Hola, como lo prometí aquí está el siguiente capítulo, muchas gracias por sus lindos reviews que son los que me han ayudado para que la inspiración no se vaya, también por agregarme a favoritos y alertas, si me queda tiempo para escribir esta semana el próximo sábado o domingo estaría subiendo el otro capítulo, (esperemos que así sea jeje) me despido dejándolas para que lean, y espero que me dejen mas reviews para darle combustible a mi imaginación, saludos y nos leemos después.
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Capitulo 10
-Aquí tiene su agua señor- le entrego la botella -y los cigarrillos que mando comprar-
-Gracias-
De inmediato destapo la botella y se bebió de un solo trago toda el agua, guardo los cigarrillos y se dirigió de regreso a la sala de juntas, se acerco hasta la puerta y se dio cuenta de que era la primera vez que se encontraba en una situación como esta, una de las cosas que le gustaba de no tener una relación seria era el no tener que tratar con "suegras", pero ahora tendría que tratar con la madre de una chica con la que no tiene absolutamente nada
-Al parecer yo también tendré varios "primera vez" con Haru-
Pensó con gracia al ver que desde que la conoció, hizo cosas que nunca había hecho antes, tomo aire y abrió la puerta, todos se giraron al verlo entrar, los padres de Haru lo miraron seriamente, G estaba sentado a la cabeza de la mesa y Haru estaba con una leve sonrisa, mirándolo como si dijera "a ver como sales de esta", si hubieran sido otras circunstancias se hubiera ido sin darle más importancia al asunto, pero al tratarse de Haru le pareció interesante, ya que no tenía nada que perder pero si mucho que ganar
-Quisiera disculparme por mi atrevimiento...- camino hacia ellos -...no sabía que era la madre de Haru...- su voz era suave y con un ligero tono seductor -... se que nada de lo que diga justificara mis palabras y por eso no le pediré perdón...- tomo la silla y se sentó frente a ella -...porque cualquiera que se atreva a insultar a una mujer tan hermosa como usted no puede ser perdonado...-
-Mama no se dejara convencer tan fácilmente por esas palabras- pensó al escucharlo
-...si pudiera hacer cualquier cosa por enmendar mi error, estaría mas que dispuesto a complacerla...- la tomo de la mano mientras la miraba fijamente -...cualquier cosa por conseguir una bella sonrisa de una bella dama-
Todos quedaron en silencio esperando por su respuesta, su padre estaba a punto de pararse en medio de ellos al ver como Gokudera sostenía su mano y como continuaban mirándose fijamente, G solamente esperaba que hubiera logrado convencerla y Haru sabía que su madre no era de las caen ante mujeriegos como él.
-...Jajá...- una risa nerviosa salió acompañada por un leve sonrojo para sorpresa de todos -...pero que cosas dice-
-¿Podría tener el honor de saber su nombre?- pregunto dedicándole la mejor se sus sonrisas
-E...es Aki-
-Aki y Haru- dijo mirándolas a las dos -Otoño y primavera, dos de mis estaciones favoritas-
-No lo dice en serio- lo miraba a los ojos tímidamente -en otoño es cuando los árboles mueren y sus hojas se ponen amarillentas-
-"Otoño, tiempo de encuentros, ilusiones por venir, acompañar, sentir, sobre el manto natural, crujir seco, de unas hojas en tarde gris"-
-Qu...que hermosas palabras- sonrió al escucharlo y Haru no pudo creer que su madre se estuviera comportando de esa manera
-Un poema de Otoño- continuaba mirándola -ahora entiendo de donde saco Haru su hermosa sonrisa-
-Creo que ya fue suficiente de disculpas- dijo tomando la mano de su esposa soltándola del agarre de Gokudera
-Si, yo también creo que fue suficiente- se acerco a Gokudera pisándolo con fuerza -¿No te tienes que ir a hacer algo a alguna parte?-
-No- respondió disimulando el dolor -resulta que tengo toda la tarde libre-
-Si tienes toda la tarde libre- dijo G poniéndose de pie -entonces te dejo para que atiendas a los padres de Haru- se acerco a ellos -me dio mucho gusto poder conocerlos, quedan en su casa- se despidió del padre de Haru y luego se acerco a su madre -espero que vuelva a visitarnos en otra oportunidad- se despidió sonriéndole
Tenía a Gokudera de frent su lado, los miro a los dos y no pudo evitar sonrojarse más de lo que ya estaba
