Noche para Amar
10. ¿Sabes contar o no?
EDWARD POV
Estaba acostado en mi cama viendo como la luz del sol se empezaba a filtrar por mi ventana a través de unos huecos que no alcanzaban a cubrir mis cortinas. El sonido de algunos pájaros se comenzaban a escuchar avisándome que la mañana ya había llegado pero yo no tenía intención alguna de pararme, en mi mente solo estaban los sucesos de la anterior noche, de su cara y de su linda voz.
Me había sorprendido tanto el verla de nuevo, el saber que ella era la hermana de uno de mis amigos pero sobre todo saber que tenía un hijo, cuando los oí hablar de él sentí como si mi corazón se hubiera detenido y es que ella al no haber negado nada había hecho que miles de ideas se formaran en mi cabeza, lo cual no me había dejado pegar los ojos en toda la noche.
Desde que la había visto tenía la clara intención de no dejarla ir sin antes haber hablado con ella, pero ¿cómo diablos iba a tomar esa noticia? Durante tres años no había logrado olvidar su rostro, estaba en la mayor parte de mis sueños y no dejaba de soñar sus adorables labios ni un segundo, y cuando por fin creí que mi sueño se podía hacer realidad me entero de una noticia que rompió mi corazón en ese mismo instante.
Impacte mi puño contra mi cama mientras contenía un poco de mi furia apretando lo mas que podía mis dientes, quería gritar y maldecir al estar imaginándome a Bella en brazos de otro tipo cargando a un niño …
Ni siquiera había esperado alguna explicación por parte de ella, de hecho por su forma de actuar estaba segura que no me iba a decir nada y mucho menos yo le iba a preguntar, se fue a los pocos minutos del antro en compañía de Emmett y los demás nos fuimos al cabo de una hora, en la cual ni siquiera hable.
-Buenos días!!- escuche de pronto como alguien habría mi puerta y la cerraba atrás de ella, con un paso de bailarina se sentó en mi cama- ¿no piensas saludarme o qué?
-No sé que tienen de buenos – le contesté serio.
-Sin duda eres un amargueitor, ahora ni si quiera le puedes echar culpa a la cruda porque ni tomamos mucho.
-Alice, no estoy de ánimos para hablar contigo- había sonado grosero, eso era una parte que odiaba de mi, el estar enojado y desquitarme con los demás aunque no tuvieran la culpa pero olvidaba con quien hablaba.
-Lástima- me dijo pero no hizo ningún ademán por irse, resoplé fuertemente y me senté en mi cama recargándome en el respaldo- ¿Y qué tal te pareció anoche?, fue una lástima que no nos hayamos podido quedar otro rato.
-Sí, que lástima- le dije con un claro tono de sarcasmo.
-Era la primera vez que salíamos con Bella y ni siquiera lo pude aprovechar, tanto me costo convencerla para qué…- el oír su nombre en voz de mi hermana me hizo voltear a verla y recordar que ella ya la conocía de antes.
-¿Conocías a Bella de antes?
Podría jurar que sus ojos brillaron unos segundos cuando escucho mi pregunta- Pues si, de hecho fue chistoso como la conocí, hasta se puede decir que lo hice por ti- me contó con una gran sonrisa en su rostro.
Mí mirada fue de desconcierto- Sí, ¿recuerdas el ultimo postre que te hizo mamá?- me preguntó y asentí- pues fui yo quien fue por tus mentados duraznos pero alguien me los había ganado y ¿adivina quien fue esa persona?
-Bella- susurré su nombre y ella me lo afirmo.
-Aja, y también conocí al adorable de Anthony ahí, es un primor de niño- al decir eso tomó mi almohada y la abrazó como si se imaginara a aquel niño pero yo no pude dejar de molestarme nuevamente.
Sin darme cuenta me había parado y estaba observando lo que había fuera de mi ventana pero la risa de mi hermana y su pregunta posterior me hicieron despertar de mis recuerdos- Cualquiera diría que dije algo malo ante tu actitud, Edward- me llamó- ¿Bella y tú ya se conocían?
