Sirius volvió al salón encontrando a Remus prácticamente sobre Snape, no podía evitar sentirse completamente excitado cuando su pareja adoptaba ese rol que tan pocos conocían.
Su presa, en el sillón, se había quedado muda, y ver a Snape así era digno de ser fotografiado.
Pero no quería reírse de él, y aquello también era algo que le sorprendía. Snape desde que eran niños había sido el objeto de sus burlas, estas solo se habían incrementado porque el niño era incapaz de quedarse tumbado y aceptar la derrota. Aquello les daba alas, aquello y que era digno oponente, él solo había hecho que los cuatro amigos se vieran en más de una detención y en enfermería.
Nunca lo había subestimado, y ahora tampoco lo hacía, sabía que era alguien que les daría pelea así como mucho placer, pero no iba a ser fácil convencerlo.
Había algo en esa "caza" que lo hacía más excitante aún.
Llegó a la altura de su pareja y se apoyó en su hombro.
Debía reconocer que pillar a Snape con la guardia baja, con los labios abiertos y sus ojos increíblemente abiertos le daba una imagen clara de algo que estaba deseando hacer.
—No te arrepentirás Snape, te trataremos muy bien—dijo Sirius relamiéndose los labios.
Pero al parecer eso le hizo reaccionar y los empujó a ambos.
—Creo que ya ha sido suficiente por esta noche—dijo saliendo de la trampa de sus cuerpos—. No sé qué pretendéis pero no estoy interesado.
El mago parecía fuera de sí, y tanto Remus como él sabían que presionar más a Snape no era bueno, ni para sus planes ni para sus pelotas. El pelinegro tenía su varita fuertemente agarrada aunque no estaba apuntándoles.
—Nos iremos—dijo Remus tranquilo—Pero piensa en nuestra propuesta.
—No tengo nada que pensar—dijo volviendo a su pose habitual, desagradable y tranquilo.
—Quizás deberías decírselo a tu entrepierna—dijo Sirius antes de abandonar el salón.
La fuerte erección del dueño de la casa al levantarse le había dejado claro que al menos una parte de su cuerpo estaba interesada.
oooooo
Severus está sobrepasado por la situación, es que fíjate tú que planazo con esos dos pedazo de hombres...
En fin, no todo en Severus dice que no.
Hasta mañana.
