Levy no llevaba mucho tiempo en la mansión, pero podía sentir algo extraño, algo que no podía explicar, parecía como si aquella mansión lo guiara. Había escuchado una explosión hace algunos momentos, quería saber que había sido, sabían que sus hombres no llevaban pólvora o algo parecido, solo esperaba que todo estuviera bien. Al fin llego al lugar de la explosión, había sangre y olor a pólvora en todo el lugar, no sabia como ni quienes se habían enfrentado ahí, pero de algo si estaba seguro no había sobrevivientes. Decidió que su búsqueda no daría frutos, tenia experiencia e instinto el cual nunca había ignorado, su instinto le decía que lo mejor era salir de ahí. Sin problemas salió por el pequeño agujero de la pared, se dirigió donde había dejado a Hanji, no tenia esperanzas de verla de nuevo, pero ahí estaba la joven castaña esperándole con el arma en la mano.
Despertó agitada, con un pequeño dolor en el hombro, no sabia cuando tiempo había estado dormida, pero al parecer era mucho. Logro verse en el espejo su cabello estaba mas largo, su cuerpo lucia frágil, se sentía frágil. Intento ponerse de pie, pero al instante sintió un tremendo mareo que la hizo sentarse en la cama y usar todas su fuerzas para no desmayarse después, de pronto una puerta se abrió no logro ver mas que una silueta que entraba en la habitación cuando no pudo mas y se desmayo.
Annie no sabia a donde se dirigía, estaba desnuda, amordazada y con los ojos vendados, un grupo fuerte la conducía por un pasillo, los nervios le ganaban, traspiraba por el miedo intento resistirse pero no pudo, era demasiado para ella. Quizás nos estamos adelantando un poco será mejor que volvamos el tiempo atrás un poco….
Annie estaba justo donde la dejo Mike, atada a aquella silla, el terror recorría cada centímetro de su piel, no tenia escapatoria por primera vez parecía que las opciones se habían acabado, sola, atrapada, desolada. Escucho a lo lejos que las puertas se abrían nuevamente, estaba preparada para ver a Mike atravesar la puerta del comedor y ser insultada por el, pero al ver un escuadrón con signos religiosos y armas se llevo una verdadera sorpresa. Intento resistirse, pero no funciono, quiso saber porque sucedía aquello, pero aquellos hombres no estaban ahí para conversar, luego de taparle el rostro pudo sentir como era trasportada en un carruaje, todo aquello era una locura a ciegas. Intento liberarse algunas ocasions, pero no pudo sus opresores resultaron ser agresivos y cada intento de escape fallido significaba una tanda de golpes, al final su fe se corrompió y decidió dejar de intentarlo y esperar que no tuviera una muerta dolorosa si era eso lo que le esperaba.
Un viaje a ciegas, un destino incierto asustaría a cualquiera y Annie no resulto la excepción. El carruaje se detuvo la bajaron a la fuerza, pero esta vez ella fue mas sumisa, no quería recibir mas violencia por parte de sus captores. La condujeron por varios pasillos, cuando por fin pudo ver por donde iba solo logro ver un cuarto, acolchado, una bombilla al centro que ilumina el lugar sin darle tiempo de mas sus captores la empujaron y quedo encerrada.
Los días pasaron, para lo único que abrían la puerta del lugar era para brindarle un mísero pedazo de pan más un vaso de agua. Annie perdió la noción del tiempo y parecía enloquecer poco a poco, la soledad liberaba sus peores demonios, al poco tiempo se vio hablando sola. De pronto aparecieron dos Annies mas,la primera comenzó la platica:
-perfecto, ahora que? Nos mataron, nos torturaran?
La segunda Annie: o quizás esto no esta pasando estamos dormidas, aun tenemos a Sasha y mikasa…
La Annie real: Pensé que estaba sola, a veces pienso que siempre lo he estado
La segunda Annie: Nunca lo has estado nosotras siempre te hemos acompañado
La Annie real:¿ Quienes son?
