Disclaimer:
Los personajes no son míos, son de la maravillosa Meyer, porque si lo fueran realmente Jake si hubiera sentido el puñetazo de Bella xd!
Casi un ángel
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By Al3xandRa PaTT
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[EdwardXBella]
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=Capitulo 9. Decepción =
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La sensación de poder que me había dado el deshacerme de ese par, se evaporó justo cuando Bella atravesó la puerta de la habitación.
Una inseguridad y un terror nada conocido para mí me invadió, dirigí toda mi atención a Bella y fue entonces cuando fui consciente de que el lugar estaba arreglado para la gran noche.
Había pétalos de rosa ─cursi─ en la cama y el suelo, las luces de las lámparas estaban atenuadas con pañoletas de tonalidad rojiza ─cliché─. Al parecer ni siquiera él era capaz de salirse de la norma.
La habitación no era demasiado grande, por lo cual me senté en el banquillo del tocador. A esa distancia no me halaría con ella y podía dejar mis ojos se perdieran en la ventana.
En esta ocasión yo me sentía tan impotente como Bella, no podía regresar a lo que había pasado en el elevador. Por más que luchaba por sentirme fuerte en estos momentos me sentía patético y todos mis esfuerzos eran reducidos a basura. Todo me orillaba a sentirme miserable y eso solo lograba que me preocupara más por Bella.
La miré y ella se encontraba parada frente a la cama.
Jasper la miraba y en sus pensamientos no había nada inocente, pero a pesar de ello, era obvio que todo lo que en su cabeza había un nivel de adoración y amor que me podrían parecer enfermizos, pero que en realidad no se comparaban ni de cerca de lo que yo sentía por Bella.
Jasper se acercó a ella por su espalda y la abrazó por la cintura, Bella se estremeció y por un momento la duda se disipó. Casi suspiré aliviado. No deseaba que lo hiciera, pero al parecer ella no se iba a detener a pesar de ya no estar tan segura.
Desvié mi mirada cuando Jasper empezó a besarle la cabeza y a acercarla más a su cuerpo.
La inseguridad de Bella me hacía inseguro a mí. Realmente no quería presenciar lo que se venía.
Los pensamientos de Alice me bombardeaban con su entusiasmo, así como los de Jasper. Deseaba poder leer a Bella también, saber realmente que era lo que pensaba y lo que quería.
Cerré los ojos y me sentí enfermo al darme cuanta de que aún podía ver a Bella. Deseaba maldecir a Carlisle hasta lo imposible ¿Por qué teníamos que ser omniscientes con las acciones de nuestros protegidos? Abrí los ojos y la imagen de Jasper besándola con desenfreno mientras sus manos buscaban el cierre del vestido, logró que me dieran arcadas. Me levanté de un saltó y miré a la ventana.
En esta ocasión no había ira en mi cuerpo como en el ascensor, de modo que no podía hacer mucho para materializarme para atacar a Jasper, ahora solo sentía dolor.
Realmente algo en mi sentía que había sido traicionado.
─Jasper… espera… ─la voz de Bella fue tímida, ella deseaba un momento, pero yo no me sentía con la capacidad de interferir en Jasper. Que se detuviera por si mismo o que Alice se encargara.
─Tranquila… No pasa nada… ─Jasper la abrazó a su cuerpo y Bella se estremeció cuando él le besó la cabeza. Su cuerpo se relajó y soltó un suspiro mientras se acurrucaba a su pecho. Temblaba ligeramente y la inseguridad seguía flotando a su alrededor y en mí, pero eran superadas por los sentimientos hacía Jasper. Aunque tratara de nada serviría mientras ella siguiera deseando de esa manera el hacer feliz a Jasper.
Traté de que mi mente se perdiera en las estrellas, pero a pesar de todo las imágenes de Bella y Jasper se escapaban y llegaban a mis ojos. Tomé aire aún sabiendo que no lo necesitaba, pero la simple sensación, me daba un poco de paz y capacidad para pensar.
Bien, no era que yo hubiera estado de acuerdo con ella desde el principio, pero me era imposible tratar de abandonarla a su suerte mientras que ella me necesitaba.
─Jasper… Creo que no podre… no se… ─la voz de Bella era entrecortada. Se debatía consigo misma. Esta nerviosa y asustada. No era capaz de decidir por si sola y sus emociones eran tan confusas que lo único que yo debía hacer era acercarme y susurrar en su oído que lo detuviera.
Negué con la cabeza.
No lo haría, Bella había decidido meterse en esto sola, yo no decidiría más por ella. Era peligroso para ella y para mi propia salud mental, además de que no me arriesgaría a que Carlisle me llevara de nueva cuenta al paraíso por entrometerme en lo que no me incumbía.
