Diclaimer: Los personajes y nombres utilizados pertenecen a su respectivo creador y a la marca de Nickelodeon. Yo solo hice una historia con estos personajes. De un fan a otro.

Nota de autor: Agradezco cada comentario, pero si no respondo uno, es porque no sé qué decir :3. Las portadas son dibujos hechos por mí, puedes buscarlos en mayor calidad en mi cuenta de DevíantArt como Crismoster25.

Nunca podría ser como tu

Decimo Capítulo: Cherry love attak –


Dolor en el centro de la nuca, eso fue lo primero que sintió, luego un aturdimiento general. Quiso moverse pero se vio inmovilizado tanto por las muñecas como los tobillos; la sensación del metal contra su piel. Pronto se dio cuenta de que estaba sentado, con una posible cuerda sobre su estómago y vendas en sus ojos que impedían la vista. De la sorpresa al miedo sólo hubo un instante, se preguntó de forma acelerada si sus planes había sido descubierto, pero era algo absurdo; aunque no imposible, se dijo. Comenzó a planear su actuar con rapidez, sus captores podían ser cualquiera: héroes, villanos, gobiernos y una lista larga de individuos con sumo poder, entre otros. De golpe le llegó el recuerdo de lo que hacía antes de perder la conciencia. Él y Cherry estaban en su cuarto de hotel, como era usual en un sábado por la noche; pero antes de hacer nada su chica había pedido un postre, él curioso había aceptado la petición.

-Mierda -Maldijo por lo bajo, ya que seguramente sus captores también habían atrapado a Cher. Comenzó a tantear qué tan resistentes eran sus esposas; pero se detuvo al escuchar el acercarse de alguien. La persona se detuvo al frente de él, a un paso de distancia, cálculo.

-¿Max? ¿Estás despierto? -

-Cherry? Me alegro de que estés bien, ahora libérame -Reconociendo la voz, pidió con urgencia.

-Eh.. No puedo hacerlo -Con un claro nerviosismo en la voz negó.

-¿Qué? Cher libérame antes de que quien nos allá secuestrado regresé -Manteniendo la urgencia que sentía, pidió nuevamente.

-¿¡Ehhh!? ¿Por qué nos secuestrarían? -La sorpresa en la chica lo confundió. Pronto recordó la sospechosa necesidad que ella había expresado por querer un postre, también la insistencia que tubo para que él comiera del flan. Notando la desnudez en la que se encontraba, Max sintió la alfombra bajo sus pies; una sensación demasiado conocida para desconocerla.

-¿Estamos en el hotel, cierto? -Pregunto aunque ya sabía la respuesta.

-Si... ¿Por qué preguntas? -Él decidió ignorar la tonta pregunta.

-¿Me drogaste, verdad? -Fue bastante fácil unir los puntos para Max.

-Y-yo no lo diría así, aunque no tuve la fuerza para evitar que cayeras. Es decir! Fue algo necesario! -Cherry río de forma nerviosa, aunque ya era tarde. Él comprendió el por qué le dolía la nuca.

-Como sea, no sé qué quisiste hacer y no me importa. Ahora libérame -Tras dejar salir un suspiro de alivio y molestia, ordenó. Pasó un momento y no recibió respuesta.

-Cherry -Dejo ver su advertencia en el tono, y casi pudo sentir un temblor de la chica.

-Cherry, suéltame en este instante -De forma lenta ordenó, esperando que la chica, por su bien obedeciera.

-... no -Eso fue un susurro nervioso que apenas fue escuchado por Max.

-Ahh? -Le comenzó a molestar tal desobediencia.

-N-no lo haré -Con un poco más de coraje negó.

-Cherry... no estoy molesto, así que sólo libérame y no estarás problemas -Ocultando la molestia que sentía, sonrió de forma tranquila.

-No -Ese rechazo a su amable oferta, hizo que lentamente Max dejara de sonreír.

-Estas apunto de cruzar el punto de no retorno. ¿De verdad quieres que eso suceda? -Amenazó de forma abierta, y escuchó como la chica pasaba saliva.

