¿Mamá Potencial?

Capitulo: "rapto"

Levanté la vista algo cansada, aún somnolienta, miré el reloj y vi que era media mañana, apenas y eran las nueve del día pero yo estaba cansadisima, me encantaría quedarme en la cama, pero no puedo, púes mi estomago rogaba por comida.

Me di vuelta en la cama, y pronto me encontré con su hombro. Deslisé mis dedos sobre su espalda desnuda y comenzé a dibujar circulos en los hombros.

-Shiro-chan, tengo hambre, ire a ver si hay algo de comer, ¿quieres algo?- pregunté, sabía que estaba despierto

-No gracias, estoy bien- me contestó.

-Bien, bien- canturré yo.

Me lvanté de la cama y tomé el telefono del hotel en el que estabamos alojados. Llevabamos ya una semana de luna de miel, y aún me quedaba otra más.

-¿Hola?- llamé cuando sentí que alguien levantaba el telefono del otro lado de la linea.

-Buenos días, ¿Necesita algo señorita?- Me pregunto una amable voz femenina.

-Pues sí, me preguntaba si podían ir preparando el desayuno- dije.

-Claro, ¿Cúal es su nombre, su número de habitación y qué desea usted comer?- preguntó con amabilidad la vocesita.

-La habitación es la 310, queremos el especial del día, y mi nombre es Yachiru Hitsugaya – adoraba decir eso último.

-En unos minutos estara su comida- me contestó la voz..

Corté el telefono y me volví sobre mis pies para ver que mi esposo estaba sentado en la esquina de la cama apenas cubierto por las sabanas. Me miraba con una sonrisa algo devil, pero tratatandose de él, era una expresa sonrisa.

-¿Qué?- pregunté.

-Nada, al parecer te gustaba mi apellido- contentó como si nada.

Le lanzé un almoadon cercano a mi con la mayor fuerza posible, pero siendo un almoadon de plumas, no le hizó mucho daño. Toushiro reía divertido ante mi comportamiento. Pero en realidad me gustaba verle reir, era esos escasos momentos cuando él me mustra la parte más perfecta de su ser, una intima fracción de su alma. Para mi, sus risas eran lo mejor quel mundo me había dado.

Observé como él se lavantaba de la cama y comenzaba a ponerce la yukata, no crean que soy una pervertida, pero me fasinaba ver como la tela forraba su cuerpo. Con sinceridad puedó decir que toda mujer se le hubiera quedado mirando. Pero ahora solo yo iba a ser la que le viera despertar en la mañana, sería yo la unica que observara el brillo de sus ojos al alba.

Y con honestidad debó admitír que me encanta ser yo la primera persona que él vera al amanecer. Y que solo yo podré ver su rostro dormir bajo el cenit, aunque eso rara vez ocurra.

Me encanta saber que soy yo la unica con derecho a tomar de su cuerpo y su alma hasta estar satisfecha de su esencia. También tengó que decír que su aroma es el que me embriaga en las noches, es su piel la que me llama, y son sus ojos los que me invitan a darle la mano y dejar mi vida entre sus brazos.

-¿Qué hora es?- me preguntó mientras tomaba una toalla para irse a bañar.

-Cómo las nueve- respondí con una sonrisa.

Él pronto desapareció tras la puerta del baño y luego de unos segundo escuché el caer de la lluvia sobre su piel. Aún en yukata, abrí el armario del lujoso hotel, donde encontré mi ropa al estilo humano.

Tomé un par de vestidos y sin decidirme bien los lanzé sobré la cama que aún estaba desecha. Encontré un par de pantalones bonitos y los tiré sobre los vestidos y así seguí con todo lo lindo que encontraba.

Al final, me hallé con unos tres vestidos, dos pantalones, tres remeras y cuatro camisas. Había un vesido fuccia con encajes negros, otro vestido, esté más suelto, color celeste claro, y otro que era un tanto más largo, era verde con vuelos para cubrir un poco más.

Los pantalones eran de jean con detalles por aquí y por álla, y las remeras eran con un cierto escote, una era blanca y las otras de dos diferentes tipos de naranja pastel. Las camisetas eran lisas y de tela suave, con diferentes brillos y escotes.

Termine por decidirme por el primer vestido, el vestido color fuccia con encajes negros en el escote y la parte de los pechos, y me llegaba hasta el la mitad del é unos zapatitos negros con taco para poder disimular mi falta de altura, todos tenemos defectos y a mi no me molestaba decir que era pequeña de estatura, pues cuando uno le falta algo, le sobra otra cosa.

