Seguía inmóvil en su sofá, como si el tiempo no pasara sobre él, hacía tiempo que su amigo le había dejado en su departamento, tal vez el decirle que estaría bien solo no había sido del todo una buena idea, le hacía falta alguien con quien conversar, desahogarse, llorar aún más, se levantó del sofá, caminó hacia la mesita donde había dejado las llaves, salió de su departamento y caminó hasta su auto, se metió al mismo, introdujo la llave y lo encendió, salió del estacionamiento para conducir sin rumbo fijo, pasado ya bastante tiempo desde que comenzó a manejar, logró visualizar un lugar que le parecía familiar, después de pensarlo mucho, recordó que era el rumbo hacía la casa de Gackt, siguió conduciendo hasta llegar al hogar del vocalista, estacionó su auto, bajó de el y en seguida camino hacia la puerta para anunciar su llegada, no tardó en abrirse la puerta, pero tan rápido como había sido abierta, se cerraba, Hyde logró interponer su pie para detenerla.
-Espera Gackt, no cierres por favor, es que... necesito alguien con quien hablar, lo que pasa... lo que pasa...-
Gackt abrió un poco más la puerta, dejando verse a través de ella.
-No me vengas a mi con esas cosas, si quieres a alguien con quien hablar ahí tienes a tu amigo Ken- le propuso Gackt completamente lleno de ira.
-No Gackt, por favor, escúchame- le rogó Hyde, dejando brotar lágrimas de sus ojos, abrazándose al mismo tiempo de Gackt.
-Está bien Hyde ¿Qué sucede? Creí que estarías feliz por el reencuentro con Tetsuya-
-Es que... es que...- sollozaba Hyde, el dolor era demasiado, no podía hablar, un nudo en la garganta se creaba cuando intentaba contar el cruel rechazo de Tetsu, se limitó a continuar abrazado a Gackt, llorando recargado en su pecho.
-Hyde cálmate, vamos a ponernos cómodos para que me cuentes todo- le consolaba el más alto mientras acariciaba la cabeza del antes nombrado. Por mucho que le hubiera dolido el que Hyde terminara su relación y todo el coraje que había acumulado por ello, sus sentimientos hacia Hyde eran demasiado fuertes como para dejarlo sólo en ese momento. -vamos pasa Hyde-
-Si- le respondió en seco, soltándose de él.
-Cuéntame que fue lo que sucedió, ¿Por qué no estás con Tetsu?- preguntó mientras tomaba asiento a un lado de Hyde.
-Lo que sucede, es que Tetsu no logra reconocerme, no me recuerda, Gackt, Tetsu no me reocnoce, no puedo soportarlo, es demasiado, tanto tiempo sin él y ahora que puedo estar junto a él nuevamente, él... él... no me recuerda- volvieron a brotar lágrimas de sus ojos, cubría su rostro con sus manos para no dejar a la vista su debilidad.
Gackt se conmocionó ante las palabras de Hyde, le había conmovido tanto la situación, no sabía como reaccionar ante ella, no sabía que decir, los sentimientos de Hyde eran sinceros con respecto a Tetsu, el rencor que sentía hacia el se desvaneció y se transformó en solidaridad, quería ayudarlo, aún sin saber como lo haría, deseaba hacerlo.
-Hyde no llores más, dime ¿Por qué no te recuerda?-
-El... él sufre de amnesia-
-Ya veo, Hyde debes ser fuerte, hazle recordar alguno de sus mejores momentos juntos, eso podría ayudar a que recordara- le explicó el rubio
-Pero es que no lo hará, él no lo hará, lo besé y ni si quiera... ni si quiera... simplemente no lo hará-
Hyde seguía repitiendo continuamente la negativa frase, a Gackt le pareció que había entrado en estado de shock, por lo que se vio en la necesidad de volver a golpear aquel rostro, como lo había hecho hacía tiempo, después de ello un incómodo silenció se formo, silencio interrumpido por Hyde.
-¿Por qué lo hiciste?- preguntó distraído.
-De no haberlo hecho seguirías actuando tan infantil como hacía uno segundos, seguirías quejándote en lugar de buscar la manera para recuperar a Tetsu, tienes que ser fuerte para afrontar lo que te sucede, reacciona de una buena vez, sólo has algo para que el te recuerde lo que sea, trata de recordar todos sus buenos momentos, y de reproducirlos, si uno no funciona, intenta con otro.- le propuso Gackt.
