Los personajes de esta historia no me pertenecen, son de la gran Rumiko Takahashi, los cuales tomaré prestados para esta historia.
Los personajes:
-Hablan-
*Piensan*
N/ narra algún personaje
N/N narración normal
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Capítulo 9
La verdad tras la mentira
N/N
¿Qué… dó…donde estoy? Akane se incorporó con pesadez, descubriéndose en el cuarto del peli negro, aun aturdida se sentó y observó hacia la venta por como pintaba el cielo podría decirse que era de madrugada, las estrellas reflejaban su esplendor, y la luna permitía una tenue penumbra en el interior.
*¿Qué hago en la habitación de él?* pensaba la peli azul confundida, pero algo la alerto de inmediato…
Era Ranma, quien se encontraba en el suelo, sentado en pose de indio, recostando su espalda en la cama
Akane lo observó por un momento tratando de entender que había pasado hasta que los recuerdos la acudieron de golpe… Sus ojos se abrieron dando paso al miedo, estaba frente a un Osamu… las imágenes que había presenciado anteriormente donde Shampoo le pedía que lo buscaban los de la organización…
Sintió su cuerpo helado, temblando. Ahí se encontraba custodiada por él muy infeliz…
*¿Qué es lo que planea hacer conmigo?* Akane observó a sus alrededores si podía optar por algún objeto que le sirviera de arma, pero no estaba de suerte, lo único que había cerca de ella era una almohada que no le serviría.
*¿Cómo diablos haré para que no se despierte?* sin más empezó a moverse despacio, como si de un gato se tratase, calculando no hacer movimientos que alertaran al peli negro, movió las manos despacio, apoyaba cada parte de su cuerpo con firmeza para distribuir su peso y llegar a la orilla de la cama.
Aun sentía esa adrenalina llenarle hasta cada rincón de su cuerpo, sentía que no podría, aunque mostrase maestría en sus movimientos no dejaba de temblar, su cuerpo era preso del miedo, esa maldita agonía que sentía cuando estaba en una situación así. Como pudo y muy lentamente posicionó su primer pie en el piso, se acomodó y se levantó.
Akane rodeó a Ranma que en ningún momento sintió los movimientos de la peli azul, caminó en puntillas muy despacio, llegó a la puerta y para su fortuna estaba abierta, lentamente apoyaba cada pie titubeantemente, sentía que no podría salir de ahí, cada segundo era una lucha por controlar el terror que sentía… bajó las gradas y más despreocupada corrió hacia la entrada, sus manos le sudaban, tenía que salir de ahí cuanto antes.
Alzó la perilla y justo cuando iba a girarla, una voz del otro lado de la puerta la sorprendió, como pudo se giró he iba buscar otro punto de escape, pero algo llamó la atención…
*¿No era de madrugada? ¿Quién diablos vendría a esta hora?* Akane regresó en sus pasos y puso total atención, pegando la oreja en la puerta.
-Déjamelo a mí, lo convenceré, por favor-
-No entiendes nada cierto… Si él no copera puede traerme problemas, y yo… no dejo nada suelto…-
Akane, sintió desfallecerse de nuevo… esa voz… por algún motivo la hacía estremecer ¿quién era él? Sabía que la otra persona era Shampoo quien pedía tiempo, pero… ¿para qué?
La peli azul con los nervios a flor de piel, quiso prestar atención de nuevo pero alguien la jaló y aprisionó con un brazo y con el otro le tapó la boca, Akane asustada empezó a gritar pero su grito no se escuchó, forcejeaba y forcejaba para soltarse del agarre de quien la hubiera tomado por la espalda.
-shhh, tranquila Akemi, soy Ranma- Akane al escucharlo trató de soltarse con más insistencia, el peli negro solo rodó los ojos, vaya que su prometida se la hacía difícil pero ambos detuvieron sus movimiento al escuchar del otro lado de la puerta unos golpes…
-Escucha bien, yo doy las órdenes aquí y si te digo que no habrá más tiempo es porque así es…-
-¡suéltame! Déjame convencerlo no puedes volar la casa en mil pedazos- en el interior de la casa el par de jóvenes que estaban expectantes agrandaron sus ojos al escuchar lo que decía la peli purpura y ese hombre…
-No, lo siento pero ya terminamos con esto… ¡estúpida!- Se escuchó como era azotada la puerta lo que alertó a Ranma y sin más le susurró al oído a Akane
-Es hora de irnos- No esperó consentimiento de la peli azul y sin más la cargó y salió corriendo de la casa por la parte trasera.
