Ufff, apenas voy recuperando la conciencia, tuve que salir como invitada Cosplayer y cuando regrese a casa estaba muriendo de cansancio y no pude redactar ni un párrafo coherente. Pero lo bailado nadie me lo quita ;3 ¡fue un maravilloso fin de semana!

Gracias a los nuevos lectores, espero disfruten este capítulo.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-comenzamos OwO/) -.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Capitulo Diez: Pequeños Caballitos del Diablo

-Vamos, entra Cale.- Magnus abrió la puerta de su departamento y dejo que el chico revisara por última vez sus espaldas antes de entrar. Aún estaba nervioso, y él lo entendía, había sido secuestrado y forzado a usar sus habilidades, no solo estaba asustado, si no terriblemente cansado. –te preparare un té.

El joven asintió con suavidad, avanzando al sillón donde se dejó caer, cerrando los ojos y haciéndose un ovillo entre los cojines. Todo había sido demasiado rápido, tantas cosas que ahora no se explicaba y que trataba a toca costa de olvidar. El pequeño gato se Magnus subió al sillón y se le acerco, frotándosele al chico y maullando hasta que este le dejo meterse entre sus brazos y le abrazo. Comenzó a ronronear, mientras el chico le acariciaba, al igual que su amo, estaba preocupado por él.

-Cale, bebe esto.- le acerco una bella taza victoriana, esta vez no era un té robado, lo había preparado con algunas hierbas, solamente para él, necesitaba calmarse y no creía que una simple infusión mundana sirviera en este caso.

-¿Que eran esas cosas?- El chico recibió la taza y le dio pequeños sorbos, agradecía que Magnus le hubiera endulzado antes de dárselo. –ellas…parecían…

-No parecen, son Hadas.- le dijo suspirando con pesar quizás era hora de comenzar a hablarle del mundo de los subterráneos –hey, tenemos que hablar….- EL brujo se sentó en el sillón y se acercó un poco, esperando que el chico no le rechazara, pero Cale se le acerco y se le acurruco entre los brazos. Se sorprendió un poco, no esperaba que se le acomodara como un minino. -¿estas…estas bien?

-No…quiero ir a casa.- le murmuro con la voz quebrada.- pero ya no tengo a donde ir… mi ma…mi mh…-el chico se sujetó la sien y se estremeció un poco.

-¿Te duele algo?- aquello debía ser un efecto del hechizo de Alhmanic. Acerco su mano y le meció el cabello con cuidado, intentando relajarle, sintiendo como el chico se le restregaba suavemente, sin duda aquello le reconfortaba

-No…tengo miedo.-le murmuro, había decidido sincerarse, se sentía tan seguro estando así con aquella persona.

-No tienes que preocuparte, yo cuidare de ti.- sintió como el chico se acomodaba, acurrucando al felino entre los dos. Sin duda presidente Miau debía estar de lo más cómodo ahí. –No dejare que nada ni nadie te lastime

-Pero… ¿y si no estás tú?- había sido apenas un segundo y habían aparecido esas dos… cosas.

-Bueno…-no era como si pudiera explicarle que era inmortal. –Si no estoy yo, Jace o Izzy te cuidarían también; y aún hay algunas personas más que se preocupan por ti.- le beso la frente y le miro con ternura, quizás después podría…llevarlo con Maryse.

El chico no parecía muy convencido, y bueno era algo comprensible, se había topado con todo el reino de las hadas en una sola noche.

-Podría enseñarte, como cuidarte, y así no tendrías miedo nunca más.

-Pero…pero yo no puedo hacer magia… ¿vas a enseñarme a pelear?- Cale no dudaba que Magnus supiera defenderse y no dudaba que pudiera cuidarle. Pero no parecía del tipo que supiera pelear a puño limpio.

-No…- aún no se daba cuenta de lo que hacía, no había notado que no era un humano común. –pero quizás pudiera ayudarle con eso. –yo podría darte un poco de magia. – el brujo de ojos dorados se levantó y fue a buscar un plumón a uno de los cajones de su casa.

-¿Eso se puede?- Alec le miraba curioso desde el sillón.

-Sí, alguien lo hizo para mí alguna vez.- recordó aquella batalla fuera del barco de Valentine. –yo lo hare por ti. –se sentó a su lado, destapo el plumón y tomo su mano, trazando con mucha cautela la runa de vinculación que Clary creara alguna vez. El chico miraba aquello con curiosidad, así que el hijo de Lilith aprovecho para explicarle. –es una runa, nos permitirá compartir un vínculo. –aquella marca no poseía poder, pero esperaba funcionara como un placebo para el chico. – te daré mi magia, mi poder y podrás usarla aun cuando esta marca se halla borrado.

Termino y miro muy satisfecho su obra, levanto la manga de su abrigo y le ofreció la mano al chico.

-Ahora hazla tú. Cierra el vínculo Cale.

