AIN´T NO MOUNTAIN HIGH ENOUGH (…)TO KEEP ME FROM GETTING TO YOU
El barco de la Marina iba orgullosamente hacia ese cuartel general, con apenas un par de horas para llegar. Durante ese tiempo, todo había ido sin incidentes.
Hina suspiró, con cierto alivio, con un más que sonriente Full Body, su subordinado pelirrosa que tan fielmente les había brindado toda la información que, en su especie de venganza personal contra los Mugiwara y más concretamente contra Kuroashi, había ido recogiendo durante tanto tiempo. El moreno y fornido hombre, que tenía una especie de puño americano en la mano, había insistido en ir a ese cuartel, con su amigo Django, que estaba por ahí perdido. Seguramente se habría dormido a sí mismo OTRA VEZ.
Y el tal Redback, más que dispuesto a no descender más en el escalafón ni a acabar limpiando letrinas, había ido corriendo a proteger esa prisión, por lo que pudiera pasar. Tendrían que estar a punto de llegar al punto B.
Hina se notó todavía más satisfecha cuando vio, a lo lejos, la silueta del cuartel. Sólo quedarían un par de horas…
Hacía tres días no habría dado un berri por ese plan.
Y ahora resultaba que había ido bien: Kuroashi y Roronoa estaban atrapados, y los rehenes habían llegado al destino.
Bien…coger al resto de los Mugiwara sería cuestión de tiempo, y más con lo que habían desarrollado para Monkey D. Luffy y Nico Robin. Si eliminaban a esos dos también(aunque tampoco debían bajar la guardia con el Cyborg), el resto podría ir cayendo por sí mismo… .
Los de arriba estarían contentos…y ella lo estaría con Full Body, tenía que admitirlo.
De pronto, el Den Den Mushi que tenía cerca de ella comenzó a sonar.
-Aquí Hina…¿QUÉ?
Full Body se quedó extrañado al ver la cara de la capitana…
…pero quedó todavía más patidifuso cuando escuchó lo que decía el Den Den Mushi:
-¡EL CUARTEL HA SIDO DEVASTADO POR LOS MUGIWARA, AL COMPLETO!
-¡¿PERO CÓMO QUE "DEVASTADO"?! ¡HACE DOS DÍAS SE RECIBIÓ EL MENSAJE DE QUE KUROASHI Y RORONOA HABÍAN SIDO CAPTURADOS!
-¡FUERON HERIDOS, PERO PRIMERO HICIERON UNA MASACRE CON EL EQUIPO Y CUANDO CREÍMOS QUE LO QUE QUEDABA DEL EQUIPO ESTABA GANANDO A RORONOA APARECIERON LOS MUGIWARA AL COMPLETO!
Hina quedó de piedra.
-¿¡Cuánto hace de eso!?
-¡Dos días! ¡Luego destrozaron las comunicaciones! ¡No hemos podido repararlas hasta ahora!
Hina apretó los dientes.
Dos días…
Mierda…
¡MIERDA!
¡ERA JUSTO EL TIEMPO QUE HABÍAN PERDIDO YENDO ALLÍ!
Han…han tenido que ir al punto B, pensó entonces Hina…
Joder, ojalá me equivoque…
-¿¡Han podido ir al punto B!?
-¡Los archivos están revueltos, así que es más que posible…!
Pero entonces escuchó otro Den Den Mushi, que estaba sonando, insistentemente.
-¡Cógelo! – le gritó ella a Fullbody, que cogió cabreado la llamada.
-¡Full Body! – gritó éste al teléfono - ¿¡Qué hostias pa…!?
-¡Que manden a todos los disponibles al punto B! – gritó Hina en su conversación - ¡Y que pongan sobre aviso a…!
Pero Hina no pudo seguir con su conversación al ver la cara de Full Body, al que parecía que la mandíbula iba a desencajársele en cualquier momento mientras era incapaz de decir una sola palabra y se escuchaban los gritos de quien fuera por el Den Den Mushi con varias explosiones de fondo.
Cuando por fin pudo reaccionar, lo único que le salió a Fullbody, entre varios espasmos nerviosos y una sonrisa sujeta con chinchetas, fue:
-Esto…Capitana Hina…se…se va a reír…
Cosa de una media hora antes de que Fullbody cogiera el Den Den Mushi, los Marines de ese cuartel no podían estar más tranquilos.
