"Hello Everyone" Bueno hay algo que tengo qué decirles: Este fic como ya saben estaba agendado para subirse hasta la proxima semana, pero por unos problemas perdí el progreso del otro fic en el que esoty trabajando, debido a eso "La historia que nos unio" Será aplasado hasta la próxima semana, pero no los iba a dejar así este domingo, les traigo el capítulo 10 de éste fic, que espero les guste
-¡Suéltenme ahora!- Decía Ahri forcejeando y moviéndose bruscamente en un intento de liberarse.
-¿Qué rayos le pasa?- Dijo uno de los guacamayos que la sostenían.
-No tengo idea… Oye cálmate un poco, nosotros no vamos a lastimarte, ¡Ellos sí!-
-¿De qué rayos hablan? Muy bien suficiente- Ahri decidió no seguir con ese molesto juego, de un momento a otro mordió una de las patas de del guacamayo que sostenía su ala derecha, logrando liberarla.
-¡¿A caso estás loca?!- Replicó furioso.
El plan de Ahri no salió como ella esperaba, en cuanto uno de sus captores la soltó el otro no pudo cargar con su peso, ocasionando que calvase sus garras en el ala Ahri.
-¡Ahhhhh!- Gritó al sentir la profunda herida en el músculo de su ala, aunque su mala suerte no terminó ahí, en cuanto el guacamayo rojo se dio cuenta de lo que había hecho, finalmente la soltó, dejándola golpearse contra todas las ramas de los árboles en su trayectoria hacia el suelo -Eso… Dolió…- Dijo con la voz ahogada, tratando de levantarse. El golpe la había sofocado, su respiración era muy pesada y no lograba recobrar el aliento. A duras penas logró ponerse en pie.
-¡¿Qué es lo que pasa contigo?!- Cuestionaron furiosos los dos guacamayos rojos aterrizando frente a ella.
-¡¿Qué es lo que pasa con ustedes?! ¡¿Por qué me secuestraron?!-
-¿Qué?- Dijeron confundidos -Nosotros no te secuestramos, te rescatamos de ellos-
-¿De quienes?-
-De los azules… ¿A caso no lo sabes?-
-S… ¿Saber qué?- Preguntó nerviosa.
-Imposible…- Dijo una de las aves rojas frente a ella -¡Estas con ellos! ¡¿Cierto?!-
-Claro que sí… Son mis amigos- Respondió aun más confundida.
-¿Qué hacemos con ella?-
-No podemos arriesgarnos a que nos cause problemas… Tal vez sea de nuestra especie, pero no está de nuestro lado-
-Que… ¿Qué van a hacer?- Ahri estaba comenzando a asustarse, viendo cómo los dos guacamayos comenzaban a acercarse lentamente hacia ella.
-Lo siento… Pero debiste escoger el bando correcto…- Dijeron con una voz fría.
Ahri finalmente entendió lo que iban a hacerle, inmediatamente trató de volar, apenas se separó del suelo, la herida en su ala izquierda la hizo caer de regreso.
-Maldición…- Dijo con la voz ahogada, la herida había sido muy profunda, sin mencionar los muchos golpes que las ramas le habían dado. Ahri estaba en un problema muy grande, los dos guacamayos rojos seguían acercándose, al no poder volar, no tenía ninguna manera de escapar, lo único que podía hacer era retroceder en el suelo, esperando que alguien llegase a salvarla.
-Lo sentimos… Pero esto es tú culpa- Dijo uno de los guacamayos, al mismo tiempo que alzaba una de sus garras.
-Matt… Por favor ayúdame…- Dijo en voz baja, y con lágrimas en los ojos.
Ahri sentía su corazón latir a todo lo que podía, la sangre aun brotaba de su herida, bien sabía que ese podría ser su final, asesinada por los de su propia especie.
-Creímos haber sido suficientemente claros en nuestra última conversación- Dijo una voz entre los árboles –Ustedes no son bienvenidos aquí-
Ahri inmediatamente dirigió su atención hacia su presunto salvador, aunque eso no la reconfortó tanto como ella esperaba, se trataba de nadie más que Roberto, acompañado por su respectivo grupo de aves.
