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* Love at Last *

(Enamorada al Fin...)

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Capitulo 9

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*—Hinata:

Miró a su amiga con las cejas arqueadas. Estaban tomando el desayuno luego de que Sakura llegara junto a su jefe después de una noche perdida. Hinata había pasado la noche mortificada y completamente preocupada, apenas había pegado un ojo, estaba segura de que tenía ojeras y ni siquiera se había mirado a un espejo. Aunque eso no importaba ya, su amiga estaba bien, a pesar de que paso la noche bajo el techo de su odioso jefe, Sasuke Uchiha. Había regresado sana y salvo, solo con una historia algo extraña pero bien.

Y hablando de eso… No le creía nada. ¿Qué era toda esa charada que habían montado Sasuke y Sakura? Eso de que la encontró varada en la calle bajo la lluvia y que le había dado un aventón. Aunque la historia parecía un poco creíble, Hinata sabía en el fondo que era una mentira. Primeramente, conocía a su amiga y sabia cuando esta mentía, sus labios tendían a temblar cuando contaba una mentira y segundo, ¿Sasuke al rescate? ¡Por favor! Aunque parecía que la amaba por lo que había dicho sobre que las personas se dejaban influenciar por la persona que amaban, aun así no era muy creíble.

Sasuke Uchiha había sido un grano en el culo, un completo imbécil que había deseado tener a Sakura en cualquier posición con él dirigiéndola y completamente desnuda. ¿Cómo podía decir que la amaba cuando había actuado de una forma horrenda con ella? Era imposible.

Otra cosa era… Aquí había gato encerrado. Hinata miró a su novio quien al parecer estaba pensando lo mismo que ella, ya que en ese mismo momento la miró y una expresión de duda cubría su rostro. Hablarían más tarde sobre lo que paso, cuando Sakura se fuera a casa de sus padres, si es que se iba, su amiga parecía que viviese bajo el mismo techo que ellos desde la fiesta de los Uzumaki. No le iba a negarle el techo, ya que era su amiga querida y si no fuera por ella quizás en ese momento no estaría allí conviviendo con su novio pero…

Se mordió el labio inferior. No podía disfrutar mucho de sus noches con Naruto. Ellos tendían a ser escandalosos cuando tenían relaciones, a Naruto le encantaba escucharla gritar y además, a veces este se decidía en mantener relaciones en algunos lugares del apartamento, dígase de la cocina y la sala, incluso… se ruborizo y desvió la mirada lejos del fregadero. En las mañanas cuando se levantaba a hacerle el desayuno a Naruto antes de que él se fuese a trabajar, él la tomaba una vez más mientras la apoyaba sobre este. Últimamente Naruto estaba insaciable, incluso paso por un medio susto cuando no le bajo la regla cuando tenía que bajarle y si seguían así, muy pronto tendría una sorpresa.

Movió la cabeza, dispersando esos pensamientos. De todos modos, no estaban hablando de ella.

Hinata miró otra vez a Sakura. Su amiga tenía la cabeza baja mientras comía. Parecía muy pensativa. Hinata apostaría su brazo derecho a que había pasado algo más con Deidara. Eso de que se habían peleado porque la rechazó era muy extraño. No la compraba completamente. Aunque a Sakura muy pocos la rechazaban, ella ya había pasado por esto y de seguro le daba igual. Había otra cosa solo que la pregunta ahora era, ¿Qué fue lo que exactamente paso?

Ella tenía que saber y sabía que si le preguntaba a Sakura directamente esta simplemente desviaría el asunto, la conocía muy bien. Pero como mierda se iba a enterar sobre lo que paso. Estaba segura de que Deidara no le diría a ella, quizás a Naruto pero este se imaginaria que su primo le iría a contar a su novia.

Maldición.

Necesitaba saber.

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*—Sakura:

Era lunes y Sakura comenzaba una nueva semana de trabajo con ánimos nuevos. A pesar de que había sido rechazada, había perdido su bolso favorito, el cual le había costado algo caro, y no había visto su móvil desde la noche del viernes, pensaba que no estaba tan mal. Bueno, tenía que ir a comprarse un nuevo celular ya que si Deidara no daba la cara, lo tendría que dar por perdido, al menos que él se lo llevase a Naruto, aunque dudaba esto último.

No creía que Deidara iría a dar la cara. Parecía como si estos no supieran que Deidara era gay y si este pensaba que Sakura quizás se lo había dicho a sus primos, era imposible que se apareciera cerca de ellos. Maldición. ¿Por qué no se lo dijo de un principio? ¿Por qué no le dijo que le gustaban los hombres? Hubiese sido más fácil y ella no se hubiese ilusionado. Suspiro molesta. Ya lo hecho estaba hecho, no había de que arrepentirse. Solo esperaba que las cosas mejorasen.

Sakura pasó el día encismada en su trabajo, Sasuke salió varias veces y sus acciones fueron tan diferentes a las de siempre. Sakura estaba algo encantada, le gustaba más este Sasuke que el que conoció al principio. Al parecer, Sasuke había postrado alguna mascara que ocultaba su verdadero ser. La razón, no la entendía. ¿Por qué ser un ogro y no ser un hombre amistoso? ¿Tenía algo de malo ser amable? Bueno, por lo menos había dejado de ser un grano en el culo. En verdad le agradaba este Sasuke Uchiha.

Para la hora del almuerzo, Sakura se sintió algo vacía. Se había acostumbrado a sus almuerzos acompañados con Deidara, habían hablado y bromeado tanto, ahora era como si le faltara una parte. Suspiro derrotada. Debió de darse cuenta desde el principio que las cosas no serían como se las imaginaba.

—¿No iras a comer algo?—preguntó una voz masculina.

Sakura levantó la mirada para toparse con su jefe. Sasuke estaba frente a ella, sonriéndole, pero de una forma diferente a las sonrisas de antes. Sakura le devolvió la sonrisa. Él se merecía que le sonriese por sus acciones generosas el pasado fin de semana.

—Sí, es solo que…—Sakura se detuvo y se mordió el labio inferior. ¿Cómo iba a explicarle que simplemente extrañaba a Deidara?

—¿Qué pasa?

—No es nada—murmuró Sakura negando con la cabeza—Es solo que me duele la cabeza un poco—se encogió de hombros—Es posible que tenga hambre…—y en ese momento su estómago rugió. Vaya, su estómago sí sabía cooperar. Sakura rió y se pasó una mano por su plano abdomen.

—Entonces estás de suerte, porque hoy invito yo—dijo Sasuke sonriendo otra vez.

Genial entonces, la comida gratis era la mejor. Sakura volvió a sonreír mientras se ponía de pie y tomaba su bolso.

—¡Vamos a allá!—exclamó Sakura sintiéndose mucho mejor.

Sasuke asintió, comenzaron a dirigirse hacia el ascensor cuando este llegó y luego las puertas metálicas se abrieron. Sakura miró hacia este y abrió la boca sorprendida al ver quien salía del aparato. Un tipo alto, con el pelo rubio largo y los ojos ocultos detrás de gafas igual de oscuras. Ella conocía a ese hombre. Era quien la rechazó aquel fin de semana.

—Deidara…—murmuró su nombre sintiendo un poco de dolor en el corazón. Los recuerdos del fin de semana afloraron en su mente, el rechazo, la vergüenza de sus actos, lo que paso con Sasuke y otras cosas más. Sakura se mordió el labio y movió la cabeza para dispersar sus pensamientos. Estos tenían que ir al zafacón del olvido.

Deidara sonrió y se acercó a ellos.

—¿Podemos hablar?—preguntó Deidara enterrando sus manos en los bolsillos de su pantalón de mezclilla.

Sakura se quedó mirándolo. Vaya, eso era rápido. Hace un rato estaba pensando en él y en si iba a dar la cara luego de lo que paso. Se mordió el labio y miró hacia Sasuke, quien estaba a su lado. Este miraba a Deidara con el ceño fruncido. No debía de hacerle gracia. Bueno, tenía que hablar con Deidara, a pesar de lo que había pasado entre ellos, Sakura quizás podía considerarlo como un amigo, nunca había tenido un amigo gay y podría ser interesante.

