Let's do something different if you want to give ideas, your welcome! =D
Disclaimer: Naruto Shippuden no me pertenece =( so sad.
"No quiero esperar. Pero el viento sopla hacia otra parte."
Siempre es difícil encontrar un lugar apartado del bullicio de los alumnos para poder tener una conversación privada por teléfono. Pero siendo como era Shikamaru, no tenía problemas para encontrar un buen escondite. Y justo ahí estaba, oculto entre los estantes de la biblioteca. Teniendo aquélla charla de la que por varios meses había logrado escapar.
-Es por Ino, ¿verdad? -cuestionó el chico a la joven que le hablaba del otro lado de la línea.
La voz suspiró. Y él suspiró después de ella.
-Supongo que en algún momento te enterarías -se contestó a sí mismo.
-Es bueno que haya sido ella -Fue todo lo que pudo decir Temari. A esas alturas era un poco absurdo el tener que firgir que aún no sabía nada. -De donde yo vengo no tiene nada de malo estar enamorado de dos personas. Pero supongo que no esperaba que le pasara a mi novio.
-No sé qué decir -Y era verdad. En ese momento Shikamaru sentía que cualquier cosa que dijera sólo terminaría complicando las cosas. Y por una gran parte, estaba en lo cierto.
Temari dejó salir una risa cantarina.
-No te preocupes -le animó -velo como una oportunidad para indagar en tus sentimientos por la otra rubia.
-No creo que Sai opine lo mismo -inquirió, aunque ya no tan apesadumbrado como antes.
-Te sorprenderías, además esto me viene a bien dado que empiezo la universidad -confesó.
Hacía dos semanas que Temari se había mudado a la universidad de Tokyo, después de todo era un año mayor que Shikamaru y el cambio era algo que ya estaba previsto desde antes. No negaría que había pensado en descansar un año con tal de esperarlo y pasar el tiempo juntos. Pero tan pronto la situación se hizo evidente, sintió que era inútil el seguir manteniendo algo que quizá terminaría por acabar de todas maneras.
-Lo sabía, sólo querías deshacerte de mí -bromeó él, sonriendo al fin en ese día -Habría sido más fácil que me lo dijeras desde un principio
-No te des tanto crédito! -le advirtió, pero el tono de reproche desapareció en seguida -de verdad espero que resuelvas las cosas.
Por un segundo el silencio se hizo, haciéndose más evidente en el eco de las paredes vacías de gente de la biblioteca. Estaba luchando con las palabras, hasta que al fin dijo:
-¿Y si decido regresar?
Temari sonrió.
-Empieza por ver en dónde me encuentro para entonces
Y esa sonrisa terminó en los labios de Shikamaru también.
-Bastante justo -concluyó.
Era muy pronto para atarse a alguien de cualquier forma. Y nunca ha sido su intención el complicar las cosas, aunque por otra parte, tenía que admitir que le gustaban las cosas complicadas.
-Sucedió hace mucho tiempo, pero él era demasiado verde para enterarse.
Ino y Sai caminaban de la mano por los pasillos del primer piso rumbo a las canchas de la escuela. Sai había visto la mirada preocupada de Ino en cuanto Shikamaru había abandonado la mesa, además de ser bastante perceptivo por sí sólo, también tenía sus fuentes de información y estaba al tanto de los sentimientos del chico por su actual novia; una razón de más para ocuparse de atar el asunto y definir qué pensaba la chica al tanto de ello.
Pero nunca se esperó el que ella confirmara sus sospechas.
-Pensé que lo había imaginado -le dijo pensativo mientras abría la puerta que daba a las canchas de básket, haciéndose a un lado después para dejarla pasar
-Y yo debí suponer que eras demasiado perceptivo como para no notarlo -le respondió tranquila, era tan fácil hablar con él y ésa era una de las razones por las que le gustaba.
-¿lo siento? -le dijo algo confundido, sintiendo que debía disculparse por haber estado investigando.
-No, fui yo la que desconfió -le sonrió a modo de disculpa
Siguieron caminando hasta que llegaron a las gradas, Ino se subió hasta la tercera y se sentó dejando que las piernas le colgaran por el borde; Sai la imitó pero quedándose una grada abajo y de pie. La miró directamente a los ojos entonces.
-Sin embargo hay algo que no entiendo.
-¿qué cosa? -la sonrisa de ella simplemente no se desvanecía, no tenía nada qué esconder y eso ambos lo sabían.