-Pero... ¿Cómo saber cuales fueron nuestros mejores momentos?-
-Eso sólo lo puedes saber tú, yo no estaba atrás de ustedes vigilándolos- reprochó Gackt
-¿A no? ¿y entonces quien era el que nos seguía a cada lugar al que íbamos mientras grabábamos Moon Child?- preguntó hyde con un tono irónico.
-Bueno está bien sólo los vigilé un poco, pero... no me enteraba de todo lo que hacían, en cuanto veía que a los dos se les empezaba a subir la temperatura salía del lugar-
-Si claro- dijo con ironía.
-Es cierto- se defendió Gackt
-Si está bien te... Gackt eres un genio gracias me voy- como de la nada la idea perfecta para recuperar a Tetsu llegó a su cabeza. Besó inconscientemente al mismo quedando los dos paralizados.
-Siempre he sabido que soy un genio- dijo prepotente para evitar el tema del beso.
-Si bueno adiós- se despidió y salió del hogar del alto vocalista.
-Adiós- le respondió Gackt a una puerta completamente cerrada.
Corrió hasta su auto, abrió la puerta, se acomodó en su asiento y enseguida comenzó a conducir,
ya era bastante tarde, iban siendo las diez de la noche, pero eso no era impedimento para el, buscó alguna florería abierta, debía haber alguna, paseando por una calle, como si de un milagro se tratase, visualizó una florería abierta, sus plegarias habían sido escuchadas.
Se estacionó a una orilla de la calle, bajó del auto, se acercó al vendedor, pidió varias docenas de flores azules, bastante exóticas que había logrado encontrar en la florería, pagó la cantidad que le indicó el dueño del lugar, cuando terminó de subir la enorme cantidad de flores a su auto, se dispuso a conducir, su velocidad era tal que en algunos momentos no lograba controlar a la perfección sus movimientos, enseguida de llegar a su casa, la comenzó a adornar con aquellas flores, preparó fresas bañadas en chocolate, tomó la mejor botella de champagne de la cantina, la metió dentro de la nevera para enfriarla. Tiempo después se metió a su habitación, sacó varias prendas del armario, para encontrar algunas prendas específicas.
-Esto debe servir- se dijo a sí mismo mientras retiraba la ropa que llevaba puesta en ese momento, vistiéndose con la que acababa de sacar de su armario. -Bien me voy-
Terminó de cambiarse, salió de su habitación y tomó una larga gabardina colgada en un perchero cerca de su puerta, le llegaba más abajo de las rodillas, dejando ver las botas que calzaba en ese momento.
Salió en seguida de su departamento, retomó el control de su auto. Ya era realmente tarde, las manecillas del reloj estaban a punto de marcar la media noche, Hyde estaba a punto de llegar a su destino, tenía la severa idea de hacer reaccionar a Tetsu, no estaba dispuesto a perderlo una vez más.
Llegó hasta el hogar de Ayana, se dirigió a su puerta, hizo sonar el timbre, pero no recibía respuesta.
-Tet-chan- pronunció el nombre del bajista en voz alta, esperando que la puerta fuera abierta.
-¿Tú que...?- estaba a punto de preguntar mientras abría la puerta.
-Sh, no hables, sígueme- le indicó a Tetsu para que guardara silencio, se llevó uno de sus dedos índices mientras con la otra mano tomó de la muñeca, para jalarlo tras suyo.
-¿A dónde vamos?- preguntaba Tetsu.
-Es sorpresa- le respondió Hyde.
