Hola...
¿Que tal?
Pues bien, aquí estoy YO, presentando un nuevo Capitulo... y bueno, les tengo una mama y una buena noticia, la respuesta se las daré...OTRA VEZ, al final de la Historia ¬¬' y no sean tramposas lean primero el capitulo ja ja ja ja ja
Les dejo saludos y una enorme Gratitud a aquellas(os) lectores que se toman su molestia de dejarme su comentario, saludos y a todos y espero leerlos...
Capítulo 9
Snow sospechaba que algo no andaba bien, algo no estaba funcionando normalmente cómo lo había planeado y sabía que las cosas iban a complicarse en lugar de beneficiarlo, sus ojos claros comenzaron a brillar por el desespero que sentía, había ofrecido a los cinco tributos restantes una oportunidad para vivir, un año en el que el Capitolio tendría a cinco ganadores, y los muy idiotas habían desperdiciado un buen obsequio de su parte.
Sonrío mientras bajaba la mirada, algo le decía que esos mocosos se habían detenido para charlas con el chico amoroso y eso era muy peligroso, si los tributos sabían quién era Peeta Mellark entonces había una gran probabilidad de que estuvieran ahora de parte de ese chico.
Suspiró cansinamente, se llevó su arrugada mano al oído donde descansaba un comunicador móvil el cual presionó.
- "¿Si, señor?" – se escuchó la voz de uno de los vigilantes.
- Envía a los Mutos… ahora.- ordenó el hombre mientras cortaba la comunicación, estaba harto de toda esa mierda, acabaría de una buena vez con los intrusos y con la revolución que se escondía de él, y Snow se encargaría de que todo Panem fuera testigo de sus planes.
Iba a ejecutar al chico amoroso y a sus amigos ante las cámaras y con ello todo acabaría.
Apolo veía a Peeta con ojos de admiración, sabía todo sobre los amantes trágicos, todo desde que había participado en los séptimo cuartos juegos del hambre, todo sobre la desaparición de Katniss Everdeen, y ahora tenía al chico frente a él.
- Me pregunto qué dirá mi padre cuando se entere de que te he conocido…- comentó el muchacho mientras miraba al rubio platicar con los chicos que lo acompañaban.
- No dirá nada porque vas a morir, cuando Snow se entere no va a permitir que salgamos con vida ¡Y por eso no tiene sentido que te deje vivir, es más te haría un favor matándote aquí mismo! – exclamó Caín mientras levantaba su mano sosteniendo una afilada espada, pero Cato lo detuvo casi de inmediato.
- Deja al niño en paz, nadie va a morir, no si nos ayudan…- interrumpió el muchacho mientras le quitaba el arma.
- ¡Tú qué sabes! ¡Deberías estar muerto, ella te mató yo lo vi esa noche! – respondió Caín a punto de perder el control, todos estaban mirándole.
- Caín, ya basta…estás haciendo el ridículo solamente…- intervino Dante quien se acercaba.
- ¡Pero…!
- ¡Nada, si vamos a morir en este maldito lugar que sea luchando por libertad!
Apolo sonrío al escuchar las palabras de Dante, Roxana no podía creer que aquel que había asesinado a tantos niños con las manos desnudas, estuviera hablando de pelear por su libertad y morir si era necesario.
- Desde un principio dudé de la promesa de Snow de dejarnos vivir a cambio de matarles, Caín, tal vez tengas razón y no salgamos de aquí con vida pero… estoy segura de que si ayudamos a Peeta Mellark y a los demás a rescatar a Katniss Everdeen, nuestras muertes no serán en vano… y yo no pienso seguir permitiendo que más niños mueran en este lugar…- Roxana se acercó al muchacho y lo encaró.
- Tú eres valiente o demasiado tonta… pero tienes razón…- respondió Caín ante la sonrisa abierta de la morena, Dante le miraba de reojo.
- Como dicen por ahí… prefiero morir de pie que vivir siempre arrodillada (dicho de Emiliano Zapata)- comentó ella mientras se giraba hacia Peeta con una enorme sonrisa.
- Creo que hay una chica a la que rescatar ¿No? – dijo Caín mientras se dirigía a Cato, este simplemente sonrío.
