Desperté, este lugar… no lo reconocía…
-Debo estar soñando, buenas noches-me volví a echar, a los minutos volví a levantarme-buenos días-seguía en el mismo sitio-debe ser broma-era un sitio bastante moderno, pero no era la casa de Dino, ni la de Alessandro … tal vez era la casa de alguien de los del café?... Mafuyu vivía con su hermano… no podía ser. Miu era una mangaka… estaría todo lleno de su trabajo, tampoco podía ser… Koyo y Kaho… no parecían tener dinero para éste tipo de apartamentos y estaría todo lleno de figuritas, mangas etc…. Tal vez… Hideri chan? Salí de la habitación, el apartamento era enorme… se oía el agua, Hideri se estaba lavando? En todo caso, era raro que papá me hubiera dejado irme con Hideri mientras dormía… Me senté enfrente de la puerta, Hideri sería el que saldría verdad?... Al rato el agua se apagó y la puerta se abrió
-Oh! Buenos días querida-Akihiko! Llevaba una toalla que solo le cubría la parte de abajo, me tapé los ojos.
-Bu-Buenos días Akihiko
-Lo siento, estoy acostumbrado a vivir solo, ahora me visto-se vistió y volvió-ya puedes mirar-cogió mis manos, estaba vestido del todo-todavía no has desayunado verdad? Bajemos a algún restaurante, hay muchos por aquí cerca-me solté.
-No sé qué pretendes pero esta es tu casa verdad?
-Así es, no te agrada mi casa? Pensé que sería mejor que el complejo familiar, como no te gusta mucho el estilo japonés…-sonreí
-Me secuestras y quieres que esté cómoda?
-Eh? Oh… te equivocas, tu padre me pidió que cuidase de ti, dijo que quiere que vivas conmigo durante un tiempo para que te acostumbres y después del matrimonio no haya problemas.
-Aún sigues con lo del matrimonio? Ya sabes que no quiero casarme contigo, mi corazón solo pertenece a Dino
-Me odias?
-Eh?-no le odiaba, me caía bien, era amable y me ayudaba cuando lo necesitaba…también me enseñaba cosas y se preocupaba por mí…-No…te odio
-Con eso me basta-sonrió-si no me odias, es más fácil que te guste, aunque lleve años el que quieras estar a mi lado, no me daré por vencido, porque hay una cosa que no te he contado…
-Qué cosa?-me abrazó-Suéltame
-Yo también se lo que es que la gente se aparte de ti por tu mirada-acarició mi mejilla, sus ojos…me perdía en ellos…-cuando era pequeño yo también tenía esa mirada que asustaba a todo el mundo, pero conseguí deshacerme de ella, cuando miraba a alguien instintivamente se arrodillaban y pedían que no les matase, no me gustaba eso, había gente a la que quería con los que me pasaba lo mismo y todo el mundo se alejaba de mí, mi padre es el único que siempre seguía a mi lado y siempre me decía por qué todos se alejaban de mí, entonces tomé la decisión de no salir de mi cuarto ni ver a nadie hasta que consiguiera cambiar mi forma de ver a la gente-eso era verdad? Él… había tenido problemas como yo? Pero su mirada…-Maika?
-Tú mirada…-toqué su mejilla, sonreí –es cálida y amable, es parecida a la del gerente-sonrió
-Eres la primera que me dice que mi mirada es cálida y amable-se levantó-que voy a hacer contigo? Cada vez me gustas más.
-Eh?! No quería decir eso, olvida lo que he dicho!
-No puedo hacerlo-besó mi mano-nunca olvidaré ninguna de las palabras de mi dulce prometida
-Akihiko, me dan escalofríos cuando actúas así, no te acerques a mí-se empezó a reír
-Vamos a desayunar? En el armario tienes ropa, tanto de tu casa como nueva, tu padre me la dio.
-Vale-tenía hambre y si salíamos de aquí… podía escapar… me puse in vestido sencillo y debajo un top y unos pantalones cortos, en cuanto pudiera… cogí mi teléfono y dinero, pero… me senté… quería oír más sobre Akihiko, su mirada… le notaba tan cercano… ahora que lo pensaba… esa "enfermedad" se me había ido por completo…era raro, yo no solía enfermar y menos de esa manera, además una enfermedad que tuviera esos síntomas… que me hacía volver a Japón justo cuando menos quería… me parecía muy extraño. Salí
-Nos vamos?-cogió mi mano
-Qué haces?- sonrió
-Es para asegurarme de que no escapes-sacó unas esposas-o prefieres esto? Me las dio tu padre, yo en verdad prefiero cogerte de la mano, las esposas podrían lastimarte-así que no podía escapar eh?