Se volvió hacia Sasuke.

—Lo siento, Sasuke pero…—miró hacia Deidara mordiéndose el labio inferior—Ya sabes yo tengo que…—murmuró pero Sasuke la cortó.

—Está bien—agregó Sasuke rápidamente e interrumpiéndola. Soltó un suspiro—Tienes que hacer esto—dijo para después darse la vuelta y regresar a su despacho. Maldición, Sasuke estaba enfadado. Más tarde arreglaría las cosas con este. Sakura rió. ¿Quién lo diría? Antes no hubiese pensado de esa forma, le hubiese dado igual si Sasuke estuviese o no enfadado con ella.

Sakura suspiró y miró hacia Deidara.

—Vamos—dijo Sakura caminando hacia el ascensor.

—Se veía enfadado—dijo Deidara.

—Está enfadado—murmuró Sakura llamando al elevador.

Deidara asintió. Juntos abordaron el ascensor y cuando estaban descendiendo, Deidara volvió a entablar conversación. Qué bueno que lo hizo, porque el silencio entre ellos era incomodo, cuando habían desde que se conocieron hablando sin parar.

—Parecía que ibas a almorzar con él—dijo Deidara.

—Sí, iba a hacerlo…—le dijo Sakura. Había pensado hacerlo pero cuando Deidara apareció había cambiado de opinión ya que tenía que hablar con este.

—Lo siento—se disculpó Deidara.

Sakura negó con la cabeza.

—Está bien—aceptó Sakura—Primero debemos resolver lo nuestro—dijo al mismo tiempo que el ascensor llegaba a su destino. Las puertas de metal se abrieron frente a ella y salió de este, con Deidara persiguiéndola.

Una vez en el lugar donde siempre almorzaban, Sakura se sentía algo incomoda. Nunca se había sentido tan incómoda en su vida… Bueno, quizás aquella vez que… Movió la cabeza, no iba a rememorar aquel día. Miró hacia Deidara quien estaba pidiendo el almuerzo. Se veía igual que antes mientras que ella… Se sentía diferente.

Deidara volvió la mirada hacia ella al fin e hizo una mueca.

—No te ves bien…—dijo Deidara.

Sakura frunció el ceño. Si no se veía bien de quien era la culpa.

—¿Dónde está mi bolso?—preguntó Sakura por lo esencial. Su bolso era importante y si Deidara selo devolvía no tenía que comprar un nuevo móvil.

—Aun en mi apartamento.

Sakura frunció el ceño.

—¿Por qué no lo trajiste hoy?—preguntó algo enfadada. Si sabía que venía a verla porque no lo trajo consigo, su bolso era importante, además de que todas sus cosas igual de importante estaban allí, como su monedero con sus tarjetas bancarias, de identificación y algunas cosas más.

Deidara sonrió.

—Quería que tuvieses una excusa para que continuaras hablando conmigo si me mandabas a la mierda hoy…—dijo riéndose.

—¿Eso es lo que quieres?

Deidara se quedó mirándola hasta que soltó un suspiro y se cruzó de brazos.

—Mira Sakura, sé que fue duro y algo mal engañarte de esa forma—Deidara movió la cabeza—Estuve jugando contigo cuando no me sentía de la misma manera que tú, debí decírtelo con tiempo, pero cuando empezamos a hablar y a conocernos, me caíste genial—él sonrió—Como te dije aquel día, no había conocido una persona con la que me sincronizara tanto, es como si fueras mi alma gemela pero con la que no puedo estar junto, ¿me entiendes?

Sakura sonrió. Si, lo entendía. Ella se había dado cuenta antes de que Deidara la rechazara. En verdad era como si Deidara fuese su alma gemela, tal para cual, pero como él decía, a veces las almas gemelas, no siempre terminaban juntas.

—Tienes razón.

—Lo siento por ser un idiota y engañarte—se disculpó Deidara descruzándose de brazos y bajando la cabeza—Me siento fatal por lo que hice. Debí decirte lo que era desde un principio.

Sakura se quedó mirándolo y Deidara por igual, pero a diferencia de Sakura, este parecía nervioso, esperando su respuesta. No tenía que pedirle más perdón. Ella entendía. Se había ilusionado sola y había construido un castillo en el aire, Deidara no tenía toda la culpa.

—No tienes que decirlo, tonto—dijo extendiendo una mano hacia Deidara y este aceptó su mano. Estas se entrelazaron—Te perdono, Deidara…

—Gracias—dijo Deidara levantando su mano entre las suyas y llevándola a sus labios, donde besó con delicadeza el dorso de la mano de Sakura—No sabes lo feliz que me has hecho—dijo y sonrió—Desde el viernes en la noche he pasado una tortura.

—Te lo mereces por engañarme—dijo Sakura quitando su mano. Cualquiera que los viera pensarían que eran pareja.

—¡Eres mala!

Sakura le sacó la lengua y las cosas volvieron a cómo eran antes. Comenzaron a hablar de cosas coherentes, luego de sobre como Sakura paso el fin de semana sin él y sin su móvil, esta le respondió que casi se muere. Continuaron hablando de tonterías hasta que llego el pedido e incluso comiendo continuaron hablando entre bocados.

—Entonces…—murmuró Deidara con una sonrisa—¿Qué me dices de tu jefe, el tal Sasuke Uchiha?—preguntó Deidara siendo directo.

¿Qué le decía sobre su jefe? Sakura lo miro con confusión.

—Sabes de lo que hablo—dijo Deidara sonriendo maliciosamente—Cuando llegue parecían ir a algún sitio.

—Íbamos a almorzar juntos.

—Lo sé, pero me refiero a otra cosa—dijo Deidara—Se veía como que arreglaron sus diferencias.

Sakura se rio.

—El viernes yo…—se mordió el labio—Fui al apartamento de Sasuke después de que me fui del tuyo—murmuró algo avergonzada—No quería ir al piso de Naruto y ni tampoco ir a casa. Así que termine en aquel lugar.

—¿Qué paso?

—Yo me…—bajo la cabeza—Esto es vergonzoso—dijo pasando una mano por su pelo.

—Dilo, ya pasamos por ese escenario hace tiempo, Sakura, deja la vergüenza.

Si, tenía razón.

—Me le insinué y él me rechazó.

Deidara se sorprendió y luego tosió.

—Vaya.

Sakura asintió. Ahora sí que estaba más avergonzada que antes. Había tenido dos rechazos en menos de doce horas, estos rechazos eran muchos más vergonzoso que aquel que la hizo quien era hoy.

—Sí, eso paso…—murmuró Sakura encogiéndose de hombros y restándole importancia, aunque en verdad importaba mucho ya que gracias a esto, se había dado cuenta de algunas cosas con relación a Sasuke.

—Lo siento.

—Está bien—dijo Sakura haciendo un ademan de manos—Fue bueno que me haya rechazado, ¿sabes?—Deidara parpadeó confuso y Sakura sonrió—Quise usarlo como un trapo para limpiar algo y él fue tan bueno conmigo. Me di cuenta de que Sasuke no es como siempre pensé que era, es más amable y solidario de lo que habría creído. Me atendió esa noche cuando me sentía desdichada…—ella hizo puño una de sus manos—Fui una perra.

—Lo siento.

—¡Deja de disculparte!—exclamó Sakura atrayendo la atención de algunos comensales que estaban cerca de ellos. Sakura se mordido el labio—Por favor, ya está bien, yo no entendí las señales y quiero que nos olvidemos de ello.

—Sakura…

—Comencemos una nueva relación—dijo y sonrió—Hola—extendió una mano hacia él—Soy Sakura Haruno.

Deidara aceptó la mano y se la estrechó.

—Hola, soy Deidara Uzumaki—se presentó Deidara sacudiendo su mano con delicadeza.

Sakura sonrió y dejaron caer las manos.

—Un gusto, ¿te gustaría ser mi amigo?—preguntó mordiéndose el labios.