─Solo deja de moverte ─la voz de Jasper era cada vez más vaga y pude oír claramente como el cierre del vestido bajaba de un tirón.
Los pensamientos del chico eran confusos, estaba desesperado y de verdad quería hacerlo con Bella, pero una parte de él no era exactamente segura, eran obscuros y podían llegar a ser verdaderamente aterradores. Se encontraba verdaderamente fuera de control.
El alcohol no era su mejor amigo.
Bella sollozó y yo giré de golpe para encontrarme a su lado. Las lágrimas en sus mejillas y sus ojos cerrados mientras Jasper la sostenía de los brazos me enfurecieron. Tanto con Jasper, conmigo y hasta con ella.
─Dile que se alejé ─ordené y me sorprendí de que mi voz fuera tan afilada. Nunca me había sentido así, de nuevo la ira me llenaba, pero para mi mala fortuna no podía tocarlo. Bella lo quería y Alice jamás me dejaría acercarme lo suficiente para hacerlo.
Los ojos de Bella se abrieron y lo miró insegura por un momento antes de musitar un suave "aléjate".
Rodé los ojos fastidiado. Esto estaba demasiado lejos del limite de mi paciencia. Jasper se inclinaba para besarla y ella solo lo miraba sin saber que hacer.
Me coloqué a un lado de ella y traté de concentrarme, solamente tenía que hacerlo bien una vez. Esto estaba prohibido y estaba seguro de que si Carlisle no lo había mencionado antes era porque no me creía tan estúpido como para usarlo.
Cerré los ojos, esto sería difícil.
Un grito se atoró en mi garganta mientras más inspiraba. Sentía que iba a explotar y entonces mis ojos lo vieron todo a la vez mientras mis oídos lo captaban absolutamente todo.
Me sentí.
─ ¿Qué-? ¿Qué fue eso? ─preguntó Jasper asustado mientras retrocedía. Se alejó de Bella y ella se dejó caer en el suelo recargándose en la cama mientras se abrazaba a si misma.
Jasper me miró una fracción de segundo y justo después parpadeó confundido. Recorrió la habitación con los ojos y luego sacudió la cabeza. Yo me encontraba tan atónito como él. La sensación había sido algo más allá que la mirada de Carlisle sobre mí o los besos de un ángel como mi madre sobre mi frente. En ese momento las emociones vividas habían sido mías y solo mías. Sin interferencias de Bella y lo mejor era que simplemente, las voces se habían apagado hasta convertirse en un zumbido.
Giré mi cabeza hacía Bella y me di cuenta de que Jasper se había acercado a ella. Eso me enfureció, pero de alguna extraña manera me sentía distraído por completo.
─Bells… ─la voz del chico sonaba rota y sus pensamientos estaban horrorizados. No podía concebir lo que había hecho y en su cabeza rondaba la idea de querer morir.
Me acerqué a ellos de golpe al notar que en su cabeza estaba una escena parecida. Eso ya había sucedido antes, aunque realmente no había pasado a más con la chica anterior me día cuenta de que él ya no era seguro. No para alguien que como Bella se encontraba por completo a su merced.
─Contesta… pero no lo mires a los ojos… ─musité en el oído de Bella mientras la abrazaba por los hombros.
─Jasper…
─L-lo sient-to tanto ─estaba asustado, pero Bella también, no tenía la mínima intención de sentir lastima por él. Sí, era un alcohólico, pero era un alcohólico que se había acercado a Bella bajo efectos de el. No tenía perdón, al menos no mío, aunque claro, eso a mí no me tocaba decidirlo.
─No pasa nada ─respondió Bella antes de que yo pudiera abrir mi boca. Yo la miré como si estuviera loca, pero ella lo miraba con una ligera sonrisa─. Tal vez… No debí venir si no iba a terminar con esto.
La miré sin comprender ¿Acaso se estaba disculpando? Me alejé de ella sintiéndome mucho peor de lo que me había sentido en mucho, mucho tiempo.
Jasper negó con la cabeza y se dejó caer en el suelo mientras se estremecía ligeramente. Él sabía que Bella se estaba disculpando, pero tampoco lo podía creer. Se sentía tan mal como yo.
─Lo lamento fu-fue por la cerveza ─la miró y al verla a los ojos se juró mentalmente no volver a tocar una sola botella de cualquier alcohol en toda su vida. No le creería hasta que no lo hiciera, pero se estaba sintiendo tan miserable que tal vez podría tener el beneficio de la duda.
─Tranquilo, creo que deberíamos volver a casa ─musitó ella levantándose torpemente y sujetando el vestido. Un sonrojo apareció en sus mejillas y resistí el impulso de rodar los ojos solamente porque era una situación sería. No la entendía. Podía sentir el miedo en ella todavía, pero también podía detectar respeto y un sentimiento de cariño increíblemente grande.