-Elegiste siempre a los despistados, eso significa que yo también soy uno -concluyó él con un semblante serio.
Ino soltó una carcajada.
-No, eso significa que contigo soy yo la despistada y es por eso que me gustas -le dijo colocando sus brazos alrededor del cuello de él. Le encantaba que fuera tan alto.
Sin embargo, el semblante serio no desvanecía del rostro del chico e inevitablemente eso terminó alarmándola. Algo no andaba bien.
-¿Qué pasa? -le preguntó, mientras buscaba en los ojos grises del chico alguna emoción que le dijera de qué iba el asunto.
-¿qué sucedería si él estuviese disponible? -ella arqueó una ceja confundida -¿a quién elegirías?
-¡A tí por supuesto! -le respondió gritándole sin querer, sintiéndose ligeramente molesta de que tuviera que hacer aquella pregunta.
-Está bien -le dijo él sonriendo vencido al fin -yo también soy inseguro a veces, pero confío en tí y sabía que dirías eso.
Ino le miró largamente.
-Más te vale, no me interesa entrar en una relación con problemas -advirtió
-Sí, a mí tampoco -convino
Y ahora sí, se animó a besarla.
El descanso había llegado a su fin. Y las horas avanzaron llevándose lentamente las clases. Naruto se dedicó a hacer un excelente trabajo ignorando a Sakura, ya fuera no dirigiéndole la vista o simplemente contestandole tajantemente cuando no era posible el evitar hablarle. Había hecho tan excelente trabajo que era evidente para los demás que algo malo estaba pasando ahí. En especial para Sasuke.
-Oi dobe
El aludido levantó la vista hacia el moreno, sabiendo de ante mano que se trataba de él, pero decidiendo igualmente jugar al desentendido
-Sasuke! ¿qué pasa? -cuestionó de buena manera pero sin mostrar ni un poco de su usual entusiasmo.
El moreno sintió que el enojo empezaba a nacer en su pecho, era el colmo que incluso con él intentara fingir que no tenía ni idea de qué iba aquéllo. No había querido entrometerse, pero tan pronto Sakura desapareció de repente no pudo pensar en un mejor momento para caminar hacia él.
-Eso mismo quiero preguntarte, ¿qué pasa contigo y Sakura? -cuestionó levantando ligeramente la voz.
-Nada salvo que tenías razón -concluyó cortante levantándose en el acto de su asiento con libro y libreta en mano.
-¿con respecto a qué? -preguntó en el mismo tono irritado que el rubio.
-sólo sirvo para arruinar las cosas -le explicó con una media sonrisa adornando su rostro. Parecía que pretendiese burlarse de la situación.
Sasuke frunció el seño. Estaba confundido.
-¿Y es que no piensas arreglarlas?
No había sido un mal comentario. No había realmente acusación en él. Pero era un pensamiento que había rondado tanto por la cabeza del rubio que no pudo evitar estallar en cuanto lo escuchó decir de labios de alguien más.
-¡Qué crees que estoy haciendo! -fue la respuesta de Naruto que le miró de frente al moreno, bastó esa simple respuesta para liberar la frustración que le pesaba en los hombros. -Por una vez déjame hacer las cosas por mi cuenta teme -le advirtió, esta vez su voz sonando peligrosamente silenciosa y mordaz.
-¡Naruto! -le reclamó en ese momento Shion, que había estado observando a ambos chicos desde que empezaran a dirigirse la palabra. Estaba preocupada por la actitud del rubio, pero aún más preocupada del enojo que claramente estaba aflorando en el rostro de Sasuke -Estoy acostumbrada a verte discutir con Sasuke pero esto es diferente, ¿qué demonios te pasa?
-¿Tú también Shion? -le cuestionó él mirándola directamente entre enojado y ofendido -Debí suponer que eras de su estilo -se burló al compararla con Sasuke.
-¡Qué!
-Siempre metiéndote donde no te llaman -concluyó.
-¿Te escuchas acaso? ¡No suenas como tú! -le refutó ella, sintiendo de pronto el mismo sentimiento que su compañero de al lado.
-Para variar eso es algo bueno no? -volvió a burlarse Naruto, en medio de un trance del que no parecía tener intención de salir.
Sasuke tuvo suficiente.
-Escúchame bien usuratonkachi, se suponía que harías bien las cosas con Sakura -le reclamó tomándolo por el cuello de la camisa.
-¡Eso es precisamente lo que estoy haciendo! -respondió él forcejeando para que lo soltara
Sasuke lo jaló aún con más fuerza que antes.