Deidara se rio.

—Con mucho gusto…—dijo Deidara sonriendo feliz.

El gusto era de ella. Se rieron juntos y continuaron comiendo tranquilamente hasta que llegó la hora de marcharse. Deidara la llevo de vuelta al trabajo y le dijo que lo llamase cuando se acercase la hora de irse a casa, pero Sakura le recordó que su móvil él lo tenía bajo sus manos. Este se rio y le dijo que pasaría por ella más tarde.

Sakura aceptó y salió de su auto para después entrar al edificio donde trabajaba. Cuando llego a su puesto, sonrió feliz. La semana comenzaba con un buen pie. Su relación con Deidara se había arreglado, ahora eran amigos y quizás era lo mejor, y también, la relación con su jefe había mejorado para mejor. Sasuke le agradaba mucho más que antes.

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Una semana después…

Sakura al fin había recibido su bolso y su móvil, y gracias a Dios, ya que todo el contenido de este era importante y lo necesitaba. Los días los pasó trabajando normalmente, un día almorzaba con Deidara y otro con su jefe, aunque cada vez que se iba a almorzar con Deidara, Sasuke siempre ponía mala cara, pero él tenía que entender que Deidara y ella eran solos amigos, aunque… Bueno, él no sabía que Deidara la había rechazado porque era gay, si Sasuke supiera que este bateaba para el otro bando quizás no estaría tan molesto.

Aunque no entendía porque estaba tan molesto. «Claro que lo entiendes», dijo una voz en su cabeza. Si, se estaba haciendo la estúpida. Sakura soltó una risita. Era porque él decía estar enamorada de ella. Frunció el ceño. En serio, ¿Cómo podía estar enamorado de ella? Lo había tratado mal desde el principio, había sido algo hostil y totalmente una perra. En verdad que no entendía pero cada quien con sus cosas.

Era viernes y Sakura había salido a almorzar con Deidara, otra vez. Cuando regresó de tomar su almuerzo, en el primer piso del edificio, frente al ascensor, estaba la chica pelirroja aquella que visitaba a Sasuke. Sakura tenía mucha curiosidad en saber quién era aquella mujer, siempre venia después del almuerzo a ver a Sasuke y duraban un rato encerrados en el despacho.

Sakura frunció el ceño cuando se detuvo a su lado. Para su desgracia tenía que compartir el ascensor con ella. Bueno, no debía juzgar un libro por su portada, quizás esta mujer era de verdad un cliente de Sasuke, aunque lo dudaba, no había visto ningún informe o registro. Aunque últimamente Sasuke no estaba aceptando citas con nadie, no lo entendía pero bueno, eso eran problemas suyos.

Se sintió mirada y Sakura miró indiscretamente a la mujer, ya que era la que la miraba. Esta tenía unas gafas oscuras cubriendo sus ojos. La mujer le sonrió y volvió la vista hacia el frente. Apostaba que la pelirroja la había mirado de arriba abajo. ¿Acaso había que Sasuke y ella habían tenido algo? Debía de saber.

Por suerte el ascensor llegó. Las dos la abordaron y fue el momento más incómodo. El silencio reinaba en el elevador. La música instrumental no ayudaba mucho, pero gracias a Dios, el ascensor llego a su destino. Las dos dieron un paso adelante y chocaron cuando iban a salir. Maldición. La mujer le dio una mirada hostil y Sakura se la devolvió. Nadie la miraba de esa forma y se iba sin que ella se la devolviese. Perra.

Sakura levantó el mentón.

—¡Oops!—murmuró Sakura y paso rápidamente por su lado para irse a su puesto.

Escuchó una maldición proveniente de la pelirroja mujer y luego salió de ascensor para dirigirse como alma que lleva al diablo hasta el despacho de Sasuke, quien de seguro había regresado del almuerzo ya que este, cuando no almorzaba con ella, lo hacía con Kiba en la plaza comercial que estaba frente al edificio donde trabajaban.

Sakura soltó una risita. De seguro iría a quejarse con Sasuke de ella, era una lástima para la pelirroja, ella era muy importante para Sasuke. Sakura levantó el mentón orgullosa y se puso a hacer su trabajo.

Luego de quizás media hora, la puerta del despacho de Sasuke se abrió y de la oficina, salieron la mujer pelirroja y Sasuke, hablando muy amenamente. Sasuke acompañó a la mujer al ascensor y cuando esta se iba a subir dentro de este, se acercó a Sasuke y lo besó en la boca. Sakura frunció el ceño. ¿Por qué hacía eso? ¿Acaso creía que la iba a poner celosa? Esa ingenua.

Cuando la mujer se marchó al fin, Sasuke caminó hacia ella.

—¿Qué fue lo que le hiciste?—preguntó Sasuke pasándose la mano por los labios teñidos de carmesí por el reciente beso.

—¿Que te dijo?—preguntó de vuelta Sakura deseando sacar un pañuelo de su bolso y limpiar la mancha del labial de aquella mujer de los labios de Sasuke.

Sasuke sonrió.

—Se quejó de que mi secretaria es una perra y que debería despedirla por maleducada.

Sakura se rió. Si, era una perra y también una maleducada pero fue esa perra que comenzó mirándola de forma indiscreta y luego teniendo esa cara de cretina en su rostro, como si la estuviese midiendo.

—Tiene razón—dijo—Lo soy.

Sasuke se rió.

—En serio, ¿qué le hiciste?—preguntó con una sonrisa, él estaba divertido—Parecía una tigresa cuando entró, me asusto—dijo llevándose una mano al corazón y riendo. Sabía que no era así. Sasuke intentaba ser chistoso y le estaba saliendo bien. Le gustaba este Sasuke.

—Por desgracia, cuando llegue del almuerzo fue que compartir el ascensor con ella—dijo—No me hubiera molestado hacerlo, ya que no es mi ascensor—dijo poniendo los ojos en blanco—Pero me miro de una forma que me molesto y luego hizo un gesto que igual me molesto.

Sasuke movió la cabeza.

—Es propensa a hacer eso.

—No me importa, Sasuke—le dijo Sakura frunciendo el ceño—La cosa es que no me conoce y no debió de mirarme de esa forma—Sakura entrecerró los ojos y se acercó a Sasuke—Al menos que le hayas dicho algo de mí.

Sasuke abrió los ojos sorprendidos y Sakura frunció el ceño.

—¿Qué le dijiste?

—No le he dicho nada.

—¿Estás seguro?

—Si…—dijo Sasuke pero a pesar de que sabía mentir muy bien, Sakura se dio cuenta de que no estaba siendo complemente sincero, podía ver su mentira.

—Le dijiste…—dijo Sakura enterrando un dedo en el pecho de Sasuke—¿Qué fue lo que le dijiste?

—No le dije nada, Sakura—dijo Sasuke y rodó los ojos—Simplemente se dio cuenta de que entre nosotros había sucedido algo o mejor dicho de que yo…—se pasó una mano por la cabeza—Ya sabes—murmuró desviando la mirada y Sakura vio como Sasuke se ruborizaba.

—¿Umm?

—No me hagas decirlo —murmuró frunciendo el ceño y mirándola otra vez.

Sakura sonrió. Lo entendía. Ella se había dado cuenta de que Sasuke la… Sakura también se ruborizo. Pensar en esa palabra era difícil. Se mordió el labio y se alejó un poco de Sasuke, dejando que su mano cayese.

—Una pregunta…—dijo Sakura.

Sasuke la miró.

—¿Quién es exactamente esa mujer de hace un rato?—preguntó muy curiosa. Tenía que saber quién era y quien era para Sasuke. Espera. En verdad pensó eso. Sakura frunció el ceño y agregó rápidamente—Ha estado viviendo aquí desde hace un tiempo.

—Es una vieja amiga…—dijo Sasuke y Sakura rodó los ojos.

Una vieja amiga que nunca había visto por aquí.

—¿Los amigos se besan?—preguntó recordando el beso que le dio aquella mujer a Sasuke cuando lo vio aquel día.

