Cap. 10

"Algo peligroso"

- Se acabó.

- Se acabó. –Dijo Kakashi, apretando su kunai contra el cuello de Zabuza, impidiendo que se moviera.

Sasuke miraba asombrado a su maestro. Él tenía el Sharingan… ¿Cómo lo había conseguido? Sólo los miembros del clan Uchiha podían poseerlo. Lo había usado para vencer a ese tal Zabuza de la Niebla, copiando sus movimientos. Ahora entendía porqué ese tipo lo había llamado Kakashi, el del Sharingan. Dio un paso atrás, y sin querer tropezó con Sakura, que se encontraba arrodillada en el suelo, sujetándose la cabeza con las manos.

-¿Sakura…?

La chica no respondió. Sasuke iba a ponerle una mano en el hombro y obligarla a que lo mirara, pero se dio la vuelta al escuchar el repentino grito de Naruto.

- ¡Eso era una copia!

-¡Eso era una copia!

Y se encontró a un Kakashi volando por los aires, al parecer de una patada. Este cayó en el lago de al lado del camino, hundiéndose.

- Eres tan patético Hatake…

- Eres tan patético Hatake…-dijo Zabuza, antes de colocarse detrás de él y, mediante un jutsu, encerrarlo en una esfera de agua.

-¡Intentar huir por el agua ha sido un gran error! ¡Te tengo en mi poder, no lograrás escapar de la prisión que te he construido!

-¡Intentar huir por el agua ha sido un gran error! ¡Te tengo en mi poder, no lograrás escapar de la prisión que te he construido!

Sakura se tensó al oír lo dicho por Zabuza. Levantó la cabeza rápidamente, y miró a Naruto, esperando. Sin moverse, observó como Zabuza creaba un clon de agua que usó para golpear al chico. Siguió son moverse cuando Kakashi, desde su prisión, les ordenó que huyeran, porque no eran rivales para un ninja como él. Y siguió sin moverse cuando Naruto, en un acto terriblemente valiente o terriblemente estúpido, atacó al clon de agua para recuperar su cinta, que se le había caído cuando le habían golpeado.

-¡Soy un ninja de la Hoja! ¡Me llamo Naruto Uzumaki, y seré el próximo Hokage de mi Villa! ¡Te derrotaré tío feo!

-¡Soy un ninja de la Hoja! ¡Me llamo Naruto Uzumaki y seré el próximo Hokage de mi Villa! ¡Te derrotaré tío feo!

Ahora sí que reaccionó. Naruto planeaba atacar a ese monstruo… No, no iba a dejar que eso ocurriese. Se levantó rápidamente, pero cuando iba a agarrar a ese torpe, todo su cuerpo se paralizó. Intentó moverse, pero no pudo. Con espanto se dio cuenta de que lo que parecían ser unas enormes garras llenas de escamas o algo parecido la tenían atrapada. Emitió un grito ahogado. Miró a sus compañeros, para que la ayudasen, pero ninguno estaba mirando en su dirección. Al parecer Naruto había ideado una estrategia para vencer al enemigo, y el viejo tampoco parecía darse cuenta de nada.

-¡Chic…!

Otra garra más había aparecido y le había tapado la boca. ¿Cuantos bichos había detrás de ella? Aterrorizada, notó como los ojos se le empezaban a llenar de lágrimas de impotencia y terror.

- No debes interferir. Ellos deben resolver esto por sí mismos.

¿Daiki? Sakura quiso girar la cabeza para verlo, pero el otro no le dejó, sujetándola más fuerte.

-"Seguro que por eso no se han dado cuenta de cómo estoy…"-se dijo Sakura, un poco embotada-"Al parecer soy la única que puede verlo."

Eso respondía a una pregunta, pero ¿por qué Daiki podía tocarla si la otra vez que ella lo intentó lo atravesó como si él fuera un fantasma? Y, ¿no se supone que era un niño de más o menos su tamaño? ¿De dónde salían esas garras tan espantosas? A pesar de que Sakura sabía que el ¿niño? podía leerle la mente, el otro no contestó. Aprisionada como estaba, lo único que pudo hacer fue mirar como Naruto y Sasuke obligaban a Zabuza a deshacer la prisión de agua que envolvía a Kakashi, gracias a una inteligente estratagema.

