Capítulo 10

Los chicos pagaron la cuenta en la cafetería de la carretera en donde habían parado a desayunar. Luego cada pareja subiendo a sus respectivos autos continuaron su largo viaje. Mientras todos ellos viajaban muy contentos sin tener una idea de todos los problemas que tendrían qua afrontar durante los próximos días, Rei estaba furiosa y había salido al jardín de la casa de Mina a dispersar su ira mientras su esposo intentaba calmarla sin éxito.

-¡no más Rei! ¡Cálmate!

-¡no me voy a calmar nada Nicolás!—dijo expulsando fuego a una planta— ¿es que no escuchaste o qué? ¡Mi hijo me tiro el teléfono Nicolás! No contento con eso me desafío. ¡¿Qué demonios le paso a mi hijo?!

-Rei por favor—dijo Amy apagando el fuego lanzando algo de agua—Cálmate amiga, no ha pasado nada malo.

-mira Amy el problema no es contigo—dijo exasperada—es solo que no entiendo nada y mucho menos entiendo su actitud. No parece el mismo, fue serio, grosero, altanero desafiante. No lo reconozco.

-mi queridísima Rei—dijo Serena saliendo al igual que todos—eso es normal. Kate se parece mucho a ti. Por eso no es difícil imaginar porque dice que la quiere.

-¿de qué demonios estás hablando Serena?—dijo echando fuego de la ira que tenia.

-cálmate Rei—dijo creando una barrera protectora para protegerse de su ataque junto a los demás—solo te digo la verdad. Los hombres generalmente buscan en una mujer a su mama, es algo psicológico y es algo normal. El vio en Kate mucho de ti, por eso le gusta. La admira y le teme al mismo tiempo.

-¡¿en qué mente enferma cabe algo como eso?!—Dijo Rei asqueada por lo que Serena dijo— ¡estás loca Serena! pero seguro la culpa de todo esto la debe tener Rini o Hector, sí, eso debe ser. Quien sabe que consejos o ideas le estén metiendo ese par en la cabeza a mi hijo.

-oye—dijo Lita en compañía de Mina— ¿Qué te pasa? ¿Qué tiene que ver mi hijo en todo esto?

-es verdad Rei—dijo Mina yendo hacia ella—mi ahijado está bien contento de paseo con sus amigos muy lejos de tu hijo. Además, Hector no es ningún vándalo ni nada de lo que crees.

-oye Rei—dijo Darien muy serio— ¿Qué es lo que te pasa con mi niña? Ella está muy contenta en Elisión con Hotaru pasando el fin de semana. Ni ella ni Hector, tienen nada que ver con lo que te está pasando. Cálmate.

-a ustedes se les olvida todo con mucha facilidad—dijo aun enojada mientras Nicolás se sonrojaba de pena—sus hijos no son ninguna perita en dulce ¿ya se les olvido lo que hicieron la otra vez?

-no por supuesto que no Rei—dijo Andrew algo serio—pero mi hijo al igual que Rini, aprendieron su lección. Cuando se escaparon para ir a ese concierto y se accidentaron en esa moto y nosotros los castigamos, aprendieron su lección. Ellos son solo adolescentes y a su edad es normal que hagan ese tipo de cosas, no son ningunos criminales como tú pretendes hacerlos ver.

-lo que pasa Rei—dijo Yaten interviniendo también—es que tu hijo te tiene terror. Pero ahora que se enamoro de mi sobrina, eso es diferente. Te desafía por amor a ella, no por culpa de los muchachos.

-chicos—dijo Serena interviniendo—no hagamos esto. Hasta anoche estábamos celebrando que muy pronto tendremos un nuevo sobrinito, no debemos discutir entre nosotros. Rei amiga—dijo acercándosele suavemente—no te enojes con tu hijo, todos fuimos adolescentes alguna vez y es normal que pase esto. Cálmate y cuando lleguen, hablan con ellos. Con dialogo y buenas palabras, se consigue mucho mas.

-además Rei—dijo Amy junto a Taiki—nosotros por ejemplo, queremos mucho a Michael. El es un buen muchacho, lo hemos visto crecer y sabemos que no le haría daño a nuestra hija.