El barco con los rehenes había llegado allí, al "Punto B", esa misma mañana, y, si bien había costado Dios y ayuda meterlos a todos en la prisión(proceso que había llevado sus buenas tres horas y unos cuantos heridos de distinta gravedad), ya estaban todos metidos allí.
Pero luego el resto del día había ido como la seda.
El sargento de ese cuartel inspiró, satisfecho.
Ahora sólo quedaba esperar más órdenes…
…y a los barcos de Redback, claro.
-¿Cuánto tarda para que lleguen aquí los barcos del tal Redback con los refuerzos? – preguntó al recluta que estaba a su lado.
-Pues…tal vez una media hora como mucho, señor. – dijo el Marine, cuadrándose. – De momento, no ha habido complicaciones.
De pronto se escuchó una especie de silbido a lo lejos.
Uiiiiiiiiiiiiih…
-¿Qué es…? – masculló el sargento…
¡BOUMMM!
Una brutal explosión se escuchó, removiendo todo el mar a su alrededor.
A toda prisa, el sargento sacó sus binoculares…
-¿Qué son esos barcos? – dijo de pronto el sargento, con voz nerviosa, como queriendo confirmación pero a la vez sin querer creerse lo que veía…
-E…esos tres…barcos, señor, son los refuerzos de Red Back… - balbuceó el cabo.
…y quedó de piedra cuando vio, entre las olas, los trozos desperdigados de parte de un barco de la armada, mientras salían flotando varios marines, agarrados a maderos, tratando de subirse a los botes salvavidas a la vez que otros dos barcos disparaban a otro, un poco más pequeño…
…pero el barco, a pesar de ser uno solo, se mantenía firme, sin huir…
…y el sargento quedó de piedra en cuanto contempló qué bandera era la que ondeaba entre las balas.
¡LA CALAVERA CON EL SOMBRERO DE PAJA!
Y el barco de los Mugiwara, entonces, sí se movió…
…poniéndose justo al lado de los otros dos.
-Pero…¿QUÉ COJONES PRETEN…?
¡BOUUUUUUM!
¡CRASH!
Pero antes de que pudiera terminar, una especie de gancho enorme había salido disparado por el cañón del mascarón de proa del barco, atravesando brutalmente los dos que quedaban….
¡FAAAAAAAAAAAAAAAAASHHHHHHHHH HHHHHHHH!
Y varias explosiones, simultáneas, inundaron ambos barcos en cuanto el gancho los golpeó, por todas las partes por las que la cadena había atravesado, reventándolos desde dentro mientras los más afortunados saltaban por los aires.
El sargento quedó petrificado.
Eso…
¡ÉSA ERA LA MANERA DE ACTUAR DE LAS ARMAS DEL EQUIPO R!
¡Esos hijos de puta LA HABÍAN COPIADO!
¿¡PERO CÓMO COJ…!?
-¡RECUERDOS DE PARTE DE SANJI Y ZORO, MAMONES! – rieron Franky y Ussop, con este en los cañones y aquel preparando el Coup de Burst.
Se estaban preparando para otra carga en caso de que salieran más barcos de ahí.
Aún tenían que cubrir a los demás.
De hecho, veían cómo ya se estaban preparando para el contraataque.
-¡PREPÁRENSE PARA SUBIR A LOS BAR…! – empezó un cabo… .
Pero quedaron helados.
Una brutal explosión se escuchó al mismo tiempo por detrás de la isla, escuchándose enseguida gritos y disparos entre rayos…
…y muy tarde comprendieron lo que había pasado…
¡Había sido una puta maniobra de distracción mientras más de los Mugiwara llegaban a la isla!
Y el ver la ola de gente que comenzaba a salir, literalmente, por los aires, hacia el camino de la prisión, mientras muchos eran sujetados y asesinados por unos brazos que salían del suelo, les terminó de helar la sangre.
Y más cuando, de pronto, las puertas de seguridad se abrieron.
¡Uno de ellos se había tenido que colar!
-¡Vayan hacia allí! – gritó el sargento - ¡De prisa! ¡Ah…y saquen rápido a los rehenes por el puerto interior sin que estos se enteren de lo que pasa!
