En primer lugar quiero agradecer a los que leyeron la historia, va dedicado a ustedes.

Con mucho cariño

Muchos besos para todos.

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Sakura estaba sentada en la sala de la casa principal del clan Haruno tomando un té caliente, el aire era frío y muy pronto la aldea se vería bañada en una capa blanca, observo a su alrededor, habían pasado tres días desde que le hizo la promesa de esperarlo. Cerró los ojos y paso la mano por su cuello, aun podía sentir el camino de besos echo por él pasando por esa zona. Escucho a alguien abrir la puerta muy apresuradamente, se sobresaltó pero al ver que era Rin se calmó. O al menos eso quería.

-Sakura-sensei - Se encontraba agitada y con una cara de preocupación. La ojiverde se paró sin importarle que la pequeña taza se cayera. Rin seguía sin pronunciar ninguna palabra y eso hizo que piense lo peor. Una emboscada, un infiltrado en su equipo, trampas explosivas, más enemigos de los que se había pensado… era un sinfín de cosas que pasaban por su mente – Sakura- sensei – volvió a tener la atención de su maestra – El equipo Anbu de Kakashi está en el hospital…

No necesito escuchar más para tele transportarse a la entrada del hospital, entro corriendo desesperada, intento preguntarle a una de las enfermeras pero no le daba la respuesta que quería, solo decía "Cálmese" "¿Es familiar de alguno?" "Son Anbu, no puedo darle información, no insista". Al fondo del pasillo pudo ver a un uniformado Anbu afuera de la habitación ¡Y estaba hablando con Tsunade! Sin tomarle mucha atención a la enfermera que la intentaba detener, se acercó corriendo hacia la puerta de la habitación, ignorando a las dos personas que estaban en la puerta. Al abrirla pudo verlo… Él estaba sentado mientras una de las enfermeras ponía unas vendas en su brazo, Obito estaba en la camilla de a lado, un poco más grabe ya que todo su cuerpo envuelto en vendas. Ambos no dudaron en verla con curiosidad. Sakura no tardo en lanzarse sobre Kakashi para abrazarlo.

-No dejaste que Rin terminara de hablar ¿Cierto? – correspondió el fuerte abrazo, la gente presente empezó a verlos de forma rara y a murmurar, pero no le importo, acaricio su cabello con delicadeza para calmarla – Tranquila no pasó nada…

-Te di mi ojo… Sí paso algo… - interrumpió Obito aludido, Kakashi le dedico una mirada que decía "Si quieres te lo devuelvo"

COF COF – Tsunade que había presenciado todo por fin interrumpió la escena – Sakura, te espero en mi oficina ¡Ahora! – Salió de la habitación sin decir más, un escalofrió recorrió la espalda de la joven pareja.

-¿Sakura-sensei?

-Dime Obito

-¿Le gustaría que en su funeral sirviéramos cafecito con pancito dulce, o prefiere las cosas saladas? – Porque sí, Obito era el número uno para romper los momentos de tensión.

Kakashi rápidamente le contó que a su equipo Anbu le esperaba una emboscada a unos cuantos metros del objetivo, eran mayor el número de enemigos y los dejaron mal heridos. El equipo de apoyo, donde se encontraba Obito y Rin, había logrado salvarlos sin recibir bajas. Pero el número de oponentes se incrementaba cada vez más, así que para salvar a lo demás decidieron separarse, atrayendo solo los tres a los enemigos. Termino con un Obito aplastado por una gran roca y dándole su Sharingan al peliplata. Gracias a esto Kakashi pudo terminar con todos los ninjas enemigos. Al poco rato volvieron dos de sus compañeros Anbu y le ayudaron a rescatar a Obito, Rin aplicó su ninjutsu médico y pudo estabilizar al Uchiha hasta llegar a la aldea. Se sintió feliz de que sus tres amigos, habían resultado casi ilesos. Ahora faltaba que ella saliera sin heridas grabes de la oficina de Tsunade.

-¿Tsunade-sama? – entro al despacho donde se encontraba la mujer sentada viéndola muy seriamente.

-¿Se puede saber porque te tomas ese tipo de afectos en público con uno de tus estudiantes? – Sakura trago frío pero antes de que pudiera decir algo, la Godaime le alzo la mano el señal que no dijera nada – Sakura… Te voy a decir algunas cosas respecto a lo que hiciste hoy en el hospital – se paró y se dirigió a la puerta para cerrarla – Cuando salgas de acá quiero que las hagas ¿Esta claro? – la ojiverde solo asintió.

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No se demoró mucho en volver a su hogar, cuando entro pudo ver a Kakashi en el sofá, tenía solo la banda ninja tapando su ojo izquierdo debido al Sharingan, él le mando una sonrisa encantadora. Su corazón latió con más fuerza cuando lo observo acercarse ¡Joder como lo amaba! Al estar lo suficientemente cerca se lanzó a sus brazos, lo abrazó y lo sorprendió con un beso muy pasional ¿Que podía decir? Estaba más feliz que nunca. La Godaime había dado su consentimiento.