Sasuke parpadeó confuso y Sakura vio como este se ruborizaba pero no decía nada. Oh, Sasuke estaba nervioso. Soltó una risita.

—Pensaba que los amigos no se besaban—dijo Sakura ladeando la cabeza—Así que no creo que sea una amiga…—dijo arrastrando aquella última palabra.

Sasuke hizo una mueca.

—Es una vieja amiga—dijo Sasuke—Solo eso.

Sakura entrecerró los ojos y se acercó a él, poniendo la mirada en sus ojos, buscando algún indicio de que estaba mintiendo. Sasuke sabía mentir muy bien, pero ella sabía detectar mentiras a veces, como la anterior, pero esta era algo difícil.

—No te creo—le dijo Sakura.

Sasuke se acercó a ella más y sonrió.

—Lo es. Solo una vieja amiga—insistió Sasuke.

Sus miradas se quedaron conectadas. Sakura insistiendo con su mirada, pero Sasuke en verdad era muy bueno, no por nada era un ilustre abogado de renombre. Sakura se rió y le picó la nariz con un dedo. Sasuke levantó las manos mientras se cubría la nariz.

—Mentiroso.

—Cree lo que quieras…—dijo Sasuke dándose la vuelta para marcharse, pero Sakura no lo iba a dejar ir, estaba muy curiosa en saber sobre aquella mujer rubia.

—Solo dime quien es—continuó insistiendo.

—Ya te dije—dijo Sasuke sin volverse—Es solo una amiga.

—Estás mintiendo.

Sasuke soltó un suspiro y Sakura vio como levantaba una mano hacia su cara, pasándosela por esta. Sakura sonrió feliz, lo estaba exasperando. Mejor, así explotaba y le decía lo que ella deseaba saber.

—Sasuke-kun…—lo llamó coquetamente. Quería saber, la curiosidad iba a matarla.

—¿Qué me dices de Deidara?—preguntó Sasuke de la nada y Sakura parpadeo confusa.

—¿Qué?—preguntó Sakura. ¿A qué se debía aquel cambio de tema?

—Has estado con él—dijo Sasuke volviéndose. Su cara tenía esa expresión que Sakura había odiado. Genial. Sasuke había vuelto a ser el mismo imbécil de antes—Saliendo toda feliz con él cuándo este te rechazó—dijo y Sakura sintió un pinchazo en el corazón—¿Acaso no tienes vergüenza?—continuó Sasuke con una dura mirada.

Sakura abrió la boca sorprendida.

—Si la tengo pero Deidara no hizo nada malo…—dijo y bajo la mirada—Solo me rechazó porque no le gustaba lo suficiente…—admitió mirándolo otra vez—Además, eso no tiene por qué interesarte a ti.

Sasuke sonrió.

—Entonces a ti tampoco debe interesarte lo que Karin sea—dijo Sasuke con tranquilidad.

Así que se llamaba Karin. Nombre de perra, así como el suyo. Sakura soltó una risita. Volvían al comienzo de su relación. Discutiendo y tirándose mutuamente.

—Tienes mucha razón, no me interesa tampoco…—dijo Sakura y sonrió—Simplemente fue curiosidad ya que siempre está aquí y duran años encerrados en tu despacho. Solo me preguntaba si era un cliente o que era exactamente—se encogió de hombros—Ahora ya lo sé.

—¿Estas celosa, Sakura?—preguntó Sasuke acercándose con pasos lentos.

Sakura frunció el ceño.

—Para nada…—murmuró poniendo los ojos en blanco—No lo estoy.

Sasuke levantó una mano y la barbilla de Sakura fue tomada entre esta, haciendo que levantase la mirada hacia Sasuke. Los ojos negros de este estaban brillando con un brillo muy peligroso y además, tenía esa sonrisa maliciosa en sus labios.

—Yo creo que si…

Sakura golpeó la mano de Sasuke para que la alejase de su cara. Sasuke dejo caer la mano y la metió en su bolsillo. Estaba segura de que debía picarle el golpe, ya que le dio con un poco de fuerza.

—Te dije que no lo estoy—dijo segura.

—¿Entonces porque querías saber con tanto empeño quien era Karin?—preguntó Sasuke.

Sakura se quedó en silencio. Era una buena pregunta. ¿Por qué quería saber con tantas ganas quien era esa chica pelirroja mal vestida que había estado viniendo a ver a Sasuke desde hace dos semanas? Había admitido que era curiosidad, si, lo había sentido. Le habían estado picando las manos por saber quién era, pero… sentía que había algo más.

—Sakura…

—No es nada—dijo desviando la mirada.

—¿Te sientes amenazada?

¿Amenazada? Sakura soltó una risotada. ¿De qué mierda hablaba Sasuke? ¿Ella sentía amenazada de Karin? ¡Pfff! ¡Por favor! No estaba interesada en Sasuke como para sentirse en peligro por perderlo.

—Estás hablando estupideces.

—Admite que es verdad…—dijo y volvió a levantar una mano pero esta vez fue para tomar uno de los mechones de su pelo, por desgracia Sakura se había dejado el pelo suelto aquel día cuando siempre lo tenía en un moño elegante en el trabajo.

—Yo no siento nada por ti—dijo Sakura cruelmente y un atisbo de desilusión pasar por los ojos de Sasuke—Así que no tengo que sentirme celosa de la tal Karin esa.

Sasuke se rió.

—Entonces no estés poniéndote celosa sobre Karin.

—No estoy celosa—dijo ella con una sonrisa—Pero tu si estás celoso, de Deidara…

—Claro que lo estoy—dijo Sasuke dejando a Sakura sorprendida. Eso era rápido. Él lo admitía sin titubeos—No voy a negarlo—agregó encogiéndose de hombros—Admitiré que me molesta verte prestándole más atención al tipo que te ha rechazado que al que está dándolo todo por ti…—murmuró y Sakura lo miro boquiabierta—Me enfada, Sakura…

¿Al tipo que lo daba todo por ella?

—Sasuke-kun…—murmuró su nombre y tragó nerviosa—Estás loco.

Sasuke levantó una de las comisuras de la boca en una media sonrisa.

—Quizás lo estoy…—dijo moviéndola mano hasta su rostro, posesionándola sobre su mejilla.

Sasuke bajo la mirada y se acercó. Sakura no lo vio venir, Sasuke rápidamente tomó su nuca en una mano y la acercó a él para besarla. Sus labios se vieron aprisionados por los masculinos de Sasuke, este tomó el control de aquel fugaz beso. Sakura levantó las manos y las colocó en su pecho, empujándolo para que se alejase de ella, pero él pasó su brazo libre por la cintura de Sakura, acercándola más.

Sakura gimió entre el beso y Sasuke aprovechó para deslizar su lengua dentro de su boca. Sintió como este barría su ávida lengua por su paladar, buscando la suya y acariciándola con la de él, iniciando una danza incitadora. Maldición. Sasuke besaba tan bien. Sentía las rodillas débiles. Odiaba esto pero… Sakura levantó las manos, deslizándolas por su pecho hasta su cuello, donde se aferró a este. También le encantaban sus besos.

Continuaron besándose por unos minutos, durante los cuales, Sakura aprovechó para pasar las manos por su amplio pecho, deseaba meter las manos debajo de su ropa y tocar su sensual cuerpo. Sabía que este tenía el pecho muy definido y los brazos por igual, y nada que decir de sus fuertes piernas. Lo recordaba muy bien, además de que había visto su cuerpo aquel día en que durmió en su piso.

Movió las manos por el pecho de Sasuke cubierto por su ropa de trabajo hasta bajar las manos hacia sus pantalones. Paso una mano por su erección, la cual pulsaba por debajo de sus pantalones de vestir. Umm… Estaba erecto. Sakura le apretó la erección un poco y escuchó como Sasuke gemía.

—Espera…—dijo Sasuke alejándose y Sakura maldijo. ¿Por qué mierda quería que se detuviera? Ahora que la había encendido quería apagarla rápidamente y las cosas no podían ser así. Las últimas dos veces que habían estado a punto, él se había detenido y los habían interrumpido, pero esta vez, ella se llevaría el premio al fin.

