Kyle's POV

Y ahí estaba yo. El patético Kyle Broflovski en medio de una crisis emocional.

No podía verme, pero seguramente daba vergüenza.

El lunes me fui a mi casa, ignoré las preguntas de mi madre y me encerré en mi cuarto. Ella golpeó mucho la puerta y gritó, pero terminó por dejarme en paz.

Me tiré en la cama y no me moví hasta la noche. Sólo me levanté para lavarme y cambiarme, ni siquiera bajé a comer.

Ya era miércoles en la tarde, y yo seguía negándome a ir a la escuela.

Mis padres pasaron de la molestia a la preocupación, pero no les dije la razón de nada. Tuvieron que llamar a la escuela y decir que estaba enfermo.

Pasé dos días viendo películas en mi cuarto, comiendo pura comida chatarra y ahogándome en caramelos, chocolates y helado. Como una adolescente despechada.

Todo por culpa de Craig.

No iba a negar lo mal que me había caído todo lo de la apuesta, y tampoco iba a esforzarme en esconderlo. Sí, estaba totalmente despechado, porque ese imbécil de verdad me gustaba.

En ese momento, estaba viendo The Notebook.

Kenny abrió la puerta de golpe y entró sin decir nada. Se acercó al televisor y lo apagó.

-¡Hey! ¿Pero qué mierda?- pregunté, molesto.

-Basta, Broflovski, ¡basta!- dijo, señalándome acusadoramente-. No puedes encerrarte en tu habitación a llorar como magdalena.

-No estoy llorando- corregí-. Y sí, sí puedo encerrarme en mi habitación.

-Kyle, entiendo que estás herido y todo el rollo, pero el marica emo es Stan- dijo, sentándose a mi lado-. Que, por cierto, tampoco lo está llevando muy bien- rodé los ojos.

-No me vengas con eso, Kenneth, que no me importa- suspiró.

-Tienes que salir, a nadie le hace bien estar encerrado más de dos días escuchando Lana Del Rey…Eso deprime a cualquiera.

-Me gusta Lana- me defendí-. Ella canta mi dolor- momento de silencio.

-Marsh, sal de ese cuerpo- le dediqué una mirada asesina-. Vamos, Ky, no eres de los que pierde clases por gusto.

-No es por gusto, Kenny… ¿Qué se supone que haga? Me siento humillado- admití-. Todos se enteraron de lo que pasó.

-Y todos están de acuerdo en que Stan y Craig son unos idiotas.

-No me importa lo que digan sobre ellos, yo ya se lo imbéciles que se portaron.

-¿Y cual es el problema?- me mordí el labio, mirando para otra parte-. Ky, ¿por qué tengo el presentimiento de que todo esto es por Tucker?- me sonrojé, y él rió-. Estás jodido, Broflovski.

-¡No es gracioso! No se con que cara mirarlo, ¿ok? Me siento horrible por lo de la apuesta, pero ¿como voy a odiarlo si sigue escribiéndome?

-¿Te escribe?

-Cuando menos me lo espero- contesté-. Ni siquiera leo los mensajes; estoy seguro de que son de disculpa, y no quiero perdonarlo.

-El orgullo es un pecado, Ky- dijo, sonriendo de lado.

-Voy al infierno de todas formas- dije, encogiéndome de hombros. Kenny sonrió ampliamente.

-Bien, yo no vine para excusar a nadie. Vine a sacarte de tu depresión y a quitarte ese ridículo complejo de monja- fruncí el ceño.

-No tengo ningún complejo- alzó una ceja.

-Por favor, Ky, ¿a quién engañas? No puedes escuchar la palabra "sexo" sin sonrojarte- maldito, ahora estaba sonrojado.

-Te estás desviando del tema…A demás, puede que no sea promiscuo, pero tampoco soy una monja- su sonrisa se torció.

-Entonces…- dijo, acercándoseme-. Bésame- abrí los ojos, alarmado.

-¿Qu…qué?- tartamudeé-. ¿por qué? Eso no va a servir de nada.