-Cla...claro que si, vendré a visitarlos más seguido, ¡a visitar a Haru mas seguido!- se corrigió de inmediato al escuchar lo que había dicho
-Me alegra escuchar eso- dijo G -ahora si me disculpan-
-Espera G- Haru corrió hacia el antes de que saliera -de nuevo te agradezco por todo lo que has hecho, muchas gracias por no decirle nada a mis padres-
-No te preocupes Haru, lo hice con mucho gusto- se despidió dándole un beso en la frente y salió dejándolos
-¿Esta es su primera vez en Tokio cierto?- pregunto Gokudera poniéndose de pie y alejándose de la mirada asesina del padre de Haru -si desean podría poner a su disposición un automóvil de la empresa para que puedan conocer la ciudad-
-No, muchas gracias- dijo el padre de Haru con un notable tono de molestia -nosotros podemos ir solos-
-No seas tan descortés Nanjiro- lo regaño su esposa -este joven solo está siendo amable con nosotros, es mejor ir con alguien que conozca la ciudad, si vamos nosotros solos terminaríamos perdiéndonos-
-Pero entonces para que vinimos en nuestro automóvil nuevo si no vamos a utilizarlo-
-¡Hahi! ¿Automóvil nuevo?-
-¿Ves lo que hiciste Aki? echaste a perder la sorpresa que le teníamos a Haru-
-¿Esta era la sorpresa?-
-Si, te queríamos decir que lo habíamos comprado-
-¿Pero cómo? ¿Con que dinero?-
-Gastamos algo de los ahorros que teníamos y estamos terminando de pagar las cuotas con parte del dinero que nos has estado enviando, el cual es más de lo que pensábamos que nos podrías dar-
-¿Del dinero que les envió?- se pregunto confundida -Acaso cuanto les está enviando G-
-Dejemos de hablar de eso, porque mejor no bajamos para que lo veas- dijo Aki levantándose y tomando a Haru del brazo para salir
-¿En donde lo dejaron estacionado?- pregunto Gokudera
-Lo dejamos al frente, no sabíamos donde más estacionarlo, ¿No hay ningún problema cierto?- dijo Nanjiro tratando de no sonar tan molesto como antes
-... ¿Al frente?- pregunto recordando que cuando llego solamente había un auto estacionado al frente y estaba en su lugar -... ¿de qué color es?- deseo estar equivocado
-Es rojo, es un modelo antiguo pero está bien cuidado- dijo un poco avergonzado
-...rojo...discúlpenme, recordé que tengo que hacer una llamada urgente, regreso en un momento- salió de la sala de juntas y se encerró en su oficina, tomo su teléfono y llamo a la portería
-Portería- dijo la voz que contesto
-Que paso con el automóvil que estaba estacionado en mi lugar-
-¡Ah! Gokudera-san, no se preocupe, ya nos deshicimos de el- se escuchaba contento al haber solucionado el problema rápidamente
-¡Que hicieron con el!-
-Llame a un amigo que trabaja en una chatarrería, por suerte estaba cerca y se lo llevo-
-¡¿Que?!- no pudo creer lo que escucho -¡Maldición! ¡Llama al idiota de tu amigo y dile que te lo regrese!-
-Pero Gokudera-san...-
-¡Cierra la boca y haz lo que te digo! ¡Llámame cuando lo hayan traído!- tiro el teléfono y salió otra vez hacia la sala de juntas -discúlpenme por haber salido de esa manera-
-Y a ti que te sucede- le pregunto Haru al ver que había empezado a comportarse extraño
-Nada- se alejo de ella -Ya que están aquí, ¿no les gustaría hacer un recorrido por la empresa antes de irse? Porque no los acompañas Haru-
-¡Hahi! y...ya acabo mi hora de descanso, te...tengo que volver a trabajar-
-No, te daré el resto de tarde libre para que acompañes a tus padres-
-Podemos hablar un momento- lo tomo del brazo y se alejaron -¿Que estás haciendo?- pregunto en voz baja para que no la escucharan
-Te estoy dando permiso para que pases la tarde con ellos y de paso les muestres donde trabajas-
-¿Acaso ya se te olvido que hoy es la primera vez que estoy aquí? como voy a llevarlos a conocer la empresa si ni yo misma la conozco, ¿acaso quieres que me descubran?-
-Está bien, yo me encargo de eso- regresaron a donde estaban sus padres -creo que yo tendré el gusto de hacer el recorrido con ustedes-
Gokudera ya había logrado ganarse a la madre de Haru, ahora debería ganarse a su padre y ganar tiempo mientras recuperaba su auto. Mientras hacían el recorrido, miraba con insistencia el reloj, se estaban demorando en devolverle la llamada y eso solo hacía que se impacientara más.
