Capítulo 52.
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Michael esperaba a Corvinus en su oficina, venía a traerle el listado de la gente en la cual confiaba no harían un alboroto ante el repentino cambio de vida que se les vendría cuando por fin hubiera paz en este mundo. Un Cleaner había aparecido y le había dicho que se colocara cómodo que Alexander Corvinus estaría con él en quince minutos, Michael le asintió y prosiguió a sentarse, un par de minutos después se levantó cuando sintió la presencia familiar de Selene cerca. "¿Qué traes ahí?" le preguntó como saludo, el enojo que sentía para con ella volviendo con todo.
Selene colocó el folder que traía sobre el escritorio, "Información sobre los covens de toda Europa…" le contestó. De hecho podía marcharse y dejar el material sobre la mesa pero en cuanto lo iba a hacer Michael con la mano le hizo una seña para que esperara mientras al mismo tiempo se estiraba para con la otra mano apretar un botón sobre el escritorio, botón que se apagó un segundo después.
No creía tener que decirle que hacía ese botón, ella debía de saberlo. "Siento la forma como te hablé ayer…estaba enojado." Selene visiblemente incomoda le asintió, y decidió ir al punto por el bienestar y entendimiento de las cosas. Habló antes de que Corvinus se presentara y de nuevo una conversación entre ellos fuera relegada a algo que para ahora estaba pensando sería improbable, poder tener una conversación sencilla y normal con ella. Por el otro lado, estaba haciendo lo mejor posible para demostrarse calmado, civilizado, no quería asustarla con su rencor, espantarla, quería contenerse. Primero quería respuestas. "…He escuchado rumores sobre Česlav y tu y…bueno, sé que para ahora no hay nada entre nosotros pero–"
"Nada sucedió." Le interrumpió para que no siguiera hablando. De hecho, las últimas treinta y seis horas las había pasado pensando en que le diría a Michael cuando este le preguntara, no darle explicaciones, decir la verdad o mentirle. Había decidido mentirle, tan ridículo como le pareciera, dejarle creer que a ella no le importaban sus sentimientos, que le interesaba más ser bienvenida de vuelta por los vampiros que él, que pensara lo que quisiera y se alejara, pero llegada la hora no había podido mentir. Y no había podido estar con Česlav cuando sentía que estaría engañando a la única persona que había tenido sentimientos genuinos para con ella cuando nadie más la respaldaba.
Él sabía muy bien que de hecho algo había sucedido, algo que él no llamaría 'nada'. Pero obviamente ese algo no era nada comparado a tener sexo. Al principio no había creído en los rumores, Selene sabía que él tenía sentimientos para con ella, al menos asumía que vendría a hablar con él para terminar las cosas de una vez y dejarle claro que continuaría, con quien más que con Česlav. Después entre mas lo pensaba más extrañas le parecieron las cosas, Selene le había hablado de Česlav, como olvidarlo, su amante de la mayor parte de su vida, y en este mes y medio en que se habían distanciado ella nunca le dijo que el tal Česlav se encontraba bajo su mismo techo, lo que lo hizo empezar a sospechar. Luego cuando fue a la sala de vigilancia a hacer su turno uno de sus lycans de confianza le había dicho 'tienes que ver esto' seriamente, lo que no se le pasó por la mente era que le estaban mostrando una escena de la sala de entrenamiento en la cual Selene y Česlav se estaban besando febrilmente….no solo besando. Inmediatamente el enojo con el lycan cambió a un sentimiento de decepción, decepción de ella, ni siquiera le había interesado hacer ese tipo de cosas en un lugar más privado, no, lo había hecho prácticamente en público. Selene obviamente lo estaba disfrutando, devolviéndole los besos, exponiéndole el cuello para que la besara, acercándolo más, quejándose, vio al hijo de perra mordiéndola y no supo porque eso fue lo que más le dolió –tanto que les rugió como si lo pudieran escuchar–, que ella se dejara aunque sólo fuera para alejarse un segundo después. Selene era de él, su sangre era suya, su cuerpo era suyo, no debía porque estar compartiéndose así como así. Y aún así…..ella se había marchado con Česlav rumbo a las instalaciones de los vampiros, seguramente a su habitación.
Cuando fue a entrenar con los lycans horas después su mente estaba lejos de estar en el entrenamiento, no quería ni atacarlos, no quería estar ahí, lo único que podía sentir era odio contra ella, rencor, decepción, emociones que sabía era mejor no usar contra los lycans pero que contrariamente disminuían cada vez que recibía un golpe y aunque apenas si podía pensar en lo que sentía físicamente, emocionalmente era un alivio. Cuando ella se le acercó a darle un consejo –que se concentrara–, rencor y humillación se habían desbordado y por eso le había contestado de la forma que lo hizo, conteniendo lo que en verdad quería hacer y decirle. Horas después cuando se había sentado a tratar de pensar con cabeza fría el asunto cayó en cuenta de algo, Selene no tendría el descaro de arrimársele a hablar con él después de haberlo traicionado completamente. "No estás diciendo que nada sucederá." Le contestó tras varios segundos.
"Hay cosas mucho mas importantes para mí en estos momentos que ese tipo de distracciones." Le dijo, en su mente en ese instante por ejemplo tan solo pensaba en que no debía de tener este tipo de conversación o acercamiento con él cuando en veinticuatro horas tendría que pasarle sus memorias a Corvinus, a Fane y a Anna.
¿En serio? Por qué eso no fue lo que le pareció cuando le mostraron lo que ellos dos habían estado haciendo. Pero no dijo lo que pensó porque quería tantear el terreno, ver que tan sincera ella podía ser sobre ese asunto. "Pues para mí también pero un momento de debilidad lo tiene cualquiera," se encogió de hombros, "y donde hubo fuego cenizas quedan." Eso lo debía de saber ella más que nadie.
Su primer impulso fue contestarle que no había habido fuego ahí, que la persona en su mente todo el tiempo había sido él pero no lo hizo. Si Michael se creía con derechos sobre ella como para hacerle reclamos entonces ella también tenía derechos sobre él, en el momento quiso preguntarle por la mujer que había besado en la noche de año nuevo pero no lo hizo. No venía a lugar. Era mejor dejar las cosas así. Mantener la hipocresía. Michael se alejaría poco a poco. A ninguno de los dos les convenía continuar una relación intima. Además, ¿de qué serviría continuar algo que estaba destinado a fracasar? Si las cosas serían difíciles ahora después de que acabaran con Marcus tan solo se harían imposibles. Él se iría con los lycans y ella, a ella probablemente la desterrarían. Si las cosas se llegaban a colocar normales él podría terminar su carrera y trabajar para Corvinus o algo, encontraría a una mujer buena y llevaría la vida que estaba destinado a llevar. Selene no podía ni brindarle mucho…¿qué clase de compañera sería ella para alguien como él….? "Entre mas hablemos hoy más fácilmente pueden ver este momento en mis recuerdos." Le recordó.