-Vamos, Ky, sólo un besito- pidió, con una sonrisa inocente que no le quedaba.

-¿Qué pasó con lo de sacarme de la depresión? estás aprovechándote de eso.

-Puede ser- rodé los ojos, pero le di un beso corto en la boca.

-Ya.

-Puedes hacerlo mejor… ¿O Tucker no te enseñó a besar?- fruncí el ceño y le di un golpe en el hombro, haciéndolo caer de espaldas en el suelo-. Ok, fue mi culpa- admitió, levantándose de un salto.

-Eres un idiota- dije-. ¿Ya terminaste de aprovecharte de mí?

-No fue para tanto- sonrió-. Sólo quería un beso, honey- rodé los ojos-. Ahora sí; quiero verte mañana en la escuela, Kyle Broflovski.

-No quiero- contesté, cruzándome de brazos.

-Me temo que, sino te dignas a aparecer mañana, tendré que difundir esto- me mostró su celular.

En algún momento, y sin saber como mierda, el muy hijo de puta había grabado el beso.

-¡Kenny! ¡Esto es extorsión!

-No se que significa eso- sonrió-, pero lo hago por tu bien.

-Todo era mejor cuando no podías pagarte un celular- bufé.

-Hasta mañanaaaaaaaa- se despidió, sonriendo.

Maldito Kenny.

Ese rubio tenía un don para manipular, y lo usaba para el mal.

-.-.-.-.-.-.-

A pesar de todo, me vi obligado a ir a clases el jueves.

No me sentía preparado, pero tampoco quería que alguien viese ese malvado video, y Kenny era capaz de regarlo sin problema.

Salí de la casa con el corazón en la mano, y el camino a la escuela se me hizo demasiado corto.

No voy a llegar- pensé-. Moriré en el camino.

Sin embargo, llegué. Suspiré y entré, como si nada hubiese pasado.

Pasé frente a Cartman, Stan y Kenny.

-Eres un maldito- le dije al rubio, siguiendo de largo hacia el salón. Lo escuché reir, y no pude evitar bufar.

No quería ni ver a Stan. Sabía que comenzaría a disculparse y a decir lo mucho que se arrepentía de ser tan estúpido, y yo, en ese momento, no tenía ganas de escucharlo.

Aunque, claro, todo hubiese sido más fácil si Stan no hubiese estado sentado a mi lado, mirándome con ojitos de arrepentimiento toda la clase.

Cuando sonó el timbre, me giré a verlo.

-Stan, ¿por cuánto tiempo vas a mirarme así?- pregunté.

-El necesario- contestó-. Hasta que me dejes hablarte.

-Estamos hablando.

-Lo siento- dijo. Suspiré.

-Bien, acabó la conversación- me levanté.

-Kyle, por favor, escúchame- pidió, siguiéndome-. Tienes derecho a odiarme, pero por lo menos déjame hablar- me detuve de golpe, haciéndolo chocar con mi espalda.

-Te escucho- dije, dándome la vuelta.

-Gracias- dijo-. Todo fue una estupidez, ni siquiera voy a tratar de excusarme, sólo quiero pedirte perdón por ser tan egoísta y hacerte pasar un mal rato- sonrió un poco-. Debí acabar con todo cuando me di cuenta de que de verdad te gusta Tucker. Lo siento- lo miré con los ojos entrecerrados. Tenía una venda en la nariz, seguramente por el golpe que le había dado el lunes, y Kenny me había comentado que Wendy tampoco había estado fácil esos días.

-No creas que estás perdonado aún- recordé-. Pero tienes un voto de confianza, así que pórtate bien- le dije, y me fui.

Ok, era débil, ¿pero cómo iba a molestarme con Stan, si era como mi hermano? Además, mi mente estaba concentrada en Craig.

Me había arrepentido de no haberle dado un buen golpe a él también, y si me lo encontraba, no dudaría en hacerlo. Sin embargo, estaba evitándolo. Evitándolo a toda cosa.