-P-pero tú siempre rechazas mis ideas y nunca me dejas hacer nada! Solo haces lo que quieres conmigo! Pero eso no me molesta! M-me encanta de hecho! P-pero yo también quiero satisfacerte! Y este es el único modo en que me dejarías hacerlo! -De forma atropellada Cherry se expresó, y casi convence a Max; pero lamentablemente a él no le estaba gustando la idea de ser el sumiso.

-Es tu última oportunidad Cher -Sentenció duramente.

-No me importa -Tras esa irracional respuesta, la chica se sentó en las piernas de Max. Este sintió la cálida piel de ella sobre la propia, seguramente estaba desnuda, pensó.

-Te lo advertí -Cuando la chica dejo de besarlo, él declaró con una sonrisa. Pensó en una forma de romper sus inhibiciones, y quiso cortar las esposas en sus muñecas; pero quedó asombrado al darse cuenta de que no podía estructurar mentalmente. Trató y trató pero nada, su concentración se vio absorbida por la chica que lo besaba: entrelazando la lengua con la suya, despidiendo ese aroma a mujer que tanto disfrutaba, brindándole calor con el tacto de la piel.

-Fufufu~ ¿Que tal mi plan maestro? -Ella ronroneo adivinando las dudas que el sentían.

-¿Qué hiciste? -Entre beso y beso Max cuestionó, sintiendo el golpear de algo dentro de él.

-¿Te digo.. o... no te digo? -Manteniendo ese tono tan sugestivo Cherry jugo con la oreja del joven, este se sentía demasiado excitado para aceptar que no había nada raro.

-Tengo que agradecer al doctor Colosso... fue quien me dio lo que te impide usar poderes -Rió con un tono cercano a la malicia, lo cual aceleró más el pulso de Max.

-¿Era un frasco azul? ...-La respuesta positiva que recibió, alertó de sobremanera al joven.

-...ese hijo de puta... Cherry esto es malo! Lo que Colosso te dio también es un afrodisíaco! -Gruño con exasperación al no recibir respuesta, lo que significaba que la chica no sabía lo que un afrodisíaco era.

-Escúchame tienes que...! -Max no pudo continuar hablando, ya que la idiota había puesto un bollo de tela en su boca, con un sabor demasiado conocido para él.

-Me las acabó de quitar~ -Hablo de forma juguetona, afirmando la idea de él sobre lo que tenía en la boca: que eran las bragas húmedas de ella. Los gruñidos agresivos de Max demostraron la indignación que estaba sintiendo.

-Relájate Max~ Cherry se encargará de todo~ -Ella lo abrazo, moviendo de forma provocativa sus senos contra los pectorales de él. Este sintió los pezones de la chica ya erectos, haciéndole perder el hilo de sus protestas internas.


-Me hace feliz sentirte tan vivo~ -Cherry guío su mano al duro miembro del joven, haciendo que una corriente recorra ambos cuerpos ante el tacto. Hizo un movimiento de arriba a abajo con su mano en el húmedo miembro, sintiendo el calor que este liberaba; pero se detuvo con una idea. Se bajó de Max riendo, alertando al joven con sus intenciones.

-De hace meses quise hacer esto~ -Alegremente la chica habló desde entre las piernas de Max. Este hizo un brinco involuntario en el lugar, al sentir la humedad alrededor de la punta de su pene. Cherry bajo hasta donde pudo, de forma lenta y torpe, luego subió hasta sacar el miembro de su boca.

Comenzó a experimentar con la lengua, bajando y subiendo, asombrada del enigmático sabor; sus manos sostenían el pene por la base. La chica disfruto de los gruñidos de Max, sintiéndose dichosa de ser la causa de estos.

Apartó el cabello que se interpuso en su rostro, y con más resolución se dispuso a usar otro método. Sintió un cosquilleo de emoción en el vientre, junto al calor entre sus senos. Sonrió de forma gatuna al notar la sorpresa en Max, seguramente nunca pensó que ella conociera lo que era una "rusa". Pero Cherry se había instruido en internet también viendo algunos vídeos, algo que la avergonzó bastante; pero todo valía la pena ahora mismo.

