Abrí mis ojos lentamente esperando encontrar a Naruto pero ya no estaba comencé a buscarle con la mirada desesperada sintiendo una pequeña molestia entre las piernas aunque no era tan grave como ese pésimo sentimiento en mi pecho que se agolpaba.

Entonces me levanté y noté que había ropa ahí doblada y limpia para mi, me la puse y salí de aquel lugar para ir a la mansión. Al salir senti que algo se movía entre los arbustos, me acerqué lentamente y encontré a mi amigo golpeado lleno de moretones y heridas con la boca sangrandole

-Que te pasó?- pregunté acercándome a él

- Argh, Naruto me agarró de sorpresa cuando salí, y auch! Eso no importa... Hinata dime tú estás bien?- preguntó mirándome a los ojos, de repente agache la mirada y las lágrimas empezaron a brotar de mis ojos.

- No.. No lo se...- dije con mi voz entrecortada - Cre..creo que las cosas con mi esposo... han... terminado...- entonces sentí como me abrazaba dejándome llorar en su pecho amargamente recordando ese momento que había sido tan preciado para mi, pero tan desgraciado tal vez para Naruto...