-De acuerdo-salimos y me llevó a un restaurante francés
-Aunque no estemos en el extranjero, puedes disfrutar de comida del exterior-sonreí, él lo hacía todo por mí… debía de alguna forma agradecerle todo lo que hacía…comimos, la comida era deliciosa
-Acaso tratan de envenenarnos?!-un cliente se levantó contra el camarero…veneno… eso era! Y si me habían envenenado para que volviera a casa? Pero Alessandro no lo haría no? Pero Dino… no, no podía ser, debió ser una enfermedad…o no? Qué era lo que me había pasado? No podía dudar de mis amigos, y menos del gerente… el gerente era muy buena persona…
-Maika?-volví en mí, Akihiko ya había pagado todo-Qué te ocurre pequeña?
-Akihiko sama… le puedo pedir un favor?-dudaba…demasiado
-Por supuesto, qué necesitas?
-Podemos… ir al hospital….-cuál era?
-En el que estuviste hace un par de días?
-Cómo…?
-Bueno, siempre te estoy vigilando-sonrió-además es un hospital que lleva mi familia
-Po…podemos ir ahí?-me miró extrañado
-No te encuentras bien?
-No es eso, necesito hablar con la enfermera que me atendió-se sorprendió
-De acuerdo, te llevaré en mi coche-fuimos al parking de su apartamento y nos montamos en su coche-es raro que me pidas algo como esto
-Lo siento, es solo que…-se lo podía decir…?
-No te preocupes-puso música, pronto llegamos al hospital, Akihiko no soltaba mi mano
-Akihiko sama si te prometo que vuelvo si me esperas aquí, podrías dejarme ir? Necesito saber algo privado…por favor
-Maika…-me soltó-confiaré en ti…porque eres mi prometida
-Gracias-justo pasaba la enfermera del otro día-perdón!-la detuve, me miró asustada-siento lo del otro día-me incliné-podría preguntarle una cosa?
-Ahora estoy ocupada, pida cita…
-Atiéndela-Akihiko…
-De acuerdo Akihiko sama-me llevó a un despacho-qué la ocurre?
-Yo… el otro día…puede decirme que enfermedad tenía por favor?
-Enfermedad?-sacó unos informes-definitivamente no tenías ninguna enfermedad, al parecer habías ingerido algún veneno
-U…Un veneno? Está segura?
-Sí, debiste ingerir un veneno un par de días antes de llegar al hospital, es un veneno rápido y muy efectivo, te pusimos un antídoto que por lo visto funcionó a la perfección por lo que no hay ninguna duda de que es un veneno-me enseñó el informe-mira, aquí, estos síntomas y éstas estadísticas son de éste veneno-mis manos temblaban, así que me habían envenenado… -Estás bien?
-Eh?-Me caían las lágrimas-No entiendo qué me pasa-intenté sonreír, así que el gerente o Alessandro…
-Espere un momento-se fue, si Alessandro me hubiese querido envenenar lo hubiera hecho hace mucho… pero el gerente… si el gerente lo había hecho para que volviera a Japón, eso significaba que no me amaba de verdad… yo era capaz de dejar a mi familia y todo para empezar una nueva vida con él en un lugar extraño donde no conocía nada ni a nadie y él en cambio ahí tenía a su familia, su casa, sus amigos…había sido el gerente? Los últimos días que había estado en Italia el gerente había preparado toda la comida, no fuimos a ningún restaurante ni nada… solo pudo ser el gerente o Alessandro
-Maika!-Akihiko…-qué ocurre?
-Akihiko sama!-lo abracé, en él si podía confiar verdad? Él fue el que me llevó a Italia y pudo haberme envenenado pero no lo hizo…
-Maika, qué te ha ocurrido?-me acarició el pelo-me lo puedes contar-se sentía tan bien…
-Akihiko sama si te dijeran…que te salvarías si me envenenas…lo harías?
-No-no dudó ni un segundo-quiero que seas feliz Maika, por eso quiero estar contigo, para hacerte la más feliz, pero no permitiría que nadie te hiriese innecesariamente.
-Akihiko sama…podría quedarse a mi lado?
-Eh?-me miró sorprendido-Por supuesto, estaré a tu lado el tiempo que haga falta, incluso si son más de 100 años
-Gracias…-me desmayé.