Y me salió bastante, hasta la hora del almuerzo.

Había sentido el peso de su mirada durante las clases, pero no lo había visto al salir, así que me fui al comedor con Kenny, Stan y Cartman.

-Hacía mucho que no veía tu cara judía, Kahl- comentó Cartman, camino a la mesa.

-Dos días, culo gordo- corregí.

-Que poco me duró la dicha- se lamentó. Rodé los ojos y me senté.

Chasqueé la lengua con fastidio cuando me di cuenta de que no había agarrado agua.

-Ya vengo- dije, levantándome.

Y entonces… ¡Boom! Craig se apareció entre el agua y yo. Ni siquiera lo pensé. Me desvié hacia la derecha sin discreción alguna, dejando más que claro que lo estaba evitando.

No volví la vista, sólo seguí caminando hasta salir de la cafetería, y no me detuve hasta entrar al baño.

Solté un largo suspiro y me puse a pensar en lo patético de la situación.

Fue sin pensar- me dije-, y creo que debería volver al comedor.

Pero cuando me di la vuelta para salir, Craig entró.

-¿Me estabas evitando, princesa?- preguntó, alzando una ceja.

Craig's POV

-Pensé que era obvio- contestó, algo sonrojado.

-Entonces el baño fue una mala idea- sonreí de lado-. Es demasiado predecible.

-No pensé que me seguirías- admitió-. Me voy- le puse la mano en el pecho para detenerlo.

-No- dije-. Tenemos que hablar- bufó.

-¿No entiendes que no quiero hablar, mierda? ¡por algo te estaba evitando!

-Entonces sólo escucha- rodó los ojos-, como escuchaste a Marsh- me miró, entre sorprendido y molesto-. Es lo justo, ya que ignoraste olímpicamente mis mensajes.

-No tienes derecho a exigirme nada- dijo, frunciendo el ceño.

-Broflovski, no me hagas encerrarte en un cubículo- amenacé.

-Bien, Tucker, eres un experto con las palabras- me felicitó, sarcástico.

-Es en serio.

-Todavía no he almorzado.

-Yo tampoco- admití-. Pero no te dejaré salir hasta que escuches lo que tengo que decir.

Suspiró, rindiéndose. Se recostó en la pared.

-No creo que esto termine bien- comentó.

-No me importa- dije-. ¿Recuerdas el primer día que estuviste en mi casa? Sabes, cuando te emborraché y traté de besarte- asintió-. Bien, admito que, en ese momento, lo hice por la apuesta- frunció el ceño-. Te invité un café el día que escapaste de clases por la misma razón…

-Craig, no quiero…

-Escucha, coño- lo callé-. Todo; la vez de la pelea de bolas de nieve; las sonrisas; todo. Sólo lo hice para poder llevarte a la cama- no le gustaba lo que decía, lo podía notar en su expresión, pero estaba siendo sincero-. Entonces llegó la fiesta de Clyde- sonreí un poco, recordando esa noche-. Dijiste que tenía el extraño don de encontrarte en tus peores momentos, y me preguntaste por qué te había besado- se sonrojó-. No podía decirte todo, así que me limité a decir que me había provocado.

-Me mentiste- dijo.

-Algo así- admití-. Luego, Marsh te robó el beso (que me pertenecía), y me jodió más de lo que esperaba- hice una pequeña pausa-. Recuerdas todo lo que pasó a partir de ahí, ¿verdad? La nota del trabajo, cuando me acusaste de hacerte bullying, cuando te convertiste en Tweek 2.0, cuando te encontré bailando, cuando probaste el cigarrillo, cuando te besé, cuando dijiste que me querías…

-¿Hacía dónde quieres llegar?- preguntó, notablemente avergonzado.