Ya está, se acabó, se dijo. Pero Daiki no la soltó. Al contrario, la agarró con más fuerza. Los dos ninjas de élite empezaron a luchar. Zabuza atacó a Kakashi con un enorme dragón de agua, pero se sorprendió al ver que su técnica era bloqueada por otra lanzada por Kakashi… Exactamente igual a la que había lanzado él, provocando una enorme ola que barrió a los que estaban el la orilla del lago y a Naruto, que estaba dentro del lago. Kakashi siguió imitando los movimientos del otro, hasta que llegó un momento en que Zabuza creyó que el del Sharingan podía leerle la mente. Frustrado, se dispuso a lanzar la técnica final, pero Kakashi se le adelantó, haciendo el jutsu que él mismo se proponía hacer, lanzando a Zabuza varios metros, hasta que chocó contra un árbol con un ruido sordo.

-¡¿Acaso puedes ver el futuro?

-¡¿Acaso puedes ver el futuro? –Con los ojos muy abiertos, Zabuza miró aterrorizado a Kakashi. Al oír esto, Sakura se dijo con una mueca: "Pues ya somos dos."

- Pues sí… Y veo que vas a morir.

- Pues sí… Y veo que vas a morir.

Nada más decir esto, unas agujas lanzadas desde quién sabe dónde se incrustaron en el cuello del ninja, que cayó al suelo como un tronco, sin apenas gracia. Los chicos miraron con estupor al chico con máscara que había aparecido de repente, y que parecía que había lanzado esas agujas. Kakashi se materializó al lado del cuerpo inerte del espadachín, y comprobó que, en efecto, estaba muerto. Con suspicacia, miró al de la máscara, que no parecía ser mucho mayor que sus alumnos.

- Eres un ANBU de la Villa Oculta de la Niebla…

- Eres un ANBU de la Villa Oculta de la Niebla…

La verdad es que Sakura empezaba a cansarse de oír siempre lo mismo, y por no decir nada de que cuando alguien se movía, veía como una especie de doble difuminado lo hacía antes que él, lo que le acusaba un tremendo dolor de cabeza. Además, la fuerza con la que le sujetaba ese bicho (porque ya no sabía como llamarlo) no ayudaba nada. Estaba segura de que le había rasgado la ropa.

De pronto, Sakura sintió como Daiki la dejaba en el suelo con suavidad. Ella ni siquiera se había percatado de que la había levantado. Iba a girar la cabeza, pero al recordar el aspecto que tenían las garras de Daiki, prefirió no hacerlo. No quería darse la vuelta y ver a un enorme monstruo con varios brazos saliéndole del cuerpo. Era suficientemente horrible imaginarlo. En vez de esto, miró con tranquilidad como el ANBU cogía el cadáver y desaparecía.

-"El cuerpo de un ninja es una mina de información, por eso se lo ha llevado"-supo, aunque no sabía cómo.

Sakura se mareó de pronto, y todo su mundo empezó a dar vueltas. Con un golpe seco, se desplomó en el suelo, pero al ver como su maestro había caído al mismo tiempo que ella, lo único que pudo hacer, a pesar de lo agotada que estaba emocionalmente y de su horrible dolor se cabeza, fue reír. Rió y rió hasta quedarse sin aliento, y sus compañeros también, al percatarse de lo absurdo de la situación. Hatake Kakashi, uno de los ninjas más poderosos de la Villa Oculta de la Hoja, se hallaba en el suelo, en una posición más bien dudosa.

-"Ojalá tuviera una cámara"-deseó interiormente Sakura, antes de desvanecerse.

-¡Sakura-chan!

Todos fueron junto a ella, pasando del pobre Kakashi, que no se podía mover. Sakura estaba en el suelo, con una sonrisa en la cara, aparentemente dormida. Naruto suspiró de alivio. Al parecer solo se había dormido por culpa del cansancio o algo así

- Siento haberos metido en este lío. ¡Vamos! ¡Podéis descansar en mi casa! –exclamó Tazuna, aún riendo.

- ¡Sí! –gritó Naruto, contento, llevando a Sakura sobre su espalda, y dejando llevar Sasuke a Kakashi, que debía pesar el doble que él.

- Estúpido Naruto -rumió Sasuke, enfurruñado.

- Vamos, vamos, no te alteres tanto Sasuke, que no soy tan pesado.

Sin embargo el chico le dedicó una mirada furiosa que lo hizo callar. Estos críos…