-¿Se han imaginado el día que conozcan al hombre de sus sueños, increíblemente atractivo, sexy, y que caiga rendido a sus pies en cuanto las vea…?
Bien olvídense de eso, ese día no existe, y ese hombre tampoco (Jazzy W)
-Yo también quiero dar clases de algo- dijo un hombre que entraba por la puerta. A pesar que Rosalie y Emmett lo intentaron detener.
-Laurent- susurró Carlisle aun con el micrófono cerca de a la boca.
Uno a uno los profesores comenzaron a descender, formando tipo un cordón…como si estuvieran dispuestos a protegernos. Lo entendí, el hombre era un vampiro.
-Bella, acompáñame a casa- musitó Jacob, con los ojos entrecerrados.
Jasper y Alice, comenzaron a indicar que salgamos, la gente comenzó a salir en el orden de sus mismas filas, Cuando iba llegar nuestro turno, Jake retrocedió un poco…hasta que nos quedamos en la amplia sala con Laurent, Los Cullen y los Denali. Edward volteó y abrió los ojos como platos.
-Vete ahora mismo Bella- chilló. Laurent se volteó hacia mí con una sonrisa…escalofriante
-Jugosa- sonrió el vampiro de ojos rojos. Se escucharon varios rugidos ¡Mierda! Me debí llevar a Jake. –Ven, muñeca.
-No le harán daño- gritó Jacob. Miré y todo su cuerpo estaba temblando –No le harán nada.
Edward llegó corriendo a una velocidad inimaginable. Me pregunté si no le importaba que lo viera un humano, ajeno a todo esto.
-Shh, Black, contrólate- gritó Carlisle.
Edward me cubrió con su cuerpo. De reojo vi que los espasmos que sufría Jacob eran más fuertes. Y todo pasó muy rápido, escuché un sonido desgarrador, Edward me apretó más a su cuerpo, abrí los ojos temerosa. Reprimí un pequeño grito cuando vi lo que tenía ante mis ojos, era un gran lobo pelirrojo. Los vampiros sabrían como defenderse, pero Jacob… no podría defenderse. Traté de zafarme del agarre de Edward e ir a ver a Jake, que hasta unos instantes parecía que se iba a desmayar, no iba poder soportarlo si le pasaba algo.
Laurent se carcajeaba al ver mi expresión. Muchas ideas se me vinieron a la mente. ¿Qué dirán el resto de humanos con lo extraño que pasó? ¿Dónde está Jacob? ¿Por qué ese vampiro tiene los ojos rojos?
El lobo se giró hacia mi dirección, Edward me apretó un poco más a su cuerpo, mientras lentamente trataba de sacarme. El animal rugió, en ese momento lo ví a los ojos y entendí todo, como una historia que me contaron para asustarme cuando era niña y ahora era real. Eran los ojos negros de Jacob, parecía que saltaría hacia mi novio.
-¡Jake!-chillé –Le quiero, no lo hagas-. Jasper y Emmett comenzaron a avanzar hacia nosotros.
Jacob me miró y luego se examinó el cuerpo, parecía no entender lo que estaba pasando… un aullido salió de su hocico. Posó la mirada en Laurent, este retrocedió unos pasos, para luego salir corriendo, mientras mi amigo…hacia lo mismo casi pisándole los talones. Me sentía mareada con toda esta nueva información.
-Bella, ¿Te encuentras bien?- preguntó Carlisle.
-Sí- respondí, Edward me soltó de su agarre.
-De repente estamos impacientando a Bella, nos vamos- murmuró una mujer la cual no me acordaba su nombre, pero era la que estuvo coqueteando a "Mi" novio. Todos se retiraron raudamente.
-Laurent matará a Jake- sollocé, me acerqué a donde estaba Edward parado–Tienes que ayudarlo, el es mi mejor amigo desde muy niña –Lo tomé de la camisa y lo comencé a jalar al ver que no hacía nada, las lágrimas de desesperación no paraban de bajar por mis mejillas- ¡Maldita sea Cullen! ¡AYUDALO!
El aludido entrecerró los ojos como si algo le doliera.
-Bella, Jacob Black lo acaba de matar- Lo miré sorprendida. -¿Enserio?
-¿Dudas de mí?- Preguntó mirándome a los ojos. Negué con la cabeza.
-¿Qué ha pasado con los alumnos? ¿Nadie vió al gran lobo?- pregunté un tanto contrariada.
-Jasper y Alice sacaron a los muchachos y los hicieron irse a la fuerza, nadie vió cuando "tu amigo" salió corriendo detrás del vampiro- Me examinó con la mirada- ¿No se supone que debes entrar en estado de shock?-
-¿Debería?-
-Deberías- reprendió poniendo una sonrisa torcida. – Tranquila- Besó mi frente y la corriente eléctrica que sentí fue muy reconfortante.- Me supongo que has practicado para mañana que es la prueba para hacer el solo en la presentación benéfica.