Un ejemplo, yo soy menudita, pero tengo buen cuerpo. Era algo natural, pues si no el blanco, es negro.

Después comenzé a cepillar mi largo pelo rosado, estaba comenzando a pensar en cortarmelo hasta los hombros, como solía llevarlo de niña. Pues como crecí de la noche a la mañana, mi pelo creció conmigo, y cuando desperte aquella mañana, ya lo tenía largo, y nunca me lo había cortado.

Con mis dedos tomé un mechon de mi sedoso pelo y comenzé a jugar con el enredadolo entre mis dedos y observando como volvía a tomas su forma ondulada.

Con el pasar de los años había comenzado a apreciar mi pelo, siempre ondulado, perfumado y peinado, para muchos, era perfecto. Y a Shiro-chan le gustaba así, largo. Decidí no cortarmelo, después de todo, era solo pelo.

En ese preciso instante en el que yo dejada el cepillo sobre la mesa, sentí la ultima presencia que hubiera querido sentír en ese y en cualquier otro momento. Esto se iba a poner mal, yo no estaba en condiciones de pelear, además estaba sola y sin mi zampacktoh a mano, estaba en la peor situación posible.

-Buenos días mi querida Yachiru- dio Aizen con su maldita sonrisa.

-No esperes que te salude, traidor.- Dije cortante.

De repenté el apareció detrás de mi y pusó su espada demaciado cerca de mi cuello, estaba listo para asecinarme allí mismo. Pero no estaba discpuesta a morir allí así que me safe como pude y me pusé a la defenciba, aunque no tenía con que defenderme, tenía que proteger al niño que llevaba dentro.

-Veo que era cierto, no has perdido el tiempo mocosa- me dijó él con una mirada cinica.

- ¿Qué quieres?- dije secamente

-Nada en especial, solo a ti pequeña- me dijó y mis musculos se tensaron al oir aquello.

Lo miré desde arriba hacía abajo, se le notaban los años, ya era un cincuenton pisando por los sesenta. En realidad hace tiempo que no teníamos registro alguno de sus actividades, ni siquiera sabiamos si estaba vivo o muerto, y ahora lo tenía ante mi, con su sonrisa hipocrita que tanto me molestaba.

-Veras niña, ese niño al ser hijo de un capitan y de una teniente por ende sera fuerte, pero claro, yo necesito un niño pero Ichigo tuvo una nenita, entonces, si quiero un hijo, tendré que quitarselo a alguien.- dijo sonriendome.

-¡No!- dije yo cubriendo instintivamente mi vientre con mis brazos abandonando mi posición de defensa, gran error.

Él pronto se halló detrás de mi y yo tan solo pudé gritar "Toushiro, es Aizen" antes de que la vista se me nublara y yo cayera inconciente, algo que se aprende en el lugar donde nací es que una vez que caes, quizas ya no vuelvas a levantarte o ver el proximo amanecer, yo en ese momento no pensaba en mi, pensaba en el destino de mi hijo o hija. Aizen parecía estar completamente seguro de que era niño, y yo solo podía procuparme.


Hola!

Regrese después de días enferma, lo lamento, me enferme de la noche a la mañana. Gracias por sus animos, espero que les halla gustado el capitulo.

Maryeli: otra más que llora en las bodas y que escucha a anna tsuchiya XD me he tardado bastante en actualizar y para mi paz no era gripe porcina, solo una gripe normal, gracias al cielo, yo ya estaba or escibir untestam,ente e indicaciones sobe como terminar mi fic XD

naomi14: hola, esto y no se si se noto, es la luna de miel de Yachiru y Toushiro, y es en el mundo humano, no se si se dio a entender pero bueno, te lo explico por si te quedaron dudas ^-^

Tsukishirohime-chan: gracias por lo del consejo, yo los intento hacer lo major possible, supongo que con el tiempo se mejora y escribire mejor, mi mama dice uqe he mejorado para el horror que era mi ortografia antes J

Hinoiri-chan: genial, no soy la unica que cree que Yachiru es digna de una muñequita, es tan tierna con sus mejillas rosadas y sus ojitos, es tan linda, ok ya me estoy poniendo melosa :D


P/d: intentare actualizar cada dos dias o sea, si actualizo un dia lunes, la siguiente actualizacion sera el jueves ¿ok?, es por los examenes, ahora nos quieren tomar aún más.