-¡¿PERO USTED CREE QUE ESO ES PO…?!
Uiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii ih….
Entre gritos, ambos tuvieron que sujetarse de donde pudieron cuando el edificio tembló.
Una especie de misil había llegado directo desde el barco, casi derrumbando por completo el puesto de vigía.
Ese cuartel, efectivamente, tenía puerto interior.
Por eso precisamente había sido elegido como Punto B, por si había que hacer una rápida evacuación en caso ya extremo.
Y, ahora mismo, era un auténtico hervidero mientras un barco se preparaba para volver a llevarse a los rehenes, a toda prisa.
En la prisión, sin embargo, se había formado un tapón de grandes proporciones.
Y no era porque los rehenes se resistieran. De hecho, sí, se estaban resistiendo…
Pero totalmente sueltos.
Antes siquiera de que los Marines comenzaran a llegar a recogerlos, habían logrado salir de sus celdas...
-¡LAS REJAS SE HABÍAN LEVANTADO SOLAS Y LOS REHENES ESTABAN SUELTOS!
-¡ALGUIEN LAS HABÍA LEVANTADO A DISTANCIA!
¡Eso era ahora una carga en toda regla!
-¡MIERDA, LLAMAD DE NUEVO A LOS ANESTESISTAS! – gritó uno de los Marines…
…pero de pronto quedó K.O. de una patada.
El sargento, a duras penas, sí pudo levantarse después de ese golpe.
Y, cuando lo hizo, vio que lo que los había derribado no era un misil…
Sino un puño gigante.
Enseguida vio que la gente alrededor seguí volando.
Monkey D. Luffy.
-¡Preparen los equipos M, N y R! – gritó el sargento. - ¡AVISEN A LA CAPITANA HINA! ¡PIDAN REFUERZOS!
-¡PERO SI LOS R NO ESTÁN DISPONIBLES! – gritó un Marine mientras otro iba a llamar.
¡-PREPAREN LO QUE PUEDAN Y PUNTO! ¡Y MANDEN AL EQUIPO M DE UNA VEZ HACIA EL CENTRO!
-¡PERO…ESAS ARMAS…!
-¡YA LO SÉ, JODER, PERO ALGO TENEMOS QUE HACER CON MONKEY D. LUFFY!
Pero más gritos dentro le confirmaron que Luffy no era su única preocupación.
Por las pantallas, podía verlo…
Mierda…
¡RORONOA ESTABA DENTRO DEL CUARTEL!
¿¡PERO NO LO HABÍAN CAPTURADO JUNTO CON KUROASHI!?
Y, por si eso fuera poco, el que había ido a comunicarse volvió:
-¡Mi sargento, LAS COMUNICACIONES CON EL EXTERIOR HAN SIDO CORTADAS TOTALMENTE!
Joder…
¡Tenía que haber sido el mismo que el de las puertas!
¡Y si era mentira que Roronoa había sido capturado, bien podía ser mentira también que…!
Una nueva explosión le hizo volver a protegerse.
Mira que se lo he dicho, suspiró Nami para sí al ver el follón que estaba armando Luffy solito.
Pero bueno, al menos al ir hacia el centro los otros se lo pensarían dos veces antes de usar las armas del Equipo M de mierda…
-Verás, Luffy, estas armas que te han preparado, básicamente, como eres de goma, buscan convertirte en un alfiletero. – dijo Franky.
-¿Eh? ¿Por qué?
-¿No te acuerdas de lo que pasó cuando nos conocimos, con Morgan? – dijo Zoro – Te pusiste delante para que no me mataran y te convirtieron en uno con unas estacas…no te mató, pero te retuvo…
-¡Ah, eso!
-¿Entonces, lo que pretenden ahora es sujetarlo? – dijo Sanji.
-Sí, pero con una especie de cuchillas finísimas, que pueden hasta atravesar tu piel de goma…lo malo – sonrió Franky – es que cuentan con pillarlo solo…aaaaangelicooooos…
Los gritos de la gente más allá confirmaban lo que había dicho Franky.