-Exijo que me digas-
-Ya te dije es sorpresa-
-No se ni porque decidí venir contigo
-Porque me amas-
-No es cierto yo no te amo-
-Claro que si me amas y mucho- insistía hyde
-Que terco eres-
-Si lo soy-
Hyde no puso más atención a los reclamos de Tetsu y se concentró en conducir. Al poco tiempo ya se encontraban llegando al hogar del vocalista, éste último estacionó el auto, apagó el motor y enseguida los dos bajaron del auto, caminaron hasta donde se encontraba el elevador, esperaron por el, para que les llevara a su destino, Tetsu miró de reojo a Hyde no sabía el porque de que una marcada sonrisa habitara en el rostro del vocalista, por su parte Hyde sólo pensaba en lo hermoso que era repetir aquella rutina, le parecía un sueño hecho realidad el que Tetsu le acompañara de nuevo hasta su departamento. Al llegar a éste, Hyde invitó a Tetsu a sentarse, mientras tanto el caminó hasta la cocina, regresando con una bandeja llena de fresas cubiertas de chocolate en una mano y con dos copas en la otra, Hyde se acercó a la mesa para servir el champagne en las copas, Tetsu contemplaba aquel ambiente alrededor suyo, las flores exóticas color azul, las fresas, el champagne, Hyde le entregó una copa con champagne, tomó un poco del líquido mientras veía como Hyde se despojaba de aquella estorbosa gabardina que cubría su cuerpo, dejando al descubierto su femenino cuerpo, de nuevo ese disfraz de colegiala, la piel descubierta de sus piernas hacían que la imaginación de Tetsuya comenzara a volar, el bajista no sabía el porque de aquellas sensaciones que emergían de su cuerpo, cerro los ojos, agachó la cabeza y la tomó entre sus manos, como si tuviera miedo de que fuera a resbalar de su cuerpo, cuando miró hacia arriba nuevamente, Hyde tenía una fresa en su boca, ofreciéndosela para que fuera removida por sus labios de aquel lugar, no podía resistir más, algo le impulsaba para ir hacia él, para besarlo, para llevar más allá ese beso, le deseaba, por alguna extraña razón le deseaba, se acercó hasta donde se encontraba el vocalista, tomó el rostro de este entre sus manos, le besó apasionadamente dejando de lado el fruto que había estado ahí, lo único que deseaba era sentir el roce de esos labios sobre los suyos, quería llegar más allá, pero su orgullo no se lo permitía, segundos después, se apartó abruptamente de Hyde, le empujó delicadamente para alejarlo de él, dejándolo desconcertado.
-Esto no está bien- expuso Tetsu
-Pero Tet-chan…-
-No digas nada, me voy de aquí- interrumpió las palabras de Hyde, para darse media vuelta en dirección a la puerta, estaba a punto de tomar la perilla para abrir la puerta, cuando sintió como un fuerte golpe le era asentido en la cabeza –Pero que…- cayó inconciente antes de terminar su frase.
-Perdóname Tet-chan, pero me es imposible vivir sin ti, sin tu cuerpo, sin tus besos, tus caricias, debo hacer que me recuerdes, que recuerdes lo nuestro, que recuerdes todo- le decía mientras le levantaba delicadamente del suelo para llevarlo hasta la cama.
-Hyde- alcanzó a escuchar como le nombraba Tetsu entre suspiros.
-Eso es Tet-chan recuérdame, por lo menos en tus sueños recuérdame, yo llevaré tus sueños a la realidad-
Hyde había conseguido llevar a Tetsu hasta a la habitación, le dejaba delicadamente sobre la cama, sabía que el bajista no se quedaría quieto al despertar, por lo que comenzó a buscar en su cuarto algo que le sirviera para mantenerlo inmóvil, buscaba en su armario pero no encontraba nada, hasta que le cruzó por la mente usar aquel juego de esposas que el pervertido de Ken le había regalado en uno de sus cumpleaños, intentaba recordar donde las había guardado después de haberlas usado varias veces por órdenes de Tetsu, quien gozaba de jugar de esa forma con Hyde, mientras que al vocalista le gustaba ser la víctima de su líder, enumeraba el sin fin de veces en las que las había usado y escondido para que el bajista no las encontrara hasta dar con la deseada, las había colocado en el cajón del escritorio del estudio, corrió por ellas, regresó a la habitación, le quitó la camisa al castaño y después coloco cada par de esposas en una de las muñecas de Tetsuya, después las fijó a los costados de la cama, tenía aquel hombres sólo para él, le contemplaba el torso desnudo, le acariciaba delicadamente con sus manos, dio un tierno beso en su frente y salió de la habitación para tomar un poco de champagne mientras esperaba el despertar de su líder, lo cual no tardó en suceder.