Ranma corrió como pudo, pues Akane no le estaba haciendo la tarea fácil, se movía y retorcía en sus brazos.
-Valla que eres una testaruda, deja de moverte que no vez, ¡que estoy salvándote tonta!-
Akane levantó la cara y le dedicó una mirada de puro odio a Ranma, el cual se asustó, sabía que cuando la soltara ella se las cobraría y muy caro.
-ja ja ja relájate no es para tanto, no es como si yo fuera a aprovecharme de ti, boba porque quien se fijaría en una chica tan…- Pero no pudo terminar de hablar ni de forcejear con ella, cuando ambos fueron arrojados por una fuerte onda producida por la explosión.
El peli negro volteó a ver y grande fue su sorpresa al darse cuenta que de no ser porque su pequeña testaruda no lo despierta en su intento de escape ambos hubieran terminado chamuscados…
Akane al caer al suelo, como pudo se levantó asustada por lo sucedido, pero no le dio tiempo a nada más que salir corriendo.
-¡oye espera!- Ranma le gritaba ya que le habían caído unos maderos en todo el cuerpo.
-Adiós- Le dijo Akane con una sonrisa de victoria, despidiéndose de él, al fin podría deshacerse de él, no la volvería a apresar. Siguió corriendo cuando esa boca… esa bendita boca que la hacía enfadar en cuestión de milésimas de segundos.
-Ven y ayúdame con tu fuerza de orangután- Ranma trataba de librarse de los maderos pero por la posición en que había quedado era imposible
-idiota no vuelvas a decirme así- Akane empezó a caminar hacia él, con una sonrisa siniestra, tronándose los dedos y con un aura de batalla a mil.
Ranma se asustó, definitivamente no era buena idea llamarle así y menos en sus condiciones
Ella sacó su mazo, ese maldito mazo que le ponía al peli negro los pelos de punta y sin más cerró los ojos esperando el impacto, Akane alzó el mazó cuando una nueva explosión se escuchó.
Sobre ella se encontraba otros pedazos de lo que solía ser un pórtico,
-Diablos- dijo al ver su querido mazo partido por la mitad a su lado.
Ranma quien ya se había incorporado al verla en peligro corrió y se le acercó y sin más empezó a reír de ella
-Es que eres tan torpe, pudiste escapar y ahora estas atrapada… que pasaría si te dejo aquí…- la miraba con esa sonrisa puesta en su cara la cual la peli azul, odiaba tanto…
-pues no me importaría lárgate, que cuando salga de esta te buscaré para cobrármelas- Akane lo observaba con total enojo pero desde su posición según el peli negro ella era una fiera acorralada.
-¿Así?- Ranma alzó una ceja y colocando su mano en la barbilla se acercó a ella.
-Dime… Dime Akemi, porque si piensas cobrártelas conmigo, por algo que ni tengo la menor idea ¿No lo has hecho?-
La peli azul enfrentándole con la mirada, se dio cuenta que él tenía razón ¿Por qué no lo atacó cuando tuvo la oportunidad?, Ranma estaba a su merced, lo había dejado pasar en dos ocasiones, en la habitación y cuando él tenía los tablones encima, si era parte de los Osamu, porque no había hecho lo que se había jurado a si misma… porque se falló… ¿sería que no lograría ser capaz de acabarlos a todo? ¿No era esa su promesa por la memoria de sus queridos? ¿Qué la había detenido en esta ocasión? Akane bajó el rostro, pensativa…
Ranma al verla así sonrió para sí, no sabía que pasaba con esta chica pero definitivamente algo tenía que ver los Osamus, pero por una extraña razón, se sentía en la necesidad de protegerla, así sin más levantó los maderos que cubrían el cuerpo de la peli azul.
Ella de un salto se había levantado para intentar huir de nuevo.
