Capítulo #10
Pov C.
En el momento que entré a mi casa toda la alegría que tenía, toda la felicidad que me arropaba se fué, mi madre lo primero que hizo al ver que yo entraba fue regañarme. Yo no entendí el porqué de sus gritos.
-¿Por qué me estás gritando? ¿Qué sucede? No entiendo nada-. Le dije de la manera más calmada posible.
-¡Yo no te estoy gritando! Este es mi tono de voz. ¿Dónde has estado? ¿Por qué no contesta el teléfono? Esta mañana fuiste muy grosera con tu padre no tenías porque responderle de esa manera-.
-Madre yo no fui grosera además se me estaba haciendo tarde y debía irme o que acaso les hubiera gustado que llegara tarde a clase, y después de clase fui por un helado, de verdad no entiendo porque tanto alboroto-. Le dije tratando de mantener la calma.
-Ay Calliope Iphegenia no te quieras hacer la lista conmigo… ¿Por qué no me dijiste que irías por un helado después de clases? ¿Con quién fuiste?-.
-Madre no te avisé porque sabía que no iba a demorar, y fui con Arizona-.
En su rostro se podía notar la molestia que tenía pero como una voz calmada dijo: -Ok Callie cuando vayas hacer algo después de la escuela me avisas, así no vayas a tardar… sube y haz tu tarea, yo te llamo más tarde para comer-.
Pov A.
Desde que ella está en mi vida todas mis mañanas amanezco con una alegría que me sobrepasa, hoy sentía la necesidad de pasar todo el día con ella, pero debía ser paciente y no apresurar las cosas, ahora cada vez que la veo no puedo dejar de pensar en ese beso; estoy completamente segura que si de seguir teniendo estos sentimientos y pensamientos terminaré enamorada de ella.
Hoy todo fue grandioso, el solo hecho de que esté en el mismo lugar que yo me hace tan feliz. Ojala todos mis días terminen como este, no niego que me gustaría recibir un poco más pero no voy a presionar, el solo hecho de poder sentir tus labios tan cerca de los míos es una de mis nuevas cosas preferidas en el mundo.
Mi mamá cada día se da cuenta que hay algo nuevo en mí, algo que me hace brincar de alegría, y por más que trate de ocultarlo tarde o temprano debo decirle, pero aún no sé si sea el momento.
-Hija… ¿hoy si me vas a contar que te tiene tan alegre? Recuerda que puedes confiar en mí siempre-. Me dice mi mamá de la manera más dulce.
-Mami yo sé que puedo confiar en ti solo que esto es algo complicado y no quiero decepcionarte-. Le dije mientras miraba mis manos.
Ella me tomo de la barbilla y trato de hacer contacto visual conmigo mientras me decía: -Arizona, pequeña… Nada de lo que hagas hará que me decepcione de ti, tú eres mi mayor orgullo y te amo tanto que no puedes ni imaginarlo, sea lo que sea que quieras decirme yo te apoyaré al cien por ciento, yo siempre estaré a tu lado, yo soy tu mayor fan. Cuando te sientas cómoda aquí estoy para escucharte y aceptar todo lo que me quieras decir no tengo la intensión de presionarte-.
Con lágrimas en los ojos me armé de valor y le dije: -Mami… creo que me gustan las chicas… creo que me estoy enamorando de una-. Le dije mientras dirigía mi mirada al suelo.
Ella nuevamente me hizo alzar a mirada y me dijo: -¿Cariño eso es todo?-.
Un tanto confundida pregunte: -¿Cómo si eso es todo? No entiendo-.
-Mi cielo ¿Eso era todo lo que me ibas a contar? Yo me imaginaba algo grave, ¡qué sé yo! Que habías robado un banco o que querías pintarte el cabello de todos los colores. Me imagine cosas realmente locas. ¿Quieres que sea sincera contigo?-. Me dijo con una gran sonrisa.
Algo anonadado por su respuesta le dije: -Claro madre, siempre debes ser sincera conmigo-.
Ella con una gran ternura me dijo: -Cariño… no diré que desde siempre lo supe porque estaría mintiendo, pero si lo percibía, tú nunca me has traído a casa a ningún amiguito, siempre son niñas y cada vez que alguien se metía con alguna de tus amigas tú las defendías con tanta posición. Además debo decirte que no me importa si te gustan las chicas o los chicos; tú eres mi hija, tú eres parte de mí y siempre tendrás mi apoyo.
