Viernes, 28 de agosto de 2015.

Hola y muy buenas tardes tengan todas y cada una de ustedes. La verdad hoy no iba a actualizar este fic (así como lo hice ayer al no actualizar MVDM) porque pues bueno, ¿todas somos mujeres no? Yo sé que a ustedes también les ha pasado como me ha pasado hoy a mi. Me he sentido muy existencial y si, un poco deprimida. Sumado a eso, a no saber exactamente qué es lo que estoy haciendo con mi vida y estar aburrida, esta lo de mi salud. Sigo con esa gripa de mierda y ah no, súmenle que tengo la regla. Estoy que no me aguanto ni yo pero bueno, eso no es culpa de ninguna de ustedes.

Actualizo hoy porque pues no sé, creo que algunas querrán saber pues como sigue esta historia y me parece una grosería que siendo yo la que estableció un horario, lo incumpla. En serio gracias y por el día de hoy no hablaré mas. Las dejo con el capitulo.

Gracias por leer y mucho mas a las que comentan. Se los agradezco con todo el corazón :)


Capítulo 10

-¡vendido al número sesenta y nueve! ¡Felicitaciones señora Norton! La preciosa semilla estelar será ira esta noche a casa con usted.

Galaxia Norton sonreía muy alegre por haberle ganado a un hombre de color la tan preciosa joya llamada: semilla estelar. Siendo aplaudida por todos y sonriendo con mucha alegría por su triunfo, se levantó cuando Asanuma se acercó y le pidió que lo acompañara. Necesitaban que ella hiciera el pago que había ofrecido por la joya para cuando llegara la hora de salir pudiera llevársela si quería puesta sin que le pusieran ningún problema.

Y mientras Galaxia iba con su acompañante y con Asanuma a hacer el pago de cien mil dólares por aquella exclusiva joya que le había encantado desde que la había visto, Diamante, Esmeralda, Zafiro, Rei y por supuesto Darien, llegaron hasta un lugar que estaba apartado especialmente para ellos. Decidieron ir por petición de Esmeralda. En ese momento iban a subastar el hermoso collar de diamantes llamado: el cristal de plata y el que ella tanto quería. Esmeralda sonreía con mucho gusto porque pensó que se lo llevaría esa noche pero con lo que no contaba era con que Darien lo necesitaba.

Haría lo que tuviera que hacer para llevárselo.

-muy bien Diamante. Espero que esto sea una batalla justa.

-¿pero de qué demonios estas ha….?

-muy bien, sigamos por favor. –Habló con una gran sonrisa aquel canoso señor que estaba encargado de la subasta—Ahora pasaremos a subastar a: el cristal de plata. Con una cadena de pequeños diamantes blancos incrustados y siendo su centro lo más sobresaliente; y lo más costoso de todo el collar si me permiten decirlo…

Dijo con malicia y si, hizo reír al público.

-….empezaremos con una oferta inicial de diez mil dólares. ¿Alguien da once mil? Muy bien, tenemos una oferta de once mil dólares del señor que esta tan bien acompañado.

Se sonrojó Esmeralda y Diamante solo río.

-once mil dólares es una gran cantidad de dinero pero, ¿alguien se atrevería a dar doce mil por tan hermosa y exclusiva joya? Oh, tenemos una oferta de, esperen un momento, -se acomodó los lentes sin poderlo creer—pero si es el mismísimo señor Shields. ¡Un aplauso a nuestro anfitrión por favor!

Entre los aplausos y la sorpresa de muchos por verlo ahí peleando con Diamante por tan bella y exclusiva joya, Haruka y Andrew (sin contar con Seiya) se pusieron en alerta. Al ver a los Black tan tranquilos y sonrientes con Darien, empezaron a sospechar de la relación que tenían.

Y el pequeño espectáculo que Darien y Diamante darían tan solo por complacer a las mujeres que les gustaban, confirmaría sus sospechas.

-es un verdadero placer tener a nuestro organizador y anfitrión aquí pero, ¿será alguien capaz de ofertar contra él? ¿Alguien se atrevería a dar trece mil dólares por el cristal de plata?

-veinte mil. —dijo Diamante levantando su cartel.

-¡guau, es una oferta increíble señor y….!

-treinta mil. –dijo Darien después de levantar su cartel y sin quitarle la mirada a Serena que estaba muy, muy apenada.

-guau….

-cincuenta mil.

-¡guau!—dijeron una vez más las demás personas aterradas.

-cien mil.