-¿haciéndola llorar?
-¿No habías dicho tú que es parte de la felicidad el sufrir de vez en cuando? -se burló, la media sonrisa abriéndose pasa por su boca.
Sasuke apretó los dientes molesto.
-¡Imbécil! -le golpeó, logrando lanzarlo al suelo -¡Para esto te permití que estuvieras con ella?
-¿Me permitiste? -la pregunta terminó detonando esa misma emoción en el chico quien, después de limpiarse el labio herido, se levantó de inmediato decidido a devolver el golpe -Es bueno ver que no soy el único cabrón aquí
Puño sobre mano, Sasuke le detuvo ambos golpes que lanzó Naruto y forcejearon hasta que Naruto logró conectar un golpe en el hombro derecho de Sasuke cuando éste había intentado esquivarlo. Shion estaba pensando seriamente en intervenir pero no tuvo que hacerlo.
-Naruto, ¿qué está pasando aquí?
Kakashi sensei había llegado justo entonces y los miraba con reproche. Ambos chicos se habían detenido entonces y se miraban fijamente a los ojos.
-Saben muy bien que no pueden pelear dentro de la escuela -les recordó
Naruto fue el primero en romper el contacto, quizá por saber que era él el equivocado en ese momento.
-Da igual, todavía me queda una clase -exclamó, volteándose para recoger sus libros del suelo y avanzar fuera del salón.
Sasuke lo siguió con la mirada hasta que desapareció detrás de la puerta, había ira escrita en sus ojos.
-Ese idiota -murmuró.
-Sasuke... -Shion se había colocado a su lado y le miraba preocupada. Era la primera vez que le veía tan enfurecido y no pudo evitar sentirse molesta de que la situación nada hubiera tenido que ver con ella sino con la ex de su actual pareja.
-No importa, no es mi asunto ya -concluyó el moreno desviando la vista y decidiéndose también a abandonar el salón sin tener cuidado de Shion, que se quedó quieta mientras le veía salir.
-"¿Por qué?..."
Se cuestionó mentalmente, aún cuando sabía la respuesta.
-Debí suponer que estarías aquí. Sakura.
La aludida descansaba sentada en el suelo abajo de las gradas del gimnasio. Tenía la mirada fija en el suelo mientras abrazaba sus piernas. Sus ojos estaban irritados, de modo que era evidente el que había estado llorando. Cuando había visto a Naruto, cuando le había dicho que todo estaba bien, había creído en sus palabras y en que de algún modo encontrarían la forma de estar juntos; pero lo que le había dicho después el rubio había terminado por romperle el corazón y eso la había herido aún más al darse cuenta de lo perdidamente enamorada que estaba de él. Y, tras seguir recibiendo el mismo trato indiferente por parte del chico, había terminado huyendo de él y refugiándose en el gimnasio, en donde inmediatamente se soltó a llorar.
-No tengo humor para tus burlas Karin -respondió la pelirosa sin molestarse en ver a su compañera, ni siquiera cuando ésta se sentó a su lado.
Karin había sido la única en percatarse de inmediato lo que estaba pasando entre ambos chicos y sospechaba el que Naruto había sobre escuchado su conversación con Ino. Así que se sentía un poco culpable del comportamiento del rubio hacia Sakura. Por otro lado, había aprendido a querer a la pelirosa como su mejor amiga después de lo ocurrido entre ellas y Sasuke hacía un año atrás y había sido incapaz de abandonarla en cuanto la vio salir corriendo del salón.
-Qué poca fe me tienes -le dijo, sentándose en la misma pose que ella, con la diferencia de que veía al frente, la imagen de la cancha de juegos se divisaba por entre el espacio entre grada y grada.
-Y con justa razón -se justificó Sakura
-De todos los lugares ¿por qué debajo de las gradas? -cuestionó la peliroja con algo de molestia o quizá hasta incluso asco. -¿Acaso no sabes lo que hacen los tortolitos aquí?
-Lo dices por experiencia supongo -quiso burlarse, pero la voz aún le salía sin emoción alguna.
-No seas tan lastimera -se quejó ella, pero sin llegar a sentirse ofendida.
-Tenías razón
Respondió Sakura sin intención alguna de seguir dándole vueltas al asunto.
-Ah?
-Tenías razón -repitió -entre Naruto y yo, o están bien las cosas o no lo están. No podemos tener un punto intermedio a menos que no intimidemos, cosa que ya hemos hecho.