Michael no la escuchó, "¿Qué pasará después de que hayan tomado tu sangre?" preguntó, "¿Hablarás conmigo entonces?" esperó que le respondiera pero de nuevo no lo hizo, bien, ese era el momento de dejarse de farsas, "Sé exactamente lo que sucedió entre tú y Česlav, me lo mostraron." Silencio, Michael le sacudió la cabeza, decepcionado de que ella no tratara siquiera de defenderse o demostrara que había caído en su propia mentira, "En verdad no tienes idea de lo que estoy sintiendo, ¿verdad? ¿De lo que quiero hacerte? ¿De lo que quiero hacerle a ese idiota?" Quería implementar la violencia, acabarla, acabalo a él. Hacerlos sufrir, violencia.
Selene le mantuvo la mirada mientras veía como la respiración de Michael se aceleraba y en ese momento tuvo un mal presentimiento de todo esto. Si no sabía cómo manejar las cosas era probable que terminaran con Michael lastimándola. "Los lycans–"
"¡Lo sé, Selene, no tienes porque darme una lección ahora!" le gritó con rabia, los lycans tenían un sentido de posesividad mayor al que se consideraría normal, el lycan en la sala de vigilancia le había dicho para hacerlo calmar, había asustado a los Cleaners con su rugido, no solo a los Cleaners. "¡Este no soy yo! A mi nunca se me pasarían esta clase de pensamientos por la cabeza. Quiero gritarte, maltratarte, tratarte como un zapato, matarlo." Ella de nuevo le mantuvo la mirada pero no le contestó nada, aunque sí la vio alterada, teniendo cautela. ¿Cautela? ¿Porque no pensó en eso antes de meterse con él? "¡Y tú, tú sabías muy bien lo que hacías cuando me dejaste beber de ti y ni siquiera me lo advertiste!" le dijo acusadoramente de lo que apenas hacía horas se acababa de enterar, todo esto era culpa de ella. Por supuesto, la persona que se lo había dicho no tenía ni idea que Selene lo había dejado tomar de ella y tan solo le había palmeado la espalda y dicho eso, 'no es como si la perra te hubiera dejado beber de su sangre, porque sino sí estarías jodido.' Al escuchar la frase todo había tenido sentido y aún así había pedido explicación para estar seguro. Selene lo había manipulado.
"¡Eso es un mito!" le respondió muy bien sabiendo a que se refería, y aunque era un mito en el momento se estaba sintiendo culpable. Supuestamente se creaba un lazo emocional con la primera persona de la que uno bebía después de ser transformado, de ahí el apego de Michael –el cual para ser sincera había estado presente desde antes de que le diera de beber de ella–, de ahí el sentimiento de posesividad y violencia que había provocado en él. Tuvo que haberle contado pero no lo había hecho, había actuado en silencio pues para ella eso no era más que un mito. O había actuado en silencio para su beneficio. Y él tenía razón, este no era él.
No pudo detenerse y se acercó a cogerla del brazo fuertemente y pudo ver que a ella le dolió, "¿Te parece que esto es un puto mito?" le preguntó con voz sumamente ronca, estaba a medio transformar y no podía volver a su forma humana, antes al contrario, estaba haciendo todo lo posible por controlar al híbrido. "Nunca te lastimaría y eso es lo único que quiero hacer ahora." Ella empezó a luchar y la soltó inmediatamente aventándola hacia atrás, Selene yéndose los dos pasos que la separaban de la biblioteca y golpeándose en la espalda con esta, libros incluso cayendo al piso y Michael no le dio demasiada importancia a si la había lastimado. Česlav la trataba peor en los entrenamientos así que no tenía nada de qué preocuparse…pero tampoco iba a caer ante sus instintos más bajos. En vez de continuar actuando violentamente se sostuvo fuertemente de un asiento.
Selene y apenas podía mover su brazo del dolor, no, este no era el Michael que ella conocía. Y sí, ella había producido todo esto, era la culpable. "Eres bueno controlando tus emociones." Le dijo, queriendo que lo hiciera, que tratara más. Había escuchado de la posesividad lycan y aunque él era uno nunca creyó que fuera a ser implementada en ella, principalmente porque nunca pensó que lo fuera a lastimar de esa manera.
Eso era fácil decirlo, soltó el asiento y se le arrimó de frente, retándola, "Y tú eres la maestra en hacerlo, ¿verdad?" le preguntó, sino podía lastimarla físicamente sí podía hacerlo con palabras.
"Aléjate." Le dijo en cuanto sospechó cuáles eran sus intenciones.
Podía sentir su miedo y eso lo deleitó, Michael le sonrió sin ganas pero burlonamente, "Siempre pensé lo mejor de ti, Selene, aunque todo indicara que no debía. Aunque tú me dijeras que no debía." escuchó pasos lejanos acercándose y la vio que continuó en su lugar, ella no era la de la clase que le huiría a una discusión.
Vio que empezó a decirle cosas hirientes, eso era lo que iba a hacer, se iba desquitar con palabras. "Siempre te lo advertí, ¿cierto?" le preguntó desafiándolo siempre le había dicho que ella no era tan buena persona como él creía, si no lo había aceptado era cosa de él. Colocó sus manos contra su pecho para hacerlo alejar, no le gustaba la falta de espacio entre ellos en ese momento, lo empujó hacia atrás y tan solo para molestarla lo vio inclinándose hacia ella de nuevo.
"Sí, y nunca quise escuchar." Le contestó tomándola de las muñecas y apretándoselas fuertemente, tanto que sus manos se abrieron por autonomía propia. Viendo lo que hacía tomó aliento y llamó el cambio a humano nuevamente, un segundo después la soltó y se alejó, "Y trato de controlarme, llevo veinticuatro horas haciéndolo, y por más que trato mis pensamientos siempre terminan en lo mismo, no valiste la pena." La fijó con la mirada, "Si esta persona en la que te has convertido desde el momento que llegaste aquí es tu verdadero yo, no vales la pena." No valía nada, mentirosa, manipuladora y traicionera.