-¡Esto no es asunto tuyo Roberto!- Respondió uno de los guacamayos, mientras que el otro parecía estar aterrado.
-Claro que sí, fue mi asunto en cuanto ustedes entraron en mi territorio, ahora, más les vale largarse de aquí… ¡Ahora!- Exclamó furioso, al mismo tiempo que aterrizaba frente a ellos.
-Tenemos que irnos de aquí… Son demasiados… Agradece que decidieron darnos la oportunidad de irnos… los demás no han tenido tanta suerte- Decía una de las aves rojas a su compañero.
-Esto no ha terminado Roberto…-
Finalmente los dos invasores se fueron del lugar, ahora toda la atención de Roberto se postró sobre Ahri, quien aun se encontraba en el suelo. Lentamente Roberto comenzó a acercarse hacia ella, Ahri ya no sabía qué hacer, solo temblaba sumida en el pánico, el semblante de Roberto era bastante serio, hasta que finalmente llego a ella.
-¡Ahri!- Gritaba Matt una y otra vez, volando por la selva con desesperación.
-¡Matt espera un poco!- Decía Blu quien volaba a unos metros de él.
Al cabo de varios minutos de vuelo, finalmente Matt se detuvo sobre una rama.
-Vaya, al fin me escuchas…- Dijo Blu aterrizando a lado de él –Escucha, sé que todo esto se ve mal, pero no vas a ganar nada volando y gritando por la selva, lo que debemos hacer es… ¿Matt? ¿Me estás escuchando?- Cuestionó Blu al darse cuenta de que Matt tenía la vista clavada en el frente, al mirar en la misma dirección, Blu entendió por qué Matt se había detenido.
-¿En dónde está Ahri?- Cuestionó muy seriamente, con la mirada fija en otra ave frente a él.
-¿Ahri?- Dijo Roberto –Oh, sí la encontramos hace poco, y la verdad no se veía nada bien, nosotros solo la…- Mucho antes de que Roberto pudiese terminar de hablar, Matt se abalanzó sobre él, haciendo que ambos cayeran de las ramas de los árboles, hasta el suelo.
-¡Si le hiciste algo juro que acabaré contigo!- Decía Matt furioso, estrangulando a Roberto con su garra.
-¡Matt!-
-¿Ahri?- Dijo incrédulo, al ver a la guacamaya escarlata caminando hacia él con la ayuda de dos guacamayos azules para mantenerse en pie -¡Ahri!- Exclamó aliviado, al mismo tiempo que corría hacia ella, abrazándola fuertemente –Creí que te perdería-
-Descuida, estoy bien- Respondió tratando de corresponder el abrazo, hasta que algo la obligó a separarse de Matt -¡Ahhhhh!-
-¿Ahri?- Dijo confundido, dándose cuenta de la gran herida en su ala izquierda.
-¡Infeliz!- Murmuró furioso, regresando toda su atención hacia Roberto –Te advertí que si la hacías algo te…-
-¡Matt espera!- Exclamó Ahri.
-¿Qué?-
-Roberto no… No me hizo nada… De hecho… De no ser por él, yo no estaría aquí ahora…-
-¿Qué? Pero entonces… ¿Por qué te llevaron? Son de la misma especie-
-No lo sé… Y no sé si quiero averiguarlo-
-(Suspiro) ¿A qué estás jugando Roberto?- Cuestionó Matt.
-Ya te lo dije, quiero empezar de nuevo… Escucha, entiendo que no quieras verme, mucho menos estar cerca de mí, pero dudo mucho que puedan ir muy lejos con Ahri en ese estado- Explicó mientras se acercaba a la joven pareja.
-¿Y qué, esperas que deje que tú te hagas cargo de ella? Ni en sueños-
-Claro que no Matt, mira, mi tribu está muy cerca de aquí, y tenemos una gran variedad de plantas medicinales y otras cosas para tratar las heridas, ¿Por qué no nos acompañan? y en cuanto mejore podrán irse ¿Qué dices?- Matt estaba convencido de que nada bueno podía salir de hacer caso a lo que Roberto decía, aunque en ese momento no había muchas opciones.
-Tal vez…-
-¡Matt!-
-¿Blu?-
-¿Estás bien? Más te vale no intentar nada Roberto- Dijo Blu de manera amenazante.