—No me detendré…—le dijo intentando quitarle el cinturón pero Sasuke le agarró las manos a Sakura con fuerza haciendo que ella aullara de dolor. Lo miro desafiante—¡¿Que mierda Sasuke?!—exclamó ella. ¿Por qué hacía eso?

—No voy a tener sexo en la recepción de mi oficina Sakura…—dijo Sasuke en un tono muy severo.

Sakura miró la cara de Sasuke. Se veía decidido y tenía razón. Estaba muy mal por ella tratar de bajarle los pantalones a Sasuke en medio de la recepción, donde cualquiera pudiese verlos. Sakura sonrió. Estaba bien. Dejo caer las manos cuando Sasuke la liberó.

—Okay…

—Ya más tarde será…—murmuró Sasuke acomodándose la erección que tenía debajo de sus pantalones.

—¿Eres gay, Sasuke?—preguntó Sakura poniendo los brazos en jarras, entendía porque Deidara la había rechazado, el imbécil era gay pero que Sasuke la rechazase no tenía entendimiento. Era caliente como el infierno y no es que era muy narcisista ni eso pero se miraba al espejo cada vez que salía del cuarto de baño por las mañanas, antes de trabajar.

Sasuke frunció el ceño.

—Simplemente no quiero hacerlo en la recepción de mi oficina, mejor vamos a mi despacho—dijo Sasuke señalando la doble puerta de madera.

Umm. Si, tenía razón. Se movieron hacia el despacho de Sasuke y ni bien entraron, Sakura lo atacó. Estaba caliente y muy febril. Su centro palpitaba con muchas ganas y necesitaba sentirlo dentro de ella. Esta vez, volvió a atacar con más vehemencia sus pantalones, logrando deshacerse del cinturón, de su botón y de su cremallera. Le abrió un poco los pantalones a Sasuke y saco su miembro.

Desde que lo había visto aquel día en su oficina, cuando estuvieron a punto de hacerlo aunque ella lo tuvo dentro por unos segundos, había estado deseando tomar su miembro entre sus manos y saborearlo, pero antes de siquiera tratar de hacerlo, Sasuke la tomó en sus brazos y se dirigió con ella hacia el sofá. La depositó suavemente en este y luego se cernió sobre ella.

Atacó su boca con pasión una vez más. Enroscó los dedos de una mano en su cabello con delicadeza mientras adentraba su lengua dentro de su boca. Levantó la otra mano para tomar uno de sus senos por encima de su ropa de trabajo, se lo apretó y tiro de él como si quisiese desprendérselo del cuerpo. Sakura gimió y no se quedó atrás, volvió a buscar lo mismo que estaba buscando antes de que Sasuke la interrumpiese. Deseaba tocar su miembro viril. Le gustaba tener esa carne gruesa, caliente y palpitante entre sus manos. Nunca había estado tan obsesionada con algo.

Pero otra vez, Sasuke le agarró la mano, deteniéndola.

Sakura lo miro completamente enfadada. No tan solo una vez, ahora habían sido tres veces que se detenía o que la detenía. ¿Era en serio? ¿Qué mierda le pasaba? ¿Era acaso que no quería tener relaciones con ella?

—¿Por qué no quieres hacerlo?—preguntó Sakura levantando la mirada hacia Sasuke.

—Estamos en la oficina…—dijo él soltando su mano y alejándose unos pasos de ella.

Sakura se acarició la mano que Sasuke le había agarrado con un poco de fuerza y bufo molesta.

—El otro día estabas muy a gusto y a punto de hacerlo sobre el mismo sofá que estamos—dijo Sakura—Recuerdo que te sentí completamente dentro de mi sexo pero entonces tu amigo nos interrumpió—murmuró Sakura recordando ese día—Y hace un rato lo mismo y ahora quieres que nos detengamos una vez más—Sakura movió la cabeza—En verdad no te entiendo, Sasuke…—murmuró Sakura.

Estaban solos en la oficina, era posible que nadie apareciese. Podían sacarse la ropa y satisfacer sus deseos por horas sin impedimentos, incluso seguir después de que las horas de trabajo se acabaran. Sakura deseaba estar en una cama con él una vez más. La tenia anhelante y tan deseosa era completamente una sorpresa para ella. ¿Quién diría que estaría muriendo de deseo por Sasuke?

Lo miró con los brazos cruzados, tratando de convencerlo con su mirada pero Sasuke no parecía dar su brazo a torcer. Él también se había cruzado de brazos.

—Te voy a decir una cosa Sasuke—poniéndose de pie y clavándole a Sasuke un dedo en el pecho con fuerza, tanto así que la uña del dedo, la cual era larga, se le dobló pero no se quejó—Estoy harta de esto—le dijo mirándolo con desdén—No sé qué mierda para por tu cabeza, si crees que es lindo jugar conmigo, estas muy equivocado —espetó hundiendo más el dedo y haciendo que Sasuke diese un paso atrás—Me has tenido a tu merced un par de veces y cada vez me tienes siempre pasa algo, o nos interrumpen o te detienes.

—No es eso… —murmuró Sasuke y desvió la mirada—Es solo que…

—¡¿Entonces qué mierda es Sasuke?!—exclamó Sakura interrumpiéndolo completamente hastiada.

Estaba harta. Quería tenerlo una vez más y así quitarse las putas ganas que tenia de tomarlo entre sus brazos. Quizás si lo tuviese las cosas retomarían su rumbo, quizás aparecería otro hombre por el cual ella se frustraría otra vez y sentaría la cabeza. Deseaba hacer esto último pero hasta que no se quitase de encima las ganas que tenia de cogerse a su jefe no avanzaría nunca.

—Solo no quiero hacerlo sobre el sofá…—dijo Sasuke mirándola.

—¿Dónde pues?

—Ni tampoco en la oficina.

Sakura miró hacia el techo y resopló.

—¡¿En dónde?!—preguntó harta de que Sasuke diese tantos rodeos.

—Te quiero tener en mi cama, Sakura…

¿Era eso? ¿Era por eso que siempre se negaba? Sakura se llevó una mano a la frente y se la acaricio. ¿Por qué no lo dijo en un principio? Si lo hubiese dicho hace tiempo que se lo hubiese sacado de encima. Lo miro fijamente y este parpadeo confuso.

—Entonces me tendrás después de la jornada de trabajo…—dijo para después acercarse a él y besarlo brevemente en los labios—No te acobardes, jefe…—murmuró con burla para después abandonar la oficina.

Esta noche lo tendría por fin y se liberaría de él para darle paso a una nueva Sakura. No más Deidara y no más Sasuke.

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*—Sasuke:

Sasuke tragó nervioso mientras aparcaba el auto en su plaza en el estacionamiento del complejo de edificios donde vivía. Era ahora o nunca. Miró por el rabillo del ojo a Sakura, esta escribía algo rápido en su móvil, quizás avisándole a Hinata que se quedaría a pasar la noche. Sasuke se quitó el cinturón de seguridad y Sakura, después de meter su móvil en su bolso, hizo lo mismo. Cuando salieron del auto, Sakura rápidamente lo agarró de la mano para llevarlo rápidamente hacia la entrada.

Estaba desesperada por tenerlo. Se veía en su cara. Claro, él los había interrumpido otra vez cuando habían estado a punto de hacerlo, así que la había dejado a medias y por eso estaba de esa forma. Cuando habían terminado de trabajar, Sakura rápidamente apareció en su oficina y le dijo que era ahora o nunca, le había tomado de la mano así como en ese momento y lo había llevado de la misma forma hacia el estacionamiento. Sasuke incluso había dejado el maletín con sus papeles y su laptop en su oficina. Y mañana tendría que buscarlos.

Subieron hacia el piso correspondiente y Sasuke abrió la puerta de su apartamento con manos temblorosas, parecía como si fuera la primera vez que tenía relaciones con alguien, se sentía tan torpe. No era el. Bueno, la última chica en la que estuvo había sido Sakura y de eso hace meses, no había podido acostarse con otra por su obsesión con su secretaria.

