La villa de Little Spring sorpresivamente tenía un amplio número de jóvenes mujeres disponibles deambulando por las calles. Era un área vacacional, así que quizás muchas de ellas trabajaban en el área y otras se encontraban allí en sus propias vacaciones.

A donde fuera que los tres jóvenes hombres caminaran había ojos entornados y risitas de muchas chicas. Tachoro, en particular, llamaba las miradas más apreciativas, aunque los hermanos Aburame atrajeron su parte justa de silbidos y admiraciones. Eso era algo de lo fresca, distanciada tranquilidad que se atrevían a dar las observadoras y ablandar su conducta tranquila.

Era bastante gratificante, Shibiki notó, estar en un lugar donde nadie te conocía como el shinobi raro que tenía bichos en el cuerpo. Él amaba a sus kikaichuu, pero era bastante difícil encontrar una mujer que se sintiera de la misma forma. Shibiki observó a su hermano. Shino parecía completamente ignorante de las evaluativas miradas paseándose sobre su alta figura. Incluso Tachoro parecía perdido en sus reflexiones.

Un gran grupo de chicas súbitamente los rodeó y comenzaron a preguntarles cosas triviales. Tachoro respondía educadamente. Un par se engancharon a Shino en particular y le preguntaron cuál era su nombre, su color favorito y cuál no. Shino intentaba con esfuerzo no ser tosco, pero ésta clase de interacción no era su favorita.

Varios postes atrás, Hinata se escondía detrás de la esquina de una cerca y miraba atentamente a su compañero y sus nuevas seguidoras. Se las había arreglado para alcanzarlo después de ser informada por Shibi que los tres chicos se habían ido al pueblo. No obstante su pequeña y alegre sonrisa se había esfumado ante la vista de una docena de chicas rodeando a su mejor amigo e invadiendo su espacio personal. Triste, se encontraba de pie a las sombras sintiéndose bastante regordeta en su sudadera con caperuza y pants shinobi. Todas esas chicas vestían lindas y pequeñas faldas y blusas cortas.

Tal vez… tal vez fue su error haber ido. No es como si Shino la hubiera invitado a venir. Ella sólo se apresuró a seguirlo. Tal vez él quería pasar más tiempo con algunas chicas normales y por eso no le dijo que se iba. Hinata tristemente mordió su labio y se escabulló.

OOOOO

De regreso al área vacacional, la conmoción de los nuevos arribos finalmente culminaba. El clan Ishitaka había llegado. Los Ishitaka eran parientes sanguíneos de la abuela paterna de Shino, Iiko, una gentil, adorable mujer que era el pilar emocional de la familia Aburame. Su hermana gemela, Zuriko era lo opuesto a su hermana, aunque ella, también, era un pilar de su clan.

Shibi retuvo un suspiro ansiando escapar de su mañosa septuagenaria tía mientras ésta le daba una palmada en el cachete derecho –y no en el de la cara. Su esposa, Kinako, rió como siempre lo hacía. Shibi secretamente pensó que la única razón por la que su tía lo atormentaba era para hacer reír a su esposa, por la que era también la única razón que él tenía para tolerarla. Por supuesto Hyuuga Hiashi no tenía que vivir con tales ultrajes.

La familia inmediata de Tachoro y la no-tan-inmediata había llegado. Taro, su hermano pequeño, estaba de pie en el centro de atención de sus tías. Su cabello sedoso y rubio, grandes ojos azules, y rostro angelical usualmente derretían a las mujeres alrededor de él, y él lo sabía. Pacientemente permitió que las varias mujeres Aburame lo admiraran y besaran sus mejillas. Cada una de ellas exclamó cuan lindo era.

Desde la esquina, Shinomaru observaba silenciosamente la reunión. Haciendo memoria en su perceptiva mentecita, el notó que sus tías nunca hacían tanto escándalo o lo besaban así aunque era técnicamente un año más pequeño que Taro, y se preguntó por qué. Shinomaru brevemente ponderó si era porque no tenía cabello amarillo. Incapaz de hallar una respuesta se encogió de hombros y decidió ir a observar insectos.

Taro esperó varios minutos más de mimos antes de escaparse para encontrar a su primo. En el camino pasó a una sirvienta de apariencia extraña que le saludó educadamente.

OOOOO

Shinomaru disfrutaba observando los mosquitos de agua que danzaban sobre la superficie del pequeño estanque. Sería muy gracioso ser capaz de caminar en el agua de esa manera.

"Esa chaqueta. ¿No significa que tienes tu enjambre de kikaichuu, Shinomaru?" Taro preguntó desde atrás.

Shinomaru volteó su rostro para encarar a su primo antes de asentir.