En el momento de escuchar esas palabras sintió una explosión dentro de sí. Impacto, enojo, decepción, tristeza. Trató de no dejarlo ver qué le estaban causando sus palabras pero estaba haciendo un mal trabajo. No encontró que contestarle. Suponía que sí le había valido la pena y el tiempo cuando se la estaba cogiendo en la cabaña.
Corvinus llegó para con sorpresa encontrarse con Michael y Selene y un ambiente que sintió demasiado hostil, "¿Está todo bien?" les preguntó.
"¿Por qué habría algo de estar mal?" Michael le preguntó girándose hacia el viejo y colocando espacio entre Selene y él.
Corvinus notó la cámara de su sala apagada, cualquier cosa que los dos estuvieran haciendo aquí no era algo bueno por la forma en que Michael sonrojado y sin aire ignoraba la presencia de Selene y esta se encontraba tensionada detrás de este y matándolo con una mirada que con cada segundo se demostraba más fría y llena de desprecio, también húmeda.
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Capítulo 53
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Sentía las miradas que le estaban dando mientras se internaba en las instalaciones de los vampiros pero las ignoró. Si la querían detener que lo hicieran pero al fin y al cabo nadie lo hizo. Se detuvo ante la puerta de Česlav y tocó. Tras unos segundos lo escuchó decir que estaba ocupado y que regresara después. Enojada y sabiendo en lo ocupado que estaría le abrió la puerta y no se equivocó, en la cama estaba con dos vampiras, los tres voltearon a mirar a la vez, la mujer de abajo obviamente aún en las ansias de la pasión. Česlav la ignoró y continuó haciendo disfrutar a la mujer, la que estaba a un lado se agachó y continuó besándole la espalda y acariciándolo mientras le prolongaba el placer a su amiga. Selene entró sintiendo humillación y cerrando la puerta. Ella muy bien sabía que él estaba lejos de ser un santo pero era la primera vez que lo veía participar en un acto de estos. De la nada un recuerdo le llegó.
Flashback:
Su primera vez con él había sido hacía más de dos semanas. Ella después de haber disfrutado de su compañía por más de dos días le había dicho que las cosas se tenían que acabar. Česlav le había respondido que quería una relación con ella. Selene había quedado de pensarlo. Ahora, en una gala que Viktor estaba dando lo veía mirándola y tras unos momentos en que estuvieron solos la empezó a tocar y a decirle cosas al oído. Estúpidamente y sin mucha experiencia se dejó convencer, en cuanto fue posible se escabulleron de la reunión. Cuando todo estuvo terminado alguien llamó a la puerta y ella se escondió en su closet solo para escuchar desde adentro que una mujer entraba a la habitación y por lo que escuchaba Česlav la rechazó. "Tanto que hablaste de querer tener una relación monógama conmigo." Le dijo en cuanto salió vestida de nuevo y Česlav como si nada se le acercó a besarla.
Tenía que estar bromeando, "Te he sido fiel desde que te dije que quería algo serio." Era hasta estúpido, ella lo rechazaba, le decía que lo iba a pensar, y mientras lo hacía a él le tocaba que rechazar a todas porque no quería dañar las cosas por si estas se daban. "No es mi culpa que ellas vengan a buscarme porque las hago sentir bien."
Eso era bastante típico de él, "Te sientes tan orgulloso de saber tanto cuando no tiene merito alguno que seas un libertino." Le recriminó y en cuanto acabó vio que la sonrisa se le desapareció. Su mirada se enfrío. Estaba tratando con una persona de la misma calaña de Kraven, solo que Česlav había sabido como engatusarla, como Fane le había dado a entender.
Česlav no se disculpó, no tenía porque hacerlo, además, en más de una ocasión ella le había dado palabras similares. Le molestaron sus palabras como siempre lo hacían aún así no la dejó salir. Había veces que los silencios de ella y sus palabras la hacían sonar como una vampira de siglos de experiencia, otras veces como una niñita adolescente. No tenía ni veinticinco años de vida, inmortal o humana, era una niñita que no trataba de ver las cosas como eran. "Es la verdad, así como es verdad que soy un libertino decadente. Y no me ves haciendo un drama de eso." Ella había crecido en un mundo donde la virginidad y pureza sexual era considerado un honor, él no.
"¿Y me preguntas porque no quiero tener una relación contigo?" sus palabras y descaro eran inconcebibles.
"Más me pregunto porque me elegiste para ser tu primero cuando tienes tan mala impresión mía."
"Impresión es una noción que puede llegar a estar errada. Tu eres un hedonista."
"Y te pesa tanto estar perdiendo la cabeza y el corazón por este hedonista, ¿no es cierto?" le preguntó colocándose la chaqueta.
Selene lo fijó con la mirada, por esto mismo en los últimos cinco años su única compañía había sido la soledad, porque no quería problemas, "Ya no tengo corazón."
"Sí, por eso estabas llorando aquella noche." Le dijo con ironía y echándole en cara que la había visto llorando, después se dispuso a dejarla sola. "Yo te quiero en serio Selene." Se acomodó el corbatín en frente de un espejo, "Sé cuidadosa de que no te vayan a ver dejando esta habitación. Que error sería que supieran que estuviste conmigo."
Fin del Flashback.
Ni siquiera con el acto que estaba presenciando estaba destruyendo la imagen impoluta que tenía de Česlav. Siempre había sabido que era así, así que ni por eso lo podía juzgar. ¿La decepcionaba? Sí, pero ellos ya no eran nada como para que esto le causara sentimientos fuertes. Tan solo le molestaba que la irrespetara continuando. "¿Me siento a esperar mientras terminas?" le preguntó desde su posición.
Česlav estaba cerca y continuó empujando contra la vampira, colocando su frente contra su hombro y cerrando los ojos fuertemente, "Si te sientes interesada en este tipo de cosas ya es muy tarde para que te las enseñe." Le dijo, voz ronca. Él había respetado su relación sentimental con Selene, nunca la había engañado, nunca la había tratado de hacer cambiar sus opiniones acerca del sexo. Ella era solo para él y él para ella, y aunque a lo último se colocó aburridora la noción de la monogamia la verdad era que nunca le hubiera gustado compartirla con otro hombre al mismo tiempo que estuviera con él. Ahora eso no importaba.
"Afuera." Les ordenó a las vampiras, quienes la miraron como si no escucharan bien, Česlav apuró el paso. Estaba aquí para hacerle un favor, no para que la denigrara.
