Miró hacia ambos lados, no hay nadie alrededor. ¿Qué esta pasando? ¿Qué?
Detrás suyo, tan sólo queda lo que antes fue su área laboral ¿Qué es ahora? Un desastre, uno grande. Incluso en la parte de atrás, dónde están las impresoras, sí, allí mismo... Parece que hubo un corto circuito. El papel se está quemando rápidamente.
Frente suyo, puede ver un precioso atardecer, uno de los más hermosos que pudo haber visto: amarillo, naranja, rosa y violeta, parece ilustrado por uno de los mejores artistas. Incluso puede ver el sol sin quemarse; aunque el aire sigue apestando a cigarro.
¿Dónde está? Parece ser el pequeño balcón al cuál tanto teme. Tras unos segundos pensándolo, mira hacia abajo. Su mano derecha sostiene su nueva taza, esa que es celeste y tiene un adorable dibujito de un halcón en el medio.
Dentro de ella, aparentemente hay capuccino. Últimamente esta tomándolo mucho, se le hace más fácil de digerir grandes cantidades que el café normal. Encima de la bebida hay crema con canela, apetitoso.
Más abajo de sus manos, están sus pies. Estos se encuentran a pocos centímetros de un abismo de 21 pisos de altura. Muerte segura caer por allí, además de que podría sentir que es volar por unos cuántos segundos, una linda experiencia de seguro.
Y aunque se ve tentador, en realidad es aterrador.
Trata de dar unos cuantos pasos hacia atrás, pero de repente, alguien lo toma por los hombros, impidiéndoselo.
—¿A dónde crees que vas, eh?
Alfred al instante reconoce la voz, y ¿Saben qué? Lanzarse de aquel balcón ahora se ve como una buena idea. Mas esta inmovilizado.
—Hey, hey, calmado, soy yo, ¿Por qué lloras?
¿Está llorando? Oh, vaya. Aquella cabellera roja se hunde en su cuello. Sus blancas manos sujetan su cadera. Y su mirada irradia lujuria. Respira hondo al lado de su mejilla, y luego le muerde la oreja, haciéndolo temblar.
Se siente tan asqueroso, está tan indefenso. —Sé un buen chico para mí, por favor, Al...
Siente arcadas, tiene asco, quiere huir. Y en ese punto, despierta. Su habitación está oscura y en silencio, su cuerpo esta todo sudado. Está temblando demasiado
Se levanta rápidamente de la cama, corriendo hacia el baño, casi tropezándose en el camino. Se siente impuro, sucio y desgraciado. Da asco.
Una vez dentro del pequeño cuarto, se arrodilla frente al inodoro y sin pudor alguno, lleva directamente dos de sus dedos a su garganta.
Adiós cena. Qué asco. Mueve los dedos, adelante para atrás, en círculos. Su cabeza también da vueltas, sus ojos se llenan de lágrimas, incluso se mancha un poco el pijama. Lo está haciendo brusco, es salvaje, se está lastimando. Y cuando siente que ya no hay nada más que expulsar, sólo para.
Todo un hilo de saliva y otra clase de sustancias extrañas cuelga de sus labios, la escupe y jala la cadena. Su cuerpo entero tiembla, tiene asco, tiene asco. Por lo tanto, comienza a desvestirse.
Parece de madrugada, pero poco le importa, decide tomar un baño de agua fría, heladísima. Sentado en la bañera, llorando en silencio, con sabor a hierro en la boca, (de seguro se arañó la lengua o algo), es que desaparece su erección.
Alfred duda de su orientación sexual. En ese aspecto de su vida y en muchos otros más, no sabe quién es, se siente perdido y a la merced del mundo.
No tiende a sentir atracción sexual por nadie, le da repulsión el sexo con alguna clase de penetración. A lo largo de su vida le han gustado hombres y mujeres, casi por igual. Sólo ha tenido una pareja en sus 25 años de vida.
Un amor de secundaria, de los que la gente no debería interesarse tanto porque no son nada serio. No deberían serlo. No tienen qué.
Sin embargo, con él fue diferente. Su primer y único novio era aquel que apareció en su pesadilla. Siempre seguirá apareciendo en ellas.Todo en un principio era tan mágico y lindo... Al final se volvió un infierno del cuál difícilmente pudo escapar.
Drogas, alcohol y sexo. Con mucho, demasiado chantaje emocional. Durante tanto tiempo, se sintió como una marioneta sin potestad puesta en las manos de un manipulador. Un objeto que en cualquier momento se podía desechar. Que incluso Dios le había dado la espalda. El cielo se hacía más gris cada día.
Como humanos, erramos. Nos levantamos, nos caemos, nos lastimamos y cometemos nuestros errores. Pero, a pesar de sentirnos perdidos, debe haber un camino, una razón.
Porque es imposible tener una nariz que respire, un corazón que lata, un cerebro que piense y un alma que sueñe si no somos nada.
Si Alfred vivía cuando otros tantos habían muerto, debía ser por algo.
Algo, algo... Él estaba buscando ese algo. Pero eso sólo era cuestión de tiempo. Pronto hallaría la respuesta.
Con pocas fuerzas, cerró la llave del agua. Su cuerpo entero titiritaba, incluso sus labios estaban pálidos. Había estado demasiado tiempo allí sentado. Pero al menos ahora se sentía limpio. Sano. Y puro.
Cuando son su alarma para ir a trabajar, él ya tenía fiebre.
︿︿︿︿︿︿︿︿︿︿︿︿︿︿︿
This is so short, fuuuuck ;;. I am so so sorry, this piece of shit is just going to worse. Can u guys forgive me? I can't do this anymoreeeee ;;;
︿︿︿︿︿︿︿︿︿︿︿︿︿︿︿
Dear Sayonara Distance:
Owwww~ thank u so much ;v ;. Puedo morir de alegría con lo que dices, en serio, de alguna manera siento que lo que hago vale la pena.
Ay, ay, apenas termine de publicar edto voy a responder tu PM ;; que tods esta última semana he tenido puros exámenes y drama a mil pero, ya voy D: Gracias, en serio, gracias por todo.
Dear G:
Loool xD No eres el único al que le pasa, no te preocupes~~
Ahhh, me diste tantas ideas para lo que vendrá en un futuro que creo que haré un altar con tu nombre ;A ; Y bueno, quien sabe, en el próximo capítulo veremos que le pasó a Vanya~
AHHH. Eh, gracias, gracias, uh. MesientohalagadxynodeberíaporquesóyuninútilyAHHH. Спасибо большое~~
