Capítulo 10

La despedida

Bajaron a desayunar como todos los días, Effie andaba apurada porque de nuevo Aaron se había ensuciado a ultima hora y había tenido que cambiarlo por completo, así que otra vez eran los últimos en llegar.

―Buenos días ― saludo Effie con su voz cantarina como siempre.

Frente a ella estaba sentada su cuñada, y mientras tomaba asiento, Agatha abrió mucho los ojos y se tocó su peluca, trataba de decirle algo, pero Effie sólo frunció el ceño sin entender, hasta que oyó a su madre.

― ¡Por Dios Euphemia! ¿Qué te pasó? ― preguntó Regilla.

Effie volteó a ver a Haymitch, pero él sólo se encogió de hombros, mientras un sirviente colocaba frente a ellos un plato con el desayuno.

―Tu cabello Euphemia, no puedo creer que ahora te descuides tanto ― continuó su madre.

Ella se llevó una mano en automático a su cabello, lo traía sujeto en un chongo y soltó una de las risas falsas que solía utilizar en ciertas ocasiones ―Me distraje con Aaron en el último momento, y creo que lo olvidé por completo ― dijo ella para restarle importancia.

―La verdad, si me permiten decirlo ― comentó Evan ― Creo que luces mucho más hermosa así, no deberías utilizar pelucas nunca más ― le guiñó un ojo el doctor.

―Oh Evan, usted todo un caballero y como siempre lleno de halagos para mi hija ― le sonrió Regilla.

―Gracias Dr. Charmichael ― se limitó a contestarle Effie, mirando de reojo a Haymitch.

―Es todo un placer, siempre he admirado la belleza. Y que he dicho de las formalidades, puedes llamarme Evan ― comentó con una sonrisa de lado.

―Y tú puede llamarla señora Abernathy ― habló Haymitch con la boca llena, y le sostuvo la mirada, hasta que el doctor la bajó.

A Effie le molestaba cuando él hablaba con la boca llena, era de pésima educación, pero dadas las circunstancias se quedó callada, sólo apretó la pierna de Haymitch disimuladamente debajo de la mesa, como advirtiéndole que no hiciera una escena.

Todos se quedaron en silencio.

Haymitch se limpió la boca con una servilleta y se puso de pie ―Me voy, hoy tengo que llegar más temprano a la mansión presidencial.

Effie se puso de pie junto a él, y se sorprendió cuando Haymitch la tomó por la cintura con una mano y la besó, y no fue un beso cualquiera, sino uno de los que la dejaban sin aliento y que ella correspondió sin pensar, hasta que de pronto él le colocó la otra mano sobre el trasero y le dio un ligero apretón, ante las exclamaciones ahogadas de su familia.

Cuando se separaron ella se sentía sin aire y sonrojada.

―Nos vemos en la noche princesa ― se agachó y besó a Aaron en la cabeza, quién dormía en el portabebé en la silla de al lado y salió del comedor.

―Espera, te acompaño ― ella salió atrás de él, no sin antes ver a su cuñada quién levantaba su jugo de naranja a modo de brindis y le guiñaba un ojo.

Cuando estaban en la puerta de la casa ella le preguntó ― ¿Se puede saber que fue todo eso Haymitch?

―No sé de qué hablas ― le contestó él y trató de abrir la puerta, pero ella lo detuvo.

―Me besaste y manoseaste frente a mi familia.

Ella estaba de espaldas a la puerta y él la acorraló colocando las manos a los lados de su cabeza. ― Sólo quería aclarar un punto ― la estaba viendo a los ojos ― al doctorcito ese y a tu familia ― acercó su boca a su oído ― que eres mía.

Effie suavizó su mirada y lo tomó suavemente del rostro ― Y tú eres mío, pero no creo necesario ese tipo de comportamiento y la escena que montaste.

― Eso explícaselo a "Evan" ― pronunció el nombre imitando el acento del capitolio ― que no te ha quitado la vista de encima desde que llegamos, y a la arpía de tu madre que no pierde oportunidad para insultarte.

Le dio un beso corto en los labios ― Estoy acostumbrada a hacerme de oídos sordos con mi madre y por el doctor no tienes nada de qué preocuparte ― lo besó de nuevo ― Te amo.