-oh no, no lo harás de nuevo- Dijo el peli negro que salió tras ella, para su fortuna y desdicha de Akane tenía lastimada la pierna por lo que le era imposible, salir de ese lugar, sin más Ranma paró y suspiro, sabía lo que seguía, la cargó como un costal de papas y salió de ese lugar…
-¡Bájame, que te pasa!- Akane de nuevo lo golpeaba para que la soltara, pero el chico siguió con su camino, sin más encontró una cueva y la llevó ahí
-Ahora quédate aquí, iré por unos leños para encender una fogata- Ranma depositó despacio a la chica
-mmm ¿y tú piensas que me quedaré esperando a que mi secuestrador regrese? ¿No quieres una poco de té también para cuándo estés de vuelta?-
-¿Tu secuestrador?, que diablos te pasa, te acabo de salvar la vida, deberías estar agradecida que yo me haya compadecido de ti, y no gracias no quiero envenenarme-
-Si claro compadecido… y tus demás victimas ¿qué? ¿No lograban llenarte de ese sentimiento?-
-No sabes lo que dices Akemi, por favor espérame aquí y te explicaré todo…-
-Ya te dije que no- Akane se había levantado y puesto en posición de ataque
-¿Es en serio?- Ranma la miraba con cansancio, pero si esa era la única opción de que ella se quedaría segura en la cueva mientras el salía, pues no tenía otra opción
El peli negro se había puesto en posición de defensa esperando cualquier movimiento, y así sucedió Akane se lanzó hacia Ranma, pero no había podido dar un solo paso cuando se fue de cara.
-Aunch, me duele mucho- Se sobaba el tobillo, arrugando el entrecejo.
-Genial- Dijo alzando las manos en son de felicidad
-¡Que te pasa! tonto me duele, sabía que te hacia feliz ver el dolor de los demás, eres uno de esos-
Él solo se limitó a golpearse la frente, esta boba cuando se cerraba se cerraba totalmente y no daba cavidad para la comprensión, optó por sincerarse con ella, la miro serio y se acercó muy despacio, cuando estuvo a centímetros de ella, le hablo despacio para que comprendiera.
-Jamás vuelvas a compararme con esa escoria de personas… yo tenía un propósito para ingresar a la … ¿No te has preguntado porque me querían matar?-
-Pero hace unos instantes te estabas alegrando de mi dolor-
-Claro con lo boba que eres, te hubieras marchado sin siquiera escucharme, pero así como estas, bien puedo ir y regresar y sé que no habrás avanzado demasiado.
Ranma se alejó un poco de la chica pues la vio temblar y retroceder arrastrándose, hacia atrás.
-Akemi… yo no soy uno de esos malditos, mas sin embargo iba a vengar la muerte de alguien a quien yo quería como una hermana… por favor déjame ir por leña, aquí hay animales muy peligrosos que pueden hacernos daño si no consigo algo para ahuyentarlos… además puede que muramos de frio, créeme lo sé, déjame ir y no te muevas o los escorpiones, arañas, ratones y serpientes vendrán por nosotros…
Akane se sintió tan desconcertada por todo, pero lo observó y asintió
-Ve Ranma no me moveré de aquí- Si había confiado en él anteriormente… podría darle una oportunidad, igual no tenía opción. Como él había dicho, si ella escapara, él la encontraría, por ahora debía esperar, además que escuchar de los bichos que habían en el bosque, la pusieron nerviosa.
Con eso el peli negro, volteó y se retiró lo más deprisa que pudo, y en un par de minutos estaba de regreso, con un montón de troncos secos, los cuales se apresuró a encender
-¿Por qué dices que hay animales peligrosos aquí?- Preguntó Akane observando con miedo hacia todos lados
-¿Qué animales?- Preguntó sin verla
-Los que mencionaste hace rato, ¿crees que con la fogata se ahuyentarán?- Akane lo observaba preocupada, abrazándose a sí misma, para evitar cualquier animal la atacara.
-No lo sé, solo se me ocurrió por si aun querías huir de mi- Ranma solo levanto los hombros sin importancia
-Torpe… mejor…explícame todo- la peli azul soltó el aire y se calmó
Ranma suspiró y tomó asiento frente a ella
-Verás todo empezó cuando llegué a la aldea los primeros meses, fueron los más difíciles en mi vida ya que mi padre me abandonó a mi suerte pues el entrenamiento era muy riguroso, cuando ingresé la momia era muy egoísta y no me utilizaba más que para ser de apoyo a los demás aprendices, pasaron dos meses y una amazona llamada Ranko se unió al equipo, era una pequeña peli roja de ojos azules.
Para mi suerte ya todos estaban en pares así que el vejestorio me colocó como su pareja.
Cuando empezó el entrenamiento me di cuenta que era una persona torpe, pues no podía realizar las katas más simples, de nuevo serviría solo para ayudante, así estuve con Ranko practicando, debo decirte que nos resultaba difícil y más porque ella era muy callada, pero yo la apoyé a modo que nos hicimos amigos, ambos éramos tan buenos en lo que hacíamos, que empezamos a superar a todos…
Ranko solo era una niña tenía 15 años y se enamoró de una mala persona… esta persona la obligó a unirse a la mafia, por lo que empezó a entrenar.