Rosana tomó a Apolo de la mano y tras Peeta Mellark comenzaron a seguirle, iba a ir hasta donde Katniss Everdeen se encontraban; fue en ese preciso momento cuando todos se detuvieron y muy lentamente comenzaron a girar la mitad de su cuerpo y con los ojos desmesuradamente abiertos por la sorpresa fueron testigos de cómo un grupo de cinco lobos mutantes se formaban frente a ellos.
- ¡Mierda! – gritó Caín mientras aferraba la espada entre sus manos y veía cómo los animales rugían hacia ellos, chispeando a Thresh y a Cato con sus asquerosas babas, el rubio simplemente se talló el rostro con la mano y soltó un grito histérico.
- ¡Corran! – gritó Roxana mientras tomaba a Apolo de la mano y con fuerza salió corriendo tras Clove y Rue mientras Thresh y los demás chicos cubrían sus espadas, Clove, por instinto y necesidad se detuvo para buscar a Cato con la mirada, los chicos se habían perdido entre los guardianes del bosque, la joven se había estremecido al saber que Peeta, Thresh, Cato y sus nuevos compañeros se habían convertido en la carnada.
- Cato…- susurró su nombre en tono preocupante y desgarrado, sus ojos azules comenzaron a llenarse de lágrimas cuando la joven se estremeció al sentir una mano en su hombro, era Rue.
- Hemos sobrevivido a la muerte… ¿a que también lo hace con esos perros? – dijo la morena mientras sonreía, Clove se limpió las lágrimas y asintió con un movimiento de cabeza.
Roxy y Foxface simplemente veían a las otras dos muchachas continuar con su camino y alcanzándole, la primera tenía aferrado al pequeño Apolo de su mano, este la veía tranquilamente.
- Roxy… ¿Vamos a morir? – preguntó el chico mientras ella se estremecía al escuchar su pregunta.
- ¡Por supuesto que no Apolo, no digas tonterías! – exclamó la joven mientras comenzaba una carrera, Clove y Rue junto a la pelirroja de Foxface iban tras ella, de repente Clove estaba a su lado.
- Vamos a vivir.- dijo la chica de ojos azules.- vamos a vivir ¡Y vamos a hacer pagar a Snow por todo este dolor! – continuó diciendo la muchacha mientras aceleraba el paso.
Cato detuvo el mordisco que aquel muto le había lanzado con la lanza que Peeta le había tirado, el rubio puso toda su fuerza en aquella lanza de acero mientras que los dientes del animal apretujaban y luchaban contra el humano y su arma, fue en ese momento cuando Cato vio a Dante subir rápidamente a uno de los árboles y al lanzarse se di cuenta de lo que iba a hacer, el habilidoso trepador cayó sobre el lomo de la bestia, la cual reaccionó ante su atacante, saltó de un lado a otro mientras Dante intentaba clavar su daga en la garganta de este, aferró sus fuerte y marcados brazos y co0menzó a cortar, la bestia rugió…
- ¡Ve ayudar a Mellark y a Caín! – ordenó Dante mientras continuaba pasando el filo de su arma por la tráquea del muto quien chillaba como el cachorro que necesitaba a su madre.
Cato se puso de pie y tomó la lanza y salió corriendo, sabía que ese chico iba a matar al animal y eso fue comprobado cuando atrás de él escuchó un pesado y fuerte sonido, el lobo mutante había caído.
Dante salió corriendo hacia donde estaban los demás, sabía que las chicas habían salido corriendo juntas, pero de lo que no se percató fue que Sasha había ido tras ellos, la muchacha rubia se encontraba en medio de un círculo de árboles, no sabía donde estaban los demás, solo escuchaba rugidos y chillidos mesclados con los gritos de los demás, estaba sola y a merced de la muerte, fue en ese momento cuando sus ojos se abrieron desmesuradamente, el corazón le latía a mil por hora al quedar su cuerpo inmovilizado por el gruñido que comenzaba a acercarse a ella… fue cuando poco a poco la joven cometió el error de voltear hacia la muerte…
- ¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH! – y su último grito de miedo se perdió en el aire, junto con el viento que se lo llevaba todo, incluida su alma despedaza.