Karin volteó a verla con los ojos bien abiertos
-¡Quieres decir que finalmente ya no eres virgen?
-¡Quiero decir que pasamos de amigos a novios! -Logrando exprimir una emoción real por parte de la chica, quien se veía acalorada ya fuera por pena o porque se sintiera ofendida y en cualquier caso a Karin le causaba gracia -¡¿por qué todo el mundo piensa en sexo cuando se usa la palabra intimar? -se quejó
-Porque el mundo a diferencia tuya es normal -le sonrió
-Oh cállate -ella infló las mejillas.
Karin soltó una risa cantarina, pero de inmediato se enserió.
-¿Qué fue lo que te dijo?
-Que estamos a tiempo para parar -respondió con tristeza. Aquella monotonía volvía a apoderarse de ella.
-Bueno seguramente habló con alguien o de lo contrario no habría llegado a esa decisión por su cuenta, él no es tan listo que digamos -le dijo, sabiendo que era muy pronto para delatarse y más si no estaba segura de que fuese culpa suya.
-Sí, con Sasuke -le dijo Sakura
-Oh dear... -fue lo único que pudo articular, sabiendo que entre ella y Sasuke era mucho peor el segundo.
-Lo mismo dije yo -confesó ella.
-Pero supongo que no importa de quién fue la idea una vez que la aceptó, ¿cierto? -inquirió sin esperar realmente una respuesta, era más remarcar un hecho que preguntar si pasó en sí -¡peor aún! una vez que la lleva a cabo -concluyó -No es tan malo. Salvo quizá por Hinata
Aquello extrañó y alarmó a Sakura, quien por fin miró a su compañera.
-¿Qué hay con ella?
-No vas a decirme que no te diste cuenta
-¿De qué? -le miró confusa
-¿por qué todos aquí son tan lentos? -se quejó exasperada -la mayor parte de los problemas entre Hinata y Naruto durante su relación fueron por los sentimientos que él tenía por tí -le explicó, su tono se había elevado una octava.
-¿Qué?
Sakura sintió que el pecho se le oprimía. Hasta donde ella sabía la relación entre Naruto y Hinata había sido miel sobre hojuelas (salvo quizá cuando ésta lo engañó), pero tenía que admitir que nada pasaba sin una razón y era bastante obvio que si tenía relación con ella, ni Naruto ni mucho menos Hinata le dirían algo del asunto.
-Hinata siempre lo sospechó pero Naruto se lució en negarlo -le dijo, dejando descansar su rostro en su mano derecha -Incluso al final me atrevería a decir que realmente se enamoró de ella -advirtió, dejando el asombro brillar en sus palabras -es una lástima que ella decidiera no confiar en él
Sakura desvió la vista. Por supuesto que sabía que Naruto se había enamorado de verdad de Hinata. El mismo Naruto se lo había dicho.
Que él también quería ser feliz.
-Y ahora con todo esto, ¿cómo crees que se sintió? -le cuestionó, pero sin llegar a reclamarle -Y tú no fuiste buena para pensar en sus sentimientos
Eso acabó por desertarla.
-¡ESo no es cierto! ¡Desde el principio antepuse los de ella a los míos! -le reclamó, no había mentira en sus palabras.
Karin la miró sin interés, casi con aburrimiento.
-Sí ayúdandola a hacerse novia de Naruto ¿no? Pero no antes de que te hicieras novia de Sasuke, básicamente hasta que estuvieras a salvo de sentirte sola -El corazón de Sakura se estrujó, karin tenía razón -¿De verdad piensas que eso la hará sentir mejor? Lo lógico sería que pensara que desde entonces te burlabas de ella -Sakura se alarmó ante esto y sintió que la culpa la envolvía al grado de obligarla casi a empezar a llorar -No me mires así, sé que no es cierto -le dijo Karin con tristeza -pero jamás te preocupaste por decírselo a ella, o sí?
Sakura lo consideró.
-¿Crees que debería hablarlo ahora?
Karin volvió la vista al frente con ese mismo aire de aburrimiento.
-Creo que si quieres de verdad seguir siendo su amiga reflexionarás muy bien antes lo que vas a decirle -le advirtió -empezando por definir si piensas seguir intentando estar con Naruto o no -asegurándose de dejar en claro toda la situación antes de que ella pudiera malinterpretarlo, aún así Sakura no se veía muy convencida, así que agregó -Eso te ayudará al menos a saber en qué dirección pedir disculpas ¿cierto?