Sabes Akemi ella me contaba mucho de él, su apuesto y querido amor, lo que tanto haría para verlo feliz, pero él era parte de los Osamus, ese maldito, la trataba mal, y ella era todo lo contrario… si la hubieras conocido era una persona increíble y risueña pero juntarse con esas basuras de personas le costó la vida…
Él muy maldito… él… un día… pues… había discutido con Ranko, ella había aprendido mucho pero nos habíamos vuelto muy unidos… pero para él era como si ella lo estuviera traicionando conmigo…
Ese desgraciado la llevó a la iniciación, donde su deber era matar a alguien y ella… debía matarme, esa era su misión, Ranko llegó a mi casa y empezó a tacarme, ambos estuvimos peleando por horas, hasta que ella cayó y empezó a llorar, me contó la situación y me pidió que la sacara de ahí, así que sin pensarlo ambos salimos a escondidas, esa noche, tomamos unas pocas cosas y la traje aquí a esta cueva…
Pero ambos cometimos el más estúpido error… ella dejó que me durmiera y salió a unirse con su amado, pediría que me perdonara la vida, si supiera que ellos no dan segundas oportunidades…
Y yo… cometí el error de dormirme… desperté y no la encontré a mi lado, salí corriendo hacia su casa, y no había nadie, pero ellos dieron conmigo y me llevaron a la fuerza, me amordazaron y yo me dejé hacer con la idea de que así daría con Ranko…
Llegamos y me llevaron frente a él, ese imbécil de sínica sonrisa me tenía acorralado, entonces ahí la vi… la vieja momia estaba entre los Osamu la vieja había intentado interceder por mí, al parecer yo valía más vivo que muerto, me ofrecieron entrar a su organización, así que lo pensé tenía dos alternativas morir… o volverme de ellos..
Así mi estrategia consistiría en unirme a esos malditos, para irlos desapareciendo para dar con Ranko…
Pero después de sellar el pacto… me dijeron que a ella la habían asesinado, simplemente porque era una inútil.
Vivir con ese dolor, y saber que no le ofrecí ni siquiera una sepultura digna, ese desgraciado de lo más despreocupado había conseguido a una nueva novia, como si fuera un objeto que ya no significaba nada para él, así la desechó… desde ahí mi entrenamiento fue más arduo…
Ranma respiraba con dificultad todo lo que le había costado contar un pasado tan doloroso era dificil, había apretado los puños para calmarse.
-¿Lo hiciste por venganza?-
-sí, y ahora me buscan para unirme a ellos-
-Pero… ¿porque me querían matar Ranma?-
-Akemi… yo jamás quise hacerte daño, el día que enfermaste y fui con Mei en busca de medicina me encontré a Shampoo hablando con 6 hombres, ella me observó y señaló al instante todos me tenían rodeado…
-así que tú eres el famoso Ranma Saotome… me dijo uno de ellos, yo estaba atento a cualquier movimiento...
Óyeme bien Saotome, Jin te está buscando, no me hagas quedar mal… decían uno de ellos, lo recordaba perfectamente, fue quien me amordazó, pero el muy idiota no me reconoció.
-Yo no iré a ningún lado, así que no molesten…- Yo no podía creer lo que estaba haciendo Shampoo, no podía entender que le pasaba a esa loca, como era capaz de llevarlos conmigo, si sabía el peligro que representaba.
-Ranma…. Sabes que te costará caro una vez más, no te vuelvas nuestro problema…-
No les hice caso y salí corriendo hacia donde Mei donde recibí la medicina, tenía tanto miedo, me hubieran visto salir de tu casa Akemi, que pensé lo peor, salí de nuevo hacia ti y preferí cuidarte… sabía que estabas en peligro.
Así que no me separé ni un instante de ti, te cuidé, no podía dormir de los nervios o que pudiera pasar cualquier cosa…
Y eso es todo ellos necesitan que sea parte de la organización, porque los supero en combate, uno a cien…
Aunque aún me pregunto algo… ¿cómo dio Shampoo con tu casa?
Akane observó a Ranma tan sincero, frustrado, enojado… no tenía ni una pizca de mentira en sus palabras, su corazón se lo decía así que decidió hablar…
-Ranma… mi nombre verdadero es Akane y no Akemi- Ranma la observó por un instante confundido.
-¿Qué?-
Te dije que te contaría y bueno… lo haré los Osamus mataron a mi hermana mayor… y…. a mi novio…
-Kenji- dijo Ranma observándola… atento
-¿Co…como lo supiste?