Roxy se quedó de pie mientras Rue y Clove continuaban subiendo a la colina, fue esa voz que llegó a sus oídos que le hizo detenerse, Apolo lo había escuchado también y sabía de quien se trataba.
- Tengo que volver para ayudarles…- dijo la morena mientras daba un paso hacia abajo, pero la mano de Apolo y su escasa fuerza fue lo que paró en seco a la muchacha, quien volteo a mirarle.
- Ella…está muerta, y si tú vas esas cosas van a matarte…- dijo el joven mientras ella lo observaba.
- El chico tiene razón, será mejor que sigamos subiendo, Katniss no debe estar muy lejos, unos cuantos metros más y llegaremos a ella…- intervino Clove mientras observaba a ambos. Roxy soltó un suspiro cansino y continuó su camino junto a las otras tres chicas y el niño.
Thresh y Peeta salieron corriendo mientras que Cato y Dante le seguían a toda prisa, Caín simplemente no volvería al grupo, cosa que mantenía a Dante con el rostro enrojecido por la ira, a él simplemente no le molestaba que Snow lo hubiera mandado a morir en un campo de batalla, pero ver morir a un chico con el que había entablado una amistad después de enterarse de que vivirían era malditamente inaceptable, alguien iba a morir y sufrir y ese no sería él.
Y el grupo de chicos saltaron sin detenerse un grueso tronco de árbol que había sido derrumbado por los vigilantes, Peeta aceleró el paso cada vez más, ejerciendo más fuerza en su cuerpo, obligando y dando órdenes a su cerebro de no permitir que sus fuerzas decayeran de tal manera que le impidieran llegar a Katniss.
- "Señor…han vencido a los Muto y el sistema se ha ciclado… me temo decirle que el sistema ha sido infectado…" – Snow puso los ojos abierto de par en par al escuchar aquello, ¿el sistema caído, con virus? Se había preguntado, fue entonces cuando lo recordó, ese maldito grupo de intrusos que intentaban arrebatarle a su princesa durmiente, Peeta Mellark, Cinna y Haymitch; el anciano simplemente apretujó los puños.
- Comprendido… envíen un grupo de soldados a eliminar la amenaza… además, antes de que se me olvide, liberen el virus en la muchacha, la quiero bien infectada para cuando despierte…- ordenó el hombre mientras que se sentaba sobre una cómoda silla que recientemente habían enviado los vigilantes, desde ahí, en medio del campo abierto rodeado de árboles, Snow se encontraba en la espera de la escena final. Porqué el cerraría el telón de aquella absurda obra sangrienta.
Rue quedó pasmada cuando lo vio, sus ojos oscuros no pudieron contener las lágrimas, la chica de oscura piel simplemente cayó de rodillas al ver aquella escena, Clove simplemente se abrazó así misma al sentir un escalofrío recorrerla, despertando cada bello de sus brazos.
- Maldito hijo de perra…- susurró la pelinegra mientras daba un paso.
- Ella es Apolo… ella es la chica que arde entre las llamas y no se quema…- murmuró Roxy mientras observaba junto al niño que la acompañaba a una hermosa chica que dormía sobre las flores.
- ¡Katniss! – gritó Rue mientras salía corriendo hacia la muchacha, fue entonces cuando Clove y Roxy lo vieron y rápidamente detuvieron a la joven de ondulados cabellos por los hombros.
- ¡Detente Rue! – pidió Clove.
- ¡Suéltenme, tenemos que despertar a Katniss! – gritó la joven mientras luchaba en contra de aquellas dos chicas.
- ¡Es una maldita trampa! – exclamó Roxy, fue en ese momento cuando Rue se tranquilizó.
- ¿Una…trampa? – preguntó la más joven, Roxy asintió con un movimiento de cabeza.
- Mira ahí Rue… la tierra que rodea la cama de rosas de Katniss no parece ser parte de lo demás… seguro cuando lo pises algo malo va a parecer…- explicó Clove para que la muchacha no siguiera con sus intentos de ir tras la chica.
- Entonces… ¿Cómo vamos a llegar a ella? – preguntó Roxy.