Los muy gilipollas habían disparado igualmente y se estaban clavando las agujas a sí mismos mientras Luffy, saltando, seguía como si tal cosa y los marines no paraban de llamar a la reagrupación, como si eso sirviera de algo…
Gilipollaaaas…
De pronto, Nami se escondió
Mierda…lo que habíamos temido, pensó Nami al ver esas armas que apuntaban a Robin, que, sin alterarse, mantenía el tipo.
-Todas las armas nuevas buscan inmovilizar- recordó Nami entonces lo que había dicho Chopper después de escuchar las explicaciones de Franky y después de terminar de revisar a Sanji.
-Exacto, pero un determinado tipo de inmovilización - le recordó la voz de Franky en su cabeza - según para quien: las del equipo R buscaban inmovilizar por completo, y desde dentro. Las del equipo M, básicamente, sujetar. L as del equipo N son a propósito para Robin, así que buscan, ante todo, librarse de los brazos de Robin: son como cuchillas, cuya idea es que se queden clavadas en los brazos, así que irán volando a altura media, y están envenenadas.
-Es…por lo que he leído de la sustancia que utilizan, es un paralizante nervioso, bastante potente, y la idea es que se esté paralizado mientras las cuchillas hacen el verdadero dañ de Luffy también lo tienen, lo he comprobado hace un rato. Las de Zoro no lo tenían porque contaban con la enorme hemorragia, interna y externa, que pudieran producir. Voy a producir un contraveneno e inyectároslo por si acaso - dijo Chopper… .
Por si acaso, también, todos llevaban inyecciones con el contraveneno, por si había heridos entre los rehenes.
¡Pero no podían esperar a ese "si acaso"!
¡No ahora!
¡Y eso no garantizaba que las cuchillas no hicieran daño!
A toda prisa, Nami, escondida ahí, usó su climatact…
…y varias Robins de distintos tamaños y formas aparecieron, hasta cinco contando a la que parecía realmente ella, siendo una musculosa, otra delgada y alta, otra pequeñita y otra gorda, todas con la misma leve sonrisa y con los mismos brazos cruzados, preparadas todas para atacar.
-¿¡PERO ESTO QUE COÑO ES!?
-¡APUNTAD A LA DE TAMAÑO NOR…!
Nami no pudo evitar sonreír para sí.
Si serían idiotas…
Mientras la Robin de tamaño normal se desvanecía, la Robin delgada y alta sonrió…
…y los gritos de horror cuando sus brazos se cargaron a todos esos sembraron el lugar…
-¡MI SARGENTO, SE HAN CARGADO A BUENA PARTE DEL EQUIPO N! – sonó el grito desesperado por el Den Den Mushi. - ¡Sólo quedamos un cuarto, los que aún no habíamos salido!
-¡POR DENTRO SE HAN CARGADO A BUENA PARTE DE LOS REFUERZOS! – gritó otro, por otra línea - ¡ESTÁ CLARO QUE HA TENIDO QUE SER RORONOA! ¡ESO ES UNA AUTÉNTICA CARNICERÍA!
El sargento apretó los dientes.
Mierda…
¡Y PARA COLMO DE MALES, HABÍA EMPEZADO UN MOTÍN EN LA PRISIÓN!
Un…un momento…
Entonces, por primera vez en ese cuarto de hora, sonrió débilmente…
Eso…
¡Eso era!
Cogió con fuerza el Den Den Mushi:
-¡Atención a todos los supervivientes del equipo N! ¡VAYAN A LA PRISIÓN! ¡HAY UN MOTÍN QUE DETENER!
En algún punto del cuartel, un Den Den Mushi negro cayó al suelo mientras una figura salía corriendo, apretando los dientes a pesar del dolor.
El viejo Zeff Pies Rojos sonrió por debajo de su trenzado bigote entre el jaleo reinante, mientras el resto de los piratas del Baratie cargaban, vengándose como él de esas dos semanas de encierro.
Ah…nada como noquear a una docena de esos gilipollas para volver a sentirse bien…Sobre todo después del encierro forzoso de dos semanas.
-A…¡ALTO A LA MARINA! – gritó un Marine, apuntándolo directamente a la cabeza desde atrás. - ¡DIRÍJASE AL PUERTO Y TODO IRÁ BIEN!
Si…si conseguía que el jefe de esa escoria obedeciera, tal vez los otros…
…pero la expresión de Zeff no cambió.
De hecho, incluso, su sonrisa se acentúo MÁS.