-¡cien mil dólares señores! Vaya, es una de las ofertas más grande que hemos tenido durante toda la noche pero yo me pregunto, ¿nuestro competidor sería capaz de ofrecer ciento diez mil dólares por el valiosísimo cristal de plata?

-ciento cincuenta mil.

-¡esto es increíble!—dijo el señor acomodándose las gafas de nuevo y aterrado como todos los demás—En verdad es una de las ofertas más altas que he escuchado hasta ahora por una joya y….

-doscientos mil.

Dijo Darien sonriendo de medio lado mientras Diamante, Esmeralda y Zafiro reían. Pero a Rei que no le gustaban esas cosas….

-¿Qué te pasa Darien? ¿Vas a pagar todo ese dinero por un simple collar? ¡¿Estás loco?!

-trescientos mil dólares.

-guau….

-trescientos mil dólares del número 82, señor Shields. ¿Puede usted competir contra esa oferta?

-quinientos.

-espere un momento. –dijo el señor haciendo todo el teatrito para hacerlo más emocionante— ¿acaso he escuchado bien? ¿Está usted ofreciendo quinientos mil dólares, casi medio millón de dólares señor, por el cristal de plata?

Darien solo asintió.

Darien estaba muerto de la risa; ni que hablar de Yaten y Taiki que estaban tras él viendo hacia donde estaban las muchachas, por todo lo que estaba pasando. Diamante, Esmeralda y Zafiro se estaban divirtiendo mucho pero Esmeralda que era tan perspicaz y se dio cuenta de que Haruka no era una mesera ordinaria, se acercó a su marido y sensualmente le dijo….

-deja que se lo lleve mi amor. Sé que podemos conseguir algo mucho mejor.

-¿segura mi reina?—le preguntó sonriendo y mirando a Darien que era regañado por Rei—Porque si tú lo quieres, entonces será tuyo. Me dejo de llamar Diamante Black si así no es.

-estoy segura mi complaciente rey. Deja que se lo lleve. Sé que él lo necesita mucho más que tu porque tú a diferencia de él, ya posees una preciosa joya.

-oh si, ni que lo digas.

-aahhh…-dijo Zafiro con fastidio mientras ellos se besaban—se tenían que tirar el rato con su estúpido romance. ¡Y con lo bien que la estábamos pasando!

Y el señor que estaba en la tarima con el cristal de plata en una urna….

-¿quinientos a la una? ¿A las dos…? ¡Vendido al señor Shields por quinientos mil dólares señores! ¡Un aplauso por favor! ¡Hemos hecho la mejor venta de la noche! Los niños del hospital central se lo agradecerán mucho señor.

Todos aplaudieron mientras Darien solo se levantaba y les daba una elegante reverencia muy alegre.

Tal cual y como había hecho con Galaxia Norton, Asanuma hizo con Darien. Yendo hasta donde él estaba y con una agenda electrónica en la mano, le pidió instrucciones para hacer el depósito y que debía hacer con la compra que acababa de hacer.

-¿ves a la rubia de vestido blanco?

-sí señor.

-bueno, cuando hayas hecho la transacción y te la entreguen Asanuma, quiero que se la entregues a ella. Y entre más rápido mejor.

-sí señor. Inmediatamente me encargo de eso señor.

Y mientras Asanuma se iba a hacer exactamente lo que su jefe le había mandado, Diamante solo sonrió y le dijo muy contento….

-sí, veo que Esmeralda tenía razón. Esa joya la necesitabas más tú que yo, Endimión.

-no es tanto una cuestión de necesidad, Diamante. –Le extendió la mano y Diamante la estrechó—Es más bien un capricho, un gusto que quería darme. ¿Sabes de qué te hablo verdad?

-perfectamente.

Darien y Diamante jugaban a su acostumbrado juego de hipocresía. Ambos se odiaban a morir pero cada uno hacia un gran esfuerzo por mantener las apariencias; pues había sido una orden que el "gran sabio" les había dado a cada uno de ellos hacia años.

Estrechando las manos y luego recibiendo las copas de champagne que una de las meseras les había ofrecido, tomarían camino de nuevo hacia su sala porque Esmeralda en verdad necesitaba estar en un lugar a solas con su esposo para decirle lo que estaba pensando. Haruka la había puesto muy nerviosa.

Darien despidió a sus socios y diciendo que no tardaría, tomó camino hacia donde estaba Serena hablando muy animadamente con sus amigas.

-señoritas, nos vemos de nuevo.

-señor Shields, -dijo Serena intentando ocultar el rubor de sus mejillas mientras Amy y Mina eran de nuevo abordadas por ellos—vaya compra la que hizo. ¿No cree que pagó demasiado dinero por el collar que quiere regalarle a su novia?