Con lágrimas en mis ojos le dije: -Eres la mejor mamá del mundo, yo apenas voy descubriendo esta nueva etapa de mi vida y ya tú lo sabías, gracias por tu apoyo y comprensión eres grandiosa madre… ahora debo ver como se lo digo a mi papá… espero lo tome igual de bien que tu-. Le dijo con una sonrisa temerosa.
-Cariño él y yo hemos hablado mucho de esto, pero aun así debes de decirle con delicadeza tú papá es más sensible con estas cosas. Ahora dime, ¿Cuándo conoceré a la afortunada?-.
Me sentía muy feliz con la respuesta que me había dado mi mamá, tengo a los mejores padres del mundo: - Mami aun no te puedo decir quién es, veras… es un poco complicado, esto es nuevo para ambas, solo somos amigas pero fuimos sincera la una con la otra y ambas sabemos lo que sentimos, en cuanto sepa para donde vamos con esto tú serás la primera en saber. Pero quédate tranquila es una chica grandiosa, de buenos principios, hermosa, inteligente, creo que lo único que nos traería problemas serias sus padres, son muy religiosos y no sé qué opinen de todo esto-. Le dije con un tono de preocupación.
-Ay Arizona… hija, no quiero que te lastimen, si sus padres la aman ellos la aceptaran tal cual es, sin importar sus creencias ella es su hija, es lo más importante que tienen en el mundo. ¿La conozco?-. Dijo un tanto curiosa.
-Madre te dije que no puedo decirte quien es, pero si la conoces. Y pues tienes razón sus padres la deben aceptar tal cual es. Pero ahora solo somos amigas, ambas quedamos en mutuo acuerdo que nos íbamos a conocer, lo más importante es nuestra amistad y no queremos que algo salga mal y terminemos alejadas, ella me importa mucho. Mami cada vez que la veo me quedo sin aliento y no puedo dejar de sonreír, ella me llena de energías con tan solo verme-. Le dije con una gran sonrisa.
Mi mamá me sostiene de las manos y me dije: -Cariño no te imaginas lo feliz que me haces al escucharte decir esas cosas, espero todo salga bien y la puedas traer a la casa para presentarla formalmente, deberías hablar con tú papa el fin de semana, así estaría más relajado-.
-Si mami yo estoy muy feliz, ella me hace feliz aunque solo seamos amigas formar parte de su vida se siente tan bien, y no te preocupes yo hablaré con mi papá. Mami gracias por escucharme y no juzgarme, gracias por siempre estar allí para mí, eres la mejor mamá del mundo ¡Te amo mucho! Yo voy a subir, debo terminar algunas cosas de la escuela que tengo pendiente-. Me despedí de ella con un abrazo y un gran beso.
Me sentía tan contenta, la conversación que sostuve con mi madre fue grandiosa, no me canso de repetirlo tengo a la mejor madre del mundo, después de un rato ya había hecho todas mis cosas y como aún era temprano decidí hacer una llamada, quería escuchar su voz sentirla cerca de mí, agarré mi teléfono para llamarla marqué su número y empezó a repicar, por un momento me sentí mal porque no contestó pero decidí dejar un mensaje de voz, aclaré mi garganta y me supe de pie, arreglé mi cabello me miré al espejo y por un instante me reí de mi misma, porqué me estoy arreglando si ella solo escuchará mi voz, después que escuché el tono comencé hablar, me sentía tan nerviosa.
-Hola Calliope, eh… ¿Cómo estás? solo te llamaba para saber de ti, y decirte que te echo de menos…. Mmm me siento torpe, tenía tantas cosas que decirte pero se me olvidaron, siento que estoy divagando. Bueno espero verte mañana, obviamente todos los días te veré pero… eh, no sé qué decir… creo que mejor tranco, estoy haciendo el ridículo aquí contigo… bueno creo que me voy, te mando besitos mmm… aunque si soy sincera me gustaría dártelos personalmente. Ok, creo que no debí decir eso. Bueno chaito te quiero mucho.
Después de ese vergonzoso mensaje que le dejé, me acosté y me puse a leer hasta quedarme dormida.
Pov C.
Yo tenía el teléfono en la mano cuando Arizona llamo pero no quería que me escuchara, no quería que se diera cuenta en el estado que estaba, pase toda la tarde en mi cuarto llorando. Así mi mamá no me diga las cosas de frente yo lo sé, yo sé que ella le molesta que este con Arizona después del abrazo todo cambió. Me moría de las ganas de hablar con ella pero estaba segura que si ella me escuchaba se iba a dar cuenta que algo no andaba bien.