-Akane hablas dormida, bueno pienso fue por la fiebre-
-Mmmm bueno creería que sí- el rostro de Akane se llenó de tristeza
-está bien Ake… Akane… es un lindo nombre, más que Akemi, creo podremos escondernos aquí por un tiempo es mejor no salir de aquí hasta que las cosas se calmen, esos malditos no dejan nada en el aire…
-Espera un momento… ¿porque yo peligraba?-
-Porque eres mi prometida-
Pero… pienso que la manera de chantajearte era secuestrándome no matándome… ¿entonces?
-No lo sé Akane todo es muy confuso para ti como para mi.-
-supongo… emm creo es mejor que durmamos un poco, pero tengo miedo, pueden encontrarnos-
-Si lo sé pero si deseas duerme tú, yo montaré guardia no te preocupes…-
-Ranma… ¿sabes que eres pésimo para montar guardia?-
-¿Qué?-
-Todas la veces te he encontrado dormido, así que yo montaré guardia por la noche y tú por el día, creo es lo más conveniente- Ranma la observaba molesto
-Si claro como no-
- es cierto, y casi escapo de ti-
-sí, pero casi… no lo lograste-
- en fín… necesitamos ayudarnos- pelear con Ranma era un camino sin retorno, solo iniciaban y todo explotaba pensaba Akane quien trataba de buscar paciencia hasta del aire si fuese posible, para entenderse con él.
-¿Entonces la niñita me necesita?-
-No empieces…-
-¿Que no empiece con qué? Yo sé que me necesitas, pero por lo menos podrías pedírmelo de una forma más… linda no crees-
-bueno si eso quieres… oye… tu IDIOTA o haces lo que planeamos o haces lo que planeamos… cual elijes…
-ammm ja ja ja yo… creo que ya entendí pero no sé por qué tienes que ser tan enojona… aveces te comportas como un hombre-
-Ranma…. Cállate…-
-Piénsalo, como sabré que no te quieres aprovechar de mí, como estoy seguro, contigo tengo miedo…-
-Mi mazo se rompió rayos y ahora como lo callo- Akane se intentó poner de pie pero el dolor les hizo recordarle a ambos que ella se encontraba mal
Ranma dejo de molestarla por ese momento y prefirió romper unos maderos que había traído para la fogata y se los colocó a cada extremo del tobillo de la peli azul y con el cinturón de su camisa, le sujetó las tablillas…
-Esto te ayudará a inmovilizar tu pie hasta que te sientas mejor- el peli negro se acercó y empezó a inspeccionar la pierna de Akane, buscando alguna otra herida, levantó la mirada, topándose con unos hermosos ojos almendrados, observándolo.
Akane tenía otra vez la oportunidad de ver ese azul intenso como misterioso de los ojos de Ranma, ambos se ruborizaron y voltearon a ver hacia lados contrarios…
-esto será una larga noche…-
-si…- todo era silencio. El silencio era incomodo entre ambos que no encontraba de que hablar. Sin mas el peli negro se volteó y recostó.
Así pasaron la madrugada, la verdad Ranma no podía dormir pensando en lo sucedido, y tenerla a ella tan cerca… no sabía que le pasaba... tan concentrado estaba viendo hacia la pared de la cueva, cuando observó la presencia de varias sombras…
-Los hemos encontrado-
-shhhh no hagas ruido-
-Les dije ja, hierva mala nunca muere… bueno no hasta ahora-
Ranma trató de no moverse, y observó a su costado a una peli azul recostada en una roca… tan cómoda, tan dormida, que Ranma solo pudo rodar los ojos… que buena guardiana había resultado…
Estas personas eran alrededor de 6 por las sombras que se proyectaban gracias a la fogata
*¿Y ahora qué?* pensó el peli negro, esperando cualquier movimiento…
- ¿Qué haremos con él?-
-Muy fácil deshacernos o torturarlo hasta que hable…-
-Se ve que piensas las cosas a fondo…-
-¿Por qué no esperas a que despierten?-
-No me sirve, cuando mi intención es matarlo…-
Esta sombra era de un hombre alto y robusto, por cómo se reflejaba en la pared de la cueva.
Ranma se alertó y preparó para cualquier movimiento, vio cómo se acercaba a su prometida u sin más se dispuso a atacar
Akane quien dormía plácidamente se levantó de golpe y observó la escena asustada
-Maldición me dormí- pensó con los ojos abiertos presenciando como esos dos peleaban.
