Los personajes de Twilight no son míos sino de Stephenie Meyer, yo solo me divierto un poco con ellos.


Capítulo beteado por Yanina Barboza, beta de Élite Fanfiction (www facebook com/ groups/ elite fanfiction)

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Capítulo 10

Las cinco mujeres bebían de mi reserva de licor guardada bajo llave una vez que Bella llevó a Nessi a recostarse para una merecida siesta después de despertarse tan temprano debido a Santa.

—¿Cómo lo hicieron?

—Se la quite a la mocosa —respondió Victoria encogiéndose de hombros—, nada difícil de hacer, la seguí hasta su casa, baje del auto dejándolo encendido, taclee a la madre, le quite la muñeca a la niña, arroje quinientos dólares y huí antes de que el esposo pudiera salir de la casa.

—No puedo creer que lo hicieras.

—Pues lo hice y me debes una grande, después de que conseguí la muñeca fui a mi departamento y escondí mi auto en el garaje esperando que no hubieran llamado a la policía para reportar a una loca roba muñecas.

—Eso estuvo mal, Victoria, no se lastima a los niños —recalcó Rosalie con el ceño fruncido.

—Era esa niña o Nessi, obviamente tomé la decisión correcta —respondió Victoria altanera—. ¿Ustedes cómo consiguieron la muñeca? Ese horrible envoltorio en el que la traían me dice que ustedes no la envolvieron.

Bella regresó justo a tiempo para ver el sonrojo de Alice y la incomodidad de Rosalie.

—Esto va a estar bueno —habló Leah sirviéndose más sidra—. Escupan.

—¿Recuerdan a Emmett?

—¿El idiota casado?

—Sí, ese.

—¿Qué con él? —preguntó Bella sentándose en mi regazo.

—Pues tiene una hija dos años más grande que Nessi, le llamé y pregunté si tenía la muñeca, él me dijo que sí, y bueno… me había estado molestando para que nos viéramos y accedí a verlo esta noche si me daba la muñeca.

—Ya sé a dónde se dirige esto —chilló Angela.

—Él me entregaría la muñeca si bueno… ya saben, ambas…

Las tres mujeres chillaron hasta dejarme casi sordo.

—No puede ser… ¿Acaso él sabía que son pareja? —preguntó Leah al borde del asiento.

—No —respondieron al unísono.

—¿Y se las entregó?

—Bueno… —continuó Alice removiéndose incómoda—, no me sentía cómoda haciéndolo bajo su presencia, no es como si no lo hubiéramos hecho antes con un hombre, pero saber que él aún estaba en proceso-de-divorcio-follo-y-embarazo-a-mi-supuesta-ex, lo hacía insoportable, así que cuando entramos al hotel, él dejó la muñeca en la cama y Rose y yo lo atacamos y esposamos a la cama con ayuda de las sábanas, así estuvimos toda la noche, con él amarrado a la cama sin poder hacer nada.

—Eso es privación de la libertad, chicas, es aún más grave de lo que Victoria hizo —recalqué.

—Podría serlo pero… —continuó Rosalie visiblemente avergonzada— nos sentamos sobre él y jugamos cartas hasta que se vino. Emmett tiene cierto problema de… precocidad, se corrió solo con tenernos arriba, se durmió por las siguientes horas y cuando despertó volvió a ocurrir lo mismo, nos quedamos con él para mantenerlo vigilado y que no nos quitara la muñeca, sabe dónde vivo y no quería problemas.

—Ahora su hija no tiene la muñeca, pero Nessi sí —declaró Alice.

—Eso no es mejor de lo que yo hice, al final hay una niña sin la muñeca.

—Pero al menos nosotras no utilizamos la agresión física.

—No, ustedes hicieron que un hombre acabara dos veces en sus pantalones sin siquiera poder tocarlas.

—Oh, cállate, Leah, que aún no nos dices cómo conseguiste la muñeca.

—Me acosté con el vendedor de una tienda de juguetes.

Bella y yo escupimos nuestro chocolate con alcohol después de su declaración sin pudor.

»No me vean así, saben que me van los hombres mayores y el tipo estaba a punto de vendérsela a otra mujer, yo solo me levanté la blusa y le dije que me la vendiera a mí y podía tocar a mis niñas, el resto es historia.

—Eres una zorra, Leah.

—Lo soy, pero al menos conseguí la muñeca.

—¿Y por qué no nos avisaste? —cuestionó Rosalie—. Nos hubiéramos ahorrado muchos problemas.

—Porque Román me tenía contra…

—¡Demasiada información! —protestó Bella tapándome las orejas—. Realmente no necesito que Edward escuche eso, ni siquiera yo necesito escucharlo.

—Tú te lo pierdes, porque Román realmente calza grande.

—¡Leah!

—Me lo tienes que presentar después —murmuró Angela.

—¿Y tú, Angie? La última vez que te vi, subiste a tu auto, ¿cómo conseguiste la muñeca?

—Un revendedor me llamó, me fui a encontrar con él y después de que le pagué un policía estuvo a punto de arrestarnos, escapé como la profesional compradora que soy y me escondí en casa de mi padre y madrastra hasta que consideré necesario venir aquí y dejar la muñeca bajo el árbol, nunca pensé que las demás también pensarían en escabullirse dentro de la casa… Por cierto, tienen que mejorar su sistema de seguridad.

—Lo haré —les aseguré.

—Eso esperamos, Edward, porque tienes a dos de nuestras chicas aquí contigo, lo dije en serio en el centro comercial, Nessi y tú son parte de nuestra familia, y nosotras cuidamos de nuestra familia.

—Y siempre les estaré agradecido, han hecho que mi hija tenga la muñeca que quería… cuatro veces… pocas personas serían capaces de dejar sus planes para hacer feliz a una niña.

—Gracias, chicas —continuó Bella—, realmente amo lo que han hecho por nosotros. Dios, aún no puedo creer que me dijera mamá, es sin duda la mejor Navidad de mi vida.

—Lo es, corazón, lo es.

La besé causando que las cinco chicas —a las que quería por hacer feliz a mi Nessi en Navidad— hicieran sonidos de asco, Bella y yo les mostramos el dedo mientras profundizábamos el beso.

La Navidad más loca, estresante y perfecta de mi vida hasta ahora.

No quería imaginar cómo serían las próximas.

Con Bella en mi vida y la de Nessi, estaba seguro de que serían inolvidables, porque era cierto, la Navidad no se trata de los regalos, se trata de estar con las personas a las que llamamos familia, aquellas en las que confías plenamente y yo, confiaba en las mujeres frente a mí, en especial en la mujer que corrió escaleras arriba cuando Nessi la llamó.

Feliz Navidad para mí.


Hola!

La hiathist llega a su fin, muchas gracias por acompañarme, espero disfrutarán los capítulos tanto como yo disfruté escribirlos para ustedes.

Yanina, gracias por la ayuda con la revisión de los capítulos, eres la mejor por aguantar mía locuras y retrasos con los capítulos.

Déjenme un comentario, opinion o lo que quieran compartir conmigo en un review.

Hasta la próxima Navidad.