N/A: Hola a todos, les informo que esta historia ya está finalizando, originalmente la pensé como un oneshot pero tenía tantas escenas que tuve que dividirla en capítulos para de esa manera no tener que eliminar ninguna escena, disfruten lo que queda de ella y muchas gracias por los reviews, favs y follows.

Respondiendo a Karasu, un guest que me pregunto porque en mis fanfics Sakura sigue llamando a Sasuke, Sasuke-kun. Mi respuesta, yo nunca he visto el honorifico kun como algo romántico en el manga de Naruto, ya que muchas personas lo llamaban de esa manera incluidos hombres y no creo que fuera por amor. Por ejemplo Hinata decía Naruto-kun, Kiba-kun, Shino-kun. Yamato, Shizune y un montón de gente más decía Naruto-kun, por eso nunca vi lo romántico.

Puedes buscar en wikipedia, son costumbres japonesas, en Japón si llamas a una persona por su nombre de pila, sin honoríficos quiere decir que se tienen mucha confianza o poco respeto. Para mi es perfecto que Sakura llame a Naruto, simplemente Naruto. Ya sabes, todo depende en la forma que se dice. :D

¡Ahora si, a leer!


[—Regresaré—]

Cap. 10: Manipuladora

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Después de una semana de vigilar entre las sombras a la dueña de sus pensamientos, Sasuke se decidió a actuar y pasar la página, no podía seguir perdiendo el tiempo espiándola como idiota. Lo bueno de todo era que nadie conocido estaba allí para verlo.

Jun estaba regando las plantas en el pequeño huerto tras la casa cuando Sasuke apareció frente a ella dejando una nube de humo. La joven levantó la vista y se sorprendió mucho al verlo.

—¿Co-como has hecho eso? —balbuceó sorprendida.

Sasuke sacó su katana y por un momento ella tuvo miedo, el pelinegro movió la mano y con la punta de su arma escribió en el suelo una letra haciendo varias líneas.

—Esta es la letra "A". —dijo con expresión seria.

El rostro de la chica se iluminó al comprender lo que estaba pasando. —¿me enseñaras a leer? —le preguntó en una mezcla de alegría y sorpresa.

—Sí, pero tendrá un precio. —respondió con una seriedad que asustaría a cualquiera.

Esa respuesta desconcertó a la joven, no tenía nada con que pagarle —¿cuál será el precio?

—Después te lo diré. —respondió apoyando sus dos manos en la empuñadura de su katana, Sasuke estaba tranquilo, en cambio Jun por primera vez parecía nerviosa.

—Yo no tengo dinero. —le advirtió.

Él negó con la cabeza —no es dinero lo que quiero.

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Sakura llevaba una semana sin ver a Naruto, él se había ido de misión sin que hablaran o negociaran, no podía estar tranquila, el enfado del shinobi le parecía exagerado, ya que prácticamente eran marido y mujer, ¿todo lo que habían experimentado acaso no era prueba de su amor?

Haruno comenzaba a sospechar de Sai y así se lo hizo saber.

—Sai, te has pasado, ¿qué clase de amigo eres? —lo acusó ella.

El pelinegro no sabía que le sorprendía más, si la repentina visita de su amiga, o que lo estuviera acusando de algo que no tenía ni idea, cerró la puerta de su departamento y miró a la pelirosa, ella se veía muy inquieta.

—No sé de que hablas Sakura.

Ella entrecerró los ojos —No te hagas el tonto, sabes a lo que me refiero, de que me acosté con Naruto para evitar que se fuera tras Sasuke-kun. —explicó estresada y muy preocupada.

El pelinegro abrió los ojos ampliamente ante esa revelación.

—¿T-te acostaste con Naruto? —le preguntó muy sorprendido.

Sakura enrojeció con fuerza, su desesperación la había hecho hablar más de lo debido —¡No es de tu incumbencia Sai!, ¡deja de hacer ese tipo de preguntas! —le gritó enseñándole un puño.

Sai seguía impresionado, los había visto regresar juntos a la aldea, pero no creyó que ella hubiera usado ese método para hacer que olvidara su necedad de ir tras Uchiha Sasuke.

Ella se frotó la frente con expresión de tristeza —¿por qué tenias que decirle de nuestro plan?, arruinaste mi vida.

Sai insistió en defender su inocencia —yo no le dije nada, no sabía que estaban en una relación.

Estaba siendo completamente sincero, pero ahora le preocupaba que Sakura estuviera jugando con los sentimientos de su amigo. La pelirosa lo miró con atención, la esperanza regresó a ella.

—Si no le dijiste nada no entiendo porque esta tan enojado. —dijo confundida.