-Nunca creí que podría estar dentro Vongola, es increíble que hubieras podido conseguir un empleo aquí, ¿Como hiciste Haru?-
-¡Hahi!, Bu...bueno yo...- miro a Gokudera para ver si la ayudaba, pero él estaba distraído viendo su reloj y mirando su celular
-A mi no me parece tan emocionante conocer una fábrica de automóviles-
-Pero esta no es una fábrica de automóviles cualquiera, aquí se fabrican automóviles de alta gama-
Sus padres habían comenzado a discutir lo que le dio tiempo a Haru de poder hablar con Gokudera para que le ayudara a inventar como fue que consiguió ese trabajo, disimuladamente se acerco a él sin quitarle la vista a sus padres.
-¿Que les digo?- pregunto en voz baja
-¿De qué hablas?- la miro sin saber que decía
-¿Acaso no estabas escuchando? papa me pregunto como conseguí este trabajo, ayúdame a inventar algo, no sé qué decirle-
-No te preocupes, yo hablare con el- volvió su mirada hacia su reloj y luego hacia su celular
-Si tienes que irte puedes hacerlo, así mis padres también se pueden ir- le dijo al ver la insistencia con la que miraba su reloj
-¿No quieres que me quede?-
-La verdad no, el haberlos invitado a quedarse solo me está trayendo más problemas, gracias por complicar más las cosas- camino hacia donde estaban sus padres
-Espera, no te preocupes por eso, ya te dije que hablare con tu padre- en ese momento sonó su celular y lo contesto de inmediato -¿Que paso cual es la demora?-
-Ya lo trajeron de regreso pero...-
-¡Pero qué!-
-Sera mejor que venga y lo vea por usted mismo señor- no le gusto el tono en que dijo eso
-Ya voy para allá- colgó -ya regreso-
-A dónde vas, no puedes dejarme sola-
-No te preocupes no demorare-
Cuando llego al parqueadero, vio una grúa y alrededor estaban los vigilantes y algunos empleados, Gokudera tuvo un mal presentimiento y cuando lo vio, ese mal presentimiento se volvió realidad
-¡Que demonios significa esto!- todos quedaron en silencio, ninguno se atrevió a hablar
El automóvil estaba completamente desmantelado, las llantas, los espejos, los asientos, el motor, el volante, todo se lo habían quitado, lo único que quedaba era el cascaron, al ver que nadie le decía nada, grito preguntando otra vez lo que había pasado.
-Gokudera-san, como usted ordeno que nos deshiciéramos de el... pues eso fue lo que hicimos-
-¡Pero eso no explica porque esta así!-
-Disculpe señor- dijo el dueño de la grúa -pero cuando me llamaron para que viniera, me dijeron que podía hacer con él lo que quisiera, las partes que faltan ya las vendí y no hay manera de recuperarlas-
-¡Entonces que se supone que voy a hacer con esto! ¡Acaso son idiotas! ¡De que me sirve este pedazo de basura!- saco su caja de cigarrillos y encendió uno -Hoy no debí haberme levantado- pensó soltando una bocanada de humo -Llévenselo a Spanner para que lo arregle, díganle que después hablare con él, que el arreglo es urgente-
Ese día todo le estaba saliendo mal, al ver que no podía hacer nada mas regreso a donde estaba Haru, cuando llego la llamo para que hablaran a solas
-Que bueno que llegaste- nunca pensó que se alegraría al verlo -por suerte están distraídos y no me han vuelto a preguntar nada, así que todavía podemos inventar algo para poder convencerlos-
-¿Donde pasaran el fin de semana tus padres?- pregunto apagando su cigarrillo
-Se quedaran en un hotel, ahora que lo preguntas tengo que llamar a Bianchi-san, ella quedo de buscarme un pequeño apartamento para hacerlo pasar por mi casa- saco su celular -hola Bianchi-san, disculpa que te llame pero ya encontraste el apartamento-
-Perdóname Haru, pero no fue tan fácil como pensé que sería, aun estoy buscando, pero apenas encuentre uno te avisare, no te preocupes-
-Está bien, pero si no encuentras nada no te molestes, ya han hecho suficiente por mí, creo que después de todo si tendré que decirles la verdad- dijo desanimada
-No digas eso Haru, ten por seguro que para esta noche ya tendrás donde vivir, ahora te dejo, tengo que hacer otras llamadas, hablamos después-
-¿Que te dijo Bianchi?-
-Aun no ha encontrado nada- suspiro -creo que mejor les digo la verdad de una vez, entre mas rápido mejor-
-Toma- le entrego unas llaves
-¿De que son?- las miro confundida
-Son las llaves de tu casa, allí podrás llevar a tus padres- se fue sin explicarle nada mas, luego volvió a sacar su celular -Octavia, necesito pedirte un favor-
Después de que termino de hablar, continuo con el recorrido, en donde le explico a los padres de Haru como había conseguido el empleo, les dijo que Octavia conoció a Haru cuando ella estaba buscando trabajo y luego ella la recomendó para el puesto y desde entonces había estado trabajando para ellos, fue una explicación sencilla pero fue suficiente para poder convencerlos ya que su padre estaba más interesado en conocer más sobre los automóviles que fabricaban y su madre quedo tan encantada con el que creía cualquier cosa que le dijera, cuando llego la hora de salir Gokudera los convenció de que utilizaran a uno de los choferes de la empresa para que los llevara.
