DISCLAIMER: Nada de lo escrito a continuación me pertenece, salvo mi locura.
(INTRO)
Poco
tiempo hay para dominar
la Cámara de Diputados que
no
hacen nada para volver
en seis años otra vez…
¡ES YOBLADE! YOBLADE!
(FILL IN)
Hazlos
votar siempre de ese modo
y así "hoy, hoy, hoy"
deberás gritar
nuestro partido siempre ganará
no
lo puedes evitar…
¡ES
YOBLADE!
¡YOBLADE!
(FILL IN)
¡ES
YOBLADE!
¡ES YOBLADE!
¡YOBLADE!
¡Vota
ya!
El
espectáculo de King-Kong (Showdown in Hong Kong)
Onde
salen los demás black kitties.
Así pues, nos quedamos en que un tío raro tenía acorralados (bueno, la verdad es que no estaban acorralados, pero así suena más dramático) a los bladefixers en un callejón. Específicamente, estábamos en esta escena:
—Hola, Rei… —saludó el tío raro con cara de sicótico y de llamarse… Kevin—. Hace mucho que no te veía, mientras Rei ponía cara de shockeado y pensaba en que muy probablemente no lo conocía—. Vaya… por lo visto tienes nuevos amigos… —notó, algo dolido, el tío raro con cara de sicótico y de llamarse Kevin—. Les has hablado de mí, .¿verdad?
Rei persistió en su actitud de poner cara de sicótico y pensar que el sujetillo que tiene cara de sicótico y de llamarse Kevin estaba sicótico. Finalmente, Tyson formuló la pregunta del millón.
—Rei… ¿quién es este sujeto?
—… no quería creerlo, pero… —comenzó el tío raro con cara de sicótico, aparentemente muy dolido, antes de que Rei pudiera contestar algo—… ¡.¿olvidaste esa noche en Mónaco!
Rei, con su misma cara de policonfundido, pensaba que nunca había estado en Mónaco.
Como quiera, el tono en el que el tío raro con cara de sicótico y de llamarse Kevin había empleado un tono muy… afeminado… al soltar la última frase, así que decidieron alejarse discretamente de Rei.
—¡Lo olvidaste! —afirmó, al borde de las lágrimas, el tío raro y enano con cara de sicótico y de llamarse Kevin.
—Estooo… pues… —comenzó Rei, aún perdido entre sus pensamientos, para finalmente afirmar con absoluta convicción:—. Nunca he estado en Mónaco.
—¿Te cae? —insistió el tío raro enano con cara de sicótico trastornado y de llamarse Kevin.
—Me cae —corroboró Rei—. En mi pasaporte no indica que haya estado en Mónaco.
—… ¡lo sabía! —clamó el sujetillo con cara de llamarse Kevin—. ¡Sabía que ibas a falsificar documentos con todo el dinero que me pediste prestado en Mónaco! .¡Y no me refiero a la ciudad, so tonto, sino al restaurante de aquí a la vuelta!
—Aah, ése Mónaco —soltó Rei, comprendiendo por fin.
—Sí —espetó el sujetillo con enojo—. Ése Mónaco.
—Pues… esto… te pago la próxima semana, .¿vale? —aventuró Rei.
—Va —aceptó el enanín, para luego recapacitar—… ¡No, espera un momento, eso me has dicho desde que teníamos 4 años!
—¿Te conozco desde hace tanto?
—Nos olvidaste… ¿acaso olvidaste a los Black Kitties? .¡TRAIDOR!
—¿Black Kitties…? Aaah, ya recuerdo.
—Ya era hora —gruñó el que juro que tiene cara de llamarse Kevin, pero hasta no saber…
—Los black kitties son un grupo de rock alternativo, .¿verdad?
—… ¡pedazo de animal! —gritó el sujetillo, fúrico—. ¡Te voy a refrescar la memoria! .¡Yo soy Kevin! —les dije—. ¡Los Black Kitties somos el equipo de yoblade al que pertenecías hasta que nos abandonaste después de quitarnos todos nuestros ahorros en Mónaco!
