CAPÍTULO 10
-Creo que no me estás entendiendo Booth. No voy llevarme a Parker por el fin de semana… - dice la mujer frente a ellos, suspirando porque lo que está a punto de decir es bastante difícil – me ascendieron en mi empleo y me ofrecieron un puesto en las nuevas oficinas de Londres. Parker y yo nos vamos en un mes.
-¿Qué? ¿Estás bromeando Rebecca? ¿Por qué hasta ahora nos estás avisando de esto? - dice Booth consternado ante lo que la madre de su hijo le está diciendo.
-Me lo dijeron la semana pasada Seeley, justo cuando regresé de trabajar.
-¿Te dieron apenas un mes para poner en orden todos tus papeles, entregar tu casa y conseguir una nueva en Londres? – pregunta Brennan confundida ante lo que dijo la abogada segundos antes.
-No hay ningún problema con mis documentos, tuve demasiado tiempo libre durante mis vacaciones forzadas – responde Rebecca dirigiéndole una mirada mortal a Booth desde sus lentes oscuros – de hecho, estaba hablando con mi agente de bienes raíces para buscar un nuevo apartamento cuando Hannah irrumpió en mi casa.
-¿Por qué hacer esto ahora Rebecca? ¿Por qué vienes con esto de la mudanza ahora y no antes? – pregunta Booth al borde de la furia, conteniendo sus ganas de golpear a la mujer que tiene en frente.
-¿De verdad quieres saber Seeley? – dice Rebecca quitándose los lentes para mostrar un corte en su ojo izquierdo - ¿Ves todo esto? ¿Todas estas heridas que me provocó "el amor de tu vida"? – dice con evidente sátira, señalando su coronilla aún vendada y luego levantando su brazo fracturado - ¡Esta es precisamente la razón por la que no acepté casarme contigo! ¡Fue por todo esto que siempre mantenía a Parker alejado de ti Seeley!
Después de revelar esto, el pequeño grupo llama la atención de todos los comensales, los cuales ven a la mujer que acaba de lanzar los improperios.
-¿Parker sabe de esto al menos? – dice Booth sin importarle que las palabras de la abogada hacen pensar a los testigos que fue él quien le provocó las heridas a la mujer.
–Sí, Parker lo sabe, y si quieres saber la respuesta, será mejor que se lo preguntes a él.
-Créeme, es lo primero que voy a hacer en cuanto lo vea… - dice Booth, pero sabe que ese no es un buen tema de conversación para un viaje corto en la SUV, así que será mejor que guarde el tema para cuando estén en casa, si es que el niño no saca a relucir el tema primero.
-¿La mudanza es algo seguro? – pregunta Brennan al ver el silencio del agente, quien está demasiado ensimismado pensando que tal vez es mejor dejar el tema ahí, resignarse a no volver a ver a su hijo por quien sabe cuanto tiempo.
-Sí Temperance, la decisión ya está tomada y no hay nada que ninguno de ustedes dos pueda hacer para que cambie de opinión.
-Claro que sí, pero primero quiero saber la opinión de Parker… - dice Brennan remarcando el hecho de que no debe mostrar todas sus cartas ahora, algo que aprendió de su viaje como encubiertos a Las Vegas.
-Suerte con eso… no se preocupen por la comida, esto va por mi cuenta- dice la mujer levantándose, recogiendo sus cosas y dejando dinero suficiente para pagar la comida de los tres. Rebecca sabe perfectamente que el plan de Brennan consiste en pelear la custodia del niño, pues ella también guarda un par de ases bajo la manga, cartas que ni siquiera Booth sabía que existían – nos vemos el domingo cuando vayas a dejar a Parker a casa por última vez.
-¿Estás bien Booth? – pregunta Brennan a su novio cuando se asegura de que la abogada ha salido del establecimiento.
-¿Tú que crees? – dice Booth saliendo finalmente de su trance y viendo a Brennan con una mirada de preocupación como nunca antes había visto – Bones, estoy a punto de perder a Parker, y no hay nada que pueda hacer para evitarlo…
-Claro que sí Booth, hay algo que puedes hacer para no perder a Parker, debes pelear la custodia legalmente.
-¿Crees que no lo he pensado Bones? ¿Viste todas sus heridas? No hay manera posible de que pueda ganar esa batalla, Rebecca me destrozaría frente al jurado…
-Seeley, tú no puedes ver el futuro, no sabes como puede terminar algo si no lo intentas… - dice Brennan sobando la espalda del agente para relajarlo un poco - ¿Acaso no eres tú el que siempre dice que debo arriesgarme? ¿En que debo lanzarme al agua y nadar en la poza?
-Es arriesgarse y cruzar el mar, Bones – dice Booth corrigiendo el refrán de Temperance con una pequeña sonrisa – y sí, tienes razón, cuando se trata de Parker o de ti, estoy dispuesto a arriesgarlo todo – dice acercándose a su novia para darle un beso en los labios, el cual dura unos minutos hasta que son interrumpidos por el carraspeo de la camarera.
-¿Están listos para ordenar? – dice la mujer con una sonrisa en su rostro, conteniendo sus ganas de gritar "¡Aleluya!" al ver a sus comensales preferidos haciendo lo que tanto se habían negado por años.
-Tráenos lo de siempre Gladis… - dice Booth separándose de la mujer que ama por unos segundos para responderle a la camarera, para instantes después regresar a su faena.
DOS HORAS DESPUÉS, ESCUELA DE PARKER
-¿Crees que Parker está de acuerdo con la mudanza? – pregunta Brennan a Booth mientras ambos están recostados en la puerta del copiloto de la SUV, esperando a que el timbre indique la hora de salida de la escuela.
-No lo sé Bones, y el comentario de Rebecca no me ayuda en nada… pero igual, no quiero sacar conclusiones hasta hablar con él.
Justo en ese momento suena la campana que indica la hora de salida, y menos de un minuto después todo el campo de la escuela se llena de niños que van desde los 6 años hasta los 13. Booth y Brennan recobran la compostura al ver a un niño de diez años, rubio, pelos rizos y ojos cafés saliendo por la puerta y buscando a alguien con la mirada, una vez encuentra a las personas que busca corre hacia ellos.
-¡Papá! ¡Bones! ¡Vinieron! – dice el niño con alegría y dándole un fuerte abrazo a su padre, como si no lo hubiera visto en años.
-Claro que sí campeón, ¿Por qué no estaríamos aquí? – pregunta Booth confundido ante la declaración del pequeño, notando la tensión en él, como si le hubieran quitado un gran peso de encima. Booth ya tiene una idea de lo que está sucediendo, y su instinto no se queda atrás, pero solo hay una forma de saberlo.
-Mamá dijo que después de hoy, sería la última vez que te vería… - dice el niño conteniendo las lágrimas y viendo a su padre con esperanza – Mamá… mamá dice que tengo que irme a Inglaterra con ella… ¿Es cierto papá? ¿Vas a dejar que me vaya con ella?
-Parker, quiero que me digas una cosa… - dice Booth agachándose a la altura del niño y tomándolo firmemente de los hombros – no puedo tomar ninguna decisión apresurada si antes no me lo dices tú mismo, ¿En verdad quieres ir a Inglaterra con tu mamá?
-¿Quieres saber la verdad? – pregunta Parker con una mirada dubitativa, pero al ver el asentimiento de parte de su padre y su doctora favorita, sabe que lo mejor es decirlo de una vez – No, Papá, no quiero ir. Quiero quedarme aquí contigo.