-Am Blu, hay algo que debo decirte…- Dijo Matt un tanto nervioso.
-Mamá estará bien ¿Cierto?- Decía Leo mientras volaba con Perla y todos los demás.
-Descuida Leo, estoy segura de que Blu y Matt la alcanzarán pronto- Respondió Perla con una pequeña sonrisa.
Perla, Bia, Tiago y Carla seguían volando por la selva, tratando de seguir el mismo camino por el que Blu y Matt habían ido. Perla llevaba a Yaqui en su espalda debido al temor que le tenía a volar grandes alturas, Leo volaba cerca de ellas, mientras que Bia, Tiago y Carla iban al frente, no dejarían que nada le pasara a su madre o a los hijos de Matt.
-¡Perla!- Dijo Blu alegremente mientras volaba hacia ellos.
-¡Blu! Por favor dime que están bien- Respondió Perla, deteniéndose sobre una rama, para que Yaqui pudiese bajar de su espalda.
-Descuida, estamos bien, solo que… Bueno…-
-¿Qué pasa Blu?-
-Bueno será un poco difícil de creer- Respondió nervioso.
-¿Qué tanto te duele?- Preguntaba Matt mientras examinaba el ala izquierda de Ahri.
-Mucho… Ni siquiera puedo volar, en cuanto extiendo mi ala…-
-Tu herida se abre más, descuida estarás bien, lo prometo… ¿También te golpearon?- Preguntó mientras movía algunas de las plumas de Ahri, dejando ver algunos moretes sobre su piel.
-Pues… No directamente pero… Sí salí algo lastimada- Respondió con una pequeña sonrisa.
-Hey ¿Todo bien por aquí?- Preguntó Roberto mientras se acercaba.
-Mira… Que haya aceptado tu ayuda no quiere decir que confíe en ti… Nuestro pasado es algo que no voy a olvidar- Respondió Matt con un semblante muy serio.
-Lo sé…-
-Aunque… (Suspiro) Supongo que algo te debo por haber salvado a Ahri- Admitió resignado mientras extendía su ala –Gracias…-
-Todo un placer viejo amigo- Dijo Roberto tomando el ala de Matt.
-¿Matt?- Finalmente Perla y todos los demás habían llegado, acompañados por Blu claro está, quien a decir verdad se veía muy nervioso.
-Hey que bien que llegaron…-
-¡¿A caso te volviste loco?!- Replicó Perla en cuanto aterrizó frente a él.
-Ven, les dije que gritaría- Dijo Tiago con una sonrisa.
-Al menos no intentó matarlo- Agregó Carla entre risas.
-Chicos, esto es serio- Dijo Bia.
-Está bien… Admito que no es la mejor idea que se me ha ocurrido pero… Ahri está muy mal- Explicó Matt –Si no hago algo con su herida pronto podría infectarse-
-Tan… ¿Tan grave es?- Dijo Perla incrédula.
-Velo por ti misma-
-¿Ahri?-
-Hola Perla- Respondió poniéndose en pie con dificultad.
-Vaya… No puedo creer que los de tu especie te…-
-Tranquila, estaré bien, solo necesito algo de reposo y según Matt un par de plantas-
-¡Mamá!- Exclamaron dos pequeñas aves.
-Yaqui, Leo- Dijo Ahri con una gran sonrisa, al mismo tiempo que abrazaba a sus hijos.
-¿Por qué te lastimaron?- Preguntaron los dos pequeños entre su llanto.
-Tranquilos, estoy bien-
-Muy bien Roberto, ya estamos todos, ¿Ahora qué?-
-Bien, síganme, mi tribu queda cerca de tu viejo hogar- Respondió con una sonrisa.
Sin estar nada seguros de seguir con eso, las dos familias comenzaron a seguir a Roberto. Matt llevó a Ahri, cargándola con sus garras, mientras Yaqui iba en su espalda, a Blu y a Perla les sorprendía la gran responsabilidad que Matt demostraba hacia su familia, además de preocuparse por las heridas de Ahri debía ayudar a Yaqui con su temor a volar alto.