Al día siguiente todo seguía igual, no me siento triste pero si desanimada, estaba en esos días que no te provoca vestirte o levantarte de la cama y lo haces es por inercia, sabía que tenía que colocar mi mejor cara porque ya faltaba poco para que ella me pasara buscando, cuando ya por fin estaba lista recibo un mensaje de ella diciéndome que estaba abajo, casi salgo rodando por las escaleras de lo rápido que bajé, no quería toparme con mis padres no estoy de ánimo para hablar con ellos.
Es increíble el poder que ella tiene sobre mí, a medida que me iba acercando al carro mi estado de ánimo iba cambiando, ella me hace sacar alegría de donde nunca imaginé que tenía, hace que aunque mi día iniciara gris se llena de color con tan solo verla, al subirme al auto ella me saluda muy animada.
-Buenos días princesa ¿Cómo estás? ¿Cómo amaneciste hoy?-. Me dijo con esa sonrisa que hace que mi corazón se detenga.
-¿Princesa? Ok. Creo que me puedo acostumbrar a esto-. Le dije con una sonrisa. –Y pues ahora que te veo mucho mejor, ¿y tú? Disculpa si ayer no te respondí es que me quedé dormida-.
-No te preocupes, discúlpame tu a mí, cuando estoy contigo me vuelvo torpe y ayer hablé de más-.
-Ja, ja, ja. Tranquila me gusta cuando comienzas a divagar te ves muy linda-. Le dije mientras miraba hacia el frente. Decirle estas cosas aún me sigue dando algo de pena.
Como algo que se estaba volviendo costumbre cada vez que estábamos en el carro ambas estábamos tomadas de las manos, al llegar a clases todo tranquilo; los muchachos empezaron a fastidiar un poco porque ven que Arizona y yo pasamos mucho tiempo juntas, nosotros solo los ignoramos, en clases ella se sentó a mi lado y su perfume hacía que me perdiera, es tan difícil no verla. Después de un rato el timbre anunció la hora del receso todos se fueron a la cafetería y para que los demás no hablaran nosotras nos fuimos con ellos.
-Debemos sentirnos halagados con su presencia-. Dice Cristina con un tono de sarcasmo.
-No seas ridícula, sabes bien que cuando no como con ustedes es porque estoy cumpliendo horas en la biblioteca-. Dice Arizona un tanto molesta.
-Ok Arizona no te alteres solo te estoy molestando-. Le dice Cristina con cara de fastidio.
-Chicos ¿Qué les parece si nos reunimos el fin de semana? Podemos ir a cualquier lado-. Dice Teddy muy animada.
-Justo las iba a invitar a una fiesta en mi casa el viernes en la noche, mis padres no estarán y para no aburrirme estoy planeando una fiesta, ¿Qué les parece?-. Dice Mark con un tono coqueto.
Ante la propuesta de Mark no sabía que decir, esas cosas no me gustan, yo prefiero estar en mi casa acostada en mi cama leyendo un libro: -Mmm. No lo sé, a mí no me gustan las fiestas, y eso de estar despierta hasta tarde no me llama la atención-
-Vamos Callie no seas aburrida, además en las fiestas de Mark siempre hay chicos lindos… ¡Vamos! Te prometo que la pasarás bien-. Dice Addison muy animada.
En el momento que ella dijo eso pude sentí como Arizona se estaba molestando, pensé rápido y dije: -Si crees que me vas a convencer con el simple hecho de que habrán chicos lindos, pues conmigo te equivocas, además debo pedirle permiso a mis padres, así que no prometo nada.
Addison algo desilusionada dijo: -Ok, ok. Está bien, y lo de los chicos lo dices ahora, solo espera a que los veas y te des cuenta de lo que hablo.
-Entonces ¿Van todos?-. Pregunta a todo el grupo.
Con gran entusiasmo todos dijeron que si, excepto Arizona ella no apartó su mirada de su teléfono, como nadie se dio cuenta que ella no respondió quise esperar a la hora de salida para hablar con ella y preguntarle qué sucede.
El receso terminó y todos nos fuimos a clases, pero antes de ir Arizona me pidió que la acompañara a al baño, yo sin ningún problema le dije que sí, estando allí pude notar que estaba muy nerviosa pero me cohibí y no pude preguntarle qué le sucedía hasta que ella me dijo:
-¿Tú quieres ir a esa fiesta?-. Dijo ella mientras jugaba con sus manos.
