Desperté bien entrada la tarde, para mi sorpresa el chico también se había quedado dormido y su cabeza descansaba en mi hombro.

Cerré nuevamente mis ojos y para mi completa desgracia encontré a las posibles personas que seguían al chico, su ansiedad e intenciones asesinas eran demasiado fuertes.

-despierta, se están acercando las personas que te buscan – dije mientras lo movía ligeramente.

El chico se despertó de golpe y miro a los lados alarmado, después enfoco en mi persona y retrocedió lo más que pudo hasta chocar con otro árbol.

-bien… vámonos – le dije mientras me ponía de pie… sentí como mis músculos se tensaban ante el movimiento y que mis huesos crujían ante el peso.

-te vez mas lastimado que antes… puedes caminar? – me pregunto el chico… chico, chico, chico… ya me arte.

-sí y tu… cuál es tu nombre? – estaba empezando a hartarme el no poder llamarlo de alguna forma.

-mi nombre es Dillono Cavallone – así que Dillono Cavallone… CAVALLONE!

Mi cara debió haberse girado tan rápido al escuchar su respuesta que estoy seguro que abría terminado con el cuello roto.

-… ok, Dillono tenemos que irnos antes de que nos atrapen – dije tratando de ocultar lo mejor que pude mi sorpresa.

-bien, que camino tomamos? – mire a mi alrededor y siguiendo mi instinto nos fuimos a nuestra derecha.

Corrimos lo mejor que pudimos, tomando en cuenta las heridas de Dillono y mi cuerpo agotado, ya era un milagro que corriéramos.

Corrimos por un largo tramo y fue entonces el momento en que mi intuición me alerto de forma brutal.

-espera! – le grite y mire a mi alrededor… maldición, ya nos habían dado alcance.

-estamos rodeados… puedes pelear? – le pregunte mientras me ponía en posición de pelea.

-no durare mucho – parecía molesto, pero igual se puso en posición de pelea – si tan solo hubiéramos podido correr más rápido.

-si… pero ahora solo nos queda luchar… antes de que termine con mis fuerzas, me ayudaras a llevarme algunos al otro mundo? – no piensen mal, yo me refiero al mundo de los sueños, yo no mato a personas.

Para mi molestia e irritación de Dillono, no duramos demasiado en la pelea y nos dejaron inconscientes a los dos.

Cuando desperté era bien entrada la noche y nuevamente me encontraba despojado de mis cosas… fantástico, simplemente fantástico.

Nótese mi sarcasmo.

-auch – escuche a mi espalda, al parecer me habían amarrado las manos junto con las manos de Dillono, estábamos sentados en el piso y si mi visión no era mala, estábamos en algo parecido a un almacén.

-shhh, no queremos que sepan que ya despertamos – le susurre y él al asentir ante mi idea nos dedicamos a escuchar la conversación de nuestros secuestradores.

"-y pensar que encontraríamos algo mucho más valioso que al líder de los Cavallone – llamémosle secuestrador 1.

-pero realmente es esa persona? – dijo secuestrador 2.

-idiota, que no vez el parecido? – dijo el secuestrador 1 molesto.

-ok, hagamos como que es cierto… que hacemos ahora con él? Solo teníamos planeado lo de secuestrar y extorsionar a la familia Cavallone – dijo secuestrador 3 con mirada irritada.

-torpe, podemos hacer lo mismo con él otro – dijo el secuestrador 4.

-contactar a la familia y decir lo del secuestro y extorsionarlos?... SERAS IDIOTA! Estamos hablando de los Vongola! – dijo molesto el secuestrador 2.

-el tiene razón, antes de que les mandemos las negociaciones, nosotros terminaríamos completamente molidos por su guardián de la niebla – dijo con cierto deje de desesperación y miedo el secuestrador 3.

Internamente les di la razón… quien rayos se enfrentaría a los Vongola siendo más que una mísera organización o una pequeña mafia… para enfrentarla se tenía que tener a gente y mucho, mucho valor… o imprudencia, pero aun así, era demasiado tonto.

-y si les damos una amenaza?... no sé, algo como un dedo o sus ojos? – dijo el secuestrador 1… un escalofrió recorrió mi espalda… jamás me pondrían un dedo encima a mi o a Dillono, aun si eso conllevaba a usar nuevamente mi última voluntad.

-no es tan mala idea! – dijeron los demás a coro, pude sentir como también a Dillono le recorría un escalofrió por su espalda.

-en ese caso, vamos y hagamos los preparativos y mañana pensaremos que parte entregar – dijo el 3."

Tengo que admitir que cuando se fueron del lugar y deje de sentir su presencia pude soltar la bocanada de aire que estaba inconscientemente reteniendo… lo cual me alegraba, aun no estaba acostumbrado a los secuestros y de verdad apreciaría nunca estarlo.

-tienes algo para soltarnos? – le pregunte a Dillono, pero no pudo contestar – oye! Despierta, tenemos que salir de aquí!

-ha! Si, salir…. En mi cinturón esta una cuchilla oculta, puedes alcanzarla? – genial, teníamos algo con filo, podríamos cortar la cuerda y salir seguros en la oscura noche.

Tante su cinturón por lo que me parecieron horas y mi instinto me dijo al igual que mi intuición, que me diera por vencido, porque dicha cuchilla no estaba.

-… alguna otra idea para salir…. Puedes pararte? – si no podíamos cortarla, caminaríamos hasta encontrar a alguien que nos liberará.

-sí, pero como nos ponemos de pie? – parecía pensar lo mismo que yo.

-recargando nuestras espaldas y poniendo presión en nuestras piernas mientras intentamos levantarnos… no podemos dejarnos caer o no podríamos pararnos nunca – era una alternativa y la que mejor me convenía… sentía mi llama rugir en mi interior, pero no podía liberarla tan abiertamente.

Para mi suerte mi intuición me obligo a ver en una dirección… al parecer los idiotas secuestradores, seguían siendo idiotas, ahí estaba mi mochila y si mi intuición no mentía, los idiotas aun no la revisaban.

Con más trabajo del que quisiera admitir nos pudimos poner de pie, pero cuando intentamos dar un paso al frente, mi intuición me grito "escóndete!", tenía que ser una broma, como rayos corro a esconderme si apenas podía caminar?!

Sintiéndome molesto y arrinconado, tome la iniciativa y cargando a Dillono en mi espalda cuando me puse en una posición de casi 90°, lastimándonos los brazos y manos en el proceso, pero eso no me importo, corrí hasta mi mochila y tomándolo con los dientes me adentre en el bosque de cajas de madera del lugar, pronto escuche como abrían la puerta del lugar.

-bien, empecemos, tenemos que cortarles unos dedos y asegurarnos de que no mueran por eso – dijo alguien, pero pronto su voz me hiso odiar estar acorralado – NO ESTAN. ENCUENTRENLOS, NO PUDIERON IRSE MUY LEJOS! – demonios.

-tenemos que irnos, ves una salida? – le susurre con un cansancio, quería, de verdad quería que mi intuición me dijera que había otra salida aparte de "esa".

-estamos acorralados, no puedo ver la salida – tenían que estar bromeando!