Capítulo 10: Dr. Cullen
BPOV:
Me despedí de Edward mientras me dirigía a la clase que más odiaba, Educación física.
''¿Voy a caer en tu cara hoy otra vez Bella?'' Lauren preguntó con una sonrisa burlona cuando entré en el vestuario.
''Umm tal vez... pero por lo menos no soy tonta. Me di cuenta de que tenías un papel con todas las respuestas del examen de Español. Vi que no se lo diste a la maestra. Probablemente eres demasiada cobarde para dárselo.'' Ella me dio una mirada fría antes de que ella agarró su ropa de gimnasia, cerró la taquilla y se fue a cambiar. La gente me miró en estado de shock y me sonrojé.
''Hey Bella''. Oí la suave voz de Angela junto a mí cuando comencé a cambiarme.
''Hey Ang. ¿Tienes alguna idea de lo que jugaremos hoy?''
Ella negó la cabeza. ''Pues no.''
''Espero que no sea baloncesto otra vez.''
''¿Por qué?''
''Primero por el ``accidente´´ que tuve ayer y porque la última vez que jugué al baloncesto en mi anterior instituto tuve una hemorragia nasal. Traté de hacer una canasta pero el balón terminó golpeándome en plena cara muy fuerte.''
Ella parpadeó un par de veces antes de que ella se recompuso. ''Oh, wow.''
''Eso es lo que me dicen todos.'' Suspiré.
Una vez cambiada, Angela y yo nos dirigimos hacia las gradas y nos sentamos una junta la otra. Todo el mundo se calmó cuando el entrenador Clapp entró en el gimnasio.
''Hoy vamos a continuar jugando al baloncesto. A cada uno de ustedes les llamaré por un número. Si eres un uno tienes que ir a la parte izquierda de la cancha y si eres un dos, vas a la parte derecha.''
Parecía que Angela iba a decir algo pero se lo impedí. ''No lo digas.''
Ella soltó una carcajada.
''Bella, eres uno.'' Couch Clapp me dijo. Me quejé y me fui a la parte izquierda de la cancha.
''Hola Bella.'' Sabía que reconocería esa voz en cualquier lugar y no era mi voz favorita.
''Hola Mike.''
Creo que él estaba a punto de decir algo pero todo el mundo se puso en posiciones. Me pusieron como defensa o guardia o como se llame. No se podía esperar que yo lo supiera.
Cuando el partido comenzó, el balón fue al otro lado de mí y eso era bueno... al menos para mí. Una vez que mi equipo hizo una canasta, ahora la pelota fue llegando en mi dirección.
''¡Bella cógela!'' Escuché a Mike mientras lanzaba la pelota que sorprendentemente la cogí.
Lauren ahora estaba encima mio y me tapaba la vista, tratando de bloquearme. Tiré la pelota lo mejor posible a Tyler. Entonces sentí un fuerte dolor en el labio cuando Lauren se dio la vuelta rápidamente, haciendo que su uña del dedo cortara mi labio. ¿Cómo puede ser que las uñas de las chicas sean tan afiladas?
''¡Tiempo fuera!'' El entrenador Clapp gritó mientras corría hacia mí y examinó el daño.
''Parece que tienes que ir al médico. Es bastante malo.''
Él escribió una breve nota diciendo lo que pasó para que yo pudiera darle a la enfermera para que yo pudiera salir de la escuela y me dio una toalla para que pudiera aplicar presión en el rasguño sangrado del labio.
Miré a Lauren antes de caminar hacia secretaría.
Entré en la secretaría, me dirigí al mostrador y le entregué la nota a la Sra. Cope.
''¿Estás bien, Bella?'' Escuché la voz de Edward detrás de mí.
Me di la vuelta para ver a Edward con una expresión de preocupación en su rostro.
''¿Te parece que estoy bien?''
Dejó escapar una risa suave. ''No, no en realidad.'' Luego miró a la Sra. Cope. ''Voy a llevar a Bella al médico.''
Ella lo miró. ''¿Estás seguro de que tus profesores no les importará?''
''No, en absoluto. Tengo a la Sra. Cleave en la próxima clase y no le importará.''
''Bueno, eres libre de irte. Que te mejores Bella.'' La Sra. Cope dijo con una pequeña sonrisa. Le devolví la sonrisa, pero no creo que ella vio la herida debajo de la toalla que tenía en el labio.
''¿Entonces por qué me llevas?'' Le pregunté pero era más bien un murmullo.
''No hay ninguna razón real. Sólo por ser agradable y pasar más tiempo contigo.'' Me sonrojé por su última declaración, mientras abría la puerta del acompañante abierta para mí y entré. Él rápidamente se sentó en el lado del conductor y condujo.
Mientras conducía fuera del instituto, miré por la ventana y haciendo más presión sobre el corte en el labo. Era embarazoso obtener un corte en el labio por un rasguño y ahora es peor porque Edward era el que conducía para llegarme al médico donde trabaja su padre. Pero me hizo sentir un poco mejor que él se ofreció a llevarme.