-futura, futura novia y espero que no pase mucho para que sea más que eso, Serena.

Le sonrió de nuevo.

-espero que cuando lo vea le guste. Así sabré que valió la pena habérselo peleado a Diamante.

Serena hablaba con Darien muy nerviosa porque su cercanía la alteraba de sobremanera y Andrew hablaba disimuladamente con Haruka después de atender unas mesas.

-¿tú crees Andrew? ¿Crees que él y los Black son…?

-sí, es muy probable. ¿Qué no viste como se reían? Para mí que ese par son socios; o si no son socios, por lo menos rivales en su negocio porque eso que pasó ahora estuvo muy raro. De raro nada tiene que ambos conozcan y tengan tratos con el tal caballero ese. Me dejo de llamar Andrew Furuhata si así no es.

-muy bien, tu eres el detective, por algo lo dices.

Dijo después de dejar la charola plateada sobre una de las mesas.

-es suficiente de jugar a los meseros. Debemos irnos de aquí lo más pronto posible. La mujer de Black se me quedó mirando mucho y me preocupa que empiecen a sospechar. Ve por Seiya, Furuhata. Yo voy a ir encendiendo el auto.

-sí, ya voy por él.

Pero antes de que Haruka saliera, una escena que vio le aturdió la cabeza. La puso de muy mal humor.

Vio a Serena en la pista bailando con Darien una hermosa pieza de vals.

-¿te han dicho alguna vez que tienes la mirada más transparente que alguien pueda tener, Serena?

-¿y a usted no le han enseñado que esas cosas no se le deben decir a alguien que acaba de conocer, señor Shields?—sonrió con nerviosismo mientras él la tomaba más fuerte por la cintura.

-pero es que ese es el detalle Serena, tu y yo ya nos conocemos y no hablo solo del cabezazo que me diste esa noche en el bar.

-¿ah no? ¿Y de qué otra cosa podría hablar?

-del pasado. Siento que tú y yo ya nos conocimos y es más, -se acercó a su oído y susurró en él—estuvimos enamorados.

Antes de que Serena le dijera algo, Darien le dio una vuelta y de nuevo volvió a tomarla entre sus brazos. Siendo la única pareja que estaba en la pista bailando, estaban atrayendo la atención de todos los invitados.

Más especialmente la de los amigos que tenían en común claro.

-oye Taiki.

-dime mi reina. ¿Quieres que te saque a bailar? Lo siento pero en este momento no….

-no, no, no, no se trata de eso. –Le sonrió con dulzura y atrapó su mano que estaba muy cerca de la suya—Solo quiero hacerte una pregunta. ¿Me parece o a tu jefe le gusta nuestra amiga?

Y no muy lejos de ellos, Mina llegaba a la misma conclusión de Amy. Solo que Yaten estaba más interesado en ella que en su jefe y por supuesto en Serena.

-anda Yaten, dime. ¿Sí o no tu jefe está botando la baba por mi amiga? No hay que ser un genio para darse cuenta de eso. Es que mira, mira nada mas como se aprovecha de que están bailando para…

-oye Mina, ¿entonces qué? ¿Con esto si me perdonas o no?

-hmmm, no sé, no sé, aún estoy muy enojada contigo por haberme puesto a esperarte como una tonta ese día Yaten. Sin contar con que eres tan manipulador que mandaste a mí casa todo esto que traigo puesto para poder venir a esta fiesta. ¿Es que no sabes hacer otra cosa que hacerme enojar?

-si me das la oportunidad Mina,-dijo acercándose a su oído—puedo demostrarte que puedo hacer más que eso. Si tú me dejas te puedo llevar al mismo cielo.

-Ya, Yaten…

-¿entonces qué? ¿Después de esto nos podemos ir para alguna otra parte o no?

-agradece que esto está lleno de gente Yaten, –Respondió con las mejillas encandecidas—agradece. Listo, está bien. Después de esto y cuando te desocupes nos vamos para donde tú quieras.

-¿ves? No es tan difícil decirme que si de vez en cuando Mina. Me gusta que obedezcas sin protestar.

-eres un….

Taiki besaba con dulzura a Amy en la mejilla. Yaten hacia enojar a Mina de nuevo y mientras ellos disfrutaban ese momento, la canción ya había terminado y Serena y Darien debían volver a sus respectivos puestos.

-muchas gracias Serena. Eres una estupenda bailarina.

-señorita, -dijo Asanuma con una caja negra grande en las manos e interrumpiéndolos—esto es para usted.