Cuando empujó la puerta, Sakura pasó por su lado con rapidez. Si, estaba desesperada, porque una vez que Sasuke cerró la puerta, esta lo interceptó y lo empujó contra la puerta. Rápidamente se pegó a él, sus ojos estaban llenos de lujuria. Ella deseaba quitar la envoltura de aquel dulce y comerse la golosina con muchas ganas.

—Sasuke-kun…—murmuró Sakura tomando su cabeza en sus manos y poniéndose de puntillas. Sus labios estaban tan cerca, podía oler su dulce aliento a mentas. Maldición.

—Sakura…—murmuró Sasuke entrecerrando los ojos y mirándola con una lasciva mirada. Ella lo tenía temblando y anhelante de su toque.

—Voy a besarte—dijo y acercando sus labios a los suyos.

Sintió los labios femeninos cubriéndole los labios. Sasuke gruñó y se pegó más a la puerta mientras pasaba las manos por las caderas de su secretaria, acercándola más a su cuerpo y pegándola a su erección. Deseaba esa mujer. Sus manos descendieron para cubrir las generosas nalgas de Sakura para después alzarla contra él, tomando luego una de sus piernas para que le rodease la cintura con esta. La falda que Sakura llevaba se subió hasta la cintura, mostrando su oscura ropa interior.

Mierda. Sasuke soltó un gemido al verla. Le encantaba el encaje negro en ella. Lo volvía loco. Casi se vino de tan solo imaginarse empujando dentro de ella aun con la ropa interior puesta. La imagen era completamente sexual.

Sakura tomó control del beso, en verdad le gustaba controlar ya que movió una de las manos que tenía en el rostro de Sasuke hacia su nuca, donde lo tomó del pelo con fuerza mientras lo besaba vehemencia. Ella estaba tomando tanto y a Sasuke le gustaba. Había deseado esto desde hace tiempo, desde que la tuvo por primera vez en sus brazos pero a diferencia de aquella vez, Sakura estaba más gustosa y más anhelante porque se metiese en sus piernas.

Sasuke dejó caer la pierna de Sakura para tomarla una vez más por el trasero y hacer que ella rodease su cintura con sus dos piernas, la aprisionó para que no se cayese mientras, rompiendo el beso, comenzaba a marchar hacia su cuarto. Aunque le gustaría tener relaciones con Sakura en cualquier rincón de su apartamento, hoy la quería tener sobre su cama.

Cuando la depositó sobre la cama ella apretó las piernas, aun con su falda hasta la cintura y se mordió los labios, dándole la imagen más sexy a Sasuke. Este se pasó la lengua por los labios mientras pasaba una mano por su dura erección. Si ella seguía provocándolo de esa forma iría directamente al meollo del asunto y Sasuke quería primero disfrutar de su cuerpo, acariciarla con sus labios y sus dedos, llevarla hasta el clímax con estos y después disfrutar de la unión de sus cuerpos.

Sasuke la persiguió subiéndose encima de la cama y cerniéndose sobre ella sin aplastarla. Quería desnudarla y comenzó a hacerlo. A pesar de que quería disfrutar de su cuerpo y tocarla con sus manos, necesitaba verla desnuda, así que llevó las manos hacia la blusa blanca que Sakura llevaba hoy. Rápidamente deshojó los botones, revelando un encantador y sensual sostén de encaje negro. Oh, así que tenía un juego. Se deshizo de la blusa, tirándola hacia algún lugar de la recamara para después atacar la falda oscura. Bajó la cremallera lateral para después bajar con lentitud su falda, revelando por completo sus bragas oscuras.

Delicioso.

Sasuke se pasó la lengua por los labios. Él necesitaba… Rápidamente le quitó la falda, terminando está en el mismo destino que la blusa y luego los tacones por igual. Ella estaba completamente a su merced.

—Es-espera…—murmuró Sakura cuando Sasuke se movió en la cama hacia abajo, quedando su rostro frente a la unión de sus piernas. El olor de su excitación salía y le acariciaba las fosas nasales. Él debía saborearla.

No, no se iba a esperar. Estaba famélico. Apartó con dedos temblorosos la tela de sus bragas, la cual se encontraba ya húmeda, aspiró el aire y se excitó más de la cuenta. Ella olía completamente delicioso. Observo sus regordetes labios femeninos. Se pasó la lengua por los labios y se acercó. Sakura soltó un grito cuando tuvo al fin la boca de Sasuke sobre su sexo. Dios. Había extraño su dulce sabor. Comenzó a explorar con habilidad, saboreando todo. Pasó la lengua por sus labios femeninos ahora completamente expuestos ya que había roto de un tirón las bragas de Sakura. Delineó con la lengua el contorno de su clítoris llevando a Sakura al borde por un momento, ya que ella tomó un puñado de su pelo con una mano y casi se lo desprende del cráneo.

Le gustaba. Ya que Sakura gemía descontroladamente, levantando las caderas del colchón en busca de más. Ahora estaba mucho más animado y excitado. Sasuke penetró su abertura con la lengua, buscando que ella llegase con aquella caricia y además de eso, colocó un dedo en su clítoris. Sin dejar de penetrarla con la lengua continuó acariciándola con su dedo, Sakura al fin, luego de múltiples caricias, se corrió en su boca.

El dulce sabor y olor de su deseo llenó sus fosas nasales. Maldición. Esto iba a ser rápido. Se colocó derecho mientras limpiaba los restos de sus fluidos con la lengua. Cuando la miró a la cara. Sakura respiraba como si hubiese corrido un maratón. Sasuke sonrió feliz pero Sakura lo miró desafiante en ese momento.

—Sufrirás—dijo esta y rápidamente Sakura tomó el control, lo empujó sobre su espalda, haciendo que Sasuke cayese de espaldas sobre el colchón. Esta se colocó encima de él, sobre sus caderas. Sasuke gimió cuando sintió su miembro con la barrera de tela presionando su centro desnudo.

Maldijo una vez más cuando esta meció las caderas a propósito. Sakura soltó un murmullo mientras comenzaba a balancearse de atrás hacia delante, dejando un rastro de su húmeda sobre sus pantalones.

—Sakura…

—Shh…—dijo y luego se movió hacia abajo, sentándose sobre sus muslos.

Colocó una mano en sus pantalones por encima de su erección y después esta se movió hasta su cinturón. Lo quitó para después deshojar el botón de sus pantalones y luego bajar la cremallera. Sakura bajó un poco sus pantalones abiertos junto con su ropa interior. Su pene saltó libre. Este era una columna gruesa y larga de piel acanelada con venas pulsantes que iban desde la base hasta la punta de un color más oscuro. Vio como ella se pasaba la lengua por los labios.

—Sakura…—gimió Sasuke deseando sentir su cálida mano sobre su pene.

—Desee hacer esto desde hace mucho—murmuró Sakura estirando una mano hacia su miembro.

Cuando Sakura cerró los dedos en su erección, Sasuke soltó un gruñido alto mientras levantaba las caderas de la cama. Maldición. Su mano estaba tan caliente. Ella lo miró a la cara en ese momento, tenía una mirada maliciosa. Sakura estaba disfrutando con esto. Bajó la mirada y Sasuke observó su rosada cabeza descender hasta su eje. Oh no. Agarró las sabanas con sus manos con mucha fuerza mientras sentía la caliente boca de Sakura cerrarse sobre su pene. Sasuke soltó un gemido. Oh Dios mío, esto era el paraíso. Cerró los ojos sintiendo la lengua de Sakura pasar por su punta para después rodearlo y bajar por su erección, intentando introducirla por completo dentro de su boca. Sasuke jadeó moviendo una de sus manos hacia la cabeza de Sakura, donde tomó un puñado de su pelo en esta.

