Decidí que sí pondré fecha a las entradas del diario, utilizando como referencia la muerte de Ace en el maga*sob*, el 15 de febrero , como fecha de su muerte en el mundo de la historia. Y fue una buena fecha porque tomando ese punto de partida alcanzan justo, pero justo un par de fechas importantes xD Mañana arreglaré las fechas de los capítulos anteriores para que todo cuadre, que son las 4 am y quiero dormir xD

Desde este capítulo hasta que se la historia retome el punto de partida, las islas que aparecerán serán de mi invención y sus nombres estarán basados en artículos al azar de la wikipedia, por si acaso xD


Guest: Aww, gracias 3 Con como va la cosa, nos terminaremos enterando del pasado de Law cuando ya se esté terminando la saga de Dressrosa D:


10. 101 corazones

De algún modo, a Kid le sorprendió que Law admitiera de ese modo estar pensando en él. Con el tiempo, se había dado cuenta de que al cirujano le era fácil darse cuenta de sus propios sentimientos a un nivel racional, pese a lo contradictorio. Por eso mismo, hablaba de ellos como consecuencia de las cosas que habían sucedido y las palabras que habían sido pronunciadas. Era como si de algún modo, Law no se permitiese sentir sin una justificación lógica que explicara la razón de sus afectos. O al menos de esa forma lo veía Kid.

Él, en cambio era de los que no les gustaba cuestionarse esas cosas para buscar con qué justificarlas. Para Kid, hurgar en las razones de sus propios sentimientos y deseos era dudar de su propia voluntad. Tenía la determinación de hacer lo que quisiera basándose en ella, aún sin entender muy bien porqué.

El pelirrojo aceptaba sus sentimientos por Trafalgar. Incluso lo había verbalizado hace algunos meses, cosa que Trafalgar nunca le dijo en términos claros hasta que escribió aquella nota para Kid en su diario. En ese entonces, cuando fue el pelirrojo quien pronunció esas palabras, la única respuesta del moreno había sido aferrarse más a su cuerpo, acunándose en su pecho desnudo y rindiéndose al sueño entre sus brazos. Y aunque Kid no podía verle el rostro, podría jurar por su vida que Law estaba sonriendo como hacía tiempo que no sonreía.

Con ese cálido recuerdo en mente, Eustass continuó su lectura.


Nuevo Mundo, Isla Lamphun, 08-01-aaaa (7)

Jamás creí que diría esto, al menos no por estos motivos, pero estoy realmente nervioso. Hace más de seis meses que no veo a Eustass-ya. Y a pesar de que por el rumbo que venían tomando, debería llegar a Isla Delyien mañana o pasado, me preocupa llegar y no encontrarle, a pesar de que las predicciones de la marina suelen ser certeras. Ahora entiendo porqué en ocasiones nos encontrábamos marines en las islas más inverosímiles.

El Log pose tarda 3 días en cargar y nosotros arribaremos durante la tarde de pasado mañana. Tendré el tiempo que necesito.

¿Debería hacerlo parecer una coincidencia o decirle que estaba allí para buscarle? Quizá la mejor opción era mezclar ambas y decirle que estando en la isla por coincidencia decidí buscarle al saber que estaba allí. Por si me lo preguntase, claro está. Tampoco voy a estar dándole explicaciones innecesarias.

Cuando he pasado por este tipo de situaciones lo normal es que las palabras correctas fluyan solas. Quizá no está bien que lo diga, pero siempre he tenido facilidad con las palabras. Siempre he podido convencer o manipular a las personas cuando lo he necesitado. Por eso no entiendo qué es lo que me pone nervioso.

Sólo pretendo actuar en consecuencia a lo que Eustass-ya me provoca. No es común en mí el sentir estos deseos de volver a estar con un amante al que no he visto en largo tiempo. Eso de extrañar a alguien me es ajeno, me resulta extraño y por eso estoy intranquilo.

Porque no es un volver a ver del tipo "ya que estamos aquí, follemos otra vez". De ser así, no sentiría la necesidad de regresar a él. Volver a verle es una especie de regreso, no sólo a su persona, sino que también hacia mí mismo. Con él sólo soy Trafalgar Law. No el cirujano de la muerte. No el capitán. No un shichibukai.

Con él siento que vuelvo a ser humano.


Kid suspiró pesadamente, preguntándose, como en tantas otras ocaciones, cuáles serían los fantasmas que aquejaban a Trafalgar Law. Entendía de alguna manera a qué se refería, pero en su caso jamás lo pondría en palabras tan categóricas como "volver a sentirse humano". Si se lo preguntaran, Eustass diría simplemente que con Law podía ser él mismo. No tenía miedo a lastimarlo porque sabía que era fuerte. No tenía miedo a incomodarlo porque su lengua era igual de ladina que la suya. No tenía miedo a no ser correspondido porque, en el fondo sabía que Law y él buscaban lo mismo el uno del otro.

Pasó la hoja, notando que la fecha correspondía al día tras su encuentro, pensando en ello con especial cariño. Lo que sí le sorprendió fue no encontrar una descripción detallada del cómo le encontraría y de qué forma buscaría quedarse a solas con él. Al no encontrar ninguna referencia, se convenció por primera vez de que Trafalgar le había dicho la verdad en aquella ocasión.