—Aaaah, sí… —recordó Rei por fin—. Hola, Kevin.
—Ya me hartaste —escupió Kevin, sacando su yoblade—. Pagarás por todos los platos de paella que has comido en Mónaco.
—Está bien —respondió Rei, sacando su yoblade también.
—¡Momento! —intervino Tyson, asombrando a todos los presentes—. ¡No permito que insulten a mis amigos! .¡No se quién seas, viejo, pero vas a tragarte todas tus palabras!
—Tyson, ésta es mi deuda… digo, .¡mi problema! —trató de controlarlo Rei—. ¡Así que déjame pelear!
—¡Yo soy el protagonista, así que te amuelas! .¡Debe hacerse mi voluntad! .¿O me equivoco? —preguntó Tyson al aire, como si algún silfo fuera a darle la razón, por Neptuno. Obviamente no la tendría ni aunque le pagara a… quien sea el que determine quién tiene razón. Aun así, .¿a quién le importa? Invariablemente va a hacer lo que se le da la gana. Por las Enchiladas Suizas, sí por mí fuera, un rayo lo convertiría en pollo rostizado en este instante. Pero no, no es así. Lo bueno es que Rei es muy maduro y comprende que cuando Bachoco se enterca, se enterca, así que por lo visto le va a ceder su deuda… digo, su problema a él. Con amigos así…
—¡Qué bien! —exclamó Max, más sonriente y emocionado de lo normal.
—Sólo faltan A.J. Topper y Brad Best para los comentarios —… comentó… Kenny.
—Podemos hacerlos nosotros —afirmó el rubio con absoluta confianza.
—¿No hay que estudiar periodismo o algo así? —sorprendiose el niño sin ojos.
—¡Nop!.¡Con este práctico manual, "Haga sus comentarios deportivos usted mismo", no habrá problema!
El buen camarada Kai, entretanto, se preguntaba muy seriamente qué había hecho para merecer esto.
—¡Competidores listos! —soltó Max, imitando a Jazzman—. 3… 2… 1… LET IT HISSHTUCKPLACK! —al pronunciar esto, salpicó de saliva a Kenny.
—Excelente lanzamiento por parte de Tyson —comentó Kenny, imitando a Brad Best, mientras se limpiaba el salivazo de Max.
—¡Cierto, hasta parece que lo ensayó! —ahora Max imitaba a AJ Topper, con una gran sonrisa.
—Max, de hecho, sí lo ensayó.
—¡Pues con razón le salió tan bien…!
En lo que estos tipos decían parrafadas intrascendentales, a Tyson le estaban dando una paliza. Bueno, no a él. A su yoblade. Pero para el caso es lo mismo.
—No puedo concentrarme… —soltó Tyson por lo bajo, como si tuviera una migraña.
—Jefe, .¿crees que Tyson no pueda concentrarse debido a nuestro molesto comentario? —caviló Max.
—Pues…
—No es eso, chicos… —interrumpió Yemita antes de que Kenny pudiera contestar—. Es que…
—¿Qué pasa? —preguntó Rei, genuinamente preocupado.
—…hoy cumplimos diez capítulos de estar juntos… —prosiguió Kori.
—¿En serio? —soltó Kenny, obnubilado. No se había percatado.
—¡Qué bien! —saltó Max (literalmente), sonriente.
—¡Y quería decirles que son lo más maravilloso que me ha pasado en mi vida! —finalizó Yemita, con absurdas lágrimas en los ojos. Kenny y Rei estaban en la misma situación y Max, tras sonreír diciendo "adoro los aniversarios" se les unió. Para acabar de vomitar, se fundieron en un abrazo grupal, mientras Kai, a tres metros de la cariñosa escena, repetía mentalmente un mantra "No los conozco, no los conozco"
—Felicidades —asintió Kevin—… pero odio que no me tomen en serio. ¡Madrazo! .¡Ataque de multiplicación de votos!
Concuerdo con el pequeño (diminuto) camarada Kevin. ¡Ya fue suficiente! .¡.¿Es que el imbécil de Bachoco no se percata de que están destrozando su yoblade?.!