- Ni idea…- contestó Clove mientras soltaba un suspiro…- no tengo ni idea de que hacer, si tan solo estuviera Mellark aquí o…Cato…- empezó a decir mientras levantaba la mirada, encontrándose con un par de chicas con rostros divertidos.
- ¿Qué pasa, por qué esas caras? – preguntó Clove un poco sonrojada.
- Esas mejillas sonrojadas te delatan Clove…- empezó a decir Rue mientras volteaba a ver a Roxy, Foxface no entendía nada, simplemente escuchaba.
- ¿De qué…de que hablan? – preguntó la ingenua muchacha.
- ¡Oh vamos, confiésalo, desde que estoy a su lado me eh percatado de las miradas que le lanzas! – gritó Roxy mientras sonreía, Apolo y Foxface se miraron uno al otro, el niño se encogió de hombros.
- Que… ¡Oye, te equivocas! – se defendió Clove.
- ¿segura…?
- Cato no me gusta, es mi amigo…- explicó la muchacha, dejando a Rue y a Roxy algo sorprendidas.
- Nosotras no hablábamos de Cato, Clove… si no de Peeta… - comentó Rue algo serena.
Tres segundos más tarde Roxy, Rue y la recién enterada Foxface soltaron la carcajada mientras que Apolo simplemente pensaba que las chicas eran bastante raras, por otro lado Clove sentía cómo la cara se le enrojecía.
- ¡Cállense ya! – pidió la joven de grandes ojos azules, pero sus compañeras continuaban riéndose, fue entonces cuando escucharon ruidos…
- ¡KATNISSSE! – el grito de Peeta alarmó a las muchachas, quienes inmediatamente se cruzaron en el camino del rubio, este simplemente intentaba luchar contra ellas, pero cuando se enteró de la trampa, simplemente aplacó sus ganas de ir tras la chica en llamas.
Cato dio unos cuantos pasos al frente mientras el chico amoroso luchaba contra las jóvenes, él se acercó lo necesario para mirarle…
Ahí estaba ella, con los rayos del sol escapándose por entre las ramas e iluminando un poco el lugar, se encontraba rodeada de distinto tipo de flores y con sus ojos cerrados, Katniss Everdeen simplemente se encontraba encerrada dentro de una celda de su propia mente, olvidando todo.
- "..El virus ha sido incrustado dentro de la Señorita Everdeen, Señor…"- comunicó uno de los vigilantes, Snow sonrío ante aquello.
- Bien hecho, ahora esperemos a ver qué sucede…- fue su respuesta mientras veía la copa con vino que tenía entre manos, sabía a gloria, lástima que en ese mundo nada de eso era real.
Su piel estaba más blanca de lo normal, era cómo si resplandeciera al ser tocada por los rayos del sol, Cato dio un paso más hacia ella, estaba tan cerca pero tan lejos y al mismo tiempo tan enajenado a lo demás que ni siquiera se daba cuenta que Clove lo observaba celosamente, el rubio se detuvo al encontrar un mejor ángulo para poder ver mejor su rostro ¿Desde cuanto tiempo que no veía aquella cara? La última vez que lo hizo había muerto en manos de una flecha que ella había lanzado, con sus ojos platinos sobre él, con su rostro manchado de sudor y tierra…
Esa era la Katniss que él conocía, la chica en llamas que ahora parecía haberse apagado y todo eso por culpa de una sola persona, lo que no se imaginaban era de lo que Snow acababa de hacerle a la muchacha.
Cato dio un paso más hacia la chica dormida cuando el suelo comenzó a estremecerse, Clove y los demás se alarmaron al sentir la fuerte sacudida que estremeció el suelo…
Cato salió corriendo hacia la chica para protegerla, después de todo a la mujer que se ama se le protege con el cuerpo y con el alma.
- ¡¿Qué diantres es eso? ¡Peeta!- gritó Thresh mientras sujetaba a Rue y la apretujaba entre sus brazos.
- ¡No lo sé! – gritó el muchacho para después voltear a ver a los demás, ahí estaba Dante y Roxy protegiéndose uno con el otro mientras mantenían a Apolo en medio de ellos.