-La he cagado muchas veces a lo largo de mi vida…en especial estas dos semanas- admití-, y, aunque al principio quería demostrar que no eres perfecto, terminé enamorándome de tus defectos- abrió mucho los ojos, sonrojándose hasta el cuello-. Te dije que tenías tu encanto, y no me creíste- Kyle volvió a fruncir el ceño. En un movimiento tan rápido como inesperado, me golpeó la mejilla izquierda con el puño.

Parece que el lunes se quedó con las ganas- pensé, sorprendido.

-¡Eres un imbécil!- dijo, subiendo la voz-. Un imbécil por pensar que soy perfecto, un imbécil por apostar por mi culo, un imbécil por pensar que mi primer beso te pertenecía y haber dejado que Stan se lo robara, por tratar de forzarme a besarte cuando estaba molesto, por aprovecharte del momento para decir ese discurso, por haberte declarado en un baño- tomó aire-. Pero, sobre todo, eres un imbécil por haber tardado tanto- creo que sonrió, muy ligeramente.

Golpeó mi hombro y, al momento, me besó. Luego salió del baño.

Todo había pasado tan rápido que no había tenido tiempo de procesar nada.

-¿Pero qué mierda?- le pregunté a la nada.

Eso había sido demasiado raro. No sabía si Kyle seguía molesto o si me había perdonado. No sabía NADA.

-.-.-.-.-.-

-¿Qué significa un golpe seguido de un beso?- pregunté. Bebe y Wendy se me quedaron viendo.

-¿Qué?

-No las llamé para tomar el té- dije-. Necesito su ayuda.

-¿Con qué?- preguntó Wendy.

-Kyle- contesté-. Es demasiado…raro- admití.

-Es por tu culpa- me recordó Wendy. No dije nada

-¿Te besó y te golpeó?- preguntó Bebe

-Sí.

-¿Qué hiciste?

-Me sinceré con él- me miraron fijamente.

-Es decir: te le declaraste- las miré, algo sorprendido, pero asentí. Ambas soltaron un gritito.

-Sabía que te gustaba alguien- asintió Bebe-. Te lo venía diciendo desde la semana pasada- dijo, dirigiéndose a Wendy. Ella asintió, dando un brinquito.

-¿Cuándo?- preguntó, curiosa.

-Hace unas…Tres horas.

-En el baño, seguramente…Te vi seguirlo desde la cafetería- dijo Wendy.

-Pues ahí está su motivo para golpearte- dijo la rubia-. Y de seguro te besó porque le gustó lo que dijiste, a pesar de todo lo demás- se encogió de hombros-. No sé que habrá sido, pero supongo que vas por buen camino- ambas sonrieron.

Eso tenía mucho sentido... ¿Cómo carajo hacían las mujeres para entender las cosas tan rápido? Debía venir en la sangre.

-Son unas…

-¿Genios?- me interrumpieron-. Lo sabemos.

Que miedo.

-¿Y qué se supone que haga?

-Sorpréndelo- contestó Bebe-. La apuesta fue un error enorme, así que tendrás que remendarlo.

-Y tienes que pensar rápido- agregó Wendy. Luego se levantaron, como si lo hubiesen planeado todo, y se fueron.

Sí, completamente aterrador.

Kyle's POV

-¿Te acompaño a casa, Kyle?- preguntó Stan, sonriendo. Por un momento olvidé todo el problema de la apuesta, pero no fue un lapsus muy largo.

-No, mejor me voy solo.

-Vamos, Ky- dijo Kenny-. Estoy tratando de reunir al grupo, ¡colabora!- suspiré.

-Está bien- Stan y Kenny sonrieron, mientras que Cartman simplemente se encogió de hombros.

-Yo me voy a mi casa- dijo.

-Rompe grupo- lo acusó infantilmente el rubio, pero Cartman lo ignoró y se fue.

-¿Quieren pasar un rato por mi casa?- preguntó Stan-. Hace bastante que no vemos una película .

-No se si…-comencé a protestar.

-¡Claro!- interrumpió Kenny-. Una tarde de pizza y películas es justo lo que necesitamos para romper esta tensión- Stan sonrió, y yo suspiré, resignado.