-es verdad—dijo más tranquila y acercándose—yo también quiero mucho a Kate, sobre todo su mal genio y su altanería—dijo riendo—lo siento, me exalte porque mi hijo me hablo de esa forma. No estoy acostumbrada a eso, hablaremos con ellos cuando lleguen ¿te parece Amy?

-si—dijo muy sonriente—me parece muy bien.

-yo siempre te he admirado Rei—dijo Taiki al lado de su esposa—me alegra que mi querida hija, se haya fijado en alguien como Michael. El es un buen muchacho.

-Rei…les debes una disculpa a nuestros amigos mi amor—dijo Nicolás pasándole un brazo por la cintura—discúlpate Rei.

-lo siento mucho amigos—dijo algo apenada—no era mi intención ofender a los muchachos, yo al igual que ustedes los quiero mucho. De nuevo lo siento.

-ah gruñona—dijo Serena abrazándola al igual que todas—relájate. Mejor vamos y comamos algo, tengo hambre. Lita ¿nos haces algo bien rico?

-claro amigas—dijo sonriente y entrando con ellas—pero Neo reina Serena ¡si que comes!

Habiendo pasado un momento bastante incomodo para todos, lo olvidaron rápidamente porque todos que eran una gran familia se querían mucho. Mientras ellas cocinaban y hablaban, sus maridos platicaban de todo un poco en la sala.

Mientras que en otro lugar….

-bueno…despídete Diana, tenemos que irnos.

-ah es verdad—dijo cayendo en cuenta—lo había olvidado. Olvide que supuestamente, debía volver con la excursión—dijo riendo—hasta mañana mi amor.

-mi dulzura—dijo dándole un fuerte abrazo y luego un beso mientras Kate y Michael, esperaban en el auto—te amo mi amor, te amo. Este fin de semana contigo, fue un sueño. Te llamare en cuanto llegue a mi casa ¿de acuerdo?

-está bien mi amor—dijo y le dio un beso—también te amo. Todo lo que paso, fue muy lindo mi amor. Quiero que sepas que no me arrepiento de nada, de nada.

-¿de verdad?—pregunto contento—no sabes cuánto me alegra escuchar eso, sin importar lo que pase yo quiero estar contigo. Hasta mañana mi amor.

Mientras ellos se besaban como el par de novios enamorados que eran, Rini hacia algo parecido con Helios. Todos decidieron parar porque todos tenían destinos diferentes, Diana, Kate y Michael, debían volver juntos porque supuestamente venían del paseo de la escuela. Rini debía volver con Hotaru y Damián a Elisión, pues las guardianas que su padre puso a su disposición para protegerla, iban a recogerla allá. Por último estaban Hector y Helios, Hector debía recoger su motocicleta en el apartamento de Helios para poder volver a su casa.

Diana subió al convertible de Kate y en compañía de sus amigos mientras Hector la despedía, se fue. Mientras que el volvía a la camioneta a esperar a Helios, el estaba….

-quiero hablar con el rey Endimión Rini. Quiero pedirle permiso para verte y pedirle oficialmente que seas mi novia mi amor. Lo que paso entre nosotros este fin de semana hermosa princesa, fue muy, muy importante para mí. Quiero que siempre recuerdes eso.

-Helios…-suspiro—en verdad me gustaría pero, dame tiempo. Déjame hablar primero con él y después hablamos con el ¿te parece? Mi papa es muy agresivo y no quiero que te haga daño. Además Helios, quiero que sepas que para mí también fue importante lo que paso entre nosotros. Fue algo muy lindo e importante para mí, te estoy empezando a querer mucho Helios. Mucho.

-está bien bella princesa—dijo besando su mano—será entonces cuando tú quieras, como tú quieras ¿me llamas en cuanto llegues? Me gustaría saber que llegaste bien.

-claro—dijo acercándosele más para darle un beso—hasta mañana mi amor, que descanses. Yo seguro caeré como una roca—dijo riendo—no he dormido nada.