-Max~~ ¿Te gusta lo que hago~? -Apretó los pechos, haciéndolos bajar y subir con avidez; su cuerpo siguió sus movimientos. Interpretó el gruñido que él hizo como algo positivo, por lo que continuó de manera motivada.

Se sorprendió del hinchazón en el miembro, ya significaba que Max estaba por correrse; el orgullo de Cherry se inflo por este logró. Cambio nuevamente su atacar, y volvió a atrapar entre sus labios la imponente hombría de su cautivo. Este tembló en antelación. Ella apoyó su trabajo oral con una mano, que imitaba sus movimientos en la base del miembro. Sin poder soportar la excitación que la invadía, llevo su mano libre hasta su intimidad, comenzando a estimular el clítoris. Luego de un momento, alcanzaron el clímax: ella en los últimos instantes introdujo dos dedos en sí misma, alcanzado el punto G, como Max le había enseñado en anteriores ocasiones. Cerró los ojos al sentir como él descargaba su esencia en su boca; pero se negó a derramar la semilla del hombre que tanto ama.

-(Glup) La tragué toda~ -Su voz sonó atontada, y un temblor recorrió el cuerpo de Max por lo escuchado; pronto comenzó a gruñir como regañándola por sobre esforzarse. Pero Cherry estaba aún sumida en las sensaciones vividas, como para prestar mucha atención.

-Sigamos~~ -Una vez recuperado el ánimo, la chica se puso de pie. Y volvió a subirse en Max.


El tomar las riendas era algo embriagante, muy excitante; para ella sin dudas muy divertido. Sonrió a sus anchas, cabalgando a su ritmo, enloqueciendo a Max: lo cual le encantaba. Hundió los dedos entre el cabello de él, disfrutando plenamente de cómo era penetrada a gusto, sus senos subían y bajaban con movimientos eróticos; algo que Max no podía ver e disfrutar. Este había estado gruñendo de forma cada vez más salvaje, y sus movimientos demostraron un aumento de deseos por liberarse; pero Cherry lo tomó como algo que significaba que estaba haciendo bien su trabajo.

Ocurrió en solo segundos, demasiado rápido para que ella apenas reaccionara con un grito de sorpresa. Todas las inhibiciones de Max fueron divididas en pequeños trozos, y Cherry floto hasta la cama; observando como él se puso de pié. La chica cayo con delicadeza sobre las sábanas, y Max de forma similar a un león, dio un saltó fríamente calculado sobre ella. Las vendas se perdieron en el viento como pequeñas telas divididas y Cherry cruzó la mirada con él, enmudeciendo completamente. Nada de lo que ha visto hasta ahora en Max, se asemejaba a esto: sus ojos café oscuro se habían aclarado con un tono rojizo, todo brillo se había ido, dejando un simple círculo blanco en medió de la pupila. Cherry tembló como un acto natural frente a esa presencia absolutista, se sintió como un nada frente a un todo. Max le abrió las piernas, posicionándose en su entrada; elevó la pelvis de ella con sus poderes. Cherry quedó en shock total con la primera estocada. Max había llegado más profundo que nunca, empujando el cérvix con una violencia insana: causando un dolor nunca vivido por Cher. Pero esta no reaccionaba, ni siquiera respiraba y sólo el correr de sus lágrimas inconscientes demostró que no se había desmayado. Él tuvo que penetrarla dos veces más para que ella diera un grito que se había atorado en su garganta; más nada salió. Cherry en el sufrir notó que nada se escuchaba: ni su llanto, ni sus gritos, ni siquiera el latir de su corazón. Todo había sido engullido por un silencio absoluto y así fue hasta que Max terminó en ella.


Max volvió en sí, y lo primero que observo fue a Cherry: cuyo rostro estaba cubierto de lágrimas, los ojos cerrados y mordiéndose el labio inferior, temblando. Él agachó la mirada cerrando los ojos y los puños, en el odio y repulsión a su poco autocontrol; maldiciendo haberlo perdido y el haber permitido que algo así sucediera. Una caricia en la mejilla lo saco de sus lamentaciones, levantó la mirada de súbito.

-Esta bien Max... -Cherry le sonrió levemente, aun derramando lágrimas de sus ojos estrellados; los cuales sólo mostraban comprensión.

