Gracias por sus comentarios.

Pensamientos en cursiva.

Descargo responsabilidades, los personajes no me pertenecen, solo los utilizo para hacer volar la imaginación y otras cosas también (ok me fui por otro lado jaja ;-)), pero la historia si es mía…


R: Buenos días Srta. Fabray.-saludo algo incomoda.

Q: Berry.

'Al fin se aprendió mi apellido ¿qué cambio?.

Q: Ten tu vas a manejar.-le entrego las llaves del auto, la morena las cogió y le abrió la puerta para que la rubia subiera.

R: ¿A dónde nos dirigimos?.-la miraba por el espejo retrovisor.

Q: Vamos a un evento benéfico en el Central Park.-evitaba mirarla.

R: Bien.- la morena condujo hasta el dichoso parque.

'Vaya si que hay gente aquí.

Q: Sígueme Berry.-pidió y la morena fue tras ella.

-Quinnie.-las saludo una mujer rubia de unos 40 años, que estaba con otras mujeres de su misma edad.

Q: Mía.-la saludo con algo de ironía y le dio dos besos en la mejilla.

-Estas preciosa, igual que tu madre.-la miraba de arriba bajo.

Q: A mi madre ni se te ocurra nombrarla.-la miro con odio.

-Ya Quinn, fue solo un comentario.-se defendía la mujer.

'Creo que aquí se va armar un problema, la rubia se ve enojada.

Q: Pues no me...-no termino de hablar por que la morena intervino.

R: Srta. Fabray, creo que tenemos que ir a su mesa.-la miro.

-¿Y tú quién eres?.-le pregunto la mujer mirándola con asco.

Q: Mi acompañante.

'¿Su acompañante?.

-¿Tu acompañante?.-volvió a mirar a la morena como si fuera poca cosa.

Q: Si, ¿tienes algún problema?.-la miro desafiante.

-No… no nada que ver Quinn.-se puso nerviosa.

Q: Vamos Rachel.-agarro la mano de la morena, que la miro sorprendida, al igual que las otras mujeres que comenzaron a murmurar cosas.

'¿Me llamo Rachel? ¿Me cogió la mano? ¿Qué esta haciendo?, todos nos están mirando

R: Srta. Fabray ¿esa Señora?.

Q: No le hagas caso, es una perra a la que odio, desde que comenzó a querérsele meter por los ojos a mi padre.

R: Srta. Fabray.

Q: Olvídate de ella si.

R: No es que todavía tiene agarrada mi mano.-señalo sus manos y la rubia también lo hizo.

Q: Ah… no disculpa.-se soltó rápidamente y comenzó a mirar para otro lado.

R: No… no es...

Q: Vamos a buscar mi mesa.-comenzó a caminar sin darle oportunidad a la morena de hablar.

R: Si Srta. Fabray.

'Dios ¿qué me pasa contigo Berry?, tengo que sacarte de mi cabeza, tu mano se sentía tan suave.

'Cálmate Rachel, solo te cogió la mano por compromiso nada mas, solo eso no te hagas ideas.

Q: Aquí es.-señalo la mesa.

-Hola Quinnie.-la saludo una mujer que estaba ya estaba en su mesa.

Q: Ella, no sabía que iba a estar aquí, que bueno que me pusieron contigo.-se acercó a dejarle unos besos en la mejilla y se sentó.

El: Pues si, no quería que me sentaran con la odiosa de Mía.-puso una mueca de fastidio.

Q: Ni a mi.

El: ¿Y quién es la joven?.-miro a la morena que se había quedado parada a un lado de la mesa.

Q: Ah ella, es Rachel Berry mi guardaespaldas.

El: Vaya ahora también ahí guardaespaldas mujeres, que sexi.-la miro de arriba abajo y le guiño un ojo.

'Bien simpática la mujer, como diría mi abuelito gallina vieja da buen caldo, aunque de seguro si le digo ese piropo es probable que me mande a hacer aguado con mi madre, así que mejor me callo.

Q: Siéntate Berry.-le señalaba una se las silla.

R: Eh no… no yo estoy bien así.

El: Vamos no seas tímida, seria un honor que una mujer tan hermosa como tu se sentara con nosotras ¿verdad Quinn?.-miro a la rubia.

Q: Si.-respondió sin mirarla.

'¿No pudiste decir otra cosa?, lindo Fabray.

R: Bueno.-justo cuando iba se iba a sentar, su teléfono comenzó a sonar - Diga ¿qué dónde?.-comenzó a mirar para todos lados - Ya te vi ¿qué haces aquí?.-parecía enojada - No voy a ir.-se rascaba la nuca - Ya… ya quédate ahí.-colgó la llamada - Disculpen tengo que ir a hablar con una compañera de trabajo, que esta allá.-señalo a una muchacha.

Q: Claro Berry.-dijo no muy convencida viendo como la morena se alejaba.

El: ¿Te gusta?.-le pregunto.

Q: ¿Quién?.-seguía mirando a la morena.

El: Tu guardaespaldas, se ve que te gusta.-señalaba a ala morena.

Q: No, claro que no ¿por qué dices eso?.-esta vez si la miro.

