió el habla. Sentía quemarse el corazón fuerte y dolorosamente.

-Ve entonces, esto puede esperar

-Esto no puede esperar, Harry. Te conozco lo suficiente. No pasará nada si llego atrasada – tomó su mano y le miró detenidamente – Quieres contarme lo que pasa mientras me escoltas a mi encuentro con Edw…

-No – dijo, secamente. Pero reparó su error, excusándose con una sonrisa- … quiero decir, yo tengo unos asuntos pendientes que debo… tú sabes, estoy un poco ocupado, así que…

-Harry, por favor, sólo mírate, actúas como un niñito mentiroso. Me quedaré aquí hasta saber lo que sucede

-Perderás tu cita con Konner – advirtió, con pesadez y caminando hacia una gran ventana.

Observó su pálido reflejo, las mejillas le ardían y los ojos parecían salirse de sus órbitas. ¿Por qué simplemente no podía ser feliz? Acabar con Voldemort y librar al mundo mágico de la oscuridad no lo llenaba completamente, tenía una familia que le quería, y estaba más que agradecido por ello con los Weasley, lo que Hermione le ofrecía era suficiente, pero quería más. Quería que ella le amara, tanto como él la amaba a ella.

-En realidad no es una cita, teníamos planeado caminar por los jardines. Pero hay muchas otras noches para eso.

El chico sonrió amargamente

-Me hubiera gustado que pensaras eso antes – Hermione no supo que responder, por lo que dedujo que no sabía a lo que se refería - me refiero a nosotros, a Ron y a mí.

-¿De eso se trataba? Porque si es así, cuando llegue podemos hablar tranquilamente

-No, de eso no quería hablar, pero ya que tocamos el tema me parece perfecto hacerlo de una buena vez. Tú misma has dicho que esto no puede esperar, pues bien, tomo tu palabra. – él se giró rápidamente y a Hermione se le oprimió el corazón.

Nunca antes había visto una tristeza tan profunda en sus ojos como ahora, el verde esmeralda no brillaba, todo lo contrario.

-Hablemos en otro lado, este no es lugar adecuado

-No me moveré de aquí, o temes que escuchen los demás alumnos. ¡Estamos solos!

-No tengo porqué temer. Últimamente, Harry… me preocupas. Creí que eran imaginaciones mías, pero no eres el mismo que antes.

-¿Hablas de cambios de personalidad? Y me lo dices a mí ¡A mí! Yo no soy quien cuenta los minutos que le restan a las clases para irme con mi pareja – Hermione enrojeció – No soy quien deja plantados a sus amigos después de cada clase, y que, probablemente, lo haces por conseguir una buena sesión de agasajo con el idiota de Konner.

¡PAF!

Mantuvo sus ojos cerrados hasta que el ardor lentamente se desvanecía. Al abrirlos, encontró a una Hermione bastante agitada con la mano derecha sobre la otra. Y haciendo un enorme esfuerzo por hablar claramente, dijo:

-Nunca más en tu vida, Harry, vuelvas a insinuar semejante estupidez. El que yo tenga pareja, no significa que deba hacer lo que tú deseas con una chica.

-Pretenderé que esto no sucedió, aunque me duela demasiado – trató de sonreír, pero ella no lo hizo.

-Yo lo dudo, y por favor, no trates de seguirme. No quiero hablar contigo, no hoy.

-Hermione, yo…

Ella salió echa una ráfaga sin escucharlo.

-Tienes cabeza dura, Potter – Ron apareció por las escaleras – No era mi intención escuchar su conversación "privada", y sólo te diré una cosa: Por primera vez en tu vida, no le hagas caso. – Harry quedó parado, sin saber qué hacer – Con un demonio… ¡Sal a buscarla, cabeza hueca!

-¿Te diste cuenta? Tú mismo te has contradicho.

-Cabeza dura, cabeza hueca ¡qué importa! El caso es que no te sirve de nada. ¡Ya lárgate!


No tenía idea de dónde se podía encontrar, largos minutos de búsqueda comenzaban a impacientarlo. Hasta que recordó 'En realidad no es una cita, teníamos planeado caminar por los jardines. Pero hay muchas otras noches para eso."

Sin perder tiempo, apresuró la marcha. Estaba completamente seguro que ahí estaba.

Y no se equivocó.

Ahí estaba ella, abrazada a Konner. Sollozando en su regazo, el chico le acariciaba el cabello y le daba pequeños besos en la frente.

No evitó sentirse culpable, ruin y un completo idiota. Él era el causante, y si había algo que remediar, lo haría en ese momento.

Ninguno se percató de su presencia. Hasta que tocó el hombro del Ravenclaw y él le miró duramente.

-¿Y tú que haces aquí?

-Tengo que hablar con Hermione, si no te molesta.

-No sé que le has hecho, pero te partiré la cara si no te vas en este instante – colocó a Hermione detrás de él y alzó sus manos preparándose para lo que viniera.

-Es asunto de Hermione y mío, esto no te concierne. Y te agradecería que abandonaras esa posición absurda, no pienso pelear contigo. – A pesar de que bajó guardia, no se movió de ahí – Es un favor, me debes uno ¿O quieres que te lo recuerde?