-Me sabe mal tener que maquinarlo -le dijo desviando la mirada y el semblante envuelto en tristeza y culpa.
-Es eso o terminar estropéandolo -le advirtió -Francamente con el cerebro que tienes, se esperaría algo mejor de tí.
Y francamente, no era el único del que se esperaría algo mejor. Las clases estaban por concluir, incluso había alumnos que ya habían terminado con su horario. Tal era el caso de Naruto, que descansaba en el jardín frente a una de las entradas laterales de la escuela. Recién había comprado un refresco de la máquina expendedora que tenía al lado, mientras que él se sentaba en el borde de la jardinera. La puerta a su izquierda se abrió de pronto.
Naruto volteó la vista hacia el lugar de donde había provenido el ruido y había cesado inmediatamente. Al ver a la joven que estaba en la entrada entendió por qué.
-Hinata -murmuró al reconocerla.
La chica apretaba los labios en una fina línea y sus ojos sostenían más emoción de la que nunca se le había visto capaz de tener en los años anteriores.
Ira, pero por sobre todo dolor.
Le miraba directamente y luchaba por decidir si salir rumbo a su casa por el jardín o si volver sobre sus pasos de regreso al interior de las paredes de la escuela para buscar una salida un poco menos... incómoda.
Naruto se levantó entonces, girándose para quedar de frente a ella. Sentía que al menos le debía ese gesto, sin estar muy seguro del porqué aunque con una clara pista. Esta vez era su turno el confesar que él también la había engañado durante el tiempo que estuvieron saliendo.
Estaba apunto de decir algo cuando la joven se decidió finalmente a regresar por donde vino.
-¡Hinata! -el rubio corrió detrás de ella hasta que la alcanzó a medio pasillo, reteniéndola del brazo. -Necesito hablar contigo, por favor escúchame.
-Basta! -gritó ella mientras forcejeaba con él, no importándole si se hacía daño en el proceso -Déjame en paz -le pidió, peleando las lágrimas que amenazaban con salir
-Por favor Hinata, no quiero que esto se mal interprete aún más
-Mal interpretarse? -Eso había sido el colmo y la excusa perfecta para que ella decidiera verle de frente al fin -¿Eso es todo lo que piensas? ¿Que no es más que un mal entendido? -le recriminó.
Naruto fue soltando su agarre en ella. Evidentemente entendía a lo que se refería.
-Incluso tardaste en darte cuenta -le acusó ella, él desvió la vista al suelo.
-Lo lamento
-Si tú no... yo...
Ella peleaba con las palabras que a su vez luchaban por liberarse del nudo que se había formado en su garganta. Se limpió con la palma de la mano las lágrimas que habían logrado escapar de las cuencas de sus ojos. Y sollozó al ser incapaz de responder.
Pero no había necesidad de decir nada tampoco. Él la entendía aún sin las palabras que en ese momento se habían perdido en los labios de ella. "Si tú no hubieras mentido sobre lo que sentías por ella, yo no habría dudado. Y aún tendríamos una oportunidad para estar juntos". Él sabía que era cierto. Él sabía porque era capaz de admitir que se había empezado a enamorar de ella, pero justo después de haberla lastimado al causarle tantas inseguridades en el tema de la pelirosa. Incluso si dicha joven no daba muestras de corresponderle al rubio; la certeza de no ser la "indicada", la que él realmente amaba, había terminado por separarlos.
Y en ese aspecto era aún más culpable que ella de que su relación no hubiera funcionado.
-Perdona -murmuró al fin, la culpa claramente reflejada en sus ojos.
-¡No tenías ningún derecho! -le espetó, logrando al fin soltarse por completo del agarre de él -¡Todo el tiempo! Incluso cuando estabas conmigo... La estuviste deseando, ¿no es cierto? -le miró a los ojos y él se sobresaltó algo incómodo.
-Hinata -murmuró queriendo desviar la conversación hacia otro lado pero ella lo interrumpió.
-¿no es cierto? -insistió.
Inspiró el aire cerrando sus orbes azules en un claro intento de tomar valor y dejar de escapar.
-Hai (sí) -respondió.
Algo se rompió dentro de ella entonces.
-Dai Kirai (Te odio)
-Eh?
Él abrió sus ojos en asombro, en un burbujeante sentimiento de sobresalto y quizá tristeza, mientras dudaba de haber escuchado aquéllas palabras de su boca.