-Pero donde dejaremos mi auto-
-No se preocupe por eso, pueden dejarlo en el parqueadero, aquí no le pasara nada- les señalo el camino para dirigirse a la salida
-...Gracias- dijo Haru casi susurrando para salir tras sus padres
Gokudera le indico al chofer hacia donde llevarlos, durante el camino se distrajeron viendo al ciudad que no hablaron de nada mas, pero Haru se dio cuenta de que la zona en la que se encontraban era muy diferente de donde había encontrado su apartamento la primera vez, ese lugar era más elegante. Cuando se detuvieron, vieron que estaban frente a un lujoso edificio, el chofer les abrió la puerta y bajo el equipaje, después un hombre salió del edificio a recibirlos.
-Haru-san, permítame el equipaje-
-¿Hahi?- no entendía porque un hombre extraño sabía su nombre
-Síganme por favor- tomo el equipaje y regreso al edificio
-¿Aquí es donde vives?- pregunto su madre mirando sorprendida el alto y elegante edificio
-...Si- dijo en voz baja, estando ella misma sorprendida por encontrarse en ese lugar
Cuando entraron, aquel hombre, que después de prestarle atención, Haru se dio cuenta de que era el portero, los estaba esperando frente al elevador, cuando subieron, oprimió el botón que los llevaría hasta el último piso, mientras subían todos permanecieron en silencio. Haru no tenía la más mínima idea de lo que les diría a sus padres, ya que era imposible que con el sueldo que ella ganaba pudiera pagar un apartamento en un lugar como ese, pero lo que si sabía, es que cuando volviera a ver a Gokudera lo mataría.
-Llegamos- dijo el portero cuando las puertas se abrieron
Salieron y lo único que vieron fue una puerta frente a ellos, no había nada más
-Me permite las llaves- dijo llamando la atención de Haru
-¡Hahi! s...si- torpemente comenzó a buscar en su bolso hasta que las encontró y se las entrego
Aun permanecían en silencio, en un incomodo silencio que empezó a poner nerviosa a Haru, el portero abrió la puerta invitándolos a seguir, todo estaba oscuro y no podían ver nada, después de que entraron tomo un control que estaba en una pequeña mesa al lado de la puerta, presiono uno de los botones y una cortina comenzó a correrse como si estuviera revelando alguna maravilla escondida, poco a poco el lugar se fue iluminando hasta que quedo totalmente iluminada con la cálida luz del atardecer.