En cuanto la escuchó echando a su compañía abrió los ojos y en cuanto hizo contacto visual con su mirada enojada se corrió. Un par de segundos después le asintió a la mujer que aun le besaba la espalda para que se marchara. Luego se sentó en la cama y también le hizo una seña a la otra mujer a quien besó en los labios antes de marcharse. Mientras se colocaban en camino las dejó en la cama y fue al baño. "No tenías ningún derecho en echarlas."
Selene lo escuchó e ignoró a las mujeres mientras se vestían. Se hizo a un lado cuando estas dejaron la habitación, unos segundos después lo vio saliendo, desnudo y mojado. "Tan solo vine a decirte que es posible que Michael te busque para reclamarte lo ocurrido conmigo antes de ayer. Si lo hace no le busques problema."
Česlav buscó su pantalón, "¿Qué, está celoso por algo que ni siquiera ocurrió?" le preguntó burlándosele pero su tono de voz serio. "No sales de un Kraven para conseguirte otro."
Selene le sacudió la cabeza, sabía muy bien que si Michael le llegaba a decir algo a Česlav este lo tomaría como una ofensa. Que siquiera le dirigiera la palabra sería una ofensa, así como lo hubiera sido para ella que un lycan se le acercara para hablar, ahora le tocaba que convivir con eso. "Hablo en serio Česlav. Su lado lycan está colérico–"
"¿Su lado lycan?" le preguntó girándose hacia ella, el descaro, "Esa basura no tiene más lado que el lycan. Él no es un vampiro. Que te entre eso en la cabeza."
Como quisiera, muy bien sabía que hacerlo cambiar de opinión sería imposible, era un supremacista vampiro. Si los dos se llegaban a encontrar y no cedían sangre se derramaría. De ambos. Česlav llevaba las de perder pero eso no quería decir que no se esforzaría por lastimar a Michael. "Escúchame, Česlav, si le das la posibilidad de atacarte lo hará. Está cegado por–"
Viendo la intensidad con la que hablaba algo se le hizo evidente, "¿Te ha lastimado?" le preguntó no demostrándole que le molestó bastante la idea del animal siendo irrespetuoso y ella siendo tan estúpida como para dejarlo y después sacar la cara por él. Selene le sacudió la cabeza, justo como solía hacerlo cuando le quería esconder algo, "Mira la hermosura con la que te viniste a meter." Esta vez sí le sonrió con desprecio fingido. "Consejo tomado. Ahora lárgate, no eres bienvenida ante mí."
Selene lo vio alistando una toalla, ya ella había cumplido con avisarle. "No te hagas matar por tu ego." Le dijo abriendo la puerta.
"No tendría honor si le dejara a la basura esa salirse con la suya." Alcanzo a decirle antes de que diera un portazo y se marchara.
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Capítulo 54
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Selene se despertó con una sensación extraña, inmediatamente se sentó en la cama al ver el reflejo de una luz contra la pared, reflejo que no debía de haber, cuando miró hacia la puerta esta estaba abierta.
"No te preocupes, soy solo yo." Le dijo dos minutos después de haber entrado en la habitación, "No vengo a lastimarte."
"¿Qué haces acá?" le preguntó al verlo parado en la oscuridad. Selene inmediatamente se levantó, "Creí que no valía la pena." Le dijo bajando el arma que sostenía y colocándola sobre su nochero, no sin antes colocarle el seguro de nuevo. La habitación estaba en oscuridad y la única luz que entraba era la del corredor que entraba por su puerta.
"Quería hacerte sentir mal." Le dijo yendo al punto, "Pero soy tan idiota que por eso también me siento mal." Selene no le contestó y de nuevo miró hacia la puta puerta, "No te preocupes, está abierta para que los vampiros no vayan a creer que vine a mancillarte o algo por el estilo." Una precaución por si a ella no le habían colocada cámaras o micrófonos en la habitación.
"¿Qué mierda quieres?" le preguntó al jugar con su paciencia. ¿Acaso creía que porque se estaba sintiendo mal de haberla tratado como la había tratado ella lo olvidaría?
"¿Acaso no tengo derecho de sentirme mal de que te dejaras manosear de ese tipo justo horas después de que te dijera que te extrañaba? ¿Cómo crees que me siento?"
"¿Qué quieres?" ¿Qué había hecho? Se preguntó, una vez más admitiéndose que dejarlo acercar había sido un error egoísta que había cometido.
"¿Te acostaste con él?" ella le había dicho que nada había sucedido pero lo que había visto era bastante. Si Selene denominaba lo que ellos habían tenido en su cabaña como 'algo casual' y 'solo sexo' porque no iba a decir que lo de Česlav había sido nada.
"Eso no importa."
Inmediatamente se le acercó pero de nuevo ella dio un paso hacia atrás, "¡Sí importa!" le dijo, recordando la mirada de dolor de ella cuando le había dicho que no valía la pena. "Necesito saberlo." Tercamente ella se negó a darle una respuesta, "Me gustaría saber si los momentos buenos que tuvimos no fueron más que una farsa, ¿no crees que merezco saberlo?"
"No me acosté con él." Le dijo, en el momento teniendo la necesidad de que todo quedara solucionado, de no comportarse tercamente para continuar peleando. Algo que ya ni le interesaba. Ella no le iba a reclamar a él, eso haría las cosas peores para la decisión que había tomado. "Pero eso no interesa, no hay nada entre tú y yo. Tu puedes hacer lo que se te dé la gana y yo también, así que déjame en paz."
¿Entonces porque no se había acostado con Česlav? Por lo que vio en el video habían estado a un paso de hacerlo. Para ahora las emociones contra Selene habían desaparecido, solo quería respuestas, volvió al sillón y se sentó, tratando de calmarse nuevamente. Estuvo un par de minutos ahí, mirando el piso, pensando en que decir, Selene a la distancia no decía, no hacía nada. "Tengamos la conversación que debimos de haber tenido hace tiempo." Le pidió.
"No creo que los humores sean los mejores en este momento."
"Calmémonos."
"Yo estoy calmada." Al menos más que él. Michael la miró y tras un segundo le asintió, lo vio levantándose y marchándose.
