Por favor, lean la nota al final del capitulo. Disfruten en cap...


Capitulo 9: "La idea"

"A veces, lo mas descabellado, es la mejor opción"

Pov. Omnisciente.

Hoy Edward y Bella tenían una nueva acompañante en la parte trasera del auto.

Renne, la madre de Bella, que retorcía sus dedos presa de los nervios.

Ella iba porque tenía que justificar la ausencia de Bella durante tanto tiempo y eso era algo que le aterraba.

¿Como le explicas a alguien que tu hija no iba a la escuela porque estuvo en un hospital al ser ingresada por intento de suicidio?

Llegaron y Renne miró a su hija.

—Lo mejor es que vengas conmigo—Le dijo. Bella asintió y miró a Edward suplicante sabiendo que él entendería.

—Yo también iré—Le sonrió para que se quede tranquila.

Edward las ayudó a bajarse del auto y tomó la mano de Bella para hacerle saber que no está sola, pero luego se soltaron porque tenían que mantener las distancias dado que la diferencia de edad seguía siendo un impedimento en su relación frente a la justicia porque Bella es menor de edad y Edward supera los 18.

Estos dos se giraron para ver a Alice bajarse de su auto y prácticamente danzar hacia ellos.

—¿Como estas Bella?—Preguntó. Renne miró a los tres y decidió seguir su camino sola. Era mejor que Bella no estuviera presente cuando ella le diera la noticia al director.

—Pues respiro y sigo viva... Supongo que bien—Trató de sonar graciosa, pero lo único que logró fue que Edward y Alice se tensaran—Lo siento

—Esta bien—Edward la rodeó con sus brazos—Hay que tratar de ver las cosas con una mirada positiva. Estas viva y eso es lo único que me importa.

—Edward tiene razón—Secundó Alice—Ademas...—Sonrió de oreja a oreja y Edward se estremeció al saber lo que pasaba por su cabeza—El viernes es el cumpleaños de Edward y tenemos solo tres días para planearle una fiesta.

—Alice...—Trató de replicar Edward porque dados los últimos acontecimientos el no estaba de ánimos para una fiesta.

—Alice nada—Lo interrumpió—La fiesta se hace y espero ver a Bella allí—Le envió una mirada del Gato con botas y ella solo pudo asentir.

—De acuerdo—Se rindió Edward—Vamos Bella que tenemos que ir a la oficina del director.

A penas entraron, la mirada del director se dirigió inconscientemente a las muñecas de Bella que eran tapadas por las mangas de su abrigo. Ella por pura inercia, escondió sus brazos detrás de su espalda y bajó la mirada a sus pies.

—Señorita Swan...—El director carraspeó para tratar de aclarar un poco su ronca voz, la cual se había puesto así por la sorpresa—Ya... Ya hable con su madre, puede ir tranquilamente a clase.

—Gracias—Susurró Bella y sin esperar mas, salió siendo seguida por Edward.

—¿Viste como me miraba?—Preguntó—Como si fuera un bicho raro.

Caminaba a paso apresurado y Edward la seguía sin problema alguno dado su destreza.

—Bella—La tomó del brazo para que detenga su rápido andar—Es normal que lo haga.—Miró a su alrededor fijandose que no haya nadie y susurró—Tu madre le dijo que intentaste suicidarte.

—Si, tienes razón.—Concordó Bella con un suspiro resignado.

—Ahora tu tienes que entrar a clases, yo me iré a la universidad—Miró su reloj e hizo una mueca—Ya perdí la primera clase, pero no importa, llego a la segunda—Miró el pasillo y al darse cuenta que estaba completamente vacío, besó a Bella.—Iré a buscar a tu madre, la llevo a su casa y después me iré. Adiós cielo—La besó una vez y mas y entró a la oficina del director mientras Bella comenzaba a camianar hacia su clase.

Ese día fue un martirio para Bella.

Recibía miradas extrañas, curiosas, de sorpresa e indiferentes. Había un poco de todo, pero lo peor llegó en la hora de gimnacia.

Bella estaba buscando desesperadamente la sudadera, porque el uniforme consistía en un short y una remera mangas cortas. No podía salir así al gimnasio y mostrar los brazos libremente.

La profesora la esperaba impacientemente para poder comenzar con la clases.

—¡Tanya!—Llamó a la chica que se encontraba en el otro lado del gimnasio practicando con las porristas dado que las del ultimo año animaban los partidos—Ven aquí por favor.—Ella obedeció caminando, prácticamente saltando, haciendo que su falda se levantara un poco dándole una buena bista a los chicos que estaban en su clase de gimnasia. —Necesito que vayas a buscar a Isabella a los vestidores.

—Con gusto profesora—Sonrió maliciosamente y se dirigió hacia ese lugar.

Comenzó a caminar con firmeza hasta llegar al vestidor para encontrar a Bella con las manos metidas en el casillero buscando la sudadera.

—Hola Isabella—La interpelada se estremeció al escuchar esa voz—Tanto tiempo sin vernos.

—Tanya...—Susurró sin sacar los brazos del casillero.