El: Por como la miras.-se encogió de hombros.

'¿Me gusta Berry? No, claro que no, a mi no me gustan las mujeres, pero y ¿si me gustara ella?.

R: ¿Qué quieres Karen?.

K: Deja el mal humor, solo quería saludarte.

R: Mira no estoy para bromas, ¿qué haces aquí?.

K: Soy policía al igual que tu y este es un evento de ricachones, así que lo estamos cubriendo para evitar cualquier contra tiempo.

R: Bien, si eso era todo me voy.

K: ¿Tu viniste con ella?.-señalo la mesa donde estaba la rubia.

R: ¿La conoces?.

K: Si pero no, es decir nunca la he visto en persona así como horita, pero he escuchado hablar de ella.

'¿Karen ya la conocía? y yo no también ¿fue su guardaespaldas?, No lo creo me hubiese enterado.

R: ¿Y cómo así haz escuchado mucho de ella?.

K: Pues, porque no eres la única agente del NYPD que ha trabajado para ella como su guardaespaldas

R: ¿Cómo?

K: ¿Qué? ¿Sue no te lo ha dicho?.

R: No.

K: Pues si, no haz sido la única tu vendrías siendo la numero.-hizo que pensaba - Cuatrocientos en dos años.

R: ¿Qué?.

'¿Qué es esto? ¿Por qué Sue no me lo ha dicho?, en su expediente no contaba esa cantidad y no decía que otros agentes del NYPD habían trabajado para ella.

K: Yo creí que lo sabias.

'¿Qué tanto conversa Berry con esa desconocida? y ¿por qué me miran tanto?.

R: No… no lo sabia ¿Y tu sabes por qué necesita guardaespaldas?.

K: Según lo que escuche, es que hace dos años paso algo con su familia, creo que fue un secuestro o algo así, en donde perdieron a alguien importante.

'¿Alguien importante? ¿Quién? ¿Su padre? no… no lo creo ella siempre lo nombra además el me contrato, ¿será su mamá? Nunca la he visto.

R: ¿Y sabes por qué han renunciado los otros agentes?.

K: Les ha echo la vida imposible, el mas perjudicado fue Finn.

'¿El imbécil de Hudson trabajo para ella?.

R: ¿Qué le hizo a Hudson?.

K: Deberías preguntarme que no le hizo.-se reía - El primer día, creo que le hizo comer tierra lombrices y lo dejo botado en la parte mas oscura del Bronx, en el segundo tuvimos que irlo a buscar a la cinco de la mañana a un bar Gay, el pobre estaba atado y desnudo en una silla, fue muy chistoso, tengo fotos si quieres verlas.

R: No… no quiero verlas.

'De seguro vomitaría viendo esas fotos.

K: Y todavía me sorprende el hecho que no hayas renunciado, todos en el NYPD te idolatran por aguantar a la rubia esa.

'Ganas no me han faltado.

K: ¿No te ha echo nada verdad?

'La pregunta es ¿qué no me ha hecho?, si supieras Karen, si supieras.

R: No nada.-mintió.

K: Vaya eso es raro.-volvía a mirar a la rubia.

'¿Por qué me mira tanto esa qué esta halando con Berry?, ¿será su novia?.

R: Eh… yo me voy, ya va a comenzar el programa.-señalo el escenario.

K: Si… si nos vemos.

R: Disculpen la demora.-se sentó en la silla.

El: ¿Y quién es ella?.-le pregunto y sintió la mirada de la rubia sobre ella.

R: Una compañera de trabajo.

'Bueno fue mi novia pero me engaño.

-Bueno días a todos, gracias por estar aquí, comenzaremos con la subasta.-anunciaba una mujer parada en medio del escenario, por un micrófono, la subasta comenzó, muchos cosas iban y venían.

'¿Quién será esa tipa que hablaba con Berry?, tengo que averiguar quien, es tengo rato observándola y no le quita la mirada de encima.

'¿A quién perdió la rubia? ¿Si se lo pregunto?, no, eso seria meterme en su vida privada y de seguro se enojaría.

-Como ustedes saben, todo los años escogemos a una linda dama del publico para ser subastada, el o la que logre comprarla será dueño de un día completo con ella, el dinero recaudado será donado a algunas de las fundaciones de las que somos parte.-anunciaba feliz la mujer - En este año hemos escogido a la Srta. ¿Rachel Berry?.-leía el papel algo confundida.

R: ¿QUE?.

Q: ¿QUE?.

'No… no esto es una broma.

R: Fue usted.-miro a la rubia.

Q: No de verdad yo no fui, ni siquiera me gustan estas cosas.

'No esta mintiendo lo veo en su ojos, pero si no fue ella ¿Quién? Fue, espera ¿Por qué Karen se esta riendo?, fue ella, fue la maldita la voy a matar.

-Srta. Berry la estamos esperando.-la llamaba mujer-

El: Ve ve.-la mujer la incitaba y a la morena no le quedo de otra que pararse y caminar al escenario.

-¿Usted es la Srta. Berry?.-la miro de arriba abajo.

R: Si, ¿algún problema?.