-Está bien.

-.-.-.-.-.-.-.-

La verdad es que, después de todo, había sido una buena idea.

Compramos una pizza y pusimos una película ridículamente sangrienta.

-Todavía no entiendo… ¿se supone que la chica le fue infiel?- pregunté.

-No- contestó Stan-. Él se fue a la guerra, y el otro tipo le escribió a ella para decirle que estaba muerto. Ya sabes, porque estaba celoso.

-¿Y ella se acostó con ese tipo por despecho o qué?

-Eso no tiene historia…es una excusa para usar efectos especiales y sangre falsa- interrumpió Kenny-. Ella es una zorra, los dos tipos son unos idiotas y ese tercero está buenísimo- lo miré, alarmado.

-Kenny, cállate- pidió Stan.

El rubio rió, y seguimos viendo la película.

Cuando terminó, era bastante tarde.

-Bueno, yo me voy- canturreó Kenny-. Nos vemos- se despidió, yéndose.

-¿Quieres quedarte?- preguntó Stan.

-Stan, no creo que sea buena idea- admití.

-Kyle, por favor- puso ojitos de borrego-. Quiero arreglar mis errores, déjame.

-¿No te parece incómodo?- pregunté.

-¿Incómodo?- rió-. Somos mejores amigos, ¿no? En las buenas y en las malas- sonreí.

-Está bien- asentí-. Como en los viejos tiempos.

-Como en los viejos tiempos- repitió Stan, sonriendo ampliamente.

Stan's POV

Que Kyle se hubiese quedado en mi casa fue como una terapia de amistad (que metáfora tan homosexual).

Nos quedamos hasta tarde hablando, poniéndonos al día con todo.

De lo único de lo que no hablamos fue sobre Craig. Yo me sentía preparado para volver a hablar todo lo de la apuesta; no estábamos en medio del salón, y pensaba con claridad. Sin embargo, Kyle lo evitó a toda costa, y yo no insistí.

Le dolía, y lo sabía.

Ahora todo estaba en manos de Tucker.

-.-.-.-.-

Por acostarnos tarde, llegamos a la segunda hora de clase.

-Estoy incumpliendo las reglas con demasiada frecuencia- dijo Kyle.

-No parece disgustarte- comenté.

-No- admitió, sonriendo.

-¿Quién eres y qué hiciste con el verdadero Kyle Broflovski?- el pelirrojo chasqueó la lengua, dándome un golpecito en el hombro.

-Bien, siéntense- pidió el profesor, entrando al salón. Le dirigí una última sonrisa a Kyle y me senté.

Kyle's POV

Quedarme con Stan fue mejor de lo que esperaba. Como en los viejos tiempos.

A pesar de la terrible semana que había tenido, ese viernes parecía mejorar. Presentamos examen de Historia (muy fácil) y el profesor de matemáticas no había ido, así que teníamos una hora libre. Incluso la cafetería parecía colaborar conmigo: hicieron Viernes de Pizza.

-Creo que este ha sido el mejor día de la semana- comenté-. Simplemente fabuloso.

-Estoy de acuerdo- asintió Kenny-. ¿sabes que lo haría mucho mejor? Que por fin cayeses en mis encanto- sonrió.

-No va a pasar- aseguró Stan.

-Nunca- secundé.

-Olvídalo, Kenneth, el culo del judío ya tiene nombre y apellido.

Oh, me sorprendía la facilidad del culo gordo para joder el momento.

-Cállate, Cartman- dijimos los tres al mismo tiempo. Él rió y siguió comiendo.

-Hablando de Tucker…No lo he visto- comentó Kenny.

-Yo tampoco- dijo Stan, sin estar verdaderamente interesado en el tema.

-¿Hablando de Tucker? Nadie está hablando de él- traté de cortar el tema.

-No engañas a nadie- insistió Cartman.

-Sí, Ky- dijo Kenny-. Todos sabemos que te mueve el piso, aunque sea un imbécil y no te merezca- me sonrojé.