Había dos lienzos en unos caballetes y muchos papeles tirados en el suelo, la pelirosa al ver el desorden arrugó la nariz, por alguna razón siempre pensó que Sai era más ordenado que Naruto, pero por lo visto estaba equivocada.

—Algo le abras hecho, Naruto te adora, —hizo una pausa y después añadió —Sakura, no era necesario que te acostaras con él.

Sakura se ruborizó levemente, ella no se arrepentía, además estaba completamente segura de que era la única manera de retener a Naruto. Se pasó una mano por la cabeza acomodando un mechón de cabello tras su oreja y protestó.

—No opines Sai, conoces a Naruto, es terco como una mula, además tú dijiste que él me ama, sólo use ese recurso a mi favor, pero él no me creía, así que…

—Usaste tu cuerpo —completó Sai con una leve sonrisa, una que molestó a la joven, —eso explica el motivo de que hayan regresado tan rápido.

—¡Cállate!, no te atrevas a opinar. —sopló y caminó hacia la puerta para irse.

Sai habló antes de que saliera, —¿te enamoraste de Naruto o estás jugando con él?

Ella lo miró con mucha seriedad, —no sé como sucedió, pero no quiero perder a Naruto, así que te pido, favor mantén tu boca cerrada y no le digas nada.

Escucharla decir eso tranquilizó al pelinegro, Sakura parecía muy segura de sus sentimientos por Naruto, en verdad les deseaba lo mejor.

—Entonces divórciate, has una vida con Naruto y ya dejen de sufrir —le recomendó siendo honesto.

—Lo sé, no tienes que decirme que hacer. —le respondió con seriedad antes de irse.

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Varios días después Naruto regresó a la aldea, Sakura lo estaba esperando ansiosa e impaciente, tuvo que esperar a que él entregara el informe de su misión al Sexto Hokage, después que comiera en el Ichiraku-ramen, allí pasó casi dos horas, ya era de noche cuando Naruto entró a su casa y vio que había sido invadido.

El ninja se quitó su chaqueta sucia y la dejó en el perchero junto a la puerta, Sakura se había quedado dormida en el sofá largo, con un libro sobre su pecho.

"Ella no entiende nada", pensó negando con la cabeza, aunque su corazón se alegraba de que Sakura fuese tan insistente.

Naruto siguió de largo hasta su habitación y regresó con una cobija gruesa, la arropó y fue a ducharse, estaba muy cansado como para hablar con ella, así que después de asearse se metió en la cama y se quedó dormido casi al instante.

Despertó en la mañana con Sakura junto a él, la observó sin moverse, con los años se había vuelto más bonita, extrañaba hablar con ella, tocarla, hacerle el amor. Pero seguía enfadado por el tema de Sasuke, quería que ella solucionara eso lo más pronto posible.

Se quedó allí hasta quedarse dormido otra vez y despertó sintiendo algo húmedo en su rostro. Era un beso en su mejilla.

—Naruto despierta, —le susurró al oído en tono cariñoso, —te vas a acalambrar aquí, es más de mediodía.

—Humm, ¿por qué estás aquí? —murmuró él con los ojos cerrados.

La sintió más cerca y ahora lo húmedo lo sentía en su cuello, unas manos acariciando su abdomen seductoramente lo hicieron entrar en calor, —estoy aquí porque te quiero, —le mordió suavemente la barbilla, —vendré las veces que quiera porque dijiste que también era mi casa.

—Eres muy manipuladora Sakura-chan. —respondió abriendo un poco los ojos, los volvió a cerrar cuando ella lo besó en la boca.

Sabía que ella estaba buscando una reconciliación, pero debía ser firme en lo de que se divorciara, no la había escuchado decir nada sobre eso.

La pelirosa se acomodó a un lado mientras besaba el cuello del rubio, Naruto abrió los ojos ampliamente cuando ella metió una mano en su pantalón, Haruno sonrió con picardía —tardaste mucho en regresar, —le dijo mientras movía su mano sintiendo como rápidamente el pene de su pareja se endurecía —la última vez me malinterpretaste.

—Yo no malinterprete nada. —respondió con voz seria.

—Fue un malentendido, lo que no es un malentendido es que me voy a casar contigo y viviremos en esta casa.

Ella seguía diciendo que era un malentendido, Naruto arrugó la frente disgustado, —¿Cuando?, ¿dame una fecha?

—¿Fecha? —repitió dudosa, eso la ponía contra la espada y la pared.

Naruto al ver que ella no sabía que responderle salió de la cama con la decepción reflejada en su rostro, entró al baño dejando a Sakura con un fuerte sentimiento de culpa.

¿Qué podía hacer?, no le parecía correcto divorciarse sin anunciárselo previamente a Sasuke, por más que el muy idiota se hubiera comportado como un maldito, era su amigo y no quería que hubiera rencores entre ellos.