—Es verdad… —notó Tyson de repente, algo mosqueado—. Todavía puedo ganarle, no hay… —su yoblade salió volando del plato—…problema. ¡Maldita sea!
—Eso es por ignorarme —gruñó Kevin.
—¡Pero ahora estás en desventaja porque conozco tu político-bit, y tú no has visto el mío! —soltó Kori estúpidamente.
—¡Es el día más feliz de mi vida…! —saltaba Kenny por ahí—. ¡Tyson pensó estratégicamente!
Y empezaron otra batalla. Para no alargarla, Tyson ganó… así que la situación en el campo es ésta: casa llena, dos outs, dos strikes y estamos en la parte baja de la novena entrada. Si Yemita logra hacer un hit (uno que no acabe en manos del pitcher), los Bladefixers ingresarán en las Ligas Mayores. Kevin se prepara. Mueve los hombros. Kori sopesa el bate. Kevin se pone en posición de lanzamiento y…
… ¡y una tipa pelirrosa entrometida, idiota, simplona, y todo lo que dijo Kai en el capítulo anterior, que me vomito en su nombre y ser irrumpe en el campo!
—¿Kevin? —llamó la inútil aquella, que tiene cara de llamarse Estupitonta—. ¿Qué haces aquí?
—Falsificando cuadros de Botero —espetó Kevin, sarcástico, aún en posición de lanzamiento. Pero la tipa pelirrosa entrometida, idiota, simplona, y todo lo que dijo Kai en el capítulo anterior, que me vomito en su nombre y ser que irrumpió en la cara y tiene cara de tener un nombre que empieza con Pen y rima con coneja dejó de prestarle atención.
—¿Rei?
El aludido pensó en huir. "De todas las personas del planeta, tenía que llegar ésta", yes sir, eso tiene cara de estar pensando. Y la tipa pelirrosa entrometida, idiota, simplona, y todo lo que dijo Kai en el capítulo anterior, que me vomito en su nombre y ser que tiene cara de haber ingerido 30 litros de idiotecina activada (extraída de la sesera vacía de Tyson).
—¡Kevin! —soltó ilógicamente la individua aquélla, aparentemente incapaz de seguir una cronología lógica en sus diálogos—. ¡Sabes que el código —binario— de los Black Kitties nos impide pelear en la calle!
—¡Mariah, no te metas! —rugió el pequeñín—. ¡Tengo que lograr que Rei me pague todo lo que me debe!.¡Y a ti también te debe, y el doble que a mí!
—¡Ése no es el punto! —soltó aquélla, como si tuviera un punto propio que plantear. Pero como no lo tiene, llamó a alguien superior en inteligencia a ella para que resolviera la cuestión—.¡Gary!
—Kevin, mejor hazle caso a tu mamá… digo, a Mariah —soltó Gary, medio ido. Sin duda, su genialidad es tan inmensa que sufre de abstracción de la realidad, del tiempo y el espacio, yes sir, los grandes genios son los que se ven más estúpidos. Y por la barba de Neptuno, éste se ve inconmensurablemente estúpido.
—Pero… pero… —Kevin, evidentemente derrotado por la superioridad mental de Gary, comenzó a hacer una pataleta—. ¡Aagh!. ¡No se vale!
Y un tipo que parece… que parece un experimento genético, una cruza entre humano y leoncillo joven salió de la nada. Bueno, no de la nada. Más bien de entre las sombras. Bueno, está bien que todo el callejón éste está todo oscuro y casi todo es sombra, pero… ¡arrrh, igual me entendieron!
—Hola, Rei.
—Lee… —lo reconoció Rei, deseando que no le saliera con el cuento de que también le había pedido dinero prestado.
—Bah —soltó el tal Lee, aburrido—. Eres un traidor. No vuelvas a aparecer delante de mi vista —y finalmente se dirigió a sus achichincles—. Vámonos.
—Disculpa —intervino el buen camarada Kai, todo decencia y corrección—, pero, .¿se puede saber quiénes rayos son ustedes?
—¿No has estado poniendo atención? —soltó la tal Mariah, como si creyera ser digna de la atención del buen camarada Kai.
