Antes que nada, debo agradecerles a todas mis lectoras por sus reviews, alertas y favoritos y por dedicar su tiempo para leer esta trama de "Hada Madrina"...
Muchas gracias por sus reviews a sumi onechan, Misaki y Mizuki, Guest (quisiera saber quien es), kotoko-98, PaulaGaTo, skarllet northman, Annabella prinx, okita kagura y a mutemuia por sus comentarios en el capítulo #9.
Ahora. Aquí dejo el capítulo #10.
Summary: Ren estaba nervioso, al fin tuvo el suficiente valor como para pedirle una cita a Kyoko y no lo podía creer, ella dijo que si, aceptaba su invitación... Wow, increíble... No sabía qué hacer, tampoco el cómo enfrenta aquel momento ¿Y si lo arruinaba?
Skip Beat no me pertenece.
HADA MADRINA.
Lory estaba escribiendo, su nueva idea para una novela en donde contara el sórdido romance de una doncella y su enamorado, ambientada en el siglo XIX... No solo era el presidente de LME, también era un escritor, que soñaba con juntar a cierta parejita del mundo real, eran su pareja de musas por decirle de algún modo...
—Cuando Teresa María Eugenia Lopez Albornoz Esparza de Toledo puso sus ojos en él, jamás peso que la intensidad de la pasión de aquel hombre la dejara tan fuera de si, hasta llegar a desconocerse a misma—Escribía Lory mientras Yashiro paseaba por el despacho como un león enjaulado. — Aquel hombre de oscuro corazón la llevo a conocer sus más oscuros deseos, la pasión que contenía su ser, dejando en sus manos aquella inocencia perdida...
—Presidente...—Yashiro trataba de que el inspirado hombre le prestara atención pero nada daba resultado.
—Con su oscuro pasado aún en su corazón, Juan José Fernando Alvarez de Mondragón, recordaba la traición de aquel ingrato primer amor... Pero cuando vio por vez primera los hermosos ojos de Teresa María Eugenia Lopez Albornoz Esparza de Toledo, pero ella estaba prohibida para un hombre como él y para cualquier otro...
— Presidente... ¿Qué sabe? Presidente...
— Teresa María Eugenia Lopez Albornoz Esparza de Toledo estaba comprometida con su cruel y despiadado primo segundo que solo estaba interesado en su fortuna y no en la joven, quien ante sus ojos no tenía encanto aparente y solo le serviría para llegar a aquella fortuna... Pero el primo no contó con la llegada de Juan José Fernando Alvarez de Mondragón, ese oscuro personaje que secuestro a la joven llevándola lejos de sus oscuras intenciones sin saber, sin saber que sería presa de sus sórdidas intenciones, las cuales en ese momento desconocía..
—Presidente... —Yashiro ya estaba perdiendo la paciencia, debía encontrar el modo de hacerlo hablar. Pensó en algún modo de que el le hable—¿Qué es lo que pasó entre Teresa María Eugenia Lopez Albornoz Esparza de Toledo y Juan José Fernando Alvarez de Mondragón?
Pensó que sólo así podría conseguirlo, pero no se espero lo que escucho a continuación...
—Juan José Fernando Alvarez de Mondragón se adueño de la virtud de Teresa María Eugenia Lopez Albornoz Esparza de Toledo —Yashiro se ahogo, dejo de respirar...
Eso era imposible... Ren no podría haber hecho algo así a Kyoko-chan, no antes de la boda...
—P-P-P...—Tartamudeo Yashiro, sin creérselo...—No pudo haberle hecho eso, no a ella...
—¿De qué hablas, Yashiro-san? —Dijo el presidente—Las lágrimas de Teresa María Eugenia Lopez Albornoz Esparza de Toledo no cesaban, había ocurrido, sus temores más grandes habían ocurrido... Estaba embarazada...
—¡¿Qué?!—Grito Yashiro... No, no podía ser...—¿Kyoko-chan esta embarazada?
—¿Qué?—Ahora fue el turno del presidente de gritar asombrado...—¿De qué hablas?
—Usted lo acaba de decir, Lory-san—Lory lo miro extrañado...
—Eso no fue lo que dije... Nunca he estado de almohada. No podría saberlo. Ren respeta a Kyoko-chan...—Dijo el presidente indignado.—Que casi lo encontráramos infraganti no quiere decir que él se aproveche de ella... Además de que tenga un visible chupón en su cuello no quiere decir que paso algo más...
— ooh ¿Un chupón?—Lo dijo en un susurro. Y él tan mal pensado que se le pasó por su podrida mente que ellos dos, que Kyoko-chan y Ren, que Re y Kyoko-chan... Habían... Bueno, ya saben. El cuento de la abejita... El rubor cubrió completamente su cara... Qué vergüenza. Ahora no podría verlo a la cara a ninguno de los dos.
Kyoko se miraba en el espejo. ¿En que momento aquel hombre le había echo esa marca? Y ¿Por qué?
Con razón todo el mundo le miraba el cuello... Cuando ella y él... Estaban hablando... Caminando y riendo juntos, como dos enamorados...
Su corazón dio un salto... ¿Cómo dos enamorados? Ellos enamorados...
Sintió su rostro arder... Él la había marcado como suya...
Como tenía el día libre, no dudo en aceptar a invitación de Ren para ir hasta su casa y después ir por una hamburguesa... Era como una segunda cita...
—¿Qué sucede?—Pregunto él al ver su rostro.
— ¿Y me lo preguntas?—Soltó mordaz—Mira mi cuello.
Ren sonrió y admiro su obra acercándose poco a poco a él para dejar uno y otro beso mientas la piel de ella se estremecía.
—No esta tan marcado como quisiera, pero se ve muy claro...—Susurro en su oído...
Tenía razón en que apenas se notaba, pero si se podía ver. Tendría que usar un pañuelo para taparlo. No quería crear más rumores... Pero debía admitir que se derretía con la cercanía de su ahora novio.
Continuara...
Que mal pensado este Yashiro... No...?