-Pero ¿Qué demonios es esto?- un estruendoso grito se oyó por todo el departamento.
-¿Qué sucede amor?- preguntó Hyde haciéndose el desentendido.
-No juegues conmigo, estoy hablando de esto- le decía mientras movía una de sus manos para intentar safarse.
-Pero si antes te encantaban esas esposas-
-No te creo, ahora quítame esto de una buena vez- le ordenaba Tetsuya.
-No, no lo haré, hasta que recuerdes todo-
-No tengo nada que recordar, además yo tengo esposa, ahora suéltame- insistía el bajista.
-Que terco eres, Ayana te está mintiendo ella no es tu esposa, es más ni si quiera es tu novia, ni si quiera es tu amiga, es más ni si quiera te cae bien y ella te odia por haberla dejado vestida y alborotada en el altar el día de la boda, la dejaste por mi, por irme a buscar hasta a China-
-Tu eres le que miente no te creo nada-
-Pues como lo siento por ti, me creas o no, vas a volver a ser mío-
-Tú no me puedes hacer eso-
-Claro que puedo y lo haré, así que calla y déjate querer-
Hyde se acercó a la cama, contemplaba aquel desnudo pecho frente a él, se sacó las botas, subió a la cama, colocándose por encima de Tetsu, posicionó sus piernas a cada uno de los costados de Tetsu, acercó su rostro lentamente hacía el del bajista, los repasaba con su lengua, los saboreaba, bajó hasta su cuello, saboreaba cada centímetro de piel disponible para él.
-Ah- gimió Tetsu al sentir como Hyde le mordía el cuello –No deten… ah- volvía a gemir a cada movimiento de la boca del bajista.
-¿Te gusta nee?- preguntó sensualmente.
-N…no- le temblaba la voz al sentir cada caricia de Hyde.
-¿Seguro?-
-S… si-
-Pues ahora soy yo el que no te cree nada-
-Deja…ah- Hyde había comenzado a besar y acariciar el torso de Tetsu.
-No lo haré- respondió apartando su boca de la piel del bajista.
-Por por favor ah…- volvía a gemir al sentir las manos del Hyde adentrándose en su pantalón.
-No lo haré, tu boca me pide que me detenga, pero tu cuerpo y tu mente lo desean y tu lo sabes muy bien-
-Me…mentira-
-Sabes que es cierto-
Hyde hizo caso omiso a las súplicas de Tetsu, comenzó a bajar los pantalones del mismo, llevándose consigo su ropa interior. Hyde comenzó a acariciar la entre pierna de Tetsu con las yemas de sus dedos, haciéndole temblar de placer, comenzó a lamer de abajo hacia arriba, Tetsu no podía resistirse ante tremendo placer, gemía y gritaba tan sólo de sentir aquellas manos, aquella boca, tomó la entrepierna entre sus manos y la metió por completo en su boca, la sacaba y metía en movimientos lentos y constantes, mientras daba leves y delicadas mordidas, Hyde estaba decidido a llevar hasta el climax a Tetsu, le haría sentir el placer del cual mucho tiempo había sido privado.
-Ah- gimió Tetsuya al sentir como se corría dentro de la boca de Hyde.
El vocalista jugaba con la esencia que había sido expulsada del cuerpo de su amado líder, recogió con su lengua hasta el último filamento líquido, jugando con el dentro de su boca, se acercó hasta el rostro de Tetsu y le beso, compartiendo el líquido blanquecino dentro de ese beso, jugaban con sus lenguas, dejándose llevar por la magia del momento. Hyde se apartó unos instantes de Tetsu, comenzó a quitarse la corbata roja, la camisa blanca, la falda a cuadros y la ropa interior, para dejarse contemplar por el bajista.
-¿Te gusta lo que ves?- preguntó provocativo.
No obtuvo respuesta por parte de Tetsu, estaba atónito, no sabía como reaccionar ante la situación.
-¿Tet-chan?-
Preguntó una vez más pero la respuesta fue nula nuevamente, ante esto Hyde comenzó a recorrer con sus dedos el cuerpo del bajista, acarició desde su cuello hasta la altura de la entrada del mismo.
-¿Qué… qué haces?- preguntó Tetsu temeroso.