-No me da la puta gana seguirte, mocoso de mierda. ¿No querías que entrara en la prisión? Pues ahora me quedo en este cuartel por mis santos cojones. Ya estoy harto de que me cargues como un fardo.
Las risas estallaron alrededor del Marine, que, enfurecido, encañonó a Zeff con más fuerza.
-¿Te tengo que sedar otra vez, puto viejo de mierda…?
…pero ese Marine salió volando como si nada,con varios dientes menos, de la brutal patada que le dio Zeff con su pata de palo entre los aplausos y las risas generales de la gente del Baratie, que seguía moviéndose hacia la salida.
-¡Venga, largaos todos, yo os cubro! – gritó Zeff.
Aunque, entre los gritos de alegría de los suyos y de dolor de los marines, no escuchó como un silbido…
Patty, como los demás, tuvo que guiñar los ojos al salir a la luz del sol…
…y, en cuanto los abrió, quedó de piedra al ver el suelo sembrado de cadáveres mientras dos mujeres se encargaban de librarse de los demás.
Pero casi todos los que habían salido se fijaron especialmente en una.
-¡Eh, yo a ti te conozco! – sonrió Patty al reconocer a Nami - ¡Tú eres la tía que estaba en los Mugiwara! ¡Joder, lo que me alegro de verte!
-¡Sí, y gracias, pero no hay tiempo! ¡El barco está ahí, así que tenemos que correr!
-¡Seguidnos! – gritó Robin antes de mirar hacia Luffy y gritar - ¡Luffy, nos vamos! ¡Despeja el camino! – luego cogió el Den Den Mushi - ¡Franky, vamos allá!
-¡Roger, morenaza! ¡PREPARAMOS EL COUP DE BURST!
-¡JOOOOOOOOO! – se escuchó la voz de Luffy a lo lejos.
-¡Oye, ¿y el mocoso?! – empezó Carne, mientras corría al lado de Nami.
-¿Lo de que lo habían capturado era mentira, verdad? – casi afirmó otro.
-¡Sí, lo era! ¡Tranquilos, que está bien! – sonrió Nami en la carrera - ¡Está…!
¡SSSSSHHHHHHHAWP!
¡BOUM!
Y todos quedaron helados cuando la puerta que daba la salida a la prisión se derrumbó.
Por completo.
-¡MIERDA, QUEDABA GENTE DENTRO! – gritó alguien.
-¡JEFE! – gritaron Patty y Carne, yendo a volver… .
-¡Mierda…Sanji y Zoro no han llegado aún! – masculló Nami.
-¿Tú crees que…? – empezó Robin… .
Pero eso se había vuelto a llenar de Marines...
Aunque era claro que ya eran bastantes menos.
-¡Lo repetiré por última vez! – gritó el sargento, ya algo recuperado. - ¡Rendíos, piratas…!
-¡NI LO SUEÑES! – gritó Luffy, que ni corto ni perezoso, comenzó a abrir camino junto con los demás
-¡EJECUTEN LA ORDEN! – gritó el sargento, ya dándolo todo por perdido. - ¡SAQUEN LUEGO A QUIEN PUEDAN!
Al mismo tiempo, Chopper, transformado, buscando más que posibles heridos, empezó a levantar las rocas a toda prisa, con ayuda de algunos del Baratie.
Pero quedaron helados al oír un silbido dentro.
Como de cuchillas volando… .
La oscuridad se hizo de pronto, súbitamente, en la prisión, mientras las paredes temblaban, con la salida principal cortándose entre los gritos de los piratas que quedaban allí cubriendo a los otros…
…y Zeff siseó al notar que algo le cortaba en el hombro.
A pesar del escozor, consiguió dar una patada a la silueta que se le acercó…
A lo mejor si le jodemos la otra pierna ya no es tan gallito…
…pero aulló de dolor cuando otra cuchilla le impactó de nuevo, esta vez en su pierna auténtica, que le hizo caer mientras se escuchaban carcajadas de los marines y gritos de los piratas que también habían sido alcanzados por las cuchillas y caían al suelo entre los dolores del paralizante nervioso.
Zeff apretó los dientes, tratando de levantarse, mientras los Marines que venían con las armas del equipo N, muy ufanos, se acercaban, alumbrándolo con la linterna, ignorando todos los ruidos de alrededor.