No quería hablar de eso, ¿tan difícil era entenderlo?

Preferí guardar silencio y seguir comiendo. Al poco tiempo, se aburrieron del tema y comenzaron a hablar de otra cosa, y yo pude volver a respirar con normalidad.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

La última clase del día, luego podría irme y disfrutar del fin de semana.

Estaba concentrado en mis apuntes de Geografía cuando un papelito cayó en mi mesa.

Lo agarré y abrí cuando el profesor no estaba viendo.

"Deja de evitarme, princesa, no es justo."

Bufé, contestando rápidamente.

"Tú eres el que estuvo desaparecido todo el día. A demás, si es justo."

Regresé el mensaje. El papelito volvió al poco tiempo.

"Así que me esperabas?"

Me sonrojé.

"¡No! Kenny te mencionó en el almuerzo. Deja esto, me vas a meter en problemas."

Craig contestó un poco después.

"Te encantan los problemas, Broflovski. Quiero que arreglemos las cosas, ok?"

Rodé los ojos.

"Es muy fácil decirlo…"

Cuando el papelito regresó, estuve tentado a no leerlo. No me gustaba la "conversación"

"Ayer te dije toda la verdad, Kyle, y fui totalmente sincero contigo"

"Una declaración no borra dos semanas de engaño y una apuesta, Craig"

"Por qué te lo tienes que tomar así? ¡La apuesta acabó, coño!"

"Y quieres que confíe en ti así como así? No es tan fácil"

"Por qué no? No hay más razones para dudar, soy honesto contigo"

"Hay razones para dudar…Cómo se que no quieres más que acostarte conmigo?"

"Suenas a adolescente insegura de película mala. La apuesta acabó, Marsh ganó."

"Exacto. Te conozco, eres lo suficientemente orgulloso como para seguir con eso, a pesar de haber perdido"

"Es verdad, soy así de orgulloso, pero no. Ya te dije lo que sentía, me puse sentimental y marica contigo"

Solté una pequeña risa al leer, ¿qué era, según Craig, ponerse sentimental? Para mi era casi siempre igual de neutro…tal vez debía fijarme un poco más.

"En un baño. Ya te dije: Una declaración no arregla todo"

"Maldita sea, Broflovski…Te quiero, ¿bien? Y ya lo sabes, ¿qué más necesitas?"

No iba a decirlo jamás, pero guardé ese papelito y arranqué otro de mi libreta.

"Yo también te quiero, pero no puedes esperar que olvide todo…"

"Es precisamente lo que espero: que olvides y me dejes estar contigo de una vez. ¿qué quieres que haga? Sigo siendo un humano, princesa"

"Piensa, se te ocurrirá algo"

Tardó en contestar, incluso pensé que la conversación había acabado.

"A veces no te entiendo, pero se que te molesta que

me haya declarado en un baño. ¿Quieres que trate otra vez? Podría decirlo aquí mismo, frente a todos, si es lo que necesitas"

Me sonrojé, meditando demasiado la respuesta… ¿Qué Craig se me declarase (otra vez) frente todo el salón? Era tan aterrador como interesante.

Cuando le pasé el papelito, el profesor se apareció frente suyo.

-Parece que Broflovski y Tucker tienen algo más interesante- comentó, frunciendo el ceño-. ¿Por qué no nos dicen qué es?- miré a Craig, asustado, pero el simplemente levantó una ceja.

-La verdad- dijo, levantándose sin haber leído el papelito-, es que sí tengo algo que decir…

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Lo se, soy una irresponsable :c pero no fue mi intención tardar tanto, es que han sido unas semanas tan intensas! Recién y salgo de pruebas de lapso D:

Para disculparme, traigo un capítulo más largo, y debo agregar que queda poco para terminar...Espero poder subir los últimos caps sin problema, pero no prometo nada!

Además, les adelanto que comencé otra historia, que también subiré pronto :D

Bueno, besos, nos leemos y gracias por esperaaaaaaaaar 3