Estaba recién cayendo la noche cuando el mesero de aquel bar le interrumpió nerviosísimo mientras celebraba con sus nakama, diciéndole que aquel caballero de la barra le invitaba un trago y ofreciéndole la bandeja con el licor y una nota, mientras que Trafalgar, a quien recién había avistado se despedía con un movimiento de mano yéndose de la taberna tras comprobar que Kid había leído el contenido de aquel papel, la dirección de una habitación de hotel. Creyó que el cirujano lo habría planeado todo con precisión quirúrgica.


Nuevo Mundo, Isla Delyen, 11-01-aaaa (8)

Lo primero que me preguntó es que cómo lo supe. Joder, claro que no lo sabía. ¿Cómo diablos iba a saber que era su cumpleaños? Está bien que la marina le siga la pista a los piratas, pero cosas como la fecha de nacimiento, la talla de calzado o el color de su ropa interior no las van a registrar. De verdad no tenía forma de saberlo.

Ahora Eustass piensa que soy adivino y yo me rehúso rotundamente a hablar de destino. No me gustan las coincidencias, pero verdaderamente lo fue.

Justificó de ese modo el haber tardado en llegar. Bromeó diciendo que para la próxima buscara un lugar más fácil de encontrar. Ahora que pienso en ello, esta vez fue él quien dijo que habría una próxima vez.

Pero sabiendo que era su cumpleaños, era obvio que la verdadera razón de su tardanza fue que sus compañeros no dejarían ir al festejado tan fácilmente. Después Eustass-ya me contó que habían comenzado a celebrar a la hora de almuerzo, y que si hubieran estado comenzando recién el festejo, les creía capaces de esposarlo con kairouseki a la mesa con tal de festejar con él, aún a riesgo de represalias posteriores. A él le extrañó que le diera la razón y que me riera tanto de aquello. Mi tripulación hubiese hecho lo mismo de ser yo el cumpleañero, aún cuando yo no le doy importancia a ese tipo de celebraciones

Después de eso me esperaba algo así. Me preguntó por su regalo. Obviamente no le tenía alguno. Me contesto con un suspicaz "¿No será un plan tuyo para convertirte en mi regalo?". Aunque fue muy arrogante de su parte, decidí seguirle el juego, y no me arrepiento.

Esta ocasión nos lo tomamos con mucha más calma que la vez anterior, pero aún así, fue un momento intenso, lleno de contrastes y sensaciones diversas. Eustass-ya insistió en que le dejara ser. Me extrañó que aún usando sus modos bruscos, me lo pidiera en lugar de pretender ordenarme que me quedara quieto por ser su regalo.

Me desvistió de a poco, literalmente como quien desenvuelve un obsequio. Y lo escribo de ese modo porque también para mí fue como descubrir lo que estaba dentro del envoltorio

Porque aún cuando sus caricias eran violentas.

Aún ante la certeza de que sus mordidas dejarían marcas y que incluso algunas dolerían hasta el día siguiente.

Aún cuando me tomó con mucho ímpetu.

Aún con lo profundo de sus gruñidos y sus palabras groseras cuando me permitió tomar la iniciativa y mamársela.

Porque aún a pesar de todo ello, podía ver que no sólo se preocupaba de complacerse a sí mismo. No buscaba darme placer para así dominarme y hacerme rogar por más, sólo por su propia satisfacción. Respetaba el que no me fuese a rebajar ante él ni ante nadie.

Quizá fue por eso que nuestro primer encuentro fue como una batalla que dio como resultado un cálido empate. Hay cosas que es mejor decir con el cuerpo que con palabras, y al parecer Eustass-ya me ha entendido muy bien.


Aún cuando no lo admitiría ni de cara a la mismísima muerte, Kid se había sonrojado por la forma en que Law había descrito su encuentro, mezclando cosas que le sonaban algo cursis (de esas que el cirujano nunca le mostraba) con otras que le parecían tan eróticas que habían hecho a su miembro despertar al invocar, cual hechizo, aquellas memorias tan sugerentes.

Fue por ello que Kid no se percató de que aún quedaban un par de líneas, dejando el diario cerrado sobre el escritorio para dirigirse luego a la ducha a liberar tensiones. Que estaba seguro que Killer ya tendría alguna idea sobre lo que le había comentado antes y que aparecería tarde o temprano por la puerta de su camarote.


Lo otro que me preocupaba también fue mejor de lo que me esperaba. Estaba preparado para la posibilidad de que Eustass-ya me despreciara por haberme convertido en un perro del gobierno. Pero no ha usado palabras más duras que las que yo mismo he utilizado, y se conformó -de momento- con mis explicaciones vagas. Me alegro de que haya bastado con eso y no haber tenido que soltar esa tontería de que, aunque de un modo distinto, pretendía que su corazón fuese el ciento uno, para descolocarlo y pensar en algo. De verdad, de verdad que me alegro de no haber tenido que recurrir a ello. No entiendo porqué en algún momento pensé que podría haber sido una buena idea.


Dios xD Lo último, así como el nombre del capítulo fue totalmente por capricho, a si que acepto con gusto tomatazos por ello, pero no pude evitarlo orz

En fin, espero que lo hayan disfrutado y perdón por el retraso, que mi musa se fue a celebrar la navidad y no volvió sino hace un par de horas x.x