-Anata no dai kirai! (te odio a tí) -le gritó con toda su fuerza, girando sobre los talones para salir corriendo en la otra dirección.
Pero paró en seco al toparse su mirada con la aguamarina de Sakura.
-Ah...
Intentó decir algo. Pero por primera vez en mucho tiempo, Sakura se había quedado sin palabras. Había escuchado toda la conversación, y era de esperarse si consideramos que había estado siguiendo a Hinata con la intención de hablar con ella. Pero evidentemente ya era tarde.
Balbuceó unos instantes más incapaz de despegar su mirada de los ojos grises de quien fuera, o mejor dicho de quien hubiese sido su mejor amiga y de pronto ella también tenía ganas de salir corriendo. Pero esta vez fue Hinata quien terminó dando el primer paso.
-¡Ah! ¡Sakura chan!
La abofeteó sin titubeos. Su mano derecha sobre la mejilla izquierda de ella. El tiempo parecía haberse detenido un segundo o quizá era que se movía más lento. Sakura no lo sabía pero el peso de aquél golpe le había herido más en el pecho que en donde la mano de Hinata había hecho contacto.
-Anta wa mo (a tí también) -le dijo entre dientes.
-Hinata... -Y los ojos de Sakura se llenaron de lágrimas.
La peliazul le pasó de largo, sin molestarse a dirigirle una última mirada ni a uno, ni a otra. Salió a grandes pasos y se perdió al dar la vuelta por otro pasillo.
Sakura seguía mirando al frente. Con la imagen del rubio distorsionada a causa de las lágrimas que dudaban en rodar por sus mejillas. Mas Sakura se deshizo de ellas con un parpadeo al ver que el rubio se disponía a irse en ese momento.
-Naruto!
El se detuvo al oírle.
-¿Qué quieres? -le preguntó sin mirar a verla.
-Yo...
De pronto se había quedado de nuevo sin voz. ¿Qué podía decirle? Lo único que quería era abrazarlo y no precisamente hablar con él. El rubio al ver que ella no decía nada, comenzó a avanzar a la salida.
-Tengo que irme
-Naruto... -De nuevo había intentado detenerlo, pero sus piernas no se movían -"¿Por qué no puedo correr hasta él?" -pensaba. Naruto estaba cerca de alcanzar la salida y quizá le habría perdido si no fuera porque en ese momento ella recordó las palabras de Karin.
"Primero tienes que definir si piensas seguir intentando estar con Naruto o no".
Y tenía razón. En ese momento, ¿qué era más importante para ella? ¿Hinata o Naruto?
-¡Naruto!
-¡Ah! -le alcanzó en la puerta tras haberse abalanzado hacia él abrazándolo por la cintura, él se sobresaltó pues no había esperado el que ella lo siguiera -¿¡Qué estás haciendo Sakura chan?
-¿Por qué? -le cuestionó sin mirarlo, tenía el rostro recargado en la espalda de él.
-¿Ah?
-¿Por qué quieres terminar? ¡Por qué? -le exigió saber, aferrándose con fuerza a la tela de su camisa.
La tensión en los hombros del chico desapareció y terminó dirigiendo la vista lejos de la figura de la chica. Ésta al darse cuenta, lo hizo girar de modo que quedara de frente a ella.
-¡Mírame! -le ordenó, aunque era más una súplica que una orden. Su voz había sonado quebrada.
Él hizo como ella le dijo y musitó:
-¿No basta con lastimar a Hinata?
-¡Idiota! Tú más que nadie sabe el por qué -le dijo clavándole las uñas sin querer al apretar aún más su agarre en los brazos de él, aún así el no se quejó del pequeño daño que le estaba causando y sólo se limitó a mirarla haciendo un esfuerzo descomunal por no mostrar emoción alguna -No es justo que vengas a pensar en esto ahora -se quejó y la voz volvió a quebrársele después de decir aquello -¿Y yo qué? ¿Qué pasa conmigo?
Él volvió a desviar la vista de ella.
-Tú encontrarás algo mejor que hacer -le espetó.
¡Suficiente!, pensó ella y se afianzó a los brazos de él para jalarlo a su cuerpo. Al levantarse sobre las puntas de sus pies consiguió desaparecer el espacio restante y el contacto de sus labios con los del chico se hizo sin más.
Lo besó con fuerza y al principio fue un golpe más que un beso, pero al tiempo en que se hizo desesperado él no tardo en responderle con esa misma desesperación. Mas abrió su boca para permitirse explorar la de ella con su lengua, ella lo había mordido.