Bella no lo amaba, pero lo quería de una manera que me parecía prácticamente imposible.
Con precaución Jasper se acercó a ella y le tendió una mano. Me llevé el chasco de mi inmortalidad en el momento en que ella se la tomó.
(…)
Renée, no era estúpida.
Me lo había probado la noche del baile, cuando Bella llegó y notó que algo en ella se había apagado, pero a pesar de no ser estúpida no tenía grandes habilidades para sacar información y eso la frustraba tanto o más que a mí.
Deseaba escuchar de los labios de Bella la razón por la cual no terminaba con Jasper, pero los deseos no siempre se hacen realidad.
Algo que verdaderamente le agradecía a la madre de Bella en esos momentos era el hecho de que ─a pesar de que amaba a Jasper─ no le permitía estar mucho tiempo don Bella. Lo dejaba pasar a buscarla en las tardes y charlar con ella en la puerta de la casa y tal vez llevarla por un helado o algo fresco de tomar, pero por lo demás ¡Carlisle! Era verdaderamente algo que nunca pensé que ella sería: Una madre ejemplar.
Pero había algo que ni Renée podía evitar y es que cuando trabajas para mantener a una adolecente no siempre puedes estar todo el tiempo echándole un ojo. Bella siempre había sido una hija obediente y hacía las cosas que su madre consideraba correctas, pero desde el día en que Renée le había "recomendado" que no dejara entrar a "nadie" a casa mientras estaba sola, había decidido convertirse en una chica diferente.
Por primera vez en mucho tiempo no había sido capaz de comprender a Bella. Según entendía ella debería de estar asustada por lo que había pasado en el hotel, pero todo lo contrario a ello, Bella parecía capaz de incluso llegar a hacerlo con Jasper.
Muchas veces ella lo obligaba a entrar a la casa y lo llevaba a su habitación, se tiraban en la cama y no había nada inocente en lo que hacía. Muchas veces mi auto control se vio tentado a hacer algo verdaderamente cruel. Deseaba matar a Jasper más que nada, pero no lo hacía porque sabía que Bella se metería en problemas.
Las caricias entre ellos eran demasiado intimas, nunca rebasando realmente los limites y nunca había poca ropa de por medio, pero los besos y la forma en que Bella hacía que su cuerpo se pegara al de Jasper era… doloroso, por no decir decepcionante.
Yo estaba seguro que Renée no la había criado de alguna manera que eso fuera a pasar y también era consciente de que mis consejos hacía ella nunca la habían orillado a hacer cosas de ese tipo ¡Ella solo tenía catorce, por Dios! No comprendía porque ella hacía esas cosas.
Cuando estaba sola sentía su inseguridad y casi podía oír su mente pensando en una sola persona "Jasper". Y era aún peor cuando él estaba cerca, porque la inseguridad se volvía una ligera paranoia entremezclada con deseo.
Sabía que se sentía mal por lo que había pasado con él en el hotel. Ella había deseado con todas sus fuerzas hacerlo con él, deseaba perder su virginidad con Jasper, pero realmente no había podido juntar valor después de lo del elevador.
Ella estaba tan decepcionada de si misma como yo de ella.
Moría por tomarla de los hombros y sacudirla con fuerza, hacerla entrar en razón de una vez por todas, pero no podía hacerlo y ella ya había desarrollado una especie de escudo ante mi forma de susurrar en su oído. Bella no me escuchaba más.
─Bells… ─me estremecí sin poder evitarlo, los pensamientos de Jasper eran demasiado confusos y sus emociones rayaban en la euforia. Llevaban poco más de una hora tirados en la cama y Bella no había parado en ningún momento de besarlo, ya fuera labios o cuello. En algún momento ella había conseguido colocarse a horcajadas sobre él.
Todo mi mundo se desmoronaba.
Yo la amaba de verdad y no comprendía porque hacía eso. Ella era Bella, esa chica tímida y fanática de los libros, un poco friki y demasiado madura para su edad, pero extrañamente Jasper la transformaba. Él lograba hacerla sentir como quisiera y eso me enfermaba de la misma forma que lo hacían los latidos acelerados de ella cuando él la tocaba.
"¡Dios! ¡Esto solo me pasa a mí! Pero bueno, al menos podre quedarme a comer con Bella… ¡Oh mi niña! Espero no este molesta por lo de Jasper… Hace días que se ve tan triste y es distante desde que le dije que no lo dejara entrar más a casa… De cualquier forma no puedo prohibirle al chico ¡Es tan lindo! ¡Es un pan de Dio!"
La mente de Renée me llenó la cabeza y me asusté ligeramente. No podía hacer nada para advertirle a Bella que su madre había llegado a casa antes, pero de cualquier forma, aunque le avisara de ello Jasper no tenía oportunidad de salir de la casa sin que ella se diera cuenta.