La primera Annie: Somos tu
La Annie real: ¿ y quien soy yo?
La segunda Annie: una rubia mas, rebelde sin causa, que siempre a huido de todo
La primera Annie: Una chica valiente, decidida, quizás has perdido el rumbo per o a todos nos pasa, y nosotros lo sabemos mejor que nadie Annie
La Annie real: No he sido valiente, mírame tengo miedo, he dejado a las chicas atrás… y Mikasa…
La primera Annie: No te eches la culpa, el destino lanzo sus dados y no nos favorecieron, no es nuestra culpa lo que sucedió Mikasa, no puedes seguir mortificándote por eso.
La segunda Annie: ¿No eres valiente? He estado contigo durante toda tu vida, tengo que refutar tu opinión. Créeme eres valiente, pero todos nos derrumbamos alguna ocasión, es parte de la vida.
La Annie real: No lo se.. yo
De pronto todo se vio interrumpido, las annies desaparecieron y entraron otro grupo de guardias que la tomaron, la desnudaron, la amordazaron …
Todo sucedía rápido, Annie estaba débil no podía poner resistencia ante su situación de pronto se vio atada de pies y manos a una mesa metálica, escuchaba varios pasos, voces que no lograba distinguir a quien le pertenecía o que decían, de pronto escucho unos pasos que se aproximaban lentamente, cuando estuvieron cerca todos callaron.
-Fugitiva, no te duro mucho la libertad, en el convento maría no perdonamos esta clase de comportamientos.
Annie se encogió de miedo al escuchar aquellas palabras "Convento María" No importa lo que hacia parecía que aquel lugar la perseguiría a donde fuera.
-Correremos la vos de que enloqueciste, que robaste, lo que sea necesario para atemorizar a las chicas del convento y evitar que esto se repita. Además otras chicas podrán sentirse motivadas a unirse al convento para no terminar como tu Annie. ¿Te sorprende? Conozco tu nombre, Mike hizo bien su trabajo al traerte acá, pronto tendremos a tus amigas también y entonces pondremos nuestro plan en marcha. Pero primero viene el escarmiento. Estas en un sanatorio mental que pertenece a nuestra a iglesia, aca nuestros creyentes pagan grandes sumas de dinero con la esperanza que sus seres queridos recuperen la cordura, hemos tenido algunos avances, pero también los utilizamos como conejillos de indias para nuestros experimentos, y si vemos alguna mejora también forman parte de llamemolo nuestro ejercito privado. Por su huida nos hemos vuelta la comodilla en los pueblos, hablan sobre nuestra seguridad, que hacemos exactamente en el convento, razones por las que se escaparon etc.. Deseábamos tener un perfil bajo, ser simplemente un convento donde acogíamos a chicas huérfanas o sin rumbo en la vida, ahora resulta que se habla de trabajos forzados, paganismos y otras exageraciones, pasamos de un perfil bajo a estar en la boca de cada aldeano, esto no solo afecta nuestra reputación, si no que aleja a futuras chicas a entrar al convento. Bien creo que he hablado mucho será mejor ir al grano y explicarte porque estamos aca. Es simple si lo piensas deseamos moldearte, volverte loca quizás, lo suficiente para que nos seas útil para dar una presentación en una plaza publica y mostrarte como una loca, y con eso manipular a las masas que has sido victima de una posesión diabólica, es algo alocado y quizás no funcione pero igual lo intentaremos, un exorcismo publico para recuperar la buena reputación del convento.
Annie se puso tenso aquello era lo mas revelador y perturbador que había escuchado en su vida, ahora tenia temor a lo que podía pasar, nadie la buscaría ahí, nadie preguntaría por ella, estaba a merced de aquel diabólico plan.