Una punzada de celos pasó por la cara de Taro. Los Ishitaka no recibían sus mariposas hasta ser más mayores. Shinomaru regresó su atención a los bichos deslizándose sobre el agua.

"¿Qué estás haciendo?"

"Estoy observando los insectos. Son muy bonitos."

"No parecen muy especiales para mí. Las mariposas son mucho más bonitas," Taro argumentó.

"Ellos pueden bailar en el agua," Shinomaru señaló.

"¿Y?"

"Me gustaría hacer eso," Shinomaru admitió tranquilamente.

Taro rió. "Eso es estúpido. La gente no puede bailar en el agua."

"Sí pueden," Shinomaru frunció el ceño.

"No."

"Sí."

"No."

"Sí."

"¡No!"

"Sí."

"¡NO!"

"Sí."

"¡Está bien. Pruébalo!" Taro bufó y cruzó sus pequeños brazos sobre el pecho. "Muéstrame. Baila en el agua."

Shinomaru dudó, pero él sabía que estaba en lo cierto. Se puso de pie y se balanceó en una roca plana a la orilla del estanque. La luz del sol brilló hacia él desde la superficie del agua oscurecida. Colocó una sandalia en el agua y se imaginó a si mismo estando allí. Shinomaru retuvo su pie allí durante un minuto completo antes de balancear su otro pie hacia abajo.

El agua fría se lo tragó con un splash. Durante varios desorientadores segundos perdió la dirección y no pudo saber en qué dirección estaba la superficie. Entonces un fuerte par de manos lo tiró hacia arriba en el aire. Tosiendo y balbuceando todavía estaba consciente para escuchar la risa burlona de Taro.

"¡Te dije que no funcionaría, baka!"

"¡Shinomaru! ¿En qué estabas pensando?" su tío Soru preguntó preocupado. "Pudiste haberte ahogado de esa forma."

Shinomaru miró hacia abajo abatido mientras se disculpaba.

"Está bien. Sólo… sólo piensa en ello cuidadosamente la próxima vez, ¿está bien?"

Shinomaru caminó apenado hacia su habitación.

OOOOO

"¡Shinomaru-kun! ¿Cómo es que estás tan mojado?" Hinata exclamó.

La pequeña boca del niño tembló y miró hacia abajo avergonzado.

"¿Shinomaru-kun, qué sucede?"

Él negó con la cabeza y no dijo nada. No quería que Hinata-neesan se riera de él.

Hinata gentilmente tomó su mano y lo llevó al baño para darle una de las largas y mullidas toallas del resort. Le ayudó a quitarse el abrigo mojado y lo secó.

"¿Fuiste por un chapuzón?" Hinata preguntó casualmente.

Desde el pasillo vino una explosión de burlonas carcajadas. Shinomaru se encogió visiblemente incrementando su preocupación por diez.

"¡Shinomaru!" Kaoru entró corriendo desde el pasillo. Cuando vio a su hijo a salvo envuelto en una toalla, suspiró con alivio. "Shinomaru, ¿en qué estabas pensando haciendo algo tan peligroso? ¡pudiste haberte ahogado!"

"Lo siento," balbuceó.

"Sólo… sólo se cuidadoso la próxima vez, ¿está bien?"

El asintió, justo como había hecho con su tío. Su madre le dio un abrazo tranquilizador antes de ir a buscarle ropa seca. Ella regresó un minuto después con un set completo de la ropa de su hijo, exceptuando el abrigo que simplemente lo dejaron colgado para que se secara.

"¿Shinomaru-kun, en dónde están tus lentes?" Hinata preguntó.

"Los perdí en el agua," admitió con tono derrotado. "Eran especiales porque son pequeños y no tengo otro par. Mi papá me los dio." Sorbió la nariz un poco, tratando de no llorar como un bebé.

"Enséñame," Hinata pidió.

"¿Qué?" Shinomaru miró hacia arriba. Hinata sonrió para sí, esos ojos eran justo como los de Shino.

"Enséñane en dónde los perdiste." Ella tomó su mano gentilmente.

Él la llevó hacia el pequeño estanque y señaló en dónde se había caído, pero no había manera de tener sus lentes de nuevo. El agua del estanque era oscura y turbia.

"Aquí están," Hinata lo tranquilizó, habiendo escaneado el agua con su Byakugan.

"¿Qué?"

Hinata saltó ligeramente en el agua y colocó una pequeña cantidad de chakra debajo de ella. Momentos después, un pequeño remolino apareció y disparó un chorro de agua hacia el aire depositando unos pequeños lentes oscuros en su mano extendida. Los secó con su chaqueta y volteó para encontrar a Shinomaru boquiabierto en shock.

"¡E-estás parada en el agua!"