-Me las vas a pagar….-
-Pagarte… ¿qué cosa?-
Akane como pudo se levantó pero el dolor la hizo agacharse, necesitaba ayudar a Ranma pero en eso observó a dos personas, cada una a un costado impidiéndole levantarse de nuevo…
-siéntate y no te muevas-
-si esto terminará pronto-
Akane observó horrorizada, una catana rozando el rostro de Ranma
-deténganse por favor-
-claro que no, el debe pagar…-
-Mamá, Nabiki, Ranma no es malo-
-No amor sabemos que él está metido en todo esto…-
-Mamá detenlos, ambos están peleando a matar- Decía una Akane asustada de ver como ambos hombres se enfrentaban de manera muy severa…-
-Ranma detente es mi papá-
-eh- Ranma había volteado a ver a Akane, fatal error ya que Soun lo recibió con una patada que hizo al peli negro salir volando y rematar en una parte estrecha de la cueva.
-¡RANMA!- Akane salió cojeando y se posicionó frente a él
-Basta papá el me ha cuidado, el me ha salvado la vida-
-vaya familia que tienes- dijo el chico sobándose la cabeza, ya sin intensión de pelear…
-Que le hiciste a mi niña, a mi bebe, porque esta lastimada, la tienes cautiva…-
-Papa…-
-Mi niña te vengaré-
-Papá-
-No te preocupes te sacaré de aquí-
-PAPÁ, detente ahora mismo-
-Soun aun lloriqueando se abalanzó a abrazar a su pequeño retoño sin intención de soltarla…
-Querido… la estas asfixiando-
-vaya… y entonces tu eres el cuñadito…- Nabiki se había acercado a Ranma para observarlo como si de un cuadro de pintura se tratase.
-veo que mi mamá tenía razón, eres un buen partido para mi hermanita…-
-¿qué?- Ranma la miraba confundido y ruborizado al mismo tiempo, desvió la mirada y observó a aquella mujer que le había ayudado con la enfermedad de Akane.
-¿tú… madre?-
-Emmm si Ranma se me olvidó mencionarte que todos ellos están metidos en esto-
Akane miraba hacia el suelo pues los comentarios de su hermana la tenían tan colorada y llena de vergüenza.
-Mamá, papá, Nabiki, creo he encontrado una persona valiosa que puede apoyarnos con la misión…- Akane se volteó y observo a Ranma
-¿Tu… que dices, unimos fuerzas?-
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Continuará
Bienvenidos a zombilandia wuajajaja naaaa bromas bueno así me siento, pueden creer que he dormido alrededor de 10 horas en toda la semana? Como he aguantado tanto ni idea… así que espero este capítulo este decente y les haya gustado, aun en mi semi inconsciente me esforcé para hacerlo entretenido.
Pero no quería defraudarles espero y haya sido de su agrado, y no… tranquilos ya dormiré xD bueno eso espero… aún tengo muchas cosas que hacer en fin queridos lectores espero sus bellos reviews atte: Rubí
Contestando la alegría de esta historia:
Rizzasm: pues aquí tienes lo que esperabas ufff si es difícil con ellos, y se han librado por poquito… pero nada con ellos es perfecto bueno… creo sería su imperfección los hace perfectos para estar juntos awww :3 te mando muchos abrazos y nos seguimos leyendo
AbiTaisho: jajaja si, me agrada que se esté poniendo bueno xD y te haya entretenido, te mando muchos abrazos, hasta la próxima.
Tati: bueno ahora ya estas al tanto de lo que pasó con Ranma :/ es una historia triste… pobre Ranko y no él no es tan malo… jaja solo con Akane que le encanta hacerla rabiar
Nancyricoleon: bueno espero y esta actualización haya sido de tu agrado y hayas podido resolver algunas dudas xD ahora veremos que sigue con ellos te mado un ferte abrazo nos seguimos leyendo.
AmySaotome Tendo: te traté contactar en serio agradecería tu ayuda para mejorar los capítulos, aún asi y de ante mano mil gracias por el apoyo
Elisa Lucia v 2016: nooo no es malo el es un amor xD bueno solo que te refieras como un vengador… asi hará para pelearlo todo por el todo
Chica 844: si por su puesto ya reveló quien es ella XD ya era necesario utilizar su verdadero nombre más porque me confundía escribiendo :S Akane Akemi xD jajaja espero el capítulo te haya agrada te mando un enorme abrazo, hasta el próximo lunes