Me giré rápidamente para toparme con unos ojos color dorados viéndome sin parpadear esperando solo una respuesta- No sé de que hablas, nunca antes la había visto- le negué.
-Pues te juro que pareció como si se conocieran de antes.
-En verdad no sé a qué te refieres.
-Jaja, hermanito, estoy segura que sabes perfectamente a lo que me refiero- me dijo pero su sonrisa cambio- ella se puso pálida cuando te vio, tartamudeo cuando los presentaron y después salió corriendo, pero sobre todo, tus ojos tenían una chispa cuando la vieron que…
-Alice, no sé de que hablas…- la corté, ¿había sido tan obvio?
Unos segundos me estuvo observando, tratando de ver más allá de mis palabras y por primera vez no pude resiste aquellos ojos que me observaban. Camine hacia donde estaban mis discos y tomé cualquiera para ver la portada.
-Edward, tu nerviosismo te delata- me dijo pero evite voltear o decirle algo, ella continuó- también Rose me contó que los encontró muy juntos en la pista, ¿sabes? ella piensa igual que yo.
Por mi mente pasó el recuerdo de Bella en mis brazos cuando se había tropezado, en sentir su cuerpo junto al mío de nuevo…- ¿Entonces si la conoces?- preguntó una voz muy cercana a mí, me sobresalto el tenerla a unos centímetros todavía con aquella molesta mirada- ¿También conoces a Anthony?
-Por supuesto que no, no conozco ni a ese niño ni al padre!!!- le grite enojado ante oírla decir nuevamente su nombre.
-Y quien esta hablando del padre. Yo que sepa Bella es soltera…
-¿Qué dijiste?- le pregunté al escucharla y me acerque los centímetros que había retrocedido al gritarle- ¿No está casada?¿Vive sola?
-Pues para no conocerla estas bastante interesado por ella- termino con otra risa y se dio media vuelta amenazando con salir de mi cuarto.
-No, no, no- me interpuse antes de que llegara a la puerta y la tomé por los hombros- No te vas a salir hasta que contestes.
-¿La conoces?- volvió a preguntarme.
Dude unos segundos en decirle la verdad pero estaba seguro que hasta que no lo hiciera no me contaría nada- Si, la conozco.
-¿Es ella verdad?¿La chava que conociste en aquella cafetería?
Me asombre a que me preguntara eso, Alice era la única que sabía mas o menos lo que había sucedido en aquel viaje, pero que se acordara de eso y peor aún, que hubiera llegado a esa conclusión.-¿Por qué piensas eso?
Movió su cabeza como si fuera lo más obvio del mundo- Las únicas veces en las que he visto brillar de esa forma tus ojos como ayer, es cada vez que miras ese celular- su dedo indicó aquel aparato que se encontraba en mi escritorio y sin saber si era correcto o no decirle, lo admití.
-Bella y esa chava a la cual busqué sin cansancio son la misma persona.
Mi hermana comenzó a dar brinquitos aplaudiendo de emoción- Lo sabía, lo sabía!!!
-Alice cálmate y explícame lo que te pregunte.
Ella dejo de saltar y se fue muy tranquilamente a sentar en mi cama, estaba estresado y tome el puente de mi naríz entre mis dedos, apretándolo un poco mientras veía como caminaba lentamente- parece que disfrutas con mi tortura.
-Un poco- admitió- pero ya te dije que ella no es casada.
-A ese niño no lo trajo la cigüeña, ¿vive en unión libre o qué?
Ella movió su cabeza refunfuñando palabras que no alcance a escuchar- Ella vive solo con su hijo en un departamento, no tiene pareja por lo que yo sé.
-Ese niño no vino…
-Edward por dios!!!- me gritó desesperada- ya sé como vienen los bebés- suspiro tratándose de calmar.
-¿Cuántos años tiene?- le pregunté después de unos minutos en silencio.