-Flash Back-

-Sakura, sé que sé aman... lo sé todo, sé lo que paso cuando iban a Ichiraku, lo del beso en su casa de Kakashi, cuando te cargo después de que fuiste atacada por esos ninjas, incluso se lo del bosque... - Sakura sintió sus mejillas arder por la vergüenza, según las leyes de Konoha, meterse con un menor y que sea tu estudiante era una acción intolerable.

-Tsunade-sama... yo...

-¡Calla! Aun no termino, el castigo por todo lo que hiciste con tu alumno es la expulsión inmediata de la aldea... un silencio sepulcral inundo el despacho ... Pero, sé lo que es estar enamorada, para el verdadero amor no existe la edad, distancia o alguna dificultad... Ya estaban destinados a estar juntos desde aquella misión que te asignaron para que lo siguieras e informaras como le había afectado el deceso de Sakumo, sé vio en tu mirada Sakura, yo solo me encargue de juntarlos dándole más misiones a Naruto para que te diera su tutela. Sé feliz Sakura... bajo mi permiso como Hokage pueden estar en una relación sin importar nada Sakura lloró de alegría y fue a abrazar a la Godaime ¡Espera! Aun no te emociones se apartó del abrazo Que tengan permiso para su relación no significa que puedan hacerlo de nuevo en el bosque, vivan juntos en tu casa o en un departamento pero ¡No en lugares públicos!

-Fin del Flash Back-

Cuando Kakashi termino de escuchar lo dicho por la Godaime, no pudo evitar tener su cara completamente roja – Esa maldita vieja está en todas – pensó pero no tardo en abrazar y darle muchos besos a Sakura, ahora podían estar juntos sin tener que preocuparse por esas cosas. A los pocos días de lo sucedido Kakashi se fue mudando a la casa del clan Haruno – ¿Para qué quedarse en la casa Hatake que es tan solitaria si puedo venir a vivir contigo? – fue la excusa perfecta para seguir alejando a los estorbos. ¡Oh sí! Ese tal Sasuke aún estaba en su lista negra junto con todos los demás jounin y Anbus que la pretendían.

Tiempo después su alias "Sharingan no Kakashi" haría solo el trabajo de espantar a los pretendientes, nadie volvió a pretender a Sakura.

Fueron pasando los años, vivían tranquilos, enamorados, a veces peleaban, como cualquier pareja, pero el peliplata había ganado algo de madurez, puede que no sea puntual, que sea un pervertido y podía ser olvidadizo, pero Sakura sabía que era el amor de su vida, con defectos y todo. Kakashi pidió permiso a la Hokage para dejar Anbu cuando tenía veintiún años, debido a que quería casarse formalmente con Sakura. No hubo impedimento.

La unión se celebró una primavera, fue una boda en uno de los campos de entrenamiento, se adornó con hermosos toldos blancos, las sillas y las mesas de igual color pero con un mantel de rosa suave, las flores encima de ellos relucían y resaltaban el paisaje, era el campo de entrenamiento donde se hizo su sensei. Todos recordarían esa boda, Kakashi cuando esperaba a su futura esposa estaba tan nervioso que apenas podía respirar, ese día presento tres colores diferentes:

1. Azul – Al estar en la recepción antes que la boda comience se juntó con sus 3 amigos del alma: Gai, Yamato y Obito, quienes intentaron no reírse, al verlo tan nervioso que hasta las piernas le temblaban, sus amigos ponían muecas extrañas intentado evitar una risa sonora.

-Pobre Kakashi, se había enfrentado a terribles enemigos, pero le asustaba su propia boda – pensaron los tres al mismo tiempo.

2. Morado – La vio caminar hacia el altar, lucia preciosa, era como un ángel que estaba solo para él.

-Con ese vestido, te estás grabando completamente en mi mente, te ves perfecta esta noche, hasta puedo estar seguro que no te merezco… - Pensó mientras seguía completamente sorprendido, tanto que olvido hasta como respirar.

3. Rojo – llego el momento de los votos matrimoniales, Sakura había dicho los suyos y había echo llorar a todos, hasta a Gaara. Ahora le tocaba a él ¿Acaso creen que se olvidó de escribir sus votos? Pues no, no lo hizo, pero los hizo muy diferentes.

- Yo, Kakashi me comprometo a estar a tu lado disfrutando de tus alegrías y apoyándote en los momentos de tristeza, prometo acompañarte a vivir miles de aventuras e intentar que seamos felices cada día y sé que llegar a este día no ha sido fácil, pero cada prueba nos ha convertido en una pareja sólida, capaz de hacer frente a las adversidades de la vida llenos de amor y felicidad. Prometo siempre protegerte, prometo siempre estar a tu lado, prometo siempre amarte, no importa las locuras que diga o las tonterías que haga, lo cual será algo difícil porque soy un tonto enamorado que habla mucho, prometo tocar tu trasero todos los días de mi vida y sobre todo prometo siempre bajar la tapa del inodoro, no olvidar sacar la basura y aceptar ser el culpable de todo lo que pase, hasta que la muerte nos separe.

Eran la pareja perfecta. Y nadie podría jamás separarlos.

Continuará