-Nada que no te vaya a gustar- respondió tranquilamente Hyde.
Hyde comenzó a meter lentamente uno de sus dedos en el cuerpo de Tetsuya, lo movía de adentro hacía aruera, cuando el bajista se hubo acostumbrado a la invasión, metió un segundo dedo para hacerle sentir aún más placer.
-ah…no ah…-
-Tranquilo Tet-chan- le decía mientras le acariciaba tiernamente una de sus mejillas.
-ah…ah… Hyde ah…- suspiró al sentir como los dedos del antes nombrado salían de su cuerpo.
-Tet-chan perdóname-
Hyde tomó las piernas de Tetsu y las colocó sobre sus hombros, estaba apunto de invadirlo, de sentirlo de nuevo, sería suyo una vez más.
-¡Ah!- un grito desgarrador fue expulsado de la boca de Tetsu, acompañado de ese grito unas cuantas lágrimas caían a través de sus mejillas.
-Lo siento Tet-chan ¿Te dolió?- preguntó apenado el vocalista.
-Si- contestó secamente, completamente sonrojado por la vergüenza.
Hyde comenzó a mover lentamente, besaba las piernas del resignado Tetsuya, quien no hacía más que quedarse inmóvil, soltaba de vez en cuando algún gemido o gripo de placer, dejando ver a simple vista como aquel fuerte dolor le era agradable, disfrutaba sentir como Hyde invadía su cuerpo, la rapidez y constancia de los movimientos de Hyde se iban acrecentando, haciendo que Tetsu gritara cada vez más, a ratos se detenía para calmarse un poco, no quería que eso acabara tan pronto, hasta que su cuerpo no pudo resistir más, corriéndose dentro del bajista, cayó rendido sobre su pecho, hizo un esfuerzo por levantarse y retiro las esposas de las muñecas de Tetsu, acercó una de las cobijas, se colocó al lado del bajista, cubriendo su cuerpo con las cobijas, para quedarse completamente dormidos.
A la mañana siguiente al despertar, Tetsu reflexionaba acerca de lo sucedido en la noche, Hyde era tan bueno en la cama, cada roce de su piel, cada beso, cada caricia le hacían estremecerse de placer, tan sólo con recordarlo, le había gustado sentirle dentro de él, pero su maldito orgullo como hombre no le permitían expresárselo, mucho menos teniendo amnesia, pensaba que tal vez Hyde sólo quería engañarlo, se debatía entre corresponder a los sentimientos o seguir los estándares que la sociedad marcaba. Después de mucho pensar se levantó de la cama, caminó hasta donde sus prendas de vestir, se las colocó e intentó salir sigilosa y cuidadosamente del departamento, sin tener éxito, al caminar a través de la sala, había tirado un copa, despertando a Hyde.
-¿Tet-chan qué haces? ¿Dónde estás?- preguntó entre bostezos, se levantó de la cama y caminó hasta la sala –Tet-chan buenos días ¿Cómo amaneciste?-
-Eres un sínico, con que facilidad te diriges a mi- le reclamó ofendido.
-¿Qué quiere decir?-
-Pues eso, que eres un sínico, me violaste y ni si quiera tienes la vergüenza de disculparte y además me hablas como si no hubiera sucedido absolutamente nada-
-¿Aún no me recuerdas? Diablos, ya no se me ocurre que más hacer, creí que ya lo habías hecho, no sentí que opusieras mucha resistencia ayer, a menos de que… te hubiera gustado sentirme-
-No me gustó- respondió firme, girando su rostro para evitar que Hyde notara su sonrojo.
-Seguro- dijo con ironía.
-Es en serio-
Hyde se acercó a Tetsu, le abrazó por la espalda, rodeando su cintura, recorriendo su abdomen y su pecho , acariciaba su cuello, mientras mantenía la cabeza ligeramente pegada a la espalda del castaño, sentía los escalofríos que sufría al sentir sus caricias.
-No te creo nada, estoy seguro de que si te gustó-
-No, no es cier…to- titubeaba al sentir como una de las manos de Hyde comenzaba a deslizarce desde su abdomen hasta los adentros de su ropa interior.