-No escuchaste cuando dije que yo prefería estar en mi casa, yo no soy una persona de fiestas, las veces que he tenido que asistir me la paso muy aburrida, ¿Por qué? ¿Tú si quieres ir?-. Le dije mientras buscaba sus ojos.
-Ya yo he ido a las fiestas de Mark y son bien, y Addison tiene razón habrá mucho chicos lindos, pero no sé si quiera ir, pero creo que si tú vas yo también iría-. Dijo ella con una cara de tristeza y un tono de voz tímido.
-Arizona dime que es lo que sucede, recuerda que debemos ser sincera la una con la otra-. Le dije un tanto seria.
-Ok, seré sincera… lo que sucede es que no quisiera verte con algún chico, yo sé que tú y yo solo somos amigas pero no creo que me sentiría cómoda con eso, y pues básicamente eso es lo que me sucede-.
Al ver su rostro sonrojado y lleno de ternura no puede evitar sonreír por eso le dije: -¿Ya te he dicho que eres una tontita? ¿Qué parte de que si los demás pretenden que yo voy a la fiesta es por los chicos están equivocados? Es verdad tú y yo solo somos amigas, pero debes confiar en mí, tú sabes cuales son mis sentimientos hacia ti, yo no tengo ni idea de lo que puedas estar pensando pero te aseguro que eso no sucederá. Debes saber que no soy persona de ir a fiestas y que si llego a ir es porque quiero pasar más tiempo contigo solo eso-.
Al terminar de hablar Arizona se abalanzo hacia mí y me atrapó en un abrazo, podía sentir tanto cariño que no podía dejar de sonreír, me siento tan completa cuando ella me abraza, tan segura. Ella se alejó un poco y me dijo:
-Eres una ternura Calliope, tus palabras no pudieron ser más acertadas; discúlpame por el comportamiento que tuve, es que no me gusto el comentario que hizo Addison sobre los chicos que irán a la fiesta-.
Ella me miró directo a los ojos y se acercó poco a poco, sentir su respiración tan cerca hace que mi corazón empiece a bombear sangre de manera desesperada por todo mi cuerpo y que mis rodillas se comiencen a debilitar, justo cuando estaba a milímetros de mis labios alguien entro al baño y mi reacción fue empujarla lejos de mí, ella se dió la vuelta he hizo que se estaba lavando las manos y yo solo miraba el piso, sentí tanto miedo o pena, en realidad no sé qué nombre colocarle a lo que sentí.
Al salir del baño Arizona solo se estaba riendo y yo no entendía el porqué de su risa, yo aún seguía en shock por lo que había sucedido, no podía de dejar pensar en eso hasta que su dulce voz me saco de mis pensamientos.
-Calliope estás pálida, cálmate que nadie nos vio-. Dijo ella con una hermosa sonrisa en su rostro.
-Arizona el corazón casi se me sale por la boca y tú estás de lo más tranquila hasta te estas riendo, tú eres única-. Le dije mientras entrabamos al salón.
-Pensé que nos habíamos tardado más, menos mal el profe aun no llega, cálmate ¿sí? No sucedió nada, la muchacha que entró no vio nada, todo está bien-. Me dijo ella mientras pasaba su mano por mi espalda para calmarme.
Yo sonreí ante su dulzura, durante toda la clase ella buscaba la manera de llamar mi atención, ya sea rozando mi brazo o colocando notitas en mi cuaderno, yo solo podía sonreír ella es tan niña tan dulce. Al terminar las clases la acompañé a la biblioteca porque dijo que buscaría unos libros, todo fué muy rápido y en un abrir de ojos ya estábamos montadas en el carro, esta vez fue todo distinto; esta vez hasta tuvimos una conversación.
-Creo que cada día me gustas más y no te vayas a asustar por lo que te digo solo creo que deberías saberlo-. Dijo Arizona mientas sonreía de manera muy tierna.
-Ok… eh, me agarraste desprevenida… mmm, no sé qué decir, tú también me gustas-. Le dije mientras sentía que me cara se tornaba cada vez más roja.
Ella me miro y pude ver en sus ojos tanta ternura: -Calliope, no tienes porqué sonrojarte con eso, yo solo quiero ser sincera contigo y quiero que estés al tanto de todos mis sentimientos, y tengo algo que contarte pero no sé cómo lo vas a tomar-. Esto último lo dijo con una cara que expresaba miedo pero inocencia, es muy dulce.
Yo solo me le quede viendo tratando de imaginar que es lo que ella me iba a decir: -Mmm esto ya me está asustando, tú siempre sales con unas ocurrencias, a ver ¿Dime que es?-.
