Ninguno de los personajes de Junjou Romantica me pertenece. La finalidad de este fanfic es solamente entretener.
Hoy me desperté al lado de Haru. Cuando el dormía su dura cara de adulto se convertía en la de un inocente niño, era imposible no abrazarlo. Siempre juzgue mal a Haruhiko y me arrepiento de ello. Haruhiko es una persona maravillosa, tal vez esto no se vea a primera vista pero no tengo duda de que es cierto.
Me gustaría llevar en el vientre a los hijos de Haruhiko, tendríamos un pequeño hijo que se pareciera a él, su pequeña carita sería justo como la de Haru cuando duerme y seguramente también sería un niño muy inteligente como él y amante de la literatura como yo. El nombre de nuestro hijo seguiría el patrón de nombres de la familia Usami, nuestro pequeño se llamaría Natsuhiko y justo como su nombre lo indica para nosotros su presencia siempre será igual de agradable que el verano. Me imagino una mañana en la que no solo despierto en la cama junto a mi amado, sino que en medio de nosotros se encuentra nuestro pequeño hijo riendo suaves carcajadas y repartiendo besos y abrazos a sus padres y nosotros le devolveríamos los mismos cariños junto con algunas cosquillas. Seguramente la mesa durante el desayuno ya nunca volvería ser aburrida o solitaria para mí, Natsuhiko llenaría de risas y gritos nuestra pequeña casa mientras desayuna viendo la televisión o cuando juega con sus carritos y muñecos, al final del día el esperaría a su padre pero probablemente el sueño a lo habrá vencido para esa hora. Aunque sé que es una estupidez y que es biológicamente imposible, es algo muy agradable de imaginar.
Debí de estar muy concentrado en mis pensamientos porque ni siquiera me percaté de que Haru ya se había despertado y ahora me estaba mirando y riéndose.
-¿En qué tanto piensas?- me preguntó
-En nada en especial- le mentí, me sentía avergonzado de que será lo que me diría si se enterara de mis absurdos pensamientos.
Los dos nos fuimos directo a desayunar pero mi cabeza estaba en otro lado. No me aguante más y le hice la pregunta a Haru
-¿Te gustaría tener hijos?- le pregunte un poco tímido
Su rostro cambio a uno que no me agradaba mucho
-No quiero hablar de eso por el momento- me dijo
Después de esa pregunta ya no hablamos más y Haruhiko se tuvo que ir a trabajar. Se despidió de mí y se marchó sin mirar atrás.
Por qué Haruhiko había reaccionado así ante tal pregunta me era una intriga que seguramente no me dejaría en paz todo el día y probablemente tampoco me dejaría el día de mañana.
Recogí la mesa y me di cuenta que Haru había olvidado algunos papeles que se juntaron con otros que me pertenecían a mí. Me dio curiosidad saber cómo se manejaban las cosas en la empresa de Haru así que eché un vistazo que seguramente no le molestaría a Haru. Ciertamente no estaba preparado para lo que vendría después. Entre todos esos papeles había algunas fotos de mujeres desconocidas vestidas en ropas muy elegantes, esas fotos y papeles eran para escoger a una candidata para un matrimonio arreglado.
Me quede helado, me puse muy triste y me enfurecí al mismo tiempo. Tal parece que Haruhiko ha estado jugando conmigo todo este tiempo. Parece que mi destino es nunca ser amado.
Haruhiko, ¿Qué ganas burlándote de mí de esta mantera?