-Ayer te dije que tenía tres- me contesto de inmediato indicándomelo también con los dedos, asentí solamente si pensar mucho en su edad- Edward- me llamó de nuevo y me giré a verla, se notaba un poco frustrada- ¿Sabes hacer cuentas?
-¿A qué viene esa pregunta?
-¿Hace tres años que paso?…- me dijo tratando de que captara su idea.
Me gire y camine hacia el escritorio, sin proponérmelo tomé el celular entre mis manos y como si de repente recordara la fecha exacta de aquel viaje con mi papá, lo entendí, sentí como mi corazón se empezaba a agitar ante aquella loca idea, mis ojos buscaron inmediatamente a los de Alice – No puede ser- le empecé a decir temblando un poco.
-¿Ya has captado también la otra cosa que te estoy repite y repite?- no le contesté- Se llama Anthony- me dijo como si fuera la cosa más lógica del mundo y al ver que no captaba empezó nuevamente a enojarse- ¿Recuerdas cual es tú segundo nombre o tengo que enseñarte tú acta de nacimiento?
-An- Anthony?- le trate de afirmar pero más bien pareció que le preguntaba y en ese mismo instante mi mente recordó aquel momento…
………………………
¿Qué haces para divertirte?- me pregunto.
-A veces salgo con mis amigos, con mi hermana, aunque para serte sincero odio salir con ella de compras.
-Como todo hombre.
-No en serio, es que tú no sabes que es salir de compras con Alice- le dije y habrá visto mi expresión que se empezó a reír.
-¿Tan malo es? – me preguntó un poco asombrada.
-Ni te lo imaginas, pero si no voy con ella cuando me lo pide empieza hacer un berrinche y me llama por todo un mes Anthony.
-¿Y que tiene de malo que te diga así?
-Odio mi segundo nombre- ella se empezó de nuevo a reír.
-A mí me gusta- me dijo con su enorme sonrisa.
-Tal vez ahora me agrade más pero solo si tú lo dices.
……………………………
El recordarlo me hizo sentir de una manera extraña, ¿cómo era posible que no hubiera relacionado el nombre de su hijo con él mío?¿Su hijo? Ese niño tenía tres años y se llamaba igual a mí, ¿era coincidencia eso o había algo más?.
-Edward, Edward!- mi hermana me llamó mientras su mano pasaba delante de mis ojos, no sé que vio en mi rostro que se asusto- ¿Te encuentras bien?- preguntó un poco tímida.
-Sí, ¿por qué?- le dije después de un tiempo.
-Estas más pálido de lo normal, creo que todo de cayó pesado.
-¿Cómo quieres que lo tome?- le pregunte en un susurro- tú me estás diciendo que ese niño puede ser algo mío- dije con una voz asustada.
Alice lo notó y me trajo hacia ella para abrazarme, no tarde en responder y rodeé con mis brazos su pequeño cuerpo- ¿Tanto te asusta?
-Alice, yo no… yo…- balbuceé- hace unas horas mi cabeza estaba sumergida en mis recuerdos de ella y no precisamente pensando en su hijo como mío, pero ahora tú me llegas con estas sospechas y… es sorpresivo.
-Tal vez yo este equivocada- me dijo cuando nos separamos un poco pero en sus ojos pude ver lo contrario a lo que decía.
-No dices eso muy convencida
Resoplo y de nuevo se fue a sentar a mi cama- Anthony es muy parecido a ti- me dijo observando mi reacción-¿Te acuerdas cuando busqué la foto de nosotros dos de pequeños?- asentí- ese día fue cuando los conocí, toda aquella tarde me quedé pensando en su rostro y cuando te ví fue como si lo hubiera comprendido.
Inconscientemente mi mano paso por mi despeinado cabello, todo lo que sucedía era tan raro que pensaba que todavía estaba dormido, mis ojos se cerraron por unos instantes tratando de controlar mi respiración.
-¿Qué vas a hacer?