-¿para mí? No, usted está equivocado. Yo no compré nada en la subasta y….

-pero yo sí, ¿lo recuerdas?—dijo Darien mientras le recibía la caja a Asanuma—Gracias Asanuma, puedes retirarte.

-con su permiso señor.

Asanuma se retiró no sin antes hacer una formal reverencia. Y mientras él se alejaba y los demás tomaban y hablaban, Darien abrió la caja frente a ella diciéndole con su más sexy y encantadora sonrisa….

-¿te gusta? Lo compré especialmente para ti.

-eh, yo, yo no sé qué decir. –Respondió entrecortadamente, roja como un tomate y si, mientras los demás los miraban—Yo no puedo….

-no tienes que decir nada.

Sacó el collar de la caja y luego se hizo tras ella. Abriendo el collar y poniéndoselo, luego le levantó el rubio cabello (que esa noche llevaba suelto recogido tan solo por dos brillantes horquillas en forma de luna) y le dijo de nuevo al oído…

-con solo vértelo puesto tengo suficiente. Sabía que se iba a ver hermoso en ti pero no, ni siquiera la joya más fina puede compararse con tu belleza. Ángel de ojos celestes.

-¿ángel de ojos celestes?—pensó con las pupilas completamente dilatadas¿Dónde he escuchado eso antes?

-¿Serena? ¿Te encuentras bien?

-sí, sí, sí, estoy bien pero no. –Se llevó las manos al cuello para quitárselo pero Darien la detuvo. No la dejó devolvérselo—Yo no puedo aceptar algo tan costoso como esto. ¡Esto vale más que mi casa! No, no, no, podrían hasta matarme por querer robarme esto y….

-créeme, jamás permitiría que te pasara nada.

-pero Endimión…

-bueno, me costó quinientos mil dólares pero al fin conseguí que me llamaras por mi nombre. –Sonrió con gusto mientras le tomaba una mano con gentileza y se la besaba—Debo irme pero me encantaría verte de nuevo.

-Endimión yo no…

-hasta muy pronto, ángel de ojos celestes. Nos veremos de nuevo.

De nuevo hizo lo mismo. Llamando a Yaten y a Taiki con un gesto de mano, se fue muy contento. Estaba tan, tan contento por haber podido tenerla tan cerca y respirar de su excitante perfume que no lo dejaba dormir tranquilo por la noche, que llamó a Yaten y a Taiki a aparte pero no para nada de lo que ellos creían.

Les daría el resto de la noche libre.

-¿lo dice en serio señor? Porque….

-completamente en serio Taiki. Pueden irse desde ya si quieren.

-pero señor…

-no te preocupes por nada Yaten que estaré bien. Le pediré a alguno de los hombres de los Black que me acompañe hasta la casa y se quede esta noche. Le pagaré el triple de ser necesario pero váyanse. Váyanse que yo si pudiera irme con ella como ustedes se pueden ir con ellas esta noche, lo haría. No lo dudaría ni por un instante; sobre todo tu Yaten.

Se burló de él sin compasión.

-¿imagino que ya todo quedó arreglado con ella esta noche? ¿No?

-señor yo….

-hasta mañana muchachos y no lleguen tarde. Que les vaya muy bien.

Darien estaba feliz. Estaba que no se cambiaba por nadie y por eso entrando a la sala en donde estaba su hermana peleando con Zafiro y Diamante hablando con Esmeralda, les propuso salir de ahí para otra parte. Quería celebrar el haber estado tan cerca de Serena con alguien.

-lo siento mucho Darien pero nosotros no…

-Rei, trata de recordarlo por favor. Ahora soy Endimión, Endimión Shields hermana. Me puedes meter en un gran problema si alguien se entera de…

Y mientras ellos hablaban, Diamante le preguntaba muy preocupado a Esmeralda…

-¿estas segura de lo que estás diciendo?

-claro que si mi amor. Sé perfectamente lo delicado que eres con ese tema. No me arriesgaría a decirte nada si no estuviera segura. Esa "mesera" nos estaba mirando mucho mientras tú y Darien peleaban por ese collar.

-pues sí pero eso no necesariamente quiere decir que…

-era policía mi amor, estoy segura de que esa mujer era alguien de la policía. Es que si esa mujer era una mesera mi rey, ¡yo soy Madonna!

Rieron con fuerza.

-ya en serio Diamante, era policía. Creo que deberías hablar con la teniente esa que tienes comprada y pedirle que averigüe. ¿No mi amor? ¿No es para eso para lo que le pagas? ¿Para qué no pasen mierdas como esas?