Tomo aquel plumón y comenzó a hacer aquel símbolo, sorprendiéndose por la facilidad que su mano tenia para trazar las líneas, había temblado un poco al principio, pero aquella runa quedo perfecta

-Te enseñare algo fácil.- tomo la mano de Alec y entrelazo sus dedos con suavidad. –una barrera, así podrás protegerte.- el chico ya podía hacerlo, solo necesitaba controlarlo.

Pasaron un buen rato intentando enseñarle al chico a hacer barreras, pero tan pronto lograba condensar su energía, esta se desvanecía, y su escudo estallaba como una burbuja. Alec parecía frustrado y ponía mucho empeño para lograr hacer un abarrera, realmente quería poder protegerse y no estar tan indefenso.

-Dejémoslo para mañana- cerca de la media noche, el brujo le hizo detenerse, la energía del ojiazul comenzaba a tornarse más inestable y peligrosa, no quería que pasara un accidente. –creo que n puedo pasarte mucha energía hoy, la use con las hadas, vallamos a dormir.

-Pero…

-Vamos, ¿le dijiste a Jace que iríamos a la feria no?- el chico asintió- entonces vamos a dormir, pasara temprano. No querrás ir con sueño- le hizo señales para que le siguiera a la cama.

-Ah… yo…-se sonrojo al ver a donde iba. –puedo dormir en el sillón?

Aquello fue un golpe de realidad con guante de hierro, no era Alec, era Cale, claro que no querría compartir la cama, no iba a dormir con un extraño. Sonrió un poco, se le notaba lo triste que aquello le ponía.

-Pro…prometo no escapar- se apresuró a decir el chico mientras le miraba sintiéndose culpable por verlo así. –lo prometo, no me iré.

-Está bien, iré por unas mantas.- fue con su gato y bajo algunas cobijas- te toca cuidarlo, si se sale lo sigues- le pidió mientras le acariciaba el mentón

El minino no protesto y corrió hacia el sillón, subiéndose sobre el regazo del chico, ronroneándole y restregándose contra su vientre con amo. Claro que lo haría, Presidente Miau no iba a perder la oportunidad de recibir mimos del chico.

-Toma, puedes usarla.- el brujo de ojos ambarinos le entrego unas cobijas, una almohada y la pijama que le había dado a Alec, sentía cierto remordimiento por prestarle su antigua ropa. Pero Cale parecía cómodo con ella. –descansa Cale…

Magnus se fue a acostar bastante cansado, al menos había hecho un avance, ya no le temía. Claro que…después de lo que había pasado con los nefilims, con los cuernos y las hadas, parecía que había retrocedido un kilómetro, ya no sabía que pensar, había mucho que el chico le estaba ocultando y necesitaba saberlo para poder ayudarle.

Mientras se quitaba la ropa comenzó a sentirse frustrado, lanzo su ropa al piso, su magnífica ropa de diseñador llena de agua y lodo del lago, se dio una ducha rápida y se recostó a dormir, perdiéndose casi de inmediato, después de todas las cosas que había pasado, no quería saber de la realidad hasta 8 horas después.

Pero en mitad de su sueño reparador, escucho un ruido, la puerta de su cuarto se abrió y escucho el andar de unos pies descalzos. Conocía esa cadencia, la había escuchado en sus sueños más dulces.

- Escuche ruidos afuera… - su vocecita era un susurro, se giró para verlo, sintiendo ternura al ver al chico que estaba parado al borde de la cama, con el felino medio dormido en brazos, con esa linda expresión en su rostro, aún seguía asustado. –¿ puedo…dormir contigo?

Contuvo la sonrisa, Magnus no quería que pensara lo mucho que le alegraba tenerlo ahí, levanto las cobijas y le dejo entrar.

-Hay barreras mágicas, nada entra sin mi permiso.- le murmuro mientras volvía a cerrar los ojos.

Cale dejo al felino sobre la colcha de hermosos brocados dorados y se acostó, acomodándose en la orilla de la cama, mirando por la ventana las nubes moverse alrededor de la luna. Cerró sus ojos, respirando un poco agitado, se dio la vuelta, le ponía nervioso la ventana, esperaba que algo se asomara por ella para asustarle.

Pero no podía dormir, el chico estaba despierto, mirando la silueta del brujo recortada entre las sombras. Se acercó más, con movimientos lentos hasta que estuvo tan cerca que sentía el calorcito que manaba del cuerpo de Magnus; pego su frente a la espalda del de ojos dorados, cerrando los ojos para dormir al fin.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.- Fin del Capitulo -.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Awwwwh que bello! TwT adoro a esos dos, son tan bellos y dulces. QwQ9 vamos Magnus conquístalo! El aun te ama yo lo creo! QWQ vamos gana su corazoncito de posshoooo

Espero que si han pasado de mi meloso comentario…me dejen un pequeño review, es muy gratificante para mi n.n