Después de algunos minutos de vuelo, finalmente todos se detuvieron, aunque no parecía ser ninguna tribu, solo se veía como una parte más de la selva.
-Roberto ¿De qué va todo esto?- Cuestionó Matt.
-Tranquilos, nada los va a atacar, es por aquí- Dijo mientras volaba entre algunos arbustos, en cuanto todos los cruzaron se toparon con una vista extraordinaria, una arboleda inmensa repleta de nueces de Brasil, y cientos de guacamayo azules volando por todas partes, al parecer, la comida ya no era un problema.
-Increíble…- Dijeron todos al unísono.
-¿Qué les parece?- Dijo Roberto –Siéntanse como en casa. Ahri, Matt ustedes vengan conmigo, Blu, Perla, ¿Por qué no se dan una vuelta por el lugar?-
Mientras que Matt, Ahri, Yaqui y Leo seguían a Roberto, Blu, Perla, Bia, Tiago y Carla no tuvieron otra mejor idea que seguir el consejo de Roberto, nada era como antes, empezando por la ubicación, el centro de la tribu ya no era aquél gran estanque con cascadas, ahora se trataba de una arboleda, todos parecían estar felices, a decir verdad era un poco extraño.
-Me parece un poco difícil de creer- Admitió Blu mientras volaba junto a Perla.
-Lo sé, a mí también… No creí volver a ver a nuestra especie así-
-¿Saben? Este lugar no se ve tan mal- Dijo Carla mirando todo a su alrededor.
Mientras tanto, Bia volaba un poco alejada de su familia sin darse cuenta. Estaba divagando en sus pensamientos, nada era como lo recordaba, sus últimos días en el Amazonas hace 3 años habían sido solo caos y peligro, pero ahora era todo lo contrario. De un momento a otro Bia aterrizó sobre una rama, mirando todo el paisaje.
-Vaya…- Decía entre suspiros mientras caminaba por aquella rama, hasta que sus pensamientos se vieron interrumpidos al chocar con otra ave.
-Hey cuidado- Dijo un guacamayo azul apartándose un poco de Bia.
-Lo, lo siento señor no lo vi- Se disculpó apenada.
-¿Señor? ¿No me veo tan viejo o sí?- Respondió confundido. Viéndolo más detenidamente, Bia se dio cuenta de que en realidad aquél guacamayo parecía tener su misma edad.
-Lo… Lo siento no te había visto bien Hehe-
-¿Eres nueva?- Preguntó curioso –No recuerdo haberte visto antes-
-Pues sí, soy nueva por aquí, mi nombre es Bia-
-Un gusto conocerte Bia, yo soy Milo, si quieres puedo darte un tour por la tribu-
-No, gracias, no me quedaré mucho tiempo, pero fue un placer conocerte- Dijo Bia despidiéndose.
-¿Enserio? Qué pena, pero también fue un gusto conversar contigo por estos 5 minutos- Respondió entre risas.
Mientras toda la familia azul volaba por la nueva tribu, Matt y Ahri finalmente habían seguido a Roberto hasta un gran árbol.
-Bien, aquí están todas las plantas de las que les había hablado- Decía Roberto mientras aterrizaba en el interior del árbol –Pueden tomar todo lo que necesiten-
-¿Estás bien Ahri?- Preguntó Matt mientras la dejaba en el suelo del hueco.
-Sí, solo algo adolorida… Yaqui, Leo, no se alejen ¿Está bien?-
-Sí mamá- Respondieron los dos pequeños al unísono.
-¿Yaqui, Leo?- Dijo Roberto confundido –Imposible… Matt ¿Eres padre?-
-Sí, desde hace 3 años-
-Increíble… Hola a los dos- Leo y Yaqui no respondieron al saludo de Roberto, en vez de eso, retrocedieron hasta estar cerca de Matt -¿Dije algo malo?-
-Mamá dijo que no debíamos acercarnos a ti…- Respondió Yaqui desviando la mirada, a lo que Roberto simplemente soltó una leve carcajada.
-Bien, lo entiendo. Bueno Matt espero que tengas todo lo necesario aquí, yo tengo que ir a atender otros asuntos, nos vemos luego-
-Al fin se fue- Dijo Matt, regresando toda su atención a Ahri –Ahora déjame tratar esto- Agregó mientras extendía el ala de Ahri con cuidado de no lastimarla.