-¡Hahi!-
Dijo Haru soltando su bolso para quedar junto a sus padres boquiabierta al ver el hermoso lugar en donde se encontraban, a su lado izquierdo se encontraba la cocina, hecha de un fino mármol blanco , un gran mesón en el centro y al frente de el habían cuatro sillas, la estufa no era como las que conocían y utilizaban, era una de esas estufas modernas que ni siquiera utilizan fuego, sino son unas placas de color negro y completamente digital, al igual que la enorme nevera, al frente de la concina estaba la sala completamente entapetada, en donde se tenían que bajar dos escalones, de paredes blancas adornadas con unos hermosos cuadros y con un enorme televisor de pantalla plana colgado en una de las paredes, un equipo se sonido con unos elegantes y estilizados parlantes que combinaban con la demás decoración y unos finos y elegantes muebles de cuero negro con cojines blancos que estaban dirigidos hacia la enorme vista panorámica que mostraba toda la ciudad y una mesa de centro de cristal que estaba sostenida por una extraña y moderna figura de metal, afuera había más espacio en donde había una piscina y mas muebles que hacían juego entre si, mas al fondo estaba el comedor con una hermosa mesa rectangular también de cristal con sillas de una fina madera, desde donde también se podía contemplar toda la ciudad, también había un hall en donde habían unas puertas y unas escaleras que llevaban al segundo piso donde habían unas repisas con libros y mas puertas.
-Si necesitan alguna cosa pueden decirme- dijo sacándolos de su asombro -puede marcar el uno en el intercomunicador- le dijo a Haru disimuladamente, luego cerró la puerta
-¿Aquí es donde vives?- volvió a preguntar su madre
-Es...estos muebles son de cuero de verdad- dijo su padre cuando se acerco a observarlos
Los dos comenzaron a recorrer todo el apartamento mirando todo lo que tenia, Haru iba a detenerlos pero su celular comenzó a sonar
-¿Hola?- contesto distraída viendo como sus padres iban de un lado para otro revisando hasta el ultimo rincón
-¿Que te pareció tú nueva casa?-
-¡Idiota!- grito molesta pero ninguno la escucho, ya que su madre se encontraba en el segundo piso y su padre se había ido hacia las habitaciones que quedaban en el hall -¡Estas loco! ¡Piensas que mis padres me van a creer que vivo aquí!-
-Porque no-
-¡Con un miserable sueldo como el mío crees que voy a poder costearme un lugar tan caro como este!- si lo tuviera en frente ya lo hubiera ahorcado
-Si no les quieres decir eso, entonces invéntate algo, has uso de esa gran imaginación que tienes-
-¡Tengo la mente en blanco! ¡Además no creo que me crean nada de lo que les diga!-
-Entonces diles que te están pagando por cuidarlo mientras el dueño está de viaje-
-¡Hahi!- no le pareció tan mala idea
-Pero no te llamaba para eso, te llamaba para decirte que en el primer piso hay un cuarto de huéspedes, tus padres se pueden quedar allí y en el segundo piso esta mi habitación, tú te quedaras ahí-
-¡Hahi! ¿Este es tu apartamento?-
-Si, pero no es un apartamento, es un Loft ¿Te gusta?-
Que si le gustaba, si pudiera quedarse a vivir allí lo haría, pero claro, tendría que echarlo a el primero
-S...si, es bonita- no quería que supiera que le encantaba
-La nevera está llena, pueden comer lo que quieran y si necesitan algo más puedes llamar a Levi para que te lo consiga-
-¿Levi?-
-El portero, y por el dinero no se preocupen todo corre por mi cuenta-
-¿Y tú donde te quedaras?-
-No te preocupes por mí, espero que pases un fin de semana agradable-
-Espera un momento- le pareció extraño que se estuviera comportando tan amable -¿Porque estas haciendo todo esto? ¿Te estas comportando sospechosamente amable?-
-...Por nada- sonaba nervioso lo que hizo que Haru sospechara aun mas de el
-No pensaras cobrarme después por esto ¿cierto?-
-N...no claro que no-
-¿Que me estas ocultando?- iba a continuar preguntándole el porqué de su sospechosa amabilidad pero el grito de su madre la distrajo
-¡MIURA HARU!-
-¿Que sucedió?- pregunto Gokudera
-Na...nada, hablamos después-
Colgó y fue a ver que había sucedido, iba a subir las escaleras, pero su madre salió corriendo de una de las habitaciones agitando en su mano unos bóxers
-¡¿Que significa esto?!- pregunto mientras continuaba agitándolos furiosa
-¡Hahi! ¡Ma...mama de donde los sacaste!-