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Michael se había ido para su habitación negándose a continuar pensando en la situación aunque de momento a momento las cosas volvían a su mente. Durmió bien. Cuando se despertó se alimentó y se tomó un baño, luego salió a buscarla. La vio fuera de la sala de vigilancia junto a tres vampiros, dos a los que no les conocía los nombres y Fane. Se les aproximó al tanto de que ellos lo habían notado y de que seguro estaría interrumpiendo algo, "¿Podemos hablar?" le preguntó. Selene lo miró y pareció dudarlo por unos segundos, después le asintió. No la esperó y caminó hasta una de las salas de interrogación a las cuales le había pedido a Corvinus que dejara un momento sin vigilancia, que él necesitaba hablar algo con Selene en privado y que los vampiros no debían de enterarse de lo que se dirían. "¿Eso es lo que haces tú, controlar tus emociones cuando estás conmigo? ¿O estas simplemente desaparecieron cuando llegamos aquí?" le preguntó tras haber intercambiado unas frases con ella. Había sentido claramente que entre ellos habían habido emociones genuinas, no podía ver como Selene hacía borrón y cuenta nueva como si nada. La mirada preocupada que ella le mandó le pareció hasta hipócrita. Y él había sido un ridículo, ella siempre había dejado en claro que lo de ellos era sólo sexo y ahora se sentía mal al ver que ella mantenía su palabra y él desde el principio había creído que eso era una fachada para esconder sus sentimientos.
Por supuesto que ella controlaba sus emociones, no sólo junto a él sino junto a todo el mundo. A diferencia de las dos reuniones que habían tenido anteriormente lo sintió calmado. Tomó un respiro, "Michael tu muy bien sabes cuánto aprecio tu compañía y amistad, pero nada más que eso va a volver a suceder entre nosotros."
"Compañía la tuve. ¿Amistad? Lo dudo, tu nunca rompiste esa barrera conmigo."
Él muy bien sabía que ella había roto barreras por él. Ella misma se lo había dicho, ella misma lo había tratado como nunca había tratado a ningún otro hombre en su vida.
"¿Es tan fácil para ti dejar lo que tuvimos atrás?" le preguntó al verla muda, sin defenderse. Estaba muy al tanto que si uno de los dos se iba a abrir emocionalmente iba a ser él. Ella no lo haría de ninguna forma. Normalmente él tampoco era del tipo emocional pero ambos tenían una conexión que no quería dejar perder así como así, no todos los días uno encontraba una persona con la que se sentía tan bien, y en su caso mal. Selene se quedó mirándolo, su expresión impávida al principio y luego vio emoción cruzando por sus ojos por un segundo, y a continuación bajó todas sus barreras con un suspiro.
Decidió hablar con la verdad, suspiró, "Por supuesto que no." Simplemente había compartido con Michael cosas que nunca había compartido con nadie más. Él era desde lejos, la persona más desinteresada, interesante y buena que había conocido. "Lo que compartimos en la cabaña fue….algo que nunca había tenido. Pero siempre fui realista, te dije que eso era algo del momento, nunca te di esperanzas para el futuro. Ahora las cosas son diferentes, tu sabes que no podemos continuar con–"
"¿Si pudiéramos lo harías?" le preguntó, dejando los celos de lado.
Selene le mantuvo la mirada, "Eso no viene al asunto, Michael."
La conocía lo suficiente como para saber que le daría un no rotundo si en verdad lo pensara, ahora sólo evadía la pregunta. "¿Por qué si me quieres estás dispuesta a dejar que los vampiros arruinen lo que tenemos?" Dijo querer porque ya estaba cansado de usar las palabras 'tener sentimientos' entre ellos. Y llamó a los vampiros porque sabía que si se estaba alejando era por ellos y no porque a ella ya no le interesara personalmente mantener una relación. Los lycans también estaban en contra de su relación con ella pero a él no le importaba, era su vida, si no les gustaba que se lo aguantaran.
"¡Por ti!" le respondió, ¿acaso no lo podía ver? "¡Porque quieren que te mate! ¡¿Acaso no entiendes que estoy haciendo todo lo posible para que perdonen tu vida?"
"¡No necesitas hacer nada! ¡Ya te lo dije, no me importa que los vampiros quieran matarme!" le respondió también alzándole la voz. Si los vampiros querían matarlo no sólo se tendrían que enfrentar con él.
"¡A mí sí me importa!" Michael aun era nuevo en este mundo, no sabía las cosas que podrían llegar a sucederle si caía en las manos de uno de sus sádicos compañeros… "Mira, Michael," le dijo calmándose un tanto, "Estoy acostumbrada a tratar mis asuntos por mi cuenta, sin la necesidad de que alguien se incumba o de la cara por mí." Le dijo recordándole que había ido tras sus espaldas a pedirle protección para ella a Corvinus. "Si a ti no te interesa que los vampiros quieran matarte bien, eso esa asunto tuyo. El mío es que dejen eso de lado, que al final no me tengan que pedir que te mate."
"Y que pasará si de repente se dan cuenta que si me necesitan y deciden no atentar contra mi vida, cuando todo esté terminado, cuando haya paz, cuando te perdonen, cuando me hagan a un lado, ¿qué pasará entre nosotros?"
Selene lo miró a los ojos, "Nada."
"¿Nada?" le preguntó un tanto sorprendido por la forma sin emoción alguna con la que le había respondido.
Selene se remojó los labios, "Lo de nosotros solo se dio por las circunstancias de la situación, ahora que la situación ha cambiado–"
"También lo ha hecho tu mentalidad." Culminó por ella, y calumniándola, volviendo a la actitud de horas atrás.
Selene sabía que lo que había hablado por él era el descontento de la situación, "Piensa lo que quieras." De hecho que pensara de esa forma hasta lo ayudaría a dejarla atrás.
"Sabes," le dijo mientras ella se levantaba y se empezaba a marchar, "La mejor manera de demostrarle a los vampiros que estas con ellos y que nunca tuviste nada conmigo es volver con Česlav. La mejor forma para alejarme será esa." Ella continuó caminando como si nada pero la vio enderezando su cabeza en cuanto esas palabras lo dejaron, "¿Estarás pensando en mi todo el tiempo mientras te revuelcas con él?" La puerta se abrió y se sorprendió al escucharla hablar pues no creía que se iba a dignar a responderle una provocación como esa.
"¿Y quién te dice que no estuve pensando en él todo el tiempo que estuve revolcándome contigo?" Le contestó siendo odiosa. Rebajándose a ser aniñada como lo era él.
Michael sabía muy bien que aquella insinuación no podía ser cierta. Pensó en usar su velocidad híbrida y cerrarle la puerta antes de que ella la cruzara y decirle que probablemente Česlav no la haría sentir como él la haría sentir pero eso era hasta telenovelesco, "Ponte en mi lugar, ¿A ti no te importaría que me acostara con otra? ¿Qué pensara en ti mientras la tocara?"