Si Alice no lo había visto era porque ella tenía que presenciar lo que yo veía desde hace semanas.
Me giré hacía la puerta y jadee cuando mi mirada enfocó a Bella.
Eso no debería pasar.
Ella se sacó la camiseta que llevaba puesta y un segundo después se encontraba con la mirada de Jasper clavada en ella mientras su mente viajaba más allá de los límites de la decencia.
─ ¡Cielo santo! ─el gritó de Renée me regreso a la realidad y despegué mi mirada de la espalda desnuda de Bella, para fijarse en el rostro de su madre.
La situación no podía confundirse con nada que no fuera lo que estaba pasando.
Bella se encontraba sentada sobre las caderas de Jasper, vistiendo solamente unos diminutos short, totalmente despeinada, sonrojada y con los labios hinchados, mientras Jasper no tenía mejor pinta a diferencia de que él aún conservaba la ropa.
Traté de concentrarme en los pensamientos de Renée. Ella solo se encontraba escandalizada. No podía creer lo que sus ojos veían. Por un solo segundo Bella se quedó estática y justo cuando reacciono dejó que su cuerpo se pegara al de Jasper buscando taparse, pero para múltiple desgracia eso solo empeoro las cosas.
Jasper no pudo contener el gemido que salió de su garganta al sentir el cuerpo de Bella presionarse contra él y yo estaba al borde del colapso al igual que Renée, pero a diferencia yo estaba siendo cruelmente torturado con los pensamientos de Jasper al igual que sus emociones, mientras ella solo estaba terriblemente furiosa.
Los siguientes acontecimientos fueron las cosas más confusas que había visto en toda mi existencia. De algún modo Renée había llamado a los padres de Jasper y había hecho que Bella se pusiera la camiseta sin que él pudiera mirarla. Ambos se encontraron en el sofá de la sala en menos tiempo del posible, totalmente avergonzados.
No era consciente de todo.
Las emociones de Bella me abrumaban y los pensamientos de los otros dos no eran exactamente alentadores para darme un poco de paz.
Bella estaba decepcionada hasta tal punto de que su madre hubiera llegado que estaba seguro que ella se hubiera terminado acostando con Jasper.
La puerta se abrió en un punto de la conversación y por ella entró un hombre alto y rubio que parecía verdaderamente molesto, vistiendo un elegante y obviamente costoso traje.
Renée explicó las cosas apresurada y sonrojada, mientras que Jasper y Bella se tomaban de las manos. No era que no se volvieran a ver. De cualquier forma, la escuela a la que asistían era la única en ese distrito. Estaba seguro de que habría alguna manera.
─Esta ha sido la última Jasper ─la voz del hombre me desconcertó y me obligó a despegar la mirada de las manos de ambos en el momento en que se separaban. Su rostro era frio y era consciente de que no venía nada bueno. Su mente estaba llena de pensamientos nada agradables─. Estoy harto de tus problemas de conducta en la escuela, tus salidas a clubes y fiestas ¡Tu problema con el alcohol! Levántate ─su orden fue tan terminante y su todo tan cruel que realmente no pude evitar sentir un poco de lastima por el chico─. Iremos a casa, empacaras y te iras a la militarizada.
Estaba sorprendido, pero me desconcertó aún más el hecho de que el tono de los pensamientos de Jasper era triunfante.
Salieron de la casa y ni siquiera Bella fue capaz de acercarse al chico. No pasó ni siquiera un minuto antes de que ambos salieran de la casa y en ella quedaran solamente madre e hija. Una sintiéndose culpable y la otra rompiéndose poco a poco.
Me acerqué a Bella y la abracé hundiendo su rostro en mi invisible pecho. Era lo único que podía hacer, tratar de bridarle tranquilidad con el contacto divino, pero ella estaba mal.
─ ¿Amor? ─la voz de Renée salió con dificultad y el cuerpo de Bella me atravesó.
Suspiré. Lo que seguía no iba a ser nada bueno, ambas estaban molestas, ambas estaban decepcionadas, pero el dolor de Bella era algo con lo que realmente nada ni nadie podría competir por el momento.
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TBC…
Hola!
Bueno, pues aquí dejo este Chap! Espero que les guste, sinceramente creo que quedó algo flojo, pero bueno. Necesito pedir un favor ¿Alguna es o conoce una beta? Alguien que me ayude de favor con la ortografía de los Fics que llevo.
Se los agradecería de verdad.
Si quieren leer el adelanto lo dejare en mi Blog (busquenlo en mi perfil) pasado mañana a más tardar!
¡¿Alguna ya vio el corte de Rob? ¡Estoy que me muero!
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Kisses!
"Si no esperas lo inesperado no lo reconocerás cuando llegue"