-¡De la misma habitación en donde está tu ropa!- Bajo las escaleras -¡¿Estas viviendo con un hombre?!-
-¿Que dijiste?- su padre salió en el preciso momento en el que su madre dijo eso -¿Que mi niña que?-
-¿M...mi ropa?-
-¡No me cambies de tema! ¡Yo sabía que era un error que vinieras a vivir sola a Tokio! ¡Esta ciudad corrompió a nuestra pequeña!- dijo acercándose a su esposo
-¡No! ¡Mama no es lo que piensas!- quería decirle lo que Gokudera le había dicho pero su madre no le estaba dando oportunidad de hablar
-Ahora entiendo porque no querías que viniéramos...- dijo con lagrimas en los ojos -...porque tanto misterio, porque no querías que supiéramos que estabas viviendo con un hombre-
-Mama, por favor déjame explicarte...-
-No hay nada que explicar, todo está muy claro, cómo pudiste hacernos esto a tu padre y a mí, cuantas veces te dije que esperaras hasta casarte, hasta encontrar un buen hombre ¿cómo pudiste entregarle tu flor a un hombre cualquiera? y más aun irte a vivir con él-
-¡Todavía no le he entregado mi flor a nadie!- no pudo creer que hubiera dicho eso en voz alta lo que hizo que se sonrojara por completo
-¿Quien es? ¿Donde lo conociste? ¿Donde está?- continuo preguntando si dejar que contestara -Sera mejor que recojas tus cosas, nos regresamos hoy mismo a Namimroi, no puedo permitir que sigas llevando una vida licenciosa, si de verdad le interesas tendrá que ir a pedir tu mano en matrimonio, de lo contrario no dejare que sigan viviendo sin casarse-
-Mama, por favor déjame hablar, estas confundiendo todo, además no puedo regresar a Namimori-
-¿Porque?... ¡Ah!, no...no me digas que estas...estas...- se abrazo a su esposo -¡Estas embarazada!-
-¡No!- se sorprendió de que su madre tuviera una imaginación tan vivaz
-¡Por eso estas viviendo con él! ¡Porque es el padre de tu hijo! ¡Ahora si entiendo todo! ¡ahora entiendo como conseguiste un empleo tan bueno! ¡¿Quien de los dos es el padre?!-
-¿Los dos? ¿Cuales dos?-
-¿Cual atractivo y bien dotado hombre es el padre de tu hijo? ¿Es G-san o es Hayato-san?- su esposo la miro extrañado cuando dijo "bien dotado"
-¿Que quisiste decir con "Bien dotado" ?... ¿Aki?- miro a su esposa esperando su respuesta
-Na...nada, es solo que vi la talla de los bóxers, ¡pero no estamos hablando de mi!- cambio de tema -dinos de una vez Haru, a cuál de los dos le diste tu flor y es el padre de tu primogénito-
-No es nada de lo que te estas imaginando mama, estoy viviendo aquí por que me están pagando por cuidar este apartamento mientras el dueño se encuentra de viaje, y si no quería decirles nada, era precisamente por esto, por la reacción que acabas de tener y porque pensarías lo que no es y la ropa que sacaste...- se sonrojo al ver los bóxers que su madre continuaba sosteniendo -e...es la ropa del dueño del apartamento, a...así que por favor vuelve a guardarla-
-... ¿Que?- pregunto ya más calmada
-Lo que escuchaste, ¿como crees que consigo el dinero que les mando cada mes?- por lo menos pudo justificar la cantidad de dinero que les enviaba -T...tuve que conseguir dos trabajos-
-Haru, hija discúlpame- se acerco a ella y la abrazo -jamás había estado tan contenta de estar equivocada, estoy tan feliz de saber que aun eres virgen-
-¡Mama!- se sonrojo al escucharla -¡No digas esas cosas!-
-Pero si debo admitir que la idea de que estuvieras saliendo con G-san o con Hayato no me molesto tanto-
-Deja de decir tonterías mama- la alejo
-Tienes mi completa autorización por si te interesa tener una relación con alguno de los dos, imagínate viviendo en lugar como este-
-¡Mama!-
-Por mi puedes salir con quien quieras- dijo su padre acercándose a ella -lo único que quiero es que seas feliz y te cases con un hombre que de verdad te merezca-
-Gracias papa-
-Hablando de eso, ¿has tenido tiempo de escribir?- se sentaron en el sofá
-Si, es una historia corta pero estoy a punto de terminarla, después la llevare a un editor que me recomendaron y esperar si le gusta-
-Me alegro por ti hija- la abrazo con fuerza -tienes que darle prioridad a lo que te gusta, después de todo a eso fue a lo que viniste a Tokio-
-Claro que si papa, pero primero debemos ocuparnos de esa hipoteca-
-Si te casaras con alguno de los dos ya no tendríamos que preocuparnos por eso- dijo su madre desde la cocina