-Si quieres podemos volver a la cama para que me demuestres que no te gusta lo que te hago, evita gemir y gritar mi nombre como lo hiciste toda la noche-
-Sue… suéltame- le pedía Tetsu
-¿De verdad quieres que te suelte?- preguntó acariciando sus mejillas –Tet-chan contesta-
-S… si suélta… ah- gimió al sentir el roce de las manos de Hyde contra su entrepierna.
-Ves como si te agradan mis caricias-
-No… no es cierto suéltame- Se liberó de los brazos de Hyde, se acomodó la ropa y salió enfadado del lugar
-Tet-chan ¿Por qué te resistes tanto?- dijo para si mismo al ver salir a Tetsu por la puerta –Tet-chan- gritó antes de que la puerta fuera cerrada por completo –dame una última oportunidad, ve a mi concierto de hoy-Tetsu no dio respuesta alguna y salió.
Caminó hasta las escaleras y comenzó a bajarlas, mientras meditaba lo sucedido.
-No me gustó, no me pudo haber gustado, Hyde es… Hyde es…. Hyde es tan bueno en la… no, no, ¿Qué estoy diciendo? Hyde es un hombres y yo no soy homosexual, no lo soy, pero es que se mueve como…, no ¿por qué? ¿Por qué no puedo dejar de pensar en eso? Debería estar ocupado pensando en que le voy a decir a Ayana, seguro querrá saber donde pasé toda la noche, la acabo de engañar con un hermoso hombre, ¿Dije hermoso?, no pude haber dicho eso, ¿Por qué, por que?- se preguntaba para si mismo, como si pensara en voz alta.
Al salir del edificio, Tetsu espero a que algún taxi pasara cerca del lugar, tan rápido visualizó uno, hizo un además con la mano para detenerle, entró al automóvil e indicó la dirección a la que se dirigía, todo el camino hacía su hogar permaneció meditabundo, el conductor tuvo que hacerle regresar a la realidad para que éste se diera cuenta de que ya habían llegado a su destino, pagó la cuota establecida por el conductor, bajó del transporte, caminó hasta su hogar y al abrir la puerta lo primero que encontró fue el rostro malhumorado de su esposa.
-¿Dónde estabas Ogawa?- preguntó con enfado
-Paseando- respondió enseguida.
-¿Paseabas desde la noche anterior?-
-Si- contestó serio.
-No te creo, Quiero saber donde estabas, es más no quiero, exijo saber donde estabas, soy tu esposa y merezco un poco de consideración de tu parte-
-¿Segura que eres mi esposa?- preguntó con una mirada asesina hacia Ayana.
-¿Lo dudas?-
-Creo que si, siento que de ser mi esposa debería sentir algo por ti, que aún cuando no recuerde nada… no se… debería sentir por lo menos cariño hacía ti, pero ni si quiera siento un poco de afecto, me eres indiferente-
-¿De qué hablas?- preguntó desconcertada
-De que no creo más tus mentiras, soy yo el que debe exigirte la verdad sobre mi vida, quiero saber que pasó en realidad-
-No hay ninguna otra verdad, la única verdad es que eres mi esposo y sufriste un accidente, quedaste amnésico y te perdiste, luego fui yo quien te encontró y volvimos a estar juntos-
-Sigo sin creerte, Ayana dime la verdad-
-Pero no se de que verdad me hablas-
-Sabes bien de lo que te hablo-
-Tetsu, no te habías quejado de nuestra relación ¿Por qué lo haces ahora?-
-Porque… me siento diferente desde… anoche, creo que me abrieron los ojos a la realidad-
-¿Qué demonios dices? ¿Con quien estuviste?- preguntó alterada, casi al punto de tornarse histérica.
-Eso no te importa-
-Pero claro que me importa, soy tu esposa ¿Crees que no me va a importar algo como eso? ¿Fuiste con Hideto Takarai verdad? Pues déjame decirte que el no es la blanca palomita que seguro te mostró que es-
-En primera, no eres mi esposa, algo dentro de mi me dice que no lo eres, pero no quise desconfiar de tus palabras y en segunda si Hyde es una blanca palomita o no, eso no importa ahora-
-Pues no desconfíes de mi y sigue creyendo en lo que te digo-
-No puedo, no quiero-
-¿Por qué, por Hyde?-
-No, simplemente no quiero, no tengo porque darte razones-
-Si tienes- le exigía Ayana.