-por algo me casé contigo. –la levantó del sofá y la sentó en sus piernas—Eres más que un delicioso cuerpo y una cara bonita. Tienes toda la razón mi reina. Mañana llamó a Neherenia y le pido que averigüe. Hay de ella que hayan sido policías infiltrados. Más le vale que estés equivocada. Más le vale…

-¿entonces qué? ¿Nos vamos para el club un rato o no? Ya estoy cansado de ver tanto estirado.

-claro que si cuñado. –Respondió Zafiro tomando a Rei con fuerza de la mano—Claro que vamos contigo. ¿Verdad que si Rei?

-¿tengo otra opción?

Lo miró levantando una ceja y mirándolo peor de lo que miraría a una mierda.

-vamos. Al menos estando ahí estaré tranquila mientras vas y le coqueteas a todas esas perras. ¿No, mi amor?

-si tu hicieras lo que debes hacer como esposa, yo no tendría que…

Rei y Zafiro hacían lo de siempre, pelear entre dientes mientras Yaten y Taiki (que estaban a punto de ir a buscar a Amy y a Mina), se encontraban con….

-¿Seiya? ¿Y tú qué demonios haces vestido de mesero?

-hola Yaten. –le respondió muy sonriente—Siempre es un gusto verte, hermanito.

-sapo de mierda.

Lo abrazó Taiki muy emocionado.

-no sabes la alegría que me da verte idiota. Nos dejaste esperándote ese día en el bar. ¿Dónde estabas ah?

-ya sé Taiki, ya sé que fue lo que pasó. Minino nos dejó esperándolo como unos pendejos por estar detrás de la rubia esa que dice que trabaja con él y que lo mantiene loco. ¿No, sapo?

-pues no, no fue por eso porque pues esa noche bueno, esa noche estuve precisamente con ella y bueno; no más de mí. ¿Y ustedes qué? ¿Cómo han estado? ¿Cómo así que ahora trabajan para un tal Endimión?

-¿y por qué quieres saber ah? ¿Muchas ganas de saber para que puedas ir y echarnos al agua o qué?

-Yaten….

-nada Taiki. Yo nunca voy a entender cómo fue que Seiya prefirió irse con ese detective a irse con nosotros para el rancho con el "gran sabio". Gracias a él y a todo los que nos enseñó, hoy somos los que somos.

-no quiero empezar a discutir contigo ahora Yaten. –le dijo con el rostro caído. Le dolía cada vez que se lo recordaba—Solo quería verlos y saber cuánto tiempo van a estar en la ciudad. Me costó mucho trabajo pero la compré muchachos. Compré la casa que era de nuestros papás.

-¿te cae?

-si Taiki. —Sonrió—Me metí con un banco y una hipoteca pero bueno, la compré y ya me falta poco para terminarla de arreglar. Si quieren pues no sé, nos podemos ver allá cuando su jefe les dé permiso.

-seguimos trabajando para Darien, Seiya.

Dijo Yaten luciendo un poco arrepentido por lo que le había dicho.

-solo que para poder venir a la ciudad y encargarse de su negocio legal, se cambió el nombre. Ahora es Endimión Shields y el mayor accionista de telefonía lunar. Una empresa de celulares y todas esas carajadas.

-oh, ahora sí sé porque bombón dijo eso. Bueno muchachos, pues ustedes tienen mi número y ya saben, nos vemos cuando puedan. Por ahora me voy porque pues la verdad….

-si, según vemos y por la pinta que traes puesta… andabas como cosa rara en un trabajo de esos que hacen los sapos como tú. ¿No?

-más o menos Yaten, más o menos pero bueno. –Fue y lo abrazó, luego hizo lo mismo con Taiki—Que bueno que están por acá; así los puedo ver más seguido. Chao muchachos, nos vemos después.

-chao Seiya y oye, ya concreta lo de la rubia. ¿No? Cada que nos vemos nos dices lo mismo. Que nada que te dice que sí.

-si bueno, es que es muy difícil. –sonrió entrecerrando los ojos al acordarse de Haruka y los hizo reír—Chao, me voy porque me están esperando.

Seiya se fue corriendo hacia donde estaba el auto de Haruka escondido. Y mientras él llegaba con ellos que estaban locos por irse (sobre todo Andrew) Amy, Mina y Serena se encontraban con Yaten y Taiki en la salida.

Solo que había un pequeño problema que ni Yaten ni Taiki habían calculado. ¿Con quién se iría Serena? Estaban a punto de averiguarlo.