Selene no se giró, ¿acaso ya no lo había hecho? "Como te dije hace horas, ambos podemos hacer con nuestras vidas lo que queramos." Le dijo antes de marcharse.
En cuanto se quedó solo tuvo ganas de pegarle una patada a la silla enfrente de él por la frustración. Selene había utilizado ese tono de voz monótono que no le dejaba saber si hablaba o no en serio.
Era tan egoísta de ella querer volver a su comunidad vampira y tener que olvidarlo, así como era egoísta de su parte desear que no lo hiciera, que renunciara a lo que había conocido toda su vida por él.
¿Y Česlav? Que se fuera para la mierda. Exhaló pero en vez de hacerlo un rugido bajo lo dejó, el metal de la mesa se dobló bajo sus manos.
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Capítulo 55
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Michael la estaba esperando para el entrenamiento de esa noche en el mismo claro de siempre y pronto la escuchó acercándose, "Hagamos un pacto." Le dijo llamando su atención. "Tú de seguro te apegaste a uno en tus días de traficante de muerte. Haz uno conmigo ahora, uno mucho más noble."
"¿De qué hablas?" le preguntó sorprendida, no sabía si le hablaba en serio o era una niñería, tampoco sabía por qué le había salido con estas.
"Mira," Le dijo mientras procedía a explicarse, "Confiaremos en el otro. Nos cuidaremos las espaldas como lo hemos venido haciendo en el último mes, no importa qué. Y estaremos juntos hasta que encontremos una solución para nuestra situación."
Selene le frunció el ceño, sintiéndose a la defensiva, "¿Por qué estás desconfiando de mí?" le preguntó tras escucharlo, hasta ahora no encontraba nada que hubiera hecho en las últimas horas o semanas que pudieran hacerlo dudar de ella. Sí, no hablaban mucho, le tenía poca paciencia y solo le hablaba del mundo inmortal, pero así era ella, no era que le disgustara su presencia…Después de un mes desde el asesinato de Viktor se había acostumbrado a él muy fácilmente, tanto que le empezó a molestar que estuviera colocando su compromiso en duda.
"¿Desconfiando?" preguntó contrariado.
"Un pacto nace en la desconfianza." Selene le dio su punto de vista.
"No, no desconfío de ti, pero sí de la situación entre nosotros." Explicó, pues aunque con las semanas había descubierto que Selene era un persona relativamente fácil de llevar cuando le daba la gana también había descubierto que era sumamente complicada y confusa, "Solo quiero que ambos convengamos que no importan los problemas entre nosotros, vamos a hacerlos a un lado cuando nuestras vidas dependan del otro."
"¿Qué está sucediendo, Michael?" le preguntó, haciéndosele extraño que él de la nada le saliera con esto. Le debía de estar escondiendo algo. Además, los problemas entre ellos solían ser de la clase que veinticuatro horas después se habían solucionado.
"Nada, sólo he estado pensando mucho." Le reveló, "E imaginándome cada situación posible por la cual las cosas entre nosotros pudieran cambiar."
"Nada va a cambiar," le dijo, viendo lo inquieto que se encontraba. Ni siquiera había estado así en su segunda luna llena, había estado nervioso y ansioso, pero también callado y alejado.
"¿Qué si los lycans o los vampiros nos quisieran poner en contra? ¿Hacernos elegir un bando?" Sabía que había una posibilidad por muy remota de que eso ocurriera, siempre se la pasaban pensando que serían atacados, ¿pero qué tal si no?
"Los vampiros no tendrían ningún interés en ponerme en tu contra. Intentarán matarnos en cuanto nos vean. Soy la última persona que mi raza querría como aliado." Lo miró a los ojos, "En toda esta historia el que tiene una opción aquí eres tú, los lycans te aceptarán." Lo aceptarían a él pero no a ella, y no iba a hacer un pacto solo por protegerse a sí misma.
En ese momento tenía un mal presentimiento y no sabía porque, "Sólo confío en ti."
"También confío en ti." No sabía que mas decirle, en verdad parecía preocupado por eso, pero lo conocía muy poco, tal vez le gustaba hacer dramas por todo, como en los entrenamientos.
"Hay tres bandos en esta guerra, Selene. Los vampiros, los lycans, y tu y yo."
"Somos muy poco para ser considerados un bando." Por muy preocupado que estuviera tampoco estaba en ella mentir para hacerlo sentir bien. Prefería la dura sinceridad que le serviría más que un engaño piadoso.
"Lo sé." Le respondió. "Pero me hace sentir mejor saber que no estoy solo."
Secretamente a ella también. "No voy a impedirte que busques seguridad entre los lycans cuando lo encuentres necesario."
Michael sabría que Selene nunca le bajaría la cabeza a los lycans para ser aceptada, ni lo seguiría a él, "Somos tu y yo." Le dijo, "Y los que se quieran unir a nosotros, si llega a suceder." No serían ellos uniéndose a otros bandos, dubitativamente le extendió la mano, sospechando que se la iba a dejar estirada.
Selene miró la mano, "No es necesario. Confío en ti." Él no retiró la mano y mirándolo a los ojos vio que no lo iba a hacer. Selene dubitativamente depositó su mano en la de él y lo sintió aplicando demasiada presión para luego soltarla y mirar hacia el firmamento mientras exhalaba. Hoy estaba más extraño que nunca, "Vamos a entrenar." Le dijo guiando el camino.
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Capítulo 56
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"Entiéndeme, hombre, no es que no quiera ayudar o que no crea en tus palabras, lo que pasa es que no me creo la persona indicada para que me coloques al mando de tus cosas." Christopher, uno de los lycans le dijo.
Michael se llevó la bolsa de sangre a la boca, "Entiendo lo que dices, si fuera yo en tus zapatos estaría diciendo lo mismo." Le contestó, una de las cosas que le agradaba de Christopher era que se identificaba con él. Fue convertido hace un par de años, venía de un mundo completamente diferente al que estaba viviendo, aún se veía asustadizo e incomodo entre los lycans de más poder. Sería como él -había sido él- si no fuera el híbrido y no supiera que podría matar a todo aquel que le colocara un problema en frente. "Ya tengo a una persona que me respalda y-"
"¿La vampira?" le preguntó inclinándose y bajando la voz. Aunque la mayoría de los lycans le veían un problema al evidente interés de Michael por la traficante de muerte a él le daba igual. Tal vez porque los últimos años los había pasado prácticamente secuestrado por los lycans…
Michael definitivamente no quería hablar de ella, "No." Le dijo e inmediatamente continuó antes de que le fuera a hacer alguna pregunta, "Edward, el lycan-"
"Sé quien es Edward." Le interrumpió, era uno de los lycans más antiguos y experimentados del lugar. Se decía que el mismísimo Lucian lo había convertido y los rumores sólo aumentaron cuando Michael se le arrimó una vez y le dijo que lo recordaba de los recuerdos de Lucian. "¿Y si ya tienes ayuda para que me quieres a mí?"