Haymitch le dio otro beso en respuesta, ella sabía que quería decir que él también, aunque era difícil para él pronunciar las palabras. ―Ya me voy cariño, está semana se resuelve lo de Katniss, así que hay que estar preparados.

Ella lo despidió en la puerta, y se puso a pensar todo lo que tenía que empacar.


Sentada en una mecedora en la sala de estar con vista al jardín, Effie mecía a su bebé mientras le cantaba una canción de cuna que le habían enseñado Katniss y Prim en el distrito Trece; había pasado la mañana empacando lo que pensaba llevarse cuando se marcharan.

―No sabía que cantabas canciones de cuna, Euphemia.

No escuchó cuando su madre entró en la sala―No sabía, pero aprendí por Aaron ― respondió.

La señora Trinket tomó asiento en el gran sofá blanco de la sala que estaba frente a la chimenea sobre la cual colgaba un gran cuadro de óleo con su retrato de cuando era más joven, y le hizo un gesto a Effie palmeando el asiento para que se sentara a su lado.

Effie suspiró, y con Aaron adormilado en sus brazos fue junto a su madre.

― Euphemia, quería hablar contigo ― dijo su madre en un tono falsamente alegre, forzando una sonrisa.

―Claro madre, de lo que quieras.

―Bueno, nunca me contaste cómo y cuándo fue tu boda con ese hombre.

"Ese hombre", su madre nunca mencionaba su nombre. Ella abrió mucho los ojos, no estaba casada con Haymitch, aunque él le había dicho que lo harían pronto, pero por otro lado su madre no había estado en el distrito Trece, así que decidió describirle la boda de Finnick y Annie como si hubiera sido la suya, aunque omitió la tradición del distrito Cuatro con la red.

―Fue muy hermosa madre, en verdad uno de los días más felices de mi vida ― concluyó ella.

Regilla se puso una mano en el pecho y soltó una pequeña carcajada ― ¡Gracias al cielo! ― su sonrisa era ahora sincera y se mostraba aliviada ― ¡Una boda de mentiras! ― exclamó.

― ¿Qué?

―Oh Euphemia, por un momento pensé que se habían casado en secreto aquí en el Capitolio, pero una boda en un distrito que ni siquiera existía no puede ser legal y por lo tanto no puede ser válida.

― ¿Qué dices? ― preguntó Effie y se puso una mano en el cuello ― Claro que es real, al menos para mí lo es.

―Euphemia, Euphemia, mi niña ingenua y soñadora ― le puso una mano sobre la pierna ― ¿No ves que esto es maravilloso? No hay nada legal que te ate a ese hombre, así que él se puede marchar cuando quiera, y tú y mi nieto pueden permanecer aquí.

― Madre, independientemente de que tú no creas que mi boda es real, Aaron me une a Haymitch, y quiero que me hijo crezca junto a su padre.

― ¿Piensas criar a mi nieto como a un salvaje? ¿Vivir rodeada de pobreza en un distrito?

―Panem ya no es el mismo, para eso fue la rebelión madre. Los distritos ya no van a ser lo que eran antes, la gente va a poder emigrar a donde les plazca, se van a abrir fábricas y habrá más empleos, ¿No has escuchado nada de lo que ha contado Haymitch durante las cenas?

― ¿Qué te ha pasado Euphemia? Te desconozco… ¿Qué te hizo ese hombre? ― preguntó su madre con una clara preocupación en la voz ― Mira cómo te arreglas ― la señalo con la mano ― te sientas en el ventanal junto a la puerta a esperarlo todas las noches y le abres la puerta, en lugar de dejar que lo haga uno de los sirvientes, te rehúsas a que la niñera de tus sobrinos se haga cargo de tu hijo… ¿Qué no lo ves? Te estas convirtiendo en una mujer de distrito ― dijo eso como si fuera un insulto ― Si te quedas aquí, Evan está dispuesto a casarse contigo y darle su apellido a tu hijo, lo bueno es que ninguna de nuestras amistades supo de tu desliz y mi nieto puede pasar claramente como hijo del respetable Dr. Charmicheal.

