Su familia política.
-¿Cómo puedes llegar siempre el último? -se quejó Harry cuando su hijo mayor y su nuera se aparecieron en el salón tomados de la mano. James tan solo se rió y él y Avani empezaron la ronda de besos saludando a todos.
Era una cena formal entre los Potter y Avani y Valerie. El plan era de Albus que quería presentarles a su novia a su familia -aunque ya la conocían, la Slytherin era la mejor amiga de Lily desde que entraron en Hogwarts- y Avani estaba allí para que no toda la atención recayera sobre Valerie.
-Venga, vamos a cenar, que Kreacher ya tiene la cena hecha. -dijo Ginny, sonriendo.
-Voy a ayudarlo. -dijo Avani, sonriendo.- Así lo saludo.
-No entiendo porque te cae bien. -dijo James, con mueca de asco. Todos se rieron y Avani se encaminó hacia la cocina. Valerie se ofreció para ayudarla y Avani le sonrió bajando las escaleras.
-¿Cómo estás? Te veo preocupada. -le dijo la castaña a su concuñada, la pelirroja.
-Lo estoy. Estoy nerviosa. -confesó Valerie. Las dos se pararon delante de la puerta de la cocina.- Es que es algo importante.
-No tienes de qué preocuparte, los Potter son unos ángeles caídos del cielo. La más difícil, Lily, ya la tienes ganada. -dijo Avani.
-¿La más difícil? No, esa es la señora Potter. -dijo Valerie, aterrorizada.
-Que va, Ginny es la mejor persona que hay en esta casa, después de Harry quizás.
-Le estoy robando a su pequeño, Avani. Entiendo que me tenga un poco marcada. -dijo Valerie, cogiendo una fuente con una ensalada que Kreacher había preparado.
-Que va… Albus es el niño de papá. El niño de mamá es James. La adora, no te haces una idea. -dijo Avani, sonriendo, divertida.- Pero tú sé tú misma y todo irá de maravilla. Si a Albus le gustas, al resto de la familia también, ya verás.
-Avani… -dijo parándose antes de entrar en el comedor y bajando la voz.- ¿No crees que qué sea hija de mortífagos sea un problema? Uno grave.
-Yo también lo soy. Y me aceptaron y me acogieron en su casa. Tus padres ni siquiera han estado en Azkaban, y han cumplido sus castigos por lo que hicieron cuando eran unos niños. Ya han tenido suficiente y los Potter lo saben. -dijo Avani. Luego le señaló el comedor con la mirada.- Vamos.
-Kreacher, ¿qué piensas de nuestras chicas? -le dijo James al elfo, mientras éste servía la cena.
-Buenas sangre puras. -dijo Kreacher, en su tono regañón y enfadado de siempre. Los Potter se rieron, Avani los imitó y Valerie sonrió tímidamente.- La señorita sangre pura hija del señor Nott, mucho mejor.
-¡Oye, Kreacher! Pensé que éramos amigos. -dijo Avani, falsamente ofendida.
-La señorita Avani se besa con el señor James en el salón. -dijo Kreacher, poniendo cara de asco y haciendo reír a todos, menos a James y a Avani que estaban avergonzados y a Valerie que no entendía.
-Es que Kreacher pilló a James y a Avani besándose cuando todavía era un secreto y nos lo vino a contar. -le dijo Lily a su amiga, que se rió también.
La cena transcurrió con normalidad y amenamente. Los Potter eran personas habladoras -los que menos Harry y Albus- por eso no había tiempo de silencios incómodos. Les llegó el momento de vergüenza a Albus y a Valerie, por supuesto, pero también pasó por él Lily, incluso Harry y Ginny.
-Dejad de hablar de Edgar, ¿queréis? Aquí nadie menciona el tema de que mamá salió con setenta tíos para poner celoso a papá y que a papá le gustaba Cho Chang. -dijo Lily para evitar su momento incómodo.
-Pero el amor verdadero pudo con todo. -dijo Ginny, románticamente.
-Aun así no te llevó a buscar horrocruxes y sí al tío Ron. -se rió James con Avani apoyada en uno de sus costados. Los tres pequeños Potter se rieron y Ginny y Harry los miraron negando con la cabeza.
-Yo debería de irme… -dijo Valerie, sonriendo, más tranquila.
-Sí, mejor que no llegues tarde a tu casa, Valerie. Pero fue un placer tenerte aquí, vuelve pronto. -le dijo Harry, sonriendo.
-Te acompaño. -le dijo Albus a su novia.
-Como todo un caballero. -dijo Ginny, orgullosa.
-Yo también me voy. Mañana tengo que madrugar. -dijo Avani, levantándose.
-Yo también me voy. -dijo James, levantándose tras Avani. Todos lo miraron.
-Tú vives en esta casa, James. -le recordó Harry.
-Pero voy a acompañar a Avani a su casa, Harry. -le dijo James a su padre, que rodó los ojos.
-Qué vas a volver… -musitó Lily irónicamente, rodando los ojos.
-Cochino… -musitó Ginny, saliendo del salón hacia la cocina. Su hijo mayor la persiguió indignado.
-¡Albus es un caballero y yo un degenerado! ¡Eso es porque es serpiente, ¿verdad?! -se quejó James.
"La señorita Avani se besa con el señor James en el salón." - Kreacher.