"Quiero balancear los intereses en este lugar," Michael bajó la voz explicándose, "Confío en Edward pero como la mayoría de la gente ha vivido tanto tiempo pensando en la guerra que se ha convertido en un-"
"¿Robot sin sentimientos?" le preguntó burlándose y vio que el comentario no cayó mal.
A Michael el comentario le causó gracia, "Pues sí…" admitió, "He estado en conversaciones con Corvinus y le he colocado algunos puntos de vista de cómo es la vida entre los humanos ahora y que tal vez implementando estos estilos de vida después de que se acabe la guerra las cosas podrían ir por buen camino."
"¿Qué?" le preguntó un tanto sorprendido, "¿Y te ha aceptado las propuestas?"
"No, pero lo vi interesado en algunos asuntos."
"¿Cómo cuales?"
"Que cada lycan aprenda alguna profesión de su gusto para llevar una vida honrada, y ese tipo de cosas…"
"Yo era Ingeniero de Sistemas….." le dijo dejándose llevar, "A no ser que sea desarrollador de armas, lo demás no es algo que le interese a los lycans." A menudo se preguntaba que tanto habría avanzado las tecnologías de sistemas en dos años, cuáles eran los nuevos gadgets, sistemas operativos, redes, desarrollos…para ahora podía decir que sus conocimientos estaban desactualizados, y no era algo que le gustase admitir como profesional.
"Sí, yo era médico, y mira….."
"¿Alcanzaste a hacer el juramento ese que hacen los doctores?"
"El Juramento Hipocrático," Michael le dio a conocer el nombre y le asintió.
"Entonces ahora no es más que un Juramento Hipócrita…." Le hizo un comentario lleno de humor, e ironía.
Michael le sonrió por un momento, contento de tener este tipo de interacción de nuevo. No tratar con alguien…..lleno de machismo u hombría que lo hacía sentir poco valido ante esos que aparentemente tenían más testosterona que él. Odio y matanzas, "¿Qué estamos haciendo con nuestras vidas?"
Christopher le alzó las cejas ante la pregunta. No era la primera vez que hablaba con el híbrido pero las otras veces las conversaciones se habían tratado de lo más profesional posible. Ahora sentía como si el híbrido quisiera tener plática banal con él, "Nada bueno, definitivamente." Le contestó y después le dio una palmada en la espalda, si creía que su vida era difícil la del híbrido debía de ser peor, no solo le tocaba que sobrevivir para el día siguiente sino también preocuparse por todo el peso que tenía sobre sus hombros, y también por protegerse para no ser asesinado ya fuera por otros lycans queriendo obtener estatus de alfa o por los vampiros queriendo vengarse. "Hermano, donde estuviéramos afuera, le estaría comprando una cervecita." Le contestó riéndose y llevando su bolsa de sangre hasta la de él para hacer como si brindaban.
Michael le sonrió cortésmente, pero no respondió nada.
"Aguafiestas." Le contestó pudiendo ver que incluso en la vida humana Michael no había sido un juerguista, era demasiado serio y callado y eso no venía de ser acabado de convertir. Probablemente era la clase de tipo que se tomaría sus traguitos y socializaría pero que al final de la noche se encontraría en un rincón disfrutando de la soledad o del tiempo con alguien especial. "Uy, sí," le añadió, imaginándose volver a ser humano, "un barcito, buena comida, buenos tragos, buena música, buena compañía, y por supuesto….hermosas mujeres."
Michael se sobó la cara fuertemente, "No soy esa clase de personas….." le dijo, "pero suena tan bien que lo extraño."
Christopher le sonrió, "No tenemos un barcito, ni buenos tragos, mucho menos buena música, pero tenemos buena comida," miró hacia la bolsa de Michael y luego a su alrededor en la cafetería, era media noche, había gente más de la normal a esa hora, "y claro, lo que nunca falta," señaló hacia una mesa, "hermosas mujeres."
Michael le volvió a sonreír, "Creo que pasó en eso último." Le dijo, no queriendo pensar en desquitarse, o aquello de que un clavo sacaba otro clavo. Tan solo estaba tratando de no pensar en Selene.
"No hermano, si yo fuera el híbrido…..me aprovecharía, lo único que tendría que hacer cada noche sería esto," le dijo tapándose los ojos con una mano y luego empezó a señalar al azar, "Tin, tin y tin," decía mientras supuestamente señalaba las mujeres con las que se acostaría esa noche.
"¿A duras penas uno puede con una y vas a elegir a tres?"
Era el híbrido, no dudaba que pudiera con más de tres, "Hermano, sinceramente creo que eso es lo que usted necesita, quitarse esa tensión que mantiene encima, y para eso tenemos rubias, peli rojas…..o si te atraen más las morenas…"
Sintiéndose en mayor confianza decidió arriesgarse a hacerle un comentario, "¿Alguna vez fuiste proxeneta? Porque creo que ese puede ser un buen trabajo para ti después de que salgamos de estas."
"¿Qué pasó con la vida honrada?" le preguntó entre risas, "Con ser tu hombre de confianza como me lo estabas pidiendo."
"La propuesta sigue ahí, pero creo que en el momento te están interesando más los placeres carnales….."
"Ok, ok, pospongamos estos placeres por unos minutos más." Volvió a tomar de su bolsa de sangre, se puso a pensar en lo que era lo último serio que habían hablado, "Creo que nos hemos desviado bastante del tópico original."
Michael le asintió, "Si Corvinus acepta algunas de mis propuestas sobre cómo llevar una vida más similar a la humana me gustaría que tú te encargaras de ello. Me explico, le hablé sobre una especie de jardín infantil donde los niños inmortales se pudieran conocer y también aprender…un colegio, por decirlo así."
"¿Crees que los vampiros van a permanecer lo suficiente aquí como para que eso llegue a pasar?" le preguntó, con un toque de interés, "los vampiros son una manada de elitistas orgullosos, ¿en verdad crees que van a dejar que sus niños se revuelvan con nosotros?"
