Kyofu
(Segunda parte)
Capitulo Diez
La batalla por recolectar las Joyas se estaba acercando cada vez más a su fin, aquel quien la gran mayoría desconoce por completo.
Fuji quien era el único quien sabía lo que tenía que hacer, estaba actuando en ese momento. Golpeando continuamente a Kawamura por haberse entrometido en su pelea con Echizen Ryoma, quien resultó tener la Joya principal que Fuji Syuusuke necesitaba, Sephiroth (la joya que le devolvería la vida a Tezuka).
Fuji estaba a punto de acabar con Kawamura al momento de lanzarle una de las flechas que controlaba gracias al poder de la joya de Tezuka, pero esta no llegó a su objetivo, ya que fue detenida por uno de los ataques de otro dueño de las Joyas.
- Akutsu…Jin…. – Dijo en voz alta. La persona quien menos se lo esperaba había llegado en ese momento para proteger a Kawamura, quien yacía semi-inconciente en el suelo.
- Es increíble que alguien como tú, actuara de esta forma – comentó Fuji devolviéndole la mirada fija y asesina a Jin.
Jin simplemente se limitó a observar a su amigo quien sangraba en el piso por las continuas heridas provocadas por Fuji.
- Maldito¿era necesario lastimar a tus compañeros de equipo? – fue la pregunta que realizó Akutsu indignado, a lo que Fuji simplemente se mantuvo en silencio.
El reloj indicaba que ya habían pasado más de dos horas y media. A lo cual Fuji con prisa le respondió.
- Entrégame lo que necesito, si no lo tienes será mejor que te largues.
- Es esta Jodida Joya ¿verdad? – la mostró libremente desde la palma de su mano.
- Te la voy a entregar… - dijo Akutsu lentamente acercándose a Fuji, este bajó su arma y se acercó a el. Al momento de encontrarse frente a él, le dijo
- Pero antes…. ¡TE VOY A DESTRUIR A GOLPES! – de su puño sacó una fuerza extraordinaria, la cual Fuji se percató de que no podría detener aquel golpe, lo cual lo obligó a esquivarlo.
Al no lograr golpear a su objetivo, Akutsu golpeó el suelo, el cual se rompió por la fuerza que este provocó en el.
La pela había dado comienzo y el reloj seguía marcando los minutos.
02: 38
Caminando por los oscuros pasillos se encontraba en búsqueda de la persona por la cual daría todo, incluso su propia vida, en busca de la persona a la cual le debía la razón de seguir con vida.
En el momento que había desistido de mi lucha
En ese mismísimo instante cuando iba a dar todo por perdido
Fuiste tú el que me impidió ceder.
Lejos de todo peligro alguno, se encontraba practicando hasta tarde el vice capitán del equipo, Sanada Genichirou. Este al notar la presencia del capitán del equipo se dio la vuelta y enfrentándolo a los ojos le dijo.
- ¿Todavía despierto, Yukimura?
Si, fuiste tú, quien con su fortaleza, me cogió de mis alas caídas
Y me dio la fuerza suficiente para luchar durante la operación.
Aquella que amenazaba el no dejarme vivir más.
- ¿Qué haces tan tarde por aquí? – le pregunta el capitán con tranquilidad.
- Practicando… nuestros oponentes son muy fuertes… - respondió sanada cogiendo se raqueta para guardarla en su bolso.
- No tienes de que preocuparte, no te pasará nada malo. – respondió Yukimura con voz baja pero muy firme.
- Eso ya lo sé, ya que estás tú a mi lado. – fue la respuesta segura de Sanada.
Aquella respuesta ruborizó las mejillas de Yukimura, quien intentaba de mantener la calma. Sanada continuó guardando sus cosas mientras Yukimura intentando dar un par de pasos hacia él, fue en ese momento cuando la maldición de la Joya hizo nuevamente su efecto, dando pequeños golpes eléctricos, volvió a alejarse de él.
Como si Sanada adivinara cada uno de sus movimientos, sin levantar su bolso del banco se dirigió a Yukimura, y guardando un par de centímetros de él le dijo.
- Hazlo… - al escucharlo Yukimura le respondió.
- No puedo… si lo hago, Tú…
- No me importa, prefiero sufrir la peor de las maldiciones, que seguir apartado de tu lado. – con seguridad se acercó a Yukimura aun más, cogiéndolo por la cintura besó sus labios lentamente.
Los rayos comenzaron a desprenderse del cuerpo de Yukimura hacia el de Sanada, temeroso de que el vicecapitán saliera lastimado intentó alejarse, pero Sanada se lo impidió.
Bésame, mientras duermo entre el hielo y la nieve
En tus ojos, busco y lucho por mis recuerdos
Mientras me pierdo en vano, lejos de este paisaje.
La batalla continuaba entre Fuji y Akutsu, este poseía gran poder para destruir los ataques de Fuji pero era imposible pelear contra el poder de tres Joyas.
- Será mejor que te rindas… por muy fuerte que seas, no durarás por mucho tiempo – advirtió Fuji.
- Cierra tu maldita boca, esto ni siquiera ha empezado. – reclama Akutsu levantando su joya
- Es inútil, aunque la invoques, no será mucha la diferencia – comentó Fuji.
- Savior… Numero…. – sus palabras fueron interrumpidas por uno de los ataques de Fuji, una golondrina de Hielo lastimó su pecho por lo cual Akkutsu cayó al suelo, una ves allí, Fuji le dijo.
- Lo siento… pero mi tiempo es limitado. – al decir aquellas palabras, un remolino de viento lo rodeaba entre ellos se encontraban las golondrinas de Hielo.