Effie sentía un nudo en el estómago de coraje ante las palabras de su madre. Se paró de pronto con Aaron en brazos y volteó a verla ― No puedo creer todo lo que me estás diciendo, son puras tonterías.

― ¡Euphemia!

― Por primera vez en mi vida soy realmente feliz, con Haymitch no tengo que fingir ser otra persona, y lo amo, él es el amor de mi vida…Y me retiro de una vez para no seguir escuchando tus estupideces ― estaba realmente enojada, pero al mismo tiempo se estaba conteniendo.

― ¿Ves a lo que me refiero? Ahora hablas igual de vulgar que él, eres ruda y grosera, y apuesto que el día de mañana vas empezar a beber demasiado hasta convertirte en una borracha como ese malnacido.

Ella ya se encontraba en la salida y se paró en seco ante las palabras de su madre, se volteó despacio y cruzó deprisa el espacio que las separaba ― Te prohíbo que vuelvas a insultar a mi marido, Haymitch tiene un año sobrio y tú no sabes todo lo que ha vivido. Es un gran hombre y me siento feliz de que me haya elegido a mí para compartir su vida… Me das pena madre ― y dicho esto se fue, pero alcanzó a escuchar a su madre cuando le gritó.

―Esto no se va a quedar así Euphemia, ¡voy a hacer todo para recuperar a mi hija!


Effie se sentía muy furiosa, a tal grado que cuando llegó Haymitch le dijo que mejor cenarían en su habitación ya que no quería enfrentar a su madre de nuevo, porque estaba segura que, al primer comentario de ésta, ahora no se iba a contener.

Pero su mal humor se esfumó cuando Haymitch le dio las buenas noticias.

―El juicio de Katniss terminó princesa ― le comentó el mentor recostándose en la cama al lado de Aaron, mientras movía una sonaja que el bebé seguía atento con la vista.

― ¿En verdad? ― preguntó ella algo nerviosa, aunque la postura relajada de Haymitch debía ser señal de que todo había resultado bien ― ¿Y qué pasó?

― El reporte del Dr. Aurelius funcionó como lo esperábamos, así que dictaminaron que Katniss está mentalmente desorientada, y que la muerte de su hermana la afectó a tal grado de cometer el crimen equivocado ― trataba de que Aaron tomara la sonaja con su manita y sonreía con él ― al final el veredicto fue que Katniss sería exiliada del Capitolio y tendría que permanecer en el distrito Doce por un lapso de 5 años sin poder salir.

― ¿Distrito Doce? ― Effie se encontraba acostada boca abajo del otro lado del bebé y levantó la vista de inmediato.

― Plutarch y yo logramos convencerlos de que mejor la mandaran al distrito Cuatro, y la pusieran bajo nuestro cuidado, no te preocupes, argumentamos que el distrito Doce le traería muy malos recuerdos lo que impedirían su completa recuperación, además de que Elena ya se fue a ese distrito a trabajar en el hospital.

― ¿Y Peeta?

― Peeta va avanzando en su tratamiento, pero tendrá que permanecer bajo la supervisión del Dr. Aurelius un par de meses más, pero ya sabe de nuestros planes de ir al Cuatro, y nos alcanzará allá cuando esté listo.

― ¿Cuándo nos iríamos?

― Mañana por la tarde, hablé con Johanna y Annie, y ya tienen listas las casas para nuestra llegada.

Annie había heredado todos los bienes tanto de Mags como de Finnick. Y cuando Haymitch le comentó de su intención de irse a vivir a ese distrito, de inmediato les ofreció que se quedaran en las casas que habían pertenecido a los fallecidos vencedores.

― ¿Qué te parece cariño? ― volteó a verla esperando su reacción, y vio como a ella se le iluminaba el rostro.

― No puedo esperar a estar allá ― le sonrió ella.

― ¿Estás segura? ¿No vas a extrañar a tus sirvientes, cocineros y chofer? Porque yo no pienso mover un dedo en la casa ― le comentó y la vio de reojo.

―No y sí ― arqueó una ceja ella ― No voy a extrañar esta vida, no necesito rodearme de servidumbre; y sí vas ayudar en la casa, ni creas que voy a permitir que estés de holgazán sin hacer nada, estoy segura que voy a querer renovar muchas cosas y tú vas me vas ayudar y vas a cuidar a perita.