-oh dulce y sensual princesa—dijo abrazado a ella y sonriendo—no me lo recuerdes, que me duele. ¿Sabes lo difícil que será dormir esta noche sin ti? no, eso será un martirio.

-¡oigan!—dijo Damián tocando el claxon— ¡vámonos!

-hasta mañana mi amor—dijo subiendo al auto—descansa.

Helios volvió al auto con Hector, aunque aburrido al igual que Hector porque aquel extraordinario paseo en donde muchas cosas habían pasado terminaba, sonreía al recordar sus palabras de amor y sus apasionados besos de la noche anterior.

Los primeros en llegar fueron Kate y Michael, después de dejar a Diana en el palacio, volvieron al edificio en donde vivían. Michael estaciono el auto y bajo al igual que Kate. Después de entregarle las llaves, la tomo de la mano muy fuerte y le dijo con sonrisa nerviosa:

-¿estás lista mi amor? aun estas a tiempo de arrepentirte eh.

-no digas eso—dijo mientras entraba con el—yo te quiero y quiero estar contigo, vamos.

Ellos muy tomados de la mano, subieron hasta su bloque. Al llegar a las puertas de sus casas y tocar, sus padres les abrieron. Decidieron hablar en el apartamento de Rei, como ya todos saben, ella es muy dominante y generalmente siempre se sale con la suya. Por eso sin más opción que seguir, entraron a hablar. Para sorpresa de Michael, su mama estaba tranquila, demasiado tranquila para su gusto. Sorprendido al igual que su novia, escucho cuando ella al igual que Amy, los felicitaron. Les dijeron que les alegraba mucho por ellos y que lo único que les iban a pedir era que se cuidaran. Pues explicaron que ellos aun eran muy jóvenes y debían seguir sus estudios.

-ay mama—dijo Michael apenado al igual que Kate—que cosas dices. Kate y yo solo…

-sí, sí, lo sé. Escuche perfectamente lo que me dijiste por teléfono y te creo, pero la advertencia no está de más. A propósito ¿tu porque me dijiste eso? No era necesario que me lo dijeras.

-ah bueno—intervino Kate—lo que paso fue que la psicorigida y amargada de la profesora…-dijo enojada—nos, ah perdón, me amenazo con contarles todo a mis papas y reprobarme ¿pueden creer a esa tonta?

-ay hijo—pensó Nicolás—eres el colmo, razón tenía Serena.

-¿y tú de qué te ríes Nicolás?—dijo Rei muy seria— ¿no escuchaste? ¿Qué tal que reprueben o expulsen a los muchachos por lo que paso?

-no te preocupes por eso Rei—dijo Taiki algo sonriente—si a esa señora se le llega a ocurrir meterse con mi hija o con tu hijo, le va a ir muy mal. No te preocupes, mi abogado es muy bueno. Si los llegan a expulsar sin razón, pongo una demanda a la escuela.

-Taiki…-dijo Amy apenada y sonriendo— ¿no crees que estas exagerando?

-mi hija es una muy buena estudiante Amy—dijo orgulloso—es igual de inteligente que tu. Así que si me la expulsan o la hacen reprobar el año por el simple hecho de ser novia de Michael, se van a meter en un grave problema conmigo. E imagino que con Rei también ¿o no?—dijo mirándola y sonriendo.

-si, así es—dijo soltándose a reír al igual que los demás.

Habiendo aclarado toda la situación de los muchachos y ellos felices de ver a sus padres tan contentos por ellos, se tomaron de la mano y siguieron escuchándolos hablar. Mientras que en el palacio Rini apenas llegaba. Lo lógico era que hubiera seguido derecho hasta su casa, pero por evitarse problemas con su papa y seguir el plan como iba, hizo doble viaje. Agotada por haber viajado casi todo el día y como no había podido dormir en toda la noche gracias a su inquieto novio, cargaba su maleta con mucha pesadez.

-¡hola hija!

-mama—dijo sin mucho aliento— ¿Cómo estas mama? ¿Y mi bebe? ¿Se ha portado bien?

-si—dijo sonriendo—se ha portado muy bien, a diferencia de otros—dijo levantándole una ceja—Serena Chiba Tsukino, tu y yo tenemos que hablar jovencita.