Miró a la puerta del baño, su corazón se desesperaba con la idea de perder a Naruto.

En el baño Naruto se quitaba el jabón de su cuerpo mientras pensaba en lo sucedido, "quizás he sido muy duro", aunque rápidamente cambio de opinión, "no, así debo ser para que sea libre para mí".

Cuando salió del baño se sintió aliviado al ver que Sakura estaba allí esperándolo, no se había ido enojada. —¿sigues aquí?

El tono frio que él uso la enfado, —no, ya me fui, —respondió irónica, —claro que sigo aquí idiota, tenemos que hablar.

Naruto con una toalla atada en su cintura la ignoró mientras buscaba la ropa en su armario, a ella no le agrado sentirse ignorada, —yo te quiero Naruto. —el rubio se puso unos calzones allí como si ella no estuviera, —no quiero que estés enojado conmigo.

—Yo no estoy enojado, estoy decepcionado, cada vez más.

Eso era peor, Sakura salió de la cama y reclamó la atención del shinobi plantándose frente a él, ya Naruto estaba vestido de la cintura para abajo.

—No digas esas cosas feas Naruto, —le dijo tomando una mano del rubio entre las suyas, —yo me voy a divorciar, te lo juro, pero fecha no te puedo dar, esas cosas tardan, deja que yo pueda recompensarte por hacerte sentir así.

Rodeó los hombros del hombre con sus brazos e impulso su peso hacia arriba, de esa manera Naruto tuvo las piernas de la pelirosa como un cinturón, acarició las piernas de la mujer mientras le decía. —está bien, ¿pero te vas a casar conmigo?

—Sí, confía en mí —murmuró sonriendo, se besaron con mucha pasión.

Aunque la cama estaba a sólo dos pasos Naruto caminó con ella ya la apoyó de una pared, acarició con ansias el cuerpo de la pelirosa mientras la besaba y desvestía.

De pronto un ruido interrumpió el fogoso momento, era el estomago de Naruto, llevaba más de doce horas sin comer nada, Sakura soltó una risita mientras el rubio estaba avergonzado por el fuerte sonido.

—Parece que alguien tiene demasiada hambre. —le dijo en tono juguetón.

—Er, es verdad pero comenzare con el postre.

Apretó ligeramente el pecho izquierdo y se inclinó para besar el derecho, Sakura suspiró, aun estaban de pie contra la pared, sólo por curiosidad le preguntó si en serio no quería comerse un plato de ramen.

Él la miró con la lujuria reflejada en sus ojos, diez días sin sexo superaban a un tazón de ramen. La hizo girarse y desde esa posición la penetró, eso era nuevo para ellos, nunca lo habían hecho de pie, Naruto desde atrás le besaba los hombros y el cuello, usaba sus manos para aferrarse a las caderas de la mujer, Sakura suspiraba disfrutando cada movimiento del ninja.

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—Mañana te acompañaré a que inicies el proceso de divorcio —comentó Naruto una hora después cuando se alistaba para salir con ella.

Le había puesto como prueba tener una cita fuera de esas cuatro paredes, quería ver como Sakura reaccionaba ante el hecho de que los vieran juntos.

—Lo haré sola, no tienes que escoltarme como si fuese una delincuente. —replicó mientras se peinaba el cabello.

—Como quieras, pero ya no le des más largas a eso. —respondió poniéndose serio.

No quería que ella malinterpretara la situación, habían tenido una reconciliación muy fogosa, pero eso no quería decir que aflojaría con el asunto de que ella seguía casada.

—No lo haré. —respondió en tono aburrido.

Él sonrió ofreciéndole su mano, —¿a donde quieres ir futura señora Uzumaki?

¿Él acaso olvidaba que no era bueno para su imagen que supieran que estaba saliendo con un hombre que no era su esposo?, a veces creía que Naruto sólo quería presumir diciéndoles a todos que ella era suya.

—Tengo una idea mejor, ¿qué te parece tener una cena romántica con velas?, todo eso aquí —respondió astutamente.

—¿Para que nadie nos vea? —replicó frunciendo el ceño desconfiado.

Sakura era hábil con las palabras, sabia como enredarlo.

—Aprendí a cocinar mientras estuviste de misión, pensaba cocinar para ti, ¿acaso no quieres probar si sazón? —respondió siendo muy cariñosa.

Que Sakura-chan cocinara para él era una de sus fantasía, Naruto olvido toda sospecha.

—¡Si quiero!, ¿qué te hace falta?, iré a comprar lo que necesites.

Sakura con ambas manos en la cintura se giró caminando hacia la cocina, Naruto la siguió muy alegre.