Sakura comenzó a sacar y a introducir su erección en su boca, succionando y acariciando con la lengua mientras se alejaba. Sacó su miembro de su boca y pasó la lengua sobre la punta húmeda para después descender otra vez. ¡Oh por dios! La sensación de Sakura succionándolo era grandiosa.

—Sakura—gimió Sasuke su nombre—Maldición—masculló cuando ella llevo una de su mano hacia el saco tensado debajo de su miembro. Ella sonrió y continúo con su ávida lengua acariciándolo.

La cabeza de Sasuke cayó hacia atrás mientras levantaba más las caderas de la cama, en busca de más. Cada segundo que pasaba era un tirón cerca del paraíso. Sabía que Sakura sabía usar la boca, pero no pensó que la supiera usar tanto. Un pensamiento estúpido cruzo su mente. Se preguntó a cuantos hombres le había hecho eso. ¿Se lo había hecho al tal Deidara ese? Maldición. Sasuke gruñó, odiándose a sí mismo por pensar esas tonterías. No importaba ya. El momento era ahora. No debía de importarle a quien ella le había hecho esto porque era a el quien le estaba dando aquella caricia. Solo a él.

Ella era suya.

Con este pensamiento, su cuerpo se convulsionó y llego a clímax, Sakura se alejó en el momento que su simiente salió disparado de su miembro en largos chorros, cayendo en su vientre, en muslos desnudos y en la mano de Sakura.

Sasuke se quedó acostado con los ojos cerrados mientras intentaba recuperar la razón. Sus sentidos estaban obnubilados. El orgasmo fue tan potente. Había pasado tiempo desde la última vez que experimento uno, y para su felicidad la última que se lo había dado era la misma chica que estaba sentada en sus muslos.

—¿Sasuke-kun?—escuchó que ella lo llamaba.

Sasuke abrió un ojo y vio como ella se acercaba a él. Sakura se acostó encima de su cuerpo. Apoyando la cabeza sobre el pecho de Sasuke. Ahora Sasuke deseaba desnudarse por completo y estar piel contra piel con Sakura.

—¿Si?

—Sabes bien.

Sasuke arrugó los labios. No iba a decir nada sobre eso. Soltó una risa y abrió el otro ojo por completo. Sakura en ese momento sonreía con una sonrisa cálida que calentó el corazón de Sasuke. Mierda. En verdad amaba esa mujer. Sakura se acercó a él, lo suficiente como para…

—¡Espera!—exclamó Sasuke mientras cubría la boca de Sakura con la mano. ¿Acaso ella iba a besarlo luego de que esta tuvo su boca alrededor de su miembro? Puede que ella no hubiese saboreado su simiente pero definitivamente saboreó su líquido pre seminal.

—¿Qué?—preguntó Sakura frunciendo el ceño.

—Tenías tu boca en mi pene hace un rato—le dijo Sasuke y ella parpadeo confusa—¿Crees en verdad que quiero saborear mi semen, Sakura?

Sakura soltó una risita y quitó la mano de Sasuke que cubría su boca.

—No pero…—Sakura volvió a acercarse y lo besó. Sasuke cerró los ojos, ignorando el sabor. Sakura era muy mala—Pero recuerda que te dije que ibas a sufrir por lo que hiciste antes—dijo Sakura alejándose y colocándose derecha, sentándose sobre su pelvis. Sasuke se mordió el labio. Sus sexos ahora estaban desnudos y rosándose.

—Sakura

Ella sonrió y estiró las manos para ayudarle a quitarse la chaqueta. Sasuke se sentó en la cama y se quitó la chaqueta, luego Sakura deshojó los botones de la camisa mientras Sasuke los de los puños. Una vez libre de la camisa, Sakura se movió hacia abajo, llevándose consigo sus pantalones y sus boxers, se los sacó y lo dejó a un lado. Atacó los zapatos y las medias, dejándolo después completamente desnudo.

Sakura volvió hacia arriba haciendo que Sasuke se estremeciera, ya que la muy malvada lo estaba acariciando con su lengua y la yema de sus dedos hasta que terminó en su pecho. La chica le mordió el cuello y Sasuke gruñó.

—Me gusta cuando te quejas—dijo Sakura para después acercarse a su oreja.

Sasuke sintió su cálido aliento y luego como ella lo mordía con suavidad. Ella se movió sobre él, haciendo que el eje de Sasuke se deslizara por su centro. La punta de su miembro se deslizó hacia atrás y hacia delante por la unión en sus muslos, sin entrar en su interior.

—Espera…—dijo Sasuke cuando ella agarró su miembro con una mano para guiarlo dentro de ella.

—¿Qué?

Sasuke sonrió. A pesar de que deseaba estar dentro de ella. No podía permitírselo ahora, quería que ella se lo pidiese con muchas ganas. Así que la agarró por los brazos y la empujó hacia un lado, haciendo que Sakura terminase con la espalda sobre el colchón. Esta se quejó y lo miro de mala manera. Sasuke se cernió sobre ella. Abriéndole las piernas con sus rodillas y colocándose dentro.

—Aun no…—dijo Sasuke bajando la cabeza.

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.

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*—Sakura:

Sakura gimió cuando Sasuke la besó. Ella estaba deseosa por tenerlo ya dentro. Sus pliegues deseaban sentirlo pero el muy maldito solo quería besarla y atormentarla. Ella no podía más. Necesitaba que el la penetrase pero Sasuke se estaba haciendo el duro. Iba a pagar cuando ella se liberase de su fuerte agarre.

Sasuke se alejó un poco para mirarla. Los ojos de este eran dos pozos oscuros con un brillo peligroso. Sakura levantó una mano y la pasó por su mejilla. Sasuke ladeó la cabeza y besó su mano para después volver a besarla en la boca. Mientras la besaba, sin aplastarla con el peso de su cuerpo, con una mano le acarició el lado izquierdo del cuerpo, bajando la mano desde su brazo hasta su muslo desnudo, luego la movió hacia atrás. Sakura sintió como él adentraba la mano por debajo de su cuerpo, cubriendo una de los cachetes de sus nalgas.

—Sasuke-kun—dijo Sakura rompiendo el beso.

Sasuke la miró con una mirada tan profunda que hizo que ella temblara. Maldición. Él sabía que le afectaba que la tocase de esa forma. Él volvió a mover la mano, pero esta vez deslizándola hacia delante. Sakura levantó las caderas del colchón cuando sintió sus hábiles dedos rozar su sexo desnudo. ¿Otra vez? ¿Acaso él no iba a dejar sus pliegues tranquilos? Ella no deseaba sus dedos, deseaba su miembro viril.

Los dedos de Sasuke se abrieron paso dentro de ella, Sakura tembló al sentirlos moverse y como este trazaba provocativos círculos con su pulgar. En verdad tenía mucha habilidad con sus dedos el muy maldito. Esta era una sensación tan intensa que casi se corre una vez más si no es porque Sasuke al fin apartó los dedos y la miró con una sonrisa maliciosa. El muy hijo de puta. Sakura levantó una mano y le pegó en el torso desnudo con fuerza.

Sasuke se rió.

—¡Estúpido!

—Quiero que te corras cuando este dentro de ti…—dijo Sasuke para después tomar su erección con una mano y bombearse a sí mismo.

Sakura se pasó la lengua por los labios. Había tenido ese gran erección hace un momento entre su boca y ahora deseaba tenerla dentro de ella una vez más, pero claro, no en su boca, si no entre su sexo.

Se movió debajo Sasuke, pidiendo por más. Sasuke se lo dio.

Sakura gimió cuando la punta de su pene acarició su carne sensible y soltó otro gemido cuando Sasuke comenzó a introducir su miembro dentro de ella. Oh mierda. Había pasado tiempo desde la última vez, porque aunque ella lo tuvo por unos segundos dentro de ella aquel día en su oficina, este no se había introducido por completo pero ahora. Sakura se mordió el labio inferior mientras bajaba la mirada hacia la unión de sus cuerpos. Sasuke estaba hundido hasta su empuñadura. Con razón se sentía tan incómoda, Sasuke la estaba estirando. Ella lo estaba tomando hasta la raíz.