-No, no Tengo, ahora me voy a bañar-
Para Tetsu todo era un calvario, su vida le confundía, no sabía en quien creer y en quien no, todo le era confuso, no sabía que hacer, mientras que para Ken y Yukki todo era miel sobre hojuelas.
-Ken, amor, despierta cariño-
-Es muy temprano, cinco minutos más mami-
-Ken, no soy tu madre, despierta de una buena vez- le ordenaba Yukki mientras le golpeaba con su almohada en la cabeza.
-Si, si ya estoy despierto- dijo levantándose de golpe de la cama –¿Qué pasa Yukki?- preguntó estirando los brazos por encima de su cabeza.
-Quiero que me hagas el amor-
-Yukki lo acabamos de hacer-
-Pero yo quiero que lo volvamos a hacer-
-Pero Yukki, estoy cansado y el concierto de Hyde es hoy, si lo hacemos no nos dará tiempo de bañarnos y arreglarnos, además prometimos asistir- explicó Ken con un tono tierno en la voz.
-Tu y Hyde, siempre Hyde ¿Qué Hyde es tu mundo? Lo ves, yo lo sabía, Hyde te gusta, yo sólo soy tu juguete- reprochaba Yukki.
-No amor, eso no es cierto, quien me gusta eres tu-
-Entonces…¿Me harás el amor?-
-No yukki, tenemos que arreglarnos para el concierto-
-Pero Ken-chan- le suplicaba con un puchero en sus labios.
-Yu… Yukki no me hagas esto-
-Ken-chan- le nombraba con tono suplicante.
-Por amor al cielo no puedo más-
Ken se abalanzó sobre Yukki, le besaba apasionadamente, mordía su cuello, marcándolo, se quejaba al sentir las uñas de Yukki rasguñando su espalda.
-Yukki me lastimaste- le dijo al sentir un terrible rasguño en la espalda –Tendré que castigarte- le dijo con una mirada maliciosa.
-O no por favor no me castigues- rogaba Yukki para seguir el juego del guitarrista.
El concierto de Hyde sería en unas cuantas horas, tenía que estar listo para llegar temprano y hablar con él, debía decirle que le creía, que quería creer en sus palabras, mientras se duchaba intentaba recordar su pasado, intentaba recordar los momentos tan maravillosos que había olvidado, la idea de que Hyde tenía razón estaba firme en su pensamiento, no la podía sacar de su cabeza.
-Demonios no puedo recordar nada- maldijo para si mismo mientras soltaba el jabón de sus manos dejándolo caer.
Terminó de bañarse, se dirigió a su habitación, mientras buscaba ropa dentro de su armario para cambiarse, encontró una carta escondida, la hoja estaba arrugada y rota de las orillas, como si alguien hubiera intentado acabar con ella, pero no lo hubiera logrado llevar a cabo.
-¿Qué es esto?- preguntó saliendo del cuarto con la toalla amarrada a la cintura.
-¿Eso? No es nada- gritó arrancando la carta de las manos del bajista.
-Dime ¿Qué significa?- le exigió tomándola por los brazos y pegando su rostro al propio-
-Esa carta es el porque de que no nos casáramos, decidiste irte con él, me abandonaste en el altar- reclamó
-Hyde decía la verdad, ¿Cómo pudiste alejarme de él? Respóndeme- le gritaba Tetsu.
-Porque no quería que fuese feliz, así como el te arrebató de mi lado, yo te arrebataría del suyo, te quería sólo para mi, para mi y nadie más-
-Pues nunca me tendrás-
-Eso crees, eres mío y eso no lo cambiará nadie, estás casado conmigo ante la ley-
-Yo nunca he firmado nada, como para que tu digas que estamos casados ante la ley, estás loca-
-Tu no has firmado nada, pero yo si, tu firma es fácil de falsificar-
-Pero eso es ilegal-
-Lo se, pero teniendo los contactos correctos, se pueden lograr muchas cosas, casi todo es posible sabiendo acudir a la persona correcta-
-Eres una…-
-¿Soy una que Ogawa? No soy nada-
-Exacto no eres nada, no vales nada, eres una egoísta-
-No soy egoísta, sólo se luchar por lo que quiero-
La discusión continuó durante mucho tiempo, hasta que Tetsu recordó que debía asistir al concierto de Hyde, miró el reloj de pared, faltaban casi 30 minutos para el concierto y el no se había vestido ni arreglado, debía apresurarse, dejó a Ayana con las palabras e insultos en la boca, corrió hasta su habitación, se vistió rápidamente acomodó su cabello y salió nuevamente a la habitación para salir por la puerta.