-¡hola princesa!—dijo su papa abrazándola— ¿Cómo te fue?

-¡bien muy bien papa!—dijo abrazándolo mientras su mama le hacía señas— ¿y tú? ¿Cómo has estado papa?

-lo de siempre hija, trabajando mucho. Pero hay nuevas noticias, bueno pero ese gusto se lo dejo a tu mama. Seguro me mata si te cuento—dijo sonriéndole muy contento, luego la miro y dijo— ¿Por qué te ves tan cansada hija? ¿Pasearon mucho por Elisión?

-si—dijo algo nerviosa—tuvimos una gran caminata hoy y además no dormí bien, extrañaba mucho mi cama y a mi bebe—dijo tomándolo en brazos mientras el llegaba a saludarla.

-ay Rini, Rini, Rini—dijo su papa retirándose—me alegra que te hayas divertido pero mejor ve a descansar. Mañana tienes clases y te ves muy ojerosa hija.

-sí, si papa—dijo muy sonriente y tratando de irse—lo que tu digas.

-¿A dónde crees que vas hija?—dijo su mama yendo con ella y pasándole un brazo por el hombro—bueno ahora sí que nos quedamos solas, vamos a tu habitación y me dices la verdad hija. Quiero que me digas ¿en donde estaban tú y los demás?

-mama—dijo aparentando—yo estaba en Elisión ¿Por qué no me crees?

-porque primero soy tu madre, te conozco mejor que cualquiera y segundo, ese cuento de que estabas en Elisión no te lo crees ni tu—dijo riendo—bueno…afortunadamente para ti, tu papa si te creyó. Ahora dime ¿Cuál es tu rollo con el príncipe Helios ah?

-ay mama—dijo yendo con ella a su habitación, tirándose en la cama de cansancio, sonrió y dijo—eres increíble. Me has descubierto por completo. La verdad y la pura verdad, era que yo estaba con Helios. El y yo ahora somos novios mama, él quería venir a hablar con papa pero….

-pero tú le dijiste que no ¿verdad?—dijo sentándose a su lado mientras Dante se posaba en sus piernas—hiciste lo correcto. Tenemos que preparar a tu padre para una noticia como esa, le podría dar un infarto si se entera que estuviste sola con ese muchacho todo un fin de semana—dijo riendo al igual que Rini al imaginarlo—bueno hija, ahora dime ¿Qué mas paso entre ustedes?

Con mucha pena Rini le conto todo, le conto todo pero sin entrar en muchos detalles. Solo le dijo muy sonriente y muy feliz, que esos habían sido los mejores días de su vida. Que ella lo quería y que se sentía feliz en su compañía, dijo también que le gustaría presentárselo. Serena feliz de ver a su hija, a su única hija tan contenta, se sentía más feliz aun de ver la confianza que ella le tenía. Acepto conocer a su novio aunque ella ya lo conocía, luego un poco más seria dijo que pediría cita con Amy. Le dijo de la forma más tranquila y relajada, que a ella no le molestaba que tuviera intimidad con su novio. Que por ella no había problema pero con la condición de que se cuidara. Dijo y resaltándolo mucho, que un hijo a temprana edad por más hermosos que sean son muchos problemas.

-ok, ok mama. Tienes toda la razón, oye pero ¿podría la tía Amy examinarnos a Diana y a mí?

-¿Diana?—pregunto confundida— ¿Qué pasa con Diana hija? Ah… ¿no me digas que ella y….?

-ay mama—dijo riendo—si. Eso fue divertidísimo mama, pero no le vayas a decir nada Luna eh. Mira qué sino es Diana la que me mataría, seria Hector.

-ay muchacha por Dios—dijo riendo—razón tenia Rei. ¿Ustedes no se cansan de meterse en problemas? ¿Qué tal que Darien o Luna se enteren de lo que paso?

-pero mama, eso no tiene porque pasar—dijo haciendo una dulce sonrisa junto a su gatito—tu no les vas a decir ¿o sí? anda Dante dile a tu abuelita que no diga nada.