-... Sin importar cuan doloroso sea. Aún si no lo entiendo. E incluso si nunca lo dominas... -Ella lo abrazo, sosteniendo su cabeza contra su pecho. El corazón de él se aceleraba de forma vertiginosa, incomprendiendo demasiado.

-... Yo siempre, siempre, siempre voy a aceptarte, con lo bueno o con lo malo... -Max trató de decir algo, pero sólo abrió y cerró la boca.

-... Por qué sé qué harás lo imposible para superarte... -El corazón de Cherry le demostró un song calmado.

-... Y porque... por qué ... -Max buscó la mirada de la chica que había atravesado su corazón con tales palabras, pero luego solo había quedado en silencio. Se encontró con que Cherry se quedó dormida, seguramente había hecho un sobreesfuerzo para estar despierta. La acomodó y luego se sentó al borde de la cama.


"Voy matarte, voy matarte, voy matarte, voy matarte, voy matarte, voy matarte, voy matarte, voy matarte, voy matarte, voy matarte, voy matarte, voy matarte, voy matarte, voy matarte, voy matarte, voy matarte. Estas muerto."

Envió ese mensaje a Colosso, sin saber bien qué más hacer. Estaba completamente en la nada, había caído en sus más bajos instintos; como siempre había temido. Y luego Cherry dijo algo demasiado importante y contundente que lo había sacado más de foco. Volvió la mirada a la chica que dormía muy tranquila, alejada de lo que había causado en él. Con el rostro sonrojado Max apartó la vista, llevó una mano a su corazón: el cual latía de forma acelerada. Tranquilízate idiota, se dijo, para luego agitar su cabello con exasperación. Se recostó con la chica, abrazándola. Esta se acomodó en él de forma automática, sonriendo mientras soñaba. Max ignoró lo que sentía, pensaba e absolutamente todo. En una táctica totalmente cobarde, uso sus poderes para inducirse el sueño.

Todo se solucionara, se dijo.


Se observaron en el silencio, asimilando mucho y perdidos en sus pensamientos.

-¿Estas bien? -Cherry habló con usted mueca de preocupación. Max le dio un golpe leve en la cabeza de forma inmediata.

-No te preocupes por mí idiota! Yo fui quien te hizo daño! -Regaño sintiéndose peor por lo escuchado, para él existía un límite para que una persona fuera buena y comprensiva.

-Pero~... -Ella reclamó con esa expresión que rayaba lo infantil, muy usual cuando él la regaña. Esa imagen lo golpeó con más fuerza de lo usual, haciendo que se sonroje.

-Pera nada, yo fui el culpable de todo. Debí haberte escuchado más y advertirte el nunca escuchar a Colosso. De verdad lo siento -La tomó con una mano por la nuca, llevándola al pecho, abrazándola. Los ojos de Cherry brillaban por la disculpa.

-N-no, tu si me advertiste. Pero yo te puse mis bragas en la boca, así que lo sien...! -Nuevamente recibió otro golpe.

-No siquiera pienses en disculparte -Advirtió Max, frunciendo el ceño.

-Uhhh~... -Cherry mostró lágrimas en la esquina de los ojos, sosteniéndose la cabeza con ambas manos.

-...S-solo si prometes escucharme más -Pidió, con inseguridad.

-Te lo prometo-

-También q-quiero una recompensa -

-Seguro -

-Y tiene que ser algo sin dinero -

-Sí, si -

Max aceptó todas las peticiones de Cher, dispuesto a hacer lo que sea para recomenzarla. Y en algún momento comenzaron a besarse, entrelazados sobre la cama, sonrieron separándose.

-¿Estas bien? -Max cuestiono al notar un gesto adolorido departe de Cher.

-Sí, aunque no creo que podamos "divertirnos" por un tiempo -Rió sonrojada, restando importancia. Algo que molesto al joven.

-Idiota, piensa más en ti -Realmente a Max le disgustada la inconsciencia que Cher demostraba por momentos: principalmente cuando se menospreciaba.