- Un poder combinando las joyas de Oshitari y Oishi. – comentó Kirihara mientras observaba a lo lejos la pelea.
03:15
Los minutos habían pasado rápidamente y la hora en la que debería haber acabado a Akutsu ya había pasado. Para las dificultades de Fuji el poder de Jin le había resultado bastante problemático, en especial si este no se entregaba su Joya de inmediato.
Optó por lanzarle aquel poder a Jin, pero este con su increíble fuerza logró destruir la mitad de las golondrinas que lo atacaban entre el remolino en donde se encontraban.
Salió lastimado considerablemente, sus piernas, brazos y tórax estaban sangrando, pero Jin todavía se conservaba en pie.
- Este si que le salió duro… - comentó Kirihara nuevamente, este se encontraba lejos del lugar de la batalla, esperando su turno para atacar a Fuji.
- Vamos Akutsu, lastima siquiera a Fuji Syuusuke, para así cuando tu caigas, robar tu Joya, y pelear contra él. – pensó Kirihara
Akutsu se levantó una vez más, después de los seguidos ataques de Fuji, este mirando al cielo le preguntó nuevamente.
- ¿Vas a seguir levantadote¿Tanto deseas que te mate?
- ¡Cállate! – respondió Jin a duras penas.
- Hacer algo tan simple como entregarme esa Joya, y no puedes, debes anhelar morir. – comentó Fuji irónicamente.
- ¿Me crees igual de estúpido como tú? – preguntó Jin jadeando
- ¿Qué quieres decir con eso? – preguntó Fuji dudoso
- Crees que eres poderoso con el hecho de recolectar las joyas….
- Eso no es de tu incumbencia… - respondió al instante Fuji.
- Matando a tus amigos, y compañeros¿eso te hace más fuerte? – preguntó nuevamente Jin
- Cállate… - ordenó Fuji atacando a Akutsu con una de sus flechas.
Esta recayó en su pecho lastimándolo profundamente. Cayó al piso de espaldas, mientras Fuji se acercaba a paso lento hacia él.
- Pensaba solamente quitarte la Joya y dejarte vivir, pero veo que no quieres eso. – levantando una de sus flechas apuntando directamente a su corazón le dijo
- No te preocupes, todo esto acabará en un segundo.
Iba a dispararle en ese preciso instante, cuando escucha una voz de fondo que dice.
- Detente… Por favor Fuji no lo hagas. - Aquella voz era de Kawamura
- Por favor, Detente… no sigas lastimando a más gente inocente, Fuji.
- Kawamura¿Por qué le sigues pidiendo eso, si sabes que no va reaccionar – le preguntó Akutsu con rabia.
- Porque… sé que Fuji no es así, también sé cuanto es lo que el sufrió por llegar a hacer esto. – respondió a duras penas Kawamura tirado en el piso.
- Tks, tu siempre con tu buen corazón, Kawamura, este tipo no es el mismo que antes, está intentando matar a todos para lograr su cometido. ¿Crees que alguien así pueda volver en si, sin sentirte culpable de lo que hizo? - le preguntó Akutsu irritado por la actitud de Kawamura.
- Todavía no pierdo las esperanzas… - fue la única respuesta de Kawamura.
Akutsu se levantó nuevamente diciéndole.
- Sigues siendo el mismo que conocí cuando éramos pequeños. – poniéndose justo en frente de él, protegiéndolo con su cuerpo continuó diciendo:
- Es por eso…. Que será mejor, que te quedes allí, quieto, observándome.
03:30
Fuji observó al cielo y después de darse cuenta de la hora le dijo a Jin.
- No tengo más tiempo, tu hora ya pasó, Adiós.
- NO LO HAGAS! Fujiiiiiii!
Fuji concentró todo su poder en la técnica que había estado utilizando, la técnica del Tsubame Gaeishi junto con el poder de Sempu.
El torbellino de golondrinas cristalizadas se abalanzó sobre el cuerpo de Akutsu, enterrándose en cada una de las partes de su cuerpo. Una vez debilitado Fuji levantó su arco y disparó una flecha directa a su corazón, provocando la muerte inmediata de este.
La fuerza de voluntad de Akutsu no se desvaneció hasta que logró golpear en la cara a Fuji provocando que este sangrara por la boca. Por desgracia el golpe no fue tan poderoso, ya que el impacto de la flecha debilitó el poder de la Joya de Akutsu antes de que pudiera lastimar a Fuji.
El cuerpo de Jin cayó al suelo ya atravesado por la flecha ya sin vida. Kawamura al verlo estalló en llanto, mientras que Fuji ni se inmutó ante aquel acto desgarrador que había cometido.
La Joya de Jin se fue rodando por el piso hasta llegar a los pies de una sombra, Fuji se estaba dirigiendo a ella, cuando se dio cuenta de que aquella sombra la tomó en sus manos, Fuji al observarlo detenidamente se dio cuenta de quien era.
- Tanto tiempo sin vernos, Fuji Syuusuke.
- Kirihara….
- Si, él mismo al que Tezuka-san no pudo derrotar. – respondió este arrogantemente.
Mientras que por los pasillos de campus, continuaban escapando de Fuji, Momoshiro y Ryoma, pero su paso fue detenido por la presencia de otra persona más.
Los ultimos tres de los propietarios estaban en aquel edificio uno de ellos, en frente de Ryoma, mientras que los otros dos, observaban todo lo que sucedía sigilosamente.
Las horas continuaban, y Fuji se está retrasando con su misión.
Solo cuatro horas más…