Después de unos minutos de incertidumbre, aquel temblor habían parado cómo si nunca hubiera iniciado, Clove simplemente se estremeció de pies a cabeza cuando se dio cuenta de la situación en la que se encontraba…
Cato se había desbaratado para llegar ahí y protegerle, Clove se enroscó en su fuerte pecho, jamás se hubiera imaginado que el abrazo de Cato fuera tan cálido, quiso llorar y golpear al testarudo chico ¡¿Por qué le hacía eso? ¡¿Por qué se empeñaba en lastimarla de ese modo después de su confesión no respondida?
- Idiota…- susurró Clove mientras se aferraba al cuerpo de Cato, él simplemente bajó el rostro y recargó su barbilla en la cabeza de ella.
- Lo sé...- susurró muy cerca de su oído, mientras inhalaba el aroma de ella, sonrío al sorprenderse haciéndole, pero es que el olor a canela siempre había sido su favorito.
- Tonto…- continuó diciendo la muchacha mientras se removía entre su abrazo.
- También sé eso… ahora dime algo que no sepa - respondió con una sonrisa de medio lado.
- ¿Cretino, estúpido, descuidado, infeliz, desgraciado….? – comenzó a decir la muchacha con una gran sonrisa pícara en el rostro.
- ¡Oye ya basta! ¿No crees? Además eso ya lo sabía…- respondió el rubio mientras esperaba una respuesta.
- Ya te dije algo que no sabías… y simplemente te hiciste el idiota…- reprochó la muchacha mientras se deshacía del abrazo, ya habían pasado unos minutos desde que el rtemblor había terminado.
- Ejem…ejem… ¿interrumpimos algo? – la voz de Peeta no venía sola sino que una pisca de burla también podía incluirse en la oración que había soltado, Cato le envió una mirada perturbadora mientras Clove evitaba las miradas.
- Hasta que abriste tu bocota chico amoroso…- dijo el rubio mientras sonreía.
Roxy y Rue simplemente sonrieron ante la escena que Clove y Cato habían protagonisado, fue en ese momento cuando Apolo se giró hacia la cama de rosas donde yacía la chica en llamas, el pequeño se estremeció de pies a cabeza al ver una fila de soldados de la paz a unos metros lejos de ellos, apuntándoles con sus armas…
¿Así que por eso había temblado?
Roxy se volvió al sentir el jaloneo del niño, fue en ese preciso momento cuando todos escucharon el crujir del arma de aquellos hombres…
- Maldita sea….- masculló Peeta entre dientes mientras era apuntado con aquellas armas.
Cato hizo a un lado a Clove mientras se interponía entre ella y los soldados, la chica lo miró suplicante, fue en ese momento cuando su cuerpo comenzó a perder temperatura y a temblar…
- Cato…
- Mantente tras de mi Clove… esta vez si voy a protegerte…- fue su respuesta sin voltear a verle, la chica quedó tan anonadada que le era imposible decir una sola palabra, ella no lo recordaba pero Cato si, aquel día cuando iba tras la chica en llamas y una explosión en el domo lo detuvo, al girarse, su mundo se había venido abajo cuando vio su fotografía sobre su cabeza.
Y cuando encontró su cuerpo había sido peor, llovía pero las lágrimas que él había derramado eran claramente visibles, la había estado abrazando durante horas mientras se desahogaba, fue cuando lo entendió, cuando su cerebro captó las ordenes de su corazón desquebrajado, y recostó su cabeza sobre la hierba, había cerrado sus parpados y fue ahí cuando empezó a perseguir a su asesino…
Un par de horas después la imagen de Thresh anunciaba su muerte.
- No fue culpa tuya…- empezó a decir la muchacha, pero él la interrumpió.
- Éramos un equipo y éramos amigos, mi deber contigo era mantenerte a salvo hasta que fuéramos los últimos tributos… hace rato me preguntaste que hubiera hecho si hubiéramos logrado llegar al final y no respondí a tu pregunta...- Cato giró un poco su rostro y le vio por sobre su hombro ancho.- Clove… yo maté a todos esos niños para mantenerte con vida, vengue tú muerte cazando a Thresh sin descanso… si hubiéramos sobrevivido ambos… yo…hubiera sido capaz de…quitarme la vida para dártela… - Y el rubio se volvió al frente, sin ser capaz de ver las lágrimas de la muchacha…- Clove… ¿Eso es lo que hacen las personas enamoradas? – la pregunta del muchacho simplemente provocó en Clove un enorme shock emocional, él… él… ¡él se le estaba confesándole!