-Bien el primer paso será destruirte psicológicamente, básicamente ese es todo el plan. Te dejaremos acá sola con unos pacientes nuestros, el primero será Tobías un violador en serie, lo adquirimos con la esperanza de que podríamos librarlo de sus intenciones pecaminosas, hemos tenido avances pero al ver una mujer desnuda se descontrola y vuelve a las suyas, ahora imagínate lo que hará al verte acá tan vulnerable sin poder moverte o gritar seguro disfrutaras de su compañía querida. Luego te presentaremos a Rudy este tio se excita al estrangular mujeres, hemos tratado de saber de donde proviene su mal pero aun sigue pareciendo un misterio, lo conocerás dentro de poco, bueno creo que no te quito mas tiempo, te dejaremos a solas con ellos dos, espero que al terminar estés devastada así será mas fácil moldearte para hacer contigo lo que queramos, lavarte tu cerebro…
Tali y su grupo salieron de la habitación y así toda una pesadilla dio inicio para Annie.
Habían pasado días, Jean estaba feliz por fin su misteriosa chica había abierto los ojos, aunque fue por poco tiempo. Jean era policía, uno de esos incorruptibles del tipo que todo vándalo odiaba en el pueblo. El día del incendio en la biblioteca, jean se encontraba cerca de ella bebiendo a solas, lo solía hacer para ahogar sus penas, era una persona solitaria y el amor solo le había traído disgustos amaba su trabajo, hacer cumplir la ley se había convertido en su vida. Ese día logro ver el humo que salía de la biblioteca a pesar de estar ebrio decidió investigar era su deber, de pronto al acercarse vio el edificio en llamas, quería ayudar pero en su estado sabia que no podía hacer gran cosa, y ahí fue que lo vio a cierta distancia una figura parecía descender de una ventana, Jean se quedo perplejo al verla caer violentamente al piso la figura no parecía moverse tambaleándose como pudo llego y vio a la hermosa Mikasa fue amor a primera vista, respiraba pero con dificultad, la cargo entre sus brazos y con un gran esfuerzo logro llegar a su casa sin incidentes. Llamo a un doctor que llego a atender a la chica, tras medicarla para el dolor, y otras medicinas para su hombro le dijo a jean que todo estaría bien, pero que seria una recuperación lenta. Jean la cuido, la alimento con líquidos, estaba perdidamente enamorado de ella; hacia un tiempo jean rescato una perra malherida este la cuido y al final la perra termino amándolo fueron felices hasta el día que ella murió de vejes, Jean pensó que podría pasar lo mismo que al despertar aquella muchacha podría enamorarse de el, que esta vez era su turno de ser feliz.
Mikasa despertaba de nuevo al percatarse Jean sonrió estaba a punto de presentarse, cuando Mikasa reacciono sorprendía por el lugar, sin decir palabra se puso de pie aun débil pero quería explicaciones de lo que sucedía.
-Quien.. qui.. ¿quien eres?
-Soy jean, jean kirschtein. Tranquila no quiero hacerte daño
-Donde estoy, que ha pasado
-estas en mi casa, bueno que puedo decir te rescate de un incendio llevas mucho tiempo dormida
Mikasa empezó a recordar todo fue un golpe para su cabeza recordó cada instante en el incendio hasta como logro escapar, le sorprendida estar con vida, levanto su mano y toco su hombro herido tenia un leve dolor pero ya no era nada de que preocuparse.
-lo he curado esta algo resentido, pero pronto estará completamente bien, por otro lado creo que deberías comer luces débil, te traje algo de comida, quizás este fría pero creo que te gustara
Mikasa voltio y vio un delicioso plato de carne, acompañado con arroz y un trozo de pan deseaba comerlo su cuerpo lo necesitaba pero aun tenia preguntas por hacer.
-La biblioteca…
-Ya no existe
-Y Hanji.. la bibliotecaria..
-Creo que deberías comer, por favor come, luego te dare todas las explicaciones que quieras
Mikasa asintió era lo mejor, Jean solo trata de ganar tiempo no quería darle las malas noticias de golpe, seria difícil para la chica saber que no hubo mas sobrevivientes de aquel incendio. Cuando Jean se marchaba para dejarla en paz un momento, mientras se marchaba pudo escuchar la leve vos de Mikasa cuando le decía gracias.