"¿Huh? Oh, um, hai," Hinata respondió. No era nada especial, así que su repentina expresión maravillada la tomó por sorpresa.

"¡Sabía que era posible!" Shinomaru exclamó. "Taro no me creyó, pero yo lo sabía!"

"¿Caminar en agua?"

Shinomaru asintió ansiosamente, sus ojos descubiertos brillando con felicidad.

"De hecho, es bastante común," Hinata admitió.

"¿De verdad?"

"De verdad. Shinomaru-kun, esto era lo que intentabas hacer cuando caíste al agua?" Hinata preguntó.

Shinomaru asintió tímidamente.

Hinata parpadeó y entonces rio encantada.

Por alguna razón, la risa de Hinata-neesan no lo hizo sentir tan mal como la de Taro lo hizo.

"Shinomaru-kun, tu realmente vas a ser un gran shinobi pronto," ella sonrió.

Shinomaru parpadeó. ¿Ella lo estaba halagando por haber caído en el agua?

"La mayoría de los shinobi no comienzan a hacer entrenamiento en agua hasta que son mucho más grandes, y usualmente después de que ellos han dominado caminar por las paredes y los árboles. Saltarte directamente a la caminata en agua es bastante ambicioso de tu parte." Le tendió sus lentes de sol.

Sus enormes y expresivos ojos parpadearon antes de aceptar sus lentes y ponerlos de regreso en su pequeña nariz.

"No lo hice. Fallé." Él señaló.

"Todo el meollo del entrenamiento es aprender nuevas cosas, y las cosas que en su mayoría valen la pena aprender toman tiempo en dominarse," ella dijo alentadoramente. Le tendió las manos, "Ven."

Shinomaru la miró incierto. Él ya había tenido una mala experiencia en ese estanque hoy.

"Es por eso exactamente porque debes de intentarlo de nuevo hoy," Hinata le contestó como si le leyera la mente. "Ven."

Shinomaru se paró en la roca una vez más, pero ésta vez Hinata lo dirigió a pararse directamente encima de sus pies. Ella tomó sus manos y lo mantuvo apoyado mientras él ponía un pie y después el otro encima de los suyos. Lo ayudó un poco con el uso del chakra para pegar las plantas de sus pies por encima de los suyos.

"Mis pies se sienten con hormigueo."

"Ese es mi chakra. ¿Sabes algo acerca del chakra?"

Shinomaru asintió. "Shino-niisan y papá me han hablado acerca de ello. Puedo hacer un poco de chakra con mi mano."

"Para caminar en agua necesitas enviar chakra a la planta de sus pies y usarlo para mantenerte por encima de la superficie del agua. No debes rendirte si no puede hacerlo a la primera. Como dije, la mayor parte de la gente no comienzan a aprender esto hasta que se convierten en Genin."

Shinomaru asintió con impaciencia. No importaba si no lo podía hacer sólo. Incluso tampoco importaba si él no podía hacerlo hasta después de muchos años. Hinata-neesan podía hacerlo, y eso era lo que importaba.

La miró con duda. "Shino-niisan sabe cómo hacer esto?"

"Hai."

Shinomaru sonrió.

OOOOO

Shibi observó silenciosamente mientras Shinomaru levantaba sus manos y formaba una pequeña bola de fulgoroso chakra entre sus palmas. Su pequeña cara estaba inmersa en concentración. Él y Hinata sentados en el pasto junto al estanque en los jardines.

"¡Eso es increíble, Shinomaru! ¿Crees que puedes hacer lo mismo con tus pies?"

Shinomaru miró con atención hacia abajo, hacia sus pies descalzos y reflejó la dificultad en su rostro mientras se concentraba. No sucedió nada.

Hinata esperó varios minutos más antes de reunir chakra en la punta de sus dedos y gentilmente tocó la planta de sus pies.

"¡Eso hace cosquillas en mis dedos!" lanzó un gritito Shinomaru.

"¿Qué, esto?" Hinata preguntó inocentemente antes de hacerle cosquillas a su otro pie.

Shinomaru se tiró al pasto con una explosión de risas histéricas.

Cuando se sentó se acurrucó a su lado y le preguntó, "¿Hinata-neesan, sabes algunas historias?"

"¿Historias? Conozco algunas. ¿Quieres escuchar una?"

Shinomaru asintió emocionado.

"Bueno, hay una en particular que creo te puede gustar. Comienza así…"

Notas del autor:

No puedo… escribir más… (suspiro… mi cuidadosamente espaciada tabla de familia fue toda aplastada en un borrón de texto. Sorry!)

Lo siento si este capítulo fue muy largo. Consideré cortarlo antes pero quería un final con una nota feliz.

Gracias de nuevo por todos los alentadores reviews.