—Ese no es tu problema. ¿Sabías que es estúpido contestar una pregunta con otra pregunta?
—¿En serio?
—Pregúntenle al traidor si les interesa —espetó Lee, ansioso de que Mariah se callara de una vez.
Y aun así, en un asombroso despliegue de estupidez, Mariah lanzó su yoblade para intentar rebanar la olla de paella que Kevin y Bachoco habían usado como plato de yoblade, pero le salió mal y cortó el tubo del que se sostenía la escalera para incendios, con el resultado de que antecitada escalera le cayera encima.
Decididos a conservar su dignidad, el resto de los Black Kitties se fueron, dejando a Mariah entre los escombros, inconsciente. Súbitamente, Yemita se volvió hacia Rei y empezó a hablar sin que nada pudiera detenerlo.
—Oye, Rei, .¿es cierto eso de que eres un traidor? .¿Por qué no nos contaste nada de los Black Kitties? .¿Cuanto es 21654 por 3? .¿Por qué "todo junto" se escribe separado y "separado" se escribe todo junto? Si yo soy tú y tú eres yo, .¿quién es el más patoso? Si Pedro Picapiedra, .¿cuántos años le faltan para salir de la cárcel? .¿Dónde está el baño? .¿Puedes explicar la teoría de la relatividad en 20 palabras? .¿Ser o no ser? .¿Es lo mismo ser que estar? .¿Es lo mismo estar que quedarse? .¿Por qué dejó de cantar el grillo? .¿Para qué creemos todo lo que vemos si al final no sabemos ni siquiera si es fantasía o realidad? .¿Soy la pregunta del millón? .¿Eres un robot humaniforme venido del futuro? .¿Por qué yo tendría que cambiar, si nadie más lo va a intentar? .¿No me entiendes que sigo aquí? .¿No vale nada la vida? .¿La vida no vale nada? .¿Quién mató a Colosio? .¿La comida de gato sabe a ratón? .¿Cuáles son esas cosas de la vida que no se pueden comprar con Master Card? .¿Es cierto que cuando un silencio se aparecía entre dos era que pasaba un ángel que les robaba la voz? .¿Puedes explicar la Zona Deformacional Lógica de Twistermann? Si tengo tres manzanas, .¿cuántas manzanas tengo? .¿Qué droga subnormal fuman los de Liquits? .¿Quién soy? .¿Todo te parece bonito? .¿Dónde estás? .¿Dónde te pierdes? .¿Adónde vas, entre tanta ciudad, entre tanto ruido, entre la gente? .¿Pican pican los mosquitos? .¿Pican con gran disimulo? Si unos pican en la cara, .¿dónde pican los otros? .¿Es cierto que las minas del Rey Salomón se hallaban en el cielo y no en el África ardiente, como pensaba la gente? .¿Sabes que la provocación no tiene justificación ni en ti ni en mí? No sabes ni hablar, .¿verdad? Y dime, .¿los demás viven bien? Do you like to kill people? Do you see dead people? Do I know what you did last summer? Why do you have to go and make things so complicated? Is it now or never? It's gonna be me? You want it that way? Am I too lost to be saved? .¿Quieres que me calle? De responder afirmativamente, ¿por qué?
Rei, desesperado, se había provocado un desmayado golpeando su cabeza repetidas veces contra la pared.
—Ya déjalo en paz —le espetó el buen camarada Kai a Bachoco.
—Cállate —contraatacó Tyson—, .¿se puede saber en dónde estabas?
El buen camarada Kai no hizo más que voltearse y seguir caminando, porque no había ley alguna que lo obligara a responder, mientras los otros tipos discutían sobre posibles razones de su probable actitud de tía regañona solterona (debate que había reanimado a Rei).
Finalmente, cuando estuvo a unos 300 metros de ellos, el buen camarada Kai se dio la vuelta intempestivamente y los llamó con toda la amabilidad de la que es capaz una persona decente como el buen camarada Kai.
—VIENEN, ¿O QUÉ?
—¡Señor, sí señor! —reaccionó Tyson y todos lo siguieron.