Dejó caer la cabeza y miró el rostro de Sasuke. Este la miraba a ella con una ardiente mirada. Era una mirada tan sensual. Sakura levantó una mano y la colocó otra vez sobre su mejilla.

—Sasuke…—murmuró acariciando su mejilla con el pulgar y luego paso el dedo por los labios de Sasuke. Quería besarlo.

—¿Estas bien?—preguntó Sasuke acercándose y besándola rápidamente.

—No soy virgen—respondió Sakura cuando este se alejó.

Sasuke sonrió.

—Lo sé.

—¿Entonces por qué me preguntas si estoy bien?

—Es lo normal—dijo Sasuke y volvió a bajar la cabeza pero en vez de besarla él tomó una de sus cimas dentro de su boca. Sakura cerró los ojos mientras sentía como él succionaba su pecho con devoción.

—Sasuke-kun—gimió Sakura levantando sus caderas y haciendo que el miembro de Sasuke se hundiese más en ella.

Sin dejar de succionar su pecho, él comenzó a moverse lentamente al principio, tomándose su tiempo y haciendo que Sakura suspirase de placer. ¿Por qué era tan cruel con ella? ¿Qué Sasuke no entendía que necesitaba que él la embistiese con dureza? Cada vez que Sasuke se alejaba, sacando su miembro hasta su punta, ella empujaba las caderas para que entrase en ella. Se mantuvieron así, Sakura pidiendo por más y Sasuke haciéndose el duro.

—Sasuke no seas cruel…—murmuró Sakura sintiendo su sexo contraerse cuando él empujó fuertemente dentro de ella.

Sasuke levantó la cabeza de sus pechos y pasó la lengua por sus labios. Con una mirada maliciosa, Sasuke le agarró las rodillas con las manos y sin dejar de penetrarla empujo sus piernas hacia arriba, dejando completamente expuesta a Sakura. Esta no se quejó del dolor que aquella posición le provocó ya que él continuó penetrándola, esta vez más rápido que la anterior.

Oh… Esto se sentía maravillosamente bien. Sakura se agarró de su cuello sin dejar de gemir mientras el pene de Sasuke golpeaba dentro de ella con cada embestida. Sasuke se movía con movimientos lentos y luego rápidos, alternándolos. Él sí sabía moverse. Tenía que admitirlo a boca llena de que Sasuke era el mejor amante que había tenido en su vida. No se comparaba con ninguno. Él era definitivamente el mejor.

Sasuke continúo penetrándola con fuerza y sacándole sonoros gemidos a Sakura por un tiempo. Este era muy cruel, ya que mientras la embestía, con sus manos tiraba de los pezones de Sakura sin delicadeza alguna haciendo que esta se volviese loca. Él era magnifico. Luego de lo que pareció interminable para ella, Sakura se corrió soltando un ronco grito. Su cuerpo se sacudió y se retorció mientras Sasuke seguía golpeando dentro de ella a pesar de estaba tan sensible, él estaba buscando su propio placer.

—Sakura—dijo Sasuke con voz ronca—Estoy…—soltó un gemido sin dejar de penetrarla—Estoy tan cerca.

Si, lo sabía. Sakura agarró a Sasuke por la nuca e hizo que él se inclinase hacia ella. Unió su boca con la de Sasuke. Este gimió entre el beso y dejo de empujar para rodar las caderas. Sakura sintió como luego él se estremecía bajo su tacto. Sasuke lo había conseguido. Había conseguido llegar al clímax. Sakura le rodeó las caderas con las piernas, sintiendo como la espalda de Sasuke se arqueaba y dejaba salir su simiente dentro de ella. Gracias a Dios que tomaba la píldora porque si no en un mes ella estaría levándose una sorpresa.

Los temblores de Sasuke cesaron y este se dejó caer sobre ella, espirando agitadamente. Sakura pasó una mano por la espalda humedad de sudor de su amante. Sus músculos se estremecían, aun la piel de Sakura estaba sensible y febril, ella deseaba tenerlo una vez más. Había sido asombroso. Ya entendía. Tenía que admitir por mucho que intentase buscarse a otro hombre, olvidar y borrar a Sasuke de su cuerpo sería muy difícil. Él era el único que podía hacerla desear hacer mucho más…

Sasuke tardó mucho en recobrar sus sentidos. Parecía como si su mente se hubiese perdido en el nirvana. Unos segundos o minutos después, Sasuke se movió y levantó la cabeza del pecho de Sakura.

—Sasuke…—murmuró Sakura antes de que Sasuke se acercase y cerrase su boca sobre la de ella.

Él le devoró la boca con frenesí, como si no hubiese otro día. Sakura pasó los brazos por el cuello de Sasuke, abrazándose a él. No quería dejarlo ir y parecía que no era la única. Ya que Sasuke pasó los brazos por debajo de ella, levantándola y abrazándola por igual. Continuaron besándose con vehemencia por unos segundos hasta que Sasuke se alejó de ella. Sakura sintió un cosquilleo en los labios, los sentía hinchados por sus besos y estos deseaban más sentir su boca.

—En verdad te amo… —dijo Sasuke mirándola con una mirada tan profunda y dejando a Sakura muda.

Sakura se quedó callada mirándolo confundida. ¿Qué tenía que decir sobre ello? Se mordió el labio. No sentía lo mismo que él. Lo deseaba, eso era verdad pero… ¿Amor? Ella no sabía muy bien que era. Pensó que lo sabía ya que creyó haberlo experimentado con aquel imbécil que le rompió el corazón pero había sido solo un enamoramiento, no era nada comparado con lo que tenían sus amigas y…

Escuchó una risita proveniente de Sasuke. Sakura miró fijamente a Sasuke.

—Sakura no tienes que responder…—le dijo Sasuke para después darle un suave beso en los labios y Sakura respiró tranquila, que bueno que la liberaba un poco de esa carga—Solo quiero que lo sepas.

—¿Por qué?

—¿Acaso está mal que lo diga?

Sakura hizo una mueca. Si, estaba mal porque… Ella no sabía que responderle. No sabía si rechazarlo rápidamente como había hecho antes o aceptarlo. Aunque esto último era dudoso. Ella no sentía lo mismo. Era imposible sentirlo. Además, solo era sexo.

—Olvídate de eso—dijo Sakura y lo empujo para que se apartase de ella.

Sasuke lo hizo. Se movió y se acostó a su lado. Sakura bajo la mirada por el cuerpo de Sasuke. Este se encontraba otra vez hinchado. Se pasó la lengua por los labios y se levantó de la cama, se movió hasta que termino sentada sobre la pelvis de Sasuke, con el pene de Sasuke reposando duramente sobre su vientre masculino.

Sakura se mordió el labio sintiendo como su sexo comenzaba a vibrar, deseando tenerlo otra vez dentro de ella.

—Sakura…—gimió Sasuke cuando esta comenzó a mover las caderas.

Sasuke volvió a gemir más alto cuando ella tomó su miembro con la mano, guiándolo a su interior. Esta vez, Sasuke se deslizó fácilmente dentro de ella gracias a los fluidos de ambos. Sakura apoyo se inclinó hacia el pecho de Sasuke y sin dejar de moverse, rodando las caderas, tomó una de las tetillas de Sasuke en sus labios, mordiéndosela con fuerza. Escuchó como este gruñía.

Ella tenía el control una vez más y él iba a sufrir.

La noche aún estaba joven.

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La escena sexual muy meh… me dio ladilla mejorarla. Cuando la hice aquel tiempo no tenía mucha imaginación y cuando estaba editando tampoco, por eso no le hice la gran cosa. Además, tenía que actualizar ya que mi hija me tenía un lado sumido xD

Bueno, ya vendrás cosas mejores, se los aseguro ;) En fin, gracias por el tiempo que les tomo leerla, gracias por los favoritos y comentarios, se le agradece mucho.

Denisetkm - Kisses :*

—Si hay algún error, me avisan para arreglarlo al instante, a veces se me pierden algunas cosas cuando estoy editando— Gracias :)