-N-no… - le dirigió una mirada de disculpas a Hermione y caminó al lado contrario – Estaré cerca, si me necesitas…

-No le haré daño, si es lo que piensas. Será mejor que te marches a tu sala común. Esto demorará.

Cuando estuvieron solos, Hermione sin pensarlo le dio la espalda.

-Te dije que no me siguieras, seguramente has venido a comprobar si Edward y yo…

-Quería disculparme contigo – le cortó Harry, la sola idea le revolvía el estómago - …en fin, sólo vine a decirte… a decirte que… sé que no he sido el amigo que esperabas, que sólo fui un imán de problemas para ti, castigos, peligros, yo… lamento mucho lo que ha pasado en estos últimos meses, y que no es mi intención herirte…

-Harry¿Qué haces¿Por qué dices todo esto? – olvidó el enojo por completo y le dedicó toda atención al ojiverde

-Escucha…

-No, escúchame tú a mí. Tienes razón, los he desplazado, me cuesta bastante admitirlo, trataba de encontrar espacios para compartirlos con ustedes pero si no estaba estudiando, ustedes practicaban. Mis labores de prefecta influían también y el tiempo restante se lo dedicaba a Edward. Pero… te prometo que a partir de este día, tendré tiempo suficiente para ustedes

-Ojalá lo hubieses pensado antes, no creo que funcione ahora

-Oh, Harry - sin previo aviso, Hermione se arrojó a los brazos de Harry – perdóname.

-No, Hermione… no hagas esto, te lo suplico. Lo estás haciendo más difícil

-¿El qué, Harry? No entiendo

-¿Acaso no te has dado cuenta? Traté por todos los medios de atraer tu atención – Hermione le miraba confusa – Estoy arriesgando demasiado, pero no importa lo que pase en adelante.

Harry tomó delicadamente el rostro sonrojado de Hermione con ambas manos, acariciando sus mejillas con suavidad, nunca antes se había sentido tan decido. Y era el momento preciso.

-Lo que quería decirte, Hermione…Oh, que diablos… - tomó aire y se acercó más a ella para acortar la distancia entre sus rostros – Estoy enamorado de ti.

Cualquier pensamiento racional desapareció de la mente de Hermione, lo único que sentía era su corazón golpeando su pecho aceleradamente, y los labios de Harry oprimiendo los suyos.

"Estoy enamorado de ti."


Notas de la Autora:

No tengo sitio dónde ocultarme, y me lo merezco ¿Cierto? Vamos, esperen un poco a pintarme de blanco la cara, para que me den con tomates y melones, si quieren. Prometía subirlo un día pero nada, y saben qué? Apesto cuando hago promesas, por eso ya decidí no volver a prometer nada, sólo llegará el momento de actualizar. Así que.. no sé cuándo es que suba el nuevo capítulo pero sí mencionar que quedan aproximadamente 5 capítulos de la historia, no está nada confirmado pero es lo que tengo programado hasta ahora.

También por la falta de tiempo me reservo por única y última vez de contestar reviews, me urgía subir el nuevo capítulo así que no quería perder más tiempo, les agradezco a todos ustedes, porque me sorprendí bastante de la cantidad de rr's que llegaron a mi bandeja con el capítulo anterior "29". Wow O.O , sólo eso… Y se me llena el pecho de alegría el saber que ustedes están disfrutando conmigo este fict. Sinceramente… ¡Son lo mejor! Gracias por hacerme feliz, no recibo cheques, ni nada por escribir esto. Mi paga son ustedes, sus reviews XD.. algo como "Con dinero baila el perro" pues en este caso sería "Con Reviews escribe Karla" XDDD…

potter5, k-wilaevans, Leyli, cecy09Isabella RiddleFranGilraen, Aiosami (NIÑAAAA, te quiero muchoo ), espero que hayas disfrutado de este Nuevo cap, y eso de hacer bebitos toda la noche, lo consideraré ;) gracias de nuevo. Y draquito, sí que saldrá.), arissita, Inarus, Hibari, Oriana, LR-CHANPaolaPotter, Sanke (Ale, gracias a ti también ) ya había pasado cacho de tiempo de mi cumple pero igual se acepta XD. Mmm.. lo que planteas… dejo que sigas leyendo P), JakeGrangerTheHardElen-Grantter (amigaa D qué sorpresa verte por acá y me alegra que te gustara.. aauh, el tuyo también está fenomenal y sigo esperando actualización. Cuidate muxito!),Witchmin, Eneri, tifanny, Lucia Bloom, elizabethsach, WordenwoodSumire-chan, Lucia Bloom, tamao potter, Mercy y finalmente Megalink (¡oye! Claro que me importan cada uno de mis lectores y los nuevos con más que bienvenidos, parece que no has tenido que esperar como los demás P, espero verte por acá de nuevo. Ciao)

Me encantaría contestarles sus RR's, quizá para el próximo cap encuentren las contestaciones completas. Es lo menos que puedo hacer.

Y ahora el fict… ¡naah, mejor no comento! Comiencen hacer apuestas: Harry…¿Se quedará¿Se irá?

Mmm.. difícil elección XD. Nos vemos, chicos .

Abäzos y Bêshos – Aiko Granger

Lunes 07, Noviembre 2005.