-Pues veras, ayer fue un día maravilloso para mí y mi madre fue una de las personas que se dió cuenta, veras… ella es muy detallista y me conoce desde siempre y al verme con una sonrisa de oreja a oreja tuvo que preguntar que me sucedía, yo no le quería decir pero-.
-¡Arizona! No me molesta que divagues pero llegaré a mi casa y aún no me habrás dicho nada, dime que le sucede-.
-Ok. Disculpa, le dije a mi mamá que el motivo de mi felicidad era porque creía que me estaba enamorando de alguien, pero no te vayas a asustar… no estoy enamorada de ti, bueno aun no estoy segura, solo sé que me gustas mucho y que quiero pasar cada segundo del día a tu lado… en fin, ella me preguntó quién era esa persona especial y como no me gusta mentirle le dije la verdad… le dije que esa persona era una ella, una chica. Yo pensé que ella se volvería loca pero me equivoqué, ella lo tomo súper bien… básicamente eso era todo lo que quería decirte-. Dijo ella mientras se estacionaba tres cuadras antes de llegar a mi casa.
Yo me quedé un poco choqueada después de su declaración, nunca me imaginé que ella tenía pensado decirle a sus padres lo que había sucedió, ¿Espera sus padres saben sobre mí? ¿Saben lo que sucedió? ¿Sobre los besos? Oh por Dios y ahora: -Arizona ¿tú le contaste a tus padres todo?-.
-Eh… no, yo no le dije todo, bueno si le dije todo pero no dije tu nombre, ¿Estas molesta?-. Pregunto ella un poco temerosa.
-No, no estoy molesta, solo un poco sorprendida… nunca imaginé que le dirías a tus padres, mejor dicho… no imaginé que le dirías tan pronto-. Le dije manteniendo una cara neutral, no sabía que más decir o que hacer.
El rostro de Arizona cambió por completo y dijo: -Aún no he hablado con mi papá, con el pienso hablar el fin de semana. Con esto no trato de obligarte a decir o hacer algo con lo cual no te sientes segura, yo lo hice, yo decidí contarle a mi madre porque me siento segura de esto y no creo que solo sea una etapa, esto que siento por ti es muy serio, es real-. Me dijo mientras sostenía mi mano.
-Arizona yo quisiera robarte un poco de esa valentía, me encanta que seas tan valiente, esto es nuevo para mí, cada segundo del día que paso a tu lado es maravilloso, quisiera estar las 24 horas del día contigo estoy segura, más que segura que siempre estaría feliz a tú lado. No sé si en algún momento pueda ser valiente y decirle a mis padres como lo hiciste tú y tampoco creo que ellos tengan la misma reacción que tus padres, conmigo es un poco más complicado. Pero seré lo más sincera contigo yo te quiero, de eso estoy totalmente segura, hasta puedo decirte que cada día que paso a tú lado te quiero cada vez más, en este tiempo tan corto te has vuelto vital para mí, solo te pido tiempo y paciencia, por ahora nadie puede saber esto que sucede entre nosotras, perdón por no ser lo que esperabas y entenderé perfectamente si decides alejarte de mí. Pero aún no me siento preparada para decirles a mis padres-. Le dije mientras sentía que las lágrimas recorrían por mis mejillas.
Arizona se quitó el cinturón de seguridad, me acercó a ella y me arropo entre sus brazos mientras decía: -Calliope, yo no te estoy pidiendo que hagas algo con lo que no te sientes segura aun, esto es nuevo para ambas, tú me gustas y yo te gusto, yo te quiero y tú me quieres el resto no importa, mientras me lo permitas yo quiero ser quien sostenga tus manos a partir de ahora, yo quiero que confíes en mí, yo te daré todo el tiempo que sea necesario, aun somos amigas y eso es lo más importante-. Dijo mientras depositaba un tierno beso en mi mejilla.
Mientras aun seguíamos abrazadas yo comencé a acaricias su espalda y mi cara en su cuello comencé a decirle lo grandiosa que era, lo hermosa que es. Mientras las palabras salían de mis labios como susurros podía sentir como su cuerpo se estremecía, ante ese acto sentí un impulso de adrenalina y lo único que deseaba en ese momento eran sus labios, por un instante mis temores se fueron, solo había un acúmulo de adrenalina que creía a medida que sentí como su cuerpo se estremecía al oír mis susurros.