Con fuerza.
-¡Sakura!
La apartó de repente tomándola por los hombros al tiempo en que sentía el sabor ferroso de la sangre en su lengua. Era evidente que lo había hecho a propósito y por la expresión en su rostro podía afirmar que si bien deseaba besarlo deseaba más hacerlo sufrir un poco, y si emocionalmente no podía hacerlo (o eso creía ella) entonces lo haría físicamente.
-¿Qué? -cuestionó con sobrada inocencia, pero con el mismo semblante molesto adornando su rostro -¡Sólo quiero hacer esto contigo! -le gritó y acercó su cuerpo al de él -Sólo contigo -murmuró.
Los labio de Naruto dibujaron una fina línea.
-No es tan sencillo -le advirtió, algo en su interior también había hecho un pequeño "click" y estaba deseando devolverle el gesto agresivo a su compañera, no importándole si la hería en el acto y por eso mismo sentía la necesidad de parar -sólo puedo decirte que confíes en mí -le pidió, pero sin atreverse aún a mirarla a la cara, temía que ese "click" en su cabeza, terminara por convertirse en un "bang" en su pecho -En este momento lo único que podemos hacer es esperar
Ella frunció el seño.
-¿Esperar a qué? -le espetó con sarcasmo.
Mas él hizo como si no la hubiese escuchado.
-Hay que irnos la última clase está por terminar y no tardarán en salir los que faltan.
-¿Y de cuándo acá te importan?
Sakura sentía que faltaba poco para que la mano se le cerrara en un puño que terminaría clavado en el rostro del rubio.
-¿y de cuándo acá a a tí no te importan? -le preguntó usando el mismo tono irritado que el de ella y dignándose al fin a verla.
-Desde hoy, desde ahora -le dijo, la irritación nunca abandonó el timbre de su voz -La escuela ha dejado de importarme, para mí eres más importante tú
Esa respuesta sólo terminó alarmándolo aún más. Irónicamente estaba provocando lo que había intentado evitar.
-¿Qué dices? ¿Y qué hay de tus sueños uh? -le cuestionó sonando un poco desesperado -De todo eso de que querías ser una gran doctora
-Los abandonaré -le dijo sonando más seria de lo que a él le habría gustado. En la voz de ella y en su semblante decidido no había habido lugar para la duda y él acabó por permitir que la desesperación lo dominara.
-¡!
-De nada me sirven si no puedo estar contigo -le dijo ella.
Él sólo acertó a reírse, llevándose una mano al rostro.
-¿lo ves? por eso es que debemos terminar -le explicó con cinismo antes de que su rostro se volviera serio -No es justo lo que te estoy haciendo, ésa no es la Sakura chan de la que yo me enamoré además
-Entonces estudiaré y conseguiré ser la mejor doctora -refutó ella, de nuevo sin permitirse la duda en su semblante y mucho menos en sus palabras -Pero tú estarás conmigo -le advirtió sin molestarse en cubrir el enojo que estallaría si él se atrevía a decir que no.
-¿Ahora es que tratas de convencerme? ¿o es acaso una amenaza? -le preguntó él y pareciese que estuviera mofándose de ella.
Entrecerró los ojos al tiempo en que una idea iluminaba su mente.
-Si quisiera convencerte haría algo como esto.
Y dejó que sus actos hablaran en lugar de sus palabras. Se lanzó de nuevo hacia él pero esta vez con más fuerza que la vez anterior y se valió del agarre en sus brazos para empujarlo hacia atrás hasta que salió por la puerta que daba al jardín. Él tropezó obviamente incapaz de reaccionar como debería al haber sido sorprendido por segunda vez por las acciones de ella, quien se había encargado de cerrar la puerta tan pronto hubieron salido los dos tan sólo para abalanzarse sobre él ahora que había caído al suelo.
-¿Qué es lo que pret-
Ella cortó sus palabras al reclamar de nuevo sus labios con los suyos. El peso de su propio cuerpo le impedía a él levantarse en ese momento o moverse fuera del contacto de ella, que fue duro y dominante, se imponía ante la voluntad del chico liderando el beso y obligándolo a no hacer nada más que seguirlo. A veces usando sólo los labios. A veces incluyendo también la lengua. Él se sostuvo sobre los codos mientras ella se pegaba a su cuerpo. No tardó en posicionarse a la altura correcta. Su pelvis rozando el miembro de él a través de las ropas y Naruto sintió una descarga eléctrica recorrerle el cuerpo desde "ahí" hasta todas sus extremidades. Sin darse cuenta la atrajo aún más a él tomándola por la cintura e introdujo después su mano por debajo de la blusa de ella. Tuvo cuidado de sólo tocarla con las yemas de los dedos.