-No es necesario, te tengo a ti para que pienses por ambos~ -Él la atrapó por la nariz, cuando ella trató de besarlo. Luego se sentó al borde de la cama liberándola.

-Voy a pedir servicio a la habitación -Mientras descolgaba y atraía la bocina del teléfono, con su poder; fue abrazado por el cuello desde atrás.

- Soy tuya~ con mi mayor convicción~

soy tuya~ con toda la fuerza de mi corazón~

que es tuyo~ y como cada pensamiento mío

es tuyo~ soy tuya~... -Cherry cantó divertida, causando pensamientos contradictorios departe de Max: molesta, linda, vergonzosa, adorable, entre otros.

Él deseaba no ser tan consiente en ese momento, sobre todo por todo lo que la chica está causándole. Pero era consciente de que su perspectiva sobre Cherry había cambiado de forma radical la noche anterior.

-Idiota -

-Jejeje~~ -

Se giró para atrapar los labios de ella.


Ya era entrada en la tarde y los señores Thunderman eran los últimos en salir de la residencia. Los siguientes cuatros días eran de minis vacaciones, por lo que se habían decidido en visitar a un centro turístico, que había sido abierto en conmemoración al heroísmo de los últimos cien años. Pero antes se habían detenido a dejar las órdenes y demás a su hijo mayor, quien era acompañado por su pareja; aunque ni Barb o Hank sabían definir que era Cherry de Max. Estos dejaron todo como que eran "pareja", pero para los mayores ese término era confuso: ya que significaba que no eran novios, de ser así dirían que eran novios. Tampoco quedaba claro que tipo de pareja eran o si la relación era algo sentimental o física entre otras, para ellos, perturbadoras posibilidades. Por lo que los señores Thunderman lo dejaban como que eran novios, con sus razones para decir que eran pareja.

-... Eso es todo, volveremos el domingo a la tardé -Barb terminó con sus peticiones a los jóvenes, dejándose ver por momentos decepcionada por que su hijo se negara a ir con la familia. Pero no pudo decir nada contra el alegato de él, quien no era ni héroe ni villano; por lo que perdía sentido que fuera a algo así, más teniendo en cuenta de que hace años que se negaba a vacacionar con el resto de los Thunderman.

-Ok, cuídense -Max envolvió en sus brazos a su madre. Esta devolvió el afecto, sonriendo ampliamente, aceptando completamente la decisión de su hijo de quedarse. Barb notó el favorable cambio de su muchacho para con ella, desde el día que apoyó la decisión de éste. Y la mujer se sentía dichosa por lo afectuoso que se volvió Max: si bien no era un completo terrón de azúcar, para como él era, sin dudas su comportamiento era muy afectivo. Nuevamente se encontró descubriendo lo alto que su hijo se había vuelto: tan alejado del niño que tenía que usar una silla para alcanzar las galletas, que se encontraban sobre un estante superior en su antigua cocina, allá en MetroBurgo.

Al separarse, ella coloco las manos en los amplios hombros, luego se guío hasta las manos. Las sostuvo detallando lo grande que se habían hecho; recordando cuando él solo era un bebé, que descubriendo el mundo tomó en su pequeña manito el dedo de ella, sorprendiéndola al descubrir que no quería soltarla, maravillándola en su primer año como madre. Elevó la mirada para ver el rostro de su muchacho, se encontró un hombre joven que le deba una sonrisa torcida y una mirada comprensiva: ¿A dónde ha quedado ese adolescente que se mostraba desinteresado cuando el día de la madre llegaba? Pero cuando nadie estaba cerca, le tendía un regalo con gesto avergonzado, algo que ella aceptaba con una gran sonrisa. Sintió que pronto las lágrimas llegarían, pero no podía evitarlo: pronto sus gemelos se graduaban, estaban a sólo poquísimos meses de hecho. Y Max tal vez se iría, haciendo su camino, siguiendo sus propios planes, como mucho en su vida.