-Tetsuya Ogawa, a mi no me dejas hablando sola, regresa aquí- le exigió la chica antes de que el bajista abriera la puerta.
-Basta no te quiero oír más, me voy-
-No te irás- le gritó aferrándose a él para no dejarlo ir.
-Claro que si lo haré, suéltame de una vez-
-No-
-Que me sueltes ¿No entiendes?- le empujó ligeramente para poder salir corriendo antes de ser atrapado por la mujer nuevamente. –Demonios llegaré tarde- maldijo mientras se dirigía a su auto.
En los camerinos detrás del escenario del Tokyo Dome, Hyde se encontraba completamente en silencio, nadie intentaba hablar con él, se le veía triste ensimismado, jugaba con la corbata roja de su vestimenta, era un silencio incómodo que fue roto por el mismo.
-¿Crees que venga?- preguntaba Hyde melancólico a Hana, quien se había ofrecido a hacerle compañía ante una extraña e inesperada llamada de Ken.
-Claro que sí, estoy segura-
-¿Desde cuando lo sabes?- preguntaba curioso.
-No lo se, realmente nunca había contado el tiempo, pero ya hace bastante supongo-
-Ya veo- respondió cabizbajo.
-Hyde, ya es hora- le indicó un hombre del staff.
-Si ya voy-
-¿Piensas salir así? ¿Es en serio?-
-¿Así como?-
-¿Pues vestido de colegiala?-
-Si, si el viene, lo más seguro es que sus recuerdos se aclaran dándole una fuerte impresión-
-Vaya que será fuerte-
Hyde sólo le sonrió y caminó hasta el escenario.
-Konbanwa minna-san- saludó Hyde fingiendo alegría, de nuevo portaba aquel traje de colegiala, el cual a las fans no les pareció del todo desagradable, le miraban completamente hipnotizadas, la piel de sus piernas descubiertas tenía el mismo efecto en ellas que el que había tenido la noche anterior con Tetsu. –Esta primera canción se titula a drop of colour; Confusion rules this shifting age, And uproar fills the town, My thoughts of you are drowning in the noise…- terminó de cantar la melodía y continuó con shallow sleep, seguida de new days dawn, angel's tale, secret letters, white song, unexpected, -La siguiente canción va dedicada a Tetsuya Ogawa, la escribí para el, se titula Evergreen… mado no naka no boku wa, gurasu no mizu ni, sashita hana no you awai, hizashi ni yurete, madoromi no soko, kizuku natsu no kehai, mujou na tokei no hari wo, itami no bun dake, modosetanara…-
Tetsu llegaba en ese momento, escuchó ser pronunciada la dedicatoria, escucharlo cantar, verlo así, sentía que debía recordar, recordar, casi al término de la canción, como una película de cine, todos sus recuerdos se reproducían en su mente, se agarraba fuerte la cabeza, le dolía recordar todo, no soportó más al recordar todo, se abría paso entre la gente, empujando a quien le impidiera llegar hasta su objetivo, corría a paso firme hasta donde se encontraba el escenario, al llegar ahí, dos guardas se posicionaron frente a el, impidiendo que pasara hasta donde se encontraba Hyde, comenzó a explicarles la situación por la que pasaba pero esto fue en vano, los hombres no se movían del lugar, desesperado les exigió a los guardias le dejaran pasar.
-Quítense- les ordenó
-No lo haremos- le respondieron
-¿Saben con quien tratan? Soy Tetsuya Ogawa y si no me dejan pasar se las verán negras con mis abogados-
Ante aquellas palabras los guardias abrieron paso a Tetsuya.
-itoshii hito yo- pronunciaba el último verso de su canción, cuando sus labios fueron sellados por un beso de Tetsu.
-Te amo Hyde- le pronunció al separarse para volverse a unir con el.