-Uhm- respondí sin tomar mucha atención a su pregunta, Jake ¿Sabía que era lobo? ¿Odia a los vampiros? –Me tienes que contar todo lo que sepas de los lobos.
-No sé mucho- respondió
-No me importa-
Edward me contó sobre la enemistad entre vampiros y lobos, los Quileutes, el tratado y sobre todo de Ephraim Black…bisabuelo de Jacob. ¿Y así decía que no sabía mucho?
Luego me llevó a mi casa, al entrar no había nadie, me preparé el almuerzo aunque era un tanto temprano, luego de terminar y lavar el plato que ensucié, me puse a practicar mi canción para hacer el concurso para cantar un solo en la obra benéfica para el orfanato, ¿Cómo se me pudo olvidar que era para mañana? Bien, es hora de practicar. ¿Por qué dicen que la canción Beautiful de Christina Aguilera es difícil? No me parece tan complicado.
-Everyday is so wonderful- fui interrumpida cuando la puerta se abrió dejando ver a un Charlie muy angustiado.
-¿Qué pasa?- pregunté incorporándome de un salto. Mi papá guardó silencio -¡Que pasó Charlie!
-Jacob a desaparecido- anunció tirándose sobre el sofá.
-¿Qué? ¡No puede ser posible!- las peores cosas se me venían a la mente. Edward no me podía haber mentido, me negaba a aceptarlo. Corrí hacia la silla donde había dejado mi chaqueta, la tomé y salí corriendo.
-¡Bella!- gritó Charlie desde la puerta.
-Ahora no Charlie, tengo que ir a preguntar al resto de sus amigos en la reserva- musité casi inaudible, sabiendo que mi padre no me había escuchado.
Maldecía que mi trasto no fuera más rápido, iba lento, mis manos temblaban por el miedo de no saber nada de Jacob Black. Poco a poco fui llegando a la Push. Vi a un chico alto, con el cabello hecho una coleta, mi auto pasó por su costado y me estacioné.
-Hola ¿Conoces a Jacob Black?- dije mientras el chico volteaba a verme.
-Si- murmuró -¿Pasa algo con él?-
-Ha desaparecido-
-No lo creo, ese tío debe estar con los ancianos, cada vez que no se le ve a un chico de la reserva, se le encuentra con ellos o con Sam- respondió entrecerrando los ojos, puso una mueca de miedo que recompuso al instante.
-¿Dónde puedo hallar a los ancianos?-
Me dio las indicaciones, no eran tan difíciles después de todo.
-Gracias…-
-Quil- se presentó tendiéndome la mano y yo la tomé sin dudarlo–Suerte con el hallazgo de un Jacob-. Sonrió, se me revolvió el estomago era muy parecido a Jake. Moví la cabeza, solté su agarre y me dirigí a donde se supone que encontraría a alguien que me diera el paradero del lobo rojizo.
Llegué y salí disparada a tocar esa puerta de madera. Fué un milagro no estamparme contra el suelo. Me abrió un hombre de unos aproximados 65 o 70 años, que me examinó con la mirada.
-Pasa- indicó. Temerosa hice lo que me pidió.-No está aquí, ya me dijo lo que pasó.
-Cómo…-
-Cosas ancestrales, veo que te rodea los extraño- musitó haciéndome un ademán para que tomara asiento delante de él en una mesa algo antigua. Tenía un tarod. –Pártelo en la mitad- Indicó. Me dio curiosidad que se propondría así que lo separé en dos partes. ¿Qué estaba haciendo?- el hombre lanzó las cartas a la mesa. Sonrió –Una persona ausente, si llega en la fecha especial es el hombre indicado. Si no llega, no valía la pena.
-¿Qué?- pregunté hecha un nudo.
-Pasará todo lo que debe pasar-
-No lo entiendo-
-Ya lo entenderás- susurró, a la vez que se paraba y abría la puerta invitándome a salir –Pronto. Y no te preocupes, Black está a salvo.
Subí a mi pick up, tratando de entender lo que el anciano Quileute me había dicho. Entré a casa, Charlie tenía las manos en la cintura.
-Lo siento-
-Estas castigada-
-Genial-ironicé
-¿Que averiguaste?-preguntó, evite poner los ojos en blanco.
-Jacob está bien, y si me permites me voy a mi habitación- No me dijo nada más. Subí lentamente sintiendo que las piernas me pesaban. Me adentré y encendí la luz. Reprimí un pequeño grito al ver a Edward echado en mi cama. No parecía nada feliz. ¿Por qué hoy todos tienen ese ánimo?
-Me voy a Volterra, es una orden Vulturi-