-¿Tienes su dirección?- le pregunté de inmediato si detenerme a contestar su pregunta- necesito hablar con ella.
No sabía cuánto tiempo me había tardado en bañarme y alistarme, pensé que el agua a través de mi cuerpo podría relajarme pero no fue así, no podía dejar de pensar en las palabras de mi hermana. Todo esto era tan raro, muy parecido a aquel día en que conocí a Bella, había sido de una manera tan rápida lo nuestro que siempre sentí como si solo hubiera sido un sueño y ahora, después de algunos años ella estaba de nuevo en mi vida pero de una manera completamente diferente.
Cuando estuve listo baje las escaleras corriendo sin detenerme a saludar a mis padres que se encontraban desayunando, no me preocupe por su expresión estaba seguro que Alice les diría alguna cosa para cubrirme, lo más importante en estos momentos para mí era verla, verlos.
Conducí más rápido de lo acostumbrado y me pasé algunos semáforos en rojo, la suerte estuve conmigo ya que ninguna patrulla se encontraba cerca. Seguí la dirección que me había dado mi hermana y no fue difícil ubicar la zona en donde vivía Bella, anteriormente muy cerca de ahí vivió uno de mis amigos de instituto y recordando las calles por donde debía ir para llegar al edificio que marcaba la dirección.
Me estacione cerca del parque de enfrente, viendo como las personas a penas comenzaban a salir de sus casas para pasar el día jugando con sus hijos. Traté de encontrar algo que me dijera que ella estaba en su departamento pero ni siquiera conocía el coche que traía, de hecho, conocía muy pocas cosas de ella.
Baje de mi automóvil con un temblor en mis piernas y en vez de cruzar la calle que me separaba de aquel edificio solo me recargué en mi auto tratando de calmar un poco mi agitado corazón así como mi respiración, pero aquello solo aumentó más cuando escuche su voz.
-Anthony, no corras con la pelota- acababa de salir del edificio cargando unas cuantas cajas y se dirigía hacia donde estaban estacionados varios autos- Anthony!
Volvió a decir y mi vista siguió la dirección hacia donde miraba, un niño pequeño se encontraba lanzando una pelota hacia el aire, llevaba un short azul y una playera de dibujos a juego con eso, pero lo que más me llamó la atención fue su rostro, su cabello era de color bronce, estaba un poco despeinado y sus ojos color verde se notaban felices por aquel juego.
Un escalofrío recorrió mi cuerpo pero en seguida me repuse con lo que sucedió, paso todo en cámara lenta pero a la vez tan rápido que ni siquiera pensé en lo que hice. Él aventó su pelota una vez más pero sus pequeñas manos no la atraparon y rodó hacia la calle, el siguió su pelota sin importarle hacia donde corría y el chillido de unas llantas se comenzó a escuchar.
-ANTHONY!!!!- escuche el grito de Bella cuando yo comencé a correr hacia donde el niño estaba y me aventé a él cuando sentí muy próximo el carro, el pegó contra mi pecho y mis brazos lo rodearon mientras ambos rodábamos por el suelo.
Sentí un dolor punzante en la muñeca donde me había apoyado para que él no se golpeara así como el ardor en uno de mis codos pero aquello no importaba, lo único importante era que él estaba sobre mi pecho tomado fuertemente de mi camisa pero si ningún daño aparente.
OOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO
Antes que todo, perdón!!!! Se que tarde demasiado en actualizar pero mi excusa es muy buena, lamentablemente tuve un accidente y pues me impidió escribir por un buen tiempo, de hecho todavía no ando muy bien pero ya no quería dejarlas esperando más tiempo… también pronto actualizare "palabras que hieren" si no la han leído se las recomiendo ( ando triste con esa porque no me han dado muchos RR) así que porfa, léanla también j aja ja…
Espero que les haya gustado el capítulo, ya saben, denle go y comenten…
Próximo capítulo:
Para ser doctor te quejas mucho
Prefiero que el que cure sea yo y no al revés.