''Entonces, ¿Cómo exactamente conseguiste un corte tan profundo en el labio?'' Él me preguntó.
Lo miré. Sus ojos se giraron hacia mí con una sonrisa en su rostro.
''Estábamos jugando al baloncesto y entonces Lauren me bloqueaba, pasé el balón y se dio la vuelta de repente y sus uñas cortaron mi labio.'' Le dije lo mejor que pude con la toalla en el labio inferior.
Dejó escapar una risa suave. ''Yo tenía razón. Eres un imán para el peligro.''
Levanté la ceja. ''¿Cuándo empezaste a pensar eso?''
''Yo sé lo que te pasó ayer en gimnasia... y ahora tu corte.''
Maldita sea, se enteró. No ocurría todos los días que una persona fuera tan torpe tan solo lleva dos días y ya ha tenido dos accidentes. Dejé escapar un suspiro.
''Supongo que tengo mala suerte aquí.'' Bromeé.
''Parece ser, ¿no es así?''
Solté una carcajada. ''Sí.''
Luego, el silencio llenó el coche. Entonces Edward puso un CD en el coche y empezó a escucharse Claire De Lune suavemente a través de los altavoces. Le miré.
''¿Debussy?''
Miró en mi dirección cuando nos detuvimos en un semáforo. ''Sí. ¿Te gusta?''
Asentí con la cabeza. ''Sí. Mi madre solía tocar música clásica en casa cuando vivía en Hawái y esta se convirtió en una de mis favoritas.''
''Es una de mis favoritas también.''
Arrancó el coche cuando la luz cambió a verde y luego a sólo unos pocos minutos más tarde, entró en el hospital.
Rápidamente se bajó del coche y abrió la puerta para mí. Me sonrojé un poco cuando me bajé del coche.
''Gracias.''
Él asintió con la cabeza y abrió el camino hacia el hospital. Se acercó a la recepción.
''¿Podemos ver al Dr. Cullen, por favor? Mi amiga tiene un corte en el labio.'' Pidió cortésmente.
Amiga... él me llamó su amiga. Él nunca me llamó su amiga, hasta ahora.
Como si alguien hubiera llamado al nombre del Dr. Carlisle, él salió de la sala con una sonrisa en su rostro. Era casi tan hermoso como Edward. Casi. Tenía el pelo rubio de oro que estaba peinado hacia atrás, los mismos ojos dorados como su hermoso hijo que estaba de pie junto a mí, casi más alto que Edward alrededor de seis centímetros más y piel pálida. Era joven seguramente tendría veinticinco años como mínimo.
''¿Qué tenemos aquí? Su voz sonaba suave y apacible.
''Esta es Bella Swan de mi instituto. Ella accidentalmente se cortó el labio.'' Explicó Edward.
''Está bien. Por favor, sígame.'' Dr. Cullen me guió mientras lo seguía por el pasillo.
Por el rabillo de mis ojos, puede ver a Edward siguiéndome a mi lado.
''Sabes que no tienes que venir.'' Dije suavemente hacia él.
''Está bien. Quiero venir.''
Me sonrojé y seguí caminando, entramos a una de las habitaciones de los médicos. Me ordenó sentarme en el papel ruidoso mientras que el Dr. Cullen se estaba preparando. Edward se sentó al otro lado de la sala en una silla mirando hacía mí.
Casi me desmayo cuando el médico me dijo que tenía que ser cosida. Edward de repente vino a sentarse a mi lado y comenzó a contar una historia. No tenía ni idea de por qué pero era una historia interesante, una graciosa historia de uno de sus hermanos, Emmett.
''Todo echo.'' Dr. Cullen dijo, él se quitó los guantes y los tiró a la basura.
Parpadeé sorprendida. ''¿En serio?''
''Sí.''
Miré a Edward. ''Gracias por distraerme. Me hubiera desmayado si no me hubieses distraído.''
Sonrió con una sonrisa torcida que casi me dejó sin aliento. ''De nada.''
Una vez que era libre de irme, Edward y yo volvimos al coche y se dirigió a mí casa. Hablamos de que iba a dejar mi coche más tarde con la ayuda de su hermana Alice. También nos dimos a conocer un poco más sobre cada uno. Me enteré de que tocaba el piano (que me pareció fascinante), que nos gustaban los mismos grupos y los tipos de música, y un poco sobre nuestras familias. Antes de darme cuenta, estábamos en frente de mi casa.
''Gracias por todo.'' Le dije con una pequeña sonrisa que él me la devolvió.
''Es lo menos que puedo hacer.''
Rodé los ojos en broma. ¿Fue eso considerado coquetear?
Suspiró. ''Te veré mañana.''
Asentí con la cabeza ''Lo mismo digo.''
Él me dio una sonrisa antes de que me tropezara en mi camino al salir del coche y me dirigí al porche. Oí su coche tranquilamente perdiéndose en la curva y se alejaba.
Negué con la cabeza. Este chico iba a ser la muerte de mí.