- Cato…- lo llamó mientras lo sujetaba por el brazo, no pudo evitar sollozar mientras recargaba su frente en su espalda.
- No llores…no morirás…- dijo él mientras sonreía ligeramente, Peeta, desde lejos los veía charlar, el chico amoroso simplemente sonrío al ver el sonrojo que había invadido las mejillas del muchacho.
Iban a morir, todos ellos iban a morir y se lo decía el rápido latido de su corazón y Clove no quería vivir si Cato no estaba con ella, por esa razón se separó de él y se detuvo a su lado.
- Clove… ¿Qué haces? – preguntó el muchacho algo desconcertado.
- Yo también te amo Cato… y como tú dijiste, las personas enamoradas dan su vida a cambio del otro…- fueron las palabras de la muchacha mientras entrelazaba sus manos con las de él.
- ¿Y decía que no…? – susurraba Roxy mientras sonreía, Dante le miró de soslayo y una ceja oscura levantada.
- No sé qué andas haciendo tú opinando sobre los demás.- dijo él con una sonrisa arrogante.
- Cállate mejor…- amenazó la joven mientras veía preocupadamente a los soldados.
"No recordaba nada, solo escuchaba extraños ruidos que no lograba identificar, ni siquiera sabía de donde provenían, si de la izquierda o la derecha ¿tal vez era de arriba o de abajo? No sabía, no entendía, solamente volteaba a todos lados, fue cuando se sorprendió al verse así misma frente a ella…
- Tienes que despertar Señorita Everdeen… te necesita…- le decía la extraña presencia que se parecía a ella mientras que, desnuda de pies a cabeza comenzó a caminar hacia ella, los girasoles que la rodeaban rosaban su bronceada piel.
- ¿Quién…quien eres tú? – preguntó Katniss a la chica que se detuvo a unos escasos centímetros lejos de ella.
- Soy tú…- dijo despreocupadamente mientras le miraba fijamente a los ojos…- soy la chica en llamas que has olvidado…- continuó diciendo ante la perplejidad de la muchacha que no sabía ni que decir.
- No… yo no soy tú ni tú eres yo… ¡Por dios te estás quemando! – gritó la arquera mientras veía cómo el fuego que comenzaba a cubrir el cuerpo de la chica que era idéntica a ella.
- Es el poder de mi alma, es la fuerza de mi voluntad…- fue la respuesta de la chica quien dio otro paso más y más, hasta recargar su frente con la de ella, el fuego seguía cubriendo el cuerpo desnudo de la joven.
- ¡No, suéltame, me quemaré y no quiero arder contigo, dolerá! – comenzó a gritar mientras la chica en llamas la sujetaba en un abrazo.
- No temas… no te dolerá la libertad de los demás…- respondía mientras la abrazaba fuertemente, Katniss dejó de forcejear.
- ¿Qué significa esto…que significa…? – preguntaba perpleja.
- Significa que es hora de que despiertes…lamentablemente hay alguien que esta dañándote y debes luchar contra ello, sino… las personas que te rodean y a las que amas… sufrirán por su mano…- aconsejó la mujer en llamas mientras que comenzaba a contagiar a la arquera, esta se sobresaltó al sentir su cuerpo cálido, cuando su clon se separó de ella vio como las flamas comenzaban a subir sobre sus piernas, sonrío feliz al sentir los cosquilleos.
- ¿Vez…? La Libertad y su fuerza de voluntad no hacen daño a nadie, esta es la forma de la esperanza y otras cosas que ofreces a las personas que te vieron luchar… por eso tienes que despertar, Ya…- las palabras de la mujer comenzaron a causarle cierto temor a la joven.
- Ni siquiera sé quién soy… ¿Cómo esperas que luche una batalla que no recuerdo absolutamente nada? – respondió ella mientras continuaba envolviéndose en el fuego.