-No… no.-cogió el micrófono de nuevo - Bien ¿quien ofrece 250 dólares?.

'¿250 dólares? ¿Eso valgo?, ¿qué se cree esta vieja?

-Yo.-dijo Karen muy sonriente, la morena rodo los ojos.

-¿Quién ofrece más?.-la mujer miraba al público.

'Maldita Karen.

'¿Esa estúpida qué se cree?, ¿con qué derecho se atreve a ofrecer dinero por Berry?.

El: Vamos Quinn, ofrece mas te va a ganar.

'Lo hago o no lo hago, al demonio no voy a permitir que Berry se vaya con esa.

Q: 500 dólares.-ofreció la rubia, todo el publico la miro, Karen la miro, la morena la miro.

'¿Qué esta haciendo?.

K: 600 dólares.

Q: 700 dólares.

K: 800 dólares.

Q: 900 dólares.

'Vamos Quinn tu puede tu puedes

K: 1000 dólares.-el público estaba en un partido de tenis mirando a Karen y a Quinn.

Q: 2000 dólares.

K: 3000 dólares.

Q: 4000 dólares.

K: 5000 dólares.-dijo firmemente, mirando molesta a la rubia.

Q: 50.000 dólares y en este mismo momento les firmo el cheque.-se paro de la silla decidida, sacando su chequera.

-¿Alguien ofrece mas?.-pregunto la mujer al público - Bien vendida a la Srta. Fabray.

'Si, en tu cara Karen no te saliste con la tuya, ahí rubia creo que te amo, espera ¿yo dije eso?, bueno no, estoy feliz de que por fin hayas echo algo bueno por el prójimo.

-Srta. Fabray acérquese a coger su premio.-le señalaba a la morena, la rubia muy sonriente con el cheque en la mano se acercaba al escenario.

Q: Aquí tiene.- le entrego el cheque a la mujer y desviaba su mirada a Karen, que la miraba con cara de pocos amigos.

R: Gracias.-le susurro la morena.

Q: De nada.-le sonrió.

'Vaya quien diría que cuando sonríe con sinceridad se ve mas hermosa.

-Bien Señores y Señoras gracias por sus colaboraciones y por venir.-se despidió la mujer bajando del escenario.

Toda la gente comenzaba a irse todavía preguntándose ¿qué había sucedido entre Karen y Quinn?, murmuraban cosas y sacaban sus propias teorías de lo que había pasado.

El: Creo que Quinn se ha llevado el mejor premio.-la mujer se subía al escenario y abrazaba a la morena, la rubia solo sonrió, bajo del escenario y camino hasta su mesa.

K: ¿Qué te traes con Rachel?.-le pregunto.

Q: ¿Disculpa?.

'¿No es la que hablaba con Berry hace unos minutos?.

K: ¿Qué te traes con mi chica?.-señalo a la morena que conversaba animadamente con Ella.

'¿Escuche bien?, ¿su chica?.

Q: ¿Tú chica?.

K: Sí, mi chica ¿qué te traes con ella?.-la miraba fijamente.

Q: Nada que te importe.-se pudo borde.

K: Pues mas te vale rubiecita que no quieras nada con ella, por te aseguro que no querrás problemas conmigo.-la amenazo.

Q: ¿Disculpa?, pero tu a mi, no me amenazas.

K: No te estoy amenazando, te estoy advirtiendo.

R: ¿Qué esta pasando aquí?.-se paro a un lado de la dos, mirando de mala manera a Karen.

K: Nada.

Q: Aquí tu chica que me esta amenazando.-cogió sus cosas y comenzó a caminar.

R: ¿Qué se supone que estabas haciendo?.-le recrimino.

K: Nada.

R: Pues no te creo Karen, por ultima vez te pido déjame en paz y no vuelvas a meterte con ella me oíste, porque si lo vuelves hacer, sabrás de lo que soy capaz.-le dio una ultima mirada y se fue tras la rubia.

'Demonios, ¿por qué Karen tiene que seguir fregándome la vida?, ¿qué le abra dicho? ¿Dónde esta?, mmm allá esta el carro no se ha ido, claro que no estúpida tu tienes las llaves.

R: Disculpe Srta. Fabray.-se subía al auto.

Q: Como sea Perry, no me interesa.

R: De verdad Srta. Fabray...

Q: YA TE DIJE QUE NO ME IMPORTA.-grito sobresaltando a la morena que por un momento se quedo callada.

'No debí gritarle, pobrecita la cara que ha puesto, pero es que esa tal Karen me ha sacado de mis casillas.

R: Ella no es nada mio, es decir si lo fue, pero le aseguro que no tenemos nada.

'¿Le estoy dando explicaciones?.

'¿Me esta dando explicaciones?.

Q: Bien.-la rubia sonrió un poquito, lo suficiente para que la morena no se diera cuenta.

R: Nuevamente gracias, por lo de la subasta, no quería tener nada que ver con Karen.

Q: No cantes victoria Berry, me debes un día completo gratis y tendrás que pagármelo.-la miraba por el espejo retrovisor.

R: Como usted diga Srta. Fabray…