—¿Que estas buscando?—Bella seguía con los brazos escondidos

—Una sudadera—Respondió.

—Mírame cuando te hablo—Demandó Tanya al ver que Bella no apartaba la mirada del casillero abierto. Ella no le hizo caso, así que la rubia se acercó y empujó a Bella hacia atrás haciendo que cayera sentada y deje al descubierto sus brazos. Todo se vio. Las cicatrices de sus cortes y las vendas que tapan sus muñecas.

—Isabella...—Murmuró con los ojos abiertos como platos mirando los destrozados brazos de la chica.

Bella se puso de pie y escondió sus brazos detrás de la espalda.

—Tu te cortabas...—Susurró Tanya con la voz ahogada—¿Por que?

—¿De verdad me estas preguntando eso?—Bella le envió una mirada envenenada y Tanya al mirar sus ojos lo supo. Fue por su culpa.

La rubia se dirigió hacia su casillero bajo la recelosa mirada de ella y sacó una sudadera con el logo de las porristas, que era el mismo que tenía el equipo de football. Se acercó a Bella y se la tendió al mismo tiempo que le susurraba:

—Lo siento.

Bella tomó lo que le ofrecía y Tanya abandonó los vestidores.

Eso Bella no se lo esperaba.

Salió del shock rápidamente y se puso la sudadera para luego dirigirse hacia el gimnasio donde la esperaba una enfadada entrenadora.

.

Después de ese extraño suceso, Bella estuvo mas relajada.

Tanya pasaba a su lado y le enviaba una mirada de disculpa.

Tenían mucho de que hablar, o eso es lo que pensaban Tanya y Bella, pero no apresurarían las cosas.

Isabella le dará el tiempo suficiente para que ella pueda procesar la información y que pueda manejar la culpa que en ese momento seguramente la estará carcomiendo.

.

—¿Como te fue?—Preguntó Edward sin apartar la mirada de la carretera. Bella sonrió al escuchar la típica pregunta.

—Bien—Y esa fue la misma respuesta de siempre, pero esta vez estaba siendo sincera.

—¿Segura?—Edward enarcó una ceja en su dirección.

—Completamente.

Bella le contó a Edward lo que sucedió con Tanya haciendo que el cobrizo se sorprendiera.

—¿Entonces ella te pidió perdón?—Preguntó de nuevo para estar seguro.

—Sí, así es.

—De todos modos, me sigue cayendo mal—Y dieron por sanjado el tema.

Siguieron hablando de otras cosas hasta que llegaron a la casa de Edward. Los Srs. Cullen habían invitado a Bella a cenar y ella aceptó gustosa, obviamente luego de haberle pedido permiso a su madre.

Edward estacionó el auto en la entra y cuando ayudaba a Bella a bajar, Alice llegaba en su porshe.

—¡Hola!—Saludó cuando llegó a su lado.

—Hola—Contestaron Edward y Bella al unísono.

Entraron y fueron recibidos por Esme que se encontraba mirando la televisión pensando en lo que podría cocinar esa noche.

—Yo iré a mi habitación—Dijo Edward—Tengo que terminar un trabajo.

—De acuerdo—Sonrió Alice—Vamos a mi habitación —Arrastró a Isabella y cuando llegaron, cerró la puerta con llave y puso música con volumen no tan alto para poder hablar.

—Ven, siéntate—Le dijo a Bella. Así lo hizo—Al final, nunca te pude mostrar lo que Jasper me regaló para nuestro aniversario—Se puso de pie y caminó hacia su mesita de noche.

Bella miraba con paciencia como buscaba el objeto en cuestión.

Alice se acercó a ella con una hermosa caja en la cual guarda todas sus joyas. Bella la tomó y al abrirla lo primero que vió, fue una hermosa cadenita de plata con un corazón azul.

—Es un diamante—Escuchó que Alice le dijo.

—Es muy hermoso.

—Si ¿Verdad?

Bella le tendió el collar a Alice para que lo guardara y le preguntó:

—¿Por que no lo usas?

—No lo se—Sonrió—Siento que esto, la primera vez que lo use tiene que ser en un gran acontecimiento... En una ocasión especial que estoy segura que se acerca.

—Si tu dices...—Bella se encogió de hombros restandole importancia a lo que acababa de decir su amiga.

Tok Tok Tok

Se sobresaltaron cuando escucharon que golpeaban la puerta.

—¡Adelante!—Gritó Alice.

—Lamento interrumpir chicas—Dijo Esme asomando la cabeza por la puerta—Pero ya está lista la cena.

—Ok. En seguida bajamos—Le contestó Bella y Esme con una última sonrisa, abandonó la habitación.

—Vamos—Alice tomó la mano de Bella y la volvió a arrastrar hasta que llegaron al comedor y se sentaron. Isabella lo hizo al lado de Edward mientras que Alice en frente.

—¿Como te fue hoy en la escuela?—Le preguntó Carlisle cauteloso a Bella.

—De hecho, me fue bastante bien.

—¿Algún problema o algo...?