―Mandona.

Ella se acercó a él y le dio un corto beso en los labios por encima de Aaron, después bajó la mirada a su hijo ― Mañana iniciamos una nueva vida mi amor. ― le hizo cosquillas en el abdomen y se lo besó ― Vamos a ser muy felices en nuestro nuevo hogar.


Durante el desayuno Effie le informó a su familia que se marcharían esa misma tarde al distrito Cuatro. Le pidió a Haymitch que esperara en la habitación con Aaron y que le mandaría el desayuno allá, debido a que no sabía cómo tomarían la noticia sus padres y en especial su madre.

― ¡Ese hombre te está alejando de tu familia Euphemia! ¿Qué no lo ves? ― Se levantó Regilla de su asiento y arrojó su servilleta de tela a la mesa ― Eudor ¡Dile algo! ― volteó dirigiéndose a su esposo.

―Regilla ― dijo en voz cansina, probablemente fuera un tema frecuente de discusión entre ellos ― Effie es una mujer adulta que ahora tiene su propia familia…

― ¡Cómo siempre tienes que llevarme la contra! ― estalló su madre, era muy raro verla perder el control así y más enfrente de otras personas. Se llevó una mano al pecho ― No me siento bien ― comentó bajando la mirada, claramente avergonzada ante su exabrupto y respirando profundo dijo ― me retiro.

Todos en la mesa se quedaron viendo unos a otros.

Y fue su padre el primero en hablar ― No le hagas caso a tu madre, Effie. Ya se le pasará.

Ella le dedico una media sonrisa a su padre y asintió con la cabeza ― Yo también me retiro, todavía nos faltan empacar unas cuantas cosas.

―Ya casi es hora de irnos princesa.

―Sí, vamos a despedirnos de una vez. Me temo que pueda demorar un poco con las despedidas ― Effie dio un último vistazo a su habitación ― Ya bajaron todas las maletas.

―Respecto a eso, no se para que llevas como veinte maletas, ¿para que necesitas tanto?, espero no hayas empacado todas tus estúpidas pelucas y feos vestidos.

―No seas ridículo y exagerado, son diez maletas, y no sólo llevo ropa para nosotros, también he comprado cosas para Katniss y Peeta, que aunque manden pedir sus pertenencias al Doce, no sé en qué estado vayan a estar. Y ya que estemos instalados me van a mandar otras cajas que deje listas dentro de mi vestidor.

Haymitch sólo rodó los ojos.

Cuando bajaron las escaleras, estaba Regilla esperándola.

―Euphemia necesito que me acompañes un momento al estudio de tu padre ― se dirigió sólo a ella, sin voltear a ver a Haymitch. Y sin esperar respuesta se marchó.

Effie suspiró ―Ten la pañalera, espero no tardarme ― Haymitch cargaba a Aaron, y tomó el bolso con la otra mano.

Cuando Effie entró al estudio se sorprendió de ver reunidos ahí a sus padres, hermano y cuñada ― ¿Están aquí para despedirme? ― sonrió.

―No seas ridícula Euphemia, esto no es una despedida, es una intervención.

― ¿Qué?

― No podemos dejar que te marches, así como así con ese mamarracho ― exclamó su madre.

Effie se tocó el puente de la nariz y cerró los ojos por un momento, después volteó hacia el sofá donde estaba sentado su hermano y su cuñada.

― No nos mires así hermanita, ella nos obligó a estar aquí, pero no sabíamos de qué se trataba ― comentó Helius levantando las manos en señal de inocencia.

Después volteó a ver a su padre que estaba recargado en su escritorio.

―Te repito Effie, no le hagas caso a tu madre…

― ¡Qué no me haga caso! ― gritó Regilla ― No ven lo insensata que se está comportando, ese hombre le lavó el cerebro, ella no es así, ¿no lo pueden ver?, y encima se lleva a mi nieto a vivir en la miseria, a criarlo como aun salvaje. ¿No ves que yo quiero lo mejor para ti? ― volteó a ver a su hija ― Sé lo que te conviene, hazme caso Euphemia por favor.