"La verdad no sé." Le admitió, todas sus asunciones no eran más que eso, asunciones, "Lo que sí sé es que no todos los vampiros están interesados en una guerra, la gran mayoría quieren que esta guerra se acabe. Y si se acaba los que quedarán relegados serán aquellos guerreros que no se den por vencidos, gente que se quedará atrás. Al los guerreros ser la única protección de los vampiros a estos no les quedará de otra que seguirlos y exponerse más, o quedarse y adaptarse."
"¿Has estado pensando en esto bastante, ¿no es cierto?" le preguntó recordando su discurso de inspiración días atrás. Michael le asintió, "¿Por qué yo? Hay otros, muchos lycans más preparados que yo…."
Le sacudió la cabeza, "Va a ver gente que no le van a gustar mis ideas, eso es seguro. Necesito pelearlos pero no lo puedo hacer solo, por eso acepté la ayuda que varios lycans me están brindando. Mientras nosotros estemos discutiendo día a día con esa gente las cosas tienen que continuar, y no quiero que alguien que ya tenga odio y rencores contra la otra raza se vea inmiscuida. Confío en ti porque desde la cena de año nuevo te he estado estudiando, no te interesa el poder, sólo eres alguien más, como yo. Confío en ti por la conversación que acabamos de tener, aún no te has convertido en ellos….." dijo señalando hacia atrás, hacia un grupo de lycans en particular.
Christopher le asintió, "Si necesitas ayuda de este lado también la necesitarás del de los vampiros…."
Y ahí era donde se complicaba la cosa, nadie lo iba a querer ayudar, y aquellos que quisiesen probablemente no lo harían al estar siendo presionados por los vampiros, "Lo sé." Le dijo exhalando.
"Tal vez esa vampirita tuya pueda ayudarnos."
El humor a Michael le cambió en ese momento, la decepción volvió, o no volvió, siempre había estado ahí, tan solo aumentó, "Ella no es nada mío. Y no nos ayudaría."
Empezó a comprender lo que estaba sucediendo, o a sospecharlo. Ni para los lycans o los vampiros era un secreto la…..admiración que el híbrido tenía para la vampira que lo había convertido, admiración que él no tenía duda se podría haber convertido en algo mas, sino por parte de ella sí por parte de él. Ser un hombre y estar encerrado por meses con un mujerón como lo era ella solo podía llevar a una cosa, bueno a varias…..dependiendo de las personas. Esas dos cosas podían ser mutuamente excluyentes como podrían no serlo, sexo y amor. Ahora, no podía apuntar a la una o a la otra y decir es esta, lo que sí podía decir era que los rumores eran ciertos, los de Michael estar interesado en la vampira. Y probablemente su mal humor provenía del otro rumor que acababa de salir al aire, que la vampira andaba con un traficante de muerte. "No hagamos planes mientras estemos despechados." Le dijo, metiéndose en su vida privada aunque sabía que no sería bienvenido.
Michael lo miró con un tanto de enojo pero este se fue en cuanto vio su mirada de que no había querido entrometerse sino darle un consejo, "¿Estemos?" le preguntó con el tono que decía que él no estaba despechado, mucho menos por Selene. Él nunca había tenido derechos sobre ella, ¿entonces porque iba a estar despechado ahora? Decepcionado, sí, sí lo estaba. Selene era la mujer que lo había acogido cuando nadie más lo hubiera hecho, quien le proveyó un techo y prácticamente se auto declaró su aliada para luego olvidársele todo en cuanto llegaron aquí. No, él no estaba penando románticamente por una mujer que apenas si conocía de hacía unos meses. Una mujer que no lo había dejado conocerla.
Christopher le asintió, "Sip," le dijo señalando hacia una mujer que se marchaba, "Lorna ahí donde la ves terminó todo."
"¿Por qué?" Michael preguntó mas por dejar de pensar en Selene que por interés…..
"Me agarró engañándola con ella, ella, ella y ella." Dijo apuntando con su dedo a las cuatro mujeres. Michael le alzó las cejas, "Soy un tipo bueno," le dijo para que ahora no creyera que iba a ser igual de irresponsable con el trabajo que le estaba pidiendo hacer, "sólo que engañar es lo mío." Le reveló. Era divertido, el andar con una y con otra, mantener en apuros, escondiéndose, haciendo algo con una sabiendo que la otra podía descubrirlo…era la acción. Claro, no quería a ninguna de las mujeres ni ninguna lo quería a él, por eso engañaba. Con una mujer que lo quisiera probablemente primero habría un dilema en su cabeza sobre lastimarla. "Ahora, puedes negarte, pero que me dices de ese dicho de un clavo saca otro clavo…." Le dijo obvio a lo que le estaba preguntando y señalando a la misma mesa de mujeres lycans que le había mostrado anteriormente. "No me cabe duda que ni Koh te rechazaría." Una lycan oriental que estaba más buena que el pan pero que solía interesarse por los lycans más poderosos, poor ejemplo Michael, ella se le había prácticamente tirado encima a Michael la noche de año Nuevo. Al él no contestarle nada continuó estudiando sus alrededores, "O si te gustan las más respetables," señaló hacia otra mesa, donde Abby se encontraba con otro lycan. Abby era la típica muchacha buena gente y bonita que caía bien. Los años como inmortal aún no la habían llegado a cambiar. Habría intentado algo con ella sino supiera de antemano que lo iban a rechazar. Además, tal vez era demasiado buena.
Michael estaba a punto de negarse pero sintió pasos que se detuvieron justo detrás de él, se volteó para encontrarse con el Cleaner que había operado.
"¿Podemos hablar? En privado…." Le preguntó al híbrido pues lo había estado esperando a que estuviera a solas pero todo el día lo había pasado entre los lycans. Ahora sus tres días libres empezaban y no quería pasar ni un minuto más en estas instalaciones. Sólo sería cumplir con este pequeño favor para marcharse.
A Michael le sorprendió y apuró lo que quedaba en su bolsa de sangre, "¿Está todo bien?" le preguntó creyendo que venía a alguna clase de consulta médica, olvidando que el médico de los Cleaners ya había regresado de las vacaciones.
"No, no es eso." Como las indicaciones lo dictaban lo guió hasta un lugar alejado donde ojos mirones no los siguieran, el quirófano. Ya allí de uno de sus bolsillos sacó un papel doblado y se lo pasó. Michael lo recibió frunciendo el ceño. El Cleaner se marchó sin ningún problema, pero nada más fue pasar por la sala principal para que de repente lo estuvieran deteniendo y llevando a una de las salas de interrogación donde el híbrido se encontraba. El trozo de papel arrugado en la mano de este, su furia visiblemente apenas y contenible.