-¡Rini!—dijo a carcajadas—no seas manipuladora ¿Quién le puede decir que no a dos criaturas tan lindas como ustedes dos? Está bien, está bien, no diré nada. Mañana después de la escuela vamos con Amy ¿te parece?

-si mama—luego muy sonriente contesto el teléfono— ¡hola mi amor! lo siento, estaba hablando con mi mama. Si, lo que paso fue que….

Mientras ella hablaba con su novio muy feliz sobre la cama y Serena se iba igual de sonriente, Diana estaba en su habitación. Tumbada en la cama y muy cansada de la noche anterior, recordaba todo lo que había vivido con él. Recordaba con los ojos cerrados y algo sonrojada, lo bien que se había sentido entre sus fuertes brazos.

-¿hola?

-mi dulzura, mi niña hermosa ¿Cómo estas preciosa?

-¡hola mi amor!—dijo feliz—bien, justo estaba pensando en ti ¿y tú? ¿Qué haces?

-lo mismo—dijo sonriente sobre su cama—pensar y pensar en ti. No he podido quitar de mis labios, tu dulce y delicioso sabor. Ummm eres tan bella y tan dulce, te amo mi amor.

-y yo a ti también te amo Hector.

Esto último lo escucho Luna, ella que iba pasando por la habitación de su hija no se pudo resistir al escuchar a su hija tan contenta hablando por teléfono. Diana que no era ninguna tonta, se dio cuenta y dijo para despistar a su mama:

-te extrañe mucho durante el paseo mi amor, no fue lo mismo sin ti.

-ah…-dijo divertido— ¿Quién está por ahí? ¿Es tu mama o es tu papa?

-¿mañana? No sé si mis papas me den permiso mi amor—dijo sonriendo.

-eres increíble dulzura—dijo muerto de risa—veo que nuestra compañía, te está empezando a afectar nena. Te estás volviendo toda una experta en mentir, no creo que tan rápida como mi primita loca pero…tú haces otra cosa mucho mejor.

-¿así? ¿Cómo qué?—dijo entendiendo a lo que se refería—dime, te escucho.

-bailar—dijo riendo y ella con el—tu bailas MUY, muy bien nena. Sobre todo en la cama conmigo.

-¡Hector!—dijo avergonzada con el teléfono en la mano y riendo—que cosas dices. Si mi mama me da permiso, tal vez puedas venir ¿Qué dices?

-encantado de la vida mi amor, pero… ¡ay! no voy a poder besarte como me gusta. Que ricos y apasionados besos das nena, ummm los extraño mucho.

-es mejor ir a dormir, anoche no dormí nada por estar pensando en ti.

-ay Diana—dijo a carcajadas—si tú mama supiera que hicimos mucho más que pensarnos mi amor. No, no, no, mejor me voy a dar un baño porque me tienes muy caliente nena.

-y tu a mi—dijo riendo—te amo amor, que descanses. Qué bueno que te divertirse en tu paseo.

-no solo me divertí—dijo esta vez serio—quiero que sepas que te llevaste contigo parte de mi corazón Diana. Es en serio lo que te digo nena, te amo. Te amo y es de verdad.

-yo también te amo Hector—dijo con los ojos cerrados y muy enamorada—también te amo y mucho. Ahora duerme, debes estar cansado.

-por más cansado que este, todo vale la pena. Todo vale la pena por una noche a tu lado. Eres increíble nena y te amo, te adoro.

-Y yo a ti, un beso corazón. Bye, descansa.

Diana muy feliz y muy sonriente, colgó el teléfono. Metiéndose a su cama para descansar finalmente, su madre había quedado muy preocupada. De esa forma termino el día para nuestros amigos, pero eso solo era el comienzo de muchas más aventuras.


y hasta aqui publico hoy :D

Muchas gracias a todas aquellas que leen, que lindas. Para saber mas de mi las invito a todas a mi face: Leidy De Flourite. Publicare el resto de la historia la proxima semana, espero, y les deseo un hermoso dia. Bye, gracias a quien lee y a quien comenta, ¡se los agradezco mucho!