Effie había permanecido en silencio sólo escuchando, respiró hondo y habló firme y claro ― Toda mi vida te hice caso madre, desde niña no tuve una infancia normal porque me la pasaba en concursos de belleza y talento, con dietas y clases de etiqueta. Estudié modelaje porqué tú lo decidiste, y yo quería que te sintieras orgullosa de mí, pero jamás fui suficientemente buena para ti, nunca importó que fuera de las mejores, si no era la número uno, no llenaba tus expectativas. Después me convertí en escolta porque de nuevo tú lo quisiste, y puedo asegurarte que fue el peor trabajo de mi vida; lo odié y me odié a mí misma desde el primer año, es fecha que siento mis manos manchadas con toda la sangre de los niños que murieron en la arena, y ¿sabes qué fue lo único que me motivaba a seguir adelante?, estar cerca de Haymitch; juntos vivimos muchas cosas y me enamoré de él, y sabes qué, creo que debería de agradecértelo, porque finalmente fue tu insistencia la que me colocó en ese lugar, y ahora tengo una hermosa familia y me voy a ir con ellos a vivir mi vida y disfrutar de mis propias decisiones.

De pronto se escucharon aplausos, su hermano Helius se puso de pie y se acercó sonriendo a Effie ― Bien dicho hermanita ― y la abrazó ― me da mucho gusto que seas feliz y te deseo lo mejor ahora que te vas a vivir al distrito Cuatro. Y no te zafaras tan fácil de nosotros, Agatha, los niños y yo iremos a visitarte ― le dio un beso en la frente ― y se nota que Haymitch es un buen tipo y te quiere.

Después de su hermano fue Agatha quien la abrazo y le susurró al oído ― Ahora entiendo por qué ese hombre te tiene loca, con esa forma que tiene de besarte…

Effie se separó de Agatha sonrojada, era claro que ella se refería al despliegue de celos de Haymitch del día anterior.

Su padre se le acercó y también la abrazó ― Mi niña, yo siempre me he sentido orgulloso de ti, siento mucho si no lo dije lo suficiente ― le besó las dos mejillas y la tomó del rostro ― Te has convertido en una fabulosa madre Effie, cuida a mi nieto y sabes que siempre puedes contar con nosotros ― le dio un último beso en la frente ― te quiero mi Effie.

―Y yo a ti papá, gracias por todo, y por dejarnos quedarnos aquí estas semanas.

― Esta siempre será tu casa y son bienvenidos cuando quieran.

Regilla estaba cruzada de brazos, tenía los labios apretados en una fina línea y los ojos rojos.

―Madre ― la llamó Effie.

―Oh Euphemia, mi pequeña ingenua ― la abrazó ― aquí estaré esperando cuando te canses de ese hombre y te des cuenta de tu error.

― Madre…

―Te voy a extrañar ― concluyó su madre.

Su familia la acompañó a la puerta de la casa, se despidieron de Haymitch y lo hicieron prometer que protegería a Effie y Aaron. Y llenaron de besos al bebé.


Haymitch y Effie, junto con Aaron y Katniss viajaron en aerodeslizador rumbo al distrito Cuatro.

Ella recargó la cabeza en su hombro y entrelazo sus dedos con los suyos.

―Nos irá bien ― le dijo Haymitch y le besó la cabeza.

― Lo sé ― susurró ella y volteó a verlo ― Te amo Haymitch ― y lo besó.

― Y yo a ti princesa.


Bueno ya solo falta el epílogo. Espero que les haya gustado el capítulo.

Respecto a epílogo todavía no lo tengo muy claro, así que acepto sugerencias de que les gustaría ver y cuantos años en el futuro.

Muchas gracias por sus comentarios como siempre, y a los nuevos guest que me escriben. Todos su sus reviews son muy importantes para mí.

Anna, ya solo un capítulo espero te haya gustado.

Si tienen Tumblr pueden buscarme con marizpe17

Pueden ver en mi perfil otras historias que he escrito, tengo dos hayffies más y un everlark "Ten corazón, querida" con algo de hayffie. Espero me escriban si se pasan por ahí.

saludos

Marizpe