MIENTRAS TANTO CON BLU Y PERLA
La familia azul al fin había terminado con su recorrido por la nueva tribu, todo estaban sorprendidos por cómo había cambiado todo en esos 3 años, aunque había algo que no encajaba bien, al menos no para Perla.
-Blu… Puedo… ¿Puedo pedirte algo?- Dijo tímidamente.
-¿Qué pasa Perla?-
-Es solo que… Bueno necesito hablar con Roberto de algo y… Quiero que me acompañes… ¿Podrías?-
-Claro, no hay problema. Chicos, no se alejen mucho, y no causen problemas, su madre y yo tenemos algo qué hacer- Dijo Blu preparándose para volar.
Perla no tardó mucho en dar con Roberto, siendo que éste se encontraba volando por los alrededores, al parecer cuidando que todo marchara bien, a penas lo encontraron, se reunieron con él sobre una rama.
-Blu, Perla ¿Qué puedo hacer por ustedes?-
-Roberto hay… Hay algo que quiero saber- Respondió Perla desviando la mirada.
-Claro, ¿Qué pasa?-
-¿Dónde está mi padre y mi tía?- Preguntó finalmente. Esa pregunta no solo dejó helado a Roberto, sino también a Blu, quien por un momento se había olvidado de todo eso.
-(Suspiro) Supuse que tarde o temprano preguntarías por ellos… Bien primero hay algo que deben saber… La guerra aun no ha terminado-
-¿Qué?- Dijeron sorprendidos.
-Pero han pasado 3 años- Dijo Blu.
-Lo sé… Por eso es tan grave, ahora respecto a Mimi… No sé qué fue lo que pasó con ella… Desapareció hace algunos meces-
-¿Y qué pasó con mi padre?-
-Como lo siento Perla- Respondió Roberto bajando la mirada –Roberto murió a finales del primer año de guerra…-
-¿Qué? No… No puede ser…- Perla simplemente no podía creerlo, aunque en cierta manera, no parecía importarle tanto, no después de su último encuentro con él.
-Felipe lo mató… Desde entonces yo asumí el cargo y bueno… Perdimos nuestra vieja tribu… Pero logramos encontrar este lugar- Explicó con una pequeña sonrisa –Pero no pude hacer nada por Eduardo, lo siento…-
-¿Estás bien?- Dijo Blu mientras abrazaba a Perla.
-Sí… Es solo que… (Suspiro) Gracias Roberto… Tengo mucho en qué pensar, adiós-
-Chicos esperen…-
-¿Qué pasa?- Dijo Blu.
-Soy consciente de lo que pasó entre todos nosotros así que… Si hay algo que pueda hacer para enmendarlo al menos un poco… Por favor háganmelo saber ¿Sí?-
-Lo pensaremos…-
Blu y Perla comenzaron a alejarse del lugar, Roberto solo los veía alejarse, las cosas realmente habían cambiado en el Amazonas.
DE REGRESO CON MATT Y AHRI
-Listo, ya no perderás el ala- Decía Matt entre risas mientras terminaba de envolver el ala de Ahri con algunas plantas.
-Qué gracioso… Pero muchas gracias, Hehe Yaqui y Leo no pudieron quedarse despiertos mucho tiempo- Dijo Ahri al ver a sus dos hijos dormidos sobre algunas flores.
-Así parece… Escucha Ahri…-
-¿Qué pasa?-
-Hay algo que no entiendo en todo esto ¿Por qué esos dos te atacaron? A ti, a la hermana de Felipe-
-No… No lo sé… Tal vez ya ni siquiera me recuerden, aunque dijeron cosas muy extrañas-
-¿Cómo qué?-
-Que ustedes… Los azules querían lastimarme… No lo sé Matt… Creo que aun están en guerra- Ahri estaba en cierta manera asustada de que las cosas no se hubiesen calmado ya.
-Podría ser… Por el momento será mejor no exponernos demasiado-
-Supongo que estas heridas retrasaran un poco nuestro viaje- Dijo apenada.
-Oye, si quieres puedo cargarte hasta Río- Dijo Matt con una sonrisa.