-Vamos a sacar a este viejo de mierda de aquí, antes de que esto reviente… - dijo uno, cogiendo al viejo del pelo.
-¿Y los demás?
-A esos que les follen…el más importante es el viejo, ¿no? Pues…
Pero de pronto, ese cayó muerto, sin poder ni apretar la presa…
-¿Es que no os han enseñado a respetar a los mayores, gilipollas? – rugió una voz, amenazantes…
…y todos los que se habían acercado aullaron de dolor, cuando unas brutales patadas que quemaban los reventaron, literalmente, cayendo todos muertos al lado de los piratas que habían derribado mientras los otros Marines, confusos en la oscuridad, quedaron helados por unos momentos, tratando de recoger las linternas.
Zeff jadeó, comenzando a perder la consciencia, paralizándose…
…pero notó una mano que le secaba el sudor, dándole un poco de agua mientras con la otra le desataba todo lo que le apretaba.
-Aguanta, viejo de mierda…te…te pondrás bien, ¿vale?
Zeff no tuvo ni que mirar cuando una linterna se acercó a su cara para reconocer esa voz.
-Re…nacuajo…sabía…sabía que era menti… - murmuró con una débil sonrisa, instantes antes de perder la consciencia por un rato.
Sanji, aliviado de que las verdaderas heridas de Zeff no fueran mucho más severas, aguantó un gesto de dolor de su costado mientras se apresuraba a inyectarle a Zeff el contraveneno…y respiró cuando notó que la respiración del viejo pirata, aunque inconsciente, se normalizaba, y que su cuerpo ya no parecía paralizado.
Bien, Chopper, joder, bien… .
Ahora…tenía…tenía que inyectar a los otros y ayudarlos a salir a todos de allí.
Pero se preparó, poniéndose delante del viejo, al oír movimientos alrededor de la luz, apretando los dientes al notar su costado resentido por los ataques y por haber roto la puerta que llevaba hasta allí desde dentro del cuartel.
Entonces, casi sonrió al oír un ruido muy característico.
Los Marines, en ese par de minutos, habían podido reagruparse, yendo con todo el silencio del mundo hacia Kurosahi, que estaba claramente en alerta.
-Oni Giri.
Y los últimos Marines gritaron, muertos por brutales cortes, mientras Zoro Roronoa, con gesto de fastidio, se metía en el haz de luz de la linterna entre los ruidos del derrumbe:
Lo primero que te dicen, NO TE FUERCES, HOSTIAS. – masculló, mirando al rubio, cuyo costado sangraba del esfuerzo.
-¿¡Y TÚ QUÉ, MARIMO DE MIERDA!? – gritó Sanji al ver que ya ni llevaba las vendas y oler el olor a sangre. Joder, esperaba que fuera de los marines.
-¡¿YO?! ¡SI TÚ HACES EL GILIPOLLAS, QUIÉN COÑO QUEDA PARA SALVARTE EL CULO, ¿EH?! – entonces Zoro lo cogió del brazo, levantándolo con todo el cuidado del que era capaz. - ¿Puedes…puedes andar? – preguntó, en tono preocupado.
-Au…sí…pero tengo que inyectar a los otros… - masculló Sanji, haciendo un esfuerzo para levantar también a Zeff, pero Zoro lo frenó.
-Ve inyectando a los otros. Yo me ocupo. Eso sí, te doy treinta segundos. ¿Puedes?
-No me jodas, anda – sonrió Sanji en la oscuridad, apresurándose todo lo que el dolor en su costado le permitía.
Mientras, el ruido del temblor aumentaba…
Zoro, justo a tiempo, notó que Sanji terminaba, poniéndose a su lado, y, preparándose para sujetarlo en cuanto terminara, Zoro cargó.
-¡160 POUND HO!
Y, de pronto, en la prisión, se hizo la luz a la par que cientos de piedras salían despedidas, terminando de destrozar ese cuartel mientras ahora una verdadera marea humana, con los heridos cogidos entre varios, se dirigía al Sunny, que tenía la pasarela sacada…
…dejando nada más que ruinas y algún que otro herido para cuando Hina, desesperada, pudo llegar después de forzar su barco al máximo.