De un momento a otro nos encontrábamos de frente, podía sentir su aliento tan cerca del mío, era como si respiráramos un mismo aire, sus ojos ya no eran azul cielo, esta vez era un azul más intenso y su rostro se enrojecía, ella no apartó ni por un instante sus ojos de mis labios y mientras lo hacía acariciaba delicadamente sus labios con la punta de su lengua, al ver ese gesto sentí una explosión en la boca de mi estómago y mi primera reacción fue arropar su rostro con mis manos mientras acerca delicadamente mis labios a los de ella, ante el primer roce sentí como mi piel se erizaba, yo solo deseaba besarla, en ese momento ya mi cuerpo no me pertenecía, yo no eran mi mente quien lo controlaba si no mi deseo por sus labios, por sentir su cuerpo muy cerca del mío. Mis besos hacia ella eran delicados, ella es mi princesa así que mi trato debe ser sutil, a medida que los suaves besos iban cobran vida mi adrenalina aumenta. Por un instante me separé de ella la miré a los ojos y sentí como me iba enamorando de ella, al ver el deseo en sus ojos entró en mi la picardía y me acerque a ella haciéndole creer que la besaría pero al estar tan cerca de sus labios frene y miré como frunció el ceño, en ese momento rocé con la punta de mi lengua su labio inferior, ante mi gesto ella abrió su boca de manera involuntaria, aún tenía los ojos cerrados, se veía tan tierna así que decidí que sus labios se ven mucho mejor cuando están cerca de los míos. Nuestros besos cada vez eran más intensos tanto que perdí el control total de mi cuerpo, su lengua se adueñó mi boca, era todo tan natural, no entiendo porque sentía tanto miedo a esto.
Todo era perfecto, no hacía falta que nos separáramos en busca de oxígeno, en ese instante ambas compartimos en mismo aire, el mismo calor, el mismo espacio. Yo no me quería separar de sus labios, quería vivir allí eternamente pero como nada puede ser perfecto, un teléfono comenzó a sonar, yo no le presté atención pero Arizona se alejó un poco de mí y dijo:
-Amor, debo contestar es mi teléfono, me están llamando-. Ella seguía aún pegada a mis labios.
Yo solo sonreí ante sus palabras: -¿Amor?-.
Ella se despegó de mí y pude notar como sus labios se habían tornado de color rojo y estaban un poco hinchados, ella me miro por un instante y bajo la mirada mientras me dijo: - Disculpa, no sé qué me sucedió-.
-No tienes porqué disculparte, esa palabra se escuchó muy bien saliendo de tus labios, labios de los cuales ahora me siento adicta-.
Ella sonrió me miró y contestó la llamada. Mientras hablaba por teléfono yo solo la miraba. o me canso verla es tan hermosa, tan perfecta ante mis ojos. Al terminar de hablar se acercó a mí y me dio un tierno beso y me dijo:
-Amor… ya me tengo que ir, mi mamá me necesita en casa, pero quiero decirte algo antes de dejarte en tu casa-. Ella sonrió y me dijo. –Me encanta tus labios, tus besos y lengua… ¡Dios! ella tiene vida propia y me encanta-.
Yo solo la miré y sonreír, sentí mucho pena en ese momento: -Ok está bien, aunque si soy sincera contigo no tengo ni idea porque hice esas cosas y preferiría que no me dijeras nada, no de frente porque me da mucha pena-.
Al llegar a mi casa ella se despidió de mí con un beso en la mejilla y se fué. Tardé un poco en abrir la puerta de mi casa sabía que al entrar toda esa alegría que sentí se esfumaría, para mi sorpresa estaba sola así que me fuí directo a mi cuarto me bañé, terminé de hacer mis actividades y me acosté. Me puse a leer, aunque eso se me hizo difícil, ella no salía de mis pensamientos, ese beso; ese beso fue grandioso, todo en ella es maravilloso.
Autor.
Hola, antes que nada quiero disculparme con todos los que leen mi historia, se me cae la cara de vergüenza, prometí que siempre seria puntual al publicar pero desde que comenzó el mes mis días son caóticos tanto que no recuerdo la fecha, y para rematar aun no logro ver el capitulo de la semana pasada de G.A. Los que me conocen saben que si me llego a perder un capitulo de G.A es porque algo no anda bien.
Por estas fechas solo publicare los días jueves, estas fechas son muy ajetreadas para mí. y para no dejarlos colgados prefiero publicar una vez a la semana.
Bueno ya no los fastidio más, y espero logren disculparme por mi irresponsabilidad.
Besos. Happy TGIT