- Tú sabrás que hacer, reconocerás a tus aliados y a tus enemigos…Snow ya ha causado mucho daño en ti, lamentablemente no puedo ayudarte más de lo que ya lo he hecho… recuperarte corre por tu cuenta…él va a ayudarte…- fue su respuesta, Katniss se sorprendió.
- ¿Él, quien es él? – preguntó la arquera, la otra Katniss sonrío con dulzura…
- También lo reconocerás, él es único entre los demás, es el otro lado de ti, tu apoyo y su apoyo eres tú…- fueron sus palabras antes de comenzar a transformarse, la arquera vio con asombro cómo su piel comenzaba a oscurecerse, era cómo un trozo de carbón en forma humana después de ser consumido por el fuego, Katniss sintió el viento soplar con suavidad y frescura, abrió un poco los labios al ver sorprendida cómo aquella figura oscura comenzaba a desvanecerse y marcharse en el camino que marcaba el viento.
- Yo… tengo que arder…para iluminar a los demás…- se dijo Katniss mientras cerraba los ojos fuertemente, y pensó en él, en la fuerza que la empujaba a dar lo máximo de si misma, recordó entonces una batalla, una guerra, gritos, sangre, sudor, lágrimas y mucha muerte y demasiada hambre, sed, desdicha, tristeza, odio…
Y rápidamente abrió los ojos desmesuradamente.
- Entonces… esta soy yo…- dijo sorprendida mientras las llamas la envolvían por completo, las enormes flamas se alzaron hasta el eterno cielo de su sueño, rompiendo las fronteras de este, rajando el domo donde estaba encerrada."
Porque ella era la arquera.
Cato sintió el golpe de sus rodillas contra el suelo, respiraba agvitadamente y su cólera se volvió aún más poderosa cuando vio a Clove siendo obligada a arrodillarse frente a él, sus ojos estaban fijamente mirando a los del otro…
Iban a morir.
- Cato…- suplicó ella con voz temblorosa.
- No temas… mírame Clove… mírame…- le dijo él mientras temblaba de rabia, la joven le vio los ojos llorosos, ese era un llanto de impotencia.
- Tú tampoco llores mi amor…- susurró ella mientras le sonreía.
- Vamos a morir de nuevo Clove… y no puedo salvarte… otra vez fallé…- le dijo él mientras veía cómo Thresh y Rue eran puestos uno frente a el otro, lo mismo pasaba con Dante y los demás, fue entonces cuando se percató de lo que pasaba, vio a cada uno de sus compañeros estar uno frente arrodillado del otro a excepción de uno…
Peeta Mellark, el chico amoroso.
- Por órdenes del presidente de Panem, el Señor Snow, ustedes son condenados a muerte.- sentenció uno de los oficiales de traje blanco mientras los soldados de la paz levantaban sus armas y apuntaban a los intrusos con ellas, todos le miraron de soslayo menos Peeta, él simplemente observaba a Katniss… su Katniss.
CONTINUARA.
Bueno, como a mi me encanta dar Noticias Indeseadas...
La Mala, la indeseable, la innombrable, la-que-ya-saben-ustedes-quien... Ja ja ja ja ja ja ja
¡EL FIC ESTA A PUNTO DE !
Si, señores, señoritas, jovenasos y jovenasas, chiquillas y chiquillos... como dijo Foxxx... (Un ex presidente absurdamente idiota que lamentablemente gobernó mi México querido)
Hemos llegado al penúltimo capitulo de esta Historia, tal vez me anime a hacer uno más pero la verdad no estoy muy segura, tengo otros mil Fic's a los qué seguirles... y la verdad me estoy preguntando de donde diantres saco tantas ideas... ja ja ja ja
Y bueno, la Noticia buena ya la han Leído... ya les di lo que querían, si.. ¿Ya están contentas? espero que les haya gustado el Cato&Clove y aunque hace falta, se que no es suficiente, pero la mera verdad a mi no me gustan losm romances demasiado encaramelados, así que haré todo lo posible por satisfacer su necesidad de ver a Cato y Clove muy amorosos... :) Sin mas, les dejo por que tengo que continuar ciertas Historias y empezar otra... :p saludos y michas Gracias.
BlackAthena66