Ella dejó escapar un pequeño gemido ante el contacto, interrumpiendo por un segundo el beso del que ella llevaba el dominio y cedió gustosa el puesto a su compañero, que no tardó en acabar de sentarse para poder besarle el cuello a ella; quien al sentirle se estiró para facilitarle la tarea. Sakura se dejó mover por él, o mejor dicho su cuerpo "bailaba" al ritmo del cuerpo del chico, terminando sentada sobre éste con las piernas una a cada lado de la cintura de él. Permitiendo que el contacto entre sus partes íntimas se hiciera aún más palpable e intenso. Sin querer se movió sobre el miembro de chico provocando el que fuera ahora él el que gimiera (o gruñera en su defecto), al haber intentado acercarse más en su turno de besarle el cuello. Él la atrajo y la alejó en respuesta, una y otra vez sin quitar la mano de su cintura por donde la abrazaba; una y otra vez hizo que ella se masturbara con él. Primero lento y luego cada vez más rápido.
El beso se deshizo entonces y ambos suspiraban. Ella le rodeaba el cuello con los brazos y a veces sus manos se perdían en los cabellos dorados de él dependiendo de la sensación en su feminidad. Él le acariciaba los senos hundiendo el rostro su pecho, mientras dejaba pequeños besos sobre sus pezones, inhalando con fuerza el aroma que su sexo despedía en ese momento. Sin darse cuenta su mano libre había ido a parar justamente ahí y ya había desabrochado los primeros botones del frente cuando sintió la necesidad de mirar lo que hacía para poder hacerlo mejor.
Pero fue ahí que reaccionó.
-¡No! -exclamó al tiempo que la soltaba.
Ella se sobresaltó confundida al no entender porqué de pronto ya no sentía el miembro duro de él por debajo de ella. Le vio sacudir la cabeza como quien intenta evitar que el sueño se apodere de él durante una noche que debe de pasar en vela.
-¿Por qué? -le miró extrañada e inmediatamente volvió a acercar su cuerpo al de él, rozando su feminidad con el miembro tenso de éste -te pusiste duro -le susurró en tono seductor, no estaba decidida a dejarlo ahí.
-Exactamente por eso -Él la volvió a separar de sí tomándola por los hombros -Por favor, por favor Sakura chan. -Le rogó -No lo hagas más difícil. Sólo confía en mí. -Le pidió, mientras respiraba pesadamente intentando reducir la tensión en sus pantalones.
-Eso intento -le dijo sentida chocando las palabras con los dientes. No acaba de entender la actitud del rubio.
-Pues inténtalo mejor -levantó la voz aunque sin llegar a gritarle -Por favor, te prometo que valdrá la pena esperar
Ella hizo un puchero.
-Ahora suenas como niña -se quejó.
-¡Oye! -se quejó, nunca le había gustado el que lo compararan con una niña, y mucho menos ella. Sakura infló los cachetes molesta y desvió su mirada de él.
Él suspiró.
-No es una excusa. De verdad puedes apostar por ello. -La tomó entre sus brazos hasta que la hubo rodeado por completo y ella se dejó abrazar sin resistencia aunque el semblante molesto permanecía en su rostro decidido a no desvanecerse hasta que le diera una razón lógica -Te amo Sakura chan
O eso pensó.
El corazón se le detuvo un segundo al igual que el resto de su cuerpo se había paralizado en una especie de shock y sus ojos se abrieron en sorpresa.
-Sólo confía en mí -le pidió él, sin tomar a cuenta la reacción que estaba teniendo la pelirosa -Te prometo que todo irá bien.
Permaneció allí escondida entre los brazos del rubio, mientras escuchaba el sonido de su propio corazón retumbarle en los oídos. Sabía que debía estar sonrojada, pues de pronto el rostro lo sentía demasiado acalorado.
Él le había dicho que la amaba.
Y eso había sido tan grande, que no cabía de felicidad en su propio cuerpo. El mundo había dejado de existir en ese momento y poco podía escuchar más allá de aquellas palabras repetirse una y otra vez en su cabeza.
"Te amo, Sakura chan".
A/N : Almost reaching the right inspiration...