—Si te refieres a Tanya y a su séquito, ellas... se comportaron.—Encogió sus hombros tratando de restarle importancia al asunto. No quería hablar de eso en este momento—¿Y a ti como te fue en el trabajo?—Carlisle sonrió logrando que Bella también lo hiciera sabiendo que él se enfrascaría en una gran conversación de lo mucho que le gusta ser doctor.

—Me fue muy bien, excepto cuando fue un niño y una mujer con serios hematomas en sus cuerpos—Su mentón se tensó de furia—Dijo que estaba bajando las escaleras con el niño en brazos y tropezó. Obviamente no le creí...

—¡Oh por Dios!—Exclamó Esme—¿Tu crees que el esposo le hizo eso?—Preguntó angustiada.

—Lamento decirlo, pero si. Es imposible hacerse ese tipo de lesiones solo con caerte de las escaleras—Suspiró Carlisle.

—Que maldito—Dijo Alice indignada— ¿Y el niño? Dios, no me quiero imaginar las cosas que tuvo que ver.

—Eso mismo pensé yo cuando los revisé.

—Pobre mujer—Murmuró Bella para si misma, pero todos la escucharon y asintieron de acuerdo.

—Hablemos de otra cosa, por favor—Pidió Esme un poco triste imaginándose la tortura que es el día a día de esa mujer y su pobre hijo.

—¿Como que?—Preguntó Carlisle.

—De Edward y Bella—Dijo Alice con una sonrisa viendo como los susodichos se ahogaban con su comida.

—¿Que quieres hablar sobre ellos?—Preguntó Esme confundida.

—El hecho de que no pueden estar juntos.

—¿Por que no pueden estar juntos?—Preguntó Carlisle frunciendo el ceño.

—Tengo 22 años—Respondió Edward como si eso explicara todo.

—21—Corrigió Alice.

—Faltan dos días para que cumpla 22

—Bueno, pero faltan dos días, aun tienes 21—Replicó.

—De acuerdo—Interrumpió Carlisle antes de que Edward pueda refutar y no terminen mas la discusión. Conociendo a sus hijos, era mejor hacerlos callar—Sigo sin ver el problema a la situación.

—Bella es menor de edad—Respondió Edward con una mueca—Estar juntos es ilegal.

—Corrección—Comenzó su padre—Tener relaciones sexuales es ilegal. Si no sucede nada de eso, no hay problemas legales.

—¿Pero como puedes hacerle entender a un Juez que ella seguirá siendo virgen hasta llegar a los 18?—Cuestionó el cobrizo enarcando una ceja en dirección a Carlisle.

Por otro lado, Bella estaba tomando un rojo carmesí.

No podía creer que estuvieran hablando tan libremente sobre el sexo y su virginidad frente suyo. Para ella, eso es como un tema tabú que nunca se imaginó que lo terminaría discutiendo con la familia Cullen.

—No es necesario que lo hagan—Intervino Esme con un poco de esperanza. Nada le gustaría mas, que ver a Edward y Bella como pareja. Pasaron muchas cosas y eso sería como un rayo de luz en tanta obscuridad.

—¡Ay por favor mamá!—Exclamó Alice rodando los ojos—Edward se estuvo resistiendo a lo que siente por Bella durante mucho tiempo y Bella es una adolescente con sus hormonas al punto máximo...—Le envió una mirada de disculpa a su muy sonrojada amiga que todavía no podía pronunciar palabra alguna—¿Cuanto tiempo crees que aguantarían sin tener sexo? Perdón por la expresión, pero es la pura verdad.

—Bueno... Yo tengo una solución, pero eso depende de cuan grande es el amor que se tienen—Dijo Carlisle.

—Estamos abiertos a todas las opciones—Edward compartió una mirada con Bella pidiendo una respuesta y ella asintió estando de acuerdo.

—Bueno, cuando una persona es menor de edad y se enamora de un adulto, es imposible estar juntos sin tener problemas legales, pero a veces su amor es tan grande que le piden permiso a los padres del o la menor para...

—¿Para que? ¿Cual es la solución?—Preguntó Bella impaciente, al fin encontrando su voz. Edward se encontraba del mismo modo.

Carlisle el ver su estado, solo pudo suspirar y decir:

—La única solución para que puedan estar juntos sin tener ningún problema, es casándose.


o_O

¿Alguien se esperaba eso? ¿Alguien? Porque yo no, se me ocurrió cuando estaba por un poco mas de la mitad del capitulo y no pude evitar escribirlo... Vamos a ver como sigue esto. Ustedes comente sus opiniones teniendo en cuenta que esto es FICCIÓN Cualquier cosas puede pasar ;) Ademas, creo que si se casan, tengo un hermoso epílogo en mente... No lo se, ustedes deciden .

Perdón por haber demorado tanto en actualizar, pero es que últimamente no estoy teniendo unos días muy lindos que digamos. (Fui al doctor y por lo que le conté, tengo que ir al Psicólogo. Mi mamá va a averiguar para uno que queda cerca de mi casa)

Espero que puedan entenderme.

¿Que les pareció? ¿Merece Reviews? :D

PD: Se pasan por mi nueva historia que se llama lazos de sangre? Pueden encontrar el trailer en mi perfil.