Apartó la mirada con una sonrisa agridulce, y se encontró a Cherry, quien también era una mujer. No cualquier mujer, se dijo Barb. Cherry es la pareja de Max, y por lo que ella había observado: esa joven algo torpe pero sin dudas de buen corazón, que ahora observaba con tanta devoción y ternura a Max, sin dudas había calado en él como ninguna chica. Pronto tomaran sus decisiones, seguirán unidos; en algunos años se casarán y la convertirán en abuela. Sabía que estaba adelantándose mucho, pero tenía los sentimientos tan a piel que no podía evitarlo.

-N-nos vemos -Apartando las lágrimas Barb salió por la puerta principal. Max suspiro al ver a su madre tan sentimental.

-Nos vemos señora Thunderman~ Es decir Barb~ Es decir mamá~ -Cherry se mostró bastante positiva pese a su extraña forma de expresarse, también ignorando completamente el ambiente.

-Solo elige una manera -El joven regañó tirándose en el sofá. No comprendía por qué tanta indecisión de parte de la chica; más teniendo en cuenta de que ya eran meses de relación.

-Y tú qué quieres? Un beso de despedida? -Con una actitud completamente opuesta a la que tenía con su madre, Max se dirigió a su padre. Este con un claro gesto de ira también salió: no sin antes mascullar por lo bajo un "que ganas de partirle la..".

-Nos vemos señor Thunderman~ -Cherry también se tiró en el sofá junto a Max, despidiendo con entusiasmo al hombre mayor. Este sólo levantó un mano a modo de respuesta, antes de salir y cerrar la puerta.


Ya pasaban de una hora desde que se habían quedado a solas; pero no habían hecho mucho, sólo estar en el sofá viendo televisión. Tampoco es que planeaban algo de índole de alcoba para esos días: ya que sólo eran cuatros días desde el evento donde Max, sin buscarlo, había herido a Cherry, y él se negaba totalmente a la idea de tener relaciones, hasta que la chica esté completamente bien.

Cher no prestó atención a la película de acción que Max disfrutaba, ella estaba sumida en sus pensamientos. Quería declararse al joven que tanto amaba, decírselo con todas las letras; no como hasta ahora que sólo dio a entender que lo ama. Ella tenía planeado decírselo la noche que lo durmió y todo lo demás, pero las cosas no fueron exactamente como ella quiso; no obstante si consiguió entrar un poco en Max y eso le daba la seguridad para querer decir todo ahora.

-Max, necesito decirte algo importante.. -Comenzó dejando los cómodos brazos del joven, para sentarse con propiedad y hablarle de frente.

-Adelanté -Él se centró completamente en ella. Quien suspiró, deshaciéndose de las dudas.

-... Yo desde hace mucho que estoy enamorada de ti y en los últimos meses mi amor ha crecido mucho. Te amo -Mantuvo la mirada, mostrando su sinceridad y determinación.

-Lo se -La simplicidad de la respuesta golpeó a la chica. Ella sabía que sus sentimientos eran obvios; pero esperaba una reacción diferente departe de Max.

-Yo... -Él interrumpió la decepción de ella. Tenía que dar una respuesta: Cherry se puso rígida, cuestionándose demasiado, ya que existía la posibilidad de que Max la rechaze. Si bien habían hecho mucho en los últimos meses, mucho no aseguraba que él tenga sentimientos fuertes por ella.

-... Sin dudas me estoy enamorando de ti -Max sincero con una sonrisa torcida. Los ojos de Cherry se llenaron de esperanza y su pecho se inflo por la felicidad.

Fue el sonido de algo cayendo, chocando contra el suelo de forma brusca. Ambos se habían centrado en el otro, perdiéndose en su propio mundo, ignorando que alguien más estaba presente. Dirigieron la mirada hacia la cocina, donde el sonido se produjo. Se sorprendieron al encontrarse con Phoebe: quien había dejado caer su bolso.

La mente de Max se bloqueó de súbito, y Cherry se mostró en la preocupación.

Phoebe se mantuvo estoica: con la boca ligeramente abierta, y las cejas elevadas por el centro, lágrimas rodaron por sus mejillas conformando una expresión de tristeza desconcertada.

Segundos después, todo rastro de brillo en los ojos cafés de la chica, desapareció junto a su expresión. Una mueca vacía y ojos demasiados oscuros para ser de una persona, eso era lo que quedó.

-... -