Después de una mañana en el parque me dirijo al restaurante que mi hermana ha elegido, hemos quedado para comer y conversar un rato.
Saludo al camarero y le paso mi abrigo. Me señala una mesa al final de la habitación y me dirijo silenciosa hasta mi hermana.
Me siento en la silla.
-Holaa! No viene Jazz?
-No, viene mamá.
Me levanto e intento largarme de allí.
-Bella! No te vayas!
Me vuelvo a sentar.
-No puedo comer con mamá, tengo el pelo sucio.
-No se nota. Estás genial!
-No le has dicho aún que papá va a venir a la boda.
-No.
-Y por eso estoy aquí. –Dije afirmando.
-Sí…
-Y se me nota el pelo sucio.
-Noo…. –Dijo no muy convencida. –No puedo decírselo yo sola.
-Vale, dame la mantequilla. –Dijo cogiendo un trozo de pan.
-Hola mamá! –Saludamos al unísono.
Mamá nos da dos besos a cada una y se sienta entre las dos.
-Que pelo más sucio. –Dice acariciando mi pelo. –Ha llamado el del catering. Como de estricto vegetariano es tu novio Seth, cariño? Estaría dispuesto a comer un poquito de pollo por una noche? –Me pregunta.
-Mamá, han roto. Seth no va a venir.
-Alice!
-Qué? Otra vez? –Mi madre me grita.
-Papá viene a la boda. –Le suelto enfadada.
-QUÉ? –Ruge mi madre.
-Bella!
-Como has podido hacerme esto? –Se dirige a mi hermana.
-Sabes de sobra que yo no te he hecho nada mamá.
-Has hecho que sea imposible que esté presente.
-Mamá, no vas a venir a mi boda?
-No si va a estar tu padre, por supuesto. Quizá pueda ser la pareja de Bella, estoy segura de que os lo vais a pasar estupendamente.
Alice me mira enfadada. Después de está "gratificante" bienvenida comemos tranquilamente.
Después de una hora y media charlando y disfrutando de los deliciosos platos que el camarero nos trae, nos despedimos.
-Adiós mamá! –Le decimos Alice y yo.
-Tienes que arreglar esto. –Me susurra Alice.
-Hablaré con ella cuando vuelva.
-A dónde vas?
-A Miami, a hacerme una citología.
-Porqué?
-Recuerdas a Garret?
-El tío que vomito en el lavavajillas?
-Sí, ahora es ginecólogo.
Comenzamos a caminar cuando el coche en el que mi madre se ha largado desaparece por la esquina.
-Pero tú odias Miami.
-Ya lo sé, pero aquí no se me está dando bien. Se me está acabando el tiempo, el dinero y los óvulos.
-Estás diciendo que buscar a tus ex novios es más importante que ayudar a tu hermana a preparar su boda?
-Ya sé que te parece una estupidez, pero es importante. Es como si todos siguieran adelante con su vida menos yo.
-Bella, por supuesto que hay que seguir adelante, pero creo que toda esta historia que te has montado es una locura.
-Si no le hubieras dado otra oportunidad a tu ex no estarías preparando una boda. Además, tengo que hacerme una citología.
Pulso el botón del semáforo para peatones esperando a que la masa de coches frene.
-Voy a darme unos UVA! –Grito por encima del ruido intentando cruzar la carretera.
Dios mío!
Siento muchísimo haberos echo esperar por este capítulo, llevo una semana sin actualizar!
Pero es que he tenido ciertos percances con el Internet en casa. Se quemó con una bajada de tensión o algo y tuvieron que traerme uno nuevo.
Y el nuevo no funcionaba y llamé al servicio técnico y no hicieron más que marearme, que si cambiara el enchufe, que lo reiniciara, que desenchufara el teléfono... Y como nada de eso funcionaba les colgué y volví a llamar. Me atendió un señor muy majo y me dijo que lo que pasaba es que con esto de las claves de mayúsculas y minúsculas con números solían tener problemas al momento de identificar las letras. Al final, el que yo creía que era un 0 era una O mayúscula.
Pero aquí estoy, lista para subir nuevos capítulos, y como este es demasiado corto subiré uno nuevo.
Un beso,
A.