-Se que lo harías-
Las dos familias estaban tratando de asimilar todo lo que estaba pasando, los menos afectados eran los niños. Mientras que Perla trataba de aceptar lo que había pasado con su familia, Matt y Ahri trataban de entender lo que estaba pasando en el lugar, el día seguía avanzando, sin darse cuenta el atardecer comenzó a cernirse sobre la selva, era obvio que no podrían irse del Amazonas en ese día.
-Hey Matt quería… ¿Van a alguna parte?- Preguntó Roberto al ver a Matt y Ahri preparándose para salir junto con sus hijos.
-Sí… Bueno el ala de Ahri sanará hasta dentro de un par de días, así que decidimos que si vamos a quedarnos aquí más tiempo debía ser en algo conocido- Respondió Matt.
-Volverás a tu árbol ¿Cierto?-
-¿Tienes algún problema con eso?-
-¿Qué? Claro que no, pueden volver cuando quieran pero ¿Qué hay de Blu y Perla?-
-Ya hablamos con ellos de eso- Respondió Ahri –Nos encontraremos todos allá-
-Muy bien, entonces si siguen aquí para mañana Matt… Me gustaría hablar contigo sobre algo ¿Te parece?- Dijo Roberto con una pequeña sonrisa.
-Lo pensaré-
Sin nada más qué hacer en el lugar, Matt se llevó a Ahri y a sus hijos rumbo al que había sido su hogar en el pasado, al llegar se toparon con la familia azul, aparentemente hacía algunas horas que habían llegado.
-Bien veo que ya estamos todos aquí- Dijo Matt mientras entraba al árbol seguido por todos –Esto es simple, pueden tomar cualquier habitación, excepto la de arriba, esa es para Ahri, los niños y yo ¿De acuerdo?-
Después de haberse instalado, y de que el tiempo avanzara un poco más, las dos familias estaban listas para dormir y dar por terminado ese día. Las dos parejas se encontraban en sus "Camas" mientras que sus respectivos hijos ya estaban dormidos.
-Matt…-
-Blu…-
-¿Qué pasa Ahri?
-¿Qué pasa Perla?-
-Es solo que… Bueno- Decía Ahri un poco insegura –Las cosas no parecen tan mal como creímos-
-Blu… Tal vez el Amazonas no es tan malo como lo recordábamos- Dijo Perla temerosa.
-Pero Ahri, te atacaron- Respondió Matt confundido.
-Perla ¿De qué hablas? Tu misma lo oíste, la guerra sigue- Dijo Blu sorprendido.
-Lo sé pero apartando eso… ¿No crees que a los niños les haría bien una experiencia un poco más salvaje?- Respondió Ahri.
-Lo sé pero… Según parece nuestra especie la lleva muy bien y el lugar me parece incluso mejor que hace algunos años…- Explicó Perla.
-Bueno creo… Que si les vendría bien- Respondió Matt.
-Bueno en eso tienes razón…- Dijo Blu –Pero no confío en Roberto.
-Aunque Matt… No estoy segura de confiar en Roberto- Dijo Ahri.
-Yo tampoco confío en él Blu… Pero ahora estamos todos juntos, no podrá hacernos nada mientras estemos así- Dijo Perla con una sonrisa.
-No confío en él Ahri… Me ayudo a curarte es todo- Explicó Matt –Además estamos todos juntos-
-Entonces ¿Qué te parece si nos quedamos un poco de tiempo más?- Sugirió Perla sin ver a Blu a los ojos.
-Bueno dejando de lado eso… Matt… ¿Qué tal si nos quedamos un tiempo?- Dijo Ahri temerosa
Tanto Blu como Matt tenían que pensar bien en lo que les acababan de decir, Ahri y Perla parecía estar convencidas de darle al Amazonas otra oportunidad, después de un par de minutos, ambos tomaron una decisión.
-(Blu y Matt) Solo dos semanas…-
Bueno eso es todo por este capítulo, ojalá les haya gustado y ya la próxima semana actualizaré mi otro fic para quienes lo estén siguiendo. Bueno espero les haya gustado, dejen sus reviews, me ayudan mucho y motivan aun más :D y pues nos vemos en el siguiente capítulo
"See you next time"
