Cosa de Dos: Capítulo 10 - Para tí
Diez de la mañana. Link estaba durmiendo en su cama después de esa noche alborotada. Abrió los ojos ya debido a ese dolor de cabeza que lo atormentaba. Se giró para buscar comodidad pero la sorpresa fue suya al ver a Malon dormida a su lado. No se lo creía. Miró adentro de las sábanas para verificar que estuviése desnudo y, sí, lo estaba.
-Dios... ¿Q...qué he hecho? -reaccionó Link cerrando las sabanas de golpe.
El chico se levantó y se dirigió al armario para coger algo de ropa que ponerse esquivando la que había por el suelo de la noche anterior.
-Mierda mierda mierda... -seguía murmurando Link.
De repente llamaron a la puerta.
-¿S-sí?
-¡Abre Link, soy Coocker!
Link desvió la mirada tras suyo, mirando a Malon, aún dormida.
-Ehmmm... No puedo Coocker, estoy desnudo.
-¡Vístete y ya!
-Es que...
-¿"Es que" qué?
-Mejor míralo tu mismo. -dijo Link después de un suspiro.
Link abrió la puerta, dejando que Coocker viera a Malon acurrucada en la cama.
-¡Ostias!
-¡Shhht! Está dormida.
Coocker se acercó para tocarla. Link se puso enmedio.
-¡Coocker no!
-Jajaja... Bueno pues me voy, no quiero interrumpir el primer polvo de la mañana.
-¡Que te calles! -se quejó Link, justo antes de darle una colleja.
Coocker se fue.
-¿Quién era, cariño? -dijo Malon medio dormida.
-¡¿C-cómo cariño?!
-Hombre, después de lo de ayer no me digas que no te...
-¿Que no me...?
-Que si salimos.
-¡¿Q...Qué?!
-Te vendría bien, así te olvidas de la imbécil de Zelda y la sacas de tu vida para siempre. ¿Quién quiere tener encima a una tía así, tan repipi y desalmada? Antes que estar con esa guarra es mejor estar solo, jajaja -dijo Malon intentando desterrar a Zelda de una vez por todas.
Link se quedó callado. Con la cabeza mirando a los pies, los brazos tensos y con los puños cerrados, parecía que se lo estuviera pensando. Levantó la cabeza mirando a Malon, y creyendo ella que lo tenía hecho...
-¡Fuera! ¡Nadie se mete con mi mejor amiga!
-¡Pero...!
En cinco minutos escasos Malon ya estaba sentada en el suelo del pasillo al lado de la puerta de Link, con las botas a un lado y el vestido de anoche arrugado puesto. El chico, por su parte, se sentó en la cama con las manos en la frente y los codos apoyados en las rodillas.
TOC TOC^^
-¡Vaya mañana! -se quejó Link levantándose.
Abrió la puerta y ante suyo tenía una cinta de vídeo, con una etiqueta que ponía Para tí con la letra de Zelda. Link miró a la pelirroja, que seguía sentada en el suelo con cara de pena. Cerró.
Un rato más tarde, Saria estaba en la habitación de Zelda, consolando a su amiga. O eso intentaba.
-Ya está, Saria... Ha terminado todo... -se lamentaba Zelda.
-Venga tonta... No ha acabado nada... Tú tendrás a Link como que me llamo Saria Kokiri Semilla.
-No creo...
-Que sí, que me llamo Semilla, mira mi DNI. -dijo Saria buscando en el bolsillo.
-Que no es eso...
-Venga. Tienes que salir de aquí a que te dé el aire.
-Ya he salido. Antes de que vinieras.
-¿A sí? ¿Dónde has ido?
-A entregarle una cosa a Link. También estaba Malon, sentada en la puerta.
-Se aburriría... ¿Qué le has dado a Link?
-Un vídeo.
Tiempo después, Link lo estaba poniendo en el aparto de vídeo. Le dió al PLAY, dando a mostrar a Zelda colocando la cámara y seguidamente sentandose en una silla.
-Hola Link. Antes de nada quería pedirte que no quites el video sin haberlo visto antes, por favor. Bien, pues te lo hago para dejar las cosas claras y en su sitio. -decía Zelda en el vídeo.
-Zelda...
-En este momento debes tener una carta mía, donde queda claro que no te quiero ver más y que este tiempo he estado por interes junto a tí, ¿verdad?... Pues no es mia. Malon quiere separarnos y lo está consiguiendo, empezando por enviarte esa carta. Te preguntarás que por qué nos quiere distanciar, y el motivo está bien claro. Des de hace un par de semanas, que nos conocimos Malon y yo, me está puteando, pues tenemos una guerra. La guerra es por tí. Malon te tiene un interés romántico y a mi me duele mucho, porqué yo... Link... Te amo.
-¡¿Qué?!
-C-con todo esto quiero llegar a que, por favor, no te vayas de mi vida. Te necesito y te quiero como nadie. Aunque ahora que estas con Malon, ya nada importa. Ayer os vi en la fiesta, que os estábais besando. A mi se me partió el alma. Des de entonces que sólo quiero estar sola.
Antes de acabar sólo os quiero desear mucha suerte en vuestra relación y que seáis felices.
Zelda se levantó de la silla y apagó la cámara.
-Tengo que hablar con ella. -dijo convencido Link.
El chico salió disparado de su habitación después de coger la cinta, sin darse cuenta de que Malon seguía ahí, bajo la puerta. Se dirigió a la habitación de la chica, pero ya no había nadie allí.
-¡Link!
El chico se giró.
-Ah, eres tú Saria. ¿Que tal?
-Aquí...
-¿Tú sabes donde está Zelda?
-Antes estabamos juntas, pero después me ha dicho que se quería ir a una isla flotante de esas que no hay nada.
-¿Cuál? Hay muchas así.
-No me ha dicho cuál. Sólo sé que quería estar a solas.
Link apartó la cabeza.
-¿Por? -preguntó Saria